Todos los personajes que reconozcan son de JK Rowling, lo demás es mío... puede contenterspoilers

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HOlaaa!!! eee!!!... no maté a nadie jajajaja no se preocupen, acabo de cambiar de idea y se me ha ocurrido algo mucho mejor XD, no digo más y lean el capi que ahora sí está más largo, poco más que el doble XD...


Esa era la clase de historia de la magia más aburrida que recordaban, era increíble que esa clase pudiera ser más aburrida todavía, tanto que Hermione no tomaba nota de nada, no podía mantener los ojos abiertos y al mismo tiempo intentar escribir, Ron roncaba recargado en su mesa, Ris se miraba en un espejo mientras cambiaba de color su cabello, justo ahora miraba evaluadoramente su cabello amarillo con azul que hacía crecer, Harry bostezaba repetidas veces, la puerta del aula se abrió y un perro negro al que nadie miró entró y se dirigió al profesor Binns que estaba concentrado en el pizarrón, el fantasma leyó la carta que el perro le tendía y llamó a Harry, pero el chico estaba demasiado ocupado en bostezar como para ponerle atención, y fue hasta que el perro ladró varias veces y que Hermione que estaba a la derecha de Harry lo codeara en el estomago cerca de diez veces, que el chico la miró, ella negó lentamente con la cabeza

--Sirius quiere que salgas --susurró la castaña

Harry abrió la boca dándole entender que comprendía, recogió sus cosas y siguió al perro negro que tan solo salir del aula empezó a caminar

-- ¿Pasa algo? --preguntó Harry mirando el ir y venir de la cola de Padfoot, sacudió la cabeza para volver al mundo, se distraía con todo, suspiró y siguió tras el perro algunos minutos después de los cuales llegó frente a la gárgola que custodiaba el despacho del director, Sirius tomó su forma humana y dio la contraseña, después se volvió a transformar en perro y meneando la cola se alejó, Harry se alzó de hombros y subió las escaleras… al llegar frente a la puerta llamó con cuidado, se escuchaban algunas voces del otro lado

--Adelante

Harry escuchó la serena voz de Dumbledore y abrió lentamente la puerta, se sorprendió al mirar frente al director sentado en una silla a su padre y junto a él, estaba Snape, no parecían haberse dado cuenta de su presencia pues seguían con la discusión más irreal que Harry pudiera imaginar… hablaban como seres humanos civilizados… Dumbledore le pidió que se sentara en la silla que acababa de aparecer, Harry obedeció sin quitar la vista de los dos adultos que sabía él eran enemigos naturales…

--Pero señor, usted sabe que soy tan bueno como Severus --dijo James mirando a Dumbledore

Harry abrió la boca por la sorpresa, si se había sorprendido con lo que había pasado en la visita que habían hecho a los Dursley, ahora estaba seguro de que eso junto a él era demasiado irreal como para llegar siquiera a ser un sueño, se ahogó con la saliva al escuchar a Snape

--James tiene razón director, dudo que haya alguien con tal habilidad

Después de haber dejado de toser Harry miró a su alrededor, mortífagos no podrían ser, para empezar, sería casi imposible conseguir un cabello de su padre y pues de Snape… no podían estar bajo la poción multijugos, así que su segunda opción parecía más coherente, debía ser una broma, sí, una de esas bromas muggles en las que las cámaras de video están ocultas…

--Señor, sabe tan bien como nosotros que si eso pasa, no logrará nada, quizá solo pondría en riesgo la vida de muchas personas, Voldemort entraría en su mente muy fácilmente… --empezó James sin notar siquiera que su hijo estaba junto a él

--... porque por más que le dijera no lo haría, ambos nos distraeríamos, en sí, usted sabe que James lo haría mejor y Harry tendría mejor respuesta en menos tiempo… James tendría más habilidad que yo para eso director --Snape completó lo que James intentaba decir

Decir que Harry estaba estupefacto sería gastar palabras, el chico no sabía lo que pasaba pero seguía mirando interesado cada rincón del despacho en busca de la cámara de video que estuviera grabando tan bizarra broma y los adultos seguían ignorándolo, aunque eso le ayudaba para seguir escrutando todo…

--Me alegra ver que al fin han resuelto sus diferencias como adultos --sonrió Dumbledore mirando a sus antiguos pupilos

--Director, le hemos expuesto nuestros puntos… pienso que el que James lo haga nos traería beneficios a todos, dudo mucho que de yo hacerlo se vean frutos

--Ya veo Severus --murmuró pensativo Dumbledore mirando detenidamente a Harry, quien por su parte seguía buscando la cámara de video

--Señor, Severus tiene razón, además, soy su padre y quizá podría poner la presión que necesita sin que ocasionen muchos problemas, por mi no habría problema --Dijo James, Harry cada segundo buscaba con más afán las cámara, esa situación empezaba a darle miedo… ¿Dónde había quedado, el "quejicus", o el "Potter"?... ¿Por qué era James y Severus?... ¿no podrían ser en realidad mortífagos?, o la reacción de haber comido lo que su madre había guisado, Sirius le había dicho muchas veces que su madre no era un as en la cocina…

--Bien, por lo que me han dicho, creo que será lo mejor, pero James, quizá haya ocasiones en las que no puedas y entonces Severus te sustituirá --apuntó Dumbledore

--Sí señor, no se preocupe --aseguró James rápidamente -- ¿Has escuchado Harry? --Se giró sonriente hacia su hijo, que lo ignoró completamente, estaba adentrado en sus pensamientos tratando de encontrar un significado lógico a todo eso, y de paso la cámara del programa muggle -- ¿Harry?... ¡HARRY! --terminó gritando James logrando que el chico volviera a la realidad

-- ¿Eh? --Harry miró a su padre

-- ¿Has escuchado todo? --volvió a preguntar James con una gran sonrisa

Harry miró a Dumbledore, después a su padre, pasó a Snape y volvió a su padre

-- ¿Eh?

