La mayoria de los personajes le pertenecen a Msashi Kishimoto
Capitulo XIX: La Revelación. La Kuroi Hoshi esta en Konoha.
Todos entraron al despacho Naruto llevaba a uno de los ninjas, el otro era llevado por Neji, los dejaron junto al otro que había traído anteriormente Hinata.
- Veo que ya se encontraron con Hinata - concluyó Tsunade, mirándolos atentamente para tratar de adivinar que les pareció, encontrarse con ella.
- Como lo supiste Tsunade-bachan - dijo Naruto, que no lo entendía. Para variar.
- Naruto, baka Tsunade-sama lo sabe porque Hinata lo dijo - decía Sakura.
- Te equivocas, ella lo supo por que llegamos con los ninjas que ella capturó - afirmo Neji.
- Exacto, pero eso no es importante. Shizune por favor llama a Ibiki quiero que interrogue a estos espías.
- Hai - y salio de inmediato, dejando a los demás en el despacho.
- Bueno chicos, que les pareció Hinata?
- Ha cambiado mucho, ya no la conozco - dijo Kiba algo triste.
- Es verdad, además después de contarnos algunas cosas de su pasado, es increíble - añadió Sakura.
- Hinata esta muy rara, aún no lo creo - dijo tristemente Naruto
Hinata-sama es muy fuerte, lo ha demostrado solo con la forma en que dejo esa trampa puesta, era casi indetectable, además nos corroboró que ella había terminado con ese ejercito.- el genio de los Hyuuga se dirigió a la puerta - Lo siento Hokague-sama debo irme ya es algo tarde. Ademas tengo un asunto que atender y creo que si no salgo ahora mismo no llegare a tiempo - Tsunade le hizo un seña para que se retirara.
Ino, debía ir a hacerse cargo de la floristería. Lee se encontraría con su antiguo maestro Gai para entrenar junto a su nuevo grupo de genin a su cargo, pobres chicos en realidad era insoportable tener a Maito Gai de sensei, pero cuando se unía con su antiguo y querido pupilo eran una bomba del poder de la juventud , Ten Ten debía ayudar a su padre con algunas cosas, Chouji simplemente tenía hambre y ya quería irse a comer algo, Shikamaru también se retiro junto a su robusto amigo para acompañarlo a la barbacoa ,además ya tenía sueño solo se quedaron el antigua grupo de Hinata y el equipo 7.
- Bueno chico ahora quiero que me digan que les contó Hinata hoy - ordenó la Godaime.
Y así le empezaron a contar todo lo dicho esa tarde por Hinata, la Hokage cada vez abría los ojos mas sorprendida, hasta que llegaron a la parte de el Maestro del Equilibrio, ella había escuchado hablar de él hace mucho tiempo, para ser preciso de la boca de su abuelo el Primer Hokage de Konoha, cuando tenía cerca de 8 años su abuelo había estado ausente de la aldea unas semanas, ya que iba en busca de un hombre que lo pudiera entrenar de forma más dura, en ese tiempo Tsunade al ser una niña pensaba que su abuelo era el hombre más fuerte del mundo y no entendía por que tenia que ir en busca de un maestro. Solo lo entendió cuando unas semanas después su abuelo llego en muy mal estado a la aldea, ella lo vio y nunca pudo olvidar esa imagen quedando marcada en su mente, nunca había visto a su abuelo en un estado tan grave, lo llevaron de inmediato al hospital luego de unas horas, estaba mucho mejor así que se le permitió las visitas, el padre de Tsunade no quería que ella entrara porque no quería que lo viera en ese estado tan delicado en el que se encontraba en ese momento, pero como su carácter fue fuerte desde pequeña logró convencer a su padre para que la dejara entrar por un corto periodo, al abrir la puerta vio a su abuelo que la recibió con una gran sonrisa que la hizo sentir menos preocupada por él, su abuelo tenia la mitad de su rostro vendado, al igual que tu torso y brazos, al verlo en ese estado la pequeña Tsunade se lanzó a sus brazos llorando, él solo le acarició su cabello y le dijo que no se preocupara que estaba bien, solo que había tenido una batalla con un hombre para que fuera su sensei pero este no decidió hacerlo su discípulo, ya que este no logró derrotarlo o por lo menos hacerle una herida, Tsunade aunque era muy pequeña entendía que un hombre que dejara en ese estado a su abuelo debía ser un monstruo, la pequeña le pregunto con algo de temor quien era esa persona sus ojos se ensombrecieron un poco y solo salio como un susurro de los labios de su abuelo Maestro del Equilibrio, solo ella lo escucho, pero nunca lo olvidaría, porque después de esa vez su abuelo no volvió a ser el mismo, se volvió mucho más fuerte cosa que la pequeña Tsunade creía imposible, pero nunca volvió a tratar de ir donde ese misterioso individuo llamado Maestro del equilibrio, nunca se volvió a mencionar en su vida.
