"Une fois que j'ai voulu voler..."

Las frías paredes envolvían el interior del hotel como si de Siberia se tratase. Días ventosos estaban por venir, el cambio a la helada época navideña se venía y mientras tanto, unos cuantos habitantes de la ciudad del amor planeaban sus vacaciones familiares, algunos abandonarían la ciudad para alejarse un poco de aires europeos.

La Bourgeois suponía que varios como la familia Dupain-Cheng se irían de París para tomarse un descanso, después de todo, ellos querían permanecer lo más alejados posible de Francia pues malos recuerdos y sentimientos se venían a sus frágiles mentes, y claro que estaba mejor para nuestra heroína, no quería más trabajo en épocas navideñas. Es más probable que las familias de sus amigos se alejen de París por estas fechas, todos excepto él. Para ella está más que claro que Gabriel Agreste se quedaría en la ciudad, sabe muy bien que el no ha abandonado la gran mansión Agreste desde que su esposa regresó a la vida.

La chica suspiro buscando talvez consuelo, miró hacia su taza donde estaba servido té de limón, el humo aún salía de el dando a entender que todavía se encontraba a altas temperaturas. Tomó con sus suaves y pequeñas manos para llevárselo con ella al balcón del hotel. Nostalgia invadía cada uno de sus poros, aún recordaba la primera navidad que pasó con sus amigos, prácticamente la única familia que conocía.

**Flashback**

La calidez invadía el hotel donde vivía la joven Chloe, sus amigos habían decidido estar con ella después de que su madre había vuelto a Nueva York y su padre se había ido a atender sus asuntos de alcalde. Era la primera vez que la dejaban así y por un momento pensó que pasaría la navidad completamente sola, pero de la nada llegaron todos sus amigos para estar con ella. En su cuerpo no cabía tanta felicidad y emoción, era su primera festividad donde pasaba tiempo con los que anteriormente eran sus enemigos, exceptuando a Adrien quien era su único amigo, claro, después de Sabrina.
Lo que no sabía es que fue su kwami, Pollen quien fue por todos ellos. ¿Cómo fue que Pollen se quedó con ella? Los héroes quedaron de acuerdo que usarían los miraculous prestados por esta navidad para así evitar otro incidente como el de Santa Clavos.

Chloe había quedado con su mayordomo que les traería la cena, los demás habían avisado a sus familiares que volverían más tarde, todo para ver a su amiga feliz y que no se sintiera sola.

Durante una hora estuvieron platicando y cenando, risas y pequeñas discusiones sobresalían de la reunión.

–Vaya... En serio gracias chicos, no pensé que me darían una sorpresa así. – dijo la rubia sonriendoles a sus amigos.

–No nos agradezcas a nosotros, fue Pollen quien le dijo a cada kwami que pasarías la navidad sola y pues... Nosotros sólo queríamos que te sintieras querida.– Adrien le guiñó el ojo a Chloe.

–Y no está demás que nos alejemos un poco de nuestras familias para después volver con ellos más tarde.– Alya levantó los hombros como si fuera la más mínima cosa.

–Gracias... Son los mejores.– pequeñas lágrimas se formaron debajo de los orbes azules de la rubia.

Las horas que les quedaban se la pasaron hablando, después intercambiaron regalos, aunque todos le habían traído regalos a Chloe, pero a ella no le importó mucho los regalos, claro que hizo sus típicos comentarios de que eso ya lo tenía o que no eran tan caros como los regalos que le daba su padre, pero realmente lo hacía de broma pues no quería dañar a sus amigos, no intencionalmente.
Esa fue la mejor navidad para ella.

**Fin del flashback**

–No puedo creer que perdí todo eso.– miró hacia la nada.

–Chloe, no fue tu culpa.– la kwami abeja intentó racionar con ella.

La rubia negó con la cabeza, sabía que eso lo decía porque no quería que se sintiera mal, desde hace un tiempo que Pollen lleva intentando animar a su portadora ya sea con regalos, salidas, platicas o consejos pero nada ayudaba a que se sintiera mejor.
Salió de inmediato dejando la taza sobre la mesa, no se preocupó en llevar un suéter porque ya traía uno puesto, aún dentro de los hogares se sentía el helado viento por sobre la cara. Al salir del edificio, lo primero que buscó fue un lugar alejado donde pudiera ir. Decidió ir al pequeño parque que se encontraba cerca de la casa de los Dupain-Cheng. Obviamente quería permanecer lejos de ese lugar, no se le apetecía darles la cara a los padres de quien fue su enemiga y poco después su amiga. De hecho, no había visto a los padres de sus amigos desde los funerales pero ahora no quería enfrentarse a ellos después de ese día, no tiene el valor suficiente como para hacerlo y romper a llorar para después terminar contando la verdad de los hechos. Siquiera sólo el maestro Fu sabe lo ocurrido.

