Un par de días después, Kasumi almorzaba con Nabiki en un lujoso restaurante occidental de la zona cara de Nerima, el "Tables" a la hermana mayor le invadía una sensación de incomodidad en ese lugar.
Este no era su ambiente… en realidad, no le gustaba comer en estos lugares. Se sentía mas a gusto comiendo en su casa, en su cocina, y lo que ella preparara.
Miro su plato, con un jugoso bistec a las finas hierbas y luego los varios cubiertos a los lados de la loza…
-nadie esta mirando, así que utiliza cualquier cuchillo o tenedor…
Nabiki ya atacaba el suyo, al fin su hermana tomo lo indicado y empezó a cortar la suave carne. Incluso extrañaba los palillos…
El sabor era delicioso, la carne se deshacía en su paladar…
-¿Entonces… enviaste esa carta?
Kasumi trago su bocado, y se limpio suavemente los labios.
-si, aun no se por que lo hice
-oh vamos hermana, tus compañeras tienen razón, debes hacerte de amigos… y quien dice, imagina si en verdad conoces un príncipe azul
-JA, me siento tan patética haciendo esto…
Nabiki se tomo un trago de su copa de vino tinto, luego la miro con una sonrisa…
-¿patética¿Tan patética como el patético que trata de conocer chicas así?
Kasumi observo a su hermana menor seriamente, y si se observaba detenidamente, hasta con una mueca de indignación.
-A veces eres tan… tan…
-¿Sutil?- sonrisa de Nabiki, era tan fácil a veces molestar a Kasumi.
A veces pensaba Nabiki, era algo que no se sabia de su hermana mayor. Todos tenemos nuestros puntos débiles, y nuestras pequeñas cosas que nos hacen reaccionar.
Y aunque no lo pareciera, lo cierto era que Kasumi era increíblemente orgullosa.
¿Timidez y orgullo en una misma persona? Si, si miramos a nuestro alrededor veremos a gente muy conciente de su enorme orgullo. Gente que lo esconde tras un manto de timidez forzada.
Era tan orgullosa que si no hubiera sido por esa timidez auto impuesta en su niñez, hubiera sido una gran rival para Kodashi o Shampoo…
Ese recato, ese silencio era el autocontrol que ejercía Kasumi sobre si misma, pero que además la defendía cuando lo necesitaba.
¿O muchas veces no nos sentimos en ciertas circunstancias incómodos?
La incomodidad de Kasumi con los grupos de gentes era conocida por Nabiki y Akane.
La mayor de las hermanas no tenía sociabilidad más allá de sus parientes más cercanos y amigos más íntimos, no sabia como comportarse con compañeros o desconocidos, para hacer de estos amigos. Entonces, uso ese mismo autocontrol como un manto de timidez a su alrededor.
Hasta que ella misma se encontró atrapada en su misma guarida.
No tenía mucho tema de conversación más que de quehaceres de la casa y cocina.
Eso no atraía a nadie de su edad.
Podría saber, como buena madre substituta que fue de sus hermanas, como explicar todo lo relacionado al sexo.
Pero una cosa es lo teórico, y otra una relación de verdad… en un mundo como el moderno, las jóvenes vírgenes a su edad escaseaban.
Y cuando alguna empezaba hablar en esas charlas de mujeres de lo que sucedió durante la noche con novio esposo amante, ella prefería retirarse, a su inexperiencia sumaba una visión idealizada del acto sexual en si y no quería que nada lo enturbiara.
Y su orgullo le impedía aceptar que alguien hiciera algo que ella no y se lo enrostrara en su cara (aun sin intención)
Pero… la gente solía ver antes que nada la timidez, y quedarse con ella.
Solo después, conociéndola en verdad, notabas ese orgullo.
Claro que tenía razones para ser orgullosa, había criado siendo una niña a dos hermanas menores, se había hecho cargo de la casa, se había convertido en el único real apoyo de su padre para llevar el dojo, había continuado, con grandes dificultades, sus estudios…
Por supuesto que debería sentirse orgullosa.
Todo eso logrado a base de perder su juventud, a la gran mayoría de sus amigas y sus compañeras y vecinas de juego…
Toda su vida juvenil y adolescente…
Y ahora Nabiki observaba a esa mujercita joven, sin idea de cómo entablar a veces conversación con sus hermanas o conocidas…
-Perdona; Susurro la medio de las Tendo, la mayor se la quedo mirando.
-¿Por que?
-Por jugar contigo
Kasumi sonrió,
-Dejémoslo allí…
Nabiki asintió, al tiempo que atacaba la ensalada a la Cesar, pasaron algunos segundos, hasta que se aclaro la garganta.