Tsunade se sorprendió que la hubiera entrenado siendo que ni al mismísimo primer Hokage le dio ese honor y aun más al saber que estaba muerto y que precisamente fue Hinata quien lo mató, entonces la realidad era que ella era la nueva maestra del equilibrio ya que debió heredar todos los jutsus legendarios y desconocidos, ahora tenia mucho más sentido que la derrotara con tanta facilidad en la pelea que habían tenido, sintió un escalofrío al pensar que si hubiera querido podría haberla matado con mucha facilidad, lo que significaba que en verdad estaba de su lado, cosa que la tranquilizó mucho.
Después de escuchar el resto de la historia, los demás se fueron a sus respectivos destinos, dejando a la Hokage sumida en sus pensamientos.
Mientras en otra parte más alejada de Konoha se reunía uno de los clanes más antiguos de la aldea, era una reunión urgente donde deliberarían las acciones que se llevarían a cabo a causa de los últimos acontecimientos.
Se encontraban todos los miembros del Souke además del Bouke, situación que no había ocurrido desde hacía 5 años cuando decidieron sellar a Hinata y destituirla como heredera del clan, pero ahora la situación era muy diferente, estaban preocupados por lo que la ex heredera del clan les había contado, si era verdad y Hinata se había vuelto lo suficientemente fuerte para derrotar sola a un ejercito, el clan estaba en un problema muy grave, si se difunde que la ex miembro del clan que fue catalogada como una cobarde e inútil por el clan se volvió en una kunoichi fuerte y de temer, mostraría que los miembros del clan no supieron ver el potencial de un ninja era un error grave.
Tenían que tomar una decisión, el primero en hablar fue el actual líder del clan. Hyuuga Hiashi.
- Lo dicho por mi hija, ya ha sido corroborado por la Hokage hoy mismo fui a hablar con ella, y confirmó que volvió por petición de ella, además de habernos librado de el ejercito que se dirigía a atacarnos, solo lo creí cuando lo escuche de la boca de la Hokage, esta situación no era esperada por nadie, tendremos que actuar con rapidez ya que hay muchos rumores en las calles que ella ha vuelto, hay que detenerlos pronto. Porque aún no se ha esparcido el rumor que ella derrotó a un ejercito completo. Hay alguna idea? - levantándose de su asiento y mirando a todos los presentes.
Una voz se levantó de entre los presentes, era Neji Hyuuga que se había vuelto líder del Souke solo hace algunos meses, por ser el más fuerte y dotado de Clan incluso más que Hanabi, cosa que a ella le molestaba de sobremanera. Por lo cual cada vez que podía le hacia sentir que ella era superior y que él solo sería siempre un sirviente de una rama secundaria, aunque fuera el más fuerte de los Hyuuga sin contar a Hinata.
- Hiashi-sama creo que no es correcto atentar contra alguien que fue miembro del clan, además que yo mismo he comprobado lo fuerte que se ha vuelto Hinata-sama, es de temer y creo que no dudaría en matar al que se interponga en su camino, lo vi en sus ojos, no queda ningún rastro de emoción ni remordimiento por matar incluso cuando sea un familiar, por lo que les advierto que no se metan con ella, ha vencido a la Hokage y además ha vencido un ejercito como usted ya lo mencionó, deben ser muy cuidadosos se los advierto.
