Notas: Este capitulo es algo más largo de lo habitual por que pensé dividirlo en dos pero al final he decido dejarlo como uno espero que les guste.
Naruto, Hinata ni los demás personajes me pertenecen, son de Masashi Kishimoto-sama
Capitulo XXV: Arreglos antes del enfrentamiento.
Pasó un buen rato hasta que el olfato de Kiba y el byakugan de Neji detectaran a Hinata quien estaba apoyada en un añoso árbol cuyas raíces sobresalían prominentes del suelo dando un refugió y escondite para quien lo necesitara, aunque en ese momento no le fue muy útil a la chica, sus buscadores se posaron en frente de ella con miradas indescifrable en ese momento para ella.
- Que quieren? - se limitó a decir, aunque la pregunta estaba demás ya que sabía a que venían era seguro que querían alguna explicación.
- Tsunade-sama quiere hablar contigo urgente - respondió Neji, mirando a su prima quien ni se inmutaba por la situación.
- Esta bien, vamos - dijo de inmediato, los demás pensaban que se iría a negar. Hinata comenzaba a incorporarse y sintió que una mano se posaba en su antebrazo levantándola con rapidez y siendo atraída hacia una persona en cual apoyó sus manos para tropezar con las raíces del árbol, al levantar la mirada se encontró con unos ojos azules que suplicaban alguna explicación.
- Dime que no es verdad lo que dicen todos- la voz de Naruto expresaba ilusión .
Ver los ojos del chico mirándolo directamente sentía que toda su muralla de frialdad se desmoronaba a cada segundo que pasaba, de su interior sacó fuerza para poder hablar.
- Y que dicen? - sus miradas aún se mantenían demasiado cerca parecía que solo ellos existieran en ese momento.
- Que casi matas a tu hermana - el chico necesitaba que eso no fuera verdad, aunque el sabia que las evidencias eran muchas, cuando llegó es verdad que no alcanzó a ver a Hinata ya que esta se fue de inmediato, pero al fijar la mirada en la escena vio a una chica o por lo menos lo que parecía una chica, tirada en el piso en un estado bastante deplorable, solo supo que la chica era la hermana de Hinata por que en su semiinconsciencia los ojos los tenía abiertos con dificultad denotaban que era integrante del clan, además de algunas menciones de cómo era posible que la futura líder del clan perdiera de forma tan fácil.
La ojiblanco aún mantenía su vista fija en los ojos de Naruto, pero no se sintió capaz de seguir con ese contacto, por lo cual se soltó y camino unos pasos hacia atrás dando la espalda al chico, desde el fondo de sí sacó fuerza para poder responderle la pregunta antes hecha sabiendo que el chico se decepcionaría un poco después de todo, él no creía y ella sería la encargada de hacerle entender la realidad.
- Pues lo que escuchaste es verdad - sentía como el dolor surgía en su brazo y en su corazón no era capaz de verle la cara al chico, en ese momento entendía que el sello por algún motivo se debilitaba drásticamente en su presencia, una mueca de dolor se dibujo en su rostro producto del ardor en el brazo siendo notado solo por uno de los presentes, comenzó a caminar en dirección a la aldea - será mejor que nos apuremos.
Los demás salieron del trance de la escena que habían recién presenciaron asintiendo y iniciando el camino de vuelta a Konoha, el regreso fue muy silencioso y algo incomodo, algunos de los presentes le dirigían fugaces miradas a Naruto quien parecía mantenerse al margen sumido en su propio mundo, el otro grupo ya había sido avisado para que frenaran la búsqueda y de igual manera se dirigían de regreso.
En la puerta se encontraron todos los ninjas encargados de la búsqueda, miraban expectantes a la chica que estaba un poco alejada de ellos, esperando ser llevada en presencia de la Hokage. La chica sentía la mirada de todos en su espalda pero lo ignoró y comenzó a caminar en dirección a la torre de la Hokage acompañada por Shikamaru quien era el encargado de esa misión y por lo cual el que debía llevarla con Tsunade.
Aunque los demás ya había terminada la misión sentían curiosidad de lo que pasaría por lo cual comenzaron a seguirlo de una distancia prudente, algunos eran menos prudentes esos si, Sasuke aparentaba que no le importaba yéndose por otro camino aunque después de tomar un poco de distancia de los demás tomó un nuevo camino posándose en uno de los edificios adyacentes a la torre Hokage para poder apreciar que era lo que sucedía, los demás también se quedaron en los alrededores esperando lo que sucedería Kiba estaba ansioso y preocupado por su amiga ya que él sabía que se podía tomar muy mal que atentara contra la vida de un ninja de la misma aldea en especial si era la heredera de un clan con gran influencia daba vueltas por muchos lugares tratando de calmarse pero no lo lograba, Shino lo seguía en silencio aunque en su rostro cubierto no se expresara en verdad le preocupaba su amigo y ahora más Hinata.
Naruto en cambio estaba esperando en la puerto del despacho de la Hokage no pretendía disimular nada, era una prioridad hablar con Hinata y aclarar muchos puntos después de todo desde que había llegado solo habían podido intercambiar solo unas cuantas palabras, sentado meditaba lo sucedido esa mañana y trataba de deducir que habría llevado a la chica a dejar en un estado tan deplorable a su hermano, quizás el no lo entendía por que nunca tuvo hermanos reales pero a Sasuke y a los otros los consideraba como hermanos y siempre pensó que estaban para apoyarse, lo que el no sabía era que no siempre era así.
Los demás estaban realmente de curiosos, Ino, Sakura y Ten-Ten con la excusa de necesitar hablar después con Tsunade se encontraban rondando por los pisos de la Torre Hokage mirando algunos pergaminos para hacer tiempo pero de vez en cuando iban a mirar para ver si ya la reunión había terminado, los demás chicos se encontraban afuera por los alrededores, Chouji se metió en un restaurante para comer algo ya que estaba hambriento, Neji no pudo quedarse por que tenía que encargarse de algunos asuntos con referencia al clan por que estaba algo desordenado desde la mañana por lo sucedido, aunque le preocupara su prima no tenía opción más tarde buscaría la manera de hablar con ella.
Mientras tanto en el despacho de la Hokage se encontraba una impasible Hinata, al llegar acompañada de Shikamaru la Godaime hizo una señal para que se retirara este con la pereza que lo caracterizaba se retiro y se fue a encontrar con su amigo de huesos anchos cociéndolo como lo conocía estaba seguro que lo encontraría en un restaurante no lejos de ahí y por su puesto no se equivocó.
El silencio se vio interrumpido por un fuerte golpe en la mesa que hizo saltar del susto a Shizune, quien le dirigió una mirada atemorizada a su maestro quien se notaba estar algo molesta ya que un aura ensombrecía el espacio alrededor de la Hokage.
