Los personajes no me pertenecen sino a Masashi Kishimoto.


Capitulo XXIII: Alianza entre enemigos.

Hinata miraba a el papel que tenía su maestro en una de sus manos, se acercó para tomarlo pero en el ultimo momento este esquiva la mano de la kunoichi dando un pequeño salto hacia atrás, esbozando una media sonrisa, una de las cosas que disfrutaba era molestar a su alumna.

- Hinata, deberías saber que nunca hago nada gratis - decía el hombre frente a ella, metiendo el pergamino en el bolsillo que lo había sacado.

La chica frunció el ceño ya le parecía extraño que su sensei le pasara así como así la información, no tenía tiempo que perder pero sabía de antemano que a su sensei poco le importaba eso.

- Ya lo sé sensei, que quiere a cambio de la información - la chica esperaba que no fuera algo muy complicado.

El hombre la miraba con una sonrisa más amplia y algo perversa - como ya te comenté Hinata he estado algo aburrido por que no he tenido con quien pelear además tu sabes que por aquí no viene mucha gente, así que lo que único que te pido por esta vez es … - se acercó a lo que quedaba de su casa levantó el techo y de su interior sacó una katana cuya hoja de acero era de color negro al igual que su empuñadura - pelear conmigo por tres días pero sin parar.

La kunoichi lo miraba sin sorpresa alguna, ya era típico que le pidiera eso, desde que lo conoció supo de inmediato que era de los tipos que amaba las peleas del estilo taijutsu, así que accedió a su petición después de todo le quedaba tiempo para llegar de vuelta a Konoha, lo que si no sabía era que Konoha estaba con ataque inminente, solo la fortuna diría si la chica llegaba a tiempo para ayudar a los shinobis de la Hoja.

- De acuerdo sensei - sacó de su bolso la espada que le habían regalado sus amigos, pensando que ese era el momento justo para probar la calidad del arma - pero quiero pedirle que después me deje llevarme algunos objetos de entrenamiento y unos pergaminos.

- Solo sí quedo satisfecho con la batalla - dirigió su mirada hacia el arma de su alumna - veo que tienes una nueva arma, espero que resista el combate - tomo posición de batalla poniendo la espada enfrente del el con el filo hacia arriba, y unas de sus manos por debajo de esta, flexionando un poco las rodillas, cambiando totalmente su mirada, concentrada únicamente en la batalla que comenzaría en pocos momentos - y otra cosa más, Hinata, sabes que cuando luchamos dejas de ser mi alumna, así que si no te defiendes bien y no peleas a muerte soy capaz de matarte sin dudar.-

- Lo sé, Yomiuri-san - dijo seriamente la chica tomando posición de batalla.

- Veo que aprendiste a no llamarme sensei mientras batallamos - sonreía satisfecho, mirando a su alrededor - creo que este lugar cambiará un poco en estos tres días, no hay nadie en kilómetros por lo cual nadie nos interrumpirá.

- En eso estamos de acuerdo - desapareció un momento y apareció desenvainando su espada lanzándola en dirección al cuello del hombre, pero este sin inmutarse con rápido movimiento esquivo el golpe deteniéndolo con la vaina de la espada.

- Veo que eres algo impaciente - aplico un poco de fuerza para que la distancia entre ellos se alargara - aunque yo no soy precisamente el mejor ejemplo de paciencia - de ese modo comenzó esa larga batalla que se prolongaría por los próximos días.

Mientras tanto en la aldea ninja del País del Fuego todos los ninjas estaban en movimiento desde los anbu hasta los gennin, siendo dispuesto a cada uno de ellos alguna tarea de acuerdo a su nivel y habilidad, dentro de la más atareada era la Godaime que desde ese mismo día en la mañana cuando dio el aviso des posible ataque enemigo no ha podido beber una sola gota de sake, haciéndolo aún más imposible su fiel asistente Shizune que estaba totalmente alerta para que su jefa no se distrajera de sus deberes como líder de la aldea, pero aunque pareciera una holgazana Tsunade en verdad amaba la aldea y todos sus habitantes, después de todo ella compartía le mismo deseo de los anteriores Hokage.

Dentro de todos los ninjas atareados unos de los más colapsados eran nuestros protagonistas ya que eran muy capaces y la Quinta confiaba plenamente en ellos por lo cual les puso a cargo las misiones de preparación más delicadas.

