Los personajes son de Masashi Kishimoto


Capitulo XIV: Una chica que cambió, la carta recibida en el momento preciso.

Mientras en Konoha la situación era de alerta máxima, los ninjas que llegaban de las misiones que aún no tenían idea de lo que estaba pasando, fueron llamados a una reunión extraordinaria para que fueran informados de los acontecimientos, la Godaime había cancelado todas las misiones que estaban pendientes, ya que necesitaba toda la fuerza militar de la que dispusiera para poder hacerle frente a los acontecimientos que vendrían en poco tiempo a Konoha, había recibido información que un gran cantidad de ninjas venían en dirección hacia la aldea cosa que la puso en un alerta total, por que según la información, eran cerca de mil, de distintas aldeas que se habían aliado para destruir Konoha.

En otra parte muy lejana de esa agitada aldea en inminente conflicto, en un pequeño país llamado de las Montañas, en lo profundo de un bosque, que por leyendas nadie se atrevía a cruzar ya que se decía que era la tumba para cualquier ser vivo, se encontraba una chica de larga cabellera que le llegaba mas alla de la cintita agarrada con dos colas de unos 20 años, aunque aparentaba menos, en medio de una cascada de agua tan helada que te podía congelar hasta el alma. Ella estaba en el pie de la caída de agua recibiendo toda la fuerza de ese afluente, sin siquiera inmutarse, su vida los últimos años había sido muy dura, soportó cosas que personas normales los hubiera llevado a una muerte muy rápida.

Tenia los ojos cerrados concentrándose en su duro entrenamiento, para soportar cualquier duro clima que se le presentara, hasta el momento era capaz de pasar el mas seco desierto de la tierra a pie y sin una sola gota de agua.

Se encontraba sola en ese enorme bosque que todos temían por esta razón encontró que era el mejor lugar para entrenar sin ser molestado por ningún otro ser, esperaba el momento en que la llamaran para volver a Konoha por que necesitaran su ayuda, aunque eso era lo menos que le importaba, si esa aldea caída le era indiferente, lo que no podía soportar era que el chico que mas quería cayera junto con ella.

La joven pensando cuando la iban a llamar para que regresara, sintió que ya había sido suficiente el descanso recibiendo el agua fría debía ponerse seria y empezar el verdadero entrenamiento que había durado cerca de 5 años, aunque para ella en un principio fue un infierno eterno, tanto física como psicológicamente, su nuevo maestro el que le había recomendado su antiguo sensei era prácticamente un demonio en el cuerpo de un ser humano, nunca en su vida había conocido a un hombre más frío y calculador en su vida. Pero había que reconocer que era el mejor en lo que hacia, era un sensei muy estricto y exigente, cosa que le agradecía ya que gracias a eso era lo fuerte que era hasta ese momento.

La joven esbozo un sonrisa recordando su entrenamiento con su sensei, pero no era un sonrisa de felicidad sino vacía, abrió los ojos, mostrando dos orbes de un color blanco con cierto grado de violeta, no era la mirada que siempre que había tenido esa joven desde pequeña hasta cuando se fue de su aldea, había cambiado esa mirada no tenia ningún rastro de sentimiento reflejado ahí, era fría y ciertamente algo vacía, esa mirada se había empezado a formar en esos ojos desde el día que se fue de la aldea, en verdad no era la misma chica que todos consideraba débil y sin meritos Hinaya Hyuuga, en esa nueva mujer ya no quedaba nada de esa chica que se sonrojaba y se desmayaba al ver a su amor, que tartamudeaba al hablar, no eso ya había desaparecido por completo ciertamente la Hinata Hyuuga que todos conocían había muerto en el mismo momento que puso un pie fuera de la aldea hace 5 años atrás.

