Hoola a todos! Como se encuentran este día? Pues espero que la respuesta sea "bien" no es grato saber que tus lectores están mal… no, no. Jeje bueno como sea, acá vuelvo a aparecer con el nuevo capitulo! Muy bien… ese capitulo comienza de una manera y termina con otra… jaja es un completo enredo que ustedes averiguaran conforme lean la historia…
Sin más, no les quito más tiempo, le dejo esta nueva entrega de ATDADM. Disfrútenlo y sientan sus emociones salir!

Ah! por cierto quiero dar mis agradecimientos a las personitas que me han seguido todo este tiempo…
Rei-videl3: ¡Amiga cachaca! Colombiana como yo…Gracias, mil gracias por esos reviews que me alientan a seguir la historia y me divierten por la forma en que te expresas en ellos, sobretodo el ultimo jaja tienes una mente muy abierta te digo… y en este capitulo te la abriré mas, creo… haha! (aparte mira que actualicé lo mas "maso rápido" que pude! Jeje lo prometí en el otro cap y lo cumplí…)
Elena: Tienes toda la razón y estoy contigo en eso, cuando en una relación no se habla siempre vienen esos malos pensamientos que destruyen todo a su paso… pero ahora cambiara, como? Descúbrelo jiji
Carol: la otra vez no te agradecí porque cuando ya había enviado el 2° cap me di cuenta que habías escrito, por lo que te agradezco ahora que tengo la oportunidad. Que bueno que te gusten los fics de Gohan y Videl porque sabes? A mi también! Jaja me encantan, esa pareja es hermosita (perdonen mi hablado bebe) y todo lo que sea relacionado con ellos me mata jaja…
Shadir: Es verdad a gohan se le están dificultando las cosas pero ya veraz lo que pasara en este capitulo así que:
(Para todas) SIGANLO! Y disfrútenlo al máximo!

Notas:
Las "palabras en comillas" son los pensamientos
Las"palabras en comillas y cursivas" son recuerdos
-NUEVA- La palabra Froam se refiere a esos recuerdos repentinos que vienen a aparecer al ver o escuchar algo impactante o importante. (Como flashes backs demasiados cortos.)


Aunque Traten De Alejarte De Mí

Capitulo 5
Sigues Siendo Todo Para Mí.

El sol de la mañana iluminaba con insuficiencia la ciudad donde, en una parte del occidente, se encontraban unos jóvenes estudiantes ingresando a sus respectivas aulas de la universidad. El cielo se encontraba gris y las nubes llenas de agua cubrían gran parte de la estrella amarilla que de buena manera intentaba dar luz a esa sombría ciudad. El buen clima del día anterior había desaparecido para dar paso a un inclemente día. Por el momento todo parecía estar calmo en los pasillos de la institución educativa.

- Así que se va de viaje… ¿y Videl no ha dicho nada?

El pasillo que llevaba a las aulas de los laboratorios se encontraba casi vacío, a excepción de unos estudiantes que hablaban por los lados de los lockers. Son Gohan se encontraba todavía en el pasillo cerca del suyo. Momentos antes se dirigía a su clase, pero terminó hablando con una joven rubia que le había llegado con noticias de su novia muy preocupada.

- Dijo que su papá no le había hecho caso. – Ireza había llegado hace unos segundos a la torre de investigaciones que tenía la universidad para hablar con Gohan de lo sucedido ayer. Era su confidente desde hace tiempo, después de que ellos se separaran involuntariamente.

- Veo, se sentirá terrible… – La ojiazul asintió apesadumbrada. – Creo que no ayudará de mucho.

- ¿En que? – La campana que daba comienzo a las clases empezó a entonar su melodía aturdidora. Aun así los dos no se movían un centímetro.

- Es que dado a lo que ha pasado estos días, he decidido hablar finalmente con ella… debo poner las cosas en claro. – Gohan habló determinante pero no pudo reprimir un quejo en su voz. Después de todo, esa situación lo deprimía.

- Entiendo… será difícil ya que esta muy abatida, pero se que podrás hacer algo, yo te apoyo tigre. – Dijo alegremente guiñándole finalmente el ojo. Esto hizo que Gohan se recuperara y le devolviera la sonrisa, ella lo ayudaba mucho últimamente.

