¡¡Hola!!Ya regresé con nuevo capítulo n.n.

AVISO:En este capi,hay un poco de Ryo-Ann en dedicación a una amiga especial que me lo pidió.No preguntén por qué le gusta,porque ni ella misma lo sabeXD.Y como es su cumple y fue lo que me pidió,lo hize u.u.También tengo que reconocer,que me vino bien para la historiaXD,así que es importante n.n.(¡Pero es RYOSAKU!!)

Ahora sí,fic n.n.

Capítulo2:El trabajo de noche...

Caminó torpemente,rozando sus amorotanados labios con dos de sus dedos.Su espalda se recargó sobre la pared más cercana intentando soportar su peso de ese modo,pues su piernas,hinchadas,clamaban por un descanso.

Seguramente,tendría rota alguna costilla y la muñeca izquierda,además de el labio inferior y una de las cejas abiertas,,chorreante de sangre.

¿Cuántos años hacía que no se peleaba de esa forma?Quizás tres,o menos,pero no había perdido nada de su fuerza.¿Por qué había sido esta vez?Posiblemente,por haber bebido poco y dar la oportunidad a los demás a querer robarle.

Y lo peor de todo.Sin darse cuenta,había llegado a los barrios altos,donde la gente adinerada vivia.Hacía cuatro años estuvo en aquel lugar y juró no volver a pisarlo.Pero su cuerpo apenas quería moverse y caminar hasta su casa.Estaba destrozado.¿Cómo iría a trabajar con esas pintas?

-¡Ahí está!

-Maldición...-Gruñó-.Así no puedo pelear...Pero...Tampoco me gusta huir...

-Pues deberias,chaval-.Aconsejó una voz.

Se volteó rápidamente,encontrándose a alguien realmente conocido.Frunció las cejas,admirando levemente a la persona.

-¿Qué haces aquí?-Preguntó brusco.

-Vivo por aquí...

Frente a él,se irgió la figura femenina que trastocaba sus últimos sueños.El cabello castaño largo,colgaba de su cabeza con total libertad,moviéndose al compás de sus caderas.Lanzó el cigarrillo que quemaba en su mano,apagándolo con la orma de su zapato negro de tacón de aguja.Sacudió su rojizo top,atado en su cintura y como siempre,mostrando el perfecto vientre,para deslizarse hasta los cortos pantalones vaqueros,adornados con un simple cinturón de briillantes cuadrados.

-Mira y aprende-.Ordenó melosamente.

Apoyó su mano izquierda sobre su hombro,usándolo como punto de apoyó,a la vez que alzó su cuerpo.Justo en ese momento,tras él,sintió a alguien gritar.Se volvió asombrado.El tacón de la joven había dado de lleno en ojo izquierdo de la persona que estaba apunto de golpearle.

Ante el impulso ejercido por la joven,cayó al suelo de culo.Ésta sonrió,alzándose los largos cabellos y atándolos en una coleta alta,que apenas liberó de cabello su espalda.Llevó una mano hasta el bolsillo trasero de su pantalón,sacando una cajetilla de tabaco y un mechero.

-Uno,dos,tres,cuatro...-,Contó,encendiendo lentamente el cigarro-.Cuatro tios contra una mujer desarmada como yo.¿no os da vergüenza?

Dejó caer la ceniza lentamente.Los hombres se miraron entre ellos,sonriendo.Alzó su mano izquierda,moviendo su dedo índice en señal que se acercaran.Sonrió maliciosamente,llevando el cigarro hasta su boca,exhalando el humo.Uno de los cuatro hombres,caminó hasta ella por su espalda,pero el agarre no llegó.En su ojo quedó enterrado el cigarro encendido,quemándolo.

-Dos menos.

Y pensar que en un momento aquellos hombres le habían dado la paliza de su vida y,aquella chica,su jefa,entre las nubes que impedían poder ver claramente,ella les estaba machacando.Lo último que logró ver,fue golpeó fuertemente a uno de ellos entre sus piernas,doblándolo.

-Mi...erda...


El calor cubría su cuerpo,un calor realmente agradable,mezclado a olor de jazmín.Un olor que anteriormente había llegado hasta él,en forma de mujer.Una mujer más joven que él,de cuerpo de escándalo,capaz de excitarle con solo una de sus maliciosas palabras,con aquella voz sensual,y también...de una agilidad para las peleas asombrosa.Sí,aquella colonía que parecía formar parte de el cuerpo de la mujer que había demostrado ser más fuerte que él y golpearle directamente en todo su poderoso orgullo.

