¡Hola a todos! Antes que nada mil gracias por su apoyo y por todos los comentarios que me han dado y espero me sigan dejando con respecto a ésta y mis otras historias; les recuerdo que este fanfic está inspirado por las canciones "¿Porqué no?" de Laura Pausini y "El final del cuento de hadas" del Chojin, así que si pueden, lean la historia con estas canciones de fondo.

Sólo me resta decirles que espero recibir sus reviews, ya saben que me harán feliz con sólo presionar "GO" para que me den sus comentarios :D

Atte.Aimé

No los retraso más, así que: 3, 2, 1...¡Comenzamos!


¿POR QUE NO?

II


Después de esa noche de amor las cosas irían bien, o eso había pensado Hermione engañandose a sí misma de nuevo. Draco había vuelto a su frialdad a los pocos días, y ahora, semanas después la castaña por fin había tomado una decisión.

-Hermione, ya estoy aquí…¿qué era tan urgente que no podía esperar hasta mañana?

-¡Oh Ginny!-exclamó la castaña abrazando a su amiga y después a Harry, su esposo, quien la acompañaba.

-¿Qué sucede Herm…?-preguntó preocupado el ojiverde.

-¡Es terrible, ya no puedo continuar así…!-exclamó la castaña entre sollozos…-Lo amo, el Dios sabe que lo amo, pero ya no aguanto más. Me cela, me acosa, hay veces en que siento que no me deja respirar, creí que ya se había solucionado eso, pero…

-¿Hablas de Draco? - preguntó la pelirroja.

- Pero si en 2 días te casas con él…-murmuró Harry abrazándola.

-Eso es lo peor, he vivido casi 5 años Draco, de lo cual la mayoría del tiempo ha sido un verdadero infierno, y aunque lo adoro, no se si seré capaz de soportarlo toda una vida.

-Hermione, si a pesar de que lo amas, tienes dudas, no debes casarte-dijo Ginny completamente convencida.

-Si, pero no se como decírselo, se pondrá como loco. No quiero lastimarlo, me moriría de dolor.

-Pues no se lo digas…-sugirió Harry.

-¿Qué? - preguntó la castaña desconcertada.

-Claro, Harry tiene razón…puedes ir a refugiarte con Ron, no quiero decir que lo dejes plantado, pero podrías dejarle una carta e irte con nosotros…

-Eso sería muy cobarde.

-Hermione sólo piénsalo, no tienes mucho tiempo, sólo queda una hora para que Malfoy llegue…

Ella no lo pensó mucho, Harry tenía razón.

-Esta bien. ¡Ginny, por favor empaca todas mis cosas...Harry, avisa a Ron y prepara el auto, mientras tanto yo…escribiré la carta.


-Herm ¿Estás bien? - preguntó un pelirrojo alterado - ¿Qué sucedió?

-¡Basta Ron, no me atosigues con preguntas!

-¿Qué te hizo ese maldito hurón?

-Nada, él no me hizo nada…no tuvo la culpa, todo lo ocasioné yo con todas mis manías.

-¿Cómo es posible que lo defiendas? - exclamó Ron furioso.

-Todo me lo he buscado yo…

-¡No vuelvas a decir eso!

-¡Y tú deja de gritarme! - replicó ella - lo único que necesito es un refugio, por unos cuantos meses…¿puedes dármelo?

-¿Acaso lo dudas?-respondió Ron abrazando fuertemente a su amiga.

-Seguramente en estos momentos Draco ya estará leyendo mi carta – sollozó ella. - No quiero ni imaginármelo..

-Pues no lo hagas – dijo el pelirrojo besando la frente de la castaña – No pienses más en él...

Pero pesé a todo Hermione recordó el contenido de la misiva que el rubio seguramente estaba leyendo en esos momentos...

"Draco:

Lo siento, esto no puede seguir así, creí que todo se había arreglado aquella noche, pero veo que no fue así. En verdad esperaba que todo cambiara, y aunque se que me amas tanto como yo te amo nuestra relación es enfermiza...dolorosa; tanto que no sé si pueda continuar.