- Hoy iré a su casa, y así me saque a patadas no me iré hasta que me escuche. No puedo seguir viéndola en ese estado por mí…

- Jumm, no creo que sea siquiera capaz de gritarte.

Habían quedado completamente solos en aquel desértico pasillo, ya no quedaba ningún estudiante ni personal por ahí. En los salones ya se estaban dictando las clases y parecía que aquellos dos no se percataban de eso. La conversación se estaba volviendo interesante.

- ¿Que quieres decir con eso? – El joven Son puso una cara de interrogación e inquietud.

- Ayer empeoro su resfriado, parece que ya no es más eso si puedo decir… No vino hoy a clases, por eso estoy aquí contigo.

- ¿¡Que paso!? – Eso le preocupaba enormemente, pensaba que eso había sido por estar muy alterada últimamente por sus problemas, de los cuales uno de esos era él.

- Cuando salía de la cocina… vomitó. – Fue bajando la voz – Esos problemas que tiene la están destrozando tanto mental como físicamente. – Ireza bajo el rostro, que denotaba preocupación, y siguió hablando esta vez más despacio con el mismo tono de voz. – No aguanto verla así, no es normal verla tan débil.

Los ojos de Gohan se ancharon de una forma impresionante, la boca se le abrió de la impresión y los libros que tenía a la mano terminaron en el ambarino suelo. Quedó quieto por unos instantes antes de percibir como Ireza lo veía salir corriendo velozmente hacia las puertas de la universidad murmurando lentamente sin ser escuchado.

-No puede ser…

Las puertas se abrieron forzosamente e inmediatamente emprendió vuelo hacia la casa donde no lo recibirían con agrado por lo sucedido días antes. Lo que menos importaba en esos momentos era el recibimiento que tendría al llegar allá, por la mente de Gohan solo pasaban explicaciones para los síntomas que tenía Videl, y una de ellas lo inquietaba considerablemente.

"Será que… no, no puede ser. ¿O si?… Solo lo sabré cuando llegue allá."

La rubia que había dejado segundos antes seguía en el mismo lugar al que había llegado para hablar con él. Ireza se encontraba rígida por la acción inmediata que tomó su amigo al enterarse de la situación de su novia. No sabía en que pensaba Gohan cuando se marcho sin decir nada dejándola tirada ahí. Habían muchas posibilidades, y solo sabría cual era la acertada cuando él se lo dijera. Quien sabe cuanto tiempo esperaría hasta que le comentara, pero tenía que ser paciente y esperar.

- Oh no, no creo que piense…

-o-o-o-

Una hora antes de la anterior conversación un hombre vestido con una bata blanca se encontraba sentado a un lado de la cama de una joven conocida. Parecía que le estaba interrogando, o más bien diagnosticando.

- Así que mareos, desmayos y vomito… – El hombre que hablaba con la joven tenía puestas unas gafas sin marco y muy delicadas, en sus manos poseía una tablilla para escribir con un papel encima y un lápiz con buena punta, vestía pantalones negros y camisa beige cubiertas por una larga bata blanca, digna de un doctor.

Videl se encontraba apoyada en el espaldar de madera de aquél lugar que últimamente se había vuelto su confidente, su cama. Se hallaba cabizbaja con el rostro sombrío, las manos superpuestas sobre sus piernas agarrando fuertemente la sabana que le tapaba desde las caderas hasta sus pies. En su cuarto no solo se encontraban ellos dos, también estaba su padre quien era el que le hablaba al doctor, que el mismo había llamado. Su hija no había dicho una sola palabra desde que llegó.

- Así es. – Mr. Satán respondía en voz baja con cierto quejo en su voz.

- Bueno, esto quiere decir que su resfriado ya no es más eso. Según lo que me dicen pueden haber varias opciones. Por los mareos y desmayos puede ser un aumento o disminución de la glucosa en la sangre…

- ¿Hipoglicemia?

- O hiperglicemia. Cuando se produce poca insulina en la sangre y el azúcar sube, en pocas palabras. – El rostro del doctor se puso más serio que antes. – Otra podría ser síntomas de anemia. Que parece ser la más próxima por lo débil que ha estado últimamente.

