Capítulo 1

Una semana, después de mi penosa confesión, fue el tiempo necesario para terminar de romper mis escasas esperanzas. El pasar de los días, sumados a su actitud indiferente y distante me hería profundamente, además de hacerme sentir su rechazo de forma contundente y clara. Me consolaba pensando que al menos, no tendría que pasar el resto de mi vida, pensando el que podría haber sido, si tan solo hubiera sido más valiente.

"—Fuiste valiente y mira lo que pasó— susurro una voz en mi cabeza —La vida te escupió en la cara."

Con un encogimiento de hombros, ignoré las duras palabras que me estaba dirigiendo a mí misma.

"—Ya no te preocupes por él— me aconsejó la misma voz, en un tono irritado y casi aburrido —Es hora de pasar página. Posiblemente solo es un esnob mimado, que no podría reconocer sentimientos reales ni porque le golpearan con ellos."

—Sí. Tienes razón— dije en tono bajo. Deseando que mis sentimientos fueran tan fáciles de superar, como mi mente presagiaba.

Mi decepción se convirtió rápidamente en ira, cuando al volver levemente la cabeza, me lo encontré en la cafetería, demasiado cerca de mi mesa habitual, pegado a una pelirroja que conocía muy bien. Una punzada de celos me recorrió todo el cuerpo, al ver como ella se colgaba de su brazo, y pegaba su cuerpo al suyo. Como si tuviera todo el derecho del mudo a tocarlo.

"—Tú no tienes derecho a estar molesta"

Puse los ojos en blanco, al menos, una parte de mí, era un poco coherente.

—No necesito eso— intente convencerme, mientras me dirigía al lado de mi mejor amiga, Ino e intentaba ignorar al motivo de mi tormento.

—¿Ahora hablas sola, Sakura?— escuchar su calmada voz, pronunciando mi nombre logró que un inesperado escalofrió me recorriera entera, mientras detenía mi andar de golpe.

Sopese la posibilidad de solo seguir caminando e ignorar lo totalmente, pero el que me escuchara hablando conmigo misma, fue el impulso que necesitaba para detenerme, no quería que además de loca me considerara alguien descortés. Con un suspiro de resignación, me di la vuelta lentamente, para enfrentarme, con sus fríos ojos negros, parecían refulgir con burla.

—Pensé que esperabas una respuesta— continuo en cuanto me vio abrir la boca para hablar —¿O acaso crees que tu elocuente carta no merece tal atención?

En este punto estaba segura, se burlaba de mí, entrecerré los ojos, mirándolo con desprecio, rogando porque al menos fuera indiferencia lo que se reflejaba en mi rostro. Deseaba abalanzarme contra él y quitarle esa arrogante sonrisa a golpes.

—Ahora que lo mencionas— comencé, con el tono justo de desdén y aburrimiento, me alegro ver que esta vez, era él quien fruncía el ceño y sus ojos reflejaban la confusión que hirvió en su interior —En realidad, no necesito respuesta.

Emprendí la huida, justo cuando lo vi apartarse del grupo que usualmente le rodeaba, y que ahora se lanzaban entre si miradas confundidas. Pero, para mi mala suerte, no había dado ni dos pasos cuando me tomo del brazo y me atrajo contra su pecho.

—Creí que cuando una chica confesaba sus sentimientos, esperaba con ansias la respuesta a estos ¿no es así? — preguntó, incrédulo.

Parecía tan sorprendido y desconcertado, que desee pasar las manos por su rostro para tranquilizarle, mientras susurraba palabras dulces y de amor.

"—Romántica tonta."

—Lo es, pero, es más importante que sepas esto, yo— me señale a mí misma, para enfatizar cada una de mis siguientes palabras —no comparto.

En el momento que las palabras salieron de mi boca, quise patearme mentalmente, había sonado genial en mi cabeza, pero al decirlas note lo celosa y posesiva que sonaba.

Me di la vuelta, antes de poder humillarme más a mí misma, y caminé lejos de él, sin esperar respuesta alguna.

Mantenía la mirada perdida, mientras mi mente volaba a recuerdos pasados, a mi vida antes de que Sasuke volviera. El sonido del timbre anunciando el final de la última clase me saco de mi ensoñación de golpe, haciéndome notar que había pasado las dos últimas horas en mi propio mundo de sueños. Recogí mecánicamente mis cosas deseando llegar a casa lo antes posible.

—¡Sakura!

Me volví al escuchar a Ino llamándome, con su usual tono de alegría y desesperación. Abrí la boca para saludarla pero me interrumpió sin contemplaciones.

—¡Por fin te encuentro! ¡Neji te está buscando! — con cada palabra que decía su voz alcanzaba un tono más grande de emoción.

—Y...

—¡Por Dios! ¡No puede ser que no estés ni un poco emocionada! La verdad no te entiendo— meneo la cabeza, y por un momento me hizo sonreír.

Ino era mi mejor amiga, pero siempre seriamos dos polos opuestos, ella no entendía cómo es que no estaba ni un poquito enamorada del gran Neji Hyūga,

—¿Sabes que es lo que quiere? — en realidad no estaba sorprendida, Neji y yo nos conocíamos desde niños, era el sueño de nuestros padres que un día nos comprometiéramos y dado que él era, no solo el mejor chico que existía, sino también el hijo perfecto, quien deseaba cumplir el sueño de su familia, así que siempre estaba intentando que saliéramos como algo más, yo amaba a Neji, pero no de esa manera, había pasado tanto tiempo llamándolo Onii-chan que no podía pensar en el de forma romántica.

—¿Cuándo vas a dejar de tratarlo como si aún fueran niños?

—Sabes que no puedo hace eso, yo...

—Sakura— la suave y calmada voz de Neji, me interrumpió de explicarle nuevamente a Ino la misma historia de mejores amigos.

—Me dijeron que estabas buscándome, Onii-chan— Sonreí abiertamente al volverme y mirarlo, siempre estaba feliz de ver a mi amigo.

—Yo... bueno, esperaba que quisieras salir conmigo hoy, ya sabes, en una cita.

Por un momento, estuve a punto de negarme, pero recordar lo tonto que se había portado Sasuke y ver su cara de esperanza me hicieron dudar. Estaba apunto de aceptar, cuando una fría voz me interrumpió de repente.

—Sakura, tenemos que hablar.

Sasuke me tomo del brazo, mientras le lanzaba una mirada asesina a Neji, el la cual fue devuelta, sin el menor esfuerzo.

—Sakura y yo estamos teniendo una conversación así que...

Sin dejarle continuar, Sasuke solo me tomo de la mano, haciéndome caminar a su lado, ignorando las protestas de Neji que era contenido por Ino.

—¿Qué rayos estás haciendo Uchiha?

Siguió caminando sin siquiera mirarme, cuando intente liberar mi mano lo único que hizo fue aumentar la fuerza de su agarre, pero para mi sorpresa, procuraba no lastimarme.

—No me gusta verte con Hyūga— fue toda su respuesta.

— ¿Qué? — No podía entender por qué estaba tan molesto.

—Ya te lo dije, mantente alejada de él.

—Pe-pero...

De un momento a otro su rostro estaba a centímetros del mío, logrando que mi cara se sonrojara de sobremanera. Nunca quito sus ojos de los míos mientras remarcaba sus siguientes palabras.

—No me gusta compartir.

Y entonces, me beso.