Disclaimer: Shingeki no kyojin es de Hajime Isayama.
Personajes: Reiner, Historia e Ymir
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Soldados y guerreros
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Jaque mate
1.-
Por primera vez —y, se juró, última—, Reiner fue castigado por el instructor Shadis. Todo había sido culpa de Ymir. ¡Ella debería estar en su lugar limpiando los baños! Era el peor castigo limpiarlo con un cepillo de dientes, ¡nunca terminaría! ¡Pero le haría pagar!
— ¡Pts!
¡Y se vengaría con lo que más le doliera a la bruja esa!
— ¡Pts, Reiner-san!
Cuando escuchó su nombre, pronunciado por ser más noble del universo, se apresuró a su encuentro. Ahí estaba ella, bella, con todo un kit de limpieza. Los ojos de Reiner se iluminaron por un momento, mientras en su cabeza pasaban imágenes de ella con un vestido de novia. Inmediatamente mantuvo su porte masculino ante la hermosa Christa.
—Christa, ¿qué haces tú aquí?
—Reiner-san, a pesar de ser tan fuerte, nunca terminaría con un cepillo. Y yo, eh…
Paró de hablar, y el kiteh resbaló de sus delicadas manos cuando Reiner se tumbó contra su cuerpecito para darle un fuerte abrazo. El rubio, al levantar la vista y al verla, se ruborizó por su atrevimiento. Inmediatamente se puso derecho, y con toda su masculinidad le pidió disculpas. Christa no le dio tanta importancia, y lo disculpó.
Reiner le agradeció su acto para ayudarlo con la limpieza, pero lo rechazó por la seguridad de ella, porque no permitiría que terminara como él.
— ¿Pero no hay nada qué pueda hacer por ti, Reiner-san?— le preguntó preocupada, cuando Reiner continuó limpiando con el cepillo de dientes.
Reiner levantó la vista para mirar los hermosos ojos compasivos y solidarios de Christa.
¡Mi diosa!
—No— le respondió serio, y continuó cepillando. Christa se quedó parada mientras lo observaba, apenada.
De pronto, una idea maravillosa pasó por la mente del soldado. Antes que Christa volviera en sus pasos, la detuvo.
—Ay algo — le dijo. Pero evidente, carraspeó para continuar—: Christa, tú puedes ayudarme.
(...)
2.-
Al día siguiente, Ymir entró al comedor junto a Christa —como siempre—, y como siempre se sentaron juntas.
Y como Ymir conocía a Christa como la cantidad de pecas que tenía, la notó muy extraña desde el alba, y a pesar que le cuestionaba si algo la inquietaba, ella se negaba.
3.-
Christa no entendía por qué Reiner le había pedido aquel favor tan singular. Pero como ella había aceptado ayudarlo, no se permitiría retractarse. Cuando lo vio entrar junto a Berthold, no evitó atragantarse, con una miga de pan, por la pequeña impresión. Ymir, preocupada –en seguida-, la ayudó a calmar su ataque. Pero ni bien la tos de Christa cesó, Reiner se sentó al costado de la última, ante el desconcierto de Ymir.
— ¿Eh?
Y ante el desconcierto de Ymir, Reiner pasó su fuerte brazo por Christa y la jaló hacia él. Y Christa se dejó.
— ¿Eeeeh? ¡Oye, idiota!
Reiner, divertido ante la situación, se dirigió a Christa para prender todo de una vez por todas.
— ¿No le dijiste, Christa?— la aludida lo miró con nerviosismo, ante la mirada llena de fuego de Ymir, y se arrepintió de haber aceptado a ayudar a Reiner, con lo que sea que quería hacer.
—Yo, eh…
—¡¿Decirme, qué?!— bramó Ymir, furiosa. Y si no fuera que el comedor era un bullicio total, todos se hubieran enterado del pequeño drama.
—Dile— le ordenó, con su voz ronca a la pequeña rompecorazones.
—Yo...— se atrevió mirar a su querida Ymir, pero al ver la mirada de asesina serial que tenía, todo el cuerpo le empezó a temblar.
—Dile— volvió a repetir Reiner.
— Yo...— cerró los ojos con fuerza para darse valor, y gritó —: ¡estoy saliendo con Reiner-san!
Y silencio.
Una carcajada proveniente de Ymir lo rompió a los segundos, que le hizo abrir los ojos a Christa, y mirarla extrañada. Reiner se quedó paralizado ante la reacción —que no esperaba— de Ymir.
— ¡Serás idiota, Reiner!— se limpió una lagrimita de risa—. ¡No caigo en tus estupideces!
Los labios de Reiner se curvaron de la frustración. Christa se sintió excluida porque no comprendía nada.
— ¡Sé qué estás enojado de haber tomado mi castigo ayer, y por eso planeaste todo esto con Christa!— y dirigió su mirada asesina a su querida—. ¡Traidora! Pero no importa.
Ymir paró de reír, y le dedicó una mirada satisfecha.
Para su sorpresa de la pecosa: Reiner sonrió de lado, y raudo, se acercó a Christa y le robó un beso. La rubiecita, se quedó paralizada.
— Jaque mate—le dijo al levantarse de la mesa. Ymir se quedó quieta por varios minutos.
—Ymir...— Christa le comenzó a hablar luego de salir del shock. Y para su sorpresa, Ymir se desmayó—. ¡Ymir!
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Notas de autora:
Anna, te dedico este capítulo. Espero que te guste. Gracias por todo :´)
Bri, gracias por permitir que estas historias se publiquen. Te quiero mucho.
Ya sé que Macky no pasará por aquí, pero ella es mi beta ¡siempre estoy agradecida con ella! La quiero.
Gracias por su apoyo a todos los que leen y comentan esta antología :)
Ya sé que Christa es en realidad Historia, pero en la etapa que escribo, ella aún está bajo el nombre de Christa, ¡espero que no hayan malentendidos!
Ymir seguro se ilusionó con darle el primer beso a su querida Christa, pero parece que alguien se le adelantó xD. No me gusta el Yuri, pero Ymir es un amor xD y bueno, es divertido molestarla ¡ al menos en un fic! Y adoro a Reiner, lo empecé amar, y mirar con otros ojos, poco a poco. Espero que encuentre la felicidad...¡Y hace linda pareja con Historia!
