EL BANDIDO
Aqui traigo el cap.2! gracias a todos por sus reviews! son un gran apoyo de verdad!
Espero que les guste el capi y que dejen muchos reviews! jejeje
Aqui va el fic!
EN EL CAPÍTULO ANTERIOR...
- ¡Y yo si! yo no soy rico, el dinero que gano en esto solo me llega para mi mismo... – le dijo Hiei – llévala al castillo... a lo mejor necesitan una sirvienta o como si quieren nómbrala heredera... porque no creo que la necesiten como ramera, que es como la vendieron y lo que habrá sido en los 16 años que tiene de vida...
- Pero no porque haya querido... la obligaron... – dijo el padre Fausto – bueno... la llevaré al castillo... alo mejor necesitan a alguien, y no de heredera... ¬¬ no es por nada pero ya hay una princesa, heredera de todo lo que su padre tiene.
- ¿Como, como? ¿me esta diciendo usted que en el castillo hay una princesa? ¿pero si nadie la ha mencionado nunca? – dijo Hiei sorprendido.
2. El bandido y el profesor de hípica
- No se sabe de su existencia porque su padre lo quiso así... era como una forma de protegerla de los delincuentes. Ahora que dentro de tres días cumplirá los 18 años, le esta buscando un esposo digno de tal princesa... y todo el mundo sabrá que existe tal princesa. – explicó el padre Fausto – solo los que trabajamos y mantenemos relaciones con la realeza sabemos de su existencia...
- "¿Sería por eso que el caballero Koizumi se quedó callado?" – pensó Hiei
De repente se escuchó un enorme estruendo procedente de la puerta de entrada.
Hiei y el padre Fausto se dirigieron a la puerta y vieron a una muy enfadada Genkai.
- Bueno, hijo mío, llevaré a la muchacha al castillo... ya te diré algo n.n' – decía el padre Fausto deseando salir de esa casa con vida.
- ¡No padre! ¡no me deje solo! – le dijo Hiei al ver al cara de su maestra.
- ¡Suerte hijo mío! ¡Rezaré a nuestro señor por tu alma! ¡Te veré en el cielo! – dijo el padre Fausto cogiendo del brazo de la joven muchacha y saliendo prácticamente corriendo en dirección al castillo.
- "Mierda... soy hombre muerto... 20 años y ya se acabó mi vida... Tuve que haber disfrutado más..." – pensaba Hiei
- ¡TU! – dijo la maestra Genkai
- Yoo... – decía Hiei esperando un puñetazo, cortesía de su maestra... y efectivamente, no le dio un puñetazo, pero si una colleja que se enteró hasta el más sordo de los sordos.
- ¡CUANTAS VECES OS HE DICHO QUE NO ASALTEIS EL CASTILLO A PLENA LUZ DEL DÍA! – dijo Genkai más enfadada que nunca.
- ¡Auch! ¡No me pegué en la cabeza! – dijo sobándose la cabeza – si no nos han cogido... nunca nos cogerán, aunque vaya yo solo... son muy tontos.
- Si... pero ya se acabó el cachondeo... – comenzó a decir Genkai
- ¿Que quiere decir con eso, maestra? – dijo Hiei temiendo lo peor
- En el castillo hay una princesa que dentro de tres días cumple los 18 años y... – decía Genkai pero Hiei la cortó
- Eso ya lo se... me lo acaba de decir el padre Fa... ¡AUCH! – dijo Hiei pero no terminó, ya que, la maestra Genkai le dio otra colleja.
- ¡Te he dicho mil veces que no me cortes cuando este hablando! – le dijo Genkai – bueno... si ya te lo a contado el padre Fausto, menos explicaciones tengo que dar yo...
- "Seguro que si no la hubiese cortado me hubiese dado otra colleja por hacerle explicar todo... pero bueno... mejor callarse que no quiero otra colleja..." . - pensaba Hiei mientras se sobaba la cabeza.
- Total... que como la princesa cumplirá los 18, el rey anunciará su existencia para anunciar que esta buscando un esposo para su hija y los delincuentes pueden estar al acecho para secuéstrala, y sobretodo piensan en vosotros... entonces han contratado a unos soldados muy poderosos... uno de ellos es muy fuerte... y no es alumno mío, así que no os prometo que podáis con él porque no se sus capacidades... – le explicó Genkai
- Así que han mejorado la vigilancia eee... ¿y dices que es por nosotros? Si nosotros solo robamos monedas de oro... no personas. – dijo Hiei – ¿como se llama ese soldado tan poderoso?