-Si lo deseas, si en verdad quieres conocer a alguien, yo podría ayudarte también…
La mayor miro oblicuamente a Nabiki, era lo que le faltaba, que sus hermanas, Nodoka o hasta Mayori se metieran en esto.
-Te lo agradezco, pero, creo que todo esto es una locura…
-Locuras es que tan solo ahora hayas pensado en esto, hace tiempo que debimos ayudarte en algo así.
Kasumi quedo muda ante esto¿tan mal estaba ella¿Eso no lo debería decidir por si misma?
-Hermanita, gracias, pero creo que puedo bastarme sola.
-Si tú quieres… pero… si recibes contestación, trata de primero entablar una relación por carta con ese tipo, luego, si de esa manera te agrada, reúnanse en un lugar con gente, nunca, repito, nunca lo hagas en un lugar privado…
Kasumi meneo la cabeza resoplando.
- actúas como si yo de en verdad pudiera salir corriendo a verme con ese tipo.
Nabiki meneo la cabeza.
-En verdad, temo que ni siquiera te atrevas a decirle que no… o que cometas una locura y te veas con el la primera vez en un sitio riesgoso…
-Ya lo se, no soy tan ingenua Nabiki…
-Kasumi, perdona, eres muy, muy ingenua, eres ingenua en el trato con las personas, con la gente, con cualquiera que sea desconocido…, es culpa de todos, de papa, de Akane, y mía, no te enojes, pero solo queremos ayudar, y… si, lo se, la ayuda, a veces, molesta un poco.
Kasumi resoplo nuevamente… a veces seria mejor estarse callada…
-Solo no me vuelvan loca…- un doble bip sonó en su cintura, Nabiki no podía creer aun ver a Kasumi sacar un beeper y consultarlo… nunca la había imaginado fuera de una cocina
-oh, Dios-
-¿que pasa?-
La mayor se limpio los labios, mientras recogía su bolso y su maletín.
-Olvide dejar un informe a Sakura, y lo necesitan para hoy a la tarde…-
-¿No les puedes decir donde buscar?-
Kasumi resoplo
-podría… esta aquí, en mi maletín… ¿nos vemos el martes?
-por supuesto, te paso a recoger, saluda a papa y Mayori-
-saluda a Tachi de mi parte, nos vemos-
Nabiki la vio irse apurada. ¿Kasumi contable? Se dedico a terminar su carne… mientras pensaba en su hermana…
Sonrió sutilmente… ella tenia amigos que bien podrían serlo de Kasumi… incluso podría encontrarle un…
Ataco lo que quedaba de su ensalada, mientras maquinaba la próxima jugada
Si el almuerzo había sido una tortura… la cena fue un infierno.
Mayori había preparado Tori soboro don, algo simple pero no por ello dejaba de ser sabroso.
Una de los platos favoritos de Soun, y que Noriko le preparaba con regularidad semanal digna de un reloj suizo.
Por eso, cuando después de terminar algunas tareas "para el hogar" que había traído desde su ofician y quedarse encerrada en su cuarto todo el resto de la tarde y noche; el delicioso aroma la golpeo como el mazo de Akane a Ranma cuando este decía algo tonto.
Sintió enojo, rabia, deseos de ir arrojar esas ollas a los perros de la calle.
Con rapidez bajo las escaleras, se adentro en la pequeña sala del dojo.
Un humeante cuenco la esperaba, al igual que su madrastra y su padre.
-Kasumi chan, ven a comer pequeña
Y que Mayori se comportara tan amistosa aun la enojaba más. Para peor, la comida tenia un aroma tentador… y estaba presentada al estilo tradicional de manera perfecta.
En Japón, la comida no solo debe agradar al paladar, si no también a la vista, casi como si fuera una pintura, se ubicaban los ingredientes para lograr contrastes, formas y sombras.
Y ni siquiera en esto se equivocaba la "Chijo" esta.
En la simpleza es donde mas fácil uno notaria un error, y el Tori estaba perfectamente "ostentado" aun en su sencillez.
Y para peor Kasumi tenia el estomago vació. Moría de hambre, se le hacia agua la boca. ¡Y ESO LA ENFURECÍA MAS!
-¿Sucede algo hija?
Soun lo noto, al igual que su esposa, su hija estaba roja… con un gesto fiero y casi a punto de partir los palillos en sus dedos.
Y la joven se quedo viendo el rostro sinceramente preocupado de su padre… simplemente, y como hizo siempre, bajo la vista apenada
-lo siento padre, recordé algo de la oficina que me había enojado
-¿y que ha sucedido en tu trabajo que tanto te ha enojado? Pregunto Mayori, Kasumi la miro casi asustada, ahora, debería inventar una historia… y ella no era buena mentirosa.
