Si digo Harry Potter, todos saben que es de Rowling… no??
Guardemos un minuto de silencio por este fic que termina y por todos los que dieron su vida para ello…
Ésto tiene deformados Spoilers sobre el QUINTO libro
LO SIENTTOOOOO, DOS MESES, NO LO PUEDO CREER AÚN... PERO LES ASEGURO QUE VALE LA PENA XD...
Si sigues leyendo, renunciarás a tu derecho de mandar alguna maldición asesina o terriblemente dolorosa a la autora, así que, disfruta el último capitulo de "El Espejo de Oesed"
-----------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
Los minutos dieron paso rápidamente a las horas, éstas a los días y éstos a su vez a las semanas, Diciembre acababa de entrar y Sirius seguía en el hospital deseando cada minuto poder salir de ahí, según él ya estaba perfectamente, y en ese lugar solo había otra persona que pensaba y deseaba los mismo que Sirius Black, y esa era Janet Flame, la dulce ancianita de largos y ondulados cabellos blancos que estaba de enfermera de Sirius, por lo general atendía el ala pediátrica, pero al ser de las pocas enfermeras que pertenecían a la orden y que Sirius aseguraba era de la generación de Dumbledore, había sido la elegida para atender las graves heridas del animago… ¡pero en todos sus años de servicio… (y que eran todos, como murmuraba Sirius cada vez que Janet le decía eso)… no había tenido paciente tan malo para acatar las indicaciones, a ella le gustaba batallar, tener un reto, por eso mismo había pedido el ala pediátrica, los niños sí representaban retos grandes en comparación de los adultos!, la pobre enfermera solo tenía un poco de descanso cada fin de semana, cuando Jaia iba a pasarlo ahí, pero el resto de la semana era un calvario, entre innovación de hechizos para fijarlo a la cama a la hora de tomar las pociones, o malabares para regresarlo a la cama, incluso, había tenido que arrastrar del rabo a un enorme perro negro, que había causado demasiado revuelo entre los pacientes y no era para menos, pues el ver a un Grimm en el área de cuidados intensivos no era cualquier cosa…
--No es posible, no es posible… otra vez se escapó, como puede ser, no, simplemente no…
James que caminaba sonriente hacia la habitación en la que estaba su mejor amigo, se extrañó al ver a la enfermera que estaba encargada de Sirius, la mujer miraba al piso y caminaba a paso rápido con las manos entre el cabello, levantó levemente la vista y James pudo ver esos negros ojos cargados de preocupación, pero había más de desesperación, la mujer volvió a mirar el piso y siguió de largo sin siquiera mirar a James, éste sonrió ampliamente, algo debía haber hecho Sirius, pobre mujer, terminaría matándola, soltó una ligera carcajada al imaginar lo que le diría su amigo si le dijera eso… "Pero James, si ya está viviendo tiempo extra, además con que me deje salir se soluciona todo"… respiró hondo para calmarse, ya había llegado a donde estaba Sirius, llamó un par de veces a la puerta, al no escuchar la bienvenida abrió la puerta y se asomó…
-- ¿Padfoot? --preguntó incrédulo mirando como Sirius salía debajo de la cama
--Auch… ¡James, que bien que me visites!... ¿me has traído un regalo ? --Preguntó sonriente Sirius mientras se sobaba la cabeza pues se había golpeado con la cama
-- Pero Sirius¿Qué haces ahí?... te podrías lastimar --James se apresuró a ayudar a su amigo
--Oh vamos, no vas a estar como la enfermera
--Oye¿Qué le hiciste ahora?
-- ¿Yo?... nada¿Por qué la pregunta? --inquirió inocente Sirius mientras de un brinco subía a la cama
--Porque me la encontré cuando venía hacia aquí, parecía contrariada
--Bah, solo me escondí bajo la cama --dijo Sirius señalando el piso --quería que tomara unas pociones que te juro tenían vida --agregó con cara de secreto
--Sirius, no seas absurdo, si no te tomas las pociones ¿Cómo piensas mejorar y salir de aquí?
--Bah, si yo estoy perfectamente… ya casi ni me duele --comentó recostándose con los brazos como almohadas -- qué ¿y mi regalo?
--No te he traído nada --murmuró James mientras acercaba una silla y se sentaba cerca de la cama
-- ¡Ah no!, y ¿entonces que chiste tiene estar en el hospital si no te traen regalos? --murmuró haciendo un mohín y cruzándose de brazos miró con falso reproche a James
--No tienes remedio Sirius, creo que Ris es más maduro
-- ¡Aaaah! --gritó histéricamente Sirius mientras se sentaba de forma violenta, James se puso de pie rápidamente asustado
-- ¿qué tienes?
-- ¿Qué te ha hecho la pelirroja?... ¿Dónde has dejado al buen Prongs?... ¡tú no eres mi amigo!
James entrecerró los ojos y miró a Sirius, le dio un golpe en la cabeza y se volvió a sentar
--Ya en serio James --James lo miró serio --creo que pasas demasiado tiempo con Lily --agregó pensativo, James rodó los ojos y dejó escapar un suspiro de resignación --oye amigo del alma --murmuró Sirius poniéndose de pie y pasándole un brazo por los hombros a James, éste lo miró con una ceja alzada -- ¿no podrías hacer algo para que me dejaran salir de aquí?
-- ¡Ya Sirius! --James se puso de pie, empujó a Sirius hacia la cama y lo obligó a acostarse
-- ¿Qué tienes Jimmy?
--No me digas Jimmy
--Vamos, dile a tío Sirius que tienes pequeño Jimmy
--Sirius como sigas moliendo te doy --amenazó James señalándolo con la varita
--Ya hombre… ¿Qué te pasa?
--Nada, solo vine a ver como estabas
--Pues estoy bien… al menos que te hayan dicho algo que a mi no --agregó al mirar la cara preocupada de James
--No, el medimago dice que estás bien y que ya habrías salido si no fuera porque te empeñas en esconderte de la enfermera
--Bah, no te creo… lo dices para que obedezca a la abuelita de Dumbledore --murmuró Sirius haciendo un movimiento con la mano restándole importancia
-- ¿La abue… de…?, oh me rindo --James lo miró incrédulo, se pasó las manos por la cara y miró a su amigo que sonreía mirándolo
--Oye y como van las clases de oclumancia?
--Pues… van…
-- ¿Por qué?
--Harry no mejora mucho, hasta ahora solo he logrado que me saque de su mente, pero sigo entrando --dijo James en tono derrotado mirando fijamente por la ventana que tenía a su izquierda
--James…
-- ¿mmm?
-- ¿No crees que exageras?
-- ¿qué?... ¿a qué te refieres? --James miró de reojo a su amigo
--Bueno, Harry es un buen chico y tú le pides demasiado, no digo que no lo pueda dar, sino que… bueno…
--Deja de tartamudear Padfoot --ahora James le prestaba toda su atención
--Bien… James… eres demasiado frío, y yo creo que Harry respondería más si… no sé… si lo tratas como a tu hijo y no como ha un soldado… ya está, lo dije --dijo Sirius de carrerilla
-- ¿Cómo a un soldado?
