-Ponte esto- dijo Sesshomaru mientras le entregaba muy cuidadosamente en unas bolsas antiguas un kimono. Ella entro a la cueva y abrió las bolsas, el kimono tenía un tono morado en los hombros e iba bajando su tono a blanco a Rin también le dio uno y la llevo junto a Jaken a una aldea para que este segura. Sesshomaru y la joven estaban solos, ambos sentados de la misma manera pero ella se quedó viendo a colmillo blanco preguntándose ¿Por qué?
-¿Qué pasa?- pregunto Sesshomaru, él aun veía como caía la lluvia.
-Aún me pregunto él porque de esta espada, de estos poderes de tantos recuerdos que tenía escondidos y quién sabe si habrá más- sonrió ella irónicamente mientras también volteaba a ver la lluvia.
-Vamos- dijo parándose y saliendo de la cueva haciendo que la lluvia caiga sobre él.
-¿A dónde?-preguntó mientras se paraba sin sacar la mirada de la lluvia y de Sesshomaru que cada vez se mojaba más.
-A practicar aprovechemos la lluvia -se puso en el centro del gran campo que estaba al frente, ella lo siguió entrando en la lluvia mientras él desvainaba a colmillo sagrado y ella colmillo blanco.
Y empezaron a luchar mientras la tormenta se ponía más fuerte, cuando cruzaron espadas por primera vez cayó un rayo atrás de ellos iluminándolos mientras seguía la lluvia. Era como un baile lo que hacían, un baile lento y muy peligroso; en el segundo estoque estaban cara a cara suspirando mientras caía otro rayo y sus ropas mojadas se apegaban a sus cuerpos, la tercera estocada la espada colmillo blanco estaba en la espalda de su dueña protegiéndose del ataque que había hecho por atrás Sesshomaru, en la cuarta estocada él estaba esquivando a colmillo blanco por arriba de su frente, se le podía ver sus grandes ojos dorados, cayeron rayos atrás de ellos alumbrando sus cuerpos, la lluvia caía más fuerte y en la última estocada él la había derrotado. Ella estaba atrapada contra un árbol y su brazo de él a su costado mientras su espada estaba en su cuello, se quedaron observándose y veían como caía la lluvia en sus caras, en sus cabellos…
-Veo que has mejorado tus movimientos - decía un poco agitado dado que no había sido fácil su encuentro, ella se sonrojó él estaba tan cerca.
-Lo sé – sonrió mientras ella intentaba salir por el lado opuesto de donde se encontraba su brazo pero rápidamente él posiciono su otro brazo para impedirle en paso haciéndola poner en su antigua posición para seguir viendo sus ojos no paso mucho tiempo hasta que la distancia entre ellos se fue acortado por él. No, solo por él, cuando Sesshomaru empezó a acortar el espacio ella también lo hizo hasta estar a unos centímetros de la boca de él.
-¡Sesshomaru! ¡Suéltala!-grito Inuyasha haciendo que ella se asuste y Sesshomaru poco a poco se alejaba, él quería quedarse allí cerca de ella. Inuyasha al ver que no le hacía caso saco a colmillo de acero- ¡Viento cortante!-grito, Sesshomaru la tomo en sus brazos rápidamente e hizo que salgan de allí cosa que molesto más a Inuyasha-¡Maldito! ¡Deja a Kagome! ¡Bakuryuha!- esta vez disparándole directamente a Sesshomaru pero el hábilmente lo esquivo.
-¡Inuyasha! ¡Ya basta!- gritó Kagome mientras intentaba acercarse a él pero era inútil a cada rato mandaba ataques y hacia diferentes direcciones -¡INUYASHAA! –gritó.
-Bakusaiga- menciono Sesshomaru no le ponía mucho empeño al defenderse pero en eso los cielos se oscurecieron, Inuyasha paro de mandar ataques y Sesshomaru también, en eso a lo lejos apareció Naraku.
-Qué bueno volver a verte Kagome…-dijo mientras se acercaba de manera lenta y a su costado estaba Akurojin, Kagome sintió rabia y no me pudo aguantar, se acercó a él a una velocidad increíble y ahora se encontraba al frente de él.
