Los personajes le pertenecen a Masashi Kishimoto


Capitulo XXII: Vestigios del pasado que llevan a un futuro.

La noche era neblinosa siendo la luna la única fuente que irradiaba luz, en una habitación tendida en la cama se encontraba una chica cuyos ojos carentes de color observaban atentamente el oscuro cielo donde las estrellas no se veían a causa de las nubes, solo destacaba la enorme luna llena en lo alto que iluminaba un poco la profunda oscuridad de esa noche.

En Hinata se reflejaban completamente en armonía la luna en sus ojos casi no se notaba la diferencia por el parecido de ambos, los cerró pesadamente no sabía que pensar estaba realmente confundida, algo que hace tiempo no había sentido, su corazón se aceleraba solo al recordar lo que había sucedido se llevó una de sus manos hasta que uno sus dedos tocaron sus labios, giro su cabeza hacia el velador que estaba a su derecha ahí estaba el regalo que el rubio le había hecho y que aún no abría, estaba tan confundida que cuando llegó solo atinó a dejarlo en el velador y lanzarse en la cama a meditar o mejor dicho a ordenar sus ideas, después de un largo rato de reflexiones internas tomo una decisión que la llevaría a cabo al ese día cuando amaneciera.

Antes de intentar dormirse tomó la pequeña caja bellamente envuelta para regalo tomo el listón y lo tiró deshaciendo el moño que rodeaba la caja, sacó el papel rasgándolo por la mitad dejándose ver una caja de terciopelo rojo oscuro, la abrió encontrándose con una hermosa pulsera de plata con incrustaciones de circón y en el medio el símbolo del yin-yang tallado finamente, en su reverso tenia una inscripción la acerco hacia la poca luz que llegaba de la luna para poder leer lo que decía: Hinata te extrañé solo esas palabras hicieron que se diera cuenta de la verdad y que ese dulce beso había sido sincero, pero ya había tomado una decisión que le comunicaría a Tsunade al día siguiente, se puso la pulsera en su muñeca izquierda, antes de recostarse de nuevo para intentar conciliar el sueño se levanto y fue a la mesa del salón, donde se encontraba una caja de madera que la conservaba desde su salida de Konoha hace ya mucho tiempo, era misma caja que contenía los recuerdos que su madre le había dejado, era uno de sus tesoros, la abrió y tomo de su interior uno de los objetos que contenía dicha caja, era un hermoso cadena de plata con un colgante con el símbolo del Yin-Yang que le había pertenecido a su madre, según una carta que contenía la dicha caja era una reliquia que había pasado de generación en generación por parte de la familia materna, y que además el collar elegía a su dueño, al principio Hinata no creía mucho eso pero la primera vez que lo puso en su cuello el collar reaccionó con su chakra he hizo que aumentara exponencialmente de una manera increíble haciendo que varios árboles a su alrededor casi se despegaran del suelo quedando sin hojas ya que estas volaron muy lejos, sintió un gran poder que no podía describir con palabras inundando todo su ser, surgía desde el interior de su espíritu acumulándose en sus tenketsu expulsándose violentamente hacia el exterior, en un principio se asustó pero a medida que se calmaba el flujo de chakra se hacia constante y era más fácil de manipular.

Recordando ese suceso Hinata se puso la cadena haciendo que esta se iluminara y reaccionara con la pulsera que Naruto le había regalado, eso le pareció algo extraño pero en ese momento no tenía muchas ganas de ponerse a reflexionar por ese suceso, tomó la carta que estaba contenida en la caja era un pergamino enrollado con un símbolo que representaba los cinco elementos recordó la primera vez que la leyó, le costó mucho digerir lo que en esa carta su madre le relataba pero después de un tiempo corroboró esos datos la dejo encima de la cama y fue al baño se dio una reconfortante ducha se puso el pijama y se acostó teniendo entre sus manos la carta de su difunta madre durmiéndose unos instantes después, estaba realmente cansada y por alguna razón tener esa carta cerca le daba una gran paz.

Al día siguiente el día estaba nublado y algo frío, al despertar la ojiblanco estaba decida iría a ver a la Hokage, al ver ese día nubloso sintió como una sensación de confort, los días en que el sol era tapado por las nubes eran sus preferidos le causaban una gran paz y armonía.