- Si no recuerdo mal... Toguro – dijo Genkai – Se le ve a kilómetros que tiene que ser muy fuerte. Yo de vosotros tendría mucho cuidado...
- Tranquila maestra... tendremos cuidado esta noche... – le dijo Hiei
- ¿Vais a asaltar el castillo esta misma noche? – preguntó Genkai
- Si, iremos los cuatro... si se quiere unir maestra – le propuso Hiei – Como en los viejos tiempos... aun hay sitio para la enmascarada!
- No gracias, no quiero arriesgarme de perder la buena vida que estoy viviendo a costa de los nobles... – le dijo Genkai.
- ¡Muy bien! Si me disculpa tengo un caballo que domar y prepararme para esta noche. – le dijo Hiei.
- Vale... yo ya me voy al castillo... haber si puedo descubrir algo sobre este tal Toguro... – dijo Genkai. – Espero no ser yo la que corra detrás de vosotros...
- Tranquila maestra... procuraremos ir cuando usted esté durmiendo y no acercarnos mucho a usted... – le dijo Hiei mientras veía como su maestra salía por la puerta.
Mientras en el castillo...
- Muy bien padre Fausto, acogeremos a esta muchacha y a cambio ella trabajará como sirvienta y confidente personal de mi hija – decía una mujer hermosa, con el pelo muy largo y de un rubio casi blanquecino y ojos verdosos. – soldado lleve a esta muchacha a los aposentos de mi hija.
El soldado cogió las maletas de la muchacha y esta le siguió hasta los aposentos de su nueva ama.
Subieron unas grandes escaleras y el soldado entró un una habitación, dejó las maletas y cerró la puerta, seguidamente indicó a la muchacha a la habitación de al lado y la abrió.
- Princesa Sayoko – empezó a decir el soldado desde la puerta – aquí le traigo a su sirvienta personal que a contratado su madre. Ahora llamaré a una de las sirvientas del castillo para que le prepare la habitación a la chica. – dicho esto el soldado se retiró dejando entrar a la muchacha de pelo aguamarina.
- Mucho gusto Princesa Sayoko – dijo la muchacha haciendo una reverencia a la princesa.
La Princesa Sayoko tenia una gran melena castaña y rizada, unos ojos color café y una piel bronceada.
- Gracias n.n Mucho gusto, igual – le dijo la princesa que se encontraba delante de su tocador - ¿Como se llama señorita? – le preguntó la princesa.
- Me llamo Yukina, Sayoko-sama – dijo la chica de ojos carmesí.
- ¡Encantada Yukina! n.n y por favor llámeme Sayoko – le pidió la princesa.
- Lo lamento pero no puedo, eso sería una osadía por mi parte... – le dijo Yukina
- Bueno... espero que cuando pillemos más confianza me llamaras solamente por mi nombre – dijo la princesa - ¿y que edad tiene Yukina? parece menor que yo.
- Si... tengo 16 años – le contestó Yukina.
La princesa Sayoko y Yukina comenzaron a hablar de sus cosas y se cayeron muy bien. Yukina le contó lo sucedido en su pasado.
- Y cuando pude librarme de mi último amo, investigué hasta saber que en esta aldea fue donde nací y que mis padres murieron y que tengo un hermano que, en teoría, debería estar vivo. – explicó la muchacha de pelo color aguamarina.
- Que triste historia... – decía la princesa con los ojos húmedos por las lágrimas que exigían salir. – yo que vivo aquí con todos los lujos que se me antojen, mientras otras personas deben de estar sufriendo mucho...
- No se ponga triste, señorita Sayoko... no le conté mi historia para hacerla llorar... – le decía Yukina – además, el mundo a mejorado mucho desde que pasó esa tragedia... eso sucedió en la guerra... es normal que pasen cosas así.
- Espero que cuando llegué a reina, tenga a mi lado a una maravillosa persona como esposo y que mejore todo esto. – decía la princesa Sayoko soñando con su hombre ideal.
Y así hablaron del hombre ideal de cada una...
Ya llegada la noche, se podían observar cuatro siluetas, moviéndose con gran rapidez en dirección a la fortaleza del castillo.