--Sí bueno… es que… --Sirius miraba a James --Harry me dijo --susurró casi imperceptiblemente pero James lo escuchó y le instó a que continuara --bueno, que… James amigo no te vayas a enojar con el chico, mejor grítame a mí, pero no lo castigues…
-- ¡Padfoot! --lo apremió empezando a desesperarse
--Bien, bien, el otro día Harry me dijo que… --hizo una pausa, tomó aire por unos segundos lo contuvo y dejándolo escapar miró a su amigo antes de continuar --... que te pareces mucho a Snape --murmuró tragando saliva, sabía que esa comparación no le gustaría, estaba consciente de que si Ris le decía eso, o lo castigaba o se asustaba tanto que se desmayaría, deseó fervientemente que James optara por su segunda opción
--Snape --repitió en un susurro --me parezco a Snape… Padfoot, me alegra que estés bien… por favor no hagas sufrir a la enfermera --Sirius miró con temor a James, estaba shockeado y no era para menos --yo… debo… irme, tengo que pasar… con… Lily antes de volver… a Hogwarts, adiós Paddy --Sirius tragó saliva, empezaba a creer que no debía haberle dicho eso, James había hablado como robot, y caminaba mecánicamente…
--Oh… lo que me faltaba --murmuró al ver a la enfermera respirando entrecortadamente recargada en la puerta con un carrito lleno de pociones de muy mal aspecto
---------------------------------------------------------------------------------------------------
--Buenas noches papá --Saludó Harry algo titubeante, esa noche tenía entrenamiento, no podía coger una escoba, pero tampoco podía faltar, ya se lo había dicho a Angelina, no lo había tomado nada bien pero por lo menos ya medio lo aceptaba, pero había insistido en que tenía que estar en las prácticas y no admitiría ningún pretexto, y para todos los colmos se le había ocurrido adelantar una hora el bendito entrenamiento, durante todo el día había pensado en como decirle eso a su padre -- ¿papá? --cerró la puerta tras él, extrañado fue hacia la habitación, era extraño que su padre no estuviera en la salita, se asomó al cuarto, no estaba ahí, tampoco en el baño y que él supiera no había más habitaciones, así que regresó a la sala y se sentó en un sofá, lo recorrió un escalofrío al pensar lo que le gritaría Angelina si no iba al entrenamiento, y otro rayo frío lo recorrió de pies a cabeza al pensar lo que haría su padre si cuando llegara no estaba, y los escalofríos seguían al igual que sus pensamientos sobre las dos posibilidades que tenía, uno especialmente fuerte y largo lo asaltó al recordar el día en que le había dicho a Angelina la razón por la que no podía ir a los entrenamientos…
------------------------------flash back----------------------------------------------------------
-- ¿Ese era Harry? --preguntó extrañado Ron al mirar un borrón negro pasar junto a ellos… él, Hermione y Ris estaban sentados a la sombra de un árbol a la orilla del lago, todos miraron hacia donde señalaba Ron, un árbol cerca de ellos
--A mí me lo pareció --murmuró Ris
Sin poner más atención, los tres siguieron su antigua platica, sobre quiditch y libros… una extraña combinación… por su parte, en el árbol que Ron había señalado, el manchón negro, que efectivamente era Harry, estaba recargado contra el tronco del árbol respirando agitadamente, podía escuchar pasos amortiguados por el césped, se acercaban y él estaba atrapado…
--Harry… --el chico dio un brinco y se giró hacia la voz con los ojos cerrados
-- ¡No… yo no, te juro que no era mi intención haber fallado, te lo juro Ange…! --Harry abrió los ojos al escuchar una risita
-- ¿Te hace malas pasadas la conciencia? --Harry soltó el aire que había retenido inconscientemente, respiró un par de veces y volvió a recargarse contra el árbol, mientras miraba embobado ese cabello color fuego que tanto le gustaba, un momento… ¿desde cuando le gustaba?
--Lo siento Ginny, pero es que falté al entrenamiento ayer y me dijeron que Angelina no estaba muy contenta --murmuró Harry mirando fijamente los hermosos ojos color chocolate de… ¿hermosos ojos¿y ahora por qué pensaba eso?
--Sí, está que hecha chispas y te está buscando --comentó la pelirroja señalando tras ella, Harry se asomó ligeramente, y pudo ver como Angelina casi ahorcaba a Ron, supuso que le preguntaba por él, sintió el delicado aroma de su Ginny mientras… un momento¿Por qué rayos pensaba eso?... ¿su?, no decía eso ni de "su" mochila, sacudió la cabeza para intentar pensar más claramente
--Oye Ginny… ¡debo irme! --semi gritó Harry al notar que Ron señalaba hacia "su", árbol, la pelirroja asintió sonriente mientras Harry ya corría en dirección del castillo
Pudo escuchar el bufido que daba Angelina, aunque, en realidad había sido el ruido del calamar que sacaba un tentáculo, pero no quiso averiguar, pues si giraba la cabeza iba a disminuir la velocidad y Angelina podía alcanzarlo, sin importarle que algún profesor o Filch lo atraparan corriendo en los pasillos, los cruzó como bólido directo a la torre de Grifindor…
--Harry Potter --no pudo averiguar si la voz era la indicada, ni el tono, ni la persona a la que pertenecía, se detuvo de golpe, desolado pensó en el par de metros que lo separaban de las escaleras… sintió que el acto de respirar lo olvidaba totalmente… cerró los ojos esperando que su verdugo se apiadara y no lo matara "técnicamente" --Harry Potter… señor
De nuevo recordaba respirar, aunque lo hacía un poco torpe, sentía que la sangre volvía a correr por su cuerpo, entonces la voz no le cuadró, el tono era más agudo, abrió los ojos lentamente encontrándose con un pequeño ser, al que desde entonces amaba… bueno, quería más que el día anterior, esos enormes ojos que lo miraban con devoción y las grandes orejas que estaban erguidas… ahora que respiraba más normalmente miró a su alrededor, no estaba exactamente en un pasillo a unos metros de las escaleras…
-- ¿Harry Potter necesita algo?
Harry volvió la vista hacia el pequeño ser que lo miraba esperando alguna petición
-- ¿Dobby? --inquirió incrédulo, el elfo asintió fervorosamente -- ¿Qué… cómo… cuándo? --balbuceaba el desconcertado adolescente intentando encontrar la razón de cómo se había desviado tanto y más importante aún¿cuándo rayos le había hecho cosquillas a la pera?
-- ¿Harry Potter está bien?... Harry Potter está pálido¿quiere que Dobby lo lleve a la enfermería? --preguntó el elfo realmente preocupado mirando detenidamente a Harry
--No, no Dobby, estoy bien, en serio… solo… ¿me podrías hacer un favor?
Harry se arrepintió de haber dicho eso, Dobby empezó a llorar, él intentó consolarlo diciéndole que era su amigo, que solo era un favor, que le ayudaría mucho, que lo quería, pero solo logró que el elfo llorara más… después de casi media hora, el elfo escuchó atento lo que el moreno necesitaba… y ahora Harry caminaba pensativo por los pasillo del colegio mirando atento el mapa del merodeador que Dobby le había llevado…
--Potter --Harry sintió que el corazón le dejaba de latir, todo el esfuerzo que le llevaba estar huyendo, ocultándose y teniendo el máximo cuidado en esconderse de su psicópata capitana, para que mirando el mapa lo atrapara sin que se diera cuenta, eso era inconcebible, guardó el mapa en su túnica y cerró los ojos esperando el golpe --tu padre no podrá darte las clases de oclumancia, así que hoy a las ocho en mi despacho --Harry abrió los ojos asombrado, escuchó como los pasos se alejaban de él, y rápidamente sacó el mapa y lo miró, un punto con el nombre "Severus Snape" doblaba la esquina a la derecha, se recargó en la pared y respiró hondo, sintió con gusto como el aire entraba en sus pulmones, pero se ahogó unos segundos después
--Harry --esta vez era la voz de una mujer y tenía demasiado… miedo no era la palabra, solo era algo de precaución, Angelina no lo atacaría por la espalda -- ¿Hey que te pasa¿estás temblando? --volvió a respirar --tu padrino insiste en que le lleve un regalo por estar en el hospital¿irás mañana a Hogsmade?, no encuentro a Ris y quería pedirte que le compraras algo
--No iré, mamá me castigó --Jaia lo miró extrañada, había demasiada alegría en la voz del chico como para que el castigo fuera verdadero --no te preocupes, cuando vea a Ris le diré
Y sonriendo, Harry se alejó, no sin antes claro mirar con detenimiento el mapa, en pocos minutos llegó frente al retrato de la dama gorda, miró una última vez el mapa y tras asegurarse de que Angelina no estuviera en la sala común, dio la contraseña y entró, respiró aliviado al no mirar a nadie, guardó el mapa y subió a su habitación, se atrincheraría ahí hasta que el peligro hubiera pasado, no por completo claro, pues aún faltaba mucho para el final del año escolar… entró a la habitación, se estiró y cerró la puerta tras de sí, cuando empezaba a quitarse la túnica un rayo se impactó en la puerta, por instinto sacó su varita
--Potter… --un susurro… no, era "EL" susurro, lo que había temido y de lo que había estado huyendo toda la mañana y gran parte de la tarde¿Por qué solo se había fijado en la sala común?... bueno, pensaba que era ilógico que estuviera en SU habitación y justo en SU cama, Angelina estaba furiosa, tenía la mandíbula fuertemente apretada y sus puños se asían con fuerza del edredón, Harry solo atinó a tragar saliva, incluso sintió la necesidad de usar la mano pues el trago se le había atorado a la mitad de la garganta, miró alrededor, pero no podía huir, presentía que el rayo que había dado en la puerta había sido para sellarla, diciéndose tonto y exagerado intentó girar la perilla… pero efectivamente estaba cerrada, así que se recargó en la puerta y temeroso miró a Angelina, se pegó más a la puerta cuando la chica se puso de pie --supongo que tienes un buen motivo, que contarme, por tu comportamiento de ayer --Harry abrió la boca ligeramente¿tan molesta estaba que hablaba tan calmada?, le habían dicho que cuando una mujer hacía eso era peligroso, y su padre debía tener experiencia, de hecho, conociendo a su madre, James Potter debía ser un experto, aunque Lily era más de gritar
--Yo… bueno… es que… --Harry miraba por toda la habitación¿Por qué no temerle a Voldemort? Y ¿sí a una chica?, quizá porque con Voldemort se sentía dispuesto a usar la varita y con una mujer… pues¿no tan seguro?, en uno de sus momentos de esperanza, en el que deseaba que Angelina no estuviera molesta, la miró a los ojos, pero se arrepintió, destilaban furia, rechinaba los dientes y estaba seguro que como siguiera apretando los puños terminaría sacándose sangre --Angelina… mira… es que, yo… estoycastigadoynopuedotocarunaescobaendosmeses --cantó rápidamente Harry
--No entendí, usa las comas entre cada palabra --siseó la morena mirando fijamente a Harry que ya sudaba¿Por qué todos los capitanes tenían un carácter así?