--Harry --le llamó Dumbledore --tomarás clases de oclumancia, te las dará tu padre

-- ¿Oclu… qué? --preguntó el chico mirando al director

--Oclumancia Harry… los sueños que has tenido con Voldemort, son porque puede entrar a tu mente --explicó paciente James

-- ¿Puede leer mi mente? --inquirió incrédulo el chico

--Eso solo es de las películas muggles --escupió Snape, sin embargo, extrañamente se abstuvo de soltar su comentario hiriente, algo que extrañó en demasía a Harry

--Severus tiene razón hijo, pero te lo explicaré hoy a las ocho en… --James se interrumpió y miró a Dumbledore

--En tu habitación James, creo que será lo mejor y así tendrán más privacidad, bueno señores, eso es todo… Harry puedes volver a tus clases --Les despidió Dumbledore con su habitual tacto, los tres se pusieron de pie al mismo tiempo y sin decir más salieron…

--No te metas por mi camino Potter --siseó Snape cuando la gárgola se cerraba custodiando la entrada al despacho del director

--No te preocupes quejicus, no tengo intención de hacerlo --contestó James con el tono de arrogancia que Snape más odiaba, le pasó un brazo por los hombros a su hijo y empezaron a caminar

-- ¿Es necesario que regrese a historia de la magia? --Preguntó Harry cuando se alejaron lo suficiente de Snape, James lo miró con una sonrisa orgullosa

-- ¿Qué crees que diría tu madre?

--No está por aquí¿o sí? -- Harry sonrió igual a su padre -- ¿Papá?

--Dime Harry --James miraba entusiasmado cada rincón de los pasillos que recorrían

-- No entiendo lo que pasó en el despacho del director --murmuró Harry confundido y más se confundió cuando su padre se recargó contra una pared y empezó a reír

--Harry… --Unos minutos después, James dejó de reír y miró a su hijo --Dumbledore quería que Snivellus te diera clases particulares de oclumancia

-- ¿Qué?

--Sí, y pues… hablé con Snape e hicimos un trato, si el director veía que no había rencillas entre nosotros, estaba seguro de que dejaría que yo te diera esas dichosas clases, además, ni que quejicus fuera el único que es bueno en cerrar la mente --explicó James con aires de suficiencia

--Menos mal --murmuró el chico sonriendo mientras James volvía a pasarle el brazo por los hombros y continuaban su camino

-- ¡Hey Harry! --Una chica morena corría hacia el niño que vivió, Harry sonriendo se detuvo y esperó a que se acercara

-- ¿Qué pasa Angelina?

--Potter --inició la chica con cara seria --hoy a las siete tenemos entrenamiento, no quiero que faltes

Harry miró a su padre que le sonrió y después miró titubeante a su capitana

--Pero yo… Angelina es que yo… --intentó explicar el chico Potter, pero Angelina lo interrumpió

-- ¡No quiero pretextos Potter, quiero tu lindo trasero sobre tu linda escoba hoy a las siete en el campo de quiditch!... ¿Me has entendido? --gritó la chica, Harry asintió rápidamente, Angelina se marchó satisfecha

James volvió a pasar su brazo por los hombros de Harry mientras caminaban, el chico lo miraba de reojo y James lo ignoraba, parecía disfrutarlo…

-- ¿Papá? --inquirió el chico en un susurro, James ahogó una carcajada y miró a su hijo

--dime Harry

--Sobre lo de esta noche

--Aunque sea tu padre Harry, deberás llegar puntual, si no lo haces te castigaré, será como una clase extra --Explicó James en tono de profesor

--No me refiero a eso

-- ¿A no? --Preguntó James con falsa inocencia

--No, sino… a… mi castigo

-- ¡Oh!, según dijo tu madre que no saldrías por las próximas…

-- ¡Papá!... tenemos un partido contra Slytherin a primeros del próximo mes y tú… pues me has castigado

--Cierto… --comentó James con actitud pensativa -- dos meses sin tocas una escoba¿cierto?

--Sí --contestó Harry en tono cansino

-- ¿Puedes recordarme la razón del castigo?

Harry miró a su padre, éste le miraba diciendo que debía contestar a la pregunta

-- ¿Por qué le grité a mamá y escapé, exponiendo mi vida? --preguntó Harry con una sonrisa de resignación

-- ¡Vaya, no lo había visto de esa forma, creo que le agregaré otro mes!

-- ¿Qué?... ¡No! --saltó rápidamente el chico

--Bueno Harry creo que debes ir a tu próxima clase, yo iré a buscar mi dormitorio, después te lo muestro

--Pero papá… ¿Qué hago con el entrenamiento de esta noche?

--Pues no dijo tu capitán¿que no quería que faltaras?

