LA ÚLTIMA ESTRELLA

SUMARY: Proteger lo que más amas cuando es la última esperanza del mundo, aunque sea pequeña. Protegerla hasta el final…. Lograr que sea feliz.

NOTAS DE AUTORA (NA): Todas aquellas frases que se encuentren dentro de paréntesis son mis opiniones, y las que se encuentren dentro de comillas son los pensamientos del personaje.

Cuando encuentres una líneas de este tipo ---------, significa que cambie de escena, como por ejemplo que vaya a hablar de otros personajes en otro lugar.

Esta es una historia basada en el anime Sakura Card Captor, que es propiedad de Clamp. La historia es totalmente diferente al anime, pero los personajes son los mismos.

CAPÍTULO 2

"UNA NUEVA VIDA"

Una nueva ciudad, un nuevo comienzo, el clima era muy diferente en Japón que en su natal Inglaterra. Esto pensaba Eriol Hiragizawa un joven de 20 años, que se encontraba viendo fijamente la ciudad que a partir de ahora sería su hogar y el de la pequeña que se encontraba en sus brazos; mientras se dirigía en auto a su nueva casa.

Eriol no había tenido una infancia normal era todo lo contrario, desde muy pequeño tuvo habilidades poco comunes entre las personas; Eriol es un joven alto de ojos azules con anteojos, cabello negro azulado y tez blanca. Ahora se encontraba muy confundido, su vida cambio drásticamente hace seis meses atrás, pero eso no era lo importante, lo importante es que ella se encontraba bien y haría todo lo que fuera porque todo siguiera así.

- No te preocupes pequeña todo estará bien - dijo Eriol mientras le sonríe a la pequeña que se encuentra dormida en sus brazos - No dejaré que nada te pase, mi pequeña Sakura.- y deposita un beso en la frente de la bebe de seis meses.

- Se encuentra bien amo - dijo un joven no tan alto como Eriol, de cabellos grises y ojos color miel.

- Si estoy bien, sólo… necesitaba decírselo.

- Ya veo, no se preocupe nosotros estamos aquí para protegerlos – agregó el joven, mientras la joven que los acompañaba, de cabellos castaño casi rojo y ojos del mismo color, asintió al escuchar al joven.

- Si, amo nosotros los protegeremos - confirmó la joven.

- Gracias – respondió Eriol mientras ve a la bebé en su regazo - Y no me llamen amo me hacen sentir viejo, llámenme Eriol, ustedes ya lo saben Yukito, Nakuru.

- Esta bien – contestaron ambos jóvenes.

- ¿Cuando llegaremos? – preguntó Eriol

- Falta poco – respondió Yukito - el señor Kinomoto ya nos debe estar esperando.

- Este lugar es muy hermoso y tranquilo – dijo Nakuru – será bueno para la pequeña Sakura crecer aquí, no le parece Eriol.

- Si, aquí mi pequeña hija tendrá una vida que se podría llamar normal - contestó Eriol mientras sonríe y ve la ciudad de Tomoeda.

- Ya hemos llegado - avisó Yukito, mientras el auto se detenía en una hermosa y gran casa estilo occidental con un amplio jardín.

La casa era hermosa, su color era blanco con aplicaciones de madera de color negro, se notaba que era muy amplia, lo que más llamaba la atención de la casa era el gran jardín que se veía al entrar. (NA: Es algo así como la casa de Eriol en el anime). En la puerta los esperaba un hombre de la misma estatura de Eriol, de cabellos castaños, lentes y una gran sonrisa; a su lado se encontraba un muchacho un poco más alto de cabellos más oscuros, ojos café oscuro con una expresión seria en su rostro.

- Señor Kinomoto, que gusto verle, gracias por venir a recibirnos – saludó Yukito.

- No ha sido molestia todo lo contrario, por qué no entramos a la casa para que la vean y podamos hablar tranquilamente. Y por favor llámenme Fujitaka.

- Me parece bien.

Ya dentro de la casa pudieron ver que esta no sólo era hermosa por fuera sino por dentro también, estaba finamente arreglada y era muy amplia, al entrar se podía ver una hermosa escalera, de madera negra, que llevaba al piso superior de la casa.