--Dije, que… estoy castigado y no puedo tocar una escoba en dos meses… ¿Angelina? --Se apresuró a acercarse, la chica había caído redondita en el piso…
-----------------------------------fin flash back----------------------------------------------------
--La clase con Snape estuvo peor --rió el chico recostado en el sofá, extrañado, no, más bien, asustado, se sentó al mirar el reloj sobre la chimenea, las ocho y media, había perdido cerca de dos horas ahí… solo recordando, ahora sí que Angelina lo mataba, pero se preocuparía de eso después, ahora debía averiguar la razón por la que su padre no había ido y tampoco le habían dicho que la clase sería con Snape, como hacía cuando su padre por alguna razón que no le decían tenía que faltar, sacó el mapa de su túnica y lo accionó, impaciente esperó a que la bienvenida terminara y diera lugar a los terrenos del colegio… --no está por ninguna parte… y Angelina sigue en el campo de quiditch --murmuró el chico poniéndose de pie, solo esperaba que no fuera nada malo…
-------------------------------------------------------------------------------------
--Vamos James, por favor --Desde que había llegado de San Mungo, James se había tirado en el primer sofá que se le había cruzado enfrente, tenía más de cuatro horas en la casa Black y no había dicho una sola palabra, Lily había llamado a Dumbledore, pero a él tampoco le había dicho algo y ahora lo llamaba por centésima vez sin que James le dedicara una palabra o por lo menos una mirada, estaba ido, estaba en otro lugar, y eso preocupaba demasiado a su esposa, pero tampoco sabía que hacer…
Harry recorría aprisa los pasillos del colegio, era temprano pero no había nadie por ahí, y eso no terminaba de agradarle, tenía un presentimiento y deseaba equivocarse, pero tampoco podía haber pasado algo pues le habría dicho, o eso esperaba, esperaba que lo tomaran en cuenta, no tardó ni dos minutos en llegar a la oficina de Dumbledore, dio la contraseña y subió corriendo las escaleras que giraban demasiado lento para su gusto…
--Pasa Harry --lo último que le pasaría esa tarde, sería sorprenderse porque el director supiera que estaba a punto de llamar, así que abrió la puerta y sin mirar que había alguien más, entró casi corriendo y atiborrando a preguntas al viejo mago que se limitaba a sonreír --tranquilízate Harry
-- ¿Qué me tranquilice?... que me tranquilice¿pero qué rayos?, mi padre no aparece y jamás me dicen nada, eso ya me esta cansando y… --Balbuceaba el chico desesperado haciendo exagerados movimientos con sus manos y boca
--Harry, tranquilízate… todo está bien, mañana tomarán dos horas para compensar lo de hoy
Harry estaba a punto de volver a gritar cuando reconoció la voz, pero solo se asustó más
-- ¡Profesor Lupin, y mi padre!
--Está en casa… con tu madre, no te preocupes, solo le entró nostalgia --mintió Remus mirando a Harry, Dumbledore observaba atento, Harry parecía pensar y aunque no se pudiera ver, Remus tenía fuertemente agarrada su varita bajo la túnica, conocía el carácter explosivo de ese chico
--Pero¿Por qué no me avisaron que no iba a tener la clase con él?, Angelina debe estar furiosa porque no me presenté al entrenamiento, bueno, será mejor que vaya a mi sala común
Remus soltó el aire que inconscientemente había retenido, Harry salía del despacho, Dumbledore lo miraba con una pequeña sonrisa…
James pasó la noche con su esposa, aunque, solo durmió junto a ella, y eso porque Remus lo había llevado arrastrando hasta la cama, seguía sin querer moverse… después de media hora de gritos por parte de una capitana furiosa, Harry pudo subir a su habitación, estuvo platicando con sus amigos un par de horas, después de las cuales todos se fueron a sus respectivas habitaciones…
Harry se quedó mirando el techo de su cama durante algunas horas antes de quedarse profundamente dormido, sin embargo, a pesar del tiempo que tuvo no vació su mente, estaba demasiado preocupado como para hacerlo, nostalgia en su padre, su padrino todavía en el hospital, Wormtail fuera, y sin noticias de Voldemort…
Todavía era de noche, ni siquiera la luz de la luna entraba por la ventana y estaba seguro que cuando se había acostado la luna iluminaba la habitación, le extrañó pero aún así no miró más la ventana, respiró hondo y salió, algo le impedía seguir durmiendo, miró a Ron aún dormido y bajó a la sala común, pero cuando terminaba de bajar las escaleras no llegó a la sala común, sino a un gran pasillo con el que había soñado, intentó regresar para ir por Ron pero las escaleras simplemente no estaban, solo había un gran pasillo liso, pura piedra alrededor con antorchas, siguió caminando, algo le decía que debía seguir… un par de minutos después sonrió, tenía una puerta negra enfrente, se apresuró a acercarse e intentó abrirla pero no pudo, lo invadió la desesperación, sabía que tras esa puerta estaba el mejor premio de todos, algo que superaría incluso la felicidad que había sentido al ver a sus padres con vida, pero no podía abrirla, y si la cicatriz le dejara de doler podría pensar en algo para abrirla… entonces escuchó la voz de Ron
-- ¡Harry!... despierta amigo --Ron estaba junto a la cama de Harry y lo movía de un lado a otro intentando despertarlo
Harry se sentó como impulsado por un resorte y miró a su alrededor… sus compañeros dormían profundamente y Ron tenía el terror reflejado en el rostro
-- ¿Estás bien compañero?
-- ¿Qué… qué pasó?