Abrió los ojos lentamente,doloridos de tanto dormir.Ahora,más consciente,sentía un extraño peso en su estómago,obligándole a mirar directamente hasta esa zona,para encontrarse con una pequeña boca,llena de dientes fieros,bostezando ante sus narices.Un gato himalayo,descansaba sobre él,haciéndose de nuevo una bola dispuesto a dormir.Gruñó,al sentir como al acomodarse,rozó una de sus rotas costillas.

-¿Ya te has despertado?-Preguntó una voz dulce.

Se volteó,arrugando la boca en signo de dolor,pero a fuerza,terminó por alzarse en la cómoda cama.Sentada en un pequeño diván de color rojo y de madera negra,la joven leía tranquilamente.Ataviada con una bata fina blanca,de flecos holgados y cintas colgantes,dejando ver la parte frontal de su cuerpo.Se apoyó graciosamente sobre su rodilla,descansando la muñeca que mantenía sujeta el libro que leía.Acarició su mentón juguetonamente,para lamerse los labios.Sus castaños ojos rodaron por el cuerpo masculino,alertando así de ese modo al dueño,de que estaba completamente desnudo.

.-Sabes que tienes un cuerpo de escándalo,chico-.Alagó-.Es una lástima.

-¿Por qué?-Preguntó mirando el moreno las vendas de su cuerpo-.Tanto músculo y no sabes defenderte.Empiezo a creer que el hombre es realmente el sexo débil.

-Si tu hubieras bebido como yo,seguro que no habrías pateado ni un solo culo de esos bastardos-.Gruñó arrugando el entrecejo-.No esperes que te dé las gracias.

-¡Oh,sí!-Exclamó ella dando una palmada-.El orgullo masculino.

Dejó el libro sobre el diván y camino hasta él,moviendo de nuevo su cuerpo como si de un gato se tratara.Era atractiva por si sola,aquel juego utilizado a su favor,salía propiamente de su cuerpo,aceptando las diversas miradas de muchos hombres,como la de él.Suspiró y a gatas,caminó hasta el,hundiendo la parte que pisaba de su sumier.El gato maulló,acercándose hasta su ama,alzándose y rozando su lomo con el vientre de ésta.

-Karupin es demasiado cariñoso-.Opinó acariciándolo-.Te ha cojido cariño enseguida.

Sin prestarle atención,buscó entre la ordenada y femenina habitación su ropa,sin encontrarla en ninguna parte,lo cual,probocó una divertida sonrisa en la joven,que se acomodó a su lado,dejando descanasar su cuerpo boca abajo,y,apoyarse sobre los codos,mientras sus piernas jugaban nerviosamente.

-Está para labar.Estaba totalmente llena de sangre-.Explicó-.Te han dado una buena paliza.

-¿Dónde aprendistes tu a dejar de ser femenina?-Preguntó totalmente osco-.Parecías un tio.

Sakuno suspiró,jugando con uno de los negros mechones de el joven,que la miraba,inconscientemente para ambos,con clara ansiedad de gritar y explotar la hira que guardaba en su pecho ante tal vergüenza.

-Desde que era pequeña mis padres me obligaron a estudiar artes marciales diferentes para poder defenderme.Sin embargo-,explicó-.Yo misma he adquirido mis propias metas a la hora de luchar.No me gustar estar atada a las normas.

-Pero bien que te gusta que te hagan caso en todo-.Protestó él riendo irónicamente-.¿Acaso no me ordenastes que te lamiera?

-Y tu como buen perrito,obedeciste-.Se rió-.¡Me lo pasé verdaderamente en grande cuando bailastes!Creo que hasta llegé a ponerme cachonda-.Susurró pícaramente.

-Pues mira que bien-.Finjió alegremente-.Eres una puta,¿O qué?

Un pellisco en sus caderas le obligó a gritar fuertemente,para atrapar con fuerza la mano que le había pelliscado,encontrándose con unos ojos serios y frios.Sí,aquellos ojos que continuaban escondiendo un secreto,un secreto que deseaba encontrar,desvelar.Pero en ese momento se sentía golpeado,más por dentro que por fuera.¡Si no hubiera bebido!¡Si no hubiera salido a tomar algo con urgencia!¡Nada de eso habría sucedido!No estaría desnudo en la cama de la mujer con olor a jazmín,sujetando su mano con fuerza.Tampoco,por supuesto,habría recibido una paliza tan grande ni tendría que haber sido rescatado por esa mujer.

