Todos los personajes que reconozcan son de JK Rowling, lo demás es mío...
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Hoooola, ya volví jejeje... lo siento jejeje acabo de revisar los REVIEWS jajaja,
ALgunas dudas se resolverán, claro que me acuerdo de todos, tengo buena memoria jajaja gracias a todos por sus RR...pero no les digo más aquí tienen el siguiente capitulo...
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Justo como Darikson había asegurado, Dumbledore parecía demasiado ocupado para preocuparse por la ausencia de Harry. Ron y Hermione intentaban ir a la oficina del director un mínimo de cuatro veces al día, pero el hombre nada más no estaba, los gemelos Weasley,,, bueno, ellos… ellos seguían igual, incluso la profesora McGonagall había mostrado una gran preocupación por ellos… Sirius y Remus se paseaban por los pasillos del colegio por las noches, Severus Snape se miraba extrañamente preocupado y no molestaba a Grifindor… la desaparición de Harry Potter era un secreto total, por lo que todo Hogwarts comentaba su ausencia.
Darikson intentaba no toparse con Ron o Hermione, pasaba lo más desapercibido que podía, pero… una tarde en la que caminaba hacia la biblioteca, escuchó unos sollozos, los había escuchado tantas veces que supo al instante a quien pertenecían, siguió de largo y se topó con los gemelos Weasley quienes se disculparon y siguieron su camino con una enorme torre de libros cada uno
--Muy bien… suficiente, ya me cansé de esto¿Quién soy yo para ocultarles eso a sus amigos?
El castaño deshizo sus pasos, pocos minutos después se encontró con Hermione que sollozaba en un rincón alejado de un aula vacía, entró lentamente y se paró frente a ella, la muchacha levantó la vista, tenía los ojos hinchados…
--Hola
-- ¿Harry? --Preguntó esperanzada, se paró rápidamente, pero cuando lo miró, se dio cuenta de que el chico era escasos centímetros mas chico que ella, Darikson le sonrió y negó lentamente con la cabeza --Pero…
--Hermione, tengo algo que decirte… por favor, escúchame es muy importante
--Pero ¿Quién eres?
--Supongo que te debo eso, te he hecho sufrir demasiado… ve por Ron, los esperaré aquí
--Pero
--Solo ve Hermione… los esperaré, últimamente todo está de cabeza, ya has faltado a la mitad de las clases por hoy, los gemelos Weasley estudian, Snape ya no molesta a nadie, por favor… en verdad, no soy Harry pero te puedo decir donde está --el chico guardó silencio para ver la expresión descompuesta de la castaña --ve por Ron, es justo que ambos se enteren
Hermione salió corriendo del aula, Darikson se sentó en el piso, juntó las piernas a su pecho y escondió la cabeza entre las rodillas… técnicamente no era su culpa pero se sentía culpable, sintió que su estomago dio varios giros en el aire y después calló de golpe en su lugar, no entendía la razón pero estaba más nervioso por como actuarían Ron y Hermione al enterarse de todo… pensaba en el pretexto perfecto para que no lo culparan por haberles ocultado todo, cuando una ligera explosión hizo que levantara la cabeza para ver un pergamino que aparecía justo frente a él, lo tomó y lo leyó, dibujó una ligera sonrisa
--Debí suponer que, esa era la razón por la que no se mostraba preocupado por su desaparición --murmuró para sí el muchacho, de pronto la puerta del aula se abrió de golpe, se puso de pie y esperó a que los chicos se acercaran, Hermione se miraba nerviosa y Ron tenía las orejas rojas --Hola… --Saludó un tanto nervioso Darikson, pero Ron lo interrumpió abalanzándose sobre él, lo tomó por la túnica y lo pegó a la pared