- Es tal como a tus padres les agradaba - dijo Fijitaka viendo fijamente a Eriol.

- Es cierto – concordó Eriol mientras mira el interior de la casa.

- ¡Realmente es hermosa! am… - dijo Nakuru muy entusiasmada pero al final de la frase cubre su boca para no decir la palabra amo – Eriol – sonrió ligeramente, Yukito le lanzó una mirada desaprobatoria y Eriol sólo sonrió.

- Vayamos a la sala para poder hablar – propusó Fujitaka.

- Esta bien, Fujitaka – dice Eriol.

Todos se dirigen a la sala donde se sientan en unos hermosos y elegantes sillones color crema.

- Hace tiempo que no nos veíamos, y reencontrarse por estos acontecimientos no es lo que uno desea… – dijo Fujitaka – realmente siento mucho lo que paso Ja.. – antes de que pudiera continuar Fujitaka fue interrumpido por Eriol.

- Eriol – le dijo con una mirada inquisitoria – Ahora soy Eriol, no debes olvidarlo – Nakuru y Yukito asintieron.

- Pero Ja … - Esta vez quien hablo fue el joven que se encontraba con el señor Kinomoto cuando llegaron los dueños de la casa.

- Eriol – repitió el mismo tranquilamente – No debes olvidarlo Toya.

- Esta bien – respondió Toya – pero esto es realmente extraño y repentino. No me disgusta verte, pero…

- Las cosas pueden cambiar, además ahora tengo algo muy importante que proteger – dijo mientras pasa su mano sobre los cabellos de la bebita, tanto Toya como Fujitaka vieron fijamente a la bebe en los brazos de Eriol.

- ¿No le paso nada? – preguntó Kinomoto.

- No… ellos la salvaron.

- Realmente es…

- Si, lo es, pero no sólo por eso la protejo, esta pequeña es mi hija lo más importante para mí – dijo Eriol, notando como la bebita se movía en sus brazos algo incómoda – Nakuru llévala arriba, esta cansada.

- Esta bien, Eriol – contestó la chica acercándose al joven para tomar cuidadosamente en sus brazos a la pequeña - ¿dónde se encuentra su habitación?

- Toya muéstrale – pidió Fujitaka a su hijo, quien se levanta y acerca a la joven.

- Es por aquí – dijo mientras camina hacia la escalera.

- Yuki, ven – llamó Nakuru – y trae el bolso de Sakura – Yukito se levanto tomó el bolso de la bebe y se fue con los otros.

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- Me es difícil de creer que esta pequeñita pueda ser tan importante - dijo Toya mientras Nakuru acomodaba a la pequeña en su cuna - ¿están totalmente seguros?

- Si - respondió Yukito, pero antes de que pudiera agregar algo del bolso de la bebe salieron dos figuritas que volaron velozmente hacia donde se encontraba la niña, revoloteando sobre su cabecita mientras esta reía contenta.

- ¿Qué diablos son esas cosas? - preguntó Toya viendo sospechosamente a las dos criaturas.

- Son Kerberos y Spinelsun, los guardianes de Sakura - respondió Nakuru.

- Pues a mi no me parecen más que unos peluches ¬¬, no creo que la puedan proteger mucho.

Al escuchar el comentario ambas criaturas se detuvieron para lanzarle miradas de odio a Toya.

- COMO TE ATREVES A HABLAR ASÍ DE NOSOTROS - gritó la figurita en forma de un leoncito sin melena y unas pequeñas alitas en su espalda posicionándose frente al joven.

- ES CIERTO NOSOTROS SOMOS LOS GUARDIANES DE SAKURA - agregó la otra figurita en forma de un gatito negro con alitas de mariposa, que se posicionó al lado de su compañero.

- LA PROTEGEREMOS DE TODO - gritaron ambos al tiempo.

- Kerberos, Spinelsun contrólense - les dijo Yukito.

- Pero él nos ha insultado - respondió Kerberos furioso.

