Todos los personajes que reconozcan son de JK Rowling, lo demás es mío...
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Hooola, de nuevo yo, es verdad tienen razón... soy mala, pero no tanto... en verdad pensaban que me iba a esperar tanto... y menos cuando ya me quedó el capitulo y me ha gustado tanto noooo...
JAJAJA ADIVINEN QUÉ?? HE ENCONTRADO LA FORMA DE OCULTARLO MUAJAJAJAJA
Por cierto... como dije antes sí va a haber romance, pero no explicito jajaja así será más divertido y no quedaré mal con nadie, esperen y verán jajajajaja... bueno y lo del chico de Ravenclaw aquí se aclarará n sus dudas, aunque como me gusta hacerlo dejaré otras muy bien sembradas jajajaja
Gracias a todos por sus RR :D
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De nuevo esa habitación… no, no era la misma… ésta era más grande, pero igual, estaba sumida en la oscuridad, el frío calaba hasta los huesos, tenía motivos tétricos, si alguna vez hubiera entrado en la habitación de Snape podría asegurar que era ahí donde estaba, un rayo frío recorrió todo su ser ¿y si estaba en la habitación de Severus Snape?... no, no podía estar ahí, esa habitación no parecía ser de Hogwarts, aunque otra pregunta lo asaltó ¿cómo había llegado ahí?, no podía recordar nada… ¡UN MOMENTO! Recordó algo, unos ojos verdes en medio de la oscuridad, un baile… el mismo baile que miró unos días antes, Vol… había vuelto a ver a Voldemort pero ésta vez lanzaba la maldición asesina… había despertado bañado en sudor, después unos sollozos, un secreto se iba a revelar, pero algo lo había evitado… no recordaba qué, la cabeza le dolía mucho, se sentó en la gran cama de sábanas de seda negra, la habitación empezó a girar a una velocidad vertiginosa… el estómago parecía querérsele salir, sentía que los ojos iban a saltar de sus cuencas, con una mano limpió el sudor que corría por toda su frente… tenía fiebre, pero debía averiguar qué era ese lugar, con gran dificultad se puso de pie, las piernas se le doblaron y cayó de rodillas sobre las frías losas de piedra, colocó las manos sobre el piso y vomitó… lejos de sentirse mejor, se sintió desfallecer, la vista se le nubló, empezó a respirar agitado, cayó en hipoxia… era escaso el oxigeno que lograba hacer llegar hasta sus pulmones, pero aún así logró pararse y apoyándose contra la pared caminó lentamente, podía distinguir una imponente puerta de roble oscuro con molduras en plata, parecía estar muy lejos… caminaba un paso a la vez no podía más… estaba a tan solo unos centímetros de saber dónde se encontraba… pero sus piernas no daban más, se doblaron y cayó de lleno sobre la fría piedra… a lo lejos escuchó un par de pies que se acercaban apresuradamente, con el último atisbo de fuerza que le quedaba, se giró justo cuando la puerta se abría… lo único que pudo ver fueron un par de hermosos y preocupados ojos azules, después todo se nubló… de nuevo…
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Sacó su varita y con un ligero movimiento depositó el cuerpo del muchacho sobre la mullida cama de plumas, una lágrima escapó mientras arropaba al chico y con un último vistazo murmuró antes de salir:
--Debes ser fuerte, sé que es difícil… todo se arreglará, tus sueños nos responderán todo, ha salido el tigre blanco... tu carta ha sido el tigre blanco, Harry… --cerró la puerta tras de sí, suspiró y bajó las gruesas escaleras, escalón por escalón… llegó a una estancia cálida, solo había un par de sillones frente a una gran chimenea, se dejó caer pesadamente sobre uno de ellos, con un movimiento cansado de su varita apareció un pequeño espejo ovalado, lo acercó a su cara… el espejo le regresó la imagen de un chico de no más de catorce años, algunos flecos de un café oscuro cubrían sus ojos, con gesto abatido los colocó tras su oreja, una penetrante y agotada mirada azul resaltó en el espejo, sonrió melancólicamente… su mirada no reflejaba su edad… parecía haber vivido más de lo que debía vivir…
-- ¿El señor desea cenar? --Un aguda vocecilla lo sacó de sus pensamientos, un pequeño elfo hacía una exagerada reverencia barriendo con su nariz el oscuro mármol
--Ahora no Belicar… no tengo apetito --La voz del muchacho sonaba cansada --Por favor, busca a Black y a Lupin, necesito hablar con ellos… en Hogwarts me es imposible… Dumbledore es igual que él, solo soy un niño…
--Sí amo… Belicar irá
--Belicar…
-- ¿sí amo?