Mándame una de nuestras lechuzas cuando estés dispuesto a amarme completamente y a entregarlo todo, tal como yo todo te lo entregué. Ella sabrá donde hallarme; hasta ese momento, estaré esperando que ese día llegue, pero ahora no puedo ni debo pensar sólo en mí, sino en los tres…¿Aún no lo deduces?

Vamos a tener un bebé.

Atte. Hermione"

-Así que al fin decidiste huir ¿no Hermione?- musitó el rubio cuando terminó de releer la nota - Vaya cariño... ¿te olvidaste de lo que me hiciste prometerte?- sonrió con un dejo de amargura... - JAMÁS te dejaré…


-Ya han pasado seis meses...

-¿Dijiste algo cariño?

"Cariño" así es como la solía llamar él. Hermione sintió ganas de llorar de sólo recordarlo.

-Nada, sólo estaba pensando en voz alta…

-Y se puede saber ¿sobre qué?

-Ron, si ya lo sabes ¿para qué lo preguntas? – respondió la castaña balanceándose en la mecedora y suspirando mientras tomaba gancho y estambre.

-¿Porqué no dejas de pensar en él?

-Lo dices como si fuera tan fácil, pero no lo es. ¿Cómo olvidar al hombre que será el padre de tu hijo?

-¡Pero ese maldito te hizo tanto daño!

A Hermione le empezó a temblar el labio inferior, no debía defenderlo, sabía que no debía hacerlo, pero le era tan difícil reprimir sus sentimientos, sobre todo porque seguía amando a Draco.

-Será mejor que dejemos ese tema…-sugirió la castaña empezando a tejer.

-Si, es lo mejor, pero te lo repito que éste bebé tendrá lo mejor, y yo seré su padre si tu me lo permites…-susurró Ron acariciando con ternura el vientre de Hermione, el cual ahora se notaba mucho más abultado.

-Ron, ya hablamos sobre eso, sólo te pedí refugio por un tiempo…el bebé nacerá en un par de meses y entonces me iré.

-Lo sé, pero piénsalo Herm…podríamos ser tan felices, el bebé, tú y yo-Ron se inclinó a los pies de la mecedora tomando las manos de la castaña entre las suyas-bien sabes que yo considero a éste niño como si fuera nuestro…

-¡Pero no lo es!-explotó la castaña liberándose de las manos del pelirrojo-¡este bebé es de Draco y mío!

-Te encanta recordármelo.

-Lo hago porque no quiero que te hagas ilusiones con algo que jamás podrá ser.

-Podría ser… ¡podría ser si de una vez por todas quemaras esas malditas cartas que te manda Malfoy cada semana!

-No las quemaré, son mías, me pertenecen y ahora son el único lazo que tengo con él.

El pelirrojo se separó bruscamente de los pies de Hermione.

-¡Pues no te entiendo! - gritó - Vienes aquí huyendo de él, te alejas y evitas decirle tu localización, pero intercambian correspondencia y siguen en contacto ¡como si nada hubiera pasado!

-Soy incoherente, lo sé. ¿Pero que quieres que haga si aún lo amo? - sollozó la castaña llevandose una mano a al boca, arrepentida de lo que acababa de decir. - Ron...lo siento.

-No te disculpes...siempre lo supe.

-Ron, de verdad...no quise…

-Si, claro quisiste decirlo; todos estos meses has querido gritarlo ¿o me equivoco?

-Ron, no es lo que tú...

-¡Y yo como un estúpido ofreciéndote un amor que a todas luces no te interesa!

El chico dio la vuelta furioso, dispuesto a salir de la habitación.

-Eres mi mejor amigo, claro que me import…

Pero Hermione no terminó de decir su frase, se llevó la mano al vientre adolorida.

-¡Herm¿Qué pasa? - se sobresaltó el pelirrojo auxiliándola - ¿Te duele?