-Ni se te ocurra volver a llamarme así-.Ordenó Sakuno secamente-.O te mataré.

-Eres una maldita gata.

-Deberías de tenerme respeto,soy tu jefa.

-Fuera de mi lugar de trabajo,no eres más que una mocosa a mi lado-.Recordó sonriente-.Una cría que juega con fuego.Quizás que Momoshiro me recomendara te resultó divertido y has decidio fastidiarme la vida.

-No,que va-.Negó riendo sonoramente-.Nada más ver tu fotografía,supe que serías un buen gigoló-.Le miró de arriba abajo-.Lástima que tengas que estar de baja por un tiempo-.Golpeó su nariz tiernamente y ladeó la cabeza con malicia-.Cuando te recuperes,dejarás de trabajar en el local.

-¿Me estás despidiendo?

-¡Oh,no!-Exclamó tapándose la boca sorprendida-.No es eso,querido.Te estoy ascendiendo.Apartir de ahora,irás a casas particulares.

Se alzó,caminando por la habitación,con Karupin entre sus brazos y una mano en su barbilla.

-Hace poco hemos puesto este servicio y va teniendo bastante ingreso beneficiario,es más,creo que contigo conseguiremos el doble-.Le señaló he hizo el signo de la victoria-.¡Esfuerzate mucho!

-Tu padre debía de estar loco al dejarte al mando-.Gruñó levantándose torpemente-.Mierda heridas...

Caminó,sin importarle demasiado estar desnudo,hasta quedar frente a ella,la cual silvó y afirmó con la cabeza.

-Dame ropa-.Ordenó.

-Tsk,tsk-.Negó ella con uno de sus finos dedos-.Tendrás que hacer algo si es lo que deseas.

-¿Y qué demonios se supone que tengo que hacer?-Exclamó molesto-.Quiero largarme.

-Tendrás que masturbarte ante mi.

Su sangre se heló,mirándola incrédulo.Era imposible que aquella "niña" demandarar esa acción a cambio de su ropa.Sus oidos debían de estar sucios y los leves síntomas de el alcohol en su cuerpo y los golpes,daban pagos ya a esas horas.Negó con la cabeza y arqueó una dejada dudativamente,pero ella,sonriente,se encaminó hasta un pequeño tocardor,entregándole una caja de pañuelos,para regresar hasta el cómodo diván,junto a su minino amigo,acomodándose.

-Tienes que estar de broma-.Dudó.

Mas una negativa fue lo único que recibió.Se sentó sobre la cama,dejando a un lado el paquete de clinex,observando como encindía lentamente otro cigarrillo,llevándolo de su boca,entreabierta,hasta su rodilla alzada,acomodando su mano.

-¿A qué esperas?-Preguntó alzando una ceja-.¿Tan dificil es para ti que se te ponga dura?Porque según recuerdo,conmigo fueron dos veces y sin apenas tocarte.

-No me gusta este juego...

-No es juego-.Interrumpió molesta-.Es una orden.Te la cascas ante mi y yo te devuelvo tu ropa.Si quieres,puedes verlo más como un canje.

-El canje de una malcriada.Déjate ya de juegos-.Ordenó volteando su mirada por el lugar-.Eres una niña de papá,pídele a alguno de tus sirvientes que lo haga.

-No,querido-.Negó-.No tengo sirvientes y tampoco soy una nena de papá.Pero eso es algo que a alguien como tu no le tiene que importar.

Se alzó,camiando hasta él y dejando que su fiel mascota se marchara.Juguetonamente,alzó la barbilla de el muchacho,obligándole a mirarla,a la vez que se arrodilló ante él.Sus dedos rozaron por el desnudo torso,hasta llegar a la cintura,donde el moreno la retuvo rápidamente.

-Esto se puede llamar acoso,¿Sabes?

-Ya que no lo haces tu,quizás si te magreo yo,se te ponga dura...-.Sonrió maliciosamente-.¿O prefieres que te la mame?