- Shizune, vete - fue una orden que la chica no necesitó escuchar dos veces, hizo una reverencia y salió casi corriendo de ahí.
- Hinata necesitas darme muchas explicaciones ahora - la voz de la rubio era prepotente y algo insultante.
Hinata no se sentía intimidada por la actitud de la Hokage pero de cierto modo la desconcertaba después de todo hace mucho que alguien no le hablaba así o mejor dicho no se atrevía a hablarle así, no pudo evitar recordar la ultima persona que le habló de esa manera fue cuando fue recomendada para una misión y al enterarse que era una desterrada Hyuuga la menospreció frente a todos, lamentablemente fue lo ultimo que hizo en su vida, aunque debía admitir que no fue una sabia decisión por que después de eso la persiguieron por un tiempo hasta se dieron cuenta que era algo inútil. Aunque era obvio que no haría lo mismo con la Hokage, era compresible su enojo ya que ella era la responsable de lo que sucedía en la aldea. Se acercó hasta quedar a pocos metros de la Hokage quien la miraba a los ojos con algo de enojo y decepción cosa que la perturbó un poco.
- Necesito que sea más especifica Hokage-sama - dijo haciendo una cortés reverencia.
- Quiero saber por que Hinata? - su voz sonaba algo menos molesta que antes - Por que llegaste a estos extremos.
Hinata seguía en silencio dejando que la Princesa de la babosas continuara.
- Tu hermana esta en estado critico, sin mencionar los problemas internos en el clan Hyuuga, al perder su heredera temo que pueda haber una revuelta interna, y este momento no es precisamente el mejor momento para problemas dentro de la aldea - la voz de la mujer sonaba más preocupada ahora que molesta, parecía reflexionar para si misma aún así Hinata escucho todo lo que dijo.
- Tsunade-sama creo que usted estuvo presente en la pelea y pudo ver que era una batalla a muerte estoy segura que Hanabi no hubiera dudado en matarme si lo hubiera podido hacer lo vi en sus ojos, siendo esta la razón por la cual pelea un poco más en serio quizás me excedí un poco, pero lo solucionaré Hokage-sama no se preocupe por pequeñeces recuerde que Akatsuki se mueve y su principal objetivo esta en Konoha - después de decir esto la ojiblanco se inclina apoyándose en una de sus rodillas - estoy dispuesta a recibir mi castigo por atentar contra la vida de un ninja de Konoha.
Tsunade se había quedado sin habla, después de unos minutos reaccionó por lo que dijo la chica, no la podía castigar después de todo la batalla fue propuesta por el clan además había sido publica, en cualquier tipo de batalla es posible la muerte de uno de los contrincantes. Así se lo comunicó a la chica quien se levantó y con una cortés reverencia salió del despacho, sin imaginar lo que vendría más adelante algunas visitas inesperadas se acercaban raudamente a Konoha ocultas entre las sombras del bosque esperando poder entrar a la aldea ninja sin ser detectados.
Momentos antes el Kazekage de la aldea de la Arena estaba recorriendo las calles de Konoha en silencio junto a sus hermanos, era verdad que ya debería haber estado en camino de vuelta a su aldea por que el estar mucho tiempo fuera podía provocar algún interés en atacar la aldea, pero no podía irse sin antes hablar con su rubio amigo, de cierta manera esa mañana cuando estaba presente en la batalla de esas hermanas pensando que sería como cualquier otra pero su opinión cambio radicalmente a través de la batalla en el momento donde daba por sentado que la peliazulada le daría el golpe final a la chica esta se abstuvo de hacerlo ante la presencia de Naruto, la chica le parecía conocida de algún lado pero no la recordaba lo que si le preocupaba era su amigo quien era muy transparente con referencia a sus sentimientos quizás el no entendía muy bien el amor pero podía notar que el rubio sentía algo muy fuerte por esa chica y por lo que vio parecía ser reciproco, aunque se notaba cierta tensión entre ellos.
Al llegar a la calle principal sintió la presencia del portador del Kyubi, alejándose de sus hermanos sin dar explicación se dirigió a hablar con él, los hermanos de Gaara acostumbrados a la actitud de este no hicieron pregunta alguna y se dirigieron a la puerta de la aldea para esperarlo.
Gaara no se caracterizaba por ser muy elocuente con las palabras ya que gran parte de su vida fue temido por lo cual no tuvo muchas conversaciones en gran parte de su vida. Miraba al chico desde una distancia prudente por que al parecer aún no se daba cuenta de su presencia.
Naruto aún sumido en sus pensamientos esperaba con una paciencia poco característica el termino de la reunión para poder hablar con Hinata, pero un presencia lo sacó de sus tribulaciones volteó la mirada hasta encontrarse con Gaara quien estaba apoyado en la pared con los brazos cruzados en frente de él, no era del tipo que comenzaba una conversación por lo cual estaba esperando que el rubio comenzara con la conversación, pasaron algunos minutos en el silencio entre ellos, ninguno parecía querer hablar.
- Que haces por acá Gaara - soltó el rubio sin ánimos algo poco característico del chico siempre entusiasta, lo que hizo que el ojiverde se extrañara.
- Solo pasaba por aquí - miro al ojiazul - y me llamó la atención verte tan callado.
- Espero a alguien - respondió el chico mirando nuevamente la entrada de la torre Hokage.
- Quizás no deba meterme pero creo que debes ser más explicito con esa persona - Gaara comenzó a caminar alejándose de Naruto - hay personas realmente distraídas.
Al rubio le pareció algo extraño lo que el chico le dijo, él no era ese tipo de personas pero por algún motivo se sintió mejor después de escuchar esas palabras, le agradeció mentalmente para volver a mirar hacia la puerta pero ahora sus ojos estaban decididos.
El Kazekage ya iba en camino hacia la aldea, en silencio como siempre sus hermanos lo acompañaban, se sentía mejor por poder ayudar a su amigo, en ese momento sintió una presencia que se dirigía en camino contrario, antes de poder reaccionar las tres presencias pasaron a gran velocidad a unos metros de ellos, tal vez deberían haber avisado a Konoha, pero por alguna razón esas presencias no parecían ser amenazadoras para Konoha, o por lo menos eso creía sentir, después de esa pequeña intromisión siguieron su camino a Suna.
De vuelta en Konoha una chica estaba saliendo del despacho de Tsunade después de haber hablado algunas cosas que pensaba hacer en la aldea pidiendo por supuesto la autorización de la Godaime esta aceptó un tanto preocupada pero sabía que eso ayudaría para futuras batallas.