- ¿Anemia…? – Finalmente Videl había abierto la boca, pero seguía en la misma posición que antes.

- Es una opción, pues veo que no te han salido llagas o inflamado la lengua, ni presentas de ictericia. ¿Últimamente has tenido casos de taquicardia, dificultad para respirar, o cicatrización lenta?

- No… Aunque ayer mientras tenía clase me dificulto respirar un poco…

- ¿Cansancio injustificado, dolores repetitivos de cabeza, retraso en la menstruación, irritabilidad, disminución del apetito…?

- si, podría decirse… cambios de humor, pues eso es casi siempre… – Videl cerro los ojos un momento para relajarse un poco. – ¿pero eso no es por la gripe?

- La influenza no te causa vomito así como así, ni mareos constantes ni esa dificultad de respiración. Para asegurarnos necesito pruebas de sangre lo más rápido posible y así analizar más a fondo sus síntomas para ver si es otra cosa más. Aunque también puede haber otra opción que es la más cercana y hasta acertada, pero ya no me corresponde a mí tratarla. – El doctor se quitó las gafas para limpiarlas con un pañuelito que cargaba en uno de los bolsillos de su bata.

- ¿Cual sería? – Pregunto Mr. Satán temiéndose lo peor.

- Que esté embarazada.

Los ojos de Mr. Satán se ensancharon al tiempo que Videl abrió los suyos involuntariamente y movió levemente su cara hacia el doctor que muy tranquilamente ponía en su lugar las gafas que acababa de limpiar. Sus pupilas se habían reducido hasta el punto de ver solo un extenso azul en sus ojos, sus cejas parecían que sufrieran de parkinson en la forma en que se movían por la impresión de la anotación hecha por el doctor y su boca se había abierto un poco. En pocas palabras, el rostro que tenía la joven Satán estaba determinado por la angustia y el terror que inundaban las facciones de éste.

Por otro lado su padre se encontraba estático con la cabeza baja mirando hacia el suelo de su habitación. Parecía como si la noticia le hubiera afectado más que a Videl, era su hija después de todo y siempre había visto en ella una mujer bien educada y firme. Pero lo que más le impactaba de esaopción era la situación en la que se encontraba ella con el otro responsable del embrollo. Esto aumentaba su rabia y desesperación.

- Por eso te recomiendo que te hagas la prueba de embarazo, no esta mal descartar esa opción. – Dijo escribiendo sobre su tablilla, en el papel, su diagnostico. – Mientras te pido que te hagas un hemograma para determinar tu estado y poder tratarlo antes de tiempo si no resulta lo otro. – Al terminar de escribir arrancó la hoja donde escribía y se la pasó tranquilamente a su paciente, pero al ver que no reaccionaba se dirigió a su padre y se la entregó.

- Cuando tengan los resultados por favor me llaman y los analizo. – Mr. Satán se levanto lentamente y observó al doctor.

- Si. Muchas gracias por venir señor Takami, que este bien. – Dijo llevándolo hasta la puerta de la habitación y despidiéndose. – Akemi acompañe al doctor Takami a la puerta.

- Si señor. – Dijo al tiempo que bajaba su cuerpo en señal de obediencia.

Después todo quedo en silencio mientras Videl volvía a su posición inicial y Mr. Satán se quedaba en el marco de la puerta pensativo. Ninguno se dirigía la palabra.

"No creo, no puede ser, no es posible…"

La heredera Satán no podía asimilar todavía lo que momentos antes había pasado. Estaba apesadumbrada y la actitud de su padre no parecía ayudar. Tenía ganas de llorar desconsoladamente pero no le salía ni una lágrima mas, no se sentía con ganas de nada y su cuerpo temblaba levemente. Su diagnostico no había sido muy gratificante, las opciones que tenía no eran agradables, sin embargo rezaba porque por lo menos fuera anemia u otra cosa que estar… embarazada.

Esa palabra retumbaba en su mente una y otra vez y no podía quitarse la idea de la cabeza. Pero esa posibilidad era tan viable que asustaba tremendamente a Videl, después de todo era lo que más se acercaba a los síntomas que sentía. Lo que más le preocupaba era la situación en la que su padre se encontraba, estaba igual o hasta más abatido que ella. Nunca habían hablado de esto y precisamente el momento para hacerlo era en esa situación incomoda y detestable.