--Pero…

--No levantaré ese castigo --sonrió James antes de dar media vuelta y seguir con su camino

-- ¡O sea que vas a dejar que Grifindor pierda ante Slytherin! --gritó Harry con esperanza de que eso funcionara, pero James siguió caminando -- ¡maldición! --murmuró el chico dirigiéndose hacia su próxima clase… transformaciones

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Una figura alta y delgada miraba ensimismada por el enorme ventanal de esa habitación, que a pesar de ser pleno mediodía se mantenía en una tétrica e imposible oscuridad, acababa de recibir información sobre el ataque al autobús noctámbulo, un ataque que había tenido… se podría decir que éxito, pero era un ataque del que él no estaba enterado, alguien sabía que los Potter vivían… ¿pero quien podía odiarlos tanto como para arriesgarse en esa forma atacando el autobús noctámbulo?, o bien… ¿Quién podría ser tan idiota como para hacer eso?... su reptil rostro se contrajo en el momento en el que un nombre llegó a su cabeza o más bien era un apodo, un absurdo apodo…

--Cuando alguien traiciona una vez… no puede evitar volver a hacerlo¿no es así mi querido Wormtail? --siseó Lord Voldemort, mientras sus ojos rojos refulgían

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-- ¡Aaaaahh!

Lo había intentado pero no había podido y a mitad de la clase de DCAO, Harry se había puesto de pie y gritaba con una mano en la frente, la cicatriz le ardía demasiado, y sin atender a las palabras que lo rodeaban, salió trastabillando del aula ante la preocupada mirada de Jaia, quien dio por terminada la clase y siguió a su ahijado, cuando salió, miró a Harry recargado contra una pared respirando agitadamente…

--Harry --Jaia se acercó al chico y lo miraba preocupada

--Está… muy… muy molesto… alguien lo traicionó… --murmuró Harry, después se desmayó

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Padfoot olfateaba cada rincón del castillo, no tenía nada que hacer y lo habían echado de la enfermería… "no era higiénico que un perro estuviera en un lugar así", pensando en eso, el enorme perro negro se detuvo de golpe a mitad de un pasillo, sintió un olor muy conocido, paró las orejas intentando percibir un ruido, algo… ¡así!... cuatro patitas corriendo, cuatro diminutas patas a muy poca distancia del piso, una de ellas golpeaba especialmente, plata contra la piedra, él lo había escuchado muchas veces, había dejado caer un trozo de plata en piedra, madera, tierra, arena… sobre todo material, sabía que un día eso le serviría para encontrar al traidor y ahí estaba… como deseaba tener el mapa del merodeador para poder verlo, siguió escuchando, el muy bastardo se acercaba rápido…

-- ¡Hey, hola! --saludó Ris cuando miró al perro, se acercó y le sobó la cabeza con cariño, algo brilló tras los pies del chico que ahora llevaba el cabello verde y ojos azules, él lo sabía era plata que brillaba con el sol… le gruñó al chico y lo empujó tras él -- ¿Qué te pasa? --inquirió Ris sorprendido mirando como el perro se abalanzaba contra la pared

--Dile a James que wormtail está en el castillo, que use el mapa… ¡a prisa! --gritó Sirius volviendo a su forma humana momentáneamente sin dejar de correr en dirección contraria al chico, después volvió a ser el enorme perro negro

Ris se extrañó por la actitud de su padre, pero decidió que lo mejor era hacer lo que le había pedido…

--Muy bien… y ¿Dónde encuentro a James… eh, a mi tío James? --Se preguntaba el chico caminando tranquilamente

--Hola Ris¿no tienes clase?

--No hora libre --sonrió el chico --oh por cierto, mi padre… dijo algo de un tal wormtail, que está en el castillo, que usara el mapa --explicó confundido Ris mirando como la sonrisa de su padrino desaparecía instantáneamente

--Accio mapa --murmuró James señalando tras él con la varita, un par de minutos después, una viejo pergamino volaba hasta su mano --juro solemnemente que mis intenciones no son buenas --recitó James en un murmullo y miró el mapa que había aparecido con suma atención --los baños --murmuró --Ris, ve a la enfermería y asegúrate de que ni una rata entra por favor, ten lista tu varita… no dejes entrar a ninguna rata, no te alejes de Harry hasta que yo llegué --pidió James antes de transformarse en un hermoso ciervo que empezó a trotar hacia los baños

-- ¡Wow! --exclamó Ris sin comprender, pero algo sí había comprendido, tenía permiso para faltar al resto de clases, estaría en la enfermería, pero eso era mejor a ir a la clase doble de pociones

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Un ladrido lleno de furia se podía escuchar por el pasillo que llevaba a uno de los baños, delante a él, se escuchaba un chillido de rata, el perro siguió ladrando más fuerte al escuchar el ruido de unos cascos contra la piedra, un par de segundos después, frenó… el pasillo acababa de ser bloqueado por un imponente ciervo y miró a un par de metros a una rata vieja que temblaba, se retorcía de temor… cuando menos lo pensó, en el lugar de la rata estaba un hombre calvo con apariencia ratonil y le lanzaba un hechizo que le daba de lleno haciéndolo caer inconsciente…

--Flipendo --gritó James tras el hombre rata --mobilicorpus --siseó haciendo que el cuerpo de su antiguo amigo se elevara, después apuntó a Sirius y lo despertó

--Desgraciado --farfulló Sirius volviendo a su forma humana

--Sirius por favor, vuelve a transformarte, es peligroso… ahora llevemos a nuestro buen amigo a un lugar donde podamos hablar tranquilamente --dijo James mirando el cuerpo de Pettigrew, Sirius conociendo esa sonrisa de James, obedeció al instante y en su forma canina siguió a James que se mantenía en total silencio…

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-- ¡Iusris!