Se levanto he hizo unas pequeñas elongaciones para quitarse el sueño que aún tenía ya que ciertamente no había dormido mucho ya que se durmió algo tarde, se dio una corta ducha con agua tibia, se vistió arregló un bolso que había comprado unos días antes ya que su actual bolso estaba muy raído y casi inservible, metió un poco de ropa, la caja que contenía los recuerdos de su madre, la espada que le regalaron sus amigos además de algunos pergaminos que tenía que estudiar, se acomodó el bolso en la espalda, se dio un rápido vistazo en el espejo y salió a ver a Tsunade para platicar algo de suma importancia con ella.

Las calles estaban casi desiertas aún era muy temprano, la chica miraba todos los locales cerrados y algunos recién abriendo, estaba acostumbrada a despertar con el alba y ya no podía esperar era algo urgente lo que iba a hablar con Tsunade, aunque tuviera que despertarlo de sus habituales borracheras no estaba de humor para esperar hasta que se recuperara.

Cuando ya le faltaba unas pocas cuadras para llegar a su destino sintió una voz que reconoció de inmediato y maldijo para sí que la hubiera visto.

- He Hinata - grito una chica rubia que venia cargada con unas flores - ¿que haces tan temprano levantada?

- Debo ir a hablar con la Hokage-sama - respondió secamente la ojiblanco, no estaba en ese momento para perder el tiempo, cosa que Ino notó de inmediato.

- Ah yo pensé que estarías algo cansada después de la fiesta pero veo que no, bueno espero que no sea nada grave lo que hablaras con Tsunade-sama, ya me voy adiós - salió raudamente en camino hacia la floristería de su familia, Hinata solo la vio irse y se despidió con un ademán con la mano, se volvió hacia su camino retomándolo con más velocidad, al llegar a la puerta de la torre notó que la puerta estaba entreabierta suspiró pesadamente y entró imaginando la escena que vería más adelante, rápidamente subió las escaleras llegando a las afueras del despacho de la Hokage por lo visto al mirar la recepción la asistente de la Hokage aún no llegaba a despertarla, golpeó la puerta y al no recibir respuesta alguna entró produciendo que la puerta chocara provocando un gran ruido que hizo que la durmiente Tsunade despertara de golpe, pensando que era Shizune levantó su rostro dispuesta a lanzar un grito por esa violenta irrupción en su despacho, pero las palabras quedaron atascadas en la garganta al ver la persona que se encontraba en frente de ella, la mirada de hielo que profesaba la ojiblanco hacia su superior era escalofriante incluso más que las que había lanzado desde que llegó, paralizando a la Godaime trató de arreglar un poco los papeles regados en el escritorio a causa de haber dormido encima de este.

- Necesito hablar algo urgente Hokage-sama - interrumpió la chica parada frente a la rubia de coletas, se acerco a ella para sentarse en uno de los asientos frente al escritorio.

- ¿Que quieres hablar? - preguntó la mujer ya repuesta de la impresión, ver a Hinata así con esa presencia tan imponente fue como una ducha con agua fría que la despertó de inmediato sin quedarle rastro de somnolencia.

- Necesito permiso para salir por una o dos semanas de Konoha - respondió de inmediato la ojiblanco con gran fuerza.

- ¿Con que motivo? - se puso realmente seria, temía que fuera a irse y no volviera siendo ella un gran apoyo en esa guerra, o peor que se uniera al enemigo.

- Debo ir a buscar algunas cosas donde mi sensei, además que necesito hablar con él algunas cosas, se las diré de vuelta cuando corroboré algunas cosas, por que creo que le interesaran - Hinata llevó sus manos a su cintura y se sacó el protector de Konoha dejándolo encima del escritorio - creo que no necesitaré esto por lo menos por ahora, se lo dejo como prueba de que volveré - miró a los ojos a la Godaime con gran determinación y sinceridad, por lo cual esta no pudo negarse a la petición.

- Esta bien, después de todo creo que volverás sino ni siquiera hubieras venido a pedir permiso si tenías intenciones de no volver - suspiró y tomo el protector que la chica había dejado encima y lo guardo en uno de sus cajones - esta será la prueba de que volverás, Hinata tienes mi permiso puedes irte durante dos semanas como máximo, desde ahora - toma un pergamino y llena un permiso para la ninja se lo entrega - y suerte -.