--Tenías una pesadilla, estabas gritando y te… retorcías, también tenías fiebre
--Solo soñaba con un pasillo y una puerta --susurró Harry para sí --está bien Ron, volvamos a dormir, estoy bien
Harry volvió a acostarse y se arropó de pies a cabeza, Ron se quedó mirándolo unos segundos y no muy convencido volvió a su cama… de nuevo el mismo pasillo, y corrió por él, sentía la cálida llama de las antorchas reflejarse en su rostro, una increíble consternación empezaba a invadirlo, por más que corría no lograba alcanzar la puerta, y entonces sintió que caía y un golpe duro… se había caído de la cama, se sentó y miró a su alrededor…
Al día siguiente, James tampoco se paró por Hogwarts, pero por lo menos esa tarde tuvieron la amabilidad de avisarle, aunque eso no evitó que se preocupara y el caminar hacia el despacho de Snape pensando en cada una de las posibilidades de problemas en los que podría estar su padre, distaba mucho de tener la mente vacía y el estar tranquilo como necesitaba para una clase de oclumancia con Severus Snape… respiró hondo y miró la fría puerta frente a él, cuando estaba por llamar, ésta se abría violentamente y un Snape que parecía terriblemente aterrorizado salía corriendo con una mano sujetándose fuertemente el brazo izquierdo, murmuró un torpe: " se suspende la clase" y se enfiló por el pasillo a gran velocidad, Harry lo miró algunos segundos, al reaccionar no supo si alegrarse por no tener esa clase o asustarse porque su padre no aparecía y no lo dejaban escribirle y para colmo Snape parecía asustado y corría muy aprisa, estaba por correr tras Snape cuando un brillo en el escritorio tras él lo detuvo y lo hizo girarse, rápidamente echó un vistazo por el pasillo antes de entrar al aula y casi correr al escritorio, donde vio que el brillo emanaba de una vasija de piedra con lo que él pensó eran runas grabadas, una vocecita con una gran parecido a su madre y a Hermione empezó a decirle que volviera a la sala común, que saliera inmediatamente del despacho, que no tocara nada que le perteneciera a Snape, pero su curiosidad podía más, y el liquido plateado de esa vasija emitía tentadores brillos y empezaba a arremolinarse, y algo parecía formarse en el interior, pero no lo podía ver bien, puso una mano a cada lado de la vasija en la mesa y se acercó lentamente, tocó el liquido plateado con la punta de la nariz, intentó erguirse pero un "algo" que no lograba identificar se lo impedía, incluso, lo jalaba… sin aparente razón sintió un extraño vacío a su alrededor, cerró los ojos mientras sus pies se despegaban del piso y segundos después volvía a tocar el piso o mejor dicho tierra, tanteó a su alrededor con ambos pies, no parecía estar sobre la piedra del despacho de Snape, tragó saliva lentamente y abrió los ojos… estaba a mitad del callejón diagon, y tampoco estaba sobre tierra como había pensado después de descartar el despacho, sino que, era nieve… miró hacia todas partes si ese era el recuerdo de Snape, él debía estar por ahí… efectivamente, un adolescente con un gran parecido al Snape que él conocía estaba a un par de metros de él, pero iba al callejón Knocturn y él no quería ir, pero no tenía otra opción así que murmurando lo siguió, pero antes de que siquiera hubiera dado tres pasos se congeló, un chico idéntico a él salía del callejón junto a un muchacho igual a Ris, ambos sonreían y cargaban bolsas que parecían repletas, se apresuró a acercarse
--Vaya¿pero qué tenemos aquí?... pero si son los traidores a la sangre que ni en sueño pensarían en las artes oscuras --Se burló Snape dibujando una sonrisa irónica
Harry sintió que se le contraía el estomago al ver el intento por esconder las bolsas del que estaba seguro era su padre adolescente
--Muérete quejicus --Harry miró al compañero de James
-- ¡Oh vaya Black!, tu madre ha de estar orgullosa…
La cara del chico de ojos grises se empezaba a poner roja mientras apretaba la mandíbula a cada palabra de Snape
--...después de todo no eres tan diferente a ellos, después de…
Pero Snape no pudo terminar pues estaba en el piso totalmente petrificado gracias a la varita de James. Habría pensado cualquier cosa de su padre y Sirius, cualquier cosa, pero verlos salir de ese callejón… aunque si estaba en el pensadero de Dumbledore porque Snape no quería que lo viera si accidentalmente rompía sus barreras mentales, significaba que había alguna explicación razonable, estaba con esas cavilaciones cuando miró algo que definitivamente no esperaba, un chico castaño se les acercaba corriendo, también salía del callejón, Remus Lupin paró en seco al mirar a Snape, Harry abrió la boca como no creyó hacerlo nunca, su profesor o el que sería su profesor tenía la misma mirada pícara que su padre y padrino, pero en Lupin había un brillo que lo hacía ver atemorizante, no supo como, pero Snape se había parado y Lupin salía volando hacia atrás, rápidamente Sirius congelaba a Snape y James sonriendo socarronamente dejó las bolsas en la nieve y se acercó a Snape, movió la varita y Snape flotaba en el aire, Sirius había ido a ayudar a Remus y regresaban, Snape ya giraba a gran velocidad, y ahora colgaba con los pies hacia arriba…
-- ¿Le quito los calzones? --preguntó James sonriente, Snape parecía querer insultar a James pero no le salían las palabras, Sirius reía y Remus se dedicaba a recoger sus cosas, mientras Harry no creía lo que miraba, Snape no podía tener razón en todo lo que le decía de su padre
-- ¡Déjalo Potter! --un grito frente a James hizo a Harry desviar la mirada encontrándose con, una chica pelirroja, supo al instante que era su madre
-- ¡Evans, que gusto verte! --sonrió James, automáticamente se revolvió el cabello
--Déjalo --repitió Lily
--Lo dejaré Evans si sales conmigo, anda --replicó inmediatamente James moviendo su varita ligeramente de arriba hacia abajo, por consecuencia el cuerpo de Snape hacía lo mismo
-- ¡Déjalo en paz! --gritó nuevamente Lily --no saldría contigo ni aunque tuviera que escoger entre tú y el calamar gigante
--Mala suerte amigo mío, creo que el calamar se las lleva --exclamó Sirius con picardía
-- ¡Que lo dejes! --volvió a gritar Lily, James y Sirius la miraron, tenía su varita en ristre lista para atacar a James
--Por favor Evans, no quiero echarte un maleficio --replicó James
-- ¡Pues déjalo!
James respiró hondo y se giró hacia Snape, murmuró algo y Snape cayó como un montón de ropa sucia
--Tuviste suerte de que Evans estuviera aquí quejiquis --dijo mientras Snape se desenredaba la túnica trabajosamente
-- ¡No necesito la ayuda de una asquerosa sangre sucia como ella! --gritó Snape
Lily parpadeo y fríamente dijo:
--Bien, la próxima vez no me meteré donde no me llaman y por cierto, yo que tú me lavarías los calzoncillos… quejicus --siseó Lily y se giró -- ¡No quiero que le obligues a pedirme disculpas! --gritó sin girarse al escuchar como James le gritaba a Snape que se disculpara --eres igual de detestable que él, me sorprende como tu escoba logra elevarse más de cinco centímetros con lo que ha de pesar tu enorme cabeza¡me das ASCO Potter! --vociferó furiosa y se fue a buen paso dada la nieve que había
--Bah, y a esta que le picó --murmuró James tratando de sonar casual
--Pues amigo mío, leyendo entre líneas diría que te cree un poco egocéntrico --murmuró pensativo Sirius
--Bien… muy bien --aceptó con un gesto de fastidio James, se produjo un destello y Snape volvió a colgar por los pies en el aire, y los calzoncillos de Snape empezaban a bajar, cuando estaba por ver un poco de piel pálida, sintió una mano que se cerraba alrededor de su brazo con fuerza, hizo una mueca de dolor y giró la cabeza, al instante miró como el nevado paisaje desaparecía a su alrededor
-- ¿Qué hacías ahí? --Harry miró a su madre que lo había sacado del pensadero, tragó saliva, la pelirroja se miraba muy seria -- ¿Harry?... esas, son cosas privadas de Severus, por eso están ahí --le reprendió lentamente Lily
--Bu-bueno… es que… no, yo… mamá¿cómo te enamoraste de papá¿no te obligó a…?
-- ¡Harry, no digas eso! --Lily se sentó en una silla e invitó al chico a sentarse junto a ella -- ¿lo preguntas por lo que viste ahí? --preguntó señalando la vasija sobre el escritorio, el chico asintió cabizbajo --hijo --Lily le tomó la barbilla y le levantó lentamente la cabeza --amor, tu padre era un inmaduro y no lo soportaba --sonrió sinceramente --cuando ese recuerdo, tenía 15 años
--Yo también los tengo mamá y no hago eso --replicó Harry
--Cariño, tu padre no sufrió en su infancia, tampoco en la adolescencia como tú, sin embargo, la muerte de tus abuelos un par de días antes de que entrara a séptimo, lo hizo madurar, por desgracia de golpe… quizá si ellos hubieran seguido vivos, tu padre no habría cambiado, pero ya era del destino que me casara con él Harry, no lo juzgues, tu padre es un buen hombre y cuando me di cuenta de ello, me enamoré como loca de él… --Lily abrazó al chico y le dio un beso en la mejilla --si crees que él y yo nos llevábamos mal, deberías preguntar a Jaia como terminó enamorada de Sirius, su relación era peor que la nuestra, cuando nosotros nos veíamos, tu padre me pedía salir y yo lo rechazaba, pero cuando Jaia y Sirius se llegaban a encontrar por algún pasillo, tenías que salir corriendo de ahí porque las maldiciones volaban por todas partes --Lily deshizo el abrazo y se puso de pie mirando con una sonrisa a su hijo, parecía más tranquilo --me alegra haberte visto Harry, tu padre ya volvió
-- ¿puedo verlo?
