Los personajes son de Masashi Kishimoto
Capitulo XXI: Un regalo especial.
Todos estaban reunidos en el departamento del rubio, durante toda esa tarde después de juntarse para decidir si hacían o no la reunión por fin se deliberó de forma afirmativa, a cada uno se le dio una tarea en especifico, Ino estaba encargada de los adornos de la fiesta por lo cual quedó adornado de manera muy viva y con una gran variedad de flores de su floristería, Chouji estaba encargado de la comida y por las dudas fue con Shikamaru por que era algo arriesgado mandarlo solo conociendo su debilidad por la comida. Neji no siendo para nada un tipo que le gustara ese tipo de fiesta acepto solo por que era para su prima, junto con Ten-Ten y Lee lo arrastraron para que los ayudara a escoger alguna torta por que de seguro por lo menos sabría que tipo de dulces le agradaba a la festejada, a regañadientes este tuvo que ir junto a sus compañeros de equipo según recordaba a Hinata le agradaba la torta de merengue, por lo cual fue esa la que compraron, Sakura lamentablemente tenía turno en el Hospital y Sasuke no había aparecido en la reunión donde se asignaron las tareas, a Naruto era encontrar a la chica y distraerla un rato y luego llevarla a la fiesta, a Kiba y Shino se les encargo que buscarán algún regalo que le gustara a Hinata como ex - compañeros de equipo de la kunoichi podrían pensar en algo, fueron al centro comercial pero no se les ocurría nada después de todo había pasado mucho tiempo y los gustos de ella podían haber cambiado, a parte de no tener la menor idea de lo que le gusta a una chica.
- Quien fue el genio que nos mando a nosotros escoger el regalo de Hinata - Kiba se tomaba la cabeza por la desesperación había tantas tiendas que se sentía confundido.
- Fue a Ino pensó como éramos los compañeros de equipo de ella, se nos ocurriría algo que le gustara - miro a su alrededor - pero dudo que encontremos algo aquí. - el experto en insectos aunque no lo demostraba no le hacía mucha ilusión entrar en alguna de esas tiendas.
- Creo que tienes razón, vayámonos de aquí y comprémosle algo útil - se dirigía a la salida.
- Hai - Shino lo siguió y fueron a una parte totalmente diferente de Konoha, encontraron un buen regalo según ellos para la kunoichi, lo pidieron para regalo cosa que extrañó a la vendedora del lugar pero prefirió no hacer comentario alguno, buscó un papel de regalo que tenía dibujado unas rosas era muy lindo, con moño blanco.
- Espero que le guste esto a Hinata - Kiba estaba feliz del obsequio escogido para su amiga.
- Hai - se limito a decir su compañero que concordaba en el regalo comprado por ambos de seguro le gustaría.
Volviendo a la fiesta Hinata estaba algo extrañada se le había olvidado completamente que ese día era su cumpleaños, le sorprendió que ellos se acordaran. Dirigió la mirada a todos, se veían muy alegres y festivos, hasta que llegó a ver a Naruto, su cara estaba adornada por una gran sonrisa, le cogió la mano para hacerla entrar a la habitación ya que aún estaban en la puerta, todas la rodearon y le cantaron el feliz cumpleaños, era algo extraño esas expresiones de afecto le eran ajenas se sentía fuera de lugar, después de todo era comprensible por que los últimos años solo se había dedicado a entrenar y su maestro no era precisamente del tipo cariñoso.
Después de cantarle a Hinata todos aplaudieron alegremente deseándole un muy feliz cumpleaños, en ese momento aparece Ino con la torta en sus manos la cual contenía veinte velitas encendidas, se la acercó hasta quedar a poca distancia de la cumpleañera,
- Felicidades Hinata, piensa en un deseo y sopla las velas - decía alegremente la rubia, Hinata se sentía algo tonta pero les seguiría la corriente le vino rápido un deseo a la cabeza e inmediatamente sopló las velas apagándolas todas en un soplido.
La mayoría aplaudió alegremente exceptuando algunos como Sasuke, Neji y Shino que se mantenían lo más al margen de la situación.
Después de soplar las velas cada uno se acercó individualmente para saludar a la festejada, ella solo devolvía el saludo.