Después de que el genio Hyuuga terminara de hablar, el consejo del clan quedo en silencio nadie creía que hubiera cambiado tanto ya que solo hace unos años la chica era muy débil y sin carácter. También el padre de la mencionada meditó un momento lo dicho por Neji ciertamente tenía algo de razón. Aunque él tampoco creería hasta verlo con sus propios ojos que tanto había cambiado Hinata. Después de unos minutos de silencio se dirigió a todos los presentes.
- Lo que he decidido es que mandaremos a buscarla para que se presente ante mi, y comprobaré lo fuerte que es, luego veremos que hacemos, levanten las manos los que están de acuerdos con esta decisión - todos los miembros levantaron la mano, fue una decisión unánime.
- Entonces esta decidido, doy por finalizado esta reunión, les será avisado con antelación la próxima reunión, hasta ese momento me despido. - y así se levantó y se fue junto a su hija menor.
Neji suspiró algo más aliviado, al menos había logrado darle tiempo a Hinata, esta vez pudo ayudarla por lo menos un poco, después de salir de la reunión iría a buscarla para contarle lo sucedido en esa reunión, no dejaría que la siguieran dañando, por lo menos en lo que él pudiera intervenir.
Ya eran cerca de las 10 de la noche, Tsunade seguía en su despacho terminando de revisar algunos papeles pendientes, ya tenía muchas ganas de ir a alguna taberna a beber sake pero su asistente la tenía muy vigilada hasta que terminara todos sus deberes, en ese instante golpearon la puerta sacándola de su estado meditativo, señaló que entrara, era el experto en interrogación y tortura del anbu Ibiki Morino, traía en sus manos un informe de su reciente trabajo mandado a hacer por Tsunade, sobre los espías encontrados esa tarde.
- Ibiki que has descubierto - pregunto la Hokage, sobándose la cien con los dedos.
- Tsunade-sama, no fue muy difícil hacerlos hablar, aunque no tenían mucha información, según ellos solo venían a corroborar una información que hizo llegar el único sobreviviente de su ejercito que se dirigía hacia la aldea.
- Y cual es esa información - pregunto intrigada Tsunade.
- Según el sujeto que llegó a su aldea, fue solo una mujer quien mató a todo el ejecito, y esa mujer se dirigía a Konoha, y según el ninja es conocida como Kuroi Hoshi, pero Tsunade-sama esto debe ser un error Kuroi Hoshi es una kunoichi muy conocida en todos los países por su poder y además de no tener ninguna banda de alguna aldea ninja, además de eso Tsunade-sama venían con un pergamino oculto en su cuerpo que era un petición para esa mujer ofreciendo una suma muy grande dinero para que peleara por ellos.
Tsunade no pudo disimular la sorpresa que le provocó esta noticia, no podía ser otra que Hinata Hyuuga, así que ella era la conocida kunoichi de gran fama.
- Tsunade-sama que sucede? Acaso esa kunoichi en verdad esta en Konoha. - pregunto el experto torturador.
- Así es Ibiki, con lo que me has dicho lo he corroborado esa ninja esta en konoha y además es una poderosa aliada por el momento. - decía con temor Tsunade - Hinata Hyuuga no ha pasado ni siquiera una semana desde que volviste y ya me tienes sorprendida.
- Entonces Hinata Hyuuga es esa ninja conocida como Kuroi Hoshi - su conocimiento de la psicología le hizo fácil darse cuenta.
- Lo es Ibiki, y espero que siga leal a la aldea, porque como enemiga sería un gran problema para toda la aldea - mirando al anbu.
- Tsunade-sama no quiere que sea vigilada, por las dudas. - le propuso el ninja.
- No, creo que no es necesario, hay algo que hace que confíe en ella.- dijo meditando lo que descubrió hace solo un momento, Hinata era un monstruo de gran poder, cualquiera se sentiría atemorizado al tener la información que ella tenía sobre ella, con ese poder no era necesario que le tuviera lealtad a ningún país, eso lo sabían esos ninjas de la Nube por esa razón los mandaron con esa proposición. Aunque confiaba, hablaría con ella de lo sucedido. Hinata sentía rencor por su clan y podría ser un motivo para que decidiera ayudar a la Nube, en realidad no la culparía si lo decidía solo se sentiría algo decepcionada de ella.