--Dime dónde está mi amigo --le ordenó el pelirrojo
--Ron, suéltalo… --Pidió Hermione, Ron la miró y soltó al chico
--Antes que nada, aunque no estoy muy feliz de vivir, debo decirles que apreciaría no me hicieran más difícil ese amargo trago --empezó Darikson mientras invocaba tres sillas y se sentaba en una, esperó a que ellos se sentaran y comenzó a contarles lo que días antes había contado a Black y a Lupin, unos minutos después terminó y los miró, pendiente de cualquier reacción
--Pero tus… tus ojos… --balbuceó Hermione
Darikson sonrió y le contestó --lo sé, en ocasiones por la luz, se ven destellos esmeraldas, aquel día estuve a punto de decirte la verdad, pero tenía miedo… lo siento Hermione, supongo que querrán ver a Harry --Agregó ampliando su sonrisa, ambos chicos asintieron rápidamente --debo ir con Dumbledore me ha llamado, quizá pueda permitirles verlo… si es así los buscaré y…
--Te acompañáramos con el director, nosotros te esperamos afuera --sugirió Ron, Darikson les sonrió y accedió
Los tres caminaban lentamente por los pasillos, los cubría un silencio sepulcral, llegaron a la gárgola y el castaño dio la contraseña, las escaleras comenzaron a girar --por cierto soy París… Darikson París --Agregó el chico antes de subir a las escaleras… se recargó contra la pared… llegó frente a la puerta de la oficina, esperó a que lo invitaran a pasar, no se molestó en tocar
--Pasa --Se escuchó la amable voz de Dumbledore
El chico suspiró y abrió la puerta, pero no entró… se quedó congelado al ver el interior de la oficina… Dumbledore tras su escritorio le sonreía, y de pie frente a él… estaba un mago alto, de faz estricta, algunos rizos castaños le caían por la cara… el mago se giró hacia él, Darikson sintió que todo el color lo abandonaba, las piernas le temblaron tanto que tuvo que recargarse en el marco de la puerta, se quedó mirando a esos penetrantes ojos negros, trató de tragar saliva pero no pudo, no tenía ni una gota, sintió la boca amarga
--Entre señor París --lo invitó Dumbledore, pero el chico seguía viendo a Barrabás
--Entra ya chico --la gruesa voz de Barrabás resonó en el silencio de la oficina, fawkes emitió un leve chillido demostrando la incomodidad de ser despertado
Darikson no recordó el momento en el que se había sentado, seguía mirando a Barrabás
-- ¿Crees que ha sido correcto lo que has hecho? --Preguntó por décima vez Barrabás, pero el chico seguía ido, lo miraba pero no escuchaba -- DARIKSON --Gritó el mago castaño, el chico salió de su ensoñación
-- Pe… per… perdón, lo lamento, no escuché lo que… --intentó disculparse el chico, pero Barrabás lo interrumpió
--Me di cuenta de ello Darikson --barbotó el mago furioso --Albus me ha dicho lo que has hecho ¿crees que haya sido correcto?, correcto ocultar al muchacho mientras nos hacemos locos buscándolo
--Lo si… siento, en ese momento…
--Guarda silencio Darikson, estoy hablando --le reprendió Barrabás, el chico se calló al instante y bajó la mirada
--Barrabás, deja que el muchacho explique lo que pasó… --condescendió Dumbledore
--Profesor, usted debe saber lo que ocurrió, si no, no habría estado tan tranquilo en ésta semana --argumentó Darikson sin despegar la vista de sus zapatos
-- ¡No seas grosero Darikson!
