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Disclaimer Shingeki no Kyojin no me pertenece. Yo no soy tan masoquista.
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Notas:
Esta antología es una recopilación de diferentes relatos, de diferentes extensiones y de diferentes etapas de la historia original. No hay orden.
Personajes: Armin, Annie y Berthold
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Soldados y guerreros
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Oscuridad
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1.-
Como si el nimio ruido podría despertarla. Como si los latidos galopeando latentes en su corazón se escucharan. Caminó hacia el cristal que contenía a Annie dentro. Armin tragó saliva. Sentía temblar sus piernas. Y una oleada de incertidumbre lo cubría. Valiente dio unos pasos más, y como si el cristal duro fuera a romperse, lo tocó con la yema de sus dedos dulcemente. Estaba ahí ella, con los ojos cerrados. Sin saber nada de lo que ocurría afuera, ¿o no?
—Annie—la llamó, sin esperar respuesta. Acarició el cristal con el corazón golpeando su pecho.
—Annie, tú ¿ por qué tenías que ser tú?
(...)
2.-
Se había dado cuenta de los sentimientos de Berthold hacia Annie. Él la miraba muy amenudo, y sus mejillas se pintaban de rojo. Dirigió sus ojos hacía Annie. Ella en cambio era ajena a las orbes de Berthold, ella los tenía puestos en un florero del comedor. ¿En qué pensaría Annie?, se preguntó.
Sin darse cuenta se quedó mirándola por un tiempo, hasta que ella dirigió su vista hacia él. Infragante y asustado por aquella mirada, miró hacia otro lado. Muerto de vergüenza, esperó que Annie le quitara importancia. Hasta que escuchó que alguien tomaba la silla de su lado y se sentaba.
—Es de mala educación que mires mucho a una mujer .
Armin abrió sus ojos al escuchar la voz de Annie tan cerca. La miró acobardado por la dominante presencia que ella presentaba, atinando solo a disculparse.
—L-Lo siento.
—No importa—le dijo ella, y se le quedó mirando unos segundos.
Luego como gata, se estiró en la mesa y terminó jugando con una cuchara. Armin no sabía cómo romper aquel silencio. Así que decidió retirarse.
—Me siento más tranquila que me mires tú a Berthold. Con él... es molesto—dijo Annie, antes que Armin hablara.
Armin entendió lo que quería decir Annie. Por alguna razón sintió un peso extra en su estómago, pero no pronunció ninguna palabra ante la revelación.
—¿Y tú Armin?
—No sé— le respondió algo irritado—. ¿Te llama la atención Berthold? —le preguntó curioso y esperanzado a tener... ¿una respuesta negativa?
—No—le respondió con voz cansina, pero no convenciendo al rubio—, ninguno de ustedes llama mi atención.
(...)
3.-
—¡Annie está siendo torturada ahora mismo! ¿En serio la dejarán? — le gritó a Berthold, aprovechándose de los sentimientos que él tenía hacia la dueña del Titan Hembra.
Él aludido, ante la revelación, se preocupó de manera profusa, y le suplicó a Reiner que volvieran por Annie. Pero al final decidieron que no era el momento.
(...)
4.-
—¡Yo creí que ya no tendría que escuchar los gritos de Annie, que pena!—le dijo con la intención de irritarlo y hacerle cambiar de parecer. Berthold, para su sorpresa, fingió no tomarle importancia a lo que pasara con Annie. Y tenía fijos sus objetivos.
(...)
5.-
Así Annie, en aquel cristal, le parecía el ser más cándido del mundo. Así, dormida como un ser mitológico, hermoso.
Al recordar a Berthold y ahora que sabía que tenía su Titán, una sonrisa se dibujó en su rostro. Aquella sonrisa que sin quererlo él, reflejaba la oscuridad de su ser. Y luego lloraba por tener aquella parte.
—Berthold... a él no le importaste al fin—mintió—. Pero eso ya no importa, Annie. Yo tengo su Titán. Yo te protegeré.
Luego se golpeó él pecho por sentir celos, por tener pensamientos negativos que no iban a él. Pero ya lo había dicho. Había mencionado lo que en verdad sentía a veces, al saber que terminó con su rival. Berthold no volvería a mirar a Annie. Y él, en el fondo de su ser, le alegraba la idea.
Notas de autora:
Dedicado totalmente a Son Pau. Nada puede estar a tu altura, Pau. Pero se hace lo que se puede ¡te quiero mucho!
Me despido con este. Nos vemos a la próxima. Gracias por leerme, pos sus comentarios ¡Por su apoyo! No es simple, yo en verdad los amo