- Entonces eso ha sido todo Tsunade-sama, me retiro - haciendo una reverencia salio del despacho.
Mientras en un departamento, en la parte nueva de Konoha una chica se encontraba sentada en el sillón leyendo unos pergaminos dados por su sensei, estaba tan concentrada que no se dio cuenta de la presencia de una persona hasta que este golpeó la puerta. Se levantó y abrió la puerta, dejando pasar a un chico rubio de ojos azules.
- Que quieres Naruto, como me encontraste - dijo indiferentemente la ojiblanco.
- Mande a un kage bushin a seguirte, mientras estaba con Tsunade-bachan - decía algo serio cosa rara, por ser siempre tan alegre. Esto lo notó Hinata en su interior le preocupo, pero no dejo que eso se reflejara hacia el exterior.
- Que astuto, pasa siéntate - dijo llevándolo la sala, y asimismo se sentó mostrándole que se sentara junto a ella, este hizo caso y se sentó junto a ella - y que te trae por aquí.
Naruto la miro y fue directo al grano.
- Hinata que te ha pasado, aun no lo entiendo, ya no eres la misma tus ojos solo reflejan frialdad y vacío, esos ojos me recuerdan a los míos cuando solo era un niño - dijo Naruto con mucha tristeza en su voz. - no creo que seas feliz, es verdad que tu clan te dio la espalda y no tuviste más remedio que irte, pero debes entender que no estas sola, tus compañeros de equipo insistieron durante todos estos años, para que Tsunade-bachan les digiera donde te encontrabas pero siempre se negó, Kurenai sensei sufrió mucho con tu partida, los demás también lo sintieron, Sakura estuvo muy triste por un tiempo, Neji se volvió aun más distante de lo que era, yo creo que era un forma de demostrar como le afectaba tu partida. Quizás es verdad que nada te une a esta aldea, pero hay gente que se preocupa por ti, como yo. - dijo por último Naruto.
Hinata solo escuchaba con silencio lo dicho por el joven kitsune, esas palabras hacían que su petrificado corazón empezara a latir nuevamente, en especial las ultimas palabras pronunciadas por el chico, que el estaba preocupado por ella, hizo que se sonrojara solo un poco cosa que no había sucedido hace muchos años. Hinata le dirigió una sonrisa sincera por primera vez desde hace mucho tiempo, haciendo que el rubor subiera hasta las mejillas del rubio, no sabia lo que estaba sintiendo pero era una sensación muy placentera que le daba cierta paz al ojiazul.
- Naruto, sabes que eres una persona especial, hace tiempo que no me siento tan bien por las palabras de alguien, eres uno de mis únicos amigos verdaderos y por eso te quiero. - Hinata no podía creer que esas palabras salieran de sus labios, en verdad se había vuelto fuerte pero esto la sorprendió incluso a ella.
Naruto quedo en estado de shock, acaso había escuchado bien, Hinata lo quería, eso lo inundo de una alegría que casi no podía controlar. Quizás solo como amigos por el momento pero lo quería eso lo hacia muy feliz, que pena que el chico aún no notaba los verdaderos sentimientos de Hinata que correspondían al los de él. Aunque el tampoco tenía claro sus sentimientos hacia la ojiblanco.
- Hinata ya se había recuperado de su sorpresa - Naruto creo que es muy tarde es mejor que ya te vayas.
Esas palabras sacaron a Naruto de sus divagaciones, pero ciertamente esa noche iba a dormir muy bien, estaba mucho más feliz ahora que cuando recién había llegado a ver a Hinata.
Ella se levanto junto con Naruto para despedirse en la puerta, Hinata notó que Naruto estaba mucho más feliz y eso la alegro interiormente. Al llegar a la puerta Hinata lo despide se da vuelta para entrar a su departamento, pero siente que alguien la toma de el brazo, y después sintió un calor muy agradable en todo su cuerpo, era un abrazo de el chico al que siempre había amado, no supo como reaccionar hace tiempo se hubiera desmayado pero ahora se limitó a disfrutar ese calido abrazo. Naruto solo se dio cuenta cuando tenia Hinata entre sus brazos fue un impulso que no pudo reprimir necesitaba sentirla cerca. Pasaron unos momentos ninguno de los dos dijo una sola palabra no era necesario, solo querían sentirse el uno al otro con ese abrazo, era una comunicación más allá de las palabras.