A Sakura le encargo toda la parte medica revisará que los dispensarios de medicina cubrieran una posible batalla y si esta de alargaba mucho, además de preparar a los escuadrones de ninjas médicos junto con Ino siendo asignados a equipos cada equipo ninja, ya que durante esos años de paz se habían dedicado a preparar a una cantidad razonable de ninjas especialistas en medicina en caso de alguna guerra que viviendo en ese mundo así siempre estaba presente.

Kiba y Shino estaban encargados de rastrear el perímetro de la aldea buscando alguna presencia enemiga junto a otros escuadrones anbu, Shikamaru se estaba dedicando a estudiar muy a su pesar ya que lo encontraba ciertamente problemático algunos escritos del método de batalla de sus enemigos para poder elaborar una forma eficaz de enfrentarse con ellos.

Neji fue encargado a preparar a los ninjas de su clan para la inminente batalla además de ayudar con su byakugan en el rastreo de enemigos de vez en cuando.

Naruto y Sasuke estaban el frente de los ninjas de ataque después de todo ellos eran expertos en la batalla frente a frente, y de seguro que con la impulsividad de Naruto no serviría tan bien en otro puesto.

Pasaron los primeros dos días desde que la kunoichi de ojos blancos se había ido, y los preparativos estaban casi listos, para la batalla, pero dentro de todos ninjas esforzándose en los preparativos había una ninja que estaba encerrada en una de las habitaciones de batalla que pertenecían a su familia, Hanabi Hyuuga estaba entrenando duramente para la batalla que se acercaba, ella lo sabía se había enterado que se hermana no estaba en Konoha por lo cual cuando volviera era seguro que su padre la llamaría a las dependencias del clan para enfrentarla, por esa razón le pidió permiso a su padre para entrenar todo el día durante los días que Hinata no se encontrara en Konoha, Hiashi por supuesto aceptó ya que le encantaba que su heredara se hiciera más fuerte por el bien del clan, la chica de 15 años sabía como esconder sus sentimientos no los dejaba escapar a través de sus orbes blanco, por lo menos no los que ella consideraba que la debilitaban frente a los demás, pero aunque no se lo fuera a reconocer nunca a nadie, enfrentarse en ese momento con su hermana mayor le causaba algo de temor, después de todo en 5 años debía haber mejorado sus habilidades, aunque sabía que ella había mejorado mucho también, ni siquiera desde que había llegado se había topado con su hermana lo causaba cierta incertidumbre, pero algo tenía claro no podía perder frente a ella, era una de las únicas ninjas que no estaban cooperando a parte de los heridos o muy viejos, su padre la había excusado frente a la Hokage argumentando que estaba ocupado en asuntos privados del clan como heredara de este. Tsunade acepto la excusa eso sí no muy de buena gana.

Hanabi se entrenó arduamente desde durante día y noche para estar preparada para su eventual combate, sus técnicas habían mejorado mucho dominaba completamente el kaiten además de ver con absoluta precisión los puntos de chakra pero aún así estaba nerviosa después de todo lo que había escuchado sobre Hinata era impresionante aunque no lo admitiría nunca.

Pasaron rápidamente para Hinata los tres días de combate junto a su sensei, no así para los ninjas de la Hoja, tenían que mantenerse vigilando día y noche por una eventual batalla que hasta ese momento aún no se presentaba ,

Hinata no había conseguido ganarle a su maestro de cierto modo el combate había terminado en un empate, ya que ambos habían quedado sin chakra durante el segundo día de enfrentamiento, aun así siguieron peleando solo con su fuerza común y gran voluntad. Ambos cayeron inconcientes un poco después de que se había cumplido el tercer día, dormidos en el piso alumna y maestro dormirían por lo menos 2 días para recuperarse, a su alrededor no quedaba ningún árbol en pie en un rango de 300 metros pero gracias a la gran distancia de alguna aldea habitada, nadie escuchó los grandes estruendos provocados por esa pelea o al menos eso pensaban.

Durante el primer día de combate entre Hinata y su sensei, unos hombres que se dirigían en camino a encontrase con sus aliados, sintieron unos grandes estruendos que al parecer era algo lejos de su camino, pero aún así decidieron ir a investigar ya que se sentía dos grandes presencias enfrentándose algo lejos de ahí, interesándole que a pesar de la distancia se sintiera con tanta nitidez.