- Bueno... ya saben. Tened cuidado con el soldado nuevo, ese tal Ogro, o como se llame (Toguro xD) – decía Hiei a sus compañeros. Iba vestido con su traje de "trabajo". Unos pantalones negros, botas negras y encima una túnica negra.
- Jajajaja ¡Ogro! buen mote, Bandido – decían Yusuke y Koenma, sin parar de reír. Yusuke llevaba una camiseta sin mangas amarilla y unos pantalones azules. Koenma unos pantalones blancos y una camiseta de manga larga, también blanca y encima una túnica azul sin mangas.
- Ssshh... Puños, Dios, no seais tan escandaloso – se quejó Kurama - ¡Bueno, vamos al tajo! - el iva vestido con una especie de túnica blanca y pantalones blancos tambien. Los cuatro llevaban un antifaz negro que les llegava hasta debajo de la nariz, dejando libres sus labios.
- Si vamos... - decía Hiei - Esto... Kitsune, ¿no decías que iva a venir Lilium?
- No... al final se a decidido a quedarse en el pueblo con los demás a esperarnos. - le explicó Kurama
Hiei asintió y se acercaron a la fortaleza del castillo para entrar dentro. Entraron y comenzaron con su trabajo.
En una habitación del inmenso castillo, se podía ver a una joven princesa en su cama, pero aún no estaba dormida, estaba pensando...
- "¡Porfín me sacaron de esa torre! Dentro de poco todo el pueblo sabrá que existo y podré moverme con más libertad por el castillo y el jardín..."
Al rato se
pudieron escuchar a los soldados alarmando de que habían
intrusos en el castillo y tambien se escuchaban el ruido de las
espadas, flechas y mucha gente correr.
La princesa Sayoko se
levantó y se dirigió al balcón de su habitación,
era la primera noche en una habitación lo mas cercana al
pueblo y ya podía presenciar una persecución.
Su padre ya le habló de El Bandido y su banda. Pero ella pensaba que algún motivo tendrían que tener para robar siempre al castillo de su padre. Quería averiguar si era por algun motivo como ella pensaba, o simplemente porque eran una banda de "niñatos malcriados" como le decía su padre.
Estava en el balcón mirando en todas las direcciones, pero no veía nada... Se iva a meter en su habitación, cansada ya de esperar algo, cuando al girarse hacia la izquierda veía cuatro siluetas, corriendo de balcón en balcón, en dirección hacia ella. Se hechó un poco hacia atrás, algo asustada por los bandidos. Rapidamente pasaron por su balcón El Puños, El Dios y El Kitsune.
- ¡BANDIDO NO TE ENTRETENGAS CON LAS MONEDAS CAÍDAS, DEPRISA! - le decía Kurama mientras seguía corriendo hacia alante.
- "Si. Ellos son el grupo de El Bandido, y él hasta más atrás" - pensaba esto mientras salía más al balcón.
Hiei escuchando a los soldados acercandose a él, hizo acso a su amigo y dejó las monedas y corrió. Saltó de balcón en balcón hasta llegar al de la princesa topándose con ella.
Hiei se separó un poco de la chica con la que había chocado y la miró. Se quedó mirando ese cuerpo fino y bronceado que lo único que lo tapaba era una bata desajustada dejando ver parte de sus senos.
La princesa se quedó mirando los ojos carmesí del chico que la habían hipnotizado.
- ¡JODER, BANDIDO! ¡CORRE QUE TE COGERÁN! - Le dijo Kurama que había vuelto atrás para ver como estaba su amigo.
Hiei al escuchar la voz de su amigo, salió del trance y siguió corriendo hacia sus amigos y de un salto desde un balcón hasta la puerta de la fortaleza, que un soldado muy despistado se había dejado abierta, salieron del castillo y se dirigieron al bosque.
Los soldados, hartos de las carreras que hacía siempre que venian, no les siguieron más, cerraron la puerta de la fortaleza y se dirigieron cada uno a sus puestos.
La princesa se quedó intrigada, así que se ajustó fuertemente la bata, se puso una capa larga con capucha y sus sandalias, bajo de su balcón al jardín por las ramas de las plantas (ya saben, esas que salen a partir del muro de los castillos) y lentamente bajó, se dirigió al muro de la fortaleza y ahí sacó dos piedras grandes, donde ella cabía perfectamente. Aún se acordaba del escondite para salir que le hizo su mejor amiga, una chica fuerte, inteligente y amiga de sus amigos. Ese escondite lo hicieron para cuando querían verse y sus padres no les dejaban, pero nunca tuvieron la oportunidad de utilizarlo, ya que el rey encerró, la mayor del tiempo, a la princesa en una torre donde nadie sabría que existía, para evitar que malechores y secuestradores fueran a hacer de las suyas...