--Cálmate amigo mío, el chico tiene razón y ya te lo he contado, así que no lo reprendas tanto, y menos sin razón… --comentó Dumbledore mirando a Barrabás que se miraba realmente molesto --y bien Darikson --Agregó mirando al chico --te he llamado porque quiero agradecerte el que hayas cuidado a Harry durante estos días, creo que está por despertar… y también sé que tienes información que nos sería de gran utilidad, tienes una gran habilidad y nos podrías ayudar…
--NO --Interrumpió molesto Barrabás --él no puede ayudarnos
--Pero Barrabás
--He dicho que no Albus, sabes que no lo permitiré… --argumentó Barrabás mirando fijamente a Dumbledore --él nos dirá lo que sepa y se mantendrá ajeno a todo… --Agregó mirando a Darikson
--No --murmuró el chico levantando la cabeza
-- ¿QUÉ HAS DICHO CHIQUILLO? --se giró hacia Darikson que se acercaba lentamente a él
Darikson miró a Barrabás con lágrimas en los ojos --sabes que puedo ayudarlos y que todo podría desenredarse más rápido…
--Pe… pero… --por primera vez Barrabás tartamudeó y miró atentamente al chico
--Abuelo… --murmuró el muchacho… Barrabás sintió que algo se derrumbó en su interior al escuchar esa palabra… Dumbledore sonrió y sin decir una palabra salió de la oficina, sabía que su amigo debía enfrentar eso solo…
--Da… Da… --La boca de Barrabás no quería dejar salir una sola palabra, sentía la voz atorada en la garganta, ese nudo enorme que se había formado ahí le impedía pasar…
--Yo puedo ayudarlos… --Insistió el chico --Sabes que yo…
--No… no… no lo vas… a hacer --Barbotó el mago mayor
--Sé que no te importo, sé que jamás me has querido, pero yo puedo ayudar… déjame demostrarte que puedo hacer las cosas, que no soy el inservible que siempre has pensado… por favor, abuelo, déjame demostrarte que valgo, que soy un McGregoryt…
Barrabás miró al chico que lloraba, sintió algo desgarrarse por dentro al escuchar lo que el muchacho decía, no pudo evitar llorar --Darikson… --murmuró Barrabás… se sentó, tomó al muchacho de una mano y lo condujo a la silla junto a la suya --Darikson¿Por qué piensas eso?
Darikson lo miró atentamente
--por… por…
--dime, no temas…
--Es que tú… tú me dejaste… me dejaste solo con Belicar
-- ¿no te cuidó bien?
--No es eso… pero, yo… --el chico bajó la cabeza y lloró de nuevo
--Darikson, la verdad es que tenía miedo
El chico levantó rápidamente la cabeza, había dejado ya de llorar
--Pero…
--Hijo, la verdad nunca te dejé solo, siempre estuve contigo… sé que no me viste --Agregó al ver la cara de desconcierto del muchacho --Darikson, siempre estuve contigo en las noches, me rompía el corazón ver que llorabas… que llorabas llamando a tu padre, pero no sabía que hacer, no me atrevía a… temía que me rechazaras
--Pero yo no lo habría hecho, siempre desee que me aceptaras
--Siempre te he aceptado, eres idéntico, me recuerdas tanto a… estoy orgulloso de ti Darikson… me iba a las misiones en el día y sin importar en qué estuviera al llegar la noche… la pasaba en tu habitación, velando por ti
--Pero yo… nunca te vi
--Me aseguraba de ello… Darikson… siempre tuve miedo de perderte, mi amor te podría acarrear demasiados problemas, tengo demasiados enemigos --la voz siempre fuerte de Barrabás se quebró y un par de solitarias lágrimas recorrieron ese rostro marcado por el sufrimiento
--Pero, yo…
--Darikson… te amo y no permitiré que participes… --agregó adoptando de nuevo esa cápsula de fuerza
--Abuelo… el que mi madre haya muerto en una misión para ti... no significa que me vaya a pasar lo mismo, además… además, no fue tu culpa… abuelo, por favor déjame demostrarte que soy su hijo
--Darikson, eres idéntico a ella, tienes su mismo carácter y poder, lo sé… pero no quiero que te pase nada malo, y no irás, no participarás en esto…
--Entonces no les diré nada… no tuve problema en aprender oclumancia y he practicado para anular los efectos del veritaserum, dudo mucho que uses una maldición imperdonable para obligarme a hablar, aún no he tenido tiempo de practicar cómo resistirme --comentó obstinado el chico
--DARIKSON
--No abuelo, puedes castigarme como gustes…
Barrabás se puso de pie y obligó al chico a pararse halándolo de un brazo… Darikson le mantuvo la mirada, Barrabás se miraba muy molesto… levantó una mano y… abrazó a su nieto, hizo lo que ansiaba desde hacía muchos años, lo apretó hacia su pecho y le acarició el cabello…
--Darikson… estoy orgulloso de ti… tienes mi inteligencia --dijo Barrabás con una sincera sonrisa y una felicidad que no había sentido en mucho tiempo --Bien, participarás en esto, pero solo en lo que yo te diga ¿correcto?, quiero que te cuides