--Quizá más tarde, ahora está hablando con Dumbledore, se supone que yo también debería estar ahí --le sonrió como niño recién escapado de un castigo --pero quería verte, ve a pasear o a la sala común amor --le dio un beso en la mejilla y salió del aula con Harry detrás…
Harry paseó por los pasillos del colegio por algunos minutos hasta que sorprendido miró como Ris parecía hablar solo, haciendo violentos aspavientos con las manos, cuando el chico que ahora llevaba el cabello turquesa se acercó… Harry sonrió y corrió a abrazar al perro negro que iba junto a Ris
--Te lo regalo, no me deja en paz --balbuceó Ris y siguió caminando, Harry acarició al perro algunos segundos y después siguió con su paseo, casi pudo escuchar como gruñía Ris al ver al perro junto a él…
Harry fue a ver a su padre por la noche, pero éste seguía con Dumbledore, al menos, que hubiera vuelto a desaparecer. Al día siguiente, James fue el que buscó a Harry, se disculpó por la forma en la que lo había tratado en las clases, incluso por como se había comportado en el recuerdo de Snape, también le aclaró que habían ido al callejón Knockturn por un error, las bolsas que llevaban eran de Hogsmade, desde donde se habían ido por vía flú, y que Sirius había sido el que había dado la dirección, por eso reían, Harry se quedó tranquilo con esa explicación, en los días siguientes y gracias a que James había dejado de comportarse como Snape, las clases de oclumancia habían mejorado…
Caminaba de nuevo por el oscuro y frío pasillo que conducía al departamento de misterios, con paso firme y suelto, la puerta se abría y volvía a encontrarse en la sala circular con muchas puertas, la cruzaba y entraba por una segunda puerta, corrió hasta la tercera puerta, volvía a entrar en una habitación llena de estanterías y esferas de cristal, al llegar al pasillo numero noventa y siete iba a la izquierda y corría entre dos hileras de estanterías, pero… al final del pasillo se escuchaba un grito desgarrador, corrió y miró una figura en el suelo, se retorcía como animal herido, una voz salía de su boca, una voz fría y aguda, vacía de humanidad…
--Tómala… vamos, yo no puedo, pero tú sí
Harry pudo ver una mano de largos dedos blancos alrededor de una varita que se movía, gritaba "crucio", la figura en el suelo gritaba de dolor mientras se retorcía, Harry reía, levantaba la varita y la figura dejaba de moverse y solo gemía
--Lord Voldemort espera…
Lentamente, la figura que estaba en el suelo levantaba la cara, la tenía llena de sangre, demacrada, pero aún así, una mirada desafiante…
--Tendrás que matarme --susurró Sirius
--Lo haré Black, al final… pero antes tienes que dármela --siseó la fría voz --nadie te escuchará gritar --levantaba la varita y alguien gritaba cuando lo hacía, alguien caía desde una mesa hasta la fría piedra; Harry despertó al golpearse contra el suelo, todavía gritaba y le ardía fieramente la cicatriz, el aula de DCAO apareció a su alrededor, sintió que alguien lo tomaba del brazo y lo ayudaba a levantarse
--Te llevaré a la enfermería --escuchó que le decían pero estaba concentrado en el dolor de la cicatriz para atender a quien le hablaba --vamos Harry --empezó a caminar guiado por la mano en su brazo, al salir del aula pudo girar levemente la cabeza encontrándose con una cabellera rojiza
--No… estoy bien, en verdad, ya no… ya no necesito ir a la enfermería --farfulló Harry intentando soltarse de Jaia que seguía jalándolo sin hacerle caso --por… favor, estoy bien Jaia, en verdad, solo me quedé dormido y tuve una pesadilla --dijo Harry intentando ignorar la cicatriz que insistía en picarle, pero no terminaba de decirlo cuando ya se había arrepentido de decirlo, la cara de Jaia se tornó más preocupada aún
--Pues con mayor razón te llevaré
--No, por favor… solo fue un sueño, no… no tuvo que ver con Voldemort, madrina por favor --Harry jugó su ultima carta, decirle madrina debía funcionar, nunca lo había hecho pero la palabra significaba algo para Jaia, sonrió cuando ella detuvo su carrera, se giró y le tomó la cara entre sus manos
-- ¿Seguro Harry? --el chico asintió --bien, ve a refrescarte un poco entonces y descansa cariño --Jaia le dio un beso en la mejilla y regresó al aula
Harry corrió hacia la habitación de su padre, no podía decírselo a Jaia porque se conmocionaría, además de que lo regañaría por haberle mentido, pero al llegar, James no estaba, había vuelto a desaparecer, tenía que ir con Dumbledore entonces, cuando llegaba a la gárgola escuchó la campana y los alumnos que festejaban el fin del día escolar, subió a la oficina del director, pero tampoco estaba, bajó preocupado…
--Harry¿Estás bien? --Harry miró a Ris que se acercaba flanqueado por Hermione y Ron
--La profesora, Rot… ¿está en el aula? --preguntó Harry preocupado
--No, salió corriendo después de que regresara de dejarte en la enfermería --contestó extrañado Ris
--Maldición --se quejó Harry mirando el piso --vengan, necesito contarles algo --sin levantar la cabeza o hacer caso a las preguntas que lanzaban, los guió por un pasillo mientras asomaba la cabeza en varias aulas hasta que al final encontró una vacía, entró en ella y cerró la puerta en cuanto Ris entró, se apoyó en la puerta y miró a sus amigos, respiró hondo y dijo: --Voldemort tiene a Sirius
-- ¡Qué! --gritó Ris
-- ¿Cómo lo…?
--Lo miré, hace un momento, cuando me dormí en clase
--Pero¿Dónde…?... ¿cómo? --preguntó Ris que estaba totalmente pálido
--No sé como, pero sé donde… en el departamento de misterios, Voldemort quiere que Sirius le dé algo, lo está torturando y… y lo va a matar --Harry se dio cuenta de que temblaba completamente, se acercó a una silla y se sentó tratando de tranquilizarse
-- ¿Cómo vamos a ir ahí? --preguntó Ris
Hubo un momento de silencio hasta que Ron balbuceó:
-- ¿Ir… hasta… ahí?
-- ¡Ir al departamento de misterios para rescatar a Sirius! --semi gritó Harry
--Pero… cómo pudo Voldemort atrapar a Sirius si el no se ha movido de Gridmauld place --inquirió Hermione tratando de encontrar un sentido lógico a todo eso
--Quizá no aguantó y salió a tomar un poco de aire --acotó Ron
--Bien --suspiró Hermione --podemos ver si Sirius ha salido del cuartel, Harry, la habitación de tu padre tiene chimenea y…
--Yo… yo intenté hablar con mi padre hace un rato, por eso llegué tarde a defensa, no estaba, nadie me contestaba --agregó con temor Ris --no pensé que fuera algo fuerte
-- ¡Demonios! --gritó con frustración Harry y salió corriendo del aula, Ron, Ris y Hermione lo siguieron hasta la torre de grifindor, donde para cuando ellos llegaban a la sala común, Harry ya salía con su escoba en la mano, los tres chicos dieron media vuelta y lo siguieron hasta salir del castillo y correr hacia el campo de quiditch… --no es necesario que vayan conmigo --dijo Harry deteniéndose frente al armario de escobas
--Yo iré --dijo Ris sin dudarlo
--Lo suponía --contestó Harry acercándose a la puerta del armario con una navaja
--Eh, Harry… ¿no es ese el armario de Slytherin? --inquirió Ron pensativo
--Sí, tienen buenas escobas… --dijo Harry mirándolos
--Nosotros también vamos --contestó Hermione a la muda pregunta del moreno --solo que no creo poder ir en una escoba
--Puedes venir conmigo --dijo Ris mirándola
--No, irá conmigo --zanjó Ron antes de que la chica pudiera contestar
Harry rió en silencio montando su escoba al igual que Ris, quien había sacado la escoba después de abrir la puerta con la navaja mágica de Harry, Ron los imitó y Hermione se montó tras el pelirrojo
-- ¿No tenías prohibido siquiera tocarla? --preguntó Ris mientras él y Harry se elevaban, Harry sintió como todo volvía a la vida mientras se elevaba, solo le regresó una sonrisa al Ris, escuchó el grito que daba Hermione…
Dejaron atrás los terrenos de Hogwarts y sobrevolaron Hogsmade, siguieron volando rápidamente, el cielo se oscurecía y Harry no dejaba de pensar en Sirius siendo torturado a manos de Voldemort y si¿y si su padrino no resistía más?, no apartó eso de su mente, escuchó como Hermione gritaba que llegaban, por inercia inclinó su escoba y empezaron a descender, al poco tiempo aterrizaron… habría dicho que había sido un viaje genial si no tuvieran una terrible misión…
-- Por aquí --indicó Harry corriendo hacia la desvencijada cabina telefónica, los chicos entraron obedientes, al entrar todos apretujados, Harry marcó rápidamente y contestó a la fría voz de mujer, las identificaciones bajaron por donde debían caer las monedas, Ris las repartió sin decir nada, Harry sintió otra punzada en la cicatriz cuando el suelo de la cabina empezaba a ascender detrás de las ventanas de cristal…
