N/A: (Esto significa nota de autora, para los que no lo sepan) Los Asteriscos, saldrán al final (son algunos de mis pensamientos locos xD)

Conexion Reestablecida

Voviendo a misión para KND: Los Chicos del Barrio

Operacion M.I.G.U.E.

Capitulo 2: Abby está... ¿llorando?

Ella lo tomó de la mano delicadamente. Ambos se sonrojaron y lanzaron una risita nerviosa. Ella le dijo "Te Quiero". Él le respondió con una sonrisa, y con un tono de voz muy dulce y apenas audible le dijo "Yo También". Acortaron distancia más y más y...

- ¡A levantarse Güero! –gritó Tres, la cual estaba afuera de la habitación de Cuatro
- Está bien –respondió refunfuñando- ¡Rayos! El mejor sueño de mi vida y me despierta con quien estaba soñando. Será...

Tal vez eso no le molestaba tanto como el hecho de levantarse temprano para asistir a esa fastidiosa escuela, con esos fastidiosos chicos y fastidiosos profesores y blablabla, pero aún así trató de vestirse lo más rápido posible, ya que tenía que encontrar su "Gran Informe", el cual, obviamente, estaba escrito por él para su profesora preferida.
Bajó para juntarse con los demás, pero algo atrasó su viaje. Kuki había dejado uno de sus Simios Arcoiris a la bajada de al escalera, con el cual, OBVIAMENTE, tropezó Cuatro. Cuando Dos se percató de ello, ya que iba pasando por allí, se rió hasta el cansancio.
Llegaron a la cocina, donde ya estaban desayunando. Todos quedaron perplejos a la llegada de Dos, con su risa interminable

- Oye chavo¿qué pasa que no paras de reir? –preguntó Uno
- Preg... pregunta... le a... Cuatro –respondió Dos entrecortado
- ¿Qué pasó Cuatro? –preguntó Cinco
- Me caí en la escalera –dijo mientras bajaba la vista
- ¿Estás bien? –Tres estaba preocupada
- ¿Qué acaso no me ves? –preguntó este entrando en cólera
- ¡No es para que te alteres, chavo! –interrumpió Uno
- ¡Me caí por SU culpa! Todo esto porque dejó sus estúpidos Simios Arcoiris regados por la escalera
- ¡No los ofendas! –gritó Kuki

Se levantó de la mesa, se dirigió hacia Cuatro y le dió una cachetada, antes de salir de la cocina, dejándolo tirado nuevamente en el piso, aumentando así al risa de Dos y sacando una pequeña sonrisa en Cinco.

- Esta niña no cambia
- ¡Calla, Cuatro! Tú tuviste la culpa deque se enojara
- Chicos, ya es más que tarde. Dos, ve a buscar a Tres. Cinco, ve a vigilar que venga el autobús. Y tú, Cuatro –al llegar a este, sus órdenes se aflojaron- ...Tú mejor ordena tu carpeta...
- ¡¿QUÉ TE PASA?!
- ... Chicos del Barrio ¡A sus posiciones!
- ¡Qué Cuatro esto¡Qué Cuatro el otro¿Es que acaso nunca dejará de mandar? –se retiró cuatro refunfuñando esas palabras

Cada uno hizo exactamente lo que se les mando, excepto Cuatro, que no lo encontraba necesario. Aparte de que estuviera furioso porque lo habían mandado.

- ¡Chicos, ahí viene el autobús! –gritó Cinco

Cinco no se percató de que cuando se giró sobre sí misma para gritar, iba pasando por allí Cuatro, con su "Súper Ordenado" informe, lo cual fue problema para este, ya que, aparte de caerse por un pequeño salto que dió al asustarse, su informe quedó regado por el piso.

- ¡No puede ser! T.T
- Deja de lloriquear y apúrate –le gritó nuevamente Cinco

Tres que iba pasando por allí, camino a la salida, observó atentamente aquel "accidente". Obviamente lanzó una buena carcajada.

- Como te odio

Mientras Cuatro ordenaba su informe y murmuraba para sí, todos los demás bajaron a tomar el autobús. Uno aprovechó de sentarse junto a Cinco, la cual estaba sola.

- De nuevo a la escuela –dijo este mientras se acomodaba
- Y de nuevo tarde gracias a Cuatro –dijo la chica mientras miraba por la ventana hacia La Casa del Árbol
- Bueno, eso ya no nos debería sorprender, jeje
- Uno... un consejo, prepárate psicológicamente por mientras...
- ¿A qué te ref...?
- ... Antes de llegar...
- ¿Por qué...?
- Acuérdate que te encontrarás con el que sea de ellos en clases
- ¿Eh?
- Los de La Otra Cuadra, hay más de uno en tu clase... Pero, cualquier cosa, aquí estoy...

Uno tan sólo esbozó una sonrisa, que dibujó un "Gracias". Ahora sólo pretendía seguir el consejo de su amiga, pero ¿como rayos...? No se le ocurría como hacerlo. ¿A qué se refería? "Tal vez sea el pensar como lo voy a mirar después de aquello, y si es que no lo agarro a pataditas" pensó Uno, aún no podía aclarar muy bien lo que vagaba en su mente.
Si le preguntaba a Cinco¿le molestaría? Bueno, ella tenía bastante paciencia y muy buenos consejos. El dilema no era eso, era que tal vez necesitaba solucionar por sí mismo sus problemas, ya que siempre que pasaba algo, recurría a su mejor amiga, y no toda su vida la tendría a su lado¿o sí? Tal vez debería aprovechar al máximo el tiempo que estuvieran cercanos...