--Sí abuelo, lo prometo…
Minutos después Dumbledore entró a la oficina… Darikson les contó todo lo que sabía, lo que Harry había hablado entre sueños, sueños que habían sido vigilados por Belicar, en una gran mayoría… y lo que él había investigado, lo del tigre blanco les impresionó, cuando Harry estuviera restablecido por completo tendrían que sonsacarle la información sin darle demasiada a él, Darikson accedió a eso, más sin embargo no aseguró callarse todo…
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Miró hacia todas partes, creía conocer el lugar… serían acaso las nueve de la mañana… pero… ¡sí, conocía el lugar!... pero… ¿Por qué el aula de DCAO estaba tan cambiada?... en la última fila, miró a sus amigos… corrió hacia ellos, debía decirles todo lo que le había pasado, todo lo que había soñado, pero no pudo llegar ellos se alejaban, siguió corriendo, en su camino miró a una mujer regordeta, si la miraba bien parecía un sapo enorme, le dio asco solo pensar en ella…
--Debes respetar a las personas sin importar su apariencia
Una voz a su espalda lo hizo detener su carrera, se giró lentamente y miró una silueta, dos hermosas esmeraldas brillaban en sus ojos, abrió la boca pero ninguna palabra salió
-- ¿no hay un buenas noches para mí? --siguió la hermosa silueta --tus sueños son la clave, ponles atención… intenta recordarlos todos… ya no podré visitarte, ya debes volver… antes de irme, quiero que me asegures que sacarás buenas notas y no retarás a tus profesores, quiero que te portes bien… estudia todos los días… y por favor, no te metas en problemas
--Pe… --intentó hablar Harry
--Oh, vamos… no seas tan amargada, deja al chico que se divierta
Una silueta que jamás había visto se materializó junto a la de ojos verdes… ésta tenía los ojos cafés, era más alta y gruesa que la otra, sería de algún hombre, Harry sintió que el estómago se le fue hasta los pies y observó atento
--Por favor, quiero que sea un buen estudiante --renegó la de ojos verdes
--Oh, pero tiene derecho a divertirse --refutó la de ojos avellana
--Pero no metiéndose en problemas… y basta, que tenemos que irnos… --zanjó la silueta más pequeña, se giró hacia Harry y sus ojos adoptaron un forma que insinuaba que lo miraba con cariño --Harry, pórtate bien… debes desearlo, para poder ayu… --la silueta de ojos verdes no pudo terminar la frase porque desapareció
--No le hagas caso, diviértete… mejor pedir perdón que pedir permiso --comentó la otra en una carcajada y desapareció
Harry sonrió… de pronto todo comenzó a dar vueltas a su alrededor, sintió un rayo frío subir por su cuerpo, después uno caliente bajar… algo subió desde su estómago y se atoró en su garganta, empezó a respirar más rápido, entraba demasiado oxigeno a sus pulmones, sin embargo no parecía usarlo, necesitaba más… de pronto el algo que tenía en la garganta salió y se sintió mejor…
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Sirius se apresuró a limpiar las sábanas que cubrían a Harry… había vomitado, la fiebre ya había bajado…
La cabeza le dolía bastante, por lo demás se sentía muy bien… tenía los ojos cerrados, escuchaba voces, pero estaba tan a gusto arropado, no tenía ganas de moverse… escuchó una conversación entre dos mujeres… ahí estaba ella, su corazón empezó a brincar… abrió lentamente los ojos, la luz le molestaba un poco… toda conversación se terminó, Harry se semi incorporó y lo primero con lo que se encontró fue con Hermione y Ginny que lo miraban expectantes al pie de la cama… la miró, estaba tan bella, la extrañaba en verdad… movió lentamente la cabeza para apartar esos extraños pensamientos y miró a su alrededor… estaba Sirius que lo miraba con una enorme sonrisa, Remus quien también sonreía, un mago de apariencia estricta que no conocía, Hermione, Ginny, y Ron aún llevaban el uniforme del colegio… le quedaba especialmente bien el uniforme estaba más bella incluso… ¿pero cómo se colaban esos pensamientos?, los apartó y siguió mirando, había un chico algún año menor que él, era de Ravenclaw, el profesor Dumbledore y… ¿Snape?... se talló los ojos, el profesor que más lo odiaba no podía estar mirándolo con cara preocupada, quitó lentamente sus manos de los ojos, los abrió y… y no estaba soñando
--Harry --gritaron Ron, Hermione y Ginny que se lanzaron hacia él... él sonriendo respondió el abrazo… se sentía tan bien el tenerla cerca, sentir su característico aroma… ¿pero en que rayos pensaba?