Ris dio un brinco en la silla en la que leía interesado una vieja edición de el profeta

--Hola mamá

-- Deberías estar en clases jovencito

--Sí lo sé, pero tío James me dijo que no me alejara de Harry hasta que él volviera --contestó el chico alzándose de brazos --se molestó cuando le dije que papá había dicho algo de un tal wormtail, y después corrió como loco

-- ¿Wor… wormtail? --Ris miró a su madre, se puso rápidamente de pie y se acercó a ella, estaba pálida

--Mamá…

-- ¿Ris… wormtail?

--Sí mamá

-- ¿Qué tiene Pettigrew? --Harry se sentaba lentamente en la cama

--Está en el colegio --contestó Ris, cada vez entendía menos --nuestros padres fueron a seguirlo

-- ¡Rayos!... ¡Sirius! --semi gritó Harry intentando salir de la cama

--Harry por favor, aún estás algo débil, por favor, quédense aquí los dos

--No entiendes Jaia --Harry miró desesperado a su madrina --Si no detengo a Sirius va a matar a Pettigrew

--Harry, iré por tu madre… Ris por favor, no quiero que salgan de la enfermería, quiero que obedezcas lo que te pidió James --ordenó Jaia antes de empezar a correr fuera de la enfermería, Ris miró a Harry en busca de una explicación, que empezó mientras el chico que vivió se ponía los zapatos…

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El piso crujía bajo los rudos pies de dos hombres que arrastraban a un tercero que chillaba cosas ininteligibles, el furibundo hombre de ojos grises tiró de una patada la puerta raída, mientras arrojaba con ayuda de James Potter al hombre rechoncho que arrastraban contra la cama tirada en medio de la habitación… James miró al hombrecito retorcerse, pensaba que de miedo o vergüenza, sin embargo, los ojos de Wormtail destilaban rencor, furia, sed de venganza…

-- ¿Por qué? --preguntó James en un susurro

Peter desvió la mirada de sus posibles puntos de huída y miró a James, que tenía la ojos vidriosos conteniendo las lágrimas, Sirius en cambio, estaba que hervía, tenía enfrente al desgraciado que le había arruinado la vida, a él y a sus amigos, le había evitado ver crecer a su hijo, y James llegaba y solo decía… ¿por qué?... él deseaba solo matarlo…

--Es una pregunta tonta¿no crees James?... ustedes siempre eran los que tenían a todas las chicas, tenían todo lo que querían y yo… ¿yo qué?, yo nunca tenía nada, era un simple chico que estaba a la sombra de los grandes merodeadores --dijo Peter mirando fijamente a James --el débil, el tonto, el que nada podía hacer, incluso los peores castigos se los llevaban ustedes, aún cuando era yo quien hacía las bromas, pero si eran buenas, yo no podía haber sido y los culpaban a ustedes --siseó Pettigrew con rencor

-- ¿Por esas estupideces nos traicionaste a todos¿por esas tonterías entregaste a Lily y a James a Voldemort? --Preguntó furioso Sirius

--Sirius, por favor… --pidió James mirando detenidamente lo que un día fuera su amigo --no entiendo Peter, siempre fuimos amigos, éramos uno mismo… los cuatro Peter, yo habría dado mi vida por ti --murmuró James dejando caer algunas lágrimas --Lily, Remus o Sirius habrían hecho lo mismo…

-- Y tú les pagaste esa amistad traicionándolos --acusó Sirius blandiendo fuertemente su varita --lo único que mereces es morir --se acercó lentamente a wormtail y le puso la punta de su varita en la frente --avada…

James se congeló al escuchar la maldición que su mejor amigo estaba por decir, quizá en el fondo también deseaba eso, o en verdad estaba estático, pero no podía evitar que Sirius terminara el hechizo…

--Expelliarmus --gritaron en la puerta, las varitas de James y Sirius volaron a la mano de quien había invocado el encantamiento de desarme, con lentitud se giraron

-- ¿Estás consciente de que es la segunda vez? --Preguntó Sirius mirando fijamente al techo

--Incárcero --gritó Harry, al instante Peter que había aprovechado para huir dada la confusión de sus captores, cayó de bruces

-- ¿Segunda, cómo que segunda? --inquirió James mirando a su amigo

--Es la segunda vez que Harry evita que mate a este maldito y la primera te había puesto como pretexto --bufó Sirius con la vista aún fija en el techo -- ¿ahora que pretexto me darás?

--No puedes convertirte en lo que todos creen que eres, no puedes rebajarte al mismo nivel que él, por favor papá, no puedes matarlo --Sirius bajó la mirada del techo, Harry no tenía sus varitas…

-- ¿Ris?... ¿atacaste a tu padre? --preguntó incrédulo

--Si quieres después me castigas, pero no podía permitir que te convirtieras en asesino… ahora, mis padrinos están con vida --dijo el chico mirando fijamente a su padre, su aspecto cambiaba lentamente al normal, su cabello hasta los hombros de un hermoso negro azulado y sus ojos grises con la chispa de picardía que caracterizaron alguna vez y que comenzaban a adquirir los ojos de Sirius, Peter balbuceó algunas blasfemias hacia el chiquillo mientras se retorcía, parecía atado por algunas cuerdas invisibles

-- ¿Pero es que nunca vas a obedecer? --Sirius sonrió al ver la cara de Ris, antes valiente y desafiante, ahora parecía tener algo de temor y sorpresa