Iruka que no la había visto desde su llegada al igual que los demás se sorprendió al ver tan cambiada a Hinata, esta solo le devolvió el saludo de la misma manera que a los demás. Al acercarse Kakashi junto con Anko, estos también notaron la nueva actitud de la chica incluso, a Anko no le quedaron ganas de hacer alguna broma al mirar directamente a los ojos a la ojiblanco. Después de ser saludado por todos, Ino decidió que era hora de entregar el obsequio a la festejada.
- Ahora Hinata queremos darte un regalo que te hemos comprado entre todos, espero que te guste. Kiba vamos apúrate trae el obsequio - exhortó la kunoichi de larga cabellera rubia, por algún motiva le encantaba ser la anfitriona de la fiesta y ser el centro de atención. De la mala gana Kiba se dirige a un rincón de la habitación y de una bolsa saca un paquete bellamente envuelto con un gran moño. El chico se acercó con el presente entregándoselo a Hinata esta se lo agradeció con un pequeño abrazo. La mayoría tenía curiosidad de saber que era lo que habían escogido Shino y Kiba, ya que no habían tenido tiempo de preguntárselo antes.
- Ábrelo Hinata queremos verlo - interrumpió la pelirrosa quien era una de las más intrigadas por el regalo.
- Cállate frentona Hinata si la va abrir no es verdad? - contestó Ino mirando a Hinata. Ella solo trataba de mantenerse al margen, le causaba algo de vergüenza esas discusiones que recordaba desde hace años y según parece no habían cambiado.
- Que te sucede Ino cerda, tu también quieres saber que es, no has dejado de mirar el regalo - se cruzó de brazos y miraba con furia a su amiga.
Antes que Ino respondiera Naruto interrumpió - dejen de pelear y dejemos que Hinata abra su regalo.
Y QUIEN TE PREGUNTÓ A TI¡¡¡ - gritaron ambas chicas dándole un golpe al unísono al pobre chico, causando más de una risa, a la ojiblanco le pareció divertido aunque lo simulo muy bien se sentía algo mal por él, había quedado en el suelo semiinconsciente, ambas chicas lo tomaron del piso y de manera no muy suave lo despertaron moviéndolo bruscamente de un lado a otro para dejarlo parado tambaleándose.
- Vamos Hinata ábrelo - dijeron ambas muy amistosamente, a la ojiblanco le parecía que eran bastante extrañas cambiaban de humor demasiado rápido, de verdad eran algo bipolares por decir lo menos.
Decidió abrir el regalo de inmediato, sin romper demasiando el envoltorio saco una caja de madera larga y angosta bellamente tallada, la apreció un momento y luego la abrió dejando al descubierto una hermosa espada corta, su funda era de un color rojo sangre, con pequeños adornos de color negro al igual que en su mango terminando con una cinta de la que colgaba un amuleto con el símbolo del yin-yang, en colores negro y rojo.
Antes que pudiera decir algo respecto al regalo hubo alguien que se adelantó.
- ¿Una espada? - decía algo decepcionada la rubia - como es posible que regalaran una espada acaso no entienden a las mujeres, Kiba por algo te dije que fueras con Shino al centro comercial, pero veo que no me hicieron caso - la chica ahora se estaba enojando.
- En esas tiendas no encontramos nada que pudiera gustarle a Hinata, por cual pensamos con Shino regalarle algo útil - a la chico amante de los animales le estaba empezando a molestar la actitud que tomaba Ino.
Antes que Ino respondiera Ten-Ten la kunoichi experta en armas intervino - yo encuentro que la espada esta hermosa - le brillaban los ojos al ver el arma aún en su caja, para sus expertos ojos la arma era de muy buena calidad.
- Pero una espada - para la rubia ese tipo de regalos no se le daba a una chica.
- Ino cerda deja de reclamar si el regalo no es para ti - reprochaba a su amiga la pelirrosa.