Al bajar las escaleras se encontró con Sakura, Ino y Ten-Ten, trató de ignorarlas pero fue algo imposible ya que la rodearon haciéndole un sin fin de preguntas que ella se limitaba contestar con monosílabos o con gestos de la cabeza, antes que continuarán con la conversación Hinata interrumpió anunciándoles que la Godaime quería conversar con ellas, estas fueron de inmediato pudiendo así salir por fin de ahí.
Al llegar a la puerta se encontró cara a cara con Naruto quien estaba en puerta que daba a la calle, antes de poder reaccionar Hinata sintió como el sonrojo inundaba sus mejillas tener tan cerca al chico que desde pequeña le quitaba el sueño siempre la desarmaba sentía la fragancia intoxicante que emanaba el rubio era algo irresistible.
Naruto al estar tan cerca de Hinata sentía que un gran calor recorrer su cuerpo, el olor de la chica le llegaba a su nariz y lo extasiaba, la miraba a los ojos y con alegría notó que el sonrojo que la acompañaba antiguamente volvía quizás la antigua Hinata solo estaba esperando que alguien la volviera a despertar y en ese momento Naruto había decido que ese sería él.
Sus miradas se perdían la una en la otra luego de un momento se separaron con rapidez, aún algo avergonzados para eliminar el incomodo silencio el rubio comenzó a hablar.
- Como te fue con Tsunade-obachan? - cruzó sus brazos detrás de su cabeza mostrando una gran sonrisa.
- Le he explicado ciertas situaciones y me ha entendido perfectamente - comenzó a alejarse de ahí - ahora debo ir con mi hermana … - antes de poder continuar hablando Naruto le tomó uno de sus brazos y la miró con seriedad.
- Que pretendes hacer Hinata - la acerco hacia sí - necesito hablar contigo - al mirar a la chica vio una mueca de dolor en su rostro por lo cual la soltó de inmediato - gomen no creí que te agarrara tan fuerte.
- No es nada solo un herida - no quería explicar la cuestión del sello - no te preocupes solo quiero hablar con mi padre y necesito que Hanabi este conciente.
- De acuerdo te acompañaré - dijo el chico.
- Lo siento Naruto pero ahora esto debo hacerlo sola - pero el rubio no se daría por vencido tan fácilmente.
- Lo siento aún mas yo pero no dejaré que vallas sola aunque tengo que ir a la mala - dijo testarudamente el chico.
- Esta bien pero solo con una condición cuando lleguemos al hospital me esperaras afuera - el chico dudo un poco pero acepto finalmente.
Comenzaron a caminar hacia el hospital siendo observados por algunas personas en la distancia.
- Viste lo que yo vi? - preguntaba a su compañero el chico de las mejillas tatuadas.
- Creo que sí, parece que Hinata no ha cambiado tanto después de todo - contestaba monótonamente el domador de insectos.
- Pero por que tiene que ser con ese baka de Naruto - bufaba molesto Kiba el había sido por mucho tiempo compañero de Hinata al igual que Shino, él sabía que desde pequeños la chica sintió algo muy fuerte por el distraído rubio, ese sentimiento parecía hacer volver a la antigua Hinata, golpeó fuertemente el piso trizándolo un poco le molestaba de sobremanera sabía que estaba exagerando pero no lo podía evitar Hinata era muy importante para él.
En otro lugar vio como Naruto se alejaba con Hinata, este decidió irse a entrenar un poco pero antes de poder irse se topó con unos ojos color jade que lo miraban directamente.
- Sasuke-kun, Tsunade-sama quiere a todos reunidos lo antes posible - su voz sonaba algo preocupada.
De vuelta con Naruto y Hinata estaban por llegar al hospital, el chico se fijó en la muñeca de la chica y vio la pulsera adornándola, sonrió al recordar ese día.
- Veo que te gusto mi regalo - soltó el chico de improvisa haciendo que la chica en principio no entendiera a lo que se refería pero cuando vio que el chico no le quitaba la miraba a su brazo en especifico la pulsera.
- Si es muy hermosa, gracias - miraba sus manos algo incomoda - aunque el otro regalo también me gusto - al decir esto entro rápidamente al hospital dejando a un sorprendido Naruto.
Al entrar al hospital su velo de frialdad volvió a rodearla, pregunto a la recepcionista cual era la habitación de Hyuuga Hanabi, esta le dijo que las visitas estaban vetadas solo a parientes cercanos, pero una solo mirada amenazante de la chica bastó para que le digiera donde se encontraba.
Subió las escaleras con rapidez su hermana se encontraba en el tercer piso en la habitación 303 de cuidado intensivo, llegó a la puerta y la abrió con delicadeza encontrándose con su hermana conectada a muchas maquinas que le permitían por el momento continuar con vida, al verla en ese estado reflexionó que quizás se había pasado pero lo hecho ya hecho esta, no vale la pena arrepentirse.
Miró a un lado de la habitación y encontró junto a la cama de la chica a Hyuuga Hiashi quien la miraba no con desprecio sino con una mezcla de tristeza y decepción, le extraño un poco pero prefirió ignorarlo para poner en marcha el plan.
- Que vienes a hacer Hinata¿darle el golpe final a tu hermana? - preguntó el hombre.
- En realidad eso no me trae por acá, quisiera hacer un trato contigo Hiashi - se sentó en una silla frente al líder del clan.
- Y que puedes ofrecerme que me interese - dijo lentamente.
- Lo más importante para ti, tu heredera y la subsistencia del clan - una sonrisa adornaba el rostro de la chica, seguramente sabía algo desconocido para muchos.
- Te escucho - dijo algo sorprendido por la revelación de su hija.
Se sintió satisfecha al atraer el interés de su padre, parece que sería más fácil de lo que pensó.
- Sabrás que mi hermanita esta en un mal estado de salud después de nuestro desafortunado encuentro, sin heredero la anarquía comenzará a surgir dentro del clan en especial si su futuro supuesto líder perdió frente a una exiliada del clan, alguien inferior - cruzó los brazos frente a ella de manera reflexiva - le propongo cederme temporalmente las riendas del clan, mientras necesite de ellos, una batalla se avecina y sin el debido conocimiento muchas vidas se perderán en vano.
El líder del clan escuchaba y casi no lo creía, su propia hija a la que creyó muy débil tiempo atrás lo estaba chantajeando y muy bien por que en todo lo que decía le hallaba lógica y razón.
- Veo que lo has planeado bien - la miro inquisitivamente - y si me negará al trato ¿Qué harías?.
- Tendría que hacerlo a la fuerza y eso traería muchos problemas que deseo ahorrarme - se levantó para salir de la habitación - aunque no creas que titubearé si escucho una negativa.