Los dos hombres se acercaron al lugar sigilosamente, quedando a una distancia prudente para no verse inmiscuidos en ese combate. Casi no podían creer lo que veían con sus ojos, era una batalla simplemente impresionante, el lugar donde estaba llevándose a cabo el combate estaba completamente destruido, ambos hombres no podían dejar de mirar era algo que no se podía ver todos los días aunque sabían que su retraso les podría costar caro.

Uno de los hombres para poder seguir con mayor facilidad los movimientos de los batallantes, activó su doujutsu, su Sharingan, el otro hombre solo se limitaba a hacer comentarios mentalmente sobre que el podría pelear mejor que ellos, el hombre poseedor del Sharingan era Uchiha Itachi, el asesino se su clan, miró atentamente durante cerca de 2 horas la batalla, en especial miraba a la chica ya que de cierto modo se le hacía algo conocido después de un rato notó sus ojos tan característicos e intuyó que algún momento debió pertenecer a los Hyuuga, pero su nivel parecía que hace tiempo no vivía en Konoha, después de todo en esa aldea nadie era tan fuerte.

Después de unas horas ambos hombres decidieron irse después de todo no tenían tiempo que perder, de unos bolsos sacaron sus capas, símbolo que representaba su unión en la organización Akatsuki.

- Vamos Kisame, se nos ha hecho tarde - decía el mayor de los Uchiha - los ninjas de la Niebla nos esperan.

- Mierda, yo quería ver el final de la pelea - decía molesto Kisame - pero creo que tienes razón vamos, después de tanto tiempo creo que será divertido ver a los ninjas de mi aldea natal - tomando su espada y poniéndola en su espalda.

- Seguro que esta batalla seguirá por lo menos durante dos días más sus reservas de chakra siguen siendo muy grandes - mirando con su sharingan en su dirección - llegaremos demasiado tarde si paramos acá - el poseedor del sharingan miraba a la chica que seguía peleando sin darse cuenta de su presencia, sabía que pertenecía al clan Hyuuga pero por algún motivo le parecía familiar pero en ese momento no lograba recordarlo, su compañero notó que Itachi no quitaba la mirada de la batalla y para ser más especifico de la chica.

- Veo que te parece interesante la chica, eh Itachi - le dijo sonriendo Kisame, sabiendo muy bien que estaba tentando su suerte.

- No digas estupideces Kisame - se dio media vuelta y tomó dirección hacia en camino que antes habían abandonado - date prisa.

- No te enfades, ya voy - Kisame siguió a su compañero sabiendo que no era sabio molestarlo en ese momento.

Volviendo a los shinobis de Konoha, ya habían pasado casi 4 dias desde el aviso de ataque de la aldea de la Niebla, pero aún no se veía nada, los ninjas estaban nerviosos ya que en cualquier momento llegarían los enemigos en pie de guerra.

Entre los ninjas de la Niebla, una sensación de incertidumbre los inundaba, hacía más de un día que los refuerzos llegarían y esto no había sucedido, la invasión a Konoha se estaba atrasando poniendo a todos los presentes ansiosos.

Al final del cuarto día los pocos ninjas de la niebla, vieron en la distancia dos figuras con capas azules y nubes rojas, haciendo que volviera el entusiasmo entre los presentes. Tardaron cerca de dos días más de lo previsto por lo cual la batalla con Konoha estaba atrasada, en capitán de los ninjas de la Niebla, les reclamó duramente a los recién llegados por su tardanza, siendo la ultima acción que hizo en su vida, Kisame lo tomó del cuello levantándolo en el aire y quebrándole la garganta dejándole caer en suelo muerto casi de forma inmediata.

Los shinobis más cercanos a lo sucedido sintieron temor frente a los recién llegados, sabían que era refuerzos pero de todas maneras esos dos hombres daban miedo.

- Esta aldea no ha cambiado nada desde que me fui - decía en voz alta Kisame, mirando a su alrededor.

- No seas tan melancólico Kisame, estamos atrasados debemos irnos pronto para llegar a Konoha por lo menos en un día - dijo el Uchiha mirando a su compañero, y luego miró a los hombre aún algo asustados - quien es el encargado de ustedes.

Uno de los ninjas apuntó hacia los pies de Kisame donde yacía el hombre muerto.