--No me digas amo… por favor
--Sí, Belicar obedecerá… amo --y con un chasquido de sus dedos el pequeño elfo desapareció
--Es imposible, no le puedo enseñar trucos nuevos a un elfo viejo --agregó el chico con una leve sonrisa, unos segundos después la sonrisa desapareció de su rostro, su mirada se desvió hacia las escaleras… aún seguía demasiado débil, Ronald, Ginevra y Hermione… tres Grifindors que sufrían por la desaparición del muchacho que languidecía en una de las miles de habitaciones del lugar, no sabía a ciencia cierta cuantos Grifindors más sufrían dicha desaparición… la expresión de su rostro cambió a una de profunda concentración, la mansión Potter se reconstruía lentamente, intentaba imaginar la razón de tan asombroso hecho; los Potter… eso era aún más asombroso, cómo era posible que durante todos estos años, él no hubiera visto esa esfera, cómo pudo haberlo olvidado… si tan solo le contara todo, pero no… para su ver solo era un niño, JA… una sonrisa sardónica se formó en su rostro, y siguió pensando, a un niño no se le abandona al cuidado de un elfo, para... ¿para qué?... no sabía lo que él tanto hacía… lo que lo tenía tan ocupado que le era imposible visitarlo tan solo unos minutos, un par de lágrimas corrieron por su rostro… quizá no pensaba como un chico de su edad, quizá lo que sabía no lo debía saber un muchacho de trece años, quizá se sentía como una persona de veinte, quizá, quizá… una palabra, no, no era una… era la palabra… esa que para él significaba todo… solo quizá, había pensado cada vez que lo recordaba, cada vez que despertaba sobresaltado por una pesadilla, cada vez que se sentía solo y nada, entonces un recuerdo llegó hasta su mente:
---------------------------flash back----------------------------------------------
Era una habitación enorme, oscura y fría, una vela luchaba por no extinguirse muy cerca de una monumental cama de fino roble tallada delicadamente, doseles de exquisita seda negra estaban sujetos a los lados con cordones de hilo de oro, un intimidante ropero de roble se alzaba frente a la cama, enormes ventanales se erguían a la izquierda cubiertos de fina seda negra… la habitación estaba sumida en el silencio de la noche, de pronto un grito se escuchó… era un niño llorando…
-- ¡Papá! --un niño castaño se sentó en medio de la enorme cama, el cabello le cubría los hombros, sus hermosos ojos cual mar reflejaban miedo real… eran de un azul tan transparente y hermoso, manifestaban la inocencia que aún existía en ese pequeño ser; lloraba desconsoladamente, gritó varias veces llamando a su padre, pero no obtuvo respuesta alguna, miró la habitación y lloró más, era aterradora para un pequeño de tan solo tres años… al bajar de la cama se golpeó la cabeza con la fría piedra, sollozando se paró… la cama era el doble, quizá el triple más alta que el niño… caminó lentamente hasta los ventanales y se metió entre las cortinas, después de algunos minutos de lucha contra ellas, llegó hasta el cristal y pudo ver la luna llena en todo su esplendor, las montañas se erguían con majestuosidad, la nieve las bañaba elegantemente --quizá él también me quiera… --pensó el niño, desde muy pequeño había demostrado una inteligencia sin igual, bueno, quizá sí tenía un igual… la inteligencia de él se podría comparar con la de ese chiquillo… sintió congelar sus pies, pero no le importó… salió de entre las cortinas y se dirigió hacia la puerta, se paró frente a ella… por demás está decir que le faltaba cerca de metro y medio para alcanzar la cola de león que lo dejara salir --Belicar --murmuró entre sollozos, inmediatamente un elfo de enormes ojos marrón apareció frente al niño
-- ¿Que desea el pequeño amo? --Preguntó el elfo con una exagerada reverencia
--No me digas amo, Belicar… quiero ser tu amigo
--Oh, Belicar se siente muy honrado porque el pequeño amo quiera ser amigo de Belicar --comentó el elfo haciendo su respectiva reverencia y con los ojos llenos de lagrimas agregó -- ¿el pequeño amo tiene hambre?
