XI
Sin saber bien porqué y con un profundo desasosiego se despertó. Tomó cerca de tres segundos para recordar dónde y con quién estaba. Podía sentir la cercanía del cuerpo de House, pero sabía que algo estaba mal. Levantó la cabeza y lo observó. Ahora él estaba acostado boca arriba, su ojo derecho muy abierto, y con estaba apretando la mano de Cameron contra su pecho. Ella sintió la respiración laboriosa, la piel candente, y a través de la escasa claridad que empezaba a llenar la habitación, vió como el la observaba, su mirada de un azul, apagado y vidrioso.
¡Cameron!
Entre jadeo y jadeo, House trató de decir algo pero simplemente no pudo. Cada músculo del tórax se contraía en pos de continuar respirando, en un esfuerzo que empezaba a ser demasiado. Tenía la cara y el cuello cubiertos en sudor, que ya empezaba a escurrir hacia las sábanas.
Totalmente alarmada, Cameron bajó de la cama y prendió la luz. Justo en el mismo momento la puerta del cuarto crujió y alguien entró.
-Anticuerpos antinucleares negativos al igual que los otros anticuerpo y el factor reumatoideo..¿Qué pasa?- Foreman venía recitando los resultados de los laboratorios, pero se detuvo al ver como Allison se movía agitada alrededor de la cama del enfermo.
- Está entrando en falla respiratoria. Sus pulmones fallan. Mira, la saturación de oxígeno está bajando, y ¡también tiene fiebre! – Cameron señaló los monitores, que empezaban a destellar como un arbolito de navidad descontrolado. Los pitidos de alarma resonaron por todo el piso.
Sin esperar otra indicación Foreman corrió por el equipo de reanimación. Cameron retiró el respaldo de la cabecera de la cama y le quitó la almohada a House.
- Te vamos a intubar, no aguantas más. Tendremos que ponerte en un ventilador.
Si no te apuras, para lo único que serviré será como abono para el jardín de la entrada del Hospital.
Con su único ojo, House la observó acomodarse a la cabecera. Vió el cabello rubio alborotado, la angustia marcada en sus ojos y en toda su cara. Vió la misma preocupación que siempre ella mostraba con todos los pacientes que tanto le importaban. ¿Acaso había algo más en lo profundo de sus ojos claros? House escogió no ver que el gesto de Cameron, no era otro del de alguien que está perdiendo lo más importante de su vida.
Las maletas las habían trasladado mientras ellos terminaban la cena. Después de un sonoro aplauso, el gerente del hotel les había comunicado la decisión de alojarlos en la habitación más lujosa del hotel y de costear los gastos durante su estancia. Comieron, charlaron y rieron un rato. Luego, siguieron a uno de los botones a su nueva suite. Wilson fue el primero en entrar.
- Woaaaaa! – La exclamación salió de su garganta casi a medias.
Frente a él se extendía un lujoso living con una vista del mar de ciento ochenta grados. Una escalera semicircular daba lugar a un segundo piso. Cuddy se adelantó, pasó por el lado de Jimmy y subió la escalera corriendo. Wilson la siguió y la encontró de pie, en el centro de un dormitorio inmenso, lujosamente decorado. Tras ella, se notaba un cambio brusco. Habían cambiado la cama matrimonial por dos camas grandes. Jimmy no supo si alegrarse o no. Después de las horas que habían pasado y considerando las que faltaban, estaba en el borde de una decisión radical.
- Esto sí es vida. – Cuddy sonrío mientras sacudía la cabeza con satisfacción.
- Ya sabía yo que al fin alguien reconocería mi trabajo de manera justa.- Wilson puntualizó.
- En el hospital reconocemos tu trabajo.- Repuso Cuddy con tono inocente.
- He dicho, de manera justa. Trabajo como un loco y sigo con el mismo sueldo, una oficina minúscula y encima tengo que ayudarte a lidiar con House. Solo eso amerita un dinero extra.- Wilson se sentó en una de las camas.
- Me sorprendes. Siempre pensé que eras un hombre más…- Cuddy dudó un poco antes de encontrar la palabra perfecta.
- Tonto? – Wilson le sonrió con resignación.
- Espiritual.- Cuddy se sentó al lado de él. – De tonto no tienes ni un pelo. Más bien podría decirte que con tu carita de niño abandonado que a veces pones, eres todo un manipulador.
- ¿Manipulador? Creo que me confundes con un amigo mío.- Wilson se estaba divirtiendo. Cuddy se acercó casi imperceptiblemente a él.
