Solo asintió, tenía una mayor preocupación, sentía que algo malo volvería a pasar como la vez última vez que vio a Kagome, entraron a la cueva, todo estaba oscuro, no había señal de nada pero se sentía una gran tensión en el aire, olía a sangre.

De la nada empezó a salir una luz de la cueva y al mismo tiempo un gran temblor que hizo que ambos hermanos se separaran por una gran roca que era imposible de mover, una vez que ambos se comunicaran para saber lo que harían cada uno se fue por el camino que le había tocado, el plan de Naraku había comenzado.

Con Inuyasha

Inuyasha se había ido por el camino de la derecha como le correspondía, se encontraba atrapado de todos lados salían youkais poderosos algunos más que su hermano, pero en descuidos los mataba, pasaba el tiempo y estaba cansado y herido, todos ellos con el signo del rayo en la frente, pero cuando pensó que iban a atacar no lo hicieron, Naraku había aparecido.

-Naraku-dijo agitado apoyándose de la pared que estaba atrás de él.

-Inuyasha, tengo un regalito para ti- en sus labios se formaba una risa macabra, de repente entre la oscuridad salió Kikyo, tenía los ojos fundidos, no parecía estar en sí, pero Inuyasha no se dio cuenta de eso, solo al ver que ella estaba allí perdió conciencia de todo y también de ese mismo lugar salió Kagome, estaba inconsciente, estaba flotando en forma recta, con su cabeza para atrás pero mientras ella estaba inconsciente recordaba más momentos con Sesshomaru. Inuyasha se sorprendió, pero el único nombre que le llego a salir de su boca fue Kikyo.

-Dime Inuyasha, muchos dicen que el primer amor vive por siempre, es tu turno de confirmarlo, acá esta tu primer amor y Kagome?- lo menciono en tono burlón, Inuyasha solo fundió el ceño- ¿A quién elegirás? Tin marín de dos pingüé ¿A quién dejaras morir aquí?- fue la pregunta que hizo Naraku a Inuyasha y esto hizo que se pusiera más nervioso de lo que ya estaba.

Mientras Sesshomaru

Él estaba casi igual que Inuyasha, youkais con marca del rayo negro lo atacaban pero él podía controlar la situación, eso mismo hizo que poco a poco fuera complicando cosas. Cada vez aparecían más youkais rápidamente y cada vez resistían mucho más pero no se iba a dar por vencido, él quería recuperarla, él quería estar con ella para siempre. Logro acabar con todos los youkais que lo habían atacado pero en eso apareció Akurojin.

-Sesshomaru, me sorprendes cada vez más- hubo una leve pausa mientras se acercaba a él- Ahora veremos si puedes derrotarme- se detuvo mientras secaba la espada se Kagome, al ver eso Sesshomaru puso sus ojos como platos. La preocupación aumentaba.

-Kagome…- susurro mientras hacia una pausa para poder concentrarse-¡¿Que le hiciste?!- grito de rabia e hizo que en la mayor parte de la cueva se escuchara su grito, no dudo en atacar y así comenzaría una de sus peores batallas.

Con Inuyasha

-¡¿Que le hiciste?!- el grito de Sesshomaru llego hasta donde se encontraba Inuyasha con Naraku.

-¡Sesshomaru!-gritó desesperado, no sabía qué hacer para él era una decisión difícil.

-No te escuchara-sonrió maléficamente - Apúrate Inuyasha decide-mientras amenazantemente ponía su gran mano en Kikyo, Inuyasha perdía la paciencia mientras la gran impotencia seguía invadiendo su cuerpo.

Con Sesshomaru

La pelea con Akurojin era intensa y desesperante a pesar de llevar poco minutos en combate ambos ya tenían heridas graves. Del gran silencio que había en su batalla unas palabras de Akurojin la deshicieron.

-Ese idiota de tu hermano seguro ya escogió a la trampa que teníamos preparada para él- sonrió mientras agarraba el filo de la espada con la mano- Que ingenio es tu hermano, no sabe que su primer amor solo es una marioneta más de Naraku-

-¿¡Que!? ¿Qué quieres decir?-pregunto Sesshomaru confundido ¿Acaso ella nunca había estado viva? No era posible, ella ya no había emanaba el olor a barro y huesos.

-Que Naraku resucito a Kikyo solo para que el mismo Inuyasha mate a Kagome… no espera, ni siquiera la resucito simplemente hizo una marioneta y con sus poderes que han ido creciendo le puso su olor de ella. Todo para que tú y Byakko sufran por lo que le hicieron antes-sonrió macabramente.

-¡INUYASHA! ¡NO ELIJAS A KIKYO!- grito, él sabía que su grito se había escuchado pero la pregunta era ¿Él estúpido de su hermano le hará caso?

Mientras Inuyasha

INUYASHA! ¡NO ELIJAS A KIKYO!- Retumbaba en toda la cueva, Inuyasha lo había escuchado pero ya era demasiado tarde, él tenía una decisión, elegiría a Kikyo.

-¡Ya te lo dije Naraku! ¡Elijó a Kikyo!- Inuyasha grito con todas sus fuerzas haciendo que Sesshomaru también escuchara, Naraku sonrió y le entrego a Kikyo, él la recibió y solo al tocarla vio que algo blanco salía de su cuerpo y se entraba de nuevo en Naraku.

-¿Acaso nunca te diste cuenta?-dijo mientras se ponía atrás de Kagome usándola de escudo-Ella jamás estuvo con viva e, bueno si lo estaba solo porque yo se lo permitía- sonrió desapareciendo con Kagome-esa fue tu decisión para ella.

-¡Aaaaaaaaaaah!- gritó Inuyasha mientras caía al suelo arrodillado agarrando el polvo con sus manos, apretándolas con más fuerza, el cuerpo que le habían entregado era frio, Kikyo nunca estuvo viva, por su cabeza pasaron muchas cosas, no podía imaginarse todo lo que hizo Naraku, perdió la razón de todo y se transformó, ahora solo faltaba que Akurojin canse a Sesshomaru para que este no pueda hacer nada para proteger a Kagome.

Mientras Sesshomaru

Sesshomaru cayó al suelo y se apoyó con su brazo, Akurojin estaba parado a unos metros de él, Sesshomaru estaba siendo derrotado. Tal vez Akurojin no era un gran demonio pero el arma lo hacía cada vez más poderoso, la espada le daba más poderes demoniacos, cada vez se hacían más grande sus dientes, crecían sus marcas de la mejilla, ya había perdido el control.

-Jajajajajaja- rio macabramente y su voz parecía al de un psicópata- ¿Que pasa Sesshomaru? ¿Acaso no puedes derrotarme? Jajajajajaja- Sesshomaru al no poder más no tuvo otra alternativa de convertirse en su verdadera forma, Akurojin simplemente sonrió y empezó a atacarlo, toda la cueva se movía con esa pelea, el espacio era chico en algún momento todo eso se derrumbaría.

Continuara.