Capítulo 3: Los secretos salen a la luz
-Quédense aquí- con su tono frío y sin mirar atrás se alejó hasta desaparecer- Parece ser youkai, una muy poderosa- sonrío confiado- Vaya bakusaiga nos espera una gran pelea- pensaba mientras volaba en dirección de tal perfecto aroma.
A poca distancia él encontró a la youkai que le había interesado tanto, se acercó lentamente ella, se encontraba bajo el árbol echada sobre sus piernas derramando algunas lágrimas. Cada vez que se acercaba sentía más interesado en aquella joven youkai, algo tenia ella pero no recordaba que.
-¿Quién eres?- fríamente y sin mirarla pregunto. La joven alzo la cabeza, aun sus lágrimas salían por sus ojos, esto llamo más la atención de Sesshomaru. Algo no andaba bien en él, o bueno eso pensaba ¿Preocuparse? Lo que pasara no es su problema a la vez algo sentía que debía hacer. Ella solo se limpió las lágrimas mientras lo miraba.
-¿Sesshomaru?- lo miraba fijamente y sorprendida. ¿No la reconocía?- Bueno siempre ha sido indiferente pero que extraña pregunta hace- pensó mientras veía su cara de confusión del youkai.
-¿De dónde me conoces?- No recordaba o puede ser que no le importaba pero con su perfecto aroma era imposible- Responde youkai- dijo seriamente sin despegar la vista de ella, intentaba no mostrar interés pero hasta el más ciego se daría cuenta.
-¿Youkai? De que hablas. Soy Kagome, la repugnante humana que acompaña a tu hermano- sin ánimos y fríamente tal como Sesshomaru hablaba se expresó ella.
Al darse cuenta percibía todo lo que había en su alrededor, oía el aire a kilómetros, sus aromas a las personas, animales, sentía el aura de Sesshomaru, también le resultaba muy familiar, esa sensación no es como cuando esta con Inuyasha o Sango, esa sensación solo se siente con seres más cercanos a ti, se siente como familia.
En otro lado del bosque
KIKYO
¿Ahora cuál es mi propósito acá? Ya no está Naraku, los demonios están escondidos y muy raras veces atacan. ¿Alguna extensión escondida? ¿Con que motivo? La perla ya no existe por el deseo de Kagome, y aun así el ambiente es diferente algo se está escondiendo, algo poderoso, pero también algo está cambiando, las auras se encuentran demasiado perturbadas. De todas formas ir al último lugar donde estuve con vida, esto puede que aclarare mis dudas y que las respuestas aparezcan poco a poco. Y si no es Naraku el responsable, tengo una leve sensación de que puede ser. La joven miko siguió su camino, pensativa, después de todo algo era seguro, algo malo pasaría.
Ella no dejaba de recordar lo vivido en el mundo espiritual.
"En el mundo espiritual alguien capto mi interés. Grandes hazañas, grandes batallas, un noble corazón, es increíble lo cruel que puede ser la vida, pero su última historia es lo más preocupante por ahora. Acaso ¿ya paso lo que tanto tenia Byakko?"
Mientras que Kagome y Sesshomaru
-Se alejó y su cara de sorpresa se hizo notar- ¿La humana? Como es posible esto-contesto sorpresivo, atónito y más confundido de lo que ya estaba-Esto no es posible... ¿una insignificante humana como youkai?- se decía hacia sí mismo.
Totalmente despistada ella se fija en su cambio, sus ojos se abrieron como platos y agarrando sus cabellos se levanta para observarse mejor. Pero al notar unos ojos amarillos claros viéndola sube su mirada. Por primera vez sentía que le gustaba los ojos de aquel monstro, por primera vez ella no se sentía con miedo, se sentía segura. Ese momento pudo haber durado minutos pero fue interrumpido por una pequeña niña y su acompañante verde.
-¡Amo Sesshomaru/ Señor Sesshomaru!- gritaron a cierta distancia de donde se encontraban ambos youkais mientras alzaban la mano derecha en señal de saludo.
-Hum- fue el único sonido que Sesshomaru hizo desviando la mirada hacia donde provenían los gritos que aún no llegaban a ellos.
-Y ¿Qué es esto?- dijo aun algo sorprendida de lo que le había pasado. Desenvaino una espada que había aparecido en su transformación y estaba a su costado derecho.
La espada de aquella joven era delgada pero desprendía unas flamas negras que se movían con el viento. Pero eso no era lo único, en el instante que desvaino su espada tanto Colmillo Sagrado como Bakusaiga empezaron a latir con demasiada intensidad. ¿Acaso esas espadas tenían que ver con aquella joven? Sesshomaru ya no sabía qué hacer, todo era tan confuso y raro, una humana como youkai y ahora los latidos de ambas espadas.
-¿Qué significa esto?- meditaba Sesshomaru, sus pensamientos no salían para nada de lo que había descubierto hace unos minutos, los sentido refinados de aquel demonio no habían detectado el peligro que se aproximaba.