Antes de salir de la habitación una voz la detuvo, se volteo a mirar.
La cabeza del clan se daba cuenta que no tenía otra alternativa, debía ser realmente humillante tener que ceder ante ella, quizás si fuera otro tipo de persona lo disfrutaría pero lo que estaba haciendo era necesario para tener un futuro y eso la Hokage lo entendía perfectamente.
El hombre de repente parecía que los años se le habían venido encima, con una voz que no parecía la de él, acepto el trato.
Hinata al escuchar esto se acercó a la cama donde estaba tendida Hanabi, con ágil movimiento de sus manos cortó todos los cables que la mantenían con vida, Hiashi miraba el proceder de la chica que no era el típico de los médicos, lo primero que decía hacer era estimular los pulmones para que comenzara el trabajo involuntario y sin ayuda de maquinaria, lanzó una pulsación eléctrica para estimular los pulmones a la cuarta pulsación los pulmones comenzaron a reaccionar espirando e inspirando con dificultad pero regularmente, lo próximo era ver si el corazón tenía algún daño o desorden en las pulsaciones por suerte no había sufrido daños graves por lo cual comenzó a curarlos, las heridas de los brazos estaban ya totalmente curadas Tsunade y Sakura habían hecho un buen trabajo, pero la chica seguía inconciente posó una de sus manos en la cabeza de su hermana concentrándose analizó la cabeza tenía algunos daños que Tsunade ya se había encargado por lo cual la inconciencia era a causa del agotamiento del chakra, para que despertara de inmediato le trasmitió un parte de su chakra, al terminar la chica abrió los ojos lo primero que vio fue a su hermana por el cansancio no pudo moverse.
Al verla despierta decidió que era tiempo de irse ahora tenía que ir a encargarse de otros asuntos.
- Mas tarde iré a la mansión para afinar los detalles - miró a su hermana - espero que Hanabi-neesan se mejore pronto - le sonrió y salió dejando a la chica recién despierta con muchas preguntas que su padre tendría que responder y que de seguro no le gustarían mucho.
En la sala de espera estaba Naruto algo aburrido, se acercó a él para irse - en la salida del Hospital se encontraron con Ino, quien le ordenó a Naruto presentarse de inmediato con la Hokage, Hinata no estaba llamada por lo cual de despidió de ambos y se dirigió hacia su departamento para ir buscar todo lo necesario.
Al llegar al departamento tomó varias instrumentos y objetos obtenidos de su sensei, llenó el bolso quedando realmente abultado, salió para dirigirse a las zonas de entrenamiento.
Todos estaban presentes frente a la Hokage costó un tiempo juntarlos a todos pero lo lograron, presentes estaban Shino, Kiba, Neji, Sakura, Sasuke, Chouji, Shikamaru, Lee, Ten-Ten, Sai y por ultimo llegaron Ino junto a Naruto.
Tsunade-sama comenzó a hablar.
- He obtenido información que deseo compartir con ustedes, la mayoría conoce a la organización llamada Akatsuki - muchos recordaban los fatídicos encuentros con esos hombres - ellos se han vuelto a movilizar y posiblemente en poco tiempo vendrán a Konoha en busca de su ultimo objetivo - la rubio le dirigió una mirada a Naruto quien en ese momento su rostro mostraba mucha tristeza.
- Y cual es su objetivo Tsunade-sama? - preguntó Shikamaru.
- Eso no me corresponde decirlo a mi, sino a la persona implicada - muchos no entendían a que se referían la Godaime pero unos cuantos conocían la verdad, Sakura y Sasuke miraban atentamente a su compañero de equipo, Sai también lo miró disimuladamente.
- Entonces lo que buscan es a alguien - el perezoso chico tenía una mente aguda, en su mente recordaba que hace muchos años atrás esa misma organización secuestro a el Kazekage para extraerle el Shukaku, entones si sus deducciones estaban en lo correcto en la aldea debía hacer alguien que contenía al igual que Gaara un bijuu, aunque aún no sabía quien era tenía algunas sospechas.
Tsunade asintió - por esta razón quiero que se sometan a un entrenamiento, su instructor lo espera.
Todos los presentes la miraban, antes poder preguntar nada ya los había despachado camino a los campos de entrenamiento. Muchos se preguntaban quien sería el supervisor del entrenamiento, al llegar empezaron a buscar a alguien, hasta que sus ojos se toparon con alguien en la sombra de un árbol que parecía estar durmiendo junto a un bulto.
- Hinata? - preguntaron al unísono la mayoría.
La chica abrió los ojos mirándolos a todos.
- Por fin llegan - su voz denotaba pereza - creo que es hora de comenzar el entrenamiento … - pero antes de seguir con la explicación sintió las miradas de todos - que sucede?
- Tu nos entrenarás? - preguntaba algo molesto Sasuke.
- Si, acaso Tsunade-sama no se los mencionó - "era típico de ella" pensó la chica.
- En realidad no lo hizo, solo dijo que íbamos a entrenar con alguien - añadió la pelirrosada.
- Pues ahora los saben, no hay tiempo que perder comencemos - la chica se acercó al bolso volteándolo para dejar caer su contenido en el piso - como ya conozco sus niveles
de habilidad nos concentraremos en mejorarlas.
Todas estaban en silencio mientras miraban los muchos artículos en el piso.
- Tomaremos las mejores habilidades de cada uno para mejorar entre ustedes - tomo una serie de pequeñas pesas y se las entrego a cada uno excepto a Lee - lo primero que harán es ponerse esto en manos y piernas exceptuando Lee quien ya esta familiarizado con este tipo de entrenamiento y no le sería de utilidad, por lo cual por hoy haré un entrenamiento especial con el mientras ustedes de acostumbran a las pesas.
Esas palabras hicieron que Lee se sintiera muy feliz y comenzara a llorar citando la llama de la juventud y a su antiguo maestro.
Los de más se pusieron las pesas sin sentir ningún esfuerzo, miraban incrédulos si eso les sirviera de algo.
- Hinata, estas cosas no pesan nada - mencionó Naruto, los demás estaban de acuerdo.
- Es verdad es muy fácil - decía arrogantemente Sasuke.
- Creo que somos muy buenos - decía feliz Ino.
- Somos geniales - añadía la kunoichi de las armas.
Los demás estaban en silencio mirando según ellos esas inútiles cosas, Neji miraba a su prima de segura esas cosas tenían un truco.
Hinata miró a los chicos tan campantes que decidió comenzar su suplicio.
- Casi se me olvida - haciendo una serie de sellos - liberar¡¡¡
Al terminar de gesticular la palabra se sintieron un centenar de golpes contra el piso, todos los chicos estaban de rodillas con las manos y pies pegados en el piso. Muchos miraban a Hinata buscando alguna respuesta.