Esta nueva mujer de ya cerca de 20 años ya que quedaban solo unos días para que cumpliera dicha edad, era un completa nueva Hinata, al caminar de la cascada hacia la orilla para seguir su entrenamiento se notó que su caminar era muy diferente al de antes ya no miraba hacia el suelo como lo solía hacer sino llevaba su rostro en alto y se podría decir con orgullo algo que antes nunca había demostrado. Su vestimenta ya no era como antes tampoco las prendas que usaba eran mucho mas provocadoras ya no escondía su hermosa silueta en ropa que le quedaba muy suelta, sino al contrario ahora usaba ropa muy ajustada. Arriba usaba un peto que contorneaba muy bien su silueta y sus grandes pechos, dentro de el usaba un camiseta de malla todo negro haciendo que su blanca tez resaltara aun más, abajo usaba una falda muy corta con callas que le llegaban hasta la rodilla y zapatos como los que usan Tsunade y Shizune con taco alto que la hacían ver aún mas alto de lo que era, por que ciertamente el entrenamiento que había llevado la habían hecho crecer 5 centímetros más que antes, por lo cual era alta y esbelta, cosa que no pasaba desapercibida por los hombre de las aldeas por las que pasaba, que se quedaban embobados viéndola, cosa que a ella ya no le molestaba sino le era indiferente, aunque había una parte de ella que le encantaba ser el centro de atención de esos pobres entupidos que se quedaban viéndola ya que ninguna la tendría, ya que su corazón solo era para una, y que era dueño de el desde hace mucho tiempo incluso aunque el no se diera cuenta.

En ese momento Hinata recordó que tenía que ir a buscar sus armas al hostal donde se hospedaba que quedaba al borde del limite del bosque, estaba casi a 10 kilómetros de el lugar donde se encontraba al hostal, pero una de las cosas que había mejorado y mucho era su velocidad, en 5 minutos se encontraba en la puerta del Hostal, donde fue recibida por la amable mujer que era la dueña y atendía junto a su hijo de 12 años. Cuando estaba entrando se dirigió a ella.

Hinata-sama ha llegado un carta para ti esta mañana, tiene u timbre de urgente, tómela - decía la mujer tendiéndole la carta.

Gracias señora Chiba - decía Hinata tomando la carta y viendo el sello se Konoha, sintió un temblor en el estomago, parecía que ya era la hora de volver.

La chica de ojos opalinos se dirigió a su habitación que se encontraba en el segundo piso, era pequeña ya que ciertamente no necesitaba algo muy lujoso ya que solo llegaba a dormir e incluso a veces ni siquiera llegaba porque se quedaba entrenando toda la noche aprovechando las lunas llenas, que en ese lugar solían ocurrir muy seguidos.

Abrió la puerta y se tendió en la cama, vio primero el sello de Konoha apreciando cada momento, empezó a rasgar el sobre de donde sacó la carta que tenía el sello de la Godaime, era de ella la carta seguramente tendrían un problema muy grave para llamarme pensaba Hinata. Desdobló la carta y comenzó a leerla.

Hinata Hyuuga:

Te escribo para informarte de la critica situación en la que se encuentra Konoha, ya que ha sido declarada la guerra por varias aldeas, por lo cual necesitamos la presencia de la mayoría de los ninjas de nuestra aldea, por consiguiente te necesitamos presente en la guerra que se avecina, por lo cual estoy haciendo valer la promesa que me hiciste hace mucho tiempo.

Espero que puedas llegar lo antes posible.

Supongo que te has vuelto muy fuerte, por lo cual a penas llegues quiero que te presentes ante mi para asignarte un nuevo rango ninja.

Saluda y te espera.

Tsunade

Godaime Hokague.

Al terminar de leer la carta la cerro y pensó que era justo lo que quería, por fin volvería a verlo, ya había pasado mucho tiempo, ya no era la misma y pensaba que no lo volvería a ser. En ese momento se levantó de la cama y se dirigió a donde se encontraba su equipaje lo empezó a ordenar en realidad no tenía mucho que empacar porque ella viajaba con equipaje ligero, solo lo necesario.

Se demoro cerca de 20 minutos en estar lista para ir en dirección a Konoha, bajó para despedirse de la señora y su hijo además de pagar la cuenta del alojamiento.

Señora Chiva, me voy ahora, tengo que ir a lo que era mi aldea - decía la chica dirigiéndose a la mujer que estaba detrás del mostrador.

Tan pronto te vas, que pena mi hijo se va sentir muy triste - decía algo sorprendida, ante la revelación de la ojiblanca.

Si, por que hay una emergencia y me necesitan ¿donde esta Saito?

Esta afuera, arreglando el jardín - decia mostrando la puerta.

Esta bien aca esta lo de el alojamiento, y me despido Señora Chiba - haciendo un reverencia.

Adiós Hinata te vamos a extrañar, espero que seas feliz - mirándola a los ojos la señora siempre pensó que ella era una chica muy triste, aunque en sus ojos no se viera ningún sentimiento.