--El ministerio de magia les desea buenas noches --dijo la voz de mujer mientras la puerta de la cabina se abría
Harry salió a trompicones de ella seguido de Ris, Ron y Hermione, todo estaba en silencio, solo se escuchaba un leve ruido de agua cayendo, Harry hizo un movimiento con su mano y corrió por el vestíbulo con los otros tres chicos tras él, llegaron a los ascensores y Harry presionó rápidamente un botón dorado, casi de inmediato apareció un ascensor y la puerta se abría con un ruido metálico, entraron y las puertas se cerraron, Harry presionó el botón nueve, un par de segundos después, cuando la voz de la mujer anunciaba su destino y las puertas se abrían, los cuatro salían corriendo con Harry a la cabeza, Harry se volvió hacia la puerta negra y siguió su carrera hacia ahí, la puerta se abrió y ellos entraban, las puertas seguían abriéndose justo como en su sueño; tras minutos de puertas abriéndose, llegaron a la habitación con estanterías y cientos de esferas de cristal y buscaron la estantería que Harry había indicado, siguieron por la derecha hasta que la voz de Ris anunciando el numero esperado los detuvo, se reunieron alrededor de la estantería
--Está al final --dijo Harry, y siguieron caminando entre las dos estanterías --debería estar aquí…
--no escucho nada --se lamentó Ris
--Por aquí… al final --insistió Harry y siguieron caminando, hasta que llegaron al final y vieron solo un candelabro que medio iluminaba el lugar
--Eh Harry… --llamó en un susurro Ris, el chico no quería voltearse, no quería admitir que había sido… solo un sueño --mira
Harry miró a Ris que señalaba una esfera de cristal con una etiqueta que tenía su nombre, se acercó lentamente y la tomó
--Muy bien Potter, ahora date la vuelta, muy despacio y dame eso… --Harry miró por sobre su hombro, los rodeaban muchas figuras negras, varios pares de ojos brillaban detrás de las rendijas de esas mascaras que les cubrían el rostro… --dámelo Potter-- repitió la voz de Lucius Malfoy, Harry sintió un vacío en el estomago, estaban atrapados y les doblaban en numero varias veces…
-- ¿Dónde está mi padre? --preguntó Ris con la mandíbula apretada
Varios Mortífagos rieron, una áspera voz de mujer surgió de entre las oscuras figuras
-- ¡El señor tenebroso nunca se equivoca! --sentenció la mujer a la derecha de Ris
-- ¡Díganme donde está! --gritó Harry, la mujer se burló repitiendo el desesperado grito del muchacho
--Vaya Potter, creí que tu padre te enseñaría a distinguir un sueño de una visión --Se burló la misma mujer
Los mortífagos volvían a reír, mientras Harry susurraba instrucciones a sus amigos y éstos se juntaban más entre sí, Malfoy insistía en que le entregara la esfera, la profecía
--Dámela y nadie sufrirá daño alguno --volvió a decir Malfoy, parecía emocionado
--Sí claro, yo le doy… la profecía¿no?, y nos dejan ir a casa --Se burló Harry con un tono tan parecido a su padre que le hizo sentir un nudo en el estómago¿Qué pensaría si supiera que había llevado a sus amigos a la muerte para nada? -- ¡CORRAN! --gritó Harry mientras Ris gritaba "reducto", ante la señal que le daba Harry y las estanterías temblaban y las esferas de cristal explotaban, Harry agarró a Hermione por la túnica y tiró de ella hacia delante mientras se cubría la cabeza con un brazo, miró a Ron y Ris pasar junto a ellos en las mismas condiciones, corrían cerca del final del pasillo numero noventa y siete, agarraron por la derecha y salieron corriendo a toda velocidad…
--Fermaportus --gritó Hermione casi sin aliento y la puerta se selló con un ruido parecido al de succión, y siguieron corriendo atravesando puertas hasta que cayeron a una habitación redonda y bajaron rodando los escalones de piedra, la profecía que cargaba Harry resbaló de sus dedos y se fue a impactar contra una especie de pedestal rompiéndose, unas figuras aparecieron al instante y hablaban, pero Harry no pudo escuchar pues las risas de mortífagos que resonaban en la sala no lo dejaron, los rayos multicolores le zumbaban por la cabeza ahora, miró a sus amigos, Ris era realmente bueno, pero un mortífago le había dado un gancho al hígado arrojándolo hacia atrás, Ris se paró e intentó lanzarse contra el enmascarado pero tropezó, Harry envió un desmaius inmovilizando al contrincante del chico y corrió hacia él
-- ¿Estás bien? --preguntó Harry llegando con Ris
--Me doblé el pie… --murmuró Ris, pero se interrumpió por Malfoy que estaba frente a ellos con su varita lista para mandar un hechizo, pero caía de espaldas, miró a su madre tras ellos y varios cracks se escucharon por el lugar, la orden llegaba
--Salgan de aquí --ordenó Lily mientras corría hacia la lucha, Harry miró alrededor, todos luchaban, miró a Sirius en una tarima cerca de un velo viejo, peleaba contra Bellatrix, pasó el brazo por la cintura a Ris y le ayudó a levantarse
--Dumbledore --murmuró Ris sorprendido, Harry se giró y miró a Dumbledore, estaba pálido y furioso, el anciano bajó las escaleras con rapidez, pasó entre Ris y Harry, un mortífago que se dio cuenta de su presencia alertó a los demás, la lucha se había congelado, a excepción de una pareja que seguía peleando, Harry y Ris vieron como Sirius esquivaba el haz de luz roja de Bella y se reía de ella
-- ¡Vamos, tú sabes hacerlo mejor! --gritó Sirius, y su voz resonó por la enorme y tétrica habitación
Un segundo haz de luz le dio de lleno en el pecho, él no había dejado de reír del todo, pero abrió muchos los ojos, sorprendido, Harry soltó a Ris, sin darse cuenta y corrió hacia Sirius, Ris intentó seguirlo pero su pie lastimado lo evitó, gritó desgarradoramente el dolor fue tanto que perdió el conocimiento, Jaia que terminaba de atar a algunos mortífagos miró a su hijo y se congeló mirando a Sirius que caía lentamente hacia el velo, hacia el velo que ella había ayudado a crear, Lily se congeló con el grito de Ris, lloró al escuchar gritar a Harry y reaccionó corriendo hacia él, el cuerpo de Sirius se curvó describiendo un circulo, un rayodio en Bella arrojándola lejos y una mano se hacía con fuerza de la de Sirius, James lo jaló y lo abrazó con fuerza, Harry se detuvo en ese instante respirando agitado, sintió como su madre lo abrazaba
--Me debes una Padfoot --sonrió James mientras desasía el abrazo, entonces antes de que Sirius le contestara, se vio desplazado violentamente, Harry abrazaba con fuerza a Sirius, mientras lloraba como un niño pequeño
--Si-Sirius… yo… --sollozaba Harry aferrado a su padrino
--Tranquilo pequeño, tranquilo --le consolaba Sirius acariciándole el cabello, miró a James preocupado, Harry lo ignoraba completamente…
------------------------------------
Estaba despierto desde hacía algunos minutos, pero los parpados le pesaban mucho, escuchaba voces a su alrededor, una de ellas era la de su madre y sonaba molesta, no recordaba lo que había pasado, ahora escuchó la titubeante voz de Harry y entonces recordó todo, abrió los ojos y se sentó como impulsado por un resorte y miró a su alrededor, estaba en la enfermería, en la cama de enfrente estaban Ron, Hermione y Harry, James se paseaba frente a ellos, Jaia había empezado a revisarlo exhaustivamente mientras lo regañaba, pero él estaba más ocupado en buscar a su padre…
--mi papá… ¿dónde está? --murmuró el chico, Jaia detuvo su sermón, le levantó la cabeza con cariño y lo miró
--En casa, amor, tu padre está bien…
-- ¡Tocaste la escoba! --gritó James, Ris miró al frente, Harry contemplaba interesado sus pies que se movían de atrás hacia delante
--James, parece que estás más interesado en que agarró una escoba que en que estuvo a punto de morir en el ministerio por haberse escapado del colegio quien sabe para que… --le interrumpió Lily, Ris pudo asegurar que Harry se encogía --Iusris, haz el favor de sentarte junto a Harry --indicó Lily, Jaia sonrió y se apartó para que su hijo obedeciera
Después del merecido sermón, según Lily y Jaia, los chicos fueron a descansar. Al día siguiente por la tarde, James le explicó a Harry lo de la profecía, algo que el chico explicó a sus amigos esa misma noche. Los días pasaron y las salidas a Hogsmade también, ninguno de los cuatro que habían ido de excursión al ministerio de magia, pudo salir; la nieve por fin llegó al igual que la vacaciones de navidad, y los chicos emocionados hacían el equipaje, Hermione iría a pasar las vacaciones con sus padres, Ron iría a la madriguera y Harry y Ris la pasarían en Gridmauld Place, donde al llegar, fueron recibidos por un sermón de Sirius que duró cerca de dos horas, un sermón que dejó con la boca abierta, además de la os chicos, a Lily, Jaia y más aún a James, después, fingiendo enfado Sirius los mandó a sus habitaciones…