- Ese es el verdadero peso al que deberán acostumbrarse - miró a Lee - por cierto Lee cual es el peso que usas en este momento.
El ninja de cejas pobladas miró a la ojiblanco y haciendo la pose de chico guay dijo - una tonelada por extremidad.
- QUEEEEEEEEEE¡¡¡¡¡¡ - gritaron todos muy asustados, mirándose las pesas.
- Entonces ustedes levantarán media tonelada, por el momento - se acercó a Kiba que estaba muy incomodo, tomó uno de sus brazos y lo levantó sin problema - tendrán que encontrarle el truco a esto, regresaré unas horas para ver su progreso, mientras tanto Lee vamos.
- Yoshhh - dijo poniendo su mano frente a la cabeza, siguió a Hinata a quien la estaba cansando un poco la llama de la juventud de Lee.
Los demás solo vieron como ambos se alejaban al campo de entrenamiento aledaño, al llegar ahí Hinata activó el byakugan para poder examinar bien sus conductos de chakra que estaban asombrosamente subdesarrollados sabiendo eso no le sorprendía que no pudiera hacer ningún genjutsu o ninjutsu.
Lee se sentía algo incomodo por la mirada de Hinata con el byukugan activado al igual que Neji sentía que podía meterse en sus más profundos pensamientos y temores.
- Lee quiero que hagas un ninjutsu - el chico la miro desconcertado - cualquiera no me importa que sea una básico.
Una aura de depresión envolvió a Lee - lo siento pero no puedo hacerlo.
- Solo quiero que lo intentes - activo su Byakugan - creo saber por que no puedes usar esas técnicas solo quiero estar segura.
- De verdad - la luz volvió a los ojos de Lee, entonces hizo algunos sellos para realizar el Henge no jutsu, pero como siempre no resulto nada, miró a Hinata quien recién había desactivado su byakugan esbozando una sonrisa meditando la solución.
- Creo saber que hacer - comenzó a caminar hacia el área donde se encontraban los demás - Lee quiero que hagas 10.000 lagartijas mientras no estoy si terminas mientras no estoy vuelve a repetirlas.
Al llegar donde los demás ninguno aún había logrado incorporarse tan solo un poco, aunque eso era algo de menos lo que importaba en ese momento era otra cosa, se acercó a Naruto liberando el peso para que se pudiera incorporar, lo mismo hizo con Sasuke y Neji.
- Los demás sigan en esto - miró a los chicos - ustedes síganme por favor.
- Que vamos a hacer - pregunto Sasuke, el quería demostrar que podía con el entrenamiento.
- Haremos un ritual para ayudar a un compañero - solo dijo eso y comenzó a caminar de vuelta a donde estaba Lee.
- Como ustedes son los dueños de la mayor cantidad de chakra entre los demás necesito de ustedes para poder desarrollar a la fuerza los conductos de chakra de Lee - al escuchar esto el chico se paró en seco y se incorporó.
- Es verdad eso - estaba algo ilusionado.
- Pues en teoría si, pero debo advertirte que es muy doloroso, no hay sufrimiento que se le compare ni siquiera después de usar el loto inverso - la mirada era sombría - estas dispuesto a someterte a uno de los dolores más insoportables que sufrirás en vida?.
- Por supuesto, ser más fuerte es mi objetivo - hizo pose de chico guay - es mi camino ninja.
- Entonces ustedes están dispuestos a ayudar a Lee - todos los chicos asintieron - entonces iré en busca de Tsunade-sama necesito de sus amplios conocimientos médicos para este ritual. Por el momento necesito que comiencen a concentrar chakra en sus palmas de la mano en especial Naruto.
El aludido solo asintió el sabía que contenía una ilimitada cantidad de chakra y estaba feliz que le sirviera para ayudar a un amigo.
Hinata se retiró y luego de unos quince minutos estaba de vuelta con Tsunade quien venía con una cara muy seria y hasta daba miedo. Miró a lo presentes analizando la situación.
- Hinata estas segura de esto? - miró a la chica, quien solo asintió.
- Tsunade-sama si Lee esta dispuesto a esto yo lo haré - miró a los chicos quienes aún concentraban chakra.
La hokage solo suspiró y asintió comenzando los preparativos, situaron a Lee en el medio de un cuadrado y varios signos dibujados con la sangre de Hinata para poder comenzar el ritual, cada uno de ellos se debía poner en un vértice de dicho cuadrado mientras la godaime debía estar junto Lee quien se había quitado la parte de arriba de su habitual malla.
- Comiencen a expulsar chakra por sus manos - ordenó a la Hokage quien hacían una variedad de complicados sellos acumulando en sus manos el chakra que expulsaban los shinobis - expulsen más no es demasiado, apresúrense - exhortaba la Hokage haciendo que los chicos empezaran a quedar agotados, Naruto estaba totalmente concentrado en ayudar a Lee haciendo que chakra suyo se mezclara con el de Kyubi mandando mucho chakra a la godaime quien seguía concentrada en introducirlo en los conducto de Lee para abrirlos y hacer que se expandan por el violento flujo de chakra, el chico no aguanta el dolor por lo cual lanzo un grito de mucho dolor, Neji, Sasuke, Naruto y Hinata seguían mandando chakra solo había una oportunidad y debían aprovecharla, la Hokage estaba agotada solo faltaba un poco debían lograrlo sus manos le dolían pero sabía que no era nada comparado con el dolor que Lee estaba sintiendo en ese momento.
- Falto poco - susurraba Tsunade, el ultimo incremento de chakra hizo que los chicos quedaran casi sin energía, excepto por supuesto Naruto.
La Godaime esbozó una sonrisa de satisfacción - lo logramos - se sentó en el piso con la respiración entrecortada, se acercó a Lee que estaba inconciente a causa del dolor pero sin ninguna herida despertaría en cualquier momento.
Tanto Hinata como Neji y Sasuke estaban exhaustos habían usado más del 80 de su chakra, pero lo habían logrado eso era lo único que importaba en ese momento.
Se quedaron acostados cerca de una hora recuperando el chakra perdido ya que Tsunade antes de irse les extendió una pastillas de recuperación de energía haciendo que la recuperación fuera más rápida, la hokage se fue de inmediato ya que se había escapado de sus asistente y de seguro estaría buscándola por todos los lugares que ella frecuentaba en la aldea..