- JA la verdad no me arrepiento de lo que dije, ustedes le servirán solo de juguetes - dijo Toya burlonamente.

- ¡¿Qué?! - exclamaron ambos dispuestos a tirársele encima al joven cuando unos pequeños gimoteos los detuvieron, la pequeña Sakura alzaba sus manitas al aire como buscando algo y al no encontrarlo empezó gimotear - ¡Sakura! - exclamaron ambas criaturas y olvidándose completamente de Toya volaron rápidamente a la cuna para consolar a la pequeña.

Toya veía con interés como ambas figuras revoloteaban sobre la cuna y jugaban con la pequeña.

- Ella lo sabía - murmuró Nakuru con una sonrisa en su rostro, dejando a Toya totalmente desconcertado por su comentario.

- Joven Toya no debe subestimar a Kerberos y a Spinelsun - dijo Yukito tranquilamente.

- Es cierto ambos la quieren mucho, además de que son la mejor protección camuflada que ella puede encontrar jejeje - agregó Nakuru con la mejor de sus sonrisas.

- Son una excelente compañía y pueden estar con ella siempre en cualquier momento - añadió Yukito con una sonrisa.

- Ya veo - dijo Toya comprendiendo el trabajo de los dos seres y la importancia de este, claro que nunca se los diría - pero ¿a qué te referías con que ella lo sabía? - preguntó dirigiéndose a la muchacha.

- Pues que apostaría cualquier cosa a que Sakura evitó que Kerberos, Spinel Sun y tú pelearán - respondió la joven sonriendo.

- Oye es una bebe, lo sabías - dijo Toya frunciendo el ceño ante la respuesta que recibió ¬¬ - no creo que lo hiciera a propósito.

- No, YO SÉ que tengo razón, ¿verdad Yukito? - este solamente se limitó a sonreírle.

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Mientras todos se encontraban en la parte superior de la casa, Eriol y el Fujitaka habían sostenido una larga y extensa conversación.

- ¿Estás seguro que eso fue lo que dijo? - preguntó sin comprender Fujitaka.

- Si eso fue exactamente lo que me dijo, y creo saber a que se refería, con mi padre uno nunca puede estar seguro.

- Tienes razón Eriol, tienes toda la razón - afirmó Fujitaka con una sonrisa en su rostro.

- El tenía todo preparado, aún lo siento aquí conmigo. Y estoy seguro de que la ciudad de Tomoeda es un buen lugar para que mi hija crezca.

- Si es un buen lugar, pero debo advertirte algo - dijo seriamente Fujitaka.

- ¿Qué pasa? - preguntó curioso el joven.

- Los vecinos te han estado esperando con ansias - Eriol vio al hombre sin comprender que trataba de decirle - vecinos con hijas solteras - agregó el hombre con una media sonrisa.

- Que cosas dices - respondió Eriol azorado ante el comentario.

- Bueno que conste que te lo advertí - dijo Fujitaka con una risita.

- Mi padre tiene razón - dijo Toya quien acababa de entrar en la sala y había escuchado lo dicho por su padre - todos tratarán de casarte con sus hijas - añadió con fastidio.

- Lo dices por experiencia ¿no? hijo - dijo Fujitaka riendo.

- ¡Papá!

- Bueno, bueno por lo que veo es algo serio jajajaja - dijo Eriol riendo - pero tal vez yo tenga algo que no les llamé tanto la atención y en estos momentos debe estar tranquilita arriba - sonrió.

- Tal vez tengas razón - dijo Toya no muy convencido - pero te recomiendo que no te confíes demasiado.

- De acuerdo.

- Bueno Toya creo que ya es hora de irnos, tu madre debe estar esperándonos, además debemos dejar que descansen, de seguro mañana tendrá un día bastante ajetreado - dijo Fujitaka con una sonrisa.

- Si no es que desde hoy mismo - agregó Toya burlonamente, mientras seguía a su padre hacia la puerta.

- Despidenos de Nakuru y Yukito, si necesitan algo estamos aquí junto. (NA: La casa de los Fujitaka quedaba al lado de la de Eriol).