--Déjame salir Belicar --pidió el pequeño
--Oh no, no, Belicar no puede hacer eso… porque si lo hace el amo castigará a Belicar… Belicar tiene prohibido hacer eso… el pequeño amo debe dormir… Belicar ayudará al pequeño amo a subir a su cama
--No, por favor… quiero salir de aquí, me da miedo… él no se dará cuenta, nunca está… por favor --las lagrimas amenazaban de nuevo por salir
--lo siento pequeño amo --El elfo dobló sus orejas en señal de tristeza y chasqueando sus dedos, el niño estuvo de nuevo en medio de la enorme cama
--Quédate hasta que me duerma --Pidió el chiquillo dejando escapar unas cuantas lagrimas
--Belicar no puede, el amo ha dicho a Belicar que deje al pequeño amo dormir solo, dice que el pequeño amo debe… --un crack se escuchó en la planta baja --el amo ha llegado, duerma y descanse pequeño amo, no baje de su cama, hace mucho frío --y en un ligero plof el elfo desapareció
El niño continuó llorando… era tan pequeño… tan pequeño y en medio de una descomunal soledad…
-----------------------------fin flash back---------------------------------------
Sonrió tristemente ante tal recuerdo, la única compañía que había tenido desde los tres años había sido Belicar, pero siempre bajo las órdenes de él… en ocasiones lo odiaba, en otras tantas deseaba solo verlo, verlo una vez más…
-----------------------------------flash back--------------------------------------
Tenía solo unas horas en ese enorme castillo, aún no comprendía la razón por la que estaba ahí, no entendía porque su padre no estaba con él… pero era inocente, era solo un bebé de tres años al que le parecía maravilloso ese lugar, un lugar lleno de toda clase de cosas con las que un niño puede jugar… entró corriendo en la estancia de la chimenea, dos enormes sillones estaban en el medio, la chimenea siempre ardía… era un lugar frío… sobre la chimenea miró un retrato… eran tres personas, una de ellas parecía su padre, otra de ellas era un mujer de hermosos ojos azules y cabello dorado, el otro tenía cara de amargado era, para el ver de un par de ojos con tres años de vida, un anciano… se subió sobre un sillón para ver mejor la fotografía donde dos de ellos saludaban y el anciano tenía una mueca y miraba hacia un lado… no podía ver muy bien y comenzó a brincar, después de un par de minutos olvidó la fotografía, pues se divertía con el hecho de brincar sobre el enorme sillón… carcajadas de felicidad llenaron el tétrico castillo… a lo lejos una gran puerta se cerró provocando un sonido sordo, un par de botas se acercaban marcialmente y se detuvieron en la estancia donde el pequeño seguía riendo
-- ¿Qué demonios haces? --Una voz gruesa retumbó en el salón, el pequeño se asustó y cayó del sillón, comenzó a sollozar… el hombre se acercó al chiquillo y lo levantó de un brazo --Eres idéntico… deja ya de llorar --Le ordenó, miró el sillón y al verlo lleno de tierra, su rostro se desfiguró por el coraje, con un movimiento de su varita lo limpió, sin embargo se sentó y casi con violencia colocó al niño sobre sus piernas… segundos después el pequeño lloraba desesperadamente, no entendía la razón, sentía un dolor indescriptible, un dolor que nunca había sentido, después cesó un poco, pero aún le dolía --Escúchame bien, esto no volverá a pasar --bramó tomando al niño de los hombros, después lo miró atentamente… casi se arrepintió de haberlo hecho, le recordó tanto a… se parecía tanto… el pequeño hacía tiernos pucheros por dejar de llorar, sollozaba lastimeramente… miró la ropa del niño: tenía un overol de pana café , un playera manga larga blanca, una túnica café oscuro… era la misma túnica… un par de lágrimas cayeron y abrazó al niño como si le fuera la vida en ello… se llevó una mano a la túnica, se separó del niño y después de darle un corto beso en la mejilla, llamó a Belicar… el elfo se lo llevó, el hombre castaño se puso de pie y salió apresurado de la estancia…