- Gracias, Tsunade-sama - toma el pergamino, se levanta y se retira de inmediato, en el instante que abre la puerta se encuentra frente a Shizune que venía a despertar a Tsunade, al ver a Hinata tan sombría queda muda, esta solo hace una pequeña reverencia y sale inmediatamente del lugar.

Shizune dirige la mirada hacia la puerta que ya se encontraba vacía, luego observó a su jefa quien tenía la mirada perdida en el infinito, seguramente algo había pasado pensó esta.

Las calles estaban algo más concurridas siguió caminando por un parque para llegar más rápido en la puerta del primer, pero en su camino se encontró con alguien que estaba dibujando el paisaje de ese día, ese chico levantó los ojos para ver a la chica que estaba pasando por el lugar con mucha prisa.

- Por que tanta prisa Hinata - susurró el chico cerrando su cuaderno dibujo y poniéndolo en sus piernas.

La chica se para en seco quedando en frente de él - debo hacer un pequeño viaje para corroborar ciertas cosas, tengo prisa así que hazme un favor despídeme de los demás por que estaré fuera una o dos semanas dependiendo si hay o no complicaciones.

- Claro, espero verte pronto, tu dibujo ya esta casi listo espero que cuando vuelvas ya este completo - se levanto y le tendió una mano - vuelve pronto - la chica correspondió al apretón de manos y luego salió rápidamente de la aldea ya estaba atrasando demasiado por lo cual aumento la velocidad, llegando a la puerta mostró el permiso y sin esperar respuesta salió camino a su objetivo.

Mientras en otra parte de Konoha se encontraba un chico rubio recién despertando después de una noche en donde el insomnio lo dominó, estaba realmente cansado unas ojeras se encontraban debajo de sus parpados, pero a parte de cansancio se encontraba muy feliz por fin había ordenado sus sentimientos y entendió por que tuvo esa reacción con Hinata de besarla, en esa noche recordó muchas cosas que antes le parecían extrañas y que se mostraron en su mente como una película, desde que estaban en la academia esa chica lo miraba tímidamente cosa que a él le parecía algo extraño pero lo ignoró pensado que no era nada importante, después cuando lo animó para su pelea en el Examen Chunnin contra Neji, recordó lo bien que se sintió su animo siendo a una de las únicas personas que mostraba sus debilidades pero en ese momento seguía cegado pensando que estaba enamorado de Sakura, solo se dio cuenta de lo que realmente le importaba la chica cuando esta decidió irse durante un largo periodo cuando él y los demás estaban en busca de Sasuke, recordó cuando se enteró y gran vació inundo su interior, pero eso ya no volvería a suceder, había decido ir a hablar con ella ese día y disculparse por hacer huido pero no por el beso por que no se arrepentía para nada, incluso quería volverlo a repetir lo antes posible.

Pero algo le seguía molestando, aún no entendía por que se había cambiado tan radicalmente, él comprendía que había sufrido mucho pero él también lo había hecho, sin duda había alguna otra razón que debía averiguar, no sabía por donde empezar pero creyó que lo mejor sería ir a hablar con Neji después de todo era el único miembro de la familia que no la había repudiado quizás el sabía algo que pudiera ayudar.

Se levantó audazmente para salir a buscar a Neji para hablar con él, y después encontrar a Hinata sin saber que ella ya había decidido empezar con su plan. El chico salio rápido esperando encontrar a Neji aún en la mansión Hyuuga.

Mientras Naruto se dirigía a la imponente residencia que había albergado a los Hyuuga durante mucho tiempo, en su interior se llevaba una pequeña reunión cuyo protagonista era el líder del clan. Aunque esta reunión no era como siempre en la sala principal sino que se llevaba a cabo en una sala mas pequeña ya que en verdad esa reunión no estaban presentes todos los miembros del consejo, uno de los ausentes era Neji, ya que el lider del clan convocó solo a los hombres del clan que eran totalmente leales a él y que contradeciría nada de lo que él decidiera. El tema era el que les molestaba desde hace unos días, era Hinata Hyuuga.

El hombre que alguna vez fue el padre de Hinata se levanto de su posición a el lado de su hija menor, para comenzar a hablar y poder ver a todos los presentes con claridad.