--He chicos, déjenlo respirar --Sirius se acercó y apartó a los muchachos
--Sirius yo… --se intentó disculpar Harry, pero el animago no lo dejó… le dio una abrazo tan fuerte que sintió que podría volver a vomitar…
--Bienvenido al castillo McGregoryt, Harry
Harry miró al chico de Ravenclaw quien lo miraba con una sonrisa a un lado de su cama
--Tú me salvaste --murmuró Harry, el chico sonrió
--Soy Darikson
--Har… sabes quien soy... muchas gracias --le sonrió Harry
Harry desvió la mirada del chico hacia una copa dorada que le extendían, y después hacia el propietario de esa mano… tenía una nariz ganchuda y dos cortinas de grasiento cabello negro a los lados, Harry hizo una mueca, ignoró la copa y le sonrió al profesor Dumbledore
--Toma la copa Harry --Invitó Albus con una sonrisa
--Disculpe, pero no lo conozco --Harry ignoró al invitación de Dumbledore y miró al mago castaño junto al anciano
--Soy Barrabás McGregoryt --se presentó mirando fijamente las esmeraldas de Harry que parecían haber obtenido un brillo nuevo
Toma esa copa, bebe todo el contenido y te disculpas con Severus como debe ser… quiero que seas educado y no le vuelvas a faltar al respeto … --Una conocida voz femenina resonó en la cabeza de Harry --me estoy volviendo loco --pensó el chico… haz lo que he dicho ahora mismo, que no estás loco --la voz sonaba molesta, de repente miró unas furiosas esmeraldas, parpadeó perplejo y aseguró que seguía soñando no todo es un sueño, si quieres llegar a mañana más vale que obedezcas ahora mismo --volvió a ordenar la voz, pero ésta vez sonaba realmente molesta… miró a Snape que seguía tendiéndole la copa… la tomó y haciendo acopio de toda la paciencia que tenía y pidiendo prestada otra poca hablo: --Discúlpeme profesor Snape, la… lamento haberlo ignorado anteriormente… ¿debo beberlo? --preguntó mirando a Snape, intentando desviar la atención de tan irreal disculpa, él asintió lentamente, no podía creer lo que acaba de escuchar, y menos el tono en que lo había dicho, los chicos lo miraban sorprendidos y se sorprendieron más cuando Harry sin rechistar empezó a beber, Dumbledore lo miraba con una sonrisa extraña, Barrabás lo observaba concentrado, Remus estaba realmente sorprendido… pero la cara de Sirius, era digna de fotografía, estaba totalmente estupefacto, los ojos los tenía abiertos de una forma no muy normal, la boca casi le llegaba al piso y movía la cabeza negando algo… Harry terminó de beber, regresó la copa a Snape y a éste casi se le cae cuando el chico le dio las gracias… sin decir una sola palabra el mago movió su varita y desapareció
--Harry, hoy volverás a Hogwarts, platicaremos por la noche, yo te llamaré… señores Weasley, señorita Hermione y señor París, volverán con Harry, supongo que querrán preguntar y responder… Remus te encargó
--Claro profesor, descuide…
Dumbledore sonrió y desapareció siendo seguido por Barrabás…
--Muy bien niño… ¿Qué le has dado a mi ahijado? --Sirius se lanzó contra Darikson
--Yo nada, señor Black tranquilícese
--Sirius --llamó Lupin
--Pero moony… Harry… él… está muy enfermo debemos llevarlo a San Mungo, o mejor… niño dale algo rápido --Sirius en realidad se miraba muy preocupado
--Estoy bien Sirius, tranquilízate --Harry lo miraba divertido
--Pero Harry, te disculpaste con snivellus y… --continuó preocupado Sirius