--Mamá --murmuró Ris girándose de un brinco, con la misma sonrisa que Sirius ponía en sus años de colegio --me has pedido que obedezca a mi padrino, y justo eso he hecho --Jaia rodó los ojos al ver la pose de Ris, miró de reojo a Sirius y volvió a ver a su hijo --me dijo que no dejara solo a Harry hasta que él volviera a la enfermería… y no me he separado de él --apuntó el chico señalando a Harry que junto a él asentía fervorosamente

--Pero es que es el destino… dios los hace y ellos se juntan --se lamentó Lily ocasionando que todos rieran, bueno, todos a excepto de Pettigrew que aún atado y tirado en el piso miraba todo con asco

Harry dejó de reír y se acercó a Pettigrew, sorprendido se acuclilló junto a él, ese no era el Peter que había conocido hacía casi dos años, ya no suplicaba por su vida, ahora solo… parecía… solo pudo ver odio en su mirada, un odio que jamás, que ni siquiera en Voldemort, había visto…

--Está muy molesto, cree que tú lo has traicionado… tú fuiste el causante del ataque del autobús noctámbulo --dijo Harry con una mano en la cicatriz le ardía mucho, todos se giraron hacia Harry al escucharlo

--Pero Peter… te queríamos como a un hermano --dijo Lily llorando

-- ¿Hermano dices?… no es cierto Lily, yo solo era el débil al que debían proteger… sino¿Por qué me nombraron su guardián secreto?... ¿Por qué pensaban que podía guardar el secreto, porque podían confiar en mí?... por supuesto que no, fue porque Sirius Black les dijo, porque creían que el señor oscuro no sospecharía de mí, que así estarían seguros… porque yo era débil, él perseguiría al fuerte… ¡A Sirius Black! --gritó fuera de sí retorciéndose horriblemente en el piso

--Ha perdido la razón… el odio lo ha enloquecido --murmuró Jaia mirándolo --llevémoslo al castillo, llamaremos al ministerio y daremos un paso para que Sirius pueda ser absuelto de todo --dijo Jaia sin despegar la vista de Peter, él ya balbuceaba incoherencias, según su punto de vista…

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Ya habían dejado a Peter encerrado en una de las torres del colegio, según había dicho Dumbledore, ni una rata podría salir, las clases también habían terminado y por ese día, Harry se salvó del entrenamiento pues según madame Pomfrey no era recomendable y aunque Angelina había bufado molesta, lo había perdonado pero el miércoles no tendría pretexto… tenía casi un día y medio para hacer que su padre le permitiera usar su escoba, podía llegar a un trato, por desgracia no había tenido tiempo de hablar con Sirius, y ahora caminaba ensimismado pensando en algo bueno para que su padre le quitara el castigo, quizá si hacía un buen trabajo en esas dichosas clases de oclu… lo que fuera, llegó a la habitación que su padre ocuparía ahí, dio la contraseña a la vieja bizca del cuadro y entró, se encontró con su padre sentado en una gran sala…

--Oh Harry… que bien, eres puntual --sonrió James mientras revisaba su reloj y se ponía de pie --bien hijo, acércate y saca tu varita, puedes usarla para lo que quieras, desees o necesites¿entendido? --indicó James rodeando los sillones cafés

--Pero… ¿Qué vas a hacer tú?

--Intentaré entrar en tu mente --respondió James calmado --quiero que resistas Harry, prepárate… Legeremens --James había atacado sin darle tiempo al chico de reaccionar, de repente la habitación empezó a girar e imágenes pasaban frente a él… tenía cinco años, era navidad y Dudley habría decenas de regalos, él solo miraba, después tenía nueve y el perro de Marge lo tenía encaramado en un árbol, tenía el sombrero seleccionador sobre la cabeza y lo mandaba a grifindor, ahora un par de ojos esmeralda lo miraban desde la oscuridad, el castigo con Umbridge, sintió un agudo dolor en las rodillas, abrió los ojos y se dio cuenta de que estaba a cuatro patas y jadeaba agotado --levántate --Harry levantó la cabeza rápidamente, no había escuchado la voz cálida de su padre, era una voz fría, quizá más fría que con la que Snape le pudo hablar alguna vez, y ni que decir de la expresión que tenía James, estaba furioso, si pensaba que podría lograr que le levantara el castigo, estaba muy equivocado, tragó saliva y lentamente se puso de pie --perdiste el control, ni siquiera pensaste en sacarme de tu mente --murmuró James serio, Harry tragó saliva y decidió bajar la vista, esa mirada en su padre solo la miraba cuando estaba con Snape y entonces no parecía tan dura, acortó en dos grandes zancadas los pocos metros que lo separaban de Harry, quien sintió temor ante esa mirada, con poco tacto lo tomó de la barbilla y lo obligó a mirarlo --quiero que me saques de tu mente, no quiero que me dejes ver nada, ni un poco… nada ¿me has entendido?