Antes que una molesta Ino respondiera a la provocación de Sakura, todos posaron sus miradas en Hinata quien ignorando todo a su alrededor seguía apreciando su regalo, lo sacó de la caja y la dejó en una mesa cerca de ella, desenfundó apreciando el brillo del filo pulcramente creado, la hoja de la espalda era liviana pero resistente en verdad era el trabajo de un artista. Hizo algunos movimiento cortando el aire a su alrededor para comprobar el peso y movilidad del arma, empezó a moverla rápidamente y con gran habilidad en esos años había aprendido mucho de armas y era muy hábil en su manipulación, con gran rapidez pasaba la espada de una mano a otra, en verdad no solo era apariencia sino que su estructura era muy armónica. Estaba tan concentrada comprobando la aptitudes del arma que no había notado que todos la observaban, solo lo notó cuando volvió a enfundar la espada y levanto la mirada después de revisar completamente su regalo.
- El regalo me ha gustado mucho - se inclino levemente - arigato a todos, en especial a Shino y a Kiba - les dirigió una mirada a ellos, esbozando una sonrisa.
- Ves Ino a Hinata le gusto nuestro regalo - dijo alegremente Kiba, estaba feliz de que él y Shino hubieran atinado, en verdad al ver esa espada hubo un impulso muy grande que les decía que ese era el regalo perfecto.
Ino se dio vuelta molesta ya no podía decir nada después de todo a Hinata le gustó el obsequio.
Después de entregar el obsequio se sirvieron un sake para beber y para los que gustara un poco de pastel Hinata aceptó después de todo era su favorito y hace años que no lo comía, empezaron a conversar entre ellos, pero no todos eran muy habladores, Sasuke se mantenía alejado en un rincón bebiendo en silencio y mirando a su alrededor como si nada le importara pero solo era apariencia debes en cuando su mirada se fijaba en una chica de corta y rosa cabellera, no quería admitirlo pero desde hace un tiempo los sentimientos hacia su compañera se habían vuelto más fuertes, pero aún no lo admitía para si mismo. Otra alma de la fiesta era Neji, se sentía incomodo en ese tipo de reuniones no era se esas personas muy sociables ni fiesteras, se mantenía sentado en un sillón ignorando a Lee que no dejaba de profesar la llama de la Juventud, Ten.Ten vigilaba que no bebiera ya que el chico de grandes cejas se volvía muy peligroso aunque fuera con una gota de alcohol, la ultima vez que bebió destruyó por completo un restaurante donde estaban comiendo junto a sus compañeros, menos mal que en ese momento su antiguo Maestro no se encontraba lejos de ahí y al escuchar los disturbios llego de inmediato calmando con algo de dificultad a su alumno favorito. En ese momento Neji hubiera preferido estar entrenando que estar ahí solo fue por que el motivo de la reunión era su prima, al verla sentada comiendo un poco de pastel en silencio notó que la chica tampoco era de fiestas, quizás era algo genético. Shino que estaba sentado cerca de Hinata estaba en silencio como siempre no había tocado su vaso de Sake ni pastel, sus oscuras gafas ocultaban lo que sus ojos miraban, aunque lo más probable era que su ojos estuvieran puestos en su ex -compañera después de todo no la había visto en mucho tiempo. El ultimo animoso de la fiesta era Shikamaru que estaba comenzando a quedarse dormido mientras miraba a Chouji comer todo lo que estaba a su paso.
Ino estaba notando que la fiesta no estaba muy animada que digamos por lo cual decidió interferir.
- Que les pasa a todos ustedes esto parece más un velorio que un cumpleaños - estaba almo molesta por el poco espíritu fiestero de un parte de los ninjas presentes en la fiesta. Se levantó y miró con el entrecejo fruncido a todos los chicos en especial a Sasuke, Neji y Shino por obvias razones, a Shikamaru no lo miró enojada sino actuó de inmediato y lo despertó de un solo golpe. Este solo se quejó un poco por el impacto, diciéndose así mismo lo problemática que era Ino.
Hinata miraba la situación desde una distancia prudente prefería no meterse en esos asuntos, pero le fue inútil ya que después de golpear a Shikamaru la rubia se dirigió hacia, ya sospechaba que le venía a decir, y no estaba de humor para las locuras de la kunoichi seguramente querría que animara la fiesta, siendo que ella ni siquiera le gustaba ese tipo de cosas, le dirigió una morada a su primo y se dio cuenta que el tampoco estaba muy animado, era normal el no era del tipo animoso en las fiestas en realidad no sabía ni siquiera por que estaba ahí.