--Eso… --sonrió Harry --antes que nada¿alguien podría decirme lo que ha pasado? --preguntó mirando significativamente a Darikson… unas sillas aparecieron a los lados de Harry, una vez que todos estuvieron sentados, el castaño le contó a Harry todo lo que tenía permitido contarle, por lo menos frente a los dos adultos, poco a poco Harry fue comprendiendo todo… --te agradezco que me hayas ayudado Darikson
--Harry¿Por qué te disculpaste con Snape? --preguntó Ron
--Sí eso, eso… y ¿Por qué bebiste lo que te daba sin que te presionaran? --Siguió Sirius
Harry les sonrió un segundo, después se quedó pensativo --Ahora comprendo todo, o por lo menos una gran parte… he estado soñando con mis padres --Comentó Harry mirando a Sirius y a Remus alternadamente --profesor Lupin --Harry posó la mirada en Remus quien parecía sonreír tristemente
--Sí… dime Harry
--Una vez soñé a mi madre… me dijo que… --se giró a sus amigos --Discúlpenme por favor, lamento no haberles contestado en el verano pero estaba muy molesto porque tenía que quedarme con mis tíos
--Eso ya está olvidado amigo… --le aseguró Ron con una sonrisa
--Sí, lo importante es que estás bien --comentó Hermione
--Gracias… y también me dijo… --se giró hacia Remus --que usted le debía una… que ese día se durmió a las cuatro de la mañana persiguiendo a un pequeño hiperactivo al que no le hicieron efecto las pociones… ¿a qué se refería profesor? --agregó Harry confundido
Remus perdió drásticamente el color y Sirius cayó al piso por un ataque de risa
--Tiene buena memoria --comentó Sirius entre risas
-- ¿profesor? --inquirió Harry mirando a Remus, pero éste no podía contestar, Sirius se sentó en el piso y miró a Lupin, que parecía a punto de un colapso nervioso
--Vamos moony, tranquilízate…
--Pero Sirius, es que…
--Nada, nada… anda explícale al pequeño Harry lo que pasó…
Después de algunos minutos en los que Lupin pudo pensar, sonrió sinceramente, miró a Harry y le contó el incidente de la camisa favorita de Sirius, a quien rápidamente se le terminó la risa
--Me debes una camisa, Harry --farfulló el animago causando la risa de todos
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Las horas pasaron rápidamente, esa misma noche, Harry platicó con el profesor Dumbledore, seguía molesto porque lo había dejado en Privet Drive, aunque preguntó varias veces la razón Dumbledore no dijo nada… al día siguiente, Dumbledore tranquilizó al alumnado sobre la repentina aparición de Potter, aseguró que había estado enfermo… las clases de pociones volvieron a ser las que Grifindor conocía, Snape pasó la clase molestando a Harry, y éste conteniéndose enormemente… Harry pensó que no podría haber una clase peor que esa, sin embargo sus amigos le aseguraron lo contrario, y conforme caminaban a esa segura peor clase, le contaron todo…
Llegaron al aula de DCAO, era la misma en la que él había estado la última vez… la clase inició tan aburrida como antes, leyeron el dichoso libro de texto…
--Profesora --inquirió Harry
--Levante la mano señor… señor Potter --dijo la empalagosa voz de la bruja mirando fijamente a Harry
Harry levantó la mano, la bruja le sonrió y le dio la palabra
--No creo que esto nos sirva --comentó Harry
--Señor Potter, aquí yo soy la profesora y yo decido que sirve y que no --Canturreó la regordeta mujer
--Pero de nada nos va a servir si Voldemort nos ataca --Agregó Harry, quien empezaba a molestarse
La profesora tembló al escuchar el nombre de quien-no-debe-ser-nombrado