Al incorporarse todos, fueron hacia el lugar donde se encontraban los demás, ya por lo menos habían avanzado algo Sakura e Ino estaban de pie aunque con dificultad, Shikamaru estaba sentado meditando o mejor dicho durmiendo, Kiba estaba parado y movía los brazos con algo de dificultad pero era increíble que en tampoco dominara ese excesivo peso, Chouji comía papas fritas con mucha naturalidad incluso con las pesas, Shino estaba de pie apoyado en una árbol, Sai dibujaba tranquilamente a la sombra de un árbol.
- Veo que han avanzado mucho con esto ahora - mirando a Neji, Naruto y Sasuke - pónganse las pesas, todos estarán durante una hora más acá, Kiba, Shino, Sai y Chouji aumentaré su peso al doble, chicas traten de concentrarse más, están quedando atrás.
La ojiblanco volvió con el chico de cejas pobladas que comenzaba a despertar.
- Ahora has un ninjutsu - ordenó la kunoichi.
Lee hizo las posiciones de manos y grito - Henge no jutsu - por primera vez para sucedió algo una capa de humo apareció, al disiparse pudo ver la transformación, una gran gota aprecio en la cabeza de Hinata, al ver e que se había convertido el chico, aunque era de esperarse, ahí en frente de ellos estaba Gai-sensei, no era mucha la diferencia pero eso demostraba que el ritual había tenido éxito, en ese momento la vida de Lee se habría a infinitas posibilidades.
El chico se miró comenzando a gritar y a saltar liberando unas cuantas lagrimas de sus ojos. En ese momento la llama de la juventud ardía como nunca en el chico, no podía esperar para que su antiguo sensei viera lo que podía hacer, pero en ese momento una mano en su hombro lo volvió a la realidad. Era la ojiblanco quien le tendía unos cuantos pergaminos.
- Tendrás que estudiar mucho acá hay unos cuantos ninjutsu y genjutsu que puedes comenzar a practicar, te serán muy útiles - es chico los recibió muy alegre - pero debo decirte que por el momento no le menciones a nadie sobre esto será tu arma secreta.
Lee se sintió algo triste por no poder decírselo a Gai pero aceptó, hizo una profunda reverencia agradeciendo todo a Hinata mientras que ella respondía que a la que tenía que agradecer a la Godaime, después de eso Lee comenzó practicar varios ninjutsu y mostró una curiosa habilidad para los genjutsu siendo supervisado por Hinata que se encontraba sentada esperando que la hora se cumpliera para dar por finalizado por ese día el entrenamiento.
Ya estaba anocheciendo por lo cual decidió ir a ver como estaban los demás llamó a Lee para avisarle que el entrenamiento había terminado pero este se negó enérgicamente ya se había propuesto en dominar todas técnicas contenidas en los pergaminos que la ojiblanco le había facilitado, Hinata no insistió era caso perdido después de todo ese chico desde siempre fue así, se levantó a para irse advirtiéndole que no se excediera demasiado aunque sabía que de todas maneras lo haría. Seguramente se quedaría toda la noche practicando los diversos jutsus.
Al llegar todos parecían haber avanzada bastante rápido los chicos yo podían moverse con gran libertad ensayando con luchas entre ellos para poder acostumbrarse a el gran peso, la chicas también en especial Sakura quien por su manera tan explosiva de ser se dedicó a derribar unos cuantos árboles al igual que su rubia amiga, en cambio Ten-Ten estaba ensayando su certera puntería. Al sentir la presencia de la kunoichi todos voltearon a verla, estaban realmente cansados pero se sentían bien al lograr el objetivo.
- Veo que todos lo lograron - se acercó para poder hablar con todos - las pesas no se las sacarán ni día ni noche hasta que sean parte de ustedes - miró sus caras sudadas - veo que la mayoría solo a usado la fuerza física olvidándose de la espiritual - lo chicos miraban intrigados - esa lección será mañana creo que están muy cansados.
- Y Lee donde está? - interrumpió la kunoichi experta en armas.
- Seguirá entrenando, él lo decidió así - miró los demás notando que en sus miradas de instalaba una fuerte determinación.
- Si Lee entrena, yo no me quedaré atrás - dijo el rubio con entusiasmo - después todo seré el futuro Hokage.
Los demás miraron al rubio asintiendo afirmativamente.
- Y bien Hinata - dijo el chico entusiasmado - cual es el siguiente paso.
La chica solo suspiro algo divertida ante la situación - pues necesito que me sigan - los demás se incorporaron en silencio, llegaron hasta una cascada en la que desembocaba un lago, Hinata sacó dos pares de pesas y se las puso en sus extremidades liberando el peso se hundió un poco en el piso, caminó hasta la orilla del lago posando sus pies en el lugar sin producir onda alguna en el agua, saltó he hizo algunas acrobacias con una gran gracia dejando embelezado a más de alguno por los armoniosos movimientos, a uno en especial le vinieron unos recuerdos de su tiempo como genin cuando iba en busca de el bikochuo para encontrar a su amigo rival, la noche cuando vio a esa chica en el agua, nunca supo quien era hasta ese momento, todo le parecía claro como el agua.
- Ahora quiero ver como lo hacen ustedes - los miró señalándoles que entrara.
- No pienso hacer esas cosas - dijo molesto Sasuke, quizás una chica se vería bien pero un hombre sería algo ridículo por decir lo menos. Los demás chicos estaban de acuerdo con el poseedor del sharingan.
A Hinata le pareció algo gracioso la cara que ponían los chicos al pensar que debían hacer esas acrobacias en el agua, se sentía tentada a seguir el juego pero ya era tarde y debían terminar pronto la sesión de entrenamiento - no se preocupen solo espero que se mantengan en la superficie y traten de no mover el agua.
Algunos más aliviados por la aclaración comenzaron a entrar algunos se mantenían no el agua hasta la rodillas por el peso, otros aún más en el fondo, las que parecían destacar en el control era Sakura e Ino por su fuerte entrenamiento como ninja médicos su control de chakra era preciso, otro que parecía no costarle era a Neji gracias el estilo de lucha familiar su control era tan bueno como el de un ninja medico, los demás parecían estar con algunos problemas para mantenerse en la superficie, luego de unas dos horas desde que comenzó a caer el sol dando paso a la pálida luna en ese cielo despejado.
Ya todos parecían haber entendido el método por lo cual, ya se podían mantener en la superficie sin embargo a cierta persona parecía costarle aún más, la mezcla de los chakras del rubio producían una interferencia haciendo algo inestable su equilibrio.