Justo cuando Ino abría la boca para reprocharle su poco animo en su propio cumpleaños. La ojiblanco se levanto del sillón para dirigirse a todos los presentes, quienes comenzaron a mirar hacia el lugar donde estaba la chica.
- Quiero agradecerles esta fiesta, pero ahora debo retirarme por que estoy algo cansada y tengo algunas cosas que hacer, Shino y Kiba - mirando a sus ex -compañeros - les agradezco el obsequio que escogieron me ha encantado, a todos los demás también por acordarse de la fecha. Ahora me despido - hizo una pequeña reverencia para comenzar a salir lentamente del lugar. Pero fue detenida por la rubia, que la sujeto de un brazo.
- Hinata por que te vas tan pronto aún no ha terminado la fiesta - decía la chica molesta por que la festejada se fuera de ahí.
- Yo creo que ya ha terminado, no veo que halla muchas personas alegres - mirando en especial a Neji, Sasuke y Shino - y veo que no soy la única que quiere irse, yo no soy del tipo de personas que le guste este tipo de cosas, gracias de todos modos, pero prefiero irme - se soltó del agarre de Ino - y salió del lugar lo más rápido que pudo dejando a la rubia con las palabras en la boca.
En el momento que se cerró la puerta, todos los que quedaban en la fiesta seguían mirando dicho lugar después de un momento se repusieron de lo sucedido. Hubo alguien que se repuso más rápido, Naruto al ver salir tan raudamente a Hinata casi por inercia, la siguió esperando poder alcanzarla ya que aún no le daba su regalo.
- Adiós chicos recordé que tengo algo que hacer nos vemos - se despidió rápidamente el kitsune, saliendo en persecución de la ojiblanca.
Uno de los que más agradecía el termino de la fiesta era ciertamente Neji que ya estaba demasiado incomodo en el lugar, se levantó de su asiento.
- Como Hinata ya se ha ido no veo la necesidad de seguir aquí, adiós . Y sin esperar respuesta alguna desapareció por la misma puerta que hace un momento lo había hecho su prima.
- Yo igual me retiro, debo prepararme para una misión que tendré mañana - se incorporo Shino, para también irse del lugar, le lanzó una mirada a Kiba quien entendió lo que significaba.
- Creo que yo también me iré, debo ir a ver a Akamaru para prepararlo para la misión de mañana - levantó la mano despidiéndose de todos, mientras algunos le devolvían el gesto, otros se limitaban a mirarlo marcharse.
- AAA por que todos se están yendo¡¡¡ - exclamaba algo exasperada Ino, ya se había dado por vencida, la reunión ya había terminado, no tenía sentido seguir si la protagonista de la tertulia era la primera que se había ido.
- No te enojes Ino - le reclamaba la pelirrosa - además que más esperabas, recuerda que Hinata no es la misma, hubiera sido extraño que se quedara tanto tiempo acá, solo déjalo así - la chica se cruzó de brazos y se levantó - a propósito yo también debo irme, mi turno en el Hospital esta a punto de comenzar.
- Tu también te vas Frontuda - miraba suplicante a su amiga quien solo lanzaba algunas chispas de sus ojos, no dijo nada y se fue como ya lo habían hecho los otros, no tenía tiempo para empezar una pelea con su amiga-rival por que sino llegaría tarde, y Tsunade no estaría muy feliz.
Después de solo pocos minutos que Sakura se halla ido, un chico de cabello negro al igual que sus profundos ojos, quien había estado durante algunos instantes mirando a la pelirrosa, decidió que era el momento de irse de ahí ya que no quedaba nada o más bien dicho nadie que valiera la pena. El chico estaba en la puerta y salió rápidamente sin despedirse de nadie no estaba de animo para ese tipo de trivialidades, además por alguna razón que prefería ignorar, deseaba alcanzar a Sakura.
Al final los demás que quedaban en el departamento del rubio se fueron dejando el lugar desierto, antes de irse ordenaron un poco y guardaron lo que quedaba de la comida y la torta en el refrigerador. Aunque Chouji quería acabar con todo, su temperamental compañera no lo dejó, el chico amante de las nubes prefirió quedarse al margen de esas inútiles disputas, era simplemente algo demasiado "problemático".