- Gracias por haber llegado a esta reunión - miro a los hombres con desden y continuó hablando - por lo visto no pudieron llegar todos los miembros del consejo, que pena - pero en ese momento se sintió un golpeteo en la puerta luego la deslizaron con firmeza haciendo que todos los hombres que se encontraban en el salón voltearan a mirar.

- Veo que he llegado a tiempo - dijo una voz con un leve tono de burla, era Neji que solo hace unos minutos se había enterado de esa reunión secreta .

Hiashi lo miraba con desprecio, esperaba que no llegara a la reunión pero lo subestimó, el chico era realmente listo por ese motivo era el más fuerte del clan Hyuuga, aunque no le gustaba admitirlo superaba con creces a Hanabi, a veces incluso había deseado que él hubiera sido su hijo.

- Creo que si llegaste Neji, toma asiento - dijo serenamente el líder del clan para que no notaran la sorpresa que se llevó al ver al chico llegar tan repentinamente. El chico entró y ocupo su usual lugar en esas reuniones.

- Entonces continuemos - volvió a sentarse en el lugar al lado de la Hyuuga menor - he tomado una decisión con respecto de lo hablado anteriormente de la renegada Hinata, será llamada lo antes posible para comprobar lo que se rumorea en toda la ciudad.

- Una pregunta Hiashi-sama con quien se enfrentará - preguntó intrigado el líder de Bouke.

- Con Hanabi por supuesta, dudo que esta chica pueda ganarle a la heredera del clan - la voz del líder de clan sonaba con gran soberbia. Neji miró con sorpresa ante la respuesta, en verdad estaban subestimando a Hinata pero prefirió guardar silencio por que en su interior quería estar presente cuando la chica mostrara todo su potencial y dejará ojala no muerta a su hermana.

Todos lo miembros estuvieron de acuerdo incluso Neji, situación que le pareció realmente extraña después de todo estaba seguro que él intercedería por Hinata para no tener que estar en esa situación, de todas manera si el chico no se interponía era mejor para sus planes, después de todo no pensaba que fuera tan fuerte y con todo el entrenamiento de Hanabi ella era mucho más fuerte de lo que había mostrado hasta ese momento, su padre pensaba incluso que su nivel era más alto que el de un anbu de elite, por lo cual sentía la seguridad de que su hija, ganaría esa batalla.

La reunión terminó y Neji se dirigía a la sala de estar para descansar un momento antes de salir para encontrarse con sus compañeros de equipo para un entrenamiento, pero antes iba a ir a avisarle a su prima lo que sucedía se levanto del sillón y abrió la puerta principal de la mansión para irse a buscar a Hinata, pero en ese momento casi choca con alguien que en ese momento estaba a punto de golpear la puerta.

- Que quieres Naruto - preguntó Neji, ya que tenía algo de prisa.

- Bueno, venía a preguntarte algo sobre Hinata - dijo con una seriedad impropia del él, haciendo que Neji se sorprendiera un poco.

- Yo ahora voy a ver a mi prima, si quieres preguntarme algo tendrá que ser en el camino - y sin más que decir cerró la puerta por fuera, y comenzó a caminar hacia la dirección del departamento de la chica, seguido por el rubio, hubo un pequeño silencio en el principio del trayecto, hasta que sorpresivamente fue Neji quien lo quebró - y bien, que quieres saber.

- que le pasó a Hinata - fue lo único que salió de los labios de Naruto.

- si te refieres a su cambio de actitud, no tengo idea, no he tenido tiempo de preguntárselo - estaban a pocos minutos de llegar a su destino - pero de seguro debe hacerle pasado algo en estos años.

- entonces piensas lo mismo que yo - dijo Naruto en un susurro - es algo extraño que cambiara tanto después de todo ella era una chica muy dulce antes de irse y … - pero en ese momento se detuvo por que podía decir algo comprometedor, miró a Neji quien levantaba una deja y parecía algo molesto de que hablara con tanta familiaridad de su prima. Pero en ese momento ya estaban en la puerta de su departamento y golpearon pero sin recibir respuesta de adentro. Por lo cual Naruto decidió meterse por una ventana pero Neji no estaba muy de acuerdo de eso después de un momento accedió ya que tenía urgencia de hablar con su prima, entraron y recorrieron todo el departamento que estaba en penumbra pero no había nadie.