- Bueno no se puede hacer, Kisame ahora tu estas encargado de ellos - ordenó Itachi, Kisame solo asintió y fue a preparar a los hombres para la cruzada a hacia el País del Fuego.

En ese momento en una destruida parte del bosque una chica comenzaba a despertar, le dolía algunas partes de su cuerpo y sus manos le sangraban un poco a causa de algunas heridas leves, se incorporó y vio a su maestro frente al fuego, era de noche y hacia un poco de frío la chico s acerco a la llama, para calentarse un poco.

- Fue divertido - se limitó a decir el hombre frente a ella, sacó el mismo papel antes mostrado a la chica y se lo lanzó a las manos - ahí lo tienes, te lo has ganado.

Hinata asintió y abrió el pequeño papel leyendo lo que contenía, levantándose rápidamente a causa de la sorpresa, era posible que ya se acercara la hora de la batalla final, la Organización Akatsuki necesitaba al Kyubi como máximo para el fin de año o si no, su cometido de apoderarse de todos los bijuus no lo lograrían, el Cuarto Hokage hizo el sello de retención del demonio de cierta manera para que el chakra del demonio con el de Naruto se fusionaran a través del tiempo, según algunas escrituras que hablan sobre ese tipo de sellado cuando Naruto cumpliera los 21 años la fusión de él con el Kyubi sería irreversible y no podrían extraer el monstruo de su interior. Ciertamente los miembros de Akatsuki estarían algo presionados, después de leer era información, Hinata estaba dispuesta a tomar sus cosas e irse inmediatamente de vuelta a la aldea, pero una mano la sujetó haciendo que esta se detuviera de golpe, giró su cabeza para ver a su maestro que la retenía ahí, aun estaba algo cansada por lo cual no pudo poner resistencia, se volvió a sentar y su maestro también lo hizo junto a ella.

- Veo que la información te ha perturbado, me extraña Hinata, desde que te conozco no has sido de las personas que de alteran tan fácilmente - miró inquisidoramente a su alumna, después de todo no la conocía hace mucho ya que según la tradición solo podía ser entrenada con él después de matar al Maestro del Equilibrio, suceso que no pasaba desde hace muchos años. Recordaba cuando la vio llegar estaba algo contrariada por matarlo pero luego se volvió a recuperar a pesar de ser muy joven era bastante racional, desde que la conocía nunca dejaba que sus sentimientos nublaran su razón, en especial después de que ella le pidió que le sellara una parte de su mente, en especifico la que albergaba sus sentimientos, aunque estaba notando que ese sello se estaba debilitando, le intrigaba saber que o quien era causante de ese suceso.

- Por cierto Hinata, en Konoha te has encontrado con alguien importante para ti? - preguntó quería ver su lograba enterarse de algo.

Esa pregunta hizo que la chica se sorprendiera después de todo ella nunca le había hablado de su vida él, al igual que él - A que te refieres, con eso - respondió tratando de parecer indiferente.

- Lo pregunto por que el sello se esta debilitando - esas palabras sorprendieron a Hinata - veo que tengo razón, te pregunto antes que te vallas ¿ quieres que refuerce el sello?.

La ojiblanco lo meditó por un momento pero lo decidió casi de inmediato - Si, sensei refuerce el sello, necesito toda mi fuerza para lo que viene.

- Sabes las consecuencias, son las mismas de la vez anterior, todas las personas que alguna vez quisiste te serán unas desconocidas, en cambio a personas que les guardas algún rencor este te convertirá en poder cuando te enfrentes con ello, serás capaz de matarlo sin sentir remordimiento alguno, aunque sea de tu misma sangre.

- Si estoy segura, comience - el hombre no dijo más comenzó hacer sellos, poniendo una mano en el piso se formó un circulo alrededor de Hinata, esta se sacó las vendas de su brazo derecho, notó lo que su maestro le había dicho el sello que se extendía por su brazo estaba borrándose ya no tenía el color negro de su principio, ahora era gris aguado, su maestro se acercó al brazo de la chico con un kunai, con este repasó los símbolos borrosos del sello provocando que sangre saliera de las heridas absorbiéndose de inmediato en los signos tiñéndose de rojo los símbolos y después tomando un color negro profundo, ese ritual era muy doloroso pero la ojiblanco sabía como soportarlo, después de repasar los signos con su sangre solo faltaba la etapa de sellado, con el mismo kunai el sensei hizo un tajo en la palma de su mano izquierda realizó unos sellos y puso ambas manos el brazo de la chica, haciendo que la chica sintiera como si un hierro al rojo vivo lo pusieran sobre una herida, al terminar el sellado la chica cayo de rodillas, esta vez fue más dolorosa que la primera vez, sudaba por el dolor que de a poco se desvanecía.