- Lo haré, hasta luego - dijo Eriol serenamente.

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Todos en el vecindario esperaban con ansias la llegada de ese día, el día en que la casa más grande sería ocupada, todos querían conocer al nuevo dueño, lo que más los motivaba era que debía ser alguien rico, ¿tendría esposa? sino muchas de sus hijas aún eran solteras.

Sonomi Daidoji veía todo el alborto que se armaba con vergüenza, en la mañana cuando salió para el trabajo muchos de sus vecinos se encontraban asomados por sus ventanas esperando que llegara el nuevo dueño, y ahora todos se encontraban corriendo de aquí para allá para encontrar el momento de presentarse en la casa. Vio a unas personas salir de la casa, eran Fujitaka Kinomoto y su hijo.

- Hola Sonomi ¿cómo estás? - preguntó Fujitaka con la sonrisa que lo caracterizaba.

- Hola Profesor, estoy bien y ¿usted? - contestó la mujer con un poquito de recelo, porque aunque conocía a Fujitaka desde hace tiempo no sabía porque pero ese hombre tenía algo que la molestaba.

- Muy bien - respondió Fujitaka con una sonrisa - Toya y yo estábamos recibiendo a unos amigos.

- Es cierto, Tomoyo me comentó que ustedes son amigos de los nuevos integrantes de la casa.

- Si es verdad, y ¿has pensado en ir a visitarlos?

- Yo no soy como todos por aquí – respondió la mujer lanzándole una mirada furiosa al hombre ¬¬.

- Yo no me refería eso Sonomi – se defendió Fujitaka con una gotica sobre su cabeza.

- Entonces a ¿qué? – preguntó Sonomi sin dejar de fruncir el ceño.

- Yo creo que mi padre se refiere a que si usted lo desea Tomoyo y usted pueden venir con nosotros mañana – Fujitaka asintió con su cabeza dándole la razón a su hijo.

- Ahhh era eso, pues no lo sé, debo consultarlo primero con Tomoyo.

- Creo que para estas horas ella ya debe saberlo – dijo Toya tranquilamente – Kai y Kyo debieron haberla invitado.

- Vamos Sonomi es una buena ocasión para hacer amigos – la animó Fujitaka con una sonrisa.

- Esta bien, lo más probable es que Tomoyo quiera ir.

- Entonces mañana nos vemos – dijo Fujitaka alejándose junto con Toya hacia su casa.

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Para los habitantes de la casa la tarde del día anterior había sido todo un reto, lo que Toya había pronosticado se había cumplido a cabalidad, lo más seguro era que todos sus vecinos los habían visitado.

- Aún no me recupero de la impresión, eran demasiadas personas – dijo Nakuru consternada.

- De seguro nos querían dar la bienvenida – dijo Yukito sonriendo.

- A mi me pareció que al único que le querían dar la bienvenida era a Eriol, viste las miradas que me lanzaron cuando abrí la puerta.

- Debes estar exagerando.

- Y lo peor de todo es que casi no dejan descansar a Sakura – dijo la muchacha apretando su puño furiosa.

- Bueno en eso tienes razón todos querían conocerla – dijo Yukito pensativamente.

- Yo sé que es algo natural, con una cosita tan preciosa como ella – los ojos de Nakuru empezaron a brillar de la emoción con solo hablar de la bebe.

- En eso tienes razón, Nakuru – comentó Eriol entrando en la sala con la bebe en los brazos.

- ¡SAKURA! – exclamó Nakuru feliz mientras corría hacia la niña.

- No deberías gritar de esa forma – dijo Spinelsun, que volaba al lado de su amo al igual que Kerberos.

Nakuru tomó las manitos de la bebe, ignorando el comentario del guardián – hola pequeñita ¿dormiste bien? – preguntó sonriendo.

- Al parecer la tarde de ayer la dejo bastante agotada, durmió toda la noche – dijo Eriol para luego besar la cabeza de su hija – dentro de un rato deben llegar Fujitaka y su familia, no estoy seguro pero tal vez vengan acompañados.

- Ya hemos preparado todo como nos ordenaste – respondió Yukito.