Kakashi desapareció en una nube de humo cuando anunciaron que necesitaban ayuda en la limpieza, al igual que la domadora de serpientes. A los demás les apareció una pequeña gota en la frente, terminaron de ordenar y salieron del apartamento dejándolo cerrado y dejando la llave debajo de una cerámica suelta para que el morador del lugar pudiera encontrarlo sin dificultad.
En las calles de Konoha una chica de blanca piel y azulado cabello caminaba reflexionando, ya era demasiado tarde para ir a hablar con la Hokage para pedirle su permiso para hacer un pequeño viaje, la fiesta imprevista que le organizaron sus amigos había retrasado sus planes un poco, pero no era nada grave al día siguiente continuaría con lo que tenía pensado. Sintió una presencia que se acercaba hacia el lugar, se detuvo para esperar su llegada. Naruto apareció en la calle frente a Hinata, ya era algo tarde por lo cual la calle estaba desierta.
- Hinata por fin te alcancé -decía algo agitado - te fuiste demasiado rápido y no pude darte algo.
- De que se trata - sentía algo de curiosidad.
- Es un regalo especial - al decir esto el chico se sonrojó un poco, cosa que la ojiblanco notó, estaba comenzando a sospechar que Naruto estaba sintiendo algo más que una amistad, sospechas que se concretarían en pocos momentos.
- No era necesario que te molestaras, con el obsequio de parte de todos, me basta - decía Hinata.
- No es molestia, en verdad lo quería hacer - el chico estaba algo nervioso - es una sorpresa cierra los ojos.
La chica suspiró en verdad en su interior estaba ansiosa por saber de que se trataba el regalo que su querido Naruto le daría, en pasado seguramente estaría desmayada. Cerro sus ojos como el chico se lo había pedido, su corazón latía con mayor frecuencia, cosa que no había sucedido en mucho tiempo, su corazón siempre se agitaba a causa de los entrenamientos, no por ese tipo de razones por lo cual ahora lo estaba.
La chica mantenía los ojos cerrados durante un momento, notó que un calor recorría su cuerpo, parecía que presagiaba lo que iba suceder, momento después sintió algo que nunca había experimentado aunque tenía ya 20 años, sintió un calor en sus fríos labios por el contacto con los labios de alguien más, que seguramente eran de Naruto, casi sentía que su corazón se escapaba de su cuerpo, era un beso Naruto la estaba besando era casi como un sueño sintió como su rostro se inundaba un gran calor, de seguro estaba totalmente sonrojada, sintió como esos tibios labios comenzaban a moverse lentamente ella comenzó a corresponder al contacto moviendolo primero con algo de torpeza pero luego se armonizaron disfrutando extasiados el primer beso para ambos hasta sentir como se separaban sus labios de los suyos, ella al igual que el rubio querían que en ese momento el mundo se paralizara para poder guardar en su memoria ese momento, el beso fue corto pero significativo. La chica abrió lentamente los ojos, pero no encontró a nadie. Lo que si vio en el piso frente a ella, era una pequeña caja envuelta para regalo, con una tarjeta encima de esta, se agachó para tomarla entre sus manos. Abrió la tarjeta y empezó a leerla, era la letra de Naruto.
Hinata, espero que te guste el obsequio, hace tiempo lo vi y supe de inmediato que era para ti, lo guardaba esperando el momento en que volvieras.
Naruto.
Al terminar de leer la nota, lo posó en su pecho suspirando pesadamente no mencionaba nada sobre el beso por cual dedujo que este no estaba planeado, guardó la nota en su bolso junto a la caja que contenía su otro obsequio, levanto su brazo hasta que dos de sus dedos se posaron rozando sus labios, lo sentía lejano aunque había sucedido solo hace un instante, era algo difuso casi como un sueño que al despertar se percibe distante.