-- ¿Y que haremos para navidad? --preguntó Sirius cuando los chicos se habían perdido por las escaleras
--Pues… ¿no acabas de decir que se suspende la navidad? --preguntó incrédulo James
--Sí, y tú me creíste¿no? --rió Sirius ante la cara de sus amigos y mujer
La navidad llegó con los dos chicos encerrados en sus habitaciones, saliendo solo para comer y alguna necesidad fisiológica, según Sirius, solo con ellos ahí podrían preparar todo… la mañana del 24 muy temprano, Sirius abrió la puerta de la habitación de Ris al mismo tiempo que James abría la de Harry, ambos se acercaban a hurtadillas a las camas de sus hijos, tiraban del cobertor y gritaban:
-- ¡Arriba! --los dos chicos dieron un brinco en sus camas y con el corazón en la garganta miraron a sus padres que reían mientras salían tomándose del estomago
--Abajo en cinco minutos --dijo James mientras cerraba la puerta de la habitación de Harry
--Baja, nadie duerme hasta el 26 --rió Sirius saliendo de la habitación, no se molestó en cerrar la puerta, Ris miró el reloj en la mesita junto a la cama, suspiró y se volvió a acostar, a penas eran las seis de la mañana y es más, faltaban cinco minutos…
Cinco minutos después, Harry bostezando y terminando de vestirse con lo que Lily le había dado el día anterior, entraba a la cocina, Jaia y Lily lo recibieron con un beso y un abrazo, dio un brinco al escuchar en la planta alta el grito de Ris…
--Toma asiento cariño, te serviré el desayuno --dijo Lily quitada de la pena, Harry miraba hacia las escaleras, Jaia lo empujó hacia la mesa
--Una navidad con los merodeadores empieza el 24 a las seis de la mañana y termina el 26 por la noche --le explicó Jaia, en la estancia se escuchó el ruido de la chimenea
--Buenos días --Remus entraba sacudiéndose la túnica -- ¿tendré que despertarlos? --preguntó notando la ausencia de James y Sirius
--No, despiertan a Ris --indicó Jaia mientras dejaba un plato para Remus
--Pobre --murmuró Lupin sentándose a la mesa
Un par de minutos después James y Sirius entraban riendo e iban a la mesa, quince minutos después de eso, Ris entraba serio, iba molesto
-- ¿Qué le hicieron a mi hijo? --preguntó Jaia mirando, cabello y ojos rojos del chico
--Nada --contestaron al unísono Sirius y James, Ris murmuró algunas palabrotas mientras se sentaba junto a su padre
--Cuida que tu madre no escuche eso --susurró Sirius divertido, Ris le dedicó una mirada asesina
Por la tarde, llegaron los Weasley a la espléndida fiesta que se había preparado, el resto del día lo pasaron riendo, comiendo y bebiendo, por la noche, cuando las visitas se retiraban, y Sirius preparaba todo para la ceremonia de los regalos, Ris se había desaparecido, por algunos minutos…
--Bien vamos… ¡los regalos! --gritaba Sirius como pequeño de cinco años frente al pino de navidad
James apareció algunos cojines grandes frente al árbol y se sentaron, echarían a la suerte quien abriría el primer regalo, pero ante las insistencias de Sirius, empezó él y se lanzó sobre la caja más grande que tenía su nombre, sonriente agarró la caja y se sentó de nuevo en el cojín, quitó el lazo azul y abrió la caja…
-- ¡Aaah! --gritó Sirius ante el chorro de agua que salía de la caja, empezó a castañetear los dientes, al agua le faltaba un grado para congelarse, cuando, casi estaba azul y el agua dejaba de salir, y él empezaba a temblar rápidamente intentando recuperar su temperatura corporal, un gran pastel de banana salía y se impactaba en toda su cara, no se terminaba de quitar el merengue cuando escuchó las carcajadas de todos -- ¡Iusris! --gritó Sirius, Ris se puso de pie rápidamente al ver un enorme perro negro que lo amenazaba enseñando su perfecta dentadura
-- ¡No… espera… quién te dijo que fui yo! --gritó Ris antes de salir corriendo
Los demás rieron mirando como el chico brincaba sillas, sillones y demás, escapando del perro que lo seguía, se cansaron de reír y Ris de correr, pero Sirius parecía tener todavía mucha energía, así que ellos siguieron abriendo los regalos
-- ¡Nooo aaaahh! --se giraron al escuchar un ruido sordo, Ris había tropezado y el perro estaba sobre él gruñendo molesto, Ris se giró e intentó quitarse al perro de encima, el animal abrió el hocico y Ris cerró los ojos, un par de segundos después abrió los ojos, algo lo mojaba insistentemente --no, espera ayy jajajaja me haces cosquillas --Ris reía intentando evitar que el perro siguiera lamiéndolo
--No lo puedo creer, al fin mi hijo a dado muestra de su sangre --decía Sirius volviendo a su forma humana mientras ayudaba a Ris a levantarse --estoy orgulloso de ti --agregó dándole un gran abrazo y regresaron al círculo a seguir con los regalos…
La siguiente fue Jaia, que abrió una caja pequeña que James le daba, se quedó con la boca abierta mirando el interior de la cajita, lentamente miró a Sirius que le sonreía como un galán, dejó la cajita frente a ella y fue con Sirius, lo abrazó y echándose sobre él empezó a besarlo apasionadamente
-- ¡Hey, que hay menores aquí! --gritó Ris mientras tomaba la cajita, sonrió y la mostró a los demás, en la caja brillaba una linda sortija dorada con un lindo diamante en el centro...
Esa navidad, fue la mejor que cualquiera que estuviera en esa sala había pasado, algunas lechuzas llegaron unas horas después, regalos de los Weasley y Hermione, Harry se sonrojó al leer una carta de Ginny, carta que James intentó leer pero el chico no lo dejó. Poco antes de la cena, una lechuza dejó una carta en la mesa del comedor saliendo rápidamente de ahí, Sirius se extrañó y miró el sobre, era para Ris, el chico se estaba bañando así que la llevó a su habitación, pero cuando entraba, una hoja doblada por la mitad salía del sobre, pero vaya que lo habían dejado abierto, negando lentamente con la cabeza recogió la hoja para volver a meterla en el sobre, no leería la correspondencia de su hijo… pero la hoja parecía tener intención de ser leída pues cuando Sirius la agarraba, se desdobló automáticamente y por instinto Sirius pasó los ojos por las delicadas líneas mientras un dulce olor a rosas llegaba hasta él…
"Mi querido Ris… espero que pases una feliz navidad junto a tu familia, te extraño mucho, ojalá que el día de tu regreso esté tan cerca como mi deseo de repetir lo que pasó entre nosotros la última noche que estuvimos juntos, eres el mejor hombre que he conocido, sé que tuviste que irte por problemas, sé que no me habrías dejado después de ese maravilloso momento que vivimos… nuestra primera vez… con todo mi amor… Jo Ann"
Sirius abrió la boca todo lo que pudo, la carta terminaba con un beso de lo que él supuso eran unos lindos labios y una fotografía pegada al final del pergamino, una chica rubia con una túnica azul, y un sello dorado al lado izquierdo, la orilla de la túnica era roja, con calcetines altos rojos, era una linda chica en un feo uniforme, tenía el cabello negro, unos lindos ojos azul claro, y efectivamente, unos lindos labios, escuchó como la llave del agua se cerraba a lo lejos, se apresuró a doblar la hoja y la metió en el sobre que dejó sobre la cama y rápidamente salió de la habitación, bajó corriendo las escaleras con una sonrisa que no pudo borrar en todo el día, ni en los que siguieron…
Los chicos regresaron al colegio un par de días después, Ris se extrañó de que su padre hubiera dejado la insistencia de su virginidad, uno de tantos días de clases, cuando miró a hocicos entrar al aula de defensa y ladrarle, le vino a la mente la carta que había recibido en navidad, pero apartó eso de la cabeza, su padre no podía haber leído eso, además, el sobre estaba cerrado… las clases de oclumancia para Harry fueron más llevaderas, la cicatriz casi no le dolía y no había sueños con Voldemort…
Un grito desgarrador despertó a Ron, casi se cayó de la cama al bajar y correr hacia Harry que sentado en su cama respiraba agitado y sudaba abundantemente, el chico sacudió la cabeza y miró alarmado a su amigo, los demás seguían durmiendo, Harry bajó de su cama y con pasos titubeantes salió de la habitación, Ron lo siguió rápidamente… Harry fue directo hacia la ventana y miró como la nieve bañaba los campos…
--Soñé… soñé que Voldemort… --tartamudeó Harry, se interrumpió al ver que una sombra se deslizaba por el jardín -- ¡Ron, ven! --gritó, el pelirrojo se acercó y miró por la ventana
-- ¿Es..?