--Señor Potter no sea insolente, no veo el caso por el que unos niños como ustedes vayan a ser atacados… veinte puntos menos para Grifindor
Todos desearon matar a la profesora, sin embargo siguieron escuchándola balbucear
--Dicen que cierto mago tenebroso ha resucitado
-- ¡Jamás murió! --La interrumpió Harry molesto
--Señor Potter, no creo que desee dejar a su casa sin puntos… guarde silencio… lo que dicen de que ha resucitado es una absoluta mentira
-- LA QUE MIENTE ES USTED --Explotó Harry
--Señor Potter está castigado, hoy en mi despacho a las cuatro --Exclamó triunfante la profesora
basta --la misma vocecilla resonó en la cabeza de Harry, quien se puso de pie abruptamente, tomó sus cosas, dio una patada a su silla y salió como un vendaval del aula… la profesora lo miró por escasos segundos y siguió dando su perorata sobre la mentira de la resucitación del innombrable…
Harry caminaba furioso en dirección al despacho de la dichosa profesora de la que ni siquiera conocía el nombre… cuando llegó tocó fuertemente a la puerta, ésta se abrió y no muy convencido entró… ya había estado ahí antes, y no se parecía en nada, varios cojines y tapetes bastantes cursis cubrían todo, algunos gatitos realmente feos jugaban en varios platos en la pared…
--Buenas tardes, señor Potter --se escuchó la petulante voz de la profesora
--Buenas tardes profesora --regresó Harry sin ánimo
La profesora se acercó a Harry, quien ya se había sentado a una mesa frente a su escritorio, le entregó una pluma extraordinariamente afilada y un pergamino, le dio instrucciones y regresó a su escritorio, Harry notó que no le había dado tinta, pero no tenía ánimos de escuchar esa melosa voz, pero...
--No necesitará tinta señor Potter --agregó la empalagosa voz para desagrado de Harry
Potter resopló molesto y se dispuso a escribir, rasgó el pergamino con la frase no debo decir mentiras y soltó un grito de dolor, las palabras aparecieron en el pergamino con una reluciente tinta roja, pero también, aparecieron en el dorso de su mano… miró a la profesora que lo observaba con una mueca que según ella era una sonrisa… bajó rápidamente la vista, miró el pergamino y volvió a escribir, de nuevo el mismo intenso dolor, de nuevo el corte en su mano y de nuevo cicatrizaba… siguió escribiendo, se repetía el dolor, una y otra vez… en su mente había aparecido un solo pensamiento… un solo deseo… "el ver de nuevo a sus padres", aunque fuera solo en un sueño o… el dolor seguía invadiéndole terriblemente, pero no le daría el gusto a esa vieja cara de sapo de verlo flaquear, siguió escribiendo, no supo cuanto tiempo llevaba ahí, solo notó como la luz del sol se apagaba… las palabras seguían apareciendo en el pergamino… en su mano… el pensamiento de volver a ver a sus padres le desesperaba incluso más que ese absurdo castigo, hacía un segundo que ese había dejado de ser un pensamiento, ahora era un deseo… una necesidad que crecía segundo a segundo, trazo a trazo… debía ver a sus padres, necesitaba verlos… un recuerdo llegó a su cabeza, un recuerdo de su primer año en Hogwarts… un recuerdo que le ayudaría a apagar la necesidad que sentía…
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GRACIAS A TODOS LOS QUE MANDARON RR, EN VERDAD SE LOS AGRADEZCO, YO CREO QUE NO ES NECESARIO EXPLICARLES LA DINÁMICA DEL FIC ¿VERDAD? JAJAJA gracias...
P.D... Espero señales de vida... BESOS SION-ALLEGRA
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SA