La loca idea de que aquella suave y rojiza boca se posara sobre su sexo,lo enloqueció.Intentó apartar las manos de su jefa,pero esta era más rápida.Su miembro quedó atrapado entre sus manos,a la vez que sintió que su labio inferior era totalmente mordido.Los dedos largos y cálidos,recorrieron por completo la largura de su pene,redondeando su dedo gordo el glande por completo,clavando la uña lentamente,sin emitir el menor de los leves movimientos meguados.Dejó escapar obligatoriamente un gemido,para morder su sangrante labio.

-Te gusta,¿Verdad?-Murmuró roncamente-.Aunque...Creo que esto te gusta más.

Aquella boca mal hablada,adentró su miembro bruscamente,ejerciendo claramente una falsa penetración con esta,pero cuando el placer más se intensificaba,un fuerte dolor le obligó a gritar.


-Menos mal,ya despertates-.Se asombró la portadora de los rojizos ojos-.Eres incorregible.

-¿De qué..?-Exclamó perdido-.¿Qué demonios?

-Veamos-.Sakuno llevó una mano hasta su mentón-.Estábas buscando tu ropa como un desesperado y te has caido..¡Pom!-Exclamó golpeando el lecho-.Al suelo de golpe-.Le miró de reojo y frunció las cejas-.Al parecer,todos los tios siempre soñais cosas...¿Pervertidas?

Ryoma,totalmente confuso,se alzó,sintiendo su dolorido cuerpo.Se miró,cubierto por la colcha blanca de la cama de su jefa,la cual alzó,para ver la erección que dormía dentro de sus pantalones.

-Todo...¿Fue un sueño?-Preguntó mirándola con miedo.

Sakuno apartó su cabello,recojido en una alta cola,siendo observada por los dorados ojos.Todo aquello había sido un sueño.Cuando había pedido su ropa,se había terminado desmayando y la pedida extraña de la joven no había sido más que otro sueño pervertido por su parte.

-¿Has escuchado algo de lo que te he contado en sueños?-Preguntó la castaña acercándose hasta una silla-.Te había contado algo de mi,pero si no lo recuerdas,mejor.

-...Cierto-.Afirmó tocándose la cabeza-.No recuerdo nada...

-Es que pesas,¿Sabes?Y no me dió tiempo a cojerte.Toma.

Le entregó ropa diferente a la que él recordaba.Una camiseta de mangas largas negra y unos pantalones anchos azules.

-Tu documentación está ahí-.Señaló un tocador y sonrió-.No soy tan cotilla y no he tocado nada.

-¿Qué me has contado?-Le preguntó mirando su cartera y la ropa-.Si me hablas cuando duermo,o mejor dicho,tengo pesadillas,no me entero.

-No era nada importante-.Mintió la joven-.De todas formas,tómate unos dias de descanso para curarte,después,me encargaré de que Inui te entrege las listas de tus trabajos.

-¿Por qué no me las das tu?Eres la jefa.

Sakuno suspiró,sentándose a un lado de la cama,observando como vestia lentamente el masculino cuerpo.

-Yo no estaré.Tengo que irme de viaje por negocios-.Sonrió pícaramente,para trepar por el colchón y arrodillarse ante él,acercándolo.Sus labios se posaron sobre los masculinos,ejerciendo la lave presión justa-.Más te vale no engañarme mientras no esté.Eres mio.

Se tensó.Aquella boca sabía a miel,mezclada con el olor a jazmín que desprendía por completo todo su sensual cuerpo.Alzó las manos,enredado sus dedos en el largo cabello y soltando las hebras lentamente.El cuerpo femenino quedó totalmente cubierto,junto con parte de la cama.Su mano izquierda presionó la pequeña nuca y su boca,directamente atraida,rozó la suave piel de el cuello femenino.Sintió los delgados brazos rodear su cuello,mientras que dejaba una clara marca en esa zona.Se apartó y la miró interesado.

-Respóndeme una cosa-.Murmuró clavando su mirada en la extrañada-.¿Eres virgen?

Ella se apartó,bruscamente y empujándolo.Se frotó el cuello con furia para acercarse hasta la puerta,abriéndola bruscamente.

-Lárgate.-Ordenó-.Al final sí resultas ser como todos los demás.Dos intentos y sigues siendo igual.

-Igual,igual,igual-.Repitió molesto--No paras de decir lo mismo,despreciando a los hombres-.Gruñó-.¿Qué pasa contigo?Nos calientas y luego nos tiras cuando respondemos.¿Me quieres decir que tu no te excitas con nada?