-----------------------------fin flash back-------------------------------------
Quizá si le hubieran explicado todo lo habría comprendido, desde aquel día no había jugado dentro del castillo, a pesar de ser un niño no lo había olvidado y desde entonces no lo había vuelto a ver… solo era un bebé cuando llegó ahí sin desearlo y sin conocer la razón… había sido un pequeño que había crecido en la soledad, un pequeño que se había visto obligado a madurar antes de tiempo, por eso… por eso sentía haber vivido el doble de lo que en realidad había vivido… se sentía un adulto… pero aún así… aún así le había hecho falta un padre… un padre que sabía no existía…
Los golpes en la puerta principal le hicieron salir de sus cavilaciones, se puso lentamente de pie y dibujando una sonrisa triste hizo aparecer un sillón frente a él… (N/A ese castillo está protegido y no se puede detectar la magia en menores de edad)
--Amo… Belicar ha cumplido con sus órdenes, los señores Black y Lupin están fuera del castillo
El chico sonrió --Belicar, has que pasen… se congelaran ahí afuera
El elfo abrió desmesuradamente sus enormes ojos y desapareció, segundos después, el muchacho pudo escuchar la atronadora voz que quería sonar como un susurro de Sirius Black, sonrió para sí mientras escuchaba como se quejaba del frío que hacía y de la falta de amabilidad del hombre del castillo por dejarlos ahí afuera, caminó lentamente sin borrar la sonrisa de su rostro…
--Tengan buenas noches y disculpen por haberlos dejado afuera --Saludó el chico con una ligera inclinación de cabeza
-- ¡Pero si es un niño! --Exclamó sorprendido Sirius
--Buenas noches --Lupin amablemente regresó el saludo, aunque estaba sorprendido por lo mismo que Sirius
--Por favor síganme, hace frío y será mejor que nos resguardemos ante la chimenea --El muchacho los guió hasta la estancia donde minutos antes estaba --Belicar
--Ordene el amo --El elfo apareció haciendo una exagerada reverencia
El chico rodó los ojos y habló: -- ¿Desean comer o beber algo? --preguntó mirando amablemente a los adultos --Oh, discúlpenme… no recibo muchas visitas, tomen asiento por favor --agregó el muchacho sonriendo
--Yo… yo… te… te… tengo frrrr… frrrr… frío --tartamudeó Sirius castañeteando los dientes
--Un chocolate caliente ¿entonces? --acertó el muchacho… los dos adultos asintieron, aunque ambos llevaban gruesas ropas de invierno, Remus apenas lograba soportar el frío, pero para Sirius era algo imposible, sin embargo ese niño solamente llevaba un pantalón negro de seda y una camisa manga larga de la misma tela solo que de un azul turquesa que le hacía resaltar los ojos --Por favor Belicar, trae tres tazas de chocolate caliente, y unas galletas
--sí amo… --El elfo desapareció, y unos segundos después lo único que se escuchaba era el ruido de los dientes de Sirius… un par de minutos después Belicar regresó, apareció una mesilla en medio de los sofás sobre la que dejó las tres tazas, un pequeño tazón con malvaviscos pequeños y un plato con galletas… el muchacho se acercó y ofreció las tazas a los adultos, él tomó un poco de malvaviscos y los agregó a su taza, tomó un trago largo y lento, y miró a los adultos
--Me gustaría saber lo que les dijo mi elfo --Sonrió
Sirius con manos temblorosas se acercó la taza a la boca y tomó casi todo de una… Remus tomó un sorbo pequeño y miró al chico
--Nos dijo que tenías algo que decirnos… que sabías del paradero de Harry --Comentó serio Remus
Ante tal comentario Sirius olvidó el frío que aún sentía y se paró violentamente -- ¡Es verdad¿Dónde esta Harry? --Ordenó
--Sirius por favor --Pidió el licántropo
--Harry está bien, no se preocupe…
--Espera un momento… recuerdo haberte visto antes… en una de las tantas noches que merodeamos por el castillo buscando a Harry --Comentó pensativo Remus