Mientras tanto, en la residencia Daidoji, Sonomi observaba el entusiasmo de su hija por ir a visitar a los nuevos vecinos.

- Ahhh ya se han tardado en llegar por nosotros – dijo la muchacha impaciente.

- Aún es temprano hija.

- Mamá es que ya quiero conocer a esa familia.

- Pero si no sabes nada de ellos.

- Kyo y Kai me dijeron varias cosas, al parecer el dueño de la casa es muy joven y vino con su prima, un amigo y su pequeña hija, aunque al parecer ellos no los conocen aún.

Sonomi no estaba prestando demasiada atención a lo que su hija decía porque realmente no tenía ningún interés en conocerlos, pero al escuchar que joven dueño de la casa tenía una hija.

- ¿Cómo has dicho? ¿Una hija?

- Si mamá acaso no me escuchaste ayer cuando te dije lo que me contaron los muchachos.

- Bueno hija yo estaba ocupada con algo de trabajo y tal vez no te escuché.

- Bueno el nombre del joven es Eriol Hiragizagua y es hijo de un amigo del señor Kinomoto, él es viudo y tiene…

Tomoyo se vio interrumpida por el sonido del timbre de la casa, ya habían llegado a buscarlas. La muchacha se dirigió como un rayo a la puerta.

- Espero no nos hayan esperado demasiado – dijo sonriendo una mujer de cabello negro, tez blanca y ojos azules.

- Por supuesto que no, señora Fumino – respondió Tomoyo sonriendo también.

- Tu sabes como son los chicos – sonrió la mujer – hola Sonomi – saludó – bueno será mejor que vayamos pronto nos deben estar esperando.

Así madre e hija salieron de su casa junto con la señora para encontrarse con el resto de la familia Kinomoto esperándolas para entrar a la casa de los Hiraguizawa.

- Vamos rápido mamá – dijo un muchacho alto de cabello castaño, ojos azules como los de su madre.

- Kai no veo cual es el apuro.

- Es que tu ya conoces a Eriol nosotros no – apuntó el gemelo de Kai, Kyo.

- No lo he visto desde que era un niño – respondió la mujer sonriendo.

- Mamá tiene razón dejen de acelerarse – dijo Toya con el ceño fruncido.

- Tu lo dices porque los viste ayer – le respondió Kyo cruzando sus brazos en señal de descontento.

- Es cierto no nos dejaron visitarlos después de clases – agregó Kai con la misma expresión de su hermano idéntico.

- Ya, ya muchachos – interrumpió Fujitaka – además ya hemos llegado – añadió mientras tocaba la puerta.

No tuvieron que esperar mucho Nakuru les abrió la puerta, un segundo después de que Fujitaka tocara, con una gran sonrisa en su rostro.

- ¡Bienvenidos! ¡Bienvenidos! Eriol los esta esperando – dijo dejándolos pasar hacia el corredor donde Yukito los esperaba con una sonrisa en su rostro.

- Gracias por venir, síganme por favor – les dijo mientras los guiaba hacia el patio trasero de la casa.

Sonomi y Tomoyo veían con asombro los cambios de la casa, se veía muy bien con respecto a la última vez que la habían visitado cuando vivían en ella los antiguos dueños, ahora era algo más simple pero muy elegante. Al fin llegaron al patio trasero y vieron al dueño de la casa que se encontraba parado en medio del amplio y verde patio de espaldas a ellos.

- Eriol, ya llegaron – lo llamó Nakuru.

Al escuchar la voz de la muchacha Eriol volteó sonriendo para saludar a sus visitantes, dejando impresionadas a madre e hija, era extremadamente joven y en sus brazos se encontraba una hermosa bebe de alrededor de seis meses.

- Fumino es grato verla después de tanto tiempo – saludó Eriol caminando hacia ella para luego tomar su mano y besarla elegantemente.

- Ahhh Eriol tu siempre tan caballeroso – respondió la mujer algo azorada ante la acción del joven.

- Tú si que no cambias – dijo Toya frunciendo el ceño ante la actitud del joven – ni siquiera con tu hija en brazos.