- El sellado esta finalizado con éxito - dijo el hombre vendándose su pequeña herida en la mano, tomo unas vendas y se las tendió a la chica - véndate de inmediato, es lo mejor - la chica tomo las vendas y se las acomodó desde el hombro hasta la muñeca.

- Hinata ya es muy tarde, ve a dormir, será mejor que mañana vuelvas - lo dijo más como una orden que una sugerencia.

- Lo haré - estaba algo cansada, de su bolso tomó un saco de dormir se introdujo en él y se durmió casi de inmediato, su maestro ya estaba completamente recuperado y prefirió quedarse despierto durante un tiempo mirando dormida a su alumna, nunca creyó que el sello se debilitara tan rápido en verdad en esa aldea debía hacer alguien muy especial para ella, y estaba dispuesto a enterarse quien era, sin que ella lo supiera por supuesto.

Camino ha Konoha ese día en la madrugada cuando el sol comenzaba a salir entre las montañas, un pequeño ejercito de unos 300 ninjas de la Niebla, de otras aldeas más pequeñas se dirigían a la batalla, aunque no con mucho animo después de todo eran muy pocos, los rumores que esparcieron decían que eran más de mil ni siquiera llegaban a la mitad de eso, peor sería si se encontraban con kuroi hoshi, la kunoichi que sola destruyó todo el ejercito enviado hace unas semanas, ese suceso les había bajado mucho la moral después de todo ellos habían confiado en sus aliados, ya que ellos le habían dicho que Konoha no podría contra un ejercito tan grande, pero en verdad ni siquiera los Akatsuki pensaron que eso podía suceder después de todo a ellos les convenía enormemente que Konoha fuera destruida de esa manera sería más fácil conseguir al jinchuriki, pero no fue asi ya que esa kunoichi desconocida se interpuso en el plan, durante esas semanas después del fallido ataque a Konoha hubo una reunión urgente de los miembros de Akatsuki, para saber si alguno tenía información de esa kunoichi, siendo para todos un misterio después de todo durante esos años sus actividades habían cesado esperando el momento preciso para volver a la acción. Solo conocían los rumores que se extendían por diversos países, aunque no le pusieron mucha atención por que la gente era realmente exagerada cuando aparecía alguien con algo de poder, pero le dieron más importancia después de la destrucción del ejercito de la niebla, se había vuelto una amenaza.

De vuelta al campo de batalla ya los hombre estaban llegando a la entrada de Konoha poniéndose en posición de batalla por ordenes de Kisame.

- Itachi esta todo listo - dijo firmemente a su compañero.

- Esta bien, ahora quiero que todos extiendan una espesa niebla que impida la visión de Konoha de nuestras tropas.

Kisame desapareció de inmediato dando las instrucciones, quienes de inmediato comentaron con su Jutsu de ocultarse en la Niebla.

Mientras tanto los vigilantes en la muralla de Konoha empezaron a notar la extraña neblina que se acercaba en la madrugada de la aldea, dieron aviso de inmediato a la Hokage ya que era algo realmente extraño.

La Quinta llamó de inmediato a todos los ninjas disponibles, todos llegando a la puerta principal de la aldea, la niebla era realmente espesa no se veía casi nada, incluso el Byakugan le costaba pasar por esa cortina de espesa niebla, un poco mejor le iba al sharingan de Sasuke, solo veía sombras entre los árboles y ciertamente eran muchos, después de unos 10 minutos la niebla se disipó y pudieron ver con terror la gran cantidad de enemigos que se extendían en una gran área de el lugar, si no lo hubieran visto no lo creerían, se veían cerca de 3 mil hombres.

- ¿cayeron en la trampa? - preguntó ninja renegado de la Niebla.

- Si Kisame, a sido algo cansado pero todos han caído en mi genjutsu , en este momento creen ver a más de dos mil ninjas como enemigos, creo que durará cerca de 20 minutos la ilusión será más que suficiente.