--Sí tiene razón… de hecho estudio en Hogwarts, pertenezco a Ravenclaw --dijo el muchacho con una sonrisa extraña en el rostro
--Pero…
-- ¿por qué no estoy en el colegio ahora? --Se adelantó el muchacho al intuir la pregunta de Remus --digamos que tengo ciertos privilegios… además, debo cuidar a mi huésped
--Sí, te recuerdo… de primero --Dijo Remus pensativo
--Sí profesor Lupin… en primero usted me dio clase
--Pero… --Lupin cerró los ojos intentando recordar -- ¡París! --Exclamó abriendo los ojos
--Sí, Darikson París --finalizó el chico
--Pero… eres… --balbuceó el licántropo totalmente sorprendido, después desvió la mirada hacia la fotografía sobre la chimenea
--Sí… pero preferiría que habláramos sobre lo que los ha traído aquí… sobre Harry Potter…
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Dos días habían pasado ya desde la desaparición de Harry Potter… Hogwarts gozaba de una paz inquietante, no había las bromas que hacían que el colegio tomara vida… solo, de vez en cuando una que otra broma llegaba y era pesada, de mal gusto, no duraba más de dos segundos y nunca funcionaba como debía… parecía que los alborotadores de Hogwarts se habían quedado en su casa y en su lugar habían mandado a unos clones mal hechos: Fred y George Weasley, después de los merodeadores eran los mejores bromistas que hubieran pasado por Hogwarts, sin embargo, habían roto un record enorme, desde su llegada no habían hecho una sola broma¿la razón?, simple, era su último año, ya habían madurado y se habían dado cuenta que actuando en esa forma no lograrían nada, así que decidieron cambiar por su bien, para poder salir del colegio con buenas notas y obtener un buen empleo… o quizá estuvieran preocupados por Harry, por su principal socio financiero… tanto habían cambiado que todas las noches después de clase hacían sus deberes y estudiaban, incluso más que Hermione quien había perdido las ganas de estudiar, a falta de Hermione, Grifindor no obtenía los mismos puntos, sin embargo Fred y George sumaban un mínimo de veinte puntos individualmente en cada clase… esa noche los gemelos estudiaban en la sala común sin que otra cosa les llamara la atención, Hermione y Ron estaban sentados en su lugar predilecto y muy preocupados platicaban en susurros
--Ron, estoy muy preocupada
--Yo también Hermione, ya es mucho tiempo y no sabemos nada de Harry…
--No Ron… Harry está bien y no sé porque se oculta pero sé que está bien… estoy preocupada por Fred y George, están estudiando y no han hecho ninguna broma --Aclaró Hermione apesadumbrada
Ron miró hacia una mesa en una esquina y miró a sus hermanos estudiando
--Es cierto, pero verás que solo planean algo… --Ron se puso de pie y se dirigió hacia sus hermanos, Hermione miró como Ron platicaba con los gemelos y después de cinco minutos regresaba hacia ella con cara preocupada --Están desahuciados Hermione, van a morir muy pronto --y el pelirrojo se soltó llorando en el hombro de Hermione --les he dicho que tengo un surtido de sus productos nuevos, perfectos para los Slytherin y me han dicho que tienen que estudiar --sollozó Ron
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Le dolía la cabeza, se sentó lentamente… estaba sobre un piso de madera, miró hacia todas partes, pero estaba oscuro… muy lejos distinguió un destello esmeralda, se levantó y caminó hacia él, quizá fuera el mismo brillo que había visto antes y ahora pudiera ver algo más que esa débil silueta, quizá pudiera ver a su madre… caminó cerca de media hora, después de la cual la luz empezó a aparecer, era una habitación enorme totalmente blanca, no miraba más… el brillo esmeralda apareció por un segundo y después la pudo ver, era un mujer hermosa, era pelirroja y tenía los ojos de un destellante verde, le sonrió y dulcemente le habló:
-- Mira en tu interior, lo debes desear hijo, refleja tu deseo…