--No --susurró Harry separando con gran trabajo los labios --no entiendo, como quieres que lo haga

James, que estaba en su perfecto papel de doble de Snape, según el punto de vista de Harry, respiró hondo y miró a su hijo

--Cierro los ojos --hizo una pausa esperando a que el chico obedeciera --bien, vacía tu mente… libérate de toda emoción

En verdad que lo intentaba, pero el que su padre se comportara cada vez más como Snape, lo hacía rabiar, y luego Pettigrew en una torre con peligro de escapar, el próximo partido de quiditch, todo le daba vuelta y no podía lograr nada y volvió a escuchar la voz de su padre que invocaba el hechizo… ahora miraba el espejo de Oesed cuando estaba en primero, hocicos que lo jalaba del pantalón hacia una habitación en el caldero chorreante, el espejo de Oesed explotando en su habitación del valle de Godric, Sirius lo abofeteaba… de nuevo jadeaba agotado mirando el piso, estaba a cuatro patas, no quería levantar la cabeza, sabía que su padre estaba furioso

--Ponte de pie… --ordenó James, Harry pudo ver que los pies de su padre se alejaban, con gran trabajo se irguió y miró que James se sentaba en un sofá y le señalaba con algunas palmaditas que se acercara, el chico titubeante fue con su padre, cuya cara era un poema… totalmente indescifrable… -- ¿Por qué fue esa bofetada? --preguntó James frío, Harry se dejó caer junto a su padre que se había girado para mirarlo de frente

--Pues… fue la mañana después de que explotara el espejo y yo pensaba que los había matado, estaba muy alterado, Dumbledore…

--El profesor Dumbledore --le corrigió James un poca más cálido

--El profesor Dumbledore, me desquició con su habitual tranquilidad, le grité, Sirius me dijo que no lo hiciera, después le grité a él y pues, me golpeó --confesó el chico esperando que su padre explotara

--comprendo… Harry ve a dormir, ha sido muy fuerte, mañana a la misma hora, cuando duermas vacía tu mente, no te acuestes con ningún recuerdo, sabré si lo has hecho… espero algún avance para mañana

--sí papá, que pases buenas noches --murmuró Harry y se puso de pie

--Oye… oye… espera un momento --el chico se detuvo de golpe, creía que podía irse…

-- ¿Es así como te despides de tu padre?... ¿Y el beso y el abrazo de buenas noches? --Preguntó James como si fuera lo más obvio del mundo, Harry abrió la boca para decir algo, pero nada salió, esperaba cualquier cosa, hasta que su padre lo regañara por cualquier cosa, pero ¿Qué le pidiera un beso y un abrazo? --anda --el chico sonrió mirando como James tenía abiertos los brazos en espera del dichoso abrazo, era cierto que había pasado una semana con sus padres, pero la mayoría se la había pasado inconsciente, así que titubeante y algo sonrojado se acercó a James, éste al tenerlo cerca lo atrajo en un abrazo de oso y le planto un sonoro beso en la mejilla --buenas noches hijo…

Harry salió de la habitación de su padre y caminó pensativo hacia la torre de Grifindor, aguzó el oído al escuchar unos murmullos, miró su reloj y comprobó que eran las diez, sacó rápidamente su capa de la túnica y se cubrió con ella justo cuando Ris pasaba junto a él, caminaba rápido y hocicos lo seguía, Harry sonrió al verlo… iba discutiendo con el perro, corrió hacia ellos al escuchar a Filch, jaló a Ris sobresaltándolo un poco y lo cubrió a tiempo… Filch miraba inquisitivamente al perro que jugaba a perseguirse la cola y seguía con su ronda…

-- ¡Si no ha sido por Harry me atrapa ese sujeto! --semi-gritó Ris quitándose violentamente la capa de encima, el perro dejó de perseguir su cola y miró al chico, se acercó lentamente y le lamió una mano mientras agitaba la cola alegremente -- ¡No, que no te voy a decir nada!... ¡es privado! --esta ves subió un poco la voz, dio una patada en el piso y se fue a paso rápido, el perro dio un ladrido y corrió tras él… Harry trató de imaginarse lo que pasaba, después de algunos minutos de estrujarse el cerebro pensando en eso que no tenía sentido, suspiró y siguió caminando…

Al llegar a su habitación, Harry se puso su pijama con cuidado de no despertar a sus compañeros, dejó sus lentes en la mesita de noche y se acostó a dormir… tan solo tocar su cama se quedó dormido, no le dio tiempo de hacer lo que su padre le había pedido, así que empezó a soñar, era la misma sensación que la vez anterior, su cuerpo era largo y flexible, sentía la fría piedra bajo él, miraba muy de cerca el piso, desde una esquina miraba una puerta, junto a ella estaba echado un perro negro, sintió ganas de morder al animal pero no debía, se tuvo que contener, despegó un poco la cabeza del piso, del cuello del animal colgaba una llave dorada que seguramente abriría la puerta, pensó como quitársela pero no había mucha opción, aunque también estaba la posibilidad del pasadizo que le habían dicho había en esa habitación, así que se deslizó con cuidado, ya estaba cerca, pero el perro se ponía de pie, le enseñaba amenazante la dentadura, y lo atacaba, pero él brincaba a un lado y después se elevaba un poco del piso y lo mordía, una, dos, tres, cuatro, cinco, seis veces, todas muy rápidas y profundas, en el costado, en las patas, en el cuello, sentía como sus colmillos entraban en la carne del animal y luego un cálido chorro de sangre, el perro aulló de dolor una sola vez, pues caía inconsciente mientras la sangre seguía saliendo de todas sus heridas… a Harry le dolía la cicatriz, le dolía más que nunca, más que cualquier otra cosa, escuchaba unos gritos, pero no eran animales era… parecía su amigo…