Salió sin ser vista y recordó una conversación entre un soldado y su padre.
FLASHBACK
Estaban en la biblioteca el rey y su hija, cuando ella tenía 15 años. El rey le estaba dando algunas clases a su hija, como pocas veces, cuando el podía.
De repente un soldado picó a la puerta y entró después del permiso del rey.
- Señor - comenzó a decir el soldado - He estado hablando con los demás soldados y hemos deducido que es muy posible que los bandidos vivan en el bosque.
- ¿Como es posible que vivan en ese bosque? - preguntó el rey
- Si son bandidos y nos roban será porque son pobres. No tienen monedaqs para comprar una casa en la aldea y por lo tanto viviran en alguna cueva. - le explicó el soldado
- No, no creo... ellos roban para humillarnos. Llevan ya 1 año como minimo asaltando mi castillo. Habrán ganado mucho y nos siguen asaltando. Lo único que son unos niños malcriados. - dijo el rey
- Señor, pero cada vez que los seguimos al bosque desaparecen de la nada. Se conocen el bosque como su palma de la mano. es impresionante - dijo el soldado
- ¡Pues si tan impresionantes son, coge un ejercito entero de soldados y dirigios al bosque! - ordenó el rey - No dejeis rincón del bosque sin inspeccionar.
FIN FLASHBACK
Nunca los atraparon, ni siquiera una pista. Aún así, siguieron pensando que vivian en el bosque.
Así que la princesa se dirigió al bosque, era problable que no los encontrará, pero no perdía nada por mirar.
Siguió su camino todo recto, al rato empezó a escuchar murmullos y risas. Se dió un poco más de prisa y siguió a las voces hasta llegar a un prado verde, con un río y cascada. Vió cinco siluetas. Eran los cuatro bandidos y una chica hermosa. Tenía una larga melena negra con reflejos azules y lisa, ojos carmesí y tez algo blanca. Estaba en brazos de un hombre alto, melena y melena plateada. Recordó que a ese le llamban Kitsune.
Vió a El Bandido y al Puños con los sacos de monedas.
Enseguida se fueron todos al pueblo y la princesa les siguió dejando distancia. Estaba algo asustada pero la inriga le podía más que el miedo.
Llegaron a la zona más humilde y pobre de toda la aldea. Todos los campesinos salieron al ver a los bandidos. Todos los niños pequeños se abalanzaron a los bandidos para abrazarlos. La princesa se sorprendió y vió que los bandidos comenzaron a repartir las monedas entre los pobres. Todos les dieron las gracias un millón de veces.
- "Sabía que no lo hacían para humillar a mi padre" - pensó la princesa - "Asaltan el castillo para dar las monedas a los pobres, ni siquiera ellos se quedan una triste moneda"
Esa era la tarea de los bandidos. Roban a los ricos para dárselo a los pobres.
Al saber porque los bandidos asaltaban su castillo los ultimos 5 años, regresó al castillo sin ser vista.
Llegó al castillo tal como salió, y se metió en su habitación.
Al poco rato de meterse en la cama entró su padre.
- ¿Se puede saber donde se metió, señorita? - preguntó su padre enfadado.
- Eee.. fuí al jardín a tomar un poco de aire, no podía coger el sueño. - se inventó la princesa.
- ¿A si? ¿y como que no te vieron los soldados? - dijo el rey - estaba a punto de mandar a los soldados a la aldea y al bosque. Pensaba que los bandidos te habían secuestardo. ¿No te habrán visto, no? Ya sabía que era demasiado pronto para sacarte de la torre, no le tuve que hacer caso a tu madre.
- No, no, no me han visto... fuí al jardín despues de que ellos se fueran. - dijo la princesa
- Siempre has sido demasiado curiosa, hija... - dijo el rey
- Puede ser porque he estado años encerrada en esa torre sin saber lo que hay en el mundo exterior... - dijo con sarcasmo la princesa
- ¡A mi no me hables con ese tono! - le regañó su padre - Bueno... menos mal que pronto te casarás y tu esposo te protegerá de todos los malechores que haya. Y ahora acuestate que mañana a primera hora te quiero ver preparada, mañana traeré a un joven, experto en caballos para que te enseñe controlarlos.