"Tendremos que hablar de esto de un momento a otro, aunque con la rabia que le ha cogido a… Oh no…"

Se le había olvidado un pequeño detalle de todo eso, la raíz del problema, la causa de lo que parecía ser todos sus males… Gohan. Ahora tenía un inconveniente más, el como le iba a decir todo eso a él, después de todo algún día se enteraría, a no ser que fuera otra cosa. Pero aun así no se podía quitar esa preocupación de su cabeza, debía tener un plan B para cuando salieran los resultados de sus exámenes y con eso salir de ese enredo.

"Dios, ayúdame…"

- ¿Si es posible lo del embarazo, Videl? – Mr. Satán hablaba desde la puerta con un tono serio y desgarrador. Videl se había olvidado que seguía ahí. – Respóndeme con sinceridad, por favor.

No hubo respuesta. La joven seguía en la misma posición agarrando más nerviosamente las sabanas que la cubrían.

- Necesito escuchar una respuesta, Videl por favor. – Se volteó finalmente mirando fijamente a la pelinegra con los ojos decaídos.

Más silencio.

- ¡VIDEL RESPÓNDEME! – Mr. Satán había perdido la paciencia al punto de gritarle con exasperación, no aguantaba más el silencio de parte de su hija y eso lo irritaba. Solo estaba siendo guiado por el revoltijo de emociones que tenía en el momento. Videl solo reaccionó sobresaltándose un poco por el inesperado grito de parte de su progenitor. Eso hizo que bajara aun más su cara y ensombreciera su semblante.

-Si… – No podía emitir palabra alguna. Todavía seguía en shock y el susto que le había dado su padre no la alentaba a hablar.

Lo único que Mr. Satán pudo hacer fue agachar la cabeza y sentarse en una de las sillas de la mesa de estudio que se encontraba a uno de los lados de la cama. Puso una de sus manos en su frente acariciándose la sien.

-Papá… – De donde pudo saco fuerzas para emitir lo más parecido a una palabra. No podía quedarse callada para siempre y aunque ese no fuera le momento más indicado para hablar de eso, debía hacerlo, no iba a ser una cobarde y enfrentaría sus miedos. – Lo sient…

- No perdóname a mí, no debí gritarte… – Mr. Satán se separo de su mano y dirigió su mirada a su hija.

- Pero papá, tengo la culpa de que esto haya pasado, yo…

- No hija, no te eches la culpa por algo que todavía no sabemos, esperemos a los resultados y después sabremos que hacer.

- Igual, ahora sabes que… que Gohan y yo. – Videl se aferró más a las sabanas, que parecían que ya formaran parte de su cuerpo, y volteo su mirada hacia otro lado. No podía mirarlo a los ojos. – Gohan y yo…

- Tarde o temprano pasaría… Ha sido duro para mí enterarme de esta manera, – La joven bajo más la cabeza y se volteo más hacia la pared. – pero esto demuestra que ya no eres más mi pequeña hija, y que eres ya toda una mujer. – Mr. Satán le brindó una cálida sonrisa a Videl aun sabiendo que no lo miraba, pero sentía que ella sabía. – Sabes… Cada vez eres más parecida a tu madre físicamente.

Videl fue volteando su rostro hacia el lugar en el que su padre se encontraba soltando levemente la sabana.

- No debes preocuparte por esto, tan solo debes mirar hacia delante y caminar firme… después de todo eres mi hija ¿no? – Él se expresaba de una forma animosa provocando un poco de consuelo a Videl. – Videl, sabes que siempre me tendrás a tu lado dándote todo el apoyo que necesites… Solo esperemos que todo salga bien. – Dijo finalmente levantándose del asiento para dirigirse hacia ella.

Videl volteó completamente su cara para mirar fijamente a su padre, quien le brindaba una de sus más sinceras sonrisas que tanto apoyo y ayuda le daban. Le devolvió lentamente su sonrisa y alzó su mano hasta la altura de su pecho para imitar ese gesto que su padre siempre hacia, el símbolo de la victoria. Él se acercó a su lugar y le dio un beso en la coronilla.

- Te dejo para que te recuestes y descanses. – Se fue dirigiendo a la puerta.