- Yo soy un caballero, estoy seguro que Sakura lo comprende – contestó sonriendo mientras besaba la cabeza de su hija.

- Eriol no sé si recuerdes a los muchachos – dijo Fujitaka, señalando a sus dos hijos menores.

- Ahhhh Kai y Kyo, tanto tiempo la ultima vez que los vi tenían como tres años.

- ¡Hola! – exclamaron ambos entusiasmados mientras tomaban la mano de Eriol muy efusivamente.

- Pero ya no somos los de antes – dijo Kai sonriendo juguetonamente.

- Es cierto tenemos 16 años y somos estudiantes de primero de preparatoria – añadió Kyo.

- Me da mucho gusto, por lo que veo vienen acompañados – dijo Eriol sonriendo con su hija aún en brazos.

- Ahhh ella es Sonomi Daidoji y su hija Tomoyo, son amigas de la familia – respondió Fujitaka.

- Tomoyo va en nuestro salón – dijo Kyo sonriendo.

Eriol se acerco a ambas y como hizo anteriormente con Fumino beso las manos de cada una dejándolas completamente sonrojadas o//o – Es un honor para mí conocerlas.

- Dios mío tú si que no cambias – dijo Toya con una gran gota sobre su cabeza – hace como diez años no te veía y sigues igual.

Ignorando a Toya, Eriol procedió con su presentación y la de sus acompañantes.

- Mucho gusto en conocerlas a ambas, mi nombre es Eriol Hiraguizawa, mi prima Nakuru Akitsuki – dijo señalando a la muchacha – un gran amigo y colaborador Yukito Tsukishiro – agregó señalando al joven – y finalmente pero no menos importante mi pequeña hija Sakura.

- El gusto es nuestro señor – respondió Tomoyo aún algo aturdida por la galantería del joven (NA: Ósea el beso).

- No, llámeme Eriol, usted también puede hacerlo señora Sonomi.

- Si es así usted también puede llamarnos por nuestros nombres – contestó Sonomi sonriendo, Tomoyo asintió.

- Bueno hechas las presentaciones creo que ahora podemos disfrutar de un buen rato juntos – dijo Eriol mientras señalaba a una mesa hermosamente preparada para la ocasión. Nakuru se alejo del grupo y entró a la casa.

Los adultos se dirigieron a la mesa de inmediato, mientras los jóvenes se quedaron con Eriol, que se dirigió hacia el corral de Sakura (NA: no sé como le digan en otras partes, es donde ponen a los bebes para que jueguen y duerman) que se encontraba cerca de la mesa.

- Es una bebe muy hermosa – comentó Tomoyo.

- Muchas gracias – le sonrió el padre en agradecimiento.

- Aquí traje lo que faltaba – dijo Nakuru entrando en el patio con un montón de juguetes en sus manos, entre los cuales en la parte superior se encontraban Kerberos y Spinelsun.

Todos se acercaron a ella y la ayudaron con los juguetes, Tomoyo tenía en sus manos a los dos pequeños guardianes, al verlos Sakura ya sentada en su corralito empezó a alzar sus manitas y hacer pequeños gorgoritos a Tomoyo para que le entregará a sus amiguitos.

- ¿Los quieres? – le preguntó Tomoyo con una sonrisa, la pequeña en respuesta le sonrió, mientras la muchacha le entregaba a sus peluches – se nota que le gustan mucho.

- Si, Kerberos y Spinelsun son sus favoritos – le contestó Nakuru con una sonrisa tocando suavemente la cabeza de la niña.

- ¿Kerberos y Spinelsun? ¿Esos no son nombres muy difíciles para unos juguetes?

- Ehhhh no me mires a mi… Eriol tiene ideas muy raras con… respecto a nombres ehhh si – contestó Nakuru nerviosamente.

- Ya veo – dijo Tomoyo dirigiendo su mirada hacia el padre de la niña que ya se encontraba en la mesa con los demás.