- ¿No me puedes enseñar usted, padre? - preguntó la princesa.
- No, Sayoko... Tengo mucho trabajo en buscarte un esposo digno de ti. - le dijo el rey - Mañana a primera hora quiero que estes lista. Buenas noches.
El rey le dió un beso en la frente de su hija y se retiró. La princesa se acostó y se dormió pensando en como sería el profesor de hípica.
A la mañana siguiente un joven de cabellos negros se despierta al escuchar desde afuera unos gritos diciendo su nombre.
Hiei se levantó y fue al encuentro de su amigo Yusuke.
- ¿Que quieres?¿Sabes que me has despertado? - le dijo Hiei
- ¡No seas tan dormilón! - le dijo Yusuke - Queria preguntarte si esta noche 'trabajamos'.
- Yo no.. esta noche no tengo muchas ganas... quiero descansar - dijo Hiei
- Vale... pues nada, aquí te dejo que tengo que ir a la taberna. - dijo Yusuke mientras se iva
Hiei cerró la puerta y se dirigia a desayunar cuando picaron a la puerta.
Abrió la puerta y se encontró otra vez con su 'queredisisimo' amigo.
- ¿Otra vez, Yusuke? - dijo Hiei
- Es que quería pregunatrte algo. ¿Es verdad que te vas a casar con la hija del caballero Koizumi? - preguntó Yusuke - Me lo a dicho esta mañana el padre Fausto.
- ¡Que no! No me voy a cansar con nadie y menos alguien con relación a la realeza. - dijo Hiei
- Bueno, bueno... Solo era eso ¡Me voy! - y Yusuke se fue otra vez.
Hiei volvió a cerrar la puerta y otra vez picaron.
- ¡¿Que quieres ahora pesao!? - dijo esperando ver a Yusuke pero vió un carruaje de caballos y delante de la puerta al caballero Koizumi, a su hija y al rey. - Disculpen, señores... pensé que era otra persona... - se disculpó Hiei.
La hija del caballero Koizumi, era la mejor amiga de la princesa Sayoko. Una chica hermosa, con el cabello negro y mechas color caoba. Tenía la actitud guerrera de su padre, solo que la utilizaba para proteger a su amiga Sayoko.
- Venimos a buscar el caballo de mi hija y a hablar con usted, Hiei - le explicó el caballero Koizumi.
- Si, si. Entrad por el rodeo, ahora saco el caballo.
Siguiendo las indicaciones de Hiei, entraron por el rodeo y Hiei llegó a los pocos minutos, ya vestido y arreglado y con el caballo de Hiromi Koizumi, la hija del caballero Koizumi.
- Aqui tiene - dijo Hiei entregandole el caballo a Hiromi.
- Hija. Ves a casa con el caballo. Tenemos que hablar con el señorito Hiei - le ordenó su padre.
Hiromi se subió a su caballo y se fue.
- Ustedes diran - dijo Hiei
- El caballero Koizumi me explicó que usted es un experto en caballos y me gustaria contratarlo, y llevarlo a mi castillo - le explicó el rey
- ¿A su castillo? ¿yo? - dijo Hiei dudoso y vió como el rey asintía - Lo siento señor, yo trabajo en mis establos. Si quiere que dome a sus caballos me los tiene que traer aqui...
- ¿Quien a dicho que quiero que domes a mis caballos? - dijo el rey - Lo que quiero que haga es enseñar a mi hija a montar a caballo, ya debe de saber por los carteles de anunciación de que tengo una hija.
- Si, si... ya lo sé. - afirmó Hiei - Pero yo trabajo con caballos, no con personas.
- Le pagaré bien, y si quiere puede venirse a vivir al castillo, mientras le da clases a mi hija. - le ofreció el rey
Hiei se quedó pensativo y el caballero Koizumi, al ver que dudaba, pedió permiso y cogió a Hiei a otra parte y habló con él.
- Venga Jaganshi... nuestro rey te pagará bien. - le dijo el caballero Koizumi
- Señor Koizumi, ya sabe de sobras que no quiero tener nada que ver con la realeza... - le dijo Hiei
- Lo sé, lo sé... ¡Pero acepta! Si no me dejarás a mi en ridículo... Yo fui el que le habló de ti. - dijo el caballero Koizumi - Además, si te sirve de algo, no le dije al rey que eres el hijo del difunto caballero Jaganshi. Tu padre fue un buen amigo para mí y no quiero que tú corras su misma mala suerte...