Eran cerca de las nueve de la noche y todos ya se retiraban exhaustos a sus hogares, mañana habían concordado encontrarse en ese mismo lugar a las siete de la mañana. Antes de irse Neji se acercó a Hinata diciéndole que necesitaba hablar con ella, pero esta dijo que ese día no podría pero si mañana y mando a decir a Hiashi que no la esperara por resolver los asuntos pendientes, el genio miró algo extrañado preguntando la razón de ese mensaje pero la chica solo sonrió y le dijo que mañana se enteraría a primera hora de los acontecieres dentro del clan, tuvo que dejar la conversación ya que su compañera de equipo la estaba esperando para que ambos fueran a buscar a Lee y obligarlo a no seguir entrenando.
Antes que de fuera la ojiblanco hizo una sutil señal al rubio para que este se quedara ya que era el único sin lograr estar completamente en la superficie, por la cual la chica decidió quedarse un tiempo más con el para dedicarse a todos los detalles por supuesto eso no le molestaba para nada al contrario le era muy grato estar en compañía del rubio.
El chico se esforzaba demasiado quizás ese era parte de su falla, al tener una gran cantidad de chakra no necesitaba esforzarse tanto en expulsarla ya que esta casi salía involuntariamente.
Después de un rato Naruto comenzó a captar y cada vez más rápido lograba mantenerse en la superficie.
Un rato después ambos estaban sentados frente al lago descansando.
- Hinata - comenzó diciendo el rubio - este entrenamiento de verdad servirá? - su voz sonaba algo apagada, cosa que notó de inmediato la ojiblanco.
- Eso creo, pero hay que recordar que nuestro oponente es Akatsuki no podemos confiarnos -.
- Lo mismo dijo Tsunade-bachan, yo no quiero los demás salgan heridos después de todo lo que buscan es a mí - Naruto no sabía que Hinata ya estaba al tanto de él era el portador del bijuu de las nueve colas, pero estaba decidido a contárselo en ese momento aunque le doliera en el alma su rechazo si llegaba suceder pero no podía ocultar algo tan importante en su vida. Hinata estaba atenta a cada palabra del rubio.
- Hinata quizás esto haga que cambies tu forma de pensar de mi, pero no puedo seguir ocultándolo, recuerdas que hace muchos años el Kyubi atacó nuestra aldea - la chico solo asintió - pues ese monstruo que mató a mucha gente fue encerrado en un niño - su voz se apagaba a cada silaba que salía de su boca - ese niño … - las palabras se le atragantaban negándose a salir de su garganta - era yo.
Hubo un pequeño silencio, por algún motivo el chico no podía mirar el rostro de la peliazulada si veía en sus ojos desprecio no lo podría soportar.
Hinata quien estaba a su lado se incorporó quedando en frente del chico.
- Escucha muy bien lo que te voy a decir - su voz sonaba realmente dulce como en los tiempos de antaño lo que hizo que el chico levantara su rostro para quedar a escasos centímetros el uno del otro - nunca pensaré que tu eres un monstruo, tu siempre serás quien eres con el Kyubi dentro o no de ti, desde hace mucho que lo sé y no ha habido ningún momento en que pensara en ti como un monstruo - su voz ahora era molesta - cuando recuerdo el tiempo en que éramos pequeños y los prejuicios de los adultos envenenaban a los pequeños sin siquiera saber por que ese desprecio - sus manos estaban apretadas al punto que se estaba dañando al incrustarse las uñas en la palma de las manos - ese dolor no puede compararse con nada, pero sé que los demás entenderán si decides contarles la verdad, recuerda que tu objetivo es ser Hokage algún día.
Naruto solo escuchaba las palabras tratando de asimilar su significado, recordaba en ese momento de manera fugaz la conversación con la ojiblanco antes de la batalla con Neji, con tan solo unas cuantas palabras le volvió el animo y la confianza para poder ganarle al genio del Bouke.
Esta situación era muy parecida con la dicho por Hinata, Naruto no pudo evitar esbozar una sonrisa llena de esperanza y alegría, en un impulso que no pudo contener la rodeo abrazándola desesperadamente como si en ese momento fuera el fin del mundo, el abrazo era aprensivo como si fuera a soltarla ella desaparecería, la chica ante la sorpresa quedo estática pero al reaccionar correspondió cariñosamente el abrazo, asi quedaron por unos momentos que parecían eternos.
Al separase un poco sus miradas se perdieron el uno en el otro, un calor invadió el cuerpo de ambos posándose con mayor intensidad en sus mejillas, sus cuerpos lo pedían se fueron acercando a sintiendo la respiración del otro hasta sentir el suave contacto entre sus labios. Era un beso pausado y tierno sus labios se movían coordinadamente como si esos labios estuvieran hechos a la medida, después de unos momentos se separaron por la falta de aire mirándose con infinito cariño, el chico comenzó jugar con el cabello de la chica mientras ella posaba una de sus manos en el rostro de su amado acariciándolo con gran delicadeza, sin palabra alguna repitieron el contacto de sus labios esta vez era más apasionado las manos del chico recorrían desde el cuello pasando por el hombro con infinita delicadeza como si fuera una delicada pieza de cristal a cada contacto era una nueva sensación que recorría su cuerpo, pero Hinata no se quedaba atrás elevaba sus manos desde el bien formado pecho del chico pasando por su cuello hasta llegar a sus rubios cabellos agarrándolos entre sus dedos, la sensaciones eran muchas y realmente placentera, necesitaba extenderla lo más posible recorrió la espalda de la chica con una de sus manos causando un estremecimiento en ella cosa que le agradó mucho al chico después de era ya era todo un hombre y estar tan cerca de el hermoso cuerpo de su amada hacia que casi perdiera la razón pero él no era capaz de hacer nada que lastimara o no quisiera Hinata.
Al terminar el recorrido por la espalda de la chica manteniendo el fogoso contacto entre sus labios, Naruto posó sus manos en la cintura de Hinata acercándola aún más hacia él, esta acción provoco que Hinata soltara un gemido en ese momento el chico aprovechó para profundizar el beso sintiendo una sacudida eléctrica era increíble la gran cantidad de sensaciones que le provocaba la ojiblanco sentía como perdía el control, por su parte Hinata al sentir la lengua de Naruto entrar en su boca buscando la suya le provocaba algo que su vida nunca antes había sentido, su razón se estaba nublando por el torbellino de emociones y sensaciones que azotaban tanto su cuerpo como su mente.
El calor los embargaba, era una droga realmente adictiva quizás no tenían mucha experiencia en ese momento pero el instinto los llevaba a poco a poco al éxtasis, las manos del chico se movían raudamente desde el vientre de Hinata hasta su hombro delicadamente corrió un poco la camiseta de la chica para poder apreciar esa aterciopelada y perfumada piel, terminó el contacto con los labios de la chica para hacer camino hasta el cuello besándolo con una mezcla de ternura y pasión, Hinata no podía creer lo que estaba sucediendo pero tampoco quería que eso acabara, las manos de la chica se posaron en el musculoso pecho de Naruto con un movimiento bajo el cierre de la chaqueta que este usaba dejando que cayera en el piso, exploraban sus cuerpos a cada contacto conocían una nueva sensación se estaban conociendo profundadamente. La razón quien decía que se detuvieran era ahogada por el grito de las emociones que dominaban en ese momento.