-- ¡Harry!... ¡HARRY! --Abrió los ojos seguía sudando frío y la cicatriz seguía pinchándole, se llevó una mano a la frente y miró a Ron que lo miraba asustado, desesperado se sentó y puso los pies en el piso, le agradó poner los pies sobre la fría piedra, volvía a sentir lo mismo que cuando estaba en el castillo McGregoryt, algo subía rápidamente desde su estómago y vomitó… escuchaba las voces aterradas de sus compañeros de habitación y Ron seguía llamándolo, se masajeó frenéticamente las sienes e intentó abrir los ojos, el dolor era demasiado, aún podía sentir el sabor de la sangre en su boca¡la sangre!... ¡su boca!... ¡el perro!... ¡SIRIUS!... intentó ponerse de pie, pero no tuvo fuerza suficiente…

-- Había sangre… mucha… Sirius… lo atacaron --murmuraba entre jadeos el chico con ambas manos en la cabeza, todos lo miraban como si estuviera alucinando

--Solo era un sueño… un mal sueño Harry, tranquilo --Ron intentaba calmarlo, pero no estaba muy diferente a su amigo

-- ¡NO! --gritó Harry furioso --mi… padre… llámalo --balbuceó mirando fijamente a Ron… el pelirrojo asintió y salió corriendo no sin antes encargarle a Neville que cuidara a Harry

--Recuéstate Harry, estás enfermo --pidió Neville comprobando que Harry hervía en fiebre, Harry volvió a vomitar haciendo que tanto Dean como Neville se apartaran de un brinco, pero él se negaba a acostarse¡un momento!... ¡tras esa puerta estaba Pettigrew!... intentó ponerse de pie, pero sus amigos se lo evitaron deteniéndolo de atrás, él molesto los petrificó, debía ir por Sirius, podía morir, además, Peter podía escapar, no entendía que tan importante podía ser para Voldemort

--No debiste haber hecho eso Harry, vuelve a acostarte --Harry miró la puerta de la habitación mientras bajaba la varita, James entraba con una pijama naranja y una bata verde con algunos perritos brincando por todas partes

--Pero papá… --Renegó Harry mientras James limpiaba el piso y lo recostaba en la cama

-- ¡Atacaron a Sirius, había sangre, van a liberar a Pettigrew… lo miré todo! --exclamó desesperado esperando que su padre le creyera, y por la cara que ponía, seguro que le había creído

--Ponte la bata, Ron ve por Ris y vayan a la oficina de Dumbledore… andando Harry --Harry respiró aliviado, se puso la bata y salió tras su padre, más tarde pensaría en la expresión que había puesto James, tenía dos opciones, el que estuviera preocupado por Sirius y el que estuviera molesto por que no hubiera vaciado su mente…

Cuando llegaban frente a la estatua que resguardaba la oficina del director, los alcanzaron Ron y Ris, James dio la contraseña, " Meigas fritas"

--Explícale todo al director… iré a ver a Peter --murmuró James mirando a su hijo, el chico asintió… mientras los tres adolescentes subían a la escalera de caracol, un hermoso ciervo cabalgaba a toda velocidad…

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En una de las habitaciones de Gridmauld Place se miró un fogonazo seguido por un hermoso canto, la figura que estaba acostada en la cama se sentó rápidamente…

-- ¡Fawkes! --Jaia quitó el pergamino de la pata del fénix que desapareció de inmediato, con nerviosismo estiró la mano y encendió la lámpara, conforme leía, perdía más el color, bajó apresuradamente de la cama y fue al armario, donde cogió la primer túnica que miró y mientras se la ponía corría hacia la habitación de Lily…

-- ¡Despierta Lily, por favor! --gritó la mujer histérica

-- ¿Qué ocurre Jaia? --Lily se sentó en la cama y encendió la lámpara que tenía a su izquierda

--Sirius está en San Mungo --murmuró Jaia mirando a su amiga…

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--Tenemos derecho a ir profesor, por favor… --Harry estaba a punto de perder la paciencia, el anciano solo se limitaba a rebuscar algo en su armario, sacó una vieja taza de latón y lo tocó con su varita, después de que la taza brillara un momento la dejó en el escritorio, mientras explicaba lo que harían…

--Irán Harry, pero después… --zanjó Dumbledore la conversación, Harry miró a Ris, conocía la expresión que tenía el chico, la había visto algunas veces, era la misma cara que ponía Sirius cuando algo no le agradaba, sin embargo Ris no dijo nada y tocó la taza cuando Dumbledore lo indicó…

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En la sala de espera de San Mungo James se paseaba como león enjaulado envuelto en su capa de viaje para que nadie lo reconociera, no le decían nada de su amigo y Dumbledore hablaba detenidamente con unos sanadores que por fortuna pertenecían a la orden…

--Le han asignado una habitación privada, nadie ajeno a la orden podrá entrar… está bien, no te preocupes James

--Señor… no entiendo como logró entrar al colegio… le pedí a Harry que cerrara su mente antes de dormir, pero no lo hizo, sé que debo regañarlo por no haber obedecido, pero en realidad estoy agradecido con él… si me hubiera obedecido, Sirius no…

--tranquilo, te comprendo, por lo pronto creo que deberías ir con los chicos, están en… tú sabes donde… muy preocupados por cierto y debes imaginarte como está Lily --sonrió Dumbledore --ahora Jaia está con él James, quizá por la mañana puedan venir…

James asintió y suspirando hondo se fue a un lugar donde pudiera desaparecer, pero después de haber dado un par de pasos, se detuvo y miró a Dumbledore