Hinata se fue hacia la salida del hostal que había sido si hogar por los últimos 3 meses, vio a un chico de mas o menos 12 años sacando la maleza del pasto se acercó a él por la espalda, al sentir la presencia se dio vuelta y vio a Hinata en frente de él con una mochila, lo que hizo que deduciera que ella se iba de ahí. Puso una cara de tristeza que Hinata notó de inmediato, acercándose a él y dándole un abrazo.

Lo siento Saito, me tengo que ir ahora - soltándolo del abrazo.

Pero, porque tan pronto - decía el chico soltando unas lagrimas.

Tengo que ir a ayudar a algunas personas de mi antigua aldea, necesitan de mi ayuda

Lo entiendo, tu me dijiste que te irías en cualquier momento, pero de todas maneras igual no me resigo - las lagrimas seguían cayendo de su rostro, Hinata se acerco un con su mano le limpio la cara de las lagrimas. Regalándole una pequeña caja tallada.

Esto es una caja que compre en un mercado muy lejos de acá espero que te guste, es para que me recuerdes - pasándole al chico la caja.

Gracias - decía el chico tomando la caja y abriéndola, en su interior había un colgante muy lindo con el símbolo del Yin-Yang, lo vio muy sorprendido, se voltea para hablarle a la chica, pero esta ya no estaba.

Hinata ya estaba en camino, hacia lo que ya no podía llamar hogar quería llegar lo antes posible, por lo cual se estaba dirigiendo a la máxima velocidad, se detuvo un momento para volver descansar y volver a revisar la carta, en realidad no le alegraba volver, ya que sus emociones habían quedado congeladas desde hace mucho tiempo, se había convertido en una mujer bastante fría.

Después de descansar un poco para recuperar energía, por que en esos últimos días casi no había dormido muy bien además que no descanso nada antes de salir camino a Konoha. Pero antes de continuar se vendó los ojos por que no quería ser reconocida aún ya que sus pupilas la delataban.

Cuando ya se encontraba cerca de Konoha, sintió una gran cantidad de presencias que dirigían hacia el mismo lugar que ella, por lo cual fue a cerciorarse de que se trataba, esa gran concentración de pequeños chacras, al dirigirse un poco hacia el sur vio una gran cantidad de ninjas cuyos emblemas eran de la Niebla y de la Nube, dedujo de inmediato que eran ninjas que se dirigían a atacar Konoha.

Que problema, todos estos ninjas se dirigen a Konoha, en realidad me da lo mismo que le ocurra a esa aldea, pero ciertamente me estorban en mi camino hacia allá así que tendré que eliminarlos aquí - pensó Hinata, hace un tiempo que no tenía una batalla decente según ella, porque todos los que enfrentaba eran muy débiles y no aguantaban ni 5 minutos con ella, quizás un ejercito era un reto aun mayor, salió del lugar de donde se encontraba y se puso en frente del ejercito. Los ninjas al verla no sintieron un peligro por que era solo un chiquilla además estaba sola y ellos era una multitud, ese fue su gran error.

¿Donde se dirigen ustedes? - pregunto con cierta altanería que molestó a los ninjas que la alcanzaron a escuchar.

Eso a ti no te importa chiquilla estamos en una guerra - dijo uno de los mas cercanos a la ojiblanco.

Entonces van a atacar a otra aldea ninja supongo y como veo se dirigen a Konoha cierto - dijo la chica con suspicacia.

Veo que eres inteligente chiquilla, es verdad que vamos a Konoha ahora apártate de nuestro camino o te mataremos - dijo otro ninja cercano sacando un kunai de manera amenazante.

Hinata al escucharlo soltó una risa, que hizo que muchos se le helara la espalda ya que no era una risa de alegría, sino como maniaca que en verdad daba miedo.

De que te ríes chiquilla tonta - dijo el mismo ninja, pero ahora con un poco de temor.

Me río por lo que dijiste que me ibas a matar, lo siento pero no puedo dejarlos continuar, me estorban en mi camino ya que yo me dirijo a Konoha y seria un problema que la destruyeran antes que llegara - decía con una frialdad en su voz que asombraba a los oyentes.

JAJAJA como una niñita como tú nos va detener jajaja, además estas con los ojos vendados que nos podras hacer - reían muchos shinobis.

Eso lo verán ahora, no puedo dejar que destruyan esa aldea ya que yo ahora me dirijo a pelear por ella, así que los detendré aquí.