Se sentía muy confusa, sentimientos gritaban desesperadamente por salir de su interior mientras la razón trataba de contenerlos en su ya no tan muerto corazón. Seguía parada en medio de la solitaria vereda oscura perdiendo la noción del tiempo, no supo cuanto tiempo estuvo parada ahí teniendo una larga trifulca dentro se sí. Lentamente salió de sus cavilaciones, mira hacia sus pies, aún seguía en el piso la pequeña caja que venía junto a la nota, la tomó entre sus manos, miro a su alrededor notando que la oscuridad se imponía ante las tenues luces de las lejanas calles principales. Aún algo confundida decidió irse a su departamento para poder pensar con claridad lo sucedido ese día, apretó con fuerza contra su pecho el regalo hecho por el hasta el momento desaparecido rubio, y comenzó a caminar con rapidez hacia su morada, aún con rubor en sus mejillas que se negaba incesantemente en desaparecer.
Unos ojos ocultos entre las sombras observaban atentamente cada movimiento realizado por la kunoichi, se reprendía no haberse quedado ahí frente de Hinata, pero por algún motivo desapareció instantes después de finalizar en dulce contacto con la ojiblanco. Su corazón no dejaba de latir con ferocidad tratando de escapar de su pecho, una felicidad indescriptible inundaba todo su ser ya estaba claro como el agua, con ese simple beso todos su sentimientos se aclararon como nunca había sucedido en su vida, era amor, un sentimiento tan fuerte que al parecer había estado presenta durante mucho tiempo creciendo progresivamente sin que él ni siquiera se diera cuenta de ello, hasta que decidió salir inesperadamente provocando un gran deseo en chico de probar esos labios que estaban a su merced sin poder resistirse a ese impulso. Y al parecer era correspondido ya que la chica había respondido, sentía algo de temor de que Hinata no sintiera lo mismo, que reaccionara mal, pero fue todo lo contrario, al responder al beso hizo que el chico se sintiera aún más feliz cosa que casi parecía imposible, la Hinata que había conocido desde pequeños seguía ahí, aunque algo oculta bajo ese alo de frialdad.
Al ver desaparecer entre las sombras a la dueña de su corazón, creyó que ya era el momento de irse, de seguro esa noche no podría dormir aunque lo quisiera hacer, lo único que en ese momento quería era recordar ese precioso instante vivido hace solo un fugaz lapso y conservarlo para siempre en su memoria. Ya encontrándose en su departamento casi no notó lo restos que quedaban de la fiesta que se había realizado ese día, su mente divagaba lejos de ahí, por instinto llegó a su habitación lanzándose pesadamente sobre la cama sin ponerse el pijama, miró por la ventana el oscuro cielo algo nublado, sin embargo la luna que esa noche se encontraba llena no era tapada por bruma presente en el cielo, el chico se dedicó a ver la luna durante toda la noche hasta que esta desapareció para dar paso al astro rey, una sonrisa que adornaba su rostro lo acompañó en sus ensoñaciones hasta el alba.
En otra parte de la aldea una chica de ojos como esmeraldas, estaba por llegar al hospital para iniciar una exhaustiva jornada de actividades, su mente divagaba recordando los pacientes a los que debía ir a visitar, algunos informes que estaban a medio llenar y que esa noche terminaría. Unos pasos detrás de ella la sacaron de sus cavilaciones, giró velozmente alertada por esa presencia que solo hace unos instante había logrado alcanzarla. La pelirrosa levanto la mirada tratando de divisar quien era pero la oscuridad se lo impedía. Solo una voz que surgió de entre la sombra le permitió reconocer a Sasuke.
- Por que te asustas Sakura, acaso no me reconoces - el chico estaba apoyado en un árbol oculto entre las sombras.
- Sasuke-kun … - la pelirrosa no entendía que hacía Sasuke ahí, desde cuando el chico se dedicaba a seguirla, el Uchiha no era de ese tipo de personas, después de todo estaba acostumbrado a que las chicas se rindieran a sus pies y lo persiguieran.