Para los ojos de la mayoría de los shinobis de Konoha, era una batalla imposible de ganar solo algunos no habían caído en la ilusión, los anbus en mayoría resistieron la ilusión, Sasuke y Kakashi gracias a su sharingan pudieron contrarrestarla, los demás estaban dentro de la ilusión, otro de los que no estaban en la ilusión era Naruto ya que llegó tarde y no alcanzó a caer en el genjutsu, vio a muchos ninjas con expresiones perdidas hasta llegar donde se encontraba Sasuke, Kakashi además de otros anbus pensando que hacer.

- Sasuke, Kakashi-sensei, que esta sucediendo? - preguntó con cara de interrogación.

- Siempre tan lento usuratokashi - respondió molesto Sasuke.

- Lo que Sasuke quiere decir es que estamos bajo ataque., la mayoría ha caído en el genjutsu - respondió Kakashi mirando a Naruto - y como no caíste?.

- Jejeje me quedé dormido - dijo rascándose la cabeza.

- Eso era de esperarse - dijo molesto Sasuke - pero no es momento para esto, pensemos que podemos hacer.

- Es verdad - dijo Kakashi. En ese momento llegó Neji sacándose su mascara mostró una cara de preocupación - Neji, que has visto . Pregunto el peliplateado.

- Casi todos los nuestros están bajo en genjutsu, pero creo que lo han hecho por que he visto que no sobrepasan los trescientos enemigos, tuvieron que caer en este truco para poder tener ventaja, es ingenioso pero algo sucio - el chico miraba hacia el exterior de la aldea - debemos ir y enfrentarlos para darles tiempo a los demás, para salir de la ilusión , después de todo para poner en genjutsu a una gran cantidad de personas eso quiere decir que no podrá mantener por mucho tiempo la técnica,

- Creo que tienes razón vamos de inmediato - dijo Sasuke, despareció seguido por sus compañeros, por alguna razón se sentía excitado con la batalla próxima.

- Otra cosa, que es respecto a los hombres vestidos con capas de nubes rojas, creo que Akatsuki esta aliado con ellos, aunque no alcancé ver de quienes se trataban - dijo el chico, mirando atentamente a Sasuke, este de seguro esperaba encontrarse con su hermano.

Los chicos comenzaron a pelear desesperadamente matando a los que más podían para disminuir la cantidad de ninjas que entraran a la aldea, Sasuke estaba buscando algo inconcientemente, y lo encontró después de hacerse paso a través de algunos ninjas llegó a ver a Itachi que se encontraba junto Kisame sentados calmadamente esperando que los demás hicieran el trabajo. Sasuke se lanzó rápidamente en contra de su hermano pero sintió como Kisase me interponía en su camino, después de todo el Uchiha mayor mantenía el genjutsu y necesitaba estar concentrado, en ese momento sintió algunos gritos que hicieron que el chico decidiera ir a ver que sucedía, luego iría por su hermano, al llegar al lugar de donde provenían solo vio una gran cantidad de cuerpos sin vida y una figura parada frente a ellos, un aura asesina tan intoxicante que casi no se podía respirar rodeaba el lugar, la silueta mostraba que era una mujer, temiendo que fuera algun enemigo se acercó silenciosamente y en ese momento junto a él aparecieron Neji, Naruto y Kakashi alertados por los gritos, quedando sorprendidos al igual que poseedor del sharingan hace un momento.

- Creo que he llegado a tiempo, para divertirme - dijo una voz que provenía de la silueta aún difusa por la escasa neblina que quedaba, aún así por la voz la reconocieron de inmediato era Hinata. La chica después de despertar de inmediato tomó todo lo que se llevaría d vuelta a la aldea en su bolso que se volvió al pesado por la carga, y rápidamente se dirigió de vuelta a Konoha, llegando después del comienzo de la invasión., se hizo camino matando al que se le pusiera en su camino, llamándole la atención al no encontrar ningún ninja de Konoha, hasta sentir la presencia de algunos conocidos, se giró y vio a Sasuke, luego de un momento llegó su primo, Naruto y Kakashi - que sucede acá solo ustedes, defienden este lugar? - preguntó la chica.

- Todos los demás han caído en un genjutsu - respondió Neji, dirigiéndose a su prima.

Entonces es verdad - susurró asi misma, aun así fue escuchada por los demás, quienes le preguntaron a que se refería - pues verán tengo información que dice que Akatsuki esta unido en esta guerra, seguramente habrá miembros de esa organización ahora.