- ¿Le preguntaré, o ya será mucho? –se preguntaba Uno- Hasta ahora sus consejos me han servido bastante.

Lo último lo dijo ya casi murmurando para sí mismo, pero Cinco lo logró escuchar perfectamente, sonriendo en su interior, ya que sus consejos le habían ayudado a su mejor amigo. Tratando de salir de su ensimismamiento, la chica de la boina le preguntó:

- ¿Has pensado algo? Ya estamos por llegar
- Emm, sí, claro. Este... ¿te puedo preguntar algo? –dijo el chico de las gafas
- Creo que ya lo has hecho –respondió esta ya sacando su sonrisa al exterior
- ¿Deberé pegarle cuando lo vea? Creo que es una medida un tanto exagerada¿muy drástica tal vez?
- Sólo debes esperar, por lo menos para asegurarte que es ella
- Y si es ella¿qué hago?

En ese momento se detuvo el autobús y Cinco se levantó de su asiento, pensando que le podía responder, y a la vez, haciéndole un gesto para que descendieran y allí poder continuar con su charla. Este la siguió, pero sin antes mirar hacia todos lados que alguno de los chicos estuviera cercano a ellos, no quería que escucharan tal cosa.

- ¿Y bien? –interrogó Uno
- Si es ella, debes terminar esto de una vez. Ella te hace daño, ella nunca te ha demostrado que realmente te quiere. ¿Recuerdas cuando te puso el casco para novios? –dijo esto mientras caminaba hacia la entrada de la escuela
- Si, y eso¿qué tiene que ver?
- ¿Por qué crees que lo hizo¡Porque no te quiere! –dijo esta respondiéndose a sí misma y ya entrando en cólera
- Abby, cálmate, no puedes decir eso
- ¡Pero si es verdad! –y ya cambiando el tono de su voz-. Lo siento pero ya no puedo aconsejarte más en este tema...
- ¿Por qué...?

En ese momento tocaron la 1ª de las dos campanadas que dan para entrar. Uno corrió hacia el colegio, excusándose acerca de que tenía un trabajo pendiente y que debía llegar rápidamente, diciéndole que en el receso continuarían. Abby se detuvo en el mismo punto en que este la dejo, bajando la cabeza, apretando sus puños y contestando a la pregunta que le había hecho este, contestó en voz baja

- No podré aconsejarte como amiga, porque hay sentimientos de por medio. Nunca seme ha hecho difícil decir las cosas¡¿por qué contigo me tiene que pasar?! –interrogó al viento mientras una lágrima corría por su mejilla- ¿Será este el sufrimiento que padeces?...

Levantó su vista y giró sobre sí para ver quien había tocado su hombro, deseosa de que fuera él, de que le dijera que no llorara más, que lo que la hacía sentir mal ya se alejaría, y tal vez recalcándole el que se encontraran en el receso, pero todas esas ilusiones cayeron. No era el chico calvo, no era su voz, y menos aún, le diría aquellas cosas, era en cambio un chico con gorra y gafas de aviador.

- ¿Te pasa algo, Cinco? –preguntó éste, dándose cuenta de la respuesta
- No es nada –respondió secándose las lágrimas
- Si quieres podemos hablar –dijo Tres mientras se adelantaba para caminar junto a ella
- Me siento a la perfección, no te preocupes

Dejó que los demás se adelantaran, pretendiendo que se olvidarían de aquel incidente, para que no se preocuparan por ella, pero no fue tan así, pues Tres y Cuatro fueron comentando el tema.

- Deber ser algún problema que tiene con Cree –dijo Tres
- O con su padre –comentó Cuatro

Tres siguió caminando, pero Cuatro se detuvo en seco para luego tomar de la muñeca a su amiga y hacerla girar sobre sí para tenerla enfrente y preguntarle :

- Si tuvieras un problema¿me lo dirías?
- Este...

Los ojos del chico estuvieron siempre sobre los ojos de Tres, con el propósito de que ella le dijera la verdad, pero sin embargo hizo que esta se pusiera más nerviosa.
Tomó sus dos manos y le repitió la pregunta, ya esperando que le dijera un "NO", pero ella no decía nada, solamente titubeaba, no sabía que responder, si comprometerse con una simple afirmación, o solo decirle que no había confianza...
Tocaron el segundo timbre, provocando que soltaran sus manos. La chica comenzó a trotar, para no llegar atrasada a clases, pero tan sólo se detuvo para gritar:

- ¡SI¡SI TE LO DIRÍA!


Como si no hubiera tenido otros sueños con Tres xD

Alaben al "Gran Informe!"

Absolutamente NADA, parece que le gustaba el suspenso xD


Quería decirles antes que nada, que espero que los que lo hayan leido, les haya agradado. También darle las gracias a DilNevilleOliverTurner que me dejó un review xD Arigato!

Y los más grandes agradecimientos, y obviamente créditos, a mi Cabezona, que me ayudó con la creación de este capítulo