-¡KAGOME!-grito Inuyasha desde lejos y no fue él único Sesshomaru llego pronunciar su nombre.
-Kagome-dijo Naraku, con una sonrisa macabra y con seguridad de sí mismo
-Naraku…-dijo mientras desvainaba a colmillo, ella casi había gastado todas mis energías entrenando con Sesshomaru, no podría hacer mucho, en eso siente la mano de Akurojin en el cuello mientras poco a poco cerraba los ojos sin fuerzas.
-El veneno perfecto para ella-dijo su sirviente mientras la cargaba y al final riéndose macabramente junto con Akurojin.
-Bien vámonos-menciono Naraku creando una barrera protectora y yéndose, lo único que llego Kagome a escuchar de ellos dos fue su nombre.
Sin dudarlo más Sesshomaru siguió en mismo camino en donde se había ido Naraku y a pesar que este le hablaba el solo estaba en sus pensamientos. Él recordaba.
Cuando Sesshomaru mando a Jaken por la flor de loto no fue solo para Kagome sino también para él. Una de las ventajas de esa flor es que te hacia recordar todo lo que tu mente no podía y el en su interior sabía que algo estaba oculto en lo más profundo de él.
POV de Sesshomaru
Lo primero que vio a despertar fue que estaba afuera de la tumba de su padre en eso pudo visualizar una silueta que al tener su atención empezó a caminar lejos de la tumba, a una gran distancia se visualizaba otra gran tumba- ¿Un tigre?".
-¿Byakko?-pregunte, la silueta se encontraba tocando la tumba sin responderme, bajo su mano y empezó acercarse a mí y al estar al frente mío subió su manos hasta la marca de luna que tengo y al tocarla una luz salió de su mano.
Empecé a recordar mi infancia. Exactamente ¿Él día que me perdí?
Se encontraba en un bosque a los fines de las tierras del oeste, Sesshomaru con solo 10 años escapaba de youkais que los perseguían, cuando derrotaba a unos aparecían más y más, para muchos él no merecía vivir porque sería muy poderoso. No avanzo mucho cuando despistadamente tropezó y cayó por una gran colina saliendo muy lastimado por las rocas que estaban en el camino.
-Por fin te atrapamos Sesshomaru- dijo un youkai acercándose poco a poco al pequeño mientras este retrocedía en el suelo muy cansado -Lastima que tu padre está lejos para protegerte- pero en eso a lo lejos viene corriendo una youkai pequeña de por lo menos 7 años y en unos instantes había atacado al youkai que estaba a punto de clavar su espada en Sesshomaru.
-Oye ¿Estas bien?- dijo la pequeña estirándole la mano para que Sesshomaru pueda pararse pero él no se la da y se para solo.
-¿Quién eres? Y ¿qué haces en el reino de mi padre Inu No Taisho?- dijo serio y sin mostrar sentimientos como siempre.
-¿El reino del oeste? ¡Ja! te equivocas niño estas en el reino del este y es el de mi padre, Byakko-dijo mientras se cruzaba de brazos pero al observarlo mejor empezó a notar algunas heridas muy graves en Sesshomaru- Vamos, tengo que curarte-dijo mientras cogía la manga del kimono de él llevándolo hasta el hogar de ella. Al llegar ahí estaba completamente vacío, no había ningún ruido, llegaron a una habitación muy grande de colores oscuros más bien todo era de colores oscuros.
-¿Cómo te llamas?- preguntó la pequeña mientras terminaba de curarle las heridas a Sesshomaru, él se quedó en silencio por varios minutos cosa que molesto a la chica.
-Ok, no respondas - dijo orgullosa- Ya termine – fue lo último que dijo mientras se paraba al mismo tiempo que Sesshomaru, alzo la mirada y se quedo viendo sus ojos dorados por poco tiempo, ella fue yéndose de la habitación y justo cuando iba a irse por otro lado.
-Sesshomaru…mi nombre es Sesshomaru y ¿el tuyo?-pregunto un poco apenado desviando la mirada hacia la ventaba que había a su lado y volvió a ver a la chica.
-Mi nombre es Kagome- sonrió, le hizo una señal al chico y se fueron.
Continuara.