Ambos querían que ese momento durara para siempre. Lamentablemente no puede ser así.
- Perdón, creo que este no es un buen momento - dijo una voz con un tono algo enojado, era Neji. Estas palabras los hicieron reaccionar a ambos y se soltaron con rapidez algo avergonzados por haber sido descubiertos.
- No Neji no es necesario que te vayas, Naruto ya se iba - decía mirando a su primo que por su cara no le había gustado mucho lo que vio. Naruto también lo percibió a si que asintió.
- Es verdad Neji, yo ya me iba jeje, Adiós Hinata, nos vemos pronto y adiós a ti también Neji - y salio corriendo de ahí.
- Adiós Naruto, - miró a Neji - pasa Neji que te trae por aquí, hoy si que estoy popular.
Neji seguía un poco molesto por lo que había visto, Hinata lo notó y se puso seria.
- Que te sucede Neji, parece que estas algo molesto - aunque ella ya sabia el porque.
- No se de que habla Hinata-sama, por lo que he venido es algo muy importante, quisiera contarle una información sobre el clan.
- Esta bien te escucho pero antes quisiera pedirte algo de nuevo - dijo seria Hinata.
- Que Hinata-sama - pregunto Neji.
- Ya te lo dije antes, no me digas Hinata-sama, solo dime Hinata además yo ya no soy miembro del clan así que no debes tenerme tanto respeto, de acuerdo - tomándolo de la mano y llevándolo hacia el living sentándose juntos. .
- De acuerdo Hinata-sa.. Quiero decir Hinata - dijo algo más alegre, Hinata agradeció que su primo olvidara su enojo por el momento, noto que estaba cambiado era un poco más expresivo, eso la alegró, porque eso demostraba que las heridas de su corazón había cicatrizado o por lo menos estaban casi por sanar completamente. Era el único miembro de ese clan que ella apreciaba.
- Y bien Neji-onisan que vienes a contarme de interesante respecto al clan - pregunto sonriéndole, con él no necesitaba ser tan fría, en el confiaba como en pocas personas lo había hecho en su vida, pero su frialdad aunque lo intentara nunca se iba de ella, estaba demasiado asimilada a su ser.
- Hoy hubo una reunión donde se cito a todo el consejo del clan tanto el Souke como el Bouke, yo estuve presente porque me he convertido en el líder del Bouke hace algún tiempo atrás.
Hinata lo interrumpe antes que continué hablando - así que se reunieron todo el consejo eso me trae algunos recuerdos no muy gratos, pero eso ya no importa y me alegro Neji de tu cargo, ciertamente siempre pensé que tu deberías haber heredado como Líder del clan no solo del Bouke.
Neji al escuchar decir eso a Hinata lo hizo sentirse muy feliz, ella quizás había cambiado su actitud pero en esencia seguía siendo la misma chica que conoció desde la tierna infancia. Vuelve a tomar la palabra antes interrumpida por su prima.
- Bueno Hinata, gracias. Pero lo que tengo que contarte es algo serio, los miembros del consejo están pensando como enfrentarse a ti, pero al enterarse de ciertas informaciones. Hiashi-sama ha decidido primero hacerte ir a la mansión para corroborar tu verdadera fuerza. Esto debías saberlo porque de verdad creo que deberían dejar de inmiscuirse contigo, ya te han hecho demasiado daño.
Hinata solo sonríe, en verdad su primo era sincero y se preocupaba por ella, para su venganza tener un aliado en el clan era muy bueno, podría estar enterada de todos los movimientos y decisiones dentro del clan. Hinata le agradeció la información y después de un momento, ella le dijo que era hora que se fuera de vuelta a la residencia Hyuuga, porque podrían extrañar su ausencia y sería algo sospechoso. Neji asintió ante eso, y decidió marcharse de vuelta a su hogar, ya eran cerca de la media noche. Lo acompañó hasta la puerta y se despidió de él, con un beso en la mejilla, cosa que lo tomó algo desprevenido, pero que no le molestó para nada.