Llegó al parque y ahí vió lo que era la estatua de Queen B para conmemorar el día de los héroes, las demás las había mandado a remover para que los ciudadanos no los recordaran. Ahí vió también la fuente donde solía reunirse con ellos, había bastantes partes que le recordaban a los momentos que vivió junto a su equipo, no hay escapatoria pues los recuerdos estaban ahí presentes mientras avanzaba el tiempo.

Se sentó sobre una banca con la cabeza agachada mientras se apoyaba con las manos en sus piernas. Quería salir corriendo, quería volar lo más lejos posible de París para no volver nunca más y hacer una nueva vida. Tomó su celular, buscó el número de su madre entre algunos contactos.

Audrey Bourgeois

Llamar

Estaba a punto de presionar la tecla de llamada cuando alguien llamó su atención, era una voz masculina que se le hacía muy familiar.

–¡Hey! ¿Qué estás haciendo aquí con tanto frío? Te vas a enfermar.– la chica se giro de inmediato para ver quién le llamó, era nada más y nada menos que Luka Couffaine, hermano de Juleka.

–¿Tengo que dar explicaciones?– dijo Chloe con un tono de voz más bajo de lo habitual. –Me iré de aquí... No tiene caso que siga después de... Ah, simplemente no me siento bien viviendo donde perdí a mis amigos.– se encogió de hombros.

–¿Sientes eso? Porque... Yo no creo que debas de irte para siempre, aquí debe haber gente que te extrañará.– el mayor se sentó a su lado para poder hablar mejor.

–¿A quien más? Nadie me extrañaría después de todo lo que hice.– cerró con fuerza sus ojos, era algo que no quería recordar.

El chico se dió cuenta de ese gesto suyo, lo único que se le ocurrió fue abrazarla con suavidad, ella al principio se sorprendió por ese gesto pero después se dejó llevar, era lo único que necesitaba después de tanto tiempo.

–Yo sí te extrañaría.– dijo para romper el silencio.

La chica simplemente sonrió, él siempre encontraba una manera para hacerla sentir mejor, después de todo han sido buenos amigos desde hace un tiempo. Los dos son bastante diferentes, pero eso no quiere decir que no puedan ser amigos.

–Tu siempre encuentras la manera de alegrarme el día, gracias Luka.– lo abrazó aún más fuerte.

–¿Sigues con el trabajo de súper héroe? Quisiera que tú tuvieras cuidado, no quiero estar lamentandome como tú.

–Sí, aún sigo y no creo que lo deje. París necesita que un héroe la proteja después de la perdida de cuatro de sus cinco héroes. No hay elección.– lo miró, su mirada quería transmitirle que estará bien y que no se preocupara.

El chico asintió levemente, entendió lo que quería decir. Le ofreció llevarla a su casa pues pronto se haría de noche y el frío en la noche es aún más helado que en las tardes, los dos se tomaron de las manos y se dirigieron hacia el gran hotel donde Chloe vivía.
Llegaron a la entrada, los dos se despidieron de un beso en las mejillas y después de eso, la chica se metió al elevador para subir hasta donde vivía. Ahí en su cuarto se encontraba su kwami que repentinamente se quedó ahí mientras su portadora salía corriendo hacia la calle. La criatura la miró de pies a cabeza buscando una señal de que la joven estuviera sana, no vio nada preocupante así que decidió ir hacia ella rápidamente.

–¡Te fuiste sin siquiera decir a donde ibas!– la criatura se escuchaba molesta.

–¡Lo siento! Quería salir un poco.

–¡Que no vuelva a pasar mi reina!– se cruzó de brazos, habla muy en serio.

Chloe asintió, no debía de hacer enojar a su kwami, después de todo, era una abeja con quién trataba.

Fin del capítulo l

¡Hola! Soy yo y ahora con una nueva historia, realmente espero que la disfruten leyendo así como yo la disfruto escribiendo :D ❤️ Por favor, denme críticas del fic, me gusta porque así mejoro aún más mi escritura.
Bueno, nos vemos en otro capítulo ❤️