Ambos se preguntaban donde podría estar aún era temprano por lo cual pensaron que todavía estaría en casa, pero no fue asi, por lo que decidieron ir a hablar con la Hokage de seguro fue recibir alguna misión para ese día y sabría donde se encontraba. En el camino hacia la Torre Hokage se encontraron con el equipo de Neji, Lee y Ten-Ten, quienes querían a acompañarlos hacia la Torre pero Neji les dijo que iría en un momento con ellos, y que fueron a entrenar y como el era el líder de su escuadrón a regañadientes en especial de Ten-Ten tuvieron que retirarse.

Al llegar al despacho Neji se disponía a golpear para entrar pero Naruto se le adelanto y entro, el ojiblanco suspiró y entró detrás de su imprudente amigo.

- Tsunade -obachan quisiera preguntarte si sabes donde esta Hinata - Tsunade estuvo a punto de golpear a Naruto pero en el momento que escucho el nombre de la kunoichi de ojos blancos se calmó un poco y prefirió ignorar la imprudencia del chico, se puso seria haciendo una señal para que ambos entraran y le dijo a Shizune que se fuera , los dos se sentaron en frente de la Hokage con expresiones serias.

- Naruto, Neji. Hinata no se encuentra en la aldea, hoy en la mañana se fue - antes que pudiera continuar ya ambos chicos se pararon violentamente de sus sillas dejándolas caer produciendo un estrepitoso golpe. Ambos miraban muy sorprendidos a la Hokage.

- COMO QUE SE FUE HOKAGE-SAMA - grito Neji para sorpresa de los dos presentes, pero Naruto salió rapidamente de la impresión y acompañó a l ojiblanco con sus propios gritos.

- HINATA SE FUE, NO PUEDE SER TSUNADE-OBACHAN - en ese momento están dispuestos a irse corriendo por si podían alcanzarla, ya que pensaban que de seguro no estaría muy lejos de ahí si se había ido esa mañana., pero antes que salieran de ahí sintieron un fuerte golpe detrás de ellos que hizo que se dieran vuelta, y vieron a la Hokage con su puño en un montón de trozos de madera que solo hace unos instantes era su escritorio.

- Vuelvan acá - dijo la Godaime casi en un susurro pero que hizo el efecto esperado, ambos chicos sintieron cierto temor frente a esa mujer, aunque Neji lo disimuló bastante bien, la Quinta continuó hablando - antes que fuera interrumpida iba a decir que ya le di un permiso a Hinata para que saliera durante dos semanas como máximo, así que no hagan tanto escándalo.

Al escuchar esas palabras ambos se calmaron, le preguntaron a donde había ido pero la Hokage no fue capaz de responder esa pregunta ya que ni ella misma sabía el lugar se encontraba . Después de eso salieron de la oficina y cada uno se dirigió a su respectivo lugar de entrenamiento. Naruto tenía que juntarse con Sakura, Sasuke y Sai ya que ese día estaban de acuerdo para entrenar juntos , pasó por el lugar donde ayer en la noche había estado con Hinata y no pudo evitar sonrojarse al recordarlo.

Al llegar al lugar de entrenamiento ya se encontraba Sakura y Sasuke, pero notó algo raro entre ellos no se veían a los ojos y parecían estar ¿sonrojados? De Sakura no le sorprendía pero Sasuke, que estaba pasando él no lo entendía pero prefirió ignorarlo ya que su mente y corazón estaban en otro lado para ser preciso con una chica de largo cabello y hermosos ojos.

Los saludo y ambos correspondieron al mismo tiempo lego se miraron pero rápidamente desviaron sus miradas, después miró alrededor pero no vio a Sai, era algo extraño él nunca llegaba tarde.

- Chicos donde esta Sai - mirando hacia todos los lugares cercanos por que siempre tendía ocultarse y aparecer de repente generalmente asustándolo.

- No ha llegado - respondió Sakura más normal - es algo extraño.

Sasuke no respondió nada, solo dirigió su mirada hacia su izquierda notando que Sai se acercaba tranquilamente, Naruto y Sakura lo notaron después y le hicieron un seña como saludo.