Hiei se quedó pensativo. És verdad, el caballero Koizumi sabe quien es su padre y aún así, lo respeta y no dice nada al rey, aunque tambien es verdad que no sabe que es El Bandido... eso cambiará mucho las cosas.
- Esta bien... aceptó el empleo de profesor... - dijo finalmente Hiei - Pero quiero que sepa que lo hago por usted. Usted fue el que me sacó del infierno en el que viví de pequeño y me llevó hasta el padre Fausto.
- ¡Muy bien! Vamos a comunicarselo al rey. - dijo el caballero Koizumi
Y así Hiei recogió sus pertenencias de su casa, para ir a vivir un tiempo al castillo, eso tambien facilitará a los bandidos a entrar al castillo... Se subiero al carruaje y fueron al castillo.
Allí una joven princesa ya estaba lista y preparada, esperando a que apareciera su padre con el famoso profesor, junto a su amiga Hiromi.
- ¿A si que tu padre a ido a buscar al profesor? - preguntó Hiromi - Pues está con mi padre y en casa de un joven experto en caballos, él fue quien domó al mio. Seguro que tu profesor será Jaganshi.
- ¿Jaganshi? - repitió la princesa
- Si, se llama Hiei Jaganshi, mi padre siempre va a llevarle sus caballos a él. Dice que es muy bueno y eso parece. Además, es guapísimo - añadió Hiromi.
- Hiro... Sabes de sobras que pronto tendré un esposo y no creo que mi padre me busque un domador de caballos... - dijo la princesa
- Si lo sé... pero, Yoko ¡al menos no estará aburrida en las clases con semejante hermosura! jajaja - reía Hiromi
- Jajaja. ¡Ah! ¿Te acuerdas que te dije que estaba segurísima de que los bandidos no robaban por humillar a mi padre y a los soldados? - recordó Sayoko y vió como Hiromi asintía - Pues ayer los seguí cuando vinieron a asaltar el castillo y ¿sabes lo que hacen con las monedas?
- ¿¡Que fuiste a donde?! ¿¡Tu estas loca?! - le regañó su amiga - bueno, dime... que hacen con las monedas...
- Se las dan a los pobres de esta misma aldea... y ellos ni siquiera se quedan con una triste moneda. - le explicó la princesa
- ¿En serio? - Hiromi no se lo creía - Haber si despues de todo van a ser buenos...
- Ya te dije que alguna razón tenian que tener para seguir robando a mi padre durante 5 años... si fuera para ellos yo creo que serían riquísimos despues de tantos años. - dijo la princesa
De repente entraron el rey acompañado de el caballero Koizumi y Hiei. El caballero Koizumi cogió a su hija y se fueron del lugar para que los demás pudieran hablar con tranquilidad.
La princesa Sayoko miró al joven que acompañaba a su padre, y vió a un joven más o menos de su edad, muy guapo.
- "Vaya... Hiro tenía razón... ¡Es un chico muy guapo!" - pensó la princesa
- Bien, hija mía - empezó a decir el rey - este será tu profesor de hípica, Hiei Jaganshi.
CONTINUARÁ...
Weeeeeee!!! por fin lo acabé! xD
Ante todo deciros que gracias por los reviews y que me alegra que os haya gustado! D
Y tambien gracias por vuestra paciencia... si es que... lo que no me pase a mi.. xDD
Pues aqui os lo dejo! jejeje
REVIEWS
Hiromi Koizumi: Hirooooo:D Pues nada! que a mi tambien me ase muxa ilu que seas la primera! y claro k tenes cosas buenaaaas!!! muxisimas! pos na! aqui ta l cap. two! xDD y sobre que me lo tomo con calma... trankila... que el mundo no se va a acabar mañana!! xD como decía el tio de mi padre "visteme despacio que tengo prisa" xDD
Pos ale! ahi te dejo! bss!! xauuu!!!
Hikari Emina: Aqui teneis la contiii!!! D siento la tardanza... garcias por el review y me alegra que os guste! n.n
Espero veros por quie prontooo!! bss! cuidenseee!!
Roo-16: Me alegra que te haya gustado! y garcias por el review! bss! cuidate!
Pues ya esta! no tengo nada mas que decir... xD
Asi que byeee!!
NaiaraJaganshi