"Gracias papá… Siempre me ayudas."

- Por cierto… – Mr. Satán se paró debajo de la puerta. – Feliz cumpleaños… – Él asintió para dar las gracias, sin mirarla un solo instante, y salió finalmente por la puerta.

"Parece que igual esta resentido, o preocupado… bueno yo también lo estaría en su lugar."

Había vuelto a quedar sola en esa gran habitación sin nada más que esas cuatro paredes y ella. Ya le fastidiaba estar sentada en la cama así que se recostó para mirar el techo de su cuarto y reflexionar con más calma. Los últimos días habían sido fatigantes, y ella estaba acostumbrada a ese ritmo, pero con lo enferma que estaba le dificultaba seguirlo con paciencia. Lo de Gohan no se había solucionado y eso le hizo pensar que ya no había continuación o futuro para la relación, por lo que terminaría con esta. La preocupación de su amiga Ireza por su salud y la relación la entristecía. Su padre estaba hecho un saco de angustias y aun así debía viajar y dejarla ahí.

Desearía irse con él para relajarse un poco, pero no podía dejar sus estudios por ese capricho. Ni mucho menos aplazar la platica que debía hacer con Gohan para terminar con su sufrimiento. Aun así no descartaba esa idea por muy absurda que fuese.

Súbitamente se levantó de su cama y se dirigió al pasillo. Necesitaba ir al baño y bañarse y aprovechaba eso para de una vez despedirse de su papá, aun rehusándose a que la dejara ahí. Pero igual era mejor que se fuera para que regresara pronto y la acompañara en esos horribles días. Además, entre más rápido se fuera e hiciera esas vueltas, según él, iría acercándose a su jubilación, cosa que ella sinceramente no creía.

Llegó al baño, cerró la puerta con seguro y se adentró a la bañera. Después ya son cosas que uno sabe de antemano y no hay necesidad de explicarlas. Al salir, antes de cambiarse en su vestier, se encaminó hacia el cuarto de su progenitor para ayudarlo antes del viaje. Después de todo Mr. Satán siempre ha sido un poco desorientado respecto a los viajes y el arreglo de la maleta.

- ¿Papa, necesitas ayuda? – Dijo Videl entrando a la habitación viendo como su padre buscaba las cosas necesarias para un viaje: la ropa, las cosas de aseo, y una que otra cosa básica.

- Ah, Videl. No, no necesito ayuda gracias. – Como siempre negándose a ser ayudado por su orgullo, por algo ella es así, lo heredó muy bien de su papá.

- Haber papá, – Dijo mirando dentro de la casi vacía maleta. – te falta el cepillo de dientes, tu jabón especial, la crema contra arrugas, la ropa interior, tu chistoso cepillo para cabello, que mas… – Videl no permitía que un "no necesito ayuda" lo auxiliara, y conociendo como su padre era sabía que inmediatamente, y tratando de ser disimulado, buscaría los objetos faltantes y los metería en su pequeña maleta. – No hace falta que lo busques, ya lo hago, mientras ve metiendo el resto de tu ropa tanto interior como exterior.

"Tan solo quiero distraerme un poco y pasar este momento contigo papá."

Cuando terminaron y subieron las escaleras que llevaban a la plataforma de aterrizaje de su helicóptero para despedirse, Videl deseo tanto irse con él que no pudo omitir ese comentario.

- Me gustaría irme contigo… No quiero quedarme sola. – Estaba tan triste que una lagrimita salió de uno de sus bellos ojos azules.

- Hija, a mi también me gustaría quedarme pero ya no puedo cancelar este viaje más… te prometo que regresaré lo más pronto posible y pasaremos tiempo juntos, – Dijo alzándole la cara y secándole con el pulgar la lágrima que caía lentamente por su rostro. – ¿Que te parece?

- Esta bien…- Alzó completamente la cara con una amplia, aunque un poco triste, sonrisa a su papá quien también le brindaba una tierna y alentadora sonrisa. – Vete ya que se te hace tarde.

Le dio un beso en la mejilla y lo fue echando empujándolo por la espalda para que no viera su rostro inundado en lágrimas que rápidamente secaba y que el viento generado por el helicóptero ayudaba. Al llegar a éste Mr. Satán le dio un abrazo y un beso en la frente y se subió a la maquina que llevaba un logo en forma de Cc "Capsule Corp."