- Solo manipulador. Tu amigo es un desgraciado, bastardo, genio e infalible por lo cual lo tendremos que aguantar.-
- Y qué otra cosa podrías decir de mí? – Wilson decidió arriesgarse. No tenía nada que perder.
- No sé. Déjame pensarlo un segundo – Cuddy estaba muy cerca y su perfume empezaba a llenar los sentidos de Wilson, cuya respiración se hizo más profunda y agitada.
- Sexy…es una palabra que viene a mi cabeza.- Se inclinaron uno hacia el otro hasta que se rozaron los labios. Una descarga de energía inundó el cuerpo de Wilson y atrajo a Cuddy hacia sí con fuerza. Ella ahogó un grito de alegría en la garganta mientras se deleitaba con los labios de Jimmy. El timbre del teléfono de la habitación llenó el ambiente y Lisa se separó a regañadientes de Wilson.
- Debe ser una tontería. – Le dijo mientras con los dedos le tocaba los labios seductoramente.
Wilson estaba casi temblando. Una secreta parte de sí saltaba locamente de regocijo al comprobar que la estúpida idea de House acerca de los efectos secundarios de los antidepresivos no se aplicaba en éste caso. Todo andaba bien.
- Si..con ella. – Cuddy hablaba sin quitarle los ojos de encima a Wilson.
- Cómo está Dr. Fisher?...Qué? ……Cuándo?- La sonrisa se borró del rostro de Cuddy instantáneamente.
- Si, gracias…llegaré tan pronto como pueda. – Lisa colgó el teléfono y se quedó mirándolo estupefacta.
- ¿Qué ocurre? – Preguntó Wilson.
- Tenemos que empacar ahora mismo. Llamaré a ver que vuelos hay disponibles.- Cuddy habló sin quitar los ojos del teléfono.
- ¿Qué pasó? – Wilson la tomó por el brazo con algo de violencia.
- A House lo acaban de ingresar en la Unidad de Cuidado Intensivo. -
El espacio en la Unidad era muy diferente. Aquí la privacidad era prácticamente olvidada por la prioridad de vigilar al paciente. Luces encendidas constantemente, pitidos ensordecedores y gente moviéndose sin parar. El ventilador funcionaba con precisa regularidad y House casi se alegraba cada vez que escuchaba el paso del aire desde el fuelle del aparato, a través del tubo y hasta su garganta. Habían logrado controlar su fiebre, y a pesar de no tener fuerzas suficientes para respirar por sí mismo, se sentía mejor. A punta de señas y de guiños había conseguido que colocaran su amado tablero nuevamente en frente de la cama. La lista era ahora un poco más larga.
- Además de los síntomas relacionados con el sistema nervioso se agregan la falla respiratoria y la fiebre – Foreman empezó la discusión. A su lado, Chase estaba recostado contra la baranda de la cama, y Cameron sentada en una silla cerca de la ventana observaba también las palabras escritas en negro sobre el acrílico blanco.
- Una infección en la zona de la quemadura podría causar la fiebre, diseminación de bacterias a través de la sangre y una contaminación pulmonar, neumonía….Sepsis.- Chase se aventuró a explicar.
- Pero nos deja por fuera la visión doble y la disartria. Además la neumonía se vería en la radiografía del tórax, y en ésta solo encontramos un colapso parcial de un segmento del pulmón derecho..- Cameron refutó.
- Sin embargo, los nuevos laboratorios que le han tomado si son compatibles con una infección, los leucocitos aumentaron. – Aclaró Foreman.
Estoy de acuerdo en lo de infección…
- Antibióticos de amplio espectro! – sugirió Chase.
Siii, ya sabía yo que tres años de insultarte no fueron en vano.
- Y la falla respiratoria? – Foreman preguntó.
Alteración del centro regulador de la respiración en el cerebro o parálisis muscular progresiva…Niños ¡Piensen! Y al que diga enfermedad hereditaria le corto el pescuezo en cuanto pueda…
- Por parálisis central…compromiso cerebral que estaría relacionado con los primeros síntomas – dijo Cameron. Foreman asintió con la cabeza.
- O parálisis periférica, una enfermedad de depósito por una alteración hereditaria en el metabolismo – Chase lanzó otra idea.
No me importa que los koalas sean animales en vía de extinción, que ya verás como te corto en pedacitos…
- Empecemos con los antibióticos de amplio espectro y … - Inició Foreman después de haber escrito las ideas en el tablero.
- Podríamos examinar la actividad muscular con una electromiografía, así descartaríamos si es una parálisis por daño cerebral o por daño en los nervios periféricos… - Concluyó Cameron.
Esa es mi chica..