- Hola chicos - saludó Sai a todos, quienes correspondieron excepto Sasuke que solo bufó - a propósito Naruto - mirando al chico quien estaba algo distraído al escuchar su nombre volvió a la realidad para escuchar a su compañero de equipo - Hinata se fue de aldea por unos días y me pidió que te lo digiera.

Al escuchar esas ultimas palabras fueron como fuerte golpe de Sakura en la cabeza, como era posible que se despidiera de Sai y de él no, después de todo se conocían desde pequeño y a ese chico solo lo acababa de conocer, sintió como la sangre le hervía era algo que había comenzado a sentir desde la primera vez que vio a Hinata junto a su compañero, pero aún no podía descifrar que sentimiento era, o mejor dicho no quería admitir que estaba realmente celoso.

- Y por que a ti - su voz temblaba un poco por el coraje que sentía, a Sai le pareció extraño que su compañero estuviera así, ni se le ocurría que fueran celos después de todo no era precisamente un experto en relaciones humanas.

- Pues yo estaba en el parque dibujando por la mañana y la vi, y me dijo que tenía que ir hacer algunas cosas lejos de acá, y que lamentaba no poder despedirse de ti - la respuesta sonaba muy convincente pero para Naruto que estaba algo cegado por los celos no le pareció así, no supo como, su mente te nubló después de un momento se dio cuenta que había golpeado a Sai, este se encontraba unos metros más atrás no había caído pero si por el impacto se había deslizado un poco hacia atrás, lo mirada impasiblemente aunque le pareció extraño que lo golpeara ya que según el no había dicho nada que lo molestara o al menos eso pensaba, otros que estaban sorprendidos eran Sasuke y Sakura, pero mejor se quedaron en silencio ya que quizás era un problema entre ellos como muchos que habían tenido desde que eran equipo pero si nunca habían visto reaccionar así a Naruto.

El rubio notó después de un momento lo que había hecho, se acercó a Sai y le pidió disculpas algo triste, casi nunca pedía perdón cosa que sorprendió mas sus compañeros, notó que el bolso de Sai había caído un poco lejos de ahí y lo fue a buscar para entregárselo, por el impacto estaba abierto y algunos dibujos y pergaminos se encontraban en el piso, comenzó a recogerlos hasta que uno de los dibujos le llamó algo la atención, la acercó un poco y la vio era una chica que reconoció de inmediata, era Hinata el dibujo era realmente bueno la mostraba de cuerpo entero e irradiaba algo especial algo que los dibujos de Sai no lo hacían, miró otros dibujos y vió varios bocetos de la ojiblanco de su rostro medio cuerpo muchos, en ese momento sintió un mano en su hombro se volteo ver y era Sai.

- Prefiero que no veas estos dibujos aún no están listos - dijo el chico retirándole de sus manos los papeles y rápidamente los metió en su bolso.

El chico sintió una rabia que rápidamente convirtió en tristeza, quizás Hinata no le correspondía y se haría ilusiones, le pidió a sus amigos disculpas pero ese día no se sentía con ganas de entrenar, los chicos solo lo miraron partir, estaba triste cosa que rara vez veían ya que él siempre escondía esos sentimientos con una mascara de sonrisas la mayoría falsas.

Después de caminar un buen rato por toda Konoha, decidió irse a su departamento y se tiró en la cama no tenía ganas de nada se sentía muy deprimido, pensaba que ni siquiera el ramen lo alegaría ese día.

En ese momento Hinata sintió algo en su pecho, pero seguía en camino a encontrarse con su sensei, ya tenía la mitad de su recorrido hecho por la cual decidió parar un momento aunque no estaba para nada cansada, tomo un pedazo de pergamino y escribió un mensaje, luego hizo un jutsu de invocación saliendo un pájaro donde ató el mensaje, el pájaro se fue en el camino contrario al que se dirigía el mensaje se dirigía a Konoha.

No tenía tiempo que perder por lo que tomó su bolso y salió a máxima velocidad si seguía así llegaría en una a dos horas, la información que necesitaba esperaba que su maestro ya la hubiera conseguido después de todo él era experto en persuadir a la gente.

Ya era pasados del mediodía y Tsunade estaba algo ocupada ya que llegaron algunos avisos de los rastreadores anbu que dentro de unos días aunque no se tenía seguridad, iba haber una ataque de las aldeas ninjas de la Nube junto con otras pequeñas aldeas con las que habían formado una coalición.