Hinata, ya estaba algo cansada, muchas cosas habían pasado ese día, necesitaba descansar, pero justo ese momento sintió una presencia en la puerta de su departamento, tomó un kunai y abrió la puerta encontrándose con Sasuke Uchiha, ella pensó que estaría algo molesto por lo de esa tarde, pero no creyó que fuera a su misma casa a recriminárselo. Parecía que el orgullo Uchiha era algo muy arraigado en él.
- Que haces aquí Uchiha, no ves que es tarde, estoy cansada y ya he tenido muchas visitas por hoy, así que se me permites. Adiós - empezó a cerrar la puerta, pero un brazo lo detuvo, el poseedor del sharingan estaba realmente molesto desde esa tarde, no lo podría olvidar tan fácilmente, porque había sido muy vergonzoso lo que le provocó la ojiblanco, y según el no se podía quedar así. Después de la reunión de la Hokage decidió ir a buscar a la ojiblanco para ajustar las cuentas que según el tenían pendientes, después de un rato encontró a Naruto que iba camino hacia algún lugar, un presentimiento hizo pensar que quizás si los seguía se encontraría con quien buscaba, después de un rato de seguirlo llegaron a la parte nueva de Konoha, donde Naruto golpeó la puerta de un departamento apareciendo la susodicha. Al encontrar donde vivía volvería más tarde para arreglar los asuntos pendientes.
Lo que sucedió esta tarde no puede quedar así, por lo cual quiero una verdadera batalla, pero sin ninguna de esas estupideces de antes, quiero que sea una batalla de verdad - la voz del ultimo Uchiha sonaba algo molesta, pero decidida.
Hinata lo miró divertida, acercándose a el hasta que sus rostros estaban a pocos centímetros de distancia - Eres gracioso, Uchiha. Pero acepto tu proposición dime donde y cuando.
Mañana, a las 3 de la tarde en el bosque donde te encontramos hoy - le dijo sin apartar su rostro ningún milímetro del de Hinata, no volvería a quedar como un tonto frente a esa chica.
- De acuerdo, entonces nos vemos mañana, pero seguro te arrepentirás de haber hecho esto, eso te lo aseguro - añadió con superioridad la kunoichi - ahora si me lo permites quiero dormir, para mañana derrotarte, adiós - y sin esperar respuesta de Sasuke cierra la puerta. Tan solo llevaba casi dos días, y ya consiguió una batalla con alguien, esperaba que como ultimo Uchiha, fuera un digno oponente, pero solo lo sabría mañana cuando se enfrentara con él en batalla verdadera, como él le llamaba.
Ahora si se iría a dormir no quería más visitas por el momento, además algo le decía que mañana tendría un día igual de agitado que ese.
Al día siguiente la ojiblanco despertó con el alba, se fue bañar para quitarse la pereza que tenía porque ciertamente no había dormido mucho por las visitas de la noche anterior. Luego tomó como desayuno un vaso de jugo con fruta, no tenía mucha hambre. De ahí pensó en hacer algo de tiempo para ir presentar se con Tsunade ya que todavía era algo temprano, y quizás la Hokage estaría aún dormida.
Y Hinata no estaba equivocada después de las revelaciones del día anterior, para poder relajarse se puso a beber sake en grandes cantidades, lo que le provocó un borrachera que hace tiempo no sufría, por que su asistente no se la había permitido. Pero esa noche no llegó lo suficientemente temprano para impedirlo. La Godaime ya estaba durmiendo en el escritorio aún con el vaso de sake en una de sus manos, y abrazando la botella con la otra.