--Sí, estoy seguro --se adelantó Harry llevándose una mano a la cicatriz --tenemos que…
-- ¿Harry? --Ris y Hermione bajaban las escaleras
-- ¿Qué hacen despiertos? --preguntó Harry sin despegar la vista de la ventana, un rayo impactó en las puertas haciendo temblar la torre
--Eso nos despertó --contestó Ris
--Vamos… --dijo Hermione saliendo a la carrera de la sala común --antes de que un profesor nos detenga --pero McGonagall se les adelantó y los esperaba afuera del retrato de la dama gorda dándole instrucciones de que no dejara que ningún alumno saliera sin importar lo que pasara
--Vuelvan a sus camas --indicó la profesora al ver salir a los chicos
--Pero profesora --replicó Hermione, pero Harry y Ris ya corrían por las escaleras, Ron intentó seguirlos pero McGonagall lo detenía de la túnica al igual que a Hermione, los obligó a entrar a la sala común pero cuando cerraba el retrato, ambos lo empujaron al mismo tiempo derribando a la profesora y salieron corriendo…
Cuando Ris y Harry llegaron al jardín, miraron decenas de mortífagos peleando contra la orden, en cuestión de minutos eso se había convertido en un campo de batalla feroz, las maldiciones volaban, pudieron ver a Sirius pelear espalda con espalda con Jaia, igual que James y Lily, Remus peleaba unos metros atrás estaba rodeado pero lo podía manejar, Harry se giró de un brinco al escuchar un grito que él conocía, un sujeto bajito arrastraba a una pelirroja, sintió toda su sangre correr al reconocer la mano plateada en el cabello de Ginny y echó a correr hacia ella, Ris intentó seguirlo pero un mortífago le bloqueo el camino, el chico sonrió justo como en ese momento lo hacía su padre…
--Nos volvemos a encontrar --rió Bella bajándose la capucha mientras señalaba a Sirius con su varita, éste rió y empezaron una feroz batalla, Jaia salió disparada algunos metros lejos de Sirius, escuchó a su esposo reír y fanfarronear, un petrificus por parte de Bella y Sirius caía petrificado, Jaia se puso de pie rápidamente, aturdió al mortífago que tenía enfrente y corrió hacia Sirius
--Avada Kedabra
La luz verde de la muerte brilló por unos segundos, después se escuchó la carcajada triunfante de Bella y un grito desgarrador regresaba con furia el hechizo… la carcajada de Bella siguió escuchándose mientras ésta corría…
Un mortífago había bloqueado a Harry, mientras Wormtail seguía arrastrando a Ginny, un rayo verde pasó muy cerca de donde Harry aturdía al mortífago, lo miró y deseó con todo el corazón que le diera a Wormtail, sonrió inconscientemente al ver que el rayo iba directo a Peter, pero entonces Ginny se libraba del abrazo del animago, lo empujaba y…
-- ¡Nooo! --gritó Harry mirando como el cuerpo lánguido de la pelirroja se desplomaba con lentitud, escuchó la fría carcajada de Bellatrix tras él, la parte baja de su pantalón ondeó cuando Bella pasó corriendo, corrió hacia Ginny y se dejó caer de rodillas, no podía, simplemente no… nunca le había dicho lo que sentía y ahora… -- ¡Nooo! --volvió a gritar sintiendo que se quemaba por dentro, Bella se detuvo a unos metros y siguió riendo, Harry levantó la mirada furioso --Crucio --gritó, el rayo se impactó en el cuerpo de Bella, se estremeció horriblemente cayendo al césped, la maldición desapareció cuando unos cálidos brazos lo rodearon, Lily lo abrazaba, Bella se ponía de pie y corría de nuevo, sus carcajadas resonaban en la cabeza de Harry que intentó seguirla, pero el abrazo de Lily se lo impedía, el chico gritó, pataleó, dijo todas las palabrotas que conocía pero su madre no lo soltaba, una sombra pasó como bólido junto a ellos, sintieron que algo los empujaba y los derribada, Harry pudo zafarse del abrazo de Lily y corrió ante el grito de Hermione, Lily salió debajo de lo que la había protegido
--Desmaius --Gritó Lily dejando inconsciente al mortífago que tenía enfrente, miró el cuerpo de Peter con la mirada perdida, no supo si los había querido proteger arrepintiéndose de lo que había hecho o simplemente había tropezado, después miró el cuerpo de Ginny, se acercó y le cerró los ojos, respiró hondo y corrió tras Harry
-- ¡Avada Kedabra!
Lily sintió que el corazón se le detenía al llegar al campo de quiditch y escuchar esas palabras, después el grito de Harry
-- ¡Maldita! --gritaba el chico, se apresuró a acercarse y miró a Ron que detenía a Harry, el pelirrojo estaba sangrando y con gran trabajo lograba detenerlo, Bella caía lentamente hacia atrás y Sirius hacia el frente… corrió hacía su amigo, no podía morir… pero, de nuevo el mismo grito la detenía, la maldición asesina volaba hacia ella, lentamente se giró para ver el rayo verde, tomaría la muerte de frente... -- ¡Suéltame Ron! --escuchó que gritó Harry -- ¡Mamá! --no podía soportar ese grito de labios de su hijo, no quería… Harry se había librado de Ron y corría hacia ella
-- ¡NO! --gritó enérgica, Harry llorando frenó --te amo Harry… --Harry lloró sabiendo que no podía hacer nada y el rayo impactó, Lily salió volando hacia atrás
-- ¡Nooo! --Gritó Harry de pie sin atinar a moverse, no podía haber vuelto a pasar
-- ¡JAMES! --Gritó Lily, se ponía lentamente de pie, sentía que las piernas le temblaban, pero aún así se acercó a Harry y lo abrazó, cerró los ojos, no quiso ver el cuerpo de su esposo, Harry lloró en brazos de su madre, pero ella no, ella no lloraría, James no habría querido, él había dado su vida por protegerlos a ambos… ella sabía que de verse en la necesidad, James no habría dudado en hacerlo, él se lo había dicho, con tal de que estuviera con su hijo, él sacrificaría su vida…
La batalla terminó repentinamente, los mortífagos desaparecieron antes de que Dumbledore siquiera apareciera, nadie supo como había pasado… en un lugar lejano de América, en una habitación en penumbras, una leve luz se miró sobre lo que parecía un escritorio, la luz dejó lentamente formar una silueta redonda, poco a poco se pudo mirar una esfera de cristal ahumado, las letras grabadas que tenía alrededor emitían el brillo que iluminaba la vacía habitación, la letras giraban, se revolvían y lentamente se volvían a acomodar, dejando una leyenda…"El destino se ha cumplido, ahora, la verdad comienza"… después… la luz se apagó sumiendo el lugar en una dolorosa oscuridad…
-------------------------------...FIN...--------------------------------
¡¡¡¡¡ESPEREN EL EPILOGO!!! ...lindo!!!!!!... dejenme sus opiniones, besososssss ... GRACIAS POR HABER LLEGADO HASTA AQUÍ, MIL BESOS... SIempre suya... SION-ALLEGRA XD
PD.Espero señales de vida...