-¡Oh,sí!-Exclamó dando una palmada-.Me calentó mucho tu culo en movimiento.

-Deberías de mirarte de vez en cuando al espejo,guapa-.Espetó frunciendo las cejas-.Lástima que no seas virgen,te daría un buen rapapolvo,y te aseguro que gritarías más que nunca.

-Nadie dijo que no lo fuera-.Soltó molesta.

-Uhm...Así que lo eres-.Sonrió ampliamente.Acarició una de las rosadas hasta que regreses,quizás te regale algo bueno.

-¡Qué te den!


Tres días después,cuando regresó al trabajo tras recuperarse,ella ya se había marchado.Desconocía que razones tenía para ejercer ese viaje,pero su cabeza estaba aún peor;en caos.Los sueños subidos de tono no desaparecieron por completo,si no que aumentaron más al saber que aquella despampanante mujer era total virginidad,con una boca que mataba y una experiencia extrañamente extraña,pero virgen al fin y al cabo.

Por supuesto,su falta al trabajo,no pasó por desapercibida para su compañero y todavía peor,la ascensión a casas pribadas.

-¿Cómo lo has echo!?-Exclamó Momoshiro incrédulo-.¡Inui me lo ha contado!¡Vas a trabajar en casas particulares!

-Sí-.Afirmó cansadamente en un suspiro-.¿Qué pasa con eso?

-¡Qué cobras más!-Exclamó Eiji uniéndose a la conversación-.¡Un pastón!

-Pero eso también tiene sus desventajas-.Habló una voz pausada.

-¡Fuji!-Exclamó Momoshiro dando una palmada-.Es cierto,él estuvo trabajando así por un tiempo.

Todas las miradas de los camareros cayeron sobre el castaño sonriente,que arrugó las cejas al momento.Miró atentamente a todos los presentes y afirmó con la cabeza.

-Te recuerdo que todavía trabajo-.Dijo sonriendo-.Y gano más que todos.Es una suerte que Ryoma haya entrado en este tema.Por cierto,yo te llevaré esta noche.

-¿Cómo?-Exclamó el nombrado confuso-.¿Tu me guiarás?

-Sí,la jefa lo dejó escrito-.Inui hizo su aparición finalmente,entregando un folleto al moreno-.Aquí teneis las direcciones.La primera noche,te enseñará Fuji,pero la siguiente,serás todo solo.

-Entiendo...

Así pues,su primera noche fue en conjunto a Fuji,aprendiendo rápidamente su trabajo,mostrando que aparte de un cuerpo,era inteligente.Su trabajo se centró más en la noche que en el día,por ello,cuando trabajaba de día,parecía un sonámbulo.Sin embargo,una idea alegraba bastante poder seguir adelante:Que ella regresara.No sabía si podría cumplir lo prometido,ni siquiera si haría bien acostándose con su jefa,pero era una buena forma de descubrir lo que escondía.Un divertido juego,mezclado de baile sensual,chicas alocadas y totalmente excitadas.

-Luego dicen que los tios somos calientes-.Suspiró,apartando el cabello de su rostro-,Como si ellas no sintieran.

-Yo me sigo preguntando algo-.Murmuró pensativo su amigo,Momoshiro-.¿Cómo has conseguido este trabajo tras haber estado este tiempo de baja?¿Qué demonios hicistes?

-Me dieron una paliza-.Recordó molesto.

-¿¡No jodas que la jefa te salvó!?-Exclamó Takeshi asombrado-.¡Dios,que vergüenza!

-Gracias por recordármelo-.Gruñó-.Me largo,tengo trabajo.

Inui le entregó sonriente el siguiente lugar,para quedarse mirando la hoja totalmente incrédulo.Momoshiro,asustado,se acercó hasta él.

-¿Qué ocurre?-Preguntó.

-¿Te acuerdas de Tachibana?-Preguntó.

-Como para no recordarla-.Sonrió el mayor-.Anda que no estaba buena.

-Si,buena estaba...-Susurró.

-Y salias con ella-.Recordó el oji lilas mirándole de reojo.

-Pues...ahora tengo que volver a encontrármela...Ella me ha pedido.

-¿¡Estás de coña!?-Exclamó Takashi nervioso-.¡Eso es de fábula!