--No, espera no te entendí --pidió Harry pero la imagen desapareció
Se sentó sobresaltado, sudaba profusamente… ya no tenía fiebre, pero aún así temblaba irremediablemente, tenía mucho frío… se sentía muy débil, los ojos se le cerraban, escuchó una voz que conocía… escuchó a su padrino despotricar quién sabe contra quien, se sintió muy feliz al escucharlo… en verdad deseaba verlo… y con una sonrisa volvió a dormir…
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En la estancia, la chimenea ardía furiosamente intentando calmar el intenso frío que abatía a sus tres habitantes… El chico castaño estaba parado frente a los dos adultos que lo miraban atentamente, cerró unos segundos los ojos y los abrió lentamente, se giró y miró el danzar de las llamas dentro de la chimenea, como temiendo distraer al fuego de su hipnotizante baile, en un susurro empezó a hablar:
--Yo llegué temprano a la estación el 1 de septiembre, me gusta viajar en el expreso a Hogwarts, a unos metros alejado de mí miré a Harry, no se miraba muy contento, se miraba triste… y a una distancia considerable vi a un hombre gordo con un poblado bigote que lo vigilaba, supuse era su tío… a unos metros del anden 9 ¾, Harry se llevó violentamente la mano hacia su cicatriz, después cayó de rodillas sujetándose la marca, los muggles lo empezaron a rodear, miré al tío de Harry y éste se miraba pálido, Harry gritaba… me acerqué corriendo y le pedí al hombre que me ayudara a sacarlo de ahí, pero el sujeto corrió en dirección contraria, me dirigí hacia Harry maldiciendo al muggle… dije que era mi hermano, lo intentaron llevar a un hospital porque tenía mucha fiebre y deliraba, afortunadamente ningún mago estaba cerca, Harry gritaba cosas sobre Voldemort, sobre sus padres… logré convencerlos para que no lo llevaran al hospital… batallé para sacarlo, Belicar me ayudó y lo trajimos aquí, pensé que sería lo mejor… sé que no debí haberlo ocultado, pero Dumbledore se miraba tan ocupado, los únicos que lo buscaban eran sus amigos… pero a ellos no podía decirles todo en Hogwarts, era peligroso… decidí decírselo a ustedes, sabía que sería más fácil que ustedes vinieran, y quizá después, pudieran sacar de Hogwarts a los amigos de Harry para que lo vieran
-- ¿Estás insinuando que Harry se va a quedar aquí? --Gruñó Sirius
--Es lo mejor… está muy débil
--El chico tiene razón Sirius¿podemos verlo? --preguntó Remus mirando a Darikson
--Claro, les indicaré donde está --el chico se paró y se encaminó hacia la planta superior
--Maldito muggle, lo voy a reventar como al sapo que es… en cuanto me asegure que Harry está bien… lo voy a reventar… --Farfullaba Sirius furioso mientras se acercaban a la habitación de Harry… por lo general Remus Lupin intervendría ante los pensamientos de su amigo pues cuando lo decía en ese tono era seguro que lo cumpliera… pero ahora estaba tan furioso como Sirius, tanto que no tenía ánimos de interceder ante la integridad de Vernon Dursley…
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PERO AHORA YO TENGO UNA PREGUNTA... ¿TENGO QUE DECIR QUE HASTA LOS CINCO RR´S SUBO EL SIGUIENTE CAPITULO:( AH?... OK, ENTONCES, A PARTIR DE AHORA HASTA QUE RECIBA CINCO RR ACTUALIZO, YO ME DIJE QUE NO SERÍA MALA, PERO NO ME HAN DEJADO OTRA OPCIÓN JAJAJAJ, ESPERO SABER PRONTO DE USTEDES... BESOS
BUENO Y LA PREGUNTA DEL MILLÓN CREO QUE AHORA ES DE 200 000 JAJAJAJAA... YA VEN COMO NO HE SIDO TAN MALA... AUNQUE NO SÉ CUANDO PUEDA VOLVER A ACTUALIZAR PORQUE CON ESO DEL FINAL DEL SEMESTRE DE CUATRO MESES EN LA ESCUELA ME ESTÁ AGARRANDO DE BAJADA JAJAJA. PERO EN UNA DE ESAS NO ESTUDIO Y ME PONGO A ESCRIBIR, EN ESPECIAL SI RECIBO GRATAS NOTICIAS SUYAS JAJAJAJA AHORA MI RISA NO ESTA MALÉVOLA, NOS LEEMOS DESPUÉS
Gracias, me alegra haber recibido los RR...
P.D... Espero señales de vida... BESOS SION-ALLEGRA
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SA