--Señor… ¿Peter… escapó? --preguntó en un susurro, cerró los ojos y echó a andar al mirar que Dumbledore asentía lentamente…

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La puerta principal de Gridmauld Place se abrió lentamente, Ris, Ron, Lily y Harry se pusieron de pie de un brinco en la estancia, cuando James entró los miró fijamente a cada uno, respiró hondo y se dejó caer en un sofá…

--Está… --murmuró James, todos lo miraban expectantes --vivo… es todo lo que me dijeron

--Pero… --saltó desesperado Ris, acababa de recuperar a su padre y unos días después de lo quitaban, eso no era justo

--No te preocupes Ris, por favor, vayan a dormir, mañana iremos a verlo --Ris bufó pero asintió y con los otros dos chicos se dirigió a las escaleras --Harry quiero hablar contigo --Harry se detuvo, no le extrañaba para nada, les indicó a los chicos que todo estaba bien y regresó con su padre, se sentó frente a él y lo miró, Lily lo abrazó -- ¿Qué es la oclumancia? --preguntó en un tono frío

--Pero resultó algo bueno --repuso rápidamente Harry ante el claro regaño que empezaba

--Te pregunté, qué… es… la… oclumancia

--Una rama de la magia que impide que las intrusiones e influencias mágicas penetren en la mente --recitó Harry lacónicamente

--No me hables en ese tono

--Pero…

-- ¿Qué parte de vacía tu mente antes de acostarte, fue la que no entendiste? --preguntó James serio, Lily se limitaba a observar en silencio

--Estaba muy cansado y no me di cuenta cuando me quedé dormido --contestó Harry mirando a los ojos a su padre, James asintió lentamente con la cabeza

--En realidad, me alegro --Sonrió James, Harry abrió la boca sorprendido --por poco y Sirius muere, gracias Harry… ve a dormir y por favor, vacía tu mente, es peligroso que dejes que Voldemort entre…

--Sí… --Harry se levantó del sofá y fue a las escaleras, pero de nuevo, su padre lo detenía

-- ¿Pero es que no aprendes verdad? --Harry se giró asustado a mirar a James, pero él sonreía -- ¿Sabes?, hay un ritual que se debe seguir todos las noches con los padres --comentó pensativo, Harry sonrió comprendiendo a lo que se refería, deshizo sus pasos y después de abrazar y besar a sus padre, subió las escaleras…

Al llegar a su habitación, se encontró con Ris y Ron, sabían que ninguno dormiría esa noche…

Después del desayuno, todos fueron al hospital, donde un sonriente Sirius acababa de ser acostado por una muy molesta enfermera…

--No puedo creerlo, he tenido menos problemas con los niños --farfulló la anciana mujer mientras salía de la habitación de Sirius, los chicos, James y Lily asomaron la cabeza por la puerta, para variar, Jaia reñía a Sirius

--Pero pelirroja --decía el animago con un lindo mohín --estoy aburrido y mira… --extendió los brazos sacando el pecho, Jaia rodó los ojos --como nuevo, anda, no te cuesta nada… déjame salir

--Y yo que me preguntaba la razón por la que Ris era tan mal paciente --bufó Jaia mirando fijamente a Sirius, unas carcajadas la hicieron girarse… --hola muchachos

-- ¿cómo estás papá? --Ris se apresuró a acercarse a la cama de Sirius

--Perfectamente, pero tu madre que insiste en tenerme en la cama y para colmo, ella está sentada ahí y…

-- ¡Sirius! --se quejó Jaia sonrojada provocando las risas de los demás

--Vaya Padfoot, creo que eres un hueso duro de roer --bromeó James acercándose a su amigo, Lily le siguió junto con Ron, pero Harry se había quedado en la puerta

-- ¡Hey!... ¿Qué te pasa? --inquirió Sirius mirando a su ahijado -- ¿no me trajiste algún regalo?, cuando alguien está en el hospital le dan regalos y de los que me han visitado ni un chocolate me han dado… ¿vamos Harry, que te pasa? --Se sentó serio en la cama --anda ven… --miró a todos pidiéndoles que salieran -- ¿Harry? --llamó una vez que la puerta se cerrara dejándolo solo con el chico… --Vamos, qué pasa

--Es que… yo… yo era la serpiente que te atacó --murmuró Harry cabizbajo

--No seas tonto Harry, sabes que era Voldemort… aunque si te soy sincero, no entiendo para que querría a Pettigrew… --comentó mirando pensativo el techo…

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Los gritos desgarradores que salían de ese salón, hacían temblar a los mortífagos que rodeaban el lugar, dentro, un pequeño hombre se retorcía en el piso pidiendo piedad…

--Me traicionaste Wormtail… te mandé a una cosa y preferiste hacer otra --la fría voz de Voldemort que suspendía momentáneamente la maldición, taladraban los oídos de Pettigrew que temblaba en el piso

--No… no mi señor, yo estaba investigando… aaahh --de nuevo el cruciatus se estrellaba contra él --amo, encontré la fo… forma para… que usted pueda… entrar a… Hogwarts --balbuceó Pettigrew con voz ahogada entre gemidos de dolor, la maldición cesó y los fieros ojos rojos del Lord miraron al remedo de mago que tenía a los pies…


AAAAYYYY EL PENULTIMO CAPITULO... JAJAJAJAJA, YA VEN NO MURIÓ NADIE... AÚN XD

P.D... Espero señales de vida... BESOS SION-ALLEGRA

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SA