"Esa Bulma si que es un genio… y buena amiga."

Pensaba Videl mientras se alejaba del helicóptero y lo veía elevarse. Cuando estuvo lejos levantó su mano y la movió de un lado a otro despidiéndose una última vez antes de regresar a su cuarto.

Bajó las escaleras y pasó por el pasillo que conducía a su habitación, al ver que había dejado la puerta abierta de adentró sin dificultad quedando completamente estática bajo el marco de su blanca puerta. Ahí estaba él sentado en la ventana que se encontraba frente a ella, aquella ventana que maldecía todo el tiempo por dejar entrar fastidiosamente la resolana y ahora, por lo que veía, a su cercano Ex.

Le vio la cara, parecía enojada, o más bien era la luz que entraba la que producía ese efecto en su rostro. Quiso acercarse para verlo más de cerca pero sus piernas no reaccionaban, había sido impresionante la forma en la que se encontraron. Gohan seguía sentado en la ventana sin mover un músculo, la situación era bastante incomoda para los dos. Videl decidió que como no podía moverse por lo menos sería la primera que hablara.

- ¿Q-que haces aquí? – Dijo en un tono serio y autoritario, enfrentándose al nerviosismo. – Se nota que sigues con ese mal hábito de entrar por las ventanas de los demás sin permiso.

Gohan no dijo nada. Solo la veía, no enojado como ella creía sino preocupado. Estaba más demacrada que la última vez que se vieron, se le notaban más las ojeras y se encontraba un poco pálida y más delgada que de costumbre. Sus sospechas se realizaban y eso lo ponía más nervioso.

- Parece que al gran saiyajín se le comieron la lengua los ratones ¿Eh? – Por fin había podido moverse aunque un poco torpe al principio, trataba de parecer tranquila cuando no lo estaba. Se fue acercando a Gohan y notó que no era enojo lo que sus facciones demostraban, sino como tristeza, intranquilidad. Los mismos sentimientos que tenía ella en su interior y que no quería mostrar. – Tenemos que hablar…

- ¿Porque esta roto el portarretrato? – Gohan le dirigió una mirada a la mesita de noche donde actualmente se encontraba acostado el portarretrato con el vidrio que lo cubría solo en las puntas, como si el resto hubiera sido removido dejando lo que estaba intacto y pegado al marco.

- Que te importa. - Claro que importa Videl. – Volteo su cara y la miro fijamente con ojos penetrantes. – ¿Que ha pasado… o más bien que te ha pasado?

- Eso no es de tu incumbencia. – Se fue acercando a él por inercia. No se percataba de lo que hacía. – Nada de lo que hago te importa¿Por qué ahora?

- Claro que siempre me ha importado, pero tú no te has dado cuenta, cegada por lo que pasa a tu alrededor, solo ves lo que quieres ver. – Se fue parando de la ventana para acercarse a ella y hacerla reaccionar. Estaba desesperado, cada vez más se salía todo de control, no sabía cuanto podría resistir esa situación.

- ¿CEGADA? – Le grito con todas sus fuerzas parándose en el camino hacia él. – Por Dios Gohan ¿solo vienes a mi casa sin avisar a decirme esto¡Que te pasa!

- ¿Qué me pasa? – Respondió también deteniéndose a pocos pasos de ella. – Me pasa que estoy enamorado de una persona que solo se encierra en su mundo sin importarle lo que piensan o sienten los demás.

- Déjate de cursilerías. – Dijo con el seño fruncido cruzándose de brazos. – ¿Y quien te crees para decir eso? Si ha sido tú el que te desapareciste sin decir nada y dejándome plantada acá. – Videl no sabía si llorar o golpear al hombre que se encontraba frente a ella.

Gohan agachó un poco su cabeza desesperando a Videl como nunca. No dijo nada en ese momento, solo unos segundos después.

- No fue con intención, yo no quería…

- No me vengas con excusas tontas. – Sus ojos estaban llorosos pero no se permitía llorar, no en frente de él. No quería mostrar debilidad. – No te has preocupado nada de mí, ni siquiera mientras estaba enferma… Me pude haber muerto atropellada sino me hubieran ayudado y tu ni cuenta te hubieras dado – Videl se dio cuenta tarde de lo que había terminado diciendo.