-Si, mucho…

-Llamaré al doctor, calma…resiste…


-La señora está estable – dijo el doctor después de revisar a Hermione - lo que sucede es que tuvo una emoción muy fuerte; es necesario que recuerde que cualquier disgusto o sobresalto que tenga, le afectará directamente al bebé

-Comprendo Doctor – susurró afligido Ron tomando la receta que le entregó el ginecólogo – la cuidaré bien. - Se atormentó pensando "yo soy el culpable…"

-¡Toc…toc…toc!-

-Adelante...

El pelirrojo entró despacio a la habitación.

-Herm…yo…lo siento tanto…perdón.

-Oh, Ron...no fue tu culpa, fui yo. No debí exaltarme tanto.

-No, yo no debí provocarte recordándote a Malfoy…

La castaña le sonrió con ternura.

-¿Sabes a quién me recordaste?

-¿A quién?

-A Draco, así solía ponerse cuando estaba celoso.

-¡Ni lo digas! No me quiero convertir en otro Draco Malfoy.

-Ya lo sé y es por eso que lo nuestro no puede ser…tú eres mi mejor amigo y mi mayor apoyo…pero el hombre al que amo, es otro.

Ron tuvo que morderse la lengua para no responder, después de todo no quería alterar más a Hermione.

-Hablaremos de eso después de que nazca el bebé ¿si?

La chica sólo volvió a sonreír.

-Ron…tengo que pedirte un favor: llama a Draco y dile que venga…


-"¿Porqué le hice caso?"-se reprochaba el pelirrojo dando vueltas por la habitación.- ¿Cómo seré capaz de recibir civilizadamente a Malfoy en mi casa? - de pronto Ron recordó la conversación que había tenido con la castaña.

Flashback

-¡¿Para qué quieres que llame a ese imbécil?!

-Ron¿sabes en lo único que pensaba mientras el Doctor me atendía?

El pelirrojo negó con la cabeza.

-Pensé en lo mucho que deseaba que mi bebé viviera para que su padre pudiese conocerlo...si algo le hubiera pasado...-Hermione reprimió un sollozo-jamás me lo perdonaría.

-No pienses en eso.

-Este niño tiene derecho a tener una familia, a conocer a su padre…yo no se lo negaré.

-Herm, te lo repito…

-Se que tus intenciones son buenas, pero…yo quiero que Draco disfrute de su hijo, desde su nacimiento y sus primeros pasos, hasta que sea un adulto; sólo he pensado en eso. Supongo que es tiempo de volver a enfrentarme con Draco.

Fin del Flashback

El timbre sonó justo cuando el pelirrojo terminaba de recordar.

-¡Ya voy!

En cuanto abrió la puerta, el rostro arrogante del rubio le devolvió un semblante molesto.

-Vaya, vaya Weasley, no sé porque no me sorprende confirmar que eras tú quien ocultaba a mi mujer.

-¿Tú mujer?

-Si, MI mujer- respondió con suficiencia y calma.

-Si estás tan seguro de eso, entonces ¿por qué no viniste antes?

-Fácil. Sabía que ella regresaría por su propia cuenta, sólo estaba dándole tiempo y espacio para que se diera cuenta del error que había cometido y recapacitara, como veo que lo hizo...

El gryffindor enrojeció de ira.

-Mira imbécil-dijo tomándolo por el cuello.-Hermione esta delicada, sólo por eso te llamó, así que más te vale no alterarla con tus estupideces…

-¿Está enferma?-preguntó auténticamente preocupado.

-Sí…-dijo Ron al fin soltándolo.

-No tengo por que decirtelo comadreja, pero para que lo sepas jamás haría algo que dañara a Hermione, ni a NUESTRO hijo-recalcó Draco.

-Eso lo dudo.-respondió el pelirrojo resentido.

- "Ese hijo debería ser mío, no tuyo maldito hurón" - sintió deseos de gritarle, pero se contuvo y finalmente con voz seca dijo:

-Ella esta en el segundo cuarto, a la izquierda…-señaló.

-Bien.

Draco no dijo nada más, se dirigió a toda prisa a la habitación de Hermione y se detuvo frente a la puerta, decidiéndo si tocar o entrar de improviso. Estaba verdaderamente nervioso; contrario a lo que cualquiera hubiera pensado, el rubio había sufrido lo indecible todos esos meses sin Hermione…la extrañaba, pensaba en ella a todas horas, en todo momento.

Cuando llegó la primer carta de ella, casi dio saltos de alegría y eso que estaba en medio de una reunión de negocios.

Pero ahora que la tendría frente a frente, no se contendría, dejaría a un lado su orgullo, se lo tragaría y le haría saber a la castaña lo miserable que había sido esos meses sin ella…y sin su hijo. Finalmente, y después de unos minutos de meditar decidió pasar sin tocar.

-¿Se puede?

Tomó a Hermione por sorpresa lo notó, pues ésta se encontraba acariciando suave y amorosamente su vientre y tarareando una canción de cuna; en ese momento Draco se derritió, el verla así embarazada, tan radiante lo hizo volverse loco de amor.

Ella dejó de cantar y levanto el rostro con cautela.

-Pasa…

El rubio salió de su trance: -Ah, sí. – respondió casi tartamudeando. Tomó una silla con torpeza y se sentó en ella, a unos cuantos metros de Hermione.

-Más cerca…-dijo la castaña señalándole la cama.

Draco quedó sorprendido.

- "¿Qué no se suponía que ella me odiaba?" - se preguntó; pero finalmente decidió ya no discutir más, así que se sentó junto a Hermione.

Después de unos momentos de incomodo silencio, Hermione fue la primera que habló:

-Draco, te llame porque…

-Perdón. - la interrumpió él.

-¿Cómo?

-Antes que digas cualquier cosa quiero que me escuches: siento todo lo que te hice pasar...sé que fui egoísta, celoso, posesivo y en algunos momento, bueno...en varios momentos – corrigió – agresivo. Nunca...jamás quise lastimarte.

-Draco…

-No, déjame terminar…

La castaña aguardó.

- ¿Recuerdas aquel día cuándo me preguntaste si te amaba?

Hermione asintió, claro que recordaba ese día, fue cuando cumplieron su primer año de relación. Lo que más recordaba era lo que el rubio respondió:

-Dijiste que no me amabas, que no sabías lo que era el amor.

-Pues mentí.

-¿Cómo que entiste? - susurró ella sin comprender - ¿Porqué?

-¿Porqué miente la gente? – preguntó el rubio con ironía – Todas las personas tenemos miedo, estamos asustados, locos; hay miles de millones de razones para decir mentiras, pero a veces, la mentira es tan grande que se sale de nuestro control y arruina nuestra vida…¿entiendes?

Hermione asintió.

-...Eso creo.

-Me tantas veces que no te amaba que en ocasiones terminaba creyéndomelo, a veces quería olvidar que mi vida eras tú, que mi mundo giraba alrededor tuyo y que dependía totalmente de ti… - Draco resopló - ¿Un Malfoy dependiendo de alguien más¡Nunca! - exclamó - Eso era lo quesolía pensar, pero por más vueltas que le diera siempre llegaba al mismo punto…

-¿Cuál?

-Tú.

La castaña se estremeció.

-Si de verdad me amabas tanto ¿porqué eras tan cruel y posesivo?

-Por eso mismo: Quería alejarte, pero a la vez no podía soportar la idea vivir una vida sin ti en ella.

-Entonces…

-Tenía celos, de todo y todos; te quería sólo para mi, ahora después de mucho pensarlo me di cuenta y se que no merezco tu perdón, ni tu compasión, pero…te suplico de rodillas si es necesario…- Draco se hincó a los pies de Hermione - que me perdones y me des otra oportunidad…

Continuará . . .

¡Ahora sólo hacen falta sus comentarios, espero sus reviews!