Pese a la alegría de su amigo,Ryoma no veía aquello por igual.Hacía cuatros años atrás,cuando tenía diecisiete recien cumplidos,mantuvo una relación de tres meses con la joven.Sin embargo,ella terminó marchándose de la ciudad y desde entonces,no sabía nada de ella.Ahora,tendría que volver a encontrarse con ella y estaba seguro,de que aquel encuentro no sería de chiripa.Estaba calculado por la castaña.Y no se equivoco...

-¡Ja,jajajaa!¡No puedo creérmelo!¡Dios mio!-Las carcajadas resonaron por todo el barrio-.¡De verdad eres tu!

-...Cuanto tiempo...Ann-.Saludó.

Ante él,la joven no dejaba de reir,agarrándose el estómago con ambas manos,liberando una para limpiar unas lágrimas liberadas por sus azulados ojos.Ryoma frunció la boca en molestia,pero el trabajo era el trabajo.Sonrió e hizo una leve reverencia,tomando entre sus manos unos de los cortos mechones de cabellos castaños claro.

-Espero que mis servicios le sastizfaga.

Aquel mero movimiento provocó la rojez que muchas otras veces había visto en la atolondrada joven.Sonrió,accediendo al cálido hogar.Ann,torpemente,lo condujo hasta una de las habitaciones de matrimonio.No podía comprender como personas como ella,vivían en lugares tan grandes,creando la soledad más grande a su alrededor.Dejó la maleta al lado de la puerta y colocó sus manos en las caderas,mirándola atentamente.

-¿Falta personal?-Preguntó.

-No-.Negó ella cerrando la puerta-.Solo seré yo tu clienta.

Ryoma arrugó las cejas.Era imposible.Miró el folleto atentamente y las cuentas no fallaban.

-Es imposible,aquí pone que al menos,han pagado siete mujeres-.Informó enseñando el papel.Una sonrisa traviesa se dibujó en el rostro femenino-.Ann...-.Suspiró-.¿Me has comprado por toda la noche?

-Bingo.

Negó con la cabeza,frotándose los negros cabellos con una de sus manos,para deslizarla por el cuello y relajando esa zona con cuidado a no dañarla.Ann sonrió tiernamente,sentándose sobre la cama cercana,cruzando sus piernas lentamente y apoyando sus manos en el mullido colchón.

-Para verme,sabes que no hacía falta comprarme.Me siento como un prostituto ahora...

-Lo siento-.Se disculpó preocupada la chica-.No era esa mi intención.

-Lo sé.

Se acercó hasta ella,sentándose a su lado y mirando atentamente la habitación.¿Cuántas veces estuvo en ese lugar?Muchas.Todas puras noches de pasión de adolescentes.Sintió las manos cálidas de la chica rozar su pecho,palpándolo como muchas otras veces había echo,como él mismo le había enseñado.

-Seguramente-.Susurró ella-.Sakuno se enfadará conmigo,Ryoma-.Explicó acercándose hasta su oido-.Porque me prohibió descaradamente que te tocara,pero...quería verte,necesitaba verte...

-¿Eso te dijo?-Preguntó esbozando una sonrisa.

-Sí-Afirmó-.Dijo que solo ella podría protegerte...

Frunció los labios,recordando de nuevo la desonra que había vivido.¡Ser salvado por esa mal hablada mujer!Cierto que estaba deseosa de algo más que un simple beso,pero,¡nunca le perdonaría humillarlo de esa forma!¿Tenía que contarselo hasta a Ann?Era horrible.Aferró las manos que rozaban su pecho con firmeza,arañándolo,para abordar la rojiza boca ante él,tumbándose sobre el delgado cuerpo.Acarició los cortos cabellos,enredando torpemente los dedos entre ellos.

-Sigues con las mismas constumbres-.Susurró ella mostrando su cuello a una boca hambrienta-.Eres...el amante perfecto...

-No-.Negó sonriendo maliciosamente-.Soy un cabrón al que siempre le toman el pelo-.Gruñó-.Lo siento,Ann,pero si quieres hacerlo,seré brusco.

-Me da igual-.Opinó ella melosa-.Hazlo como desees.

Casi con brusquedad,besó de nuevo los labios femeninos,mientras su mano izquierda jugó con el pezón derecho,amasándolo sin el menor de los cuidados.Sus caderas mostraron bruscamente la noche dolorosamente excitante que les esperaban a ambos.Sin embargo,pese a encontrarse con una despampanante joven,por su mente no dejaba de pasar las imagenes vividas con la castaña de cabellos largos y ojos brillantes,incluso llegó a sentir el fuerte olor a jazmín.