Pero una persona que estaba por ahí presintió que se estaba yendo de las manos literalmente, por lo cual decidió intervenir.
De entre los matorrales se sintió un ruido que hizo que los amantes se separan violentamente dándose cuenta en ese momento lo casi terminan haciendo provocando un gran sonrojo en ambos, miraron hacia los matorrales de donde escucharon el ruido, apreció un conejo blanco quien al verlo salió huyendo de inmediato.
Después de la huida del conejo los chicos se miraron muy avergonzados además de estar algo desarreglados aún se sentía el calor entre ellos.
- Creo que ya es hora de irse - miro el reloj, era cerca de la una de la madrugada, Hinata se sorprendió al darse cuenta de lo rápido que había pasado el tiempo.
- Es verdad, mañana tendremos que madrugar - tomó la chaqueta y se la volvió a poner - te acompaño a tu casa.
- Claro - aún estaba sonrojada durante todos esos años solo se había dedicado a entrenar arduamente pero nada se comparaba a lo que había sentido al contacto del rubio, parecía un niñita tonta enamorada, pero debía admitir que era muy placentero sentirse así.
Momentos atrás cuando Neji había llegado a la Mansión Hyuuga, debió seguir el camino hacia las dependencias de la rama principal. Al abrir la puerta se sorprendió a ver a Hanabi sentada en salón casi totalmente recuperada, nadie pensaría que fue verdad que estuvo a punto de morir esa misma mañana, pero al mirarla se notaba que estaba realmente molesta por algo que en ese momento el genio de los Hyuuga no entendía.
- Buenas noches Hanabi-sama por cierto ¿donde se encuentra Hiashi-sama? - .
- Esta en su despacho - dijo cortante la chica.
Hizo una reverencia, y se dirigió al despacho de Hiashi, al llegar a la puerta golpeó hasta que el hombre en su interior señaló que podía entrar.
- Hiashi-sama le traigo un recado - el líder del clan levantó su mirada, parecía esperar algo o alguien.
- De quien es? - Neji miró al líder y dijo - de Hinata-sama, ella manda a decir que hoy no podrá venir a arreglar ciertos asuntos, pero lo hará mañana a primero hora - el chico intentaba entender mejor la situación tratando de leer las expresiones en su rostro, pero no lo logró ya que este de inmediato le ordenó que se retirara.
Cuando estaba a punto de salir de la casa de la rama principal una voz lo llamó.
- ¿Qué le dijiste a mi padre? - preguntó la menor de las Hyuuga.
A Neji le molestaba mucho que esa mocosa le hablara así pero lamentablemente no podía hacer nada por lo que se limitó a responder - Hinata-sama me pidió que anunciara que no vendría esta noche -.
La expresión de la chica reflejó una gran furia, siendo latente cuando de un solo golpe partió en dos la mesa del centro de la sala - Demonios, y yo que la estoy esperando hace horas - diciendo esto ultimo se levantó para irse a su habitación dando un fuerte portazo que retumbo en toda la propiedad.
El integrante del Bouke miró con más curiosidad la reacción de la chica, pero esa noche se quedaría con la duda después ya que nadie le había dicho que diantre pasaba, al parecer no era nada bueno para Hanabi y eso lo tranquilizaba un poco, parecía que dentro del clan algo estaba cambiando.
Mientras tanto cerca del lago donde anteriormente estaban Naruto y Hinata se encontraba el pequeño conejo que interrumpió a los chicos volvió a su forma original, mostrando a un hombre algo molesto por las acciones de Hinata.
- Así que este es el motivo de que el sello se debilitara - suspiró - fue buena idea venir por acá, pero por el momento me quedare por aquí.
En lugar no muy alejado se Konoha se encontraban tres sombras ocultas en una cueva esperando que amaneciera para llegar a la aldea ninja, el viaje había sido largo y estaban ansiosos, por esta raón dichos individuos se quedaron dormidos muy entrada la noche.
De vuelta con Naruto y Hinata, caminaban por las desoladas avenidas solo algunas luces alumbraban las sombrías calles, unos minutos después habían llegado a puerta del departamento de la chica.
- Hinata, quería disculparme por mi atrevimiento hace un rato - la voz de Naruto parecía lago avergonzada, pero uno de los delgados dedos de Hinata se posaron en sus labios callándolo de inmediato.
- De verdad te arrepientes - preguntó un poco triste la chica.
- No me malinterpretes nunca había sentido algo como así al estar a tu lado - tomó la mano de Hinata - eres muy importante para mí y nunca querría hacerte daño.
Ver a Hinata a la luz de la luna la hacía aún más atractiva provocando un fuerte deseo emergiera dentro de él.
" que sucede conmigo, nunca antes había sentido algo así , siento la necesidad de lanzarme a Hinata, pero debo controlarme ", una lucha interna se llevaba dentro del pobre chico que no entendía con claridad esas nuevas emociones.
Al ver que Naruto se había quedado en silencio decidió que era hora de despedirse, abriendo la puerta del departamento se acercó al chico.
- Buenas noches Naruto - se acercó para depositar un beso en su mejilla pero antes que pudiera hacerlo, el rubio la tomo del brazo y la acercó a él posesivamente, hundiendo su cara en su largo cuello para poder aspirar su intoxicante fragancia.
La sensación de hace un rato volvió a inundar a Hinata, estar junto al chico la desarmaba completamente, el chico la apoyó contra la pared, con una mirada que nunca había visto en sus ojos Hinata solo pudo sonrosarse, el chico la miraba con deseo, eso le daba algo de vergüenza.
- Hinata, por favor - la voz del chico se notaba su angustia - dime ahora si quieres que me detenga por que sino después no lograré hacerlo.
Hinata por supuesto entendía a que se refería, al igual que él, ella estaba muy excitada por la cercanía del chico que la aprisionaba contra la pared, levantó su mirada y le plantó un tierno beso en los labios dándole a entender su afirmativa.
Aún abrazados entraron al departamento, cerrando la puerta detrás de ellos.
Ninguno de los dos imaginaba un mejor final para ese duro día de entrenamiento.
Las caricias comenzaron pausadamente disfrutando cada momento, contacto y caricia, sus cuerpos reaccionaban al unísono como si estuvieran en sincronía …
CONTINUARÁ …
Espero que les halla gustado. Lo dejo hasta aqui por el momento.