Pero para Mayori, los gestos de Kasumi eran como leer un guión, inmediatamente se dio cuenta de la situación, y trato de llevarla lo mejor que pudo… no quiso poner a la joven en una encrucijada de mentira, pero esto poco a poco estaba alcanzando un lugar que ella no quería llegar
Sentirse cómoda solamente en la oficina no era lo que Kasumi quería, de por si le gustaría sentirse bien en su casa, con su padre y… esa.
Pero al menos con sus compañeros de trabajo se sentía algo mas liberada… Cosa que Asuka noto, se acerco con Shisha al escritorio de la joven Tendo.
-¿y Kasumi, que tal las cosas en tu casa?
La aludida hizo un gesto gracioso mirando al techo.
-En las trincheras, a veces quisiera tener la paciencia que le tengo a algunos clientes¿pueden creer que el Sr. Yamato estaba convencido de que su avión privado podría ser deducido de sus impuestos como un gasto medico?
Ojos abiertos de sus interlocutoras.
-¿Como gasto medico¿Tiene un quirófano allí?
Kasumi meneo la cabeza
-Como el medico le recomendó un viaje hace un año para aliviar su stress, pensaba que le era un bien imprescindible.
Shisha meneo la cabeza.
-Solo un millonario
Las tres sonrieron y guardaron silencio por un momento, al fin, Asuka continuo.
-¿Aun peleando con Mayori? Kasumi suspiro, tomándose la cabeza y luego haciendo ademanes de evidente enojo.
-Es que me saca de quicio, se adueño de la casa, de la cocina, me siento inútil, tonta, a veces quisiera estallar como una bomba…
Las compañeras de la mayor de las Tendo quedaron anonadadas ante esta súbita explosión de furia… Shisha se acerco a calmarla.
-Ya Kasumi-chan, calmate, nada es tan malo… tan solo debes darte un poco de tiempo para ti.
Asuka creyó entender a su compañera…
-Si Kasumi, Shisha tiene razón, si continuas centrada solamente en tus diferencias con tu madrastra, solamente harás las cosas peor para ti.
Kasumi las miro a ambas
-¿Y que puedo hacer?
Asuka rodeo el escritorio para colocarse junto a ella
-Tal vez, arriesgarte un poco mas y conocer el mundo fuera de tu casa, esta bien, Heaven's tal vez era demasiado, pero podrías salir con tus amigos a lugares no tan pecadores¿no?
-Y conseguir un novio-
Shisha y su facilidad para decir la frase equivocada en el momento equivocado… y aunque Asuka pensaba exactamente lo mismo, seria un trabajo de paciencia llegar a ese punto.
-si- dijo con un suspiro- y conseguirte un novio, pero eso luego de que encuentres amigos, paso a paso, si Shisha?
Pero… a este paso pasara un año mas antes que ella se acu…- Asuka le tapo la boca y entre risas de las tres despidió a la descocada con una amistosa patada en el trasero… provocando incluso las carcajadas de Toumas en la otra punta de la oficina… Kasumi casi se limpiaba una de esas lágrimas que provocaba la risa.
Si, definitivamente, la pasaba mejor aquí en el trabajo que en el dojo…
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Al regresar al dojo, trato de comunicarse con Akane, pero no logro ubicarla, al parecer no estaba en el departamento donde vivía con Ranma, de haberla encontrado hubiera buscado la manera de al menos pasar un rato con ella antes de volver al dojo.
Asuka y Shisha tenían razón, se dijo nuevamente, era un ave aun viviendo en el nido de sus padres, tal vez molestando a su padre y su nueva esposa ¿Que intimidad tenían ellos con ella viviendo aun allí?
Tratando de pasar desapercibida, ingreso a la casa y se dirigió directamente a su cuarto, obvio el sabroso aroma que escapaba de la cocina, Mayori siempre le dejaba algo preparado… pero hoy decidió meterse en su cuarto de primeras
Durmió una siesta corta, despertó un par de horas más tarde, y noto que Mayori se encontraba arreglando el jardín… sus ideas de pasar el tiempo haciendo justamente eso se fueron al diablo.
Decidió entonces arreglarse un poco, seria una chica tímida, una tímida a la que le gustaba verse bien, estaba conciente y orgullosa de su belleza, y aunque si un hombre le propusiera tan solo tomar un café, tal vez moriría del susto, pero quería verse bella.
Al fin y al cabo todos tenemos o pensamos tener nuestros defectos.
Se sentó frente a su secretaier con espejo y empezó a jugar con su cabello y un cepillo cuando la vio.
Tenía la dirección del dojo, e iba dirigida a K. T.
Obviamente Soun o Mayori dedujeron que ella era K. T. y se la dejaron alli.
Le costro tragar saliva, por que sabia que era.
Jamás le había llegado carta alguna, y esta solo podía ser la contestación a una.
Con el corazón latiendo a mil por hora, la abrió con mano temblorosa y la leyó.