-Eres un bruto-.Protestó la joven frotándose las caderas-.Te has pasado.¿Cuánto tiempo llevas sin follar?

-No tanto como crees-.Respondió acomodándose en la cama-.¿Has pensado ya lo que te dije antes de que te marcharas de japón?

-¡No me jodas!-Exclamó Ann sorprendida-.¿Todavía sigues con esas?

-Él sigue soltero-.Respondió encojiéndose de hombros-.Y aunque jamás se lo diré a él,es el mejor amigo que tengo.Venga,¿Qué te cuesta darle una oportunidad a Momoshiro?

-¿Descontando que es tu amigo y que no creo que se lie con alguien que haya estado contigo?-Preguntó irónica-.¡Por dios,Ryoma!

-Él no dirá algo como eso cuando te vea-.Sonrió amablemente-.Te he moldeado muy bien.

-¡Oye!-Protestó golpeando el pecho de su amante-.¡No hables de mi como si fuera plastilina!

-Ok,ok-.La tranquilizó-.Dime una cosa,Ann.

-¿Qué?-Se interesó la chica.

-¿De qué conoces a mi jefa?

Ann le miró intrigada,frunciendo los labios en una sonrisa pícara.Ryoma bufó al verse descubierto.

-No es lo que piensas...-mintió.

-Ya,ya-.Suspiró la chica-.Si yo no fuera la décima chica que desvirgaste,no me lo creería,pero de nuevo,te interesas en una.¿Qué pasa?¿Qué llevamos escrito en la frente "somos vírguenes,fóllame"?

-Entonces,Sakuno lo es-.Aclaró él mismo pensativamente.

-Si el cerdo de su padre no cumplió su trabajo,sí.

Ann rodó por la cama,al momento en que su fuerte mano apresó el delgado brazo de la joven,acercándola hasta él.Frunció las cejas.

-Cuéntame eso,Ann-.Rogó-.Necesito saberlo...


Dejó la copa de wiski sobre la mesa correspondiente,regresando hasta la barra y dejando la bandeja sobre esta,esperando la nueva comanda.Fuji se acercó,tan sonriendo como constumbre en él,dejando dos platos llenos de el menú especial.Sintió una mano tocarle el hombro,para volverse lentamente.Su cuerpo se extremeció.Sakuno se encontraba frente a él,sonriendo como siempre,maliciosamente.

-¿Volviste?-Preguntó asombrado.

-Regresé anoche-,Contestó jugando con la pajarita negra de el uniforme-.¿Y sabes qué?Fui a ver a una amiga y resulta,que yo,muy tonta de mi,creí las cosas dichas por un hombre,pero este,no tardó nada en demostrarme lo cerdos que sois...¿No te suena de algo?

El moreno se extremeció,dando un paso hacia atrás,chocándose contra la barra de el bar.Sakuno apretó los dientes,esperando su respuesta.

-Entonces...-Murmuró-.¿Estabas ahí?...¿Tu olor era real?

Por toda contestación,lo único que recibió,fue un severo golpe en su rostro.

-Imbécil.

Con aquellos andares que le volvían loco,la joven se marchó,enfurecida.Dejó el mandil sobre la barra y corrió tras ella.La sujetó con fuerza de el brazo,reteniéndola.

-Escúchame-.Ordenó.

-¡No quiero escuchar a alguien como tu!-Gritó-.Ann ya me lo contó todo.Te dedicas a desvirgar a las mujeres,para jugar con ellas y después te las quitas de encima.

-¿Qué hay de malo en meterla en un sitio limpio?-Preguntó ronco-.Pero yo solo lo hago si ellas lo desean...-.Sakuno le miró aterrorizada-.Sakuno...Yo no soy como él.

Continuará...


Nota autora:

Pues este fue todo el capítulo.

Espero que a mi querida Nami(mi primilla adoptadaXD),le haya gustado.

Ya ven que el Ryo-Ann no fue mucho.

¿Qué será lo que le pasó a Sakuno en su pasado?

¡Lo sabremos todo tras que la cuenta de rw llege 10!!

¡¡Plis!!¡No es mucho!TOT.

¡Nos vemos pronto!

Pd:

Os recuerdo que si quieren el epilogo de Recuerdos de el pasado,me lo han de decir en el fic n.n