Como Hinata no se encontraba decidió mandar un aviso para que la Aldea de la Arena acudiera en su ayuda ya que por los informes el ejercito que se formaba iba ser más grande que el anterior que Hinata había derrotado.

Esa tarde se haría una reunión con todos los lideres de los clanes más importantes de Konoha para realizar una estrategia para el inminente ataque.

Un deprimido Naruto seguía tirado en su habitación en un estado algo penoso, un golpeteo en la ventana junto a él lo volvió a la realidad, era un pequeño pajarito de color negro con su pecho blanco, llevaba en su lomo una nota, abrió la ventana y sacó la nota en el momento en que saco la nota el pajaro desapareció como haciendose ceniza cosa que asustó un poco al chico, miro la nota y la abrió.

Gracias por ambos regalos, nos veremos lo antes posible.

Hinata.

El chico se levantó rápidamente de la cama y comenzó a leer una y otra vez la pequeña nota, era increíble como unas pocas palabras escritas en un papel lo hicieron cambiar de animo tan radicalmente, pero lamentablemente no pudo seguir admirando la nota ya que varios golpes en la puerta lo hicieron reaccionar, guardó la nota en su pantalón y abrió la puerta era sus compañeros de equipo.

- Naruto. Habrá una reunión de los escuadrones anbu, debemos ir de inmediato - lo miraba algo preocupada por lo que paso ese día en la mañana.

- Vamos entonces Sakura-chan - dijo con una gran sonrisa, los chicos estaban felices que ya se le hubiera pasado la melancolía aunque no supieran que lo provocó.

Salieron rápidamente para ir a la reunión, era verdad que Naruto estaba más alegre que hace algunos momentos pero algo seguía molestándole, era esa peculiar cercanía con Sai y además de tener dibujos de ella, aunque debía admitir que era uno de sus mejores trabajos aunque el no sabía mucho de arte, quizás eso era lo que le molestaba más que ante la imagen de ojiblanco sus obras cobraran vida.

Llegaron después de un corto trayecto a la reunión estaban todos sus amigos además de otros anbu de elite, Tsunade comenzó a hablar.

- Desde mañana se prepararan para una inminente batalla, ya que no sabemos dentro de cuanto va a ser, espero que con sus escuadrones sean los mejores, sus habilidades pueden diferenciar de la derrota a la victoria, prepárense para recibir ordenes, por el momento todos tendrán las mismas posiciones de la ultima emergencia de batalla - Tsunade se acercó a ellos - y tengan cuidado, es todo por el momento ahora retírense.

Todos salieron rápidamente del despacho, sus miradas eran serias nuevamente estaban en emergencia, y algunas en su pensamientos hubieran querido que Hinata estuviera ahí, ya que algunas en la reunión preguntaron sobre ella para que ayudara o se deshiciera de todos como la vez anterior pero la Godaime les respondió que no se encontraba, algunos ninjas comenzaron a decir que desaparecía en el momento que más se le necesitaba, ganándose la mirada de desprecio de los más cercanos a Hinata, en especial de Naruto, a Neji casi se le activa en Byakugan sin querer , pero logró controlarse. Los demás también estaban algo molestos aunque de todas maneras les hubiera gustado que estuviera ahí, aunque los ninjas de la Arena llegaran a ayudar.

En otro lugar muy lejos Hinata estaba llegando a una pequeña casa en un espeso bosque, a algunos pasos de la entrada sintió una presencia y con un rápido movimiento pudo esquivar un golpe que venía directamente al cuerpo, llegando el golpe a la pequeña casa destruyéndola completamente.

- Veo que no has perdido tu agilidad, Hinata - dijo un hombre de aproximadamente unos 30 años muy musculoso vestido con una camisa sin mangas de largo cabello negro y ojos rojos donde se denotaba algo de maldad.

- Claro sensei - miro lo que quedaba de la casa - veo que sigues destruyendo tus casas.

- Ya me cansó este lugar después de todo no nadie con quien pelear desde que te fuiste - dijo cruzando los brazos frente a él- y bien a que has venido.

- Ya sabes a que vine - se acerco a él - conseguiste la información.

- Que poco me conoces - llevó su mano al bolsillo - por supuesto que lo conseguí - mostrando un papel enrollado.

CONTINUARÁ …