- Vamos, ya todos están en la mesa – la invitó Nakuru, Tomoyo le lanzó una mirada a Sakura – no te preocupes por ella, si necesita algo aquí tengo el walkie talkie – agregó mostrándole el aparato convenciendo a la muchacha – "además Kerberos y Spinelsun están con ella y ellos ya saben que deben hacer" – pensó dirigiéndose hacia la mesa junto a Tomoyo.

Al llegar a la mesa Tomoyo percibió un ambiente era muy grato, todos conversaban animadamente y procuraban conocer más acerca del otro.

- Me imagino que fue un día pesado el de ayer – comentó Fumino.

- Como nunca antes en mi vida – le contestó Nakuru que acababa de tomar asiento – la pobre Sakura estaba rendida.

- Fue pesado para ella – agregó Yukito.

- Pero ¿por qué estaría así la niña? – preguntó Sonomi, temiendo la respuesta que ya sabía.

- Pues todos tenían deseos de conocerla – respondió Eriol con una sonrisa.

- Yo sé que es natural que todos quieran ver a una preciosidad como Sakura – dijo Nakuru mientras sus ojos brillaban y sus mejillas se sonrojaban de la emoción al hablar de la pequeña (NA: Algo así como cuando conoció a Sakura en el anime, pero agréguenle los ojos brillantes de Tomoyo cuando se emociona jejeje) – PERO no la dejaban descansar – añadió mientras su mirada cambiaba a una de furia total.

- Nakuru cálmate, por favor – pidió Yukito.

- Pero es que me partía el alma ver sus pequeños bostezos – dijo la muchacha ahora con lágrimas en sus ojos – como levantaba sus manitas para que la lleváramos a arriba a dormir.

Sonomi podía imaginarse la situación y realmente se molestó por eso, como era posible que importunaran así a una pequeña tan hermosa, mientras comían su almuerzo.

- Yo sé Nakuru – la consoló Yukito palmeando suavemente su espalda, Eriol tenía unas goticas sobre su cabeza ante el comportamiento de la guardiana.

- Eso es imperdonable – dijo Toya con el ceño fruncido – como molestan.

- Tenían curiosidad – dijo Eriol tranquilamente.

- Eso no disculpa su comportamiento – afirmó Sonomi – es una falta de respeto como fueron abordados el día de ayer.

Antes de que alguno pudiera agregar algo más, una risita fresca y divertida se escucho a través del walkie talkie, provocando que todos voltearan hacia donde se encontraba la niña.

- Parece que se divierte – dijo Kai sonriendo.

- Kerberos y Spinelsun son buena compañía para ella – dijo Eriol más para sí mismo que para los demás, dejando confundidos a algunos de los presentes e intrigada a otra.

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- ¡Maldita sea! Como es posible que aún no la haya encontrado – dijo furiosamente un hombre encapuchado de baja estatura.

- No debes precipitarte – le dijo otro encapuchado de voz fría como el hielo – no podrán ocultarla por mucho tiempo, el poder que la rodea es muy grande demasiado notoria para alguien de su edad – agregó con una sonrisa retorcida en el rostro.

- Pero entre más crezca más…

- Eso no importa – le interrumpió su compañero – de cualquier forma será nuestra.

Continuará………….

Avance del próximo capítulo: Vínculos se forman mientras la magia crece, y nuevos retos llegan.

NA: Después de una eternidad de no escribir nada, más de un año, he vuelto, le pido perdón a todos aquellos que les gusta la historia pero no había tenido la suficiente inspiración para escribir algo bueno además que estuve ocupada con mi otro fic, que por cierto los lectores de este tienen que querer descabezarme por no haber actualizado aún jejeje, pero como les dije a ellos no lo haría hasta que actualizará este fic, no prometo una pronta actualización pero si procuraré hacerlo lo más pronto posible.

Bueno el capi de hoy quiero dedicárselo a aliz sakurita, no sé si aún estés pendiente de la historia pero de todas formas te dedico este capi por el review que me dejaste, me puse muy contenta cuando lo leí :D de verdad te doy las gracias porque te gusto el capi anterior y te pido mil disculpas por dejarte esperando ¡¡¡PERDÓN!!! T0T.