Hinata se pone en posición de pelea, estilo Hyuuga por que sabia que no necesitaría el otro, con ese bastaba, los ninjas les parecía casi cómico que solo una persona se les enfrentara a un ejercito completo. Gravísimo error.

Hinata tomo una gran velocidad y empezó a golpear a todos en dos partes de su cuerpo el pecho y la frente, en pocos minutos había golpeado a tres cuartos de todos los shinobis que ni se percataron de su acción ya que había desaparecido según ellos ya que su velocidad la hacia casi como si desapareciera, cuando volvió aparecer, unos de los ninjas empezó a mofarse.

Así que nos ibas a derrotar niña, haber que hiciste solo usas trucos para impresionarnos pues no resultó - decía riéndose.

Eres un entupido, como te puedes llamar ninja - decía fríamente la chica

Por que lo dices? - decía algo molesto.

Mira hacia atrás tuyo - decía Hinata apuntando hacia la espalda del ninja.

En ese momento el ninja se da vuelta y queda horrorizado con el espectáculo que ve, sin explicación mas de la mitad del ejercito caía al suelo, se acerco a uno y estaba muerto luego a otro igual todos estaban muertos, otros ninjas que no habían sido alcanzados por Hinata miraban igual de horrorizados ese macabro espectáculo, solo en unos segundos habían muerto cerca de 700 shinobis de la Niebla y la Nube, como era posible, miraron a la chica que estaba en frente de ellos, esta estaba impasible no se veía ni siquiera afectada.

T tu hiciste esto - le decía un ninja de la Nube dirigiéndose a la ojiblanco.

Pues sí, les dije que los iba detener - decía sin ningún remordimiento ciertamente esos años había aprendido a matar sin sentir ninguna culpa, ya le era normal.

P pero como? - decía atónito el ninja.

Como morirás en unos instantes pues te lo diré, golpeé a cada sujeto en dos puntos en su cerebro y su corazón paralizando su funcionamiento de inmediato, fue simple por que todos estaban con la guardia baja, que pésimos ninjas agregaría yo, no hicieron ningún esfuerzo por detenerme, o quizás ni siquiera me vieron - decía Hinata parada en frente de los cerca 300 ninjas que aún quedaban que tomaban posición de pelea.

Entonces por que no mataste a todos de esa manera - interrogó un shinobi de la Niebla.

Por que solo maté a los que me estorbarían en una pelea frente a frente, simplemente no valían la pena, además quería divertirme un poco con ustedes ya que hace bastante tiempo que no tengo una pelea interesante espero que no me decepcionen - Hinata volvió a tomar su posición - espero que estén listos por que no habrá clemencia para nadie. Peleen por sus vidas.

En ese momento la mayoría de los shinobis se lanza a atacar a Hinata pero esta con su gran velocidad saca un kunai y empieza a cortar a gran mayoría de ellos cayendo muertos casi al instante, una de las cosas que había aprendido esos años y perfectamente era atacar con certeza los puntos vitales tanto con sus manos como con un arma.

En un minuto la pelea estaba resuelta solo quedaban 5 ninjas del gran ejercito que se dirigía a destruir Konoha, los últimos estaban aterrados ante la fuerza y poder de esa chica.

Antes de continuar nos podría decir tu nombre - pregunto un ninja.

Se los diré como ultima petición, me llamo Hinata Hyuuga, pero quizás me conozcan mas como Kuroi Hoshi (estrella negra).

Los ninjas se sorprendieron al escuchar nombrar de Kuroi Hoshi, se habían escuchado rumores en todos los países de una kunoichi tan fuerte que era capaz de matar a 100 hombres en un suspiro, que su mirada podía helar el corazón del más fuerte, se le había llamado asi por que brillaba como un estrella, pero estaba bañada de cierta oscuridad.

Los cinco ninjas que quedaban Hinata acabó con la vida de cuatro de ellos, solo dejo a uno vivo para que diera la noticia de su aniquilación. Este ultimo sobreviviente salio raudamente dirigiéndose a su aldea para avisar la devastadora que era el refuerzo de Konoha.

Hinata al ver el escenario del campo de batalla solo pensó que no fueron la gran cosa, esperaba algo más, pero ya no podía seguir ahí se dirigió de nuevo a su camino que había sido interrumpido por ese pequeño percance.

En realidad si ella no hubiera estado ahí esos ninjas en pocas horas atacarían la aldea, en realidad la carta de Konoha había llegado en el momento preciso.

CONTINUARÁ …