El Uchiha se incorporó de su posición y comenzó a caminar acortando la distancia que había entre él y la pelirrosa haciendo que esta se pusiera algo nerviosa. Quedo frente a ella, la oscuridad los resguardaba. Sasuke miró a la chica, aunque las sombras disminuían un poco su visibilidad podía apreciarla casi en su totalidad, esos últimos años desde que había vuelto a la aldea, su compañera de equipo había madurado se veía como toda una mujer, el estuvo presente en ese cambió aunque solo lo notó cuando la niña que lloraba por todo casi había desaparecido para dejar paso a una kunoichi con grandes habilidades medicas, fuerza sobrehumana y por que no decir un carácter de temer. Fue de un día para otro Sasuke solo notó que la pelirrosa había cambiado no era tan escandalosa, situación que a Sasuke le agradó haciendo que de a poco algo surgiera en su interior y que se había alimentado por la continua convivencia con la chica.
- ¿Sabes cual fue una de las razones por la que me he quedado todo este tiempo en Konoha? - preguntó el poseedor del sharingan provocando el sobresalto de la chica, ya que con esas palabras había roto el incomodo silencio que estaba presente entre ellos.
- No lo sé - atinó a decir la pelirrosa un tanto confundida por la actitud de Sasuke, nunca lo había visto actuar así, siempre tan frío y tratando de mantener lo que siente en secreto.
- Una de esas razones fuiste tú - la voz del chico sonó cálida, como nunca antes se había escuchado después de la masacre de su clan.
Esas palabras aún retumbaban en los oídos de Sakura no asimilaba el significado de esas palabras, se quedo petrificada incapaz de reaccionar por unos segundos pensando que tan solo era un sueño lo que estaba sucediendo.
Fue sacada de su estupefacción por el contacto de unas manos en sus hombros levanto su mirada para encontrarse con los profundos ojos azabaches del pelinegro. De los ojos de la pelirrosa comenzaron a escurrir cálidas lagrimas que se derramaban a través de sus mejillas no entendía lo que estaba pasando, desde cuando Sasuke era así, el chico notó las lagrimas que brotaban de los verdes ojos de la chica levanto una de sus manos y la dirigió al rostro de la chica limpiándolo suavemente.
- Recuerdas cuando me fui con Orochimaru y trataste de detenerme - se acercaba cada vez más a la chica.
- Como olvidarlo, aún cuando lo recuerdo me duele - la chica sentía muchas ganas de llorar pero no sabía si era de tristeza o alegría, estaba muy confusa.
- Hubo algo que esa vez no hice, y que ahora si lo haría - sin dejar que la chica reaccionara la acerco hacia él estrechándola fuertemente entre sus brazos, Sakura abrió considerablemente los ojos a causa de la sorpresa, Sasuke por fin correspondía a sus sentimientos era muy feliz esperaba que ese momento durara por siempre, pero lamentablemente todo tiene que acabar tarde o temprano.
- SAKURA QUE HACES AHÍ, DEBERÍA HABER COMENZADO TU TURNO HACE 10 MINUTOS¡¡¡ - se escuchó estruendosamente en el silencio, era Tsunade que ya algo aburrida de esperar que su alumna llegara ya que nunca se atrasaba, la fue a buscar.
Los chicos al escuchar el grito se separaron inmediatamente Sasuke antes que la pelirrosa pudiera decir palabra alguna ya había desaparecido resguardado por la oscuridad.
- Sakura me estas oyendo, ven rápido que tenemos mucho trabajo que hacer - la Godaime la esperaba en la puerta del hospital, no notó que Sasuke estaba con ella. El corazón de la pelirrosa latía con una gran fuerza empezando a regularse de a poco, la chica aún miraba el lugar por donde el Uchiha había desaparecido, dio un suspiro esperando que todo lo sucedido no fuera un sueño. Se dio vuelta para dirigirse al Hospital, seguramente esa noche pasaría de forma muy rápida, una sonrisa adornaba su rostro y un color carmín de apoderó sus mejillas. Alguien veía como la pelirrosa entraba al Hospital, no entendía como había sido capaz de hacer eso, sintió un calor en sus mejillas al recordar ese momento, sintió algo de rabia al haber sido interrumpido de esa manera pero ya no había caso era mejor irse a su casa, era algo tarde y seguramente esa noche dormiría muy bien como no había hecho hace tiempo.
En ese momento en otra parte de Konoha una chica acababa de llegar a su apartamento sus ojos opalinos por primera vez hace algún tiempo mostraban confusión.
CONTINURÁ …