Ese día por la mañana Shizune llegó cuando amanecía para despertar a la Godaime, antes que empezaran sus actividades del día, pero era prácticamente imposible, casi parecía que había caído en un coma etílico. Cansada de insistir suavemente tomó una decisión que quizás la mataría conociendo el carácter de la rubia, salio del despacho y fue a buscar un balde para llenarlo con agua, en el estado que estaba Tsunade ya era la única manera de que esta despertara de inmediato, volvió al despacho y rogó a Kami que Tsunade no lo tomara tan mal, y de un movimiento vertió toda el agua fría en la Hokage. La susodicha despertó de inmediato al sentir el fría liquido recorrer su cuerpo. Se levantó de un golpe haciendo caer la silla donde hace un momento estaba sentada, miró a todas direcciones para averiguar de donde había venido el agua, justo en frente de ella estaba su asistente con su cara muy pálida, como si estuviera esperando la sentencia de muerte, cosa que notó la Godaime haciendo que su ira disminuyera considerablemente, no tenía tiempo para matar a Shizune tenía mucho que hacer ese día, por lo cual ignoró a su asistente y se dirigió a la puerta para ir a cambiarse de ropa y darse un baño por que apestaba a alcohol. Shizune cuando vio que venía hacia ella pensó que le iba a llegar una grande asi que cerró los ojos esperando que los golpes le llegaran. Pero después de un momento que no llegó nada, abrió los ojos encontrándose sola en el despacho de la Godaime.
Esa mañana nuevos rumores circulaban por la aldea ninja del País del Fuego, alguien había comenzado a decir que una kunoichi de gran poder estaba en Konoha en ese momento, cuyo nombre era reconocido por todo el mundo ninja y más allá de él. El rumor había comenzado en un cuartel anbu dedicado a la interrogación, un shinobi que estaba arreglando unos informes que habían quedado en el escritorio del jefe Ibiki Morino, al tomarlo y ponerlos en sus respetivos archivadores, uno de esos documentos se le escapó de las manos cayendo al piso y desparramándose por el lugar, el chico no pudo reprimir su impulso de curiosidad y le hecho un vistazo a los escritos, sus ojos se agrandaron por la sorpresa no podía creer lo que decía ahí, la Kunoichi Kuroi Hoshi estaba en Konoha y por la fecha del informe era seguro que seguía ahí. No pudo quedarse callado asi que se lo contó a su madre, que saldría al mercado, quien se lo contó a la dueña de la tienda de verduras, y esta al dueño de un restaurante, y sucesivamente la noticia fue pasando de boca en boca, hasta que esa mañana todos hablaban del tema con gran entusiasmo y especulando donde estaría esa chica, por que en realidad todos desconocían su apariencia.
Hinata escucho el sonido del reloj que le anunciaba la hora, eran las 9 en punto, ya era un hora apropiada para presentarse a recibir ordenes de la Hokage. Tomó sus armas y se las acomodó en el cuerpo, para después salir camino a su destino.
Se fue caminando por la calle principal de la aldea, mirando las diferentes tiendas a su alrededor, quizás otro día pasaría a comprarse algo de ropa, ya que quería llenar algo su closet, porque al viajar no era muy cómodo llevar mucho equipaje, pero ahora que se quedaría por ahí, no hallaba nada de malo comprar algo de vestuario. Metida en sus pensamientos, no notó que la mayoría de la gente que se encontraba por las calles rumoreaba feliz de la vida sobre la ultima noticia que circulaba por ahí.
Después de unos minutos de una tranquila caminata llegó al despacho de Tsunade, como no encontró a Shizune decidió entrar al despacho de la Hokage, vio que tampoco había nadie ahí, asi que decidió esperarla ahí sentándose en un sillón a un costado de la habitación. Un rato después se oyeron dos voces de mujer que se acercaban hacia el lugar, se abrió la puerta entrando Tsunade aún molesta por lo pasado esa mañana y atrás Shizune mirando el piso algo avergonzada.
- Shizune, necesito que ubiques a Hinata Hyuuga, necesito hablar algo de suma importancia con ella - mirando a su asistente, que se puso muy rígida y asintió rápidamente, cuando estaba por salir para realizar el mandato de la Godaime una voz surgió del despacho.
- No es necesario Hokage-sama que me haga ir a buscar, por que como ve estoy aquí - su voz hizo que Tsunade se pusiera algo tensa, no había notado su presencia, cosa que la asustó un poco, dirigió su mirada hacia el lugar donde la voz había surgido. - Hinata veo que estas aquí, entonces ahora quiero hablar algo contigo - haciendo un seña para que Shizune saliera de la habitación.
Lo que usted diga Tsunade-sama - respondió la chica, levantándose de ese cómodo sillón.
CONTINUARÁ …