- Esta Itachi . Dijo Sasuke, su voz denotaba rabia e impotencia - es el quien realizó el genjutsu.

- Si es verdad lo que dices - sonrió - será más fácil destruir la ilusión - la chica miró al pelinegro - pero necesito tu ayuda - este asintió, y se acercó a la chica, esta lo agarró del brazo y se llevó de inmediato - ustedes sigan peleando y acaben con los más que puedan - y dicho esto salió raudamente junto al Uchiha. El ojiazul no pudo dirigirle ninguna palabra a la chica, se dio cuenta que no era precisamente el mejor momento por lo cual debería esperar.

Al llegar un lugar relativamente alto Hinata soltó el brazo del chico que parecía confundido, no entendía que quería hacer.

- Sasuke, quiero que actives tu sharingan - este no entendía mucho pero hizo caso - bien ahora realiza el Mangekyo.

- Para que? Que quieres hacer? - preguntó el chico antes de activar su doujutsu.

- Espero y lo verás - dijo la chica - activalo - exhortó la chica provocando que Sasuke se pusiera de mal humor, activó el Mangekyo.

- Ahora por favor concentra todo tu chakra en tus ojos y busca la fuente del genjutsu - haciendo caso el chico en pocos instantes encontró la fuente que era como ya sabía su hermano Itachi.

- Lo encontré - dijo el chico señalando el lugar con uno de sus dedos.

- Bien, ahora con todo el chakra acumulado, imagina que este convierte en algo filoso, luego lánzalo mentalmente hacia el lugar de donde se emite el genjutsu -.

- De acuerdo - el chico hizo lo dicho por Hinata, imaginó una espada lanzándola mentalmente, se sorprendió al ver que la fuente del genjutsu se cortaba con su espada de chakra, en ese momento todos los ninjas que habían caído volvieron en sí, pudiendo hacer frente a los enemigos, haciendo que estos retrocedieran de inmediato, ganando la batalla pero aún no la guerra.

- Que fue eso? - preguntó el chico intrigado por el nuevo poder desconocido hasta el momento del su linea sucesoria.

- Solo era algo que quería probar, si resultaba - se limitó decir la chica.

- como? Dime ahora - dijo irritado el chico.

- Mis ojos tienen una habilidad parecida a la que hiciste recién, pero en este momento no tenia suficiente de mi chakra aún, por lo cual quise ver si tu también la poseías después de todo el Sharingan desciende del Byakugan - comenzó a caminar de vuelta a la aldea - volvamos la Hokage seguramente querrá informes sobre esto.

- No tienes por que decírmelo - inquirió el chico.

Al llegar a la aldea, Hinata se dirigió al despacho de la Hokage para hablar con ella, le contó sobre lo descubierto sobre Akatsuki y que irían tras Naruto lo más pronto posible, aunque omitió algunos detalles que no les pareció importante, además de comentarle que Sasuke, desvaneció el genjutsu, antes de irse pidió el próximo día libre esa noche recuperaría todo su chakra, pero de todas maneras quería meditar sobre lo sucedido en esos días, pero no pudo ser así.

Después de llegar a su departamento se tendió dispuesta a dormir, pero un golpeteo en puerta se lo impidió al abrir vio a su primo, quien solo se limitó a darle la noticia que el día siguiente seguramente sería buscada por miembros de el clan para el eventual enfrentamiento en la mansión Hyuuga, Hinata solo asintió, ella sabía que ese enfrentamiento llegaría tarde o temprano y para ella sería mejor temprano debía terminar con ese asunto familiar de raíz.

Su decisión era la correcta reforzar el sello le daría la frialdad para terminar con ese asunto, esperaba por el momento no encontrarse con Naruto, ya que se dio cuenta que él era el motivo se debilitamiento tan rápido de su sello.

Al día siguiente cerca de las 10 de la mañana golpearon a la puerta, abrió y vio dos ninjas del bouke que le anunciaron la reunión que se llevaría a cabo en pocos minutos y las ordenes de llevarla escoltada hacia la mansión. La chica ya lista para ir, tomo su bolso, el momento de encontrase frente a frente con su padre y hermana había llegado.

CONTINUARÁ …


Espero que les halla gustado hasta el momento, el proximo cap no sé cuando lo pondré.

saludos y gracias por sarse el tiempo de leerlo.