- ¿De que hablas? – Gohan la tomó con sus manos de los brazos, pero ella los retiró bruscamente abrazándose ella misma alejándose unos pasos de él.

- Nada…

- ¿Del desmayo¡Pero que dices si fui yo quien te rescato! – Gohan había entendido todo y no lo había tomado muy bien, él creía que ella sabía de eso, pero por lo que decía era obvio que no.

Froam
Creyó haber escuchado su nombre antes de caer.

"¡Videl...!!"

No había visto tal velocidad antes, no después de haber conocido a…
Froam

Videl abrió precipitadamente los ojos al enterarse de esa noticia, le había impresionado que él tuviera un poco de razón. Pero no debía demostrar que ella había estado en lo falso y pretender que eso no le había afectado, así que cerró nuevamente los ojos y hablo lentamente.

- Mentiroso…

- ¿De esto se trata todo? yo siempre he estado pendiente de ti, pero como te dije antes… Solo ves lo que quieres ver. – Gohan trataba de acercarse a ella, pero cada paso adelante había uno atrás en Videl.

- Mentiroso… - Ese recuerdo se desvaneció al darse cuenta de que no tenía toda la razón. – Si hubiera sido así te hubieras quedado aquí hasta que despertara… por lo menos. – Dijo abrazándose más a si misma.

- Lo que pasa, – Gohan se había quedado quieto desistiendo de "perseguir" a Videl viendo que no había ninguna reacción positiva de parte de ella. – es que al dejarte me devolví para avisar a Ireza y Shapner que te había llevado y que yo no volvería a la facultad para cuidarte. Pero cuando regresé vi a tu padre entrar en la habitación y realmente agitado porque te llamaba y no despertabas… Cuando entré para explicarle se asustó mucho, tanto que creo que casi le doy un infarto y ahí si hubiera sido peor para mi. – Gohan sonrió un poco al imaginarse la escena pero rápidamente cambió su sonrisa por unos ojos tristes al recordar su situación con él.

Videl seguía en el mismo lugar escuchando atentamente a Gohan, aunque no asimilaba todo quería saber con que saldría esta vez.

- Cuando lo calmé un poco le medio comenté lo que había pasado…

- ¿Que le dijiste? – Si se enteraba que Gohan le había dicho que el desmayo había ocurrido mientras salía de una tienda de joyas para comprarle el regalo, ahí mismo habría un asesinato. Aunque Gohan no sabía nada del regalo, Videl creía que si.

- Que estabas en la universidad y como estabas muy alterada por las clases te desmayaste gracias a la fiebre. – Gohan entendía perfectamente que no podía decirle que fue en medio de la carretera sin nadie acompañándola. Esto si le hubiera provocado un ataque real.

"Eso quiere decir que…"

"- Se me adelanto el viaje, y lo agradezco mucho puesto que encontré a mi hija sin conocimiento, para completar con fiebre, en su cama."

"No era que no supiera como llegué a ese estado ni quien me llevo, como creí en ese entonces, sino que solo cuando llegó me encontró así… Por pensar cosas precipitadas sin preguntar antes, me hubiera ahorrado muchas preocupaciones…"

- Cuando le expliqué me pidió que le trajera un poco de agua para cuando despertaras… – Gohan continuó puesto que Videl parecía estar ensimismada en sus pensamientos. – al salir me acordé que había dejado mis cuadernos y libros tirados en el jardín por la velocidad en la que iba. Me devolví y me encontré con Akemi quien me preguntaba muy alarmada por ti… cuando terminé de contarle recogí mis cosas y se me olvidó por completo el vaso de agua ya que me quedé en la banquita, en la que siempre nos sentábamos, a pensar en la situación… tanto dure ahí que cuando me acorde que tenía que subir ya el sol se estaba volviendo oscuro por la hora que era…

- Si me acuerdo que cuando me levanté ya era tarde. Y eso que tiene que ver¿porque no subiste? – Videl lentamente bajaba los brazos, que hace momentos tenía cruzados.

- Porque al subir vi que habías despertado y estabas hablando con tu padