Hemos llegado juntos al último capítulo de este mini-fanfic, de nuevo quiero darles 1 000 000 de gracias por su apoyo y por todos los reviews que me han enviado. Sé que la historia podría dar para más, pero desde un inicio estuvo planeada para ser pequeña, así que ya saben porque no la voy a alargar.
Sólo me resta decirles que me harán feliz con sólo presionar "GO" para que envíen todos sus comentarios :D en mi profile encontrarán más de mis historias, así que supongo que seguiremos en contacto por mucho tiempo más; ya saben no se librarán tan facilmente de mi jajaja ;D
Atte.Aimé
Es la última vez que digo: 3, 2, 1...¡Comenzamos!
¿POR QUE NO?
III
-¿Otra oportunidad? - repitió la castaña.
-Sólo una más, después de las muchas que me has dado, para que tú, yo…y nuestro hijo podamos ser felices…en tu carta decía que cuando estuviera dispuesta a amarte y a entregarme completamente regresarías conmigo.
Hermione no creía lo que estaba oyendo ni lo que veía ¿Draco Malfoy de rodillas, renunciando a su orgullo y pidiendo perdón?
-Te amo tanto que soy capaz de dejar que me hechices con el "Imperius" - dijo mirándola a los ojos – Pero, aunque no lo hicieras te juro que de ahora en adelante haré lo que sea que tú me pidas.
Algo en sus entrañas de Hermione se removió, y no era sólo su bebé pateando incesantemente como si también le exigiera una respuesta. Era algo más: un algo desconocido.
-Draco, yo... - sabía que debía responder, pero las palabras no parecían salir de su garganta.
El rubio la miró de forma indescifrable...mitad súplica, mitad tristeza...
-¿Te casarías conmigo? - salió la frase espontánea de los labios del sly.
-¿Cómo?
-Sé que ya estábamos comprometidos y a punto de casarnos, pero ahora que lo pienso con detenimiento, jamás te lo pedí de la manera correcta, simplemente asumí que dirías que si – respiró hondo - Así que si vamos a empezar de nuevo, quiero hacer las cosas bien...
Aún hincado tomó la mano de Hermione:
-Hermione Jane Granger...¿aceptas casarte conmigo y hacerme el hombre más feliz?
Eso fue más de lo que Hermione pudo resistir...
-Oh, Draco...-un nudo se formó en su garganta-¡por supuesto que acepto!
Abrazó fuertemente al rubio y liberó sus lágrimas en brazos de su amado.
-Eres un tonto...si hubieras venido antes no tendría que haber esperado por tanto tiempo este momento.
-Quise darte espacio...temía que me rechazaras.
-¿Cómo se supone que podría hacerlo?
-Te amo. - susurró el rubio contra el cuello de su mujer – juro que jamás volveré a herirte...
- Más te vale que esta vez lo cumplas. - dijo una voz a espaldas de la pareja.
-Ron...¿oíste nuestra conversación?
-Sólo el final. - respondió el pelirrojo quedamente.
-¡Pues felicitanos Weasley!- exclamó el rubio sonriendo sinceramente por primera vez en su vida-Hermione y yo vamos a casarnos.
-No es posible... - palideció Ron - ¡Mientes maldito hurón! - dijo empujando al rubio contra la pared.
-Si no me crees pregúntaselo tú mismo...pero no la exaltes mucho, no quiero que le pase nada ni a Hermione ni mi hijo...-dijo separándose de Ron y caminando hacia la puerta...
-Maldito...-masculló el pelirrojo mientras Draco tomaba su saco y le enviaba un beso a Hermione desde lo lejos.
-Como sé que Hermione esta débil supongo que lo mejor será que ella se quede aquí – dijo mirando a Ron – Así que te los encargo...-dijo saliendo del hogar del pelirrojo.
Una vez que el rubio se fue el gryffindor dirigió su mirada a la castaña que se encontraba recostada en la cama.
-¿Puedo sentarme?- preguntó acercandose a la cama.
-Adelante, estás en tu casa...-dijo la castaña con un dejo de sarcasmo.
-"El estar con Malfoy la afecto" - pensó al ver este rasgo tan característico de Draco en la dulce Hemione.
Ambos respiraron profundamente.
-Se lo que vas a decirme...-susurró la chica antes de que Ron pudiese pronunciar una sola palabra.
-No lo sabes...- pronunció resentido el pelirrojo, a punto de gritarle todas sus verdades a Hermione, pero conteniéndose al recordar el delicado estado de salud de la mujer que amaba.
-Si, lo sé. - dijo de nuevo Hermione -Me dirás que soy una tonta por perdonarlo de nuevo...
-"Correcto" - pensó él.
-Que no debería de confiar en él, porque volverá a lastimarme.
-"Otro acierto"
-Y que debo pensar en mi bebé y escoger la "mejor opción", que claramente eres tú...
-"¡Bingo!" - estuvo a punto de grita Ron.
-Pero aún así, he tomado una decisión: MI decisión, y te pido que la respetes…
-¡Pero no es la correcta! - explotó el gryffindor.
-Lo es para mí. Así que no importa lo que hagas o digas, me casaré con Draco.
-Cometes un error.
-Eso, aún no lo sé, pero estoy dispuesta a asumir los riesgos y las consecuencias, por mí y mi bebé...
-¿Asumir las consecuencias? - preguntó irónico el pelirrojo.
-Sí, se que me odiarás después de esto, y si es necesario que me odies, para así poder abrirte los ojos, lo haré.
-Yo nunca te odiaría.
-Lo harás después de lo que voy a decirte...
Ron la miró expectante.
-JAMÁS te amaré, NUNCA me casaré contigo...eres mi mejor amigo y te adoro, pero espero que te quede bien claro que sólo me casaría contigo por lástima...y eso es algo que jamás sentiría por ti.
Ron se tambaleó ante tales palabras.
-Porque mi amor, le pertenece UNICAMENTE a Draco...¡sólo lo amo a él! - afirmó - Y pase lo que pase, eso no cambiará... - dijo Hermione rematando por completo la cruel confesión.
El golpe final. El pelirrojo estuvo a punto de caer fulminado; después de recomponerse un poco, dio media vuelta y sin siquiera mirar a Hermione salió corriendo de la habitación...
-Soy un monstruo...pero esto es lo mejor para ti Ron...perdóname.- susurró Hermione ocultando su rostro entre las manos y volviendo a llorar...
-Ya me voy Ron...-dijo Hermione arrastrando una maleta con rueditas.
-Se te hace tarde...-dijo el chico sin quitar la vista de su periódico, pero sin tocar su desayuno.
-Ron...-las palabras se atoraron en su garganta- Cuando nazca el bebé ¿podrías visitarlo?
El pelirrojo estuvo a punto de proferir una maldición. ¿Cuánto más cruel pretendía ser Hermione?
-Eso no será posible. - dijo tajante y fríamente - Mandaré a alguien para que lleve el resto de tus cosas, y las de bebé...
Hermione entendió la indirecta y dijo algo dolida:
-Sabía que terminarías odiándome...
-Te lo repito, yo nunca podré odiarte, pero no quiero ni puedo volverte a ver mientras sigas con ese imbécil.
-En ese caso...- dijo Hermione con lagrimas recorriendo sus ojos - supongo que ya no nos veremos jamás...
El timbre sonó, y cuando la Sra. Deeds (el ama de llaves) anunció la llegada del "Señor Malfoy" quien esperaba en el pórtico, se hizo un silencio sepulcral.
-Entonces, que así sea.
Hermione dio la vuelta con brusquedad.
-Adiós Ron.
Cuando la puerta se cerró a espaldas de la castaña, el gryffindor susurró:
-Adiós...mi amor.
La boda fue sencilla y discreta, los únicos invitados fueron; Blaise y Luna, y también Harry y Ginny, quienes aceptaron ser los padrinos.
-Sé que Ron se molestará muchísimo, pero si estás segura de la decisión que tomaste, Harry y yo te apoyamos…
-Gracias Ginny…-masculló Hermione abrazando fuertemente a su amiga.
-No te preocupes, se que con el tiempo Ron lo aceptará…
-No lo creo…fui demasiado cruel con él, pero debía hacerlo, Ron tiene derecho a enamorarse y casarse con una buena mujer que le pueda corresponder…yo no pensaba negarle esa posibilidad dándole falsas esperanzas.
-No tienes que explicar nada, que lo hiciste por mi hermano y te lo agradezco; es más…te hago una promesa.
-¿Cuál?
-Para el día en que nazca tu bebé, te garantizo que Ron estará allí.
-No bromees ¿cómo piensas hacerlo?
-Eso déjamelo a mí.
-Hazle caso Herm, no sabes lo testaruda que puede ser…-murmuró Harry entregándole una copa con champagne a su esposa.
-Pues en verdad espero que puedas cumplir tu promesa. – musitó Hermione segundos antes de que Draco se aproximara a ella y la abrazara.
Meses después, el día del parto:
-¿ Cómo esta Hermione?
-La señora esta teniendo complicaciones, pero haremos todo lo posible…
-¡Hagan hasta lo imposible! – grito Draco angustiado despeinando sus cabellos pasar desesperado sus manos por la cabeza.
En eso llegaron Harry, Ginny…y Ron.
-¿Cómo está?- pregunto preocupado Harry mientras Ginny miraba preocupada la escena.
-Tiene complicaciones… - musito Draco mirando sin mirar, completamente absorto en si mismo.
-¿Estará bien? – preguntó esta vez Ron tomando asiento justo frente a Draco.
-No lo sé…-dijo mientras ocultaba el rostro entre sus manos- ¡Voy a volverme loco!
Ron miró a Draco sin poder creer lo que veía, al fin lo había comprendido todo:
-Tu la amas…-dijo aún sin creer sus propias palabras. – En verdad la amas.
En ese instante el rubio levantó el rostro completamente preocupado y los ojos ligermanete humedos. Totalmente afectado.
-¿Acaso nadie se dio cuenta? – preguntó afligido el sly.
-Yo no pensé que en verdad…
-La amo tanto, siempre la ame, aunque jamás lo demostraba. Siempre la he querido, Hermione era lo único bueno y constante en mi vida, es por eso que me volvía loco de celos, porque temía perderla, o que alguien me la arrebatara.
Harry y Ginny miraron afligidos al rubio sin poder creer, al igual que Ron lo que estaban oyendo.
-Pero ahora…- continuó - algo más fuerte me la esta arrebatando…y no se que hacer para retenerla a mi lado, su vida se me escapa de las manos… - murmuró finalmente el rubio más para sí que para otros.
-Malfoy…Hermione se salvará, ella es muy fuerte y testaruda, las mujeres han tenido bebés desde el inicio de la humanidad – intentó sonreír Ron – Y sé ella que querrá conocer a su hijo y formar una verdadera familia, así que no te des por vencido antes de que Hermione lo haga, recuerda que ahora ella necesita tu apoyo…
De alguna forma inesperada, eso le dio fortaleza a Draco, y él junto con los amigos de la castaña oraron toda la noche por Hermione.
En la madrugada de ese mismo día.
-Sr. Malfoy…
-¡Doctor! - exclamó Draco levantándose - ¿Cómo esta mi esposa?
El medico aunque notablemente cansado sonrió:
-La niña y la señora estarán bien, descuide.
-¿Niña?
-Así es, tiene una hija.
-Una hija¿oyeron¡Tengo una hija! - exclamó Draco despertando a los gryffindor que se encontraban dormidos.
-La señora esta cansada, pero ha insistido en verlos a todos, será una visita rápida, así que no la agobien mucho… - dicho esto el Doctor se retiró y Draco junto con los demás pasaron a ver a Hermione.
-Amor…-murmuró la chica en cuanto vio entrar a Draco- ¿Ron?- pregunto sin podérselo creer.
-Si, soy yo Herm…
-Creímos que te perdíamos - dijo Harry abrazando a Ginny mientras esta extendía su mano hacia la castaña.
-Jamás me atrevería a abandonarlos…-dijo ella sonriendo con debilidad.
-Fue lo que le dije a tu esposo. - masculló Ron.
-Ron ¿eso quiere decir que…?
-Si, lo acepto. – suspiró resignado - Aparte de mí, hay otro hombre que daría su vida por ti.
-Eso es poco decir…-alegó Draco.
-Parecen unos niños… - susurró alegremente Hermione.
-De ahora en adelante te vigilaré de cerca Malfoy. - advirtió Ron.
-Házlo si quieres. Estoy seguro que no fallaré de nuevo…-dijo el rubio mirando los ojos de su mujer.
La escena se estaba poniendo romántica, así que los demás decidieron salir de la habitación para visitar a la pequeña hija de Hermione y Draco.
-¿Te he dicho que te amo? – preguntó el sly dulcemente.
-No recientemente.
-Pues te lo digo ahora: TE AMO y nunca más pasará un día sin que te lo repita: te amo.
FIN
"Amar no es solo amar: es sufrir, sentir conocer y desear..."
Gracias por todo su apoyo para esta historia, porfavor comenten lo que quieran por medio de sus reviews y visiten mi profile para conocer más de mis historias... ¡nos vemos!
Finalizado originalmente el 15 de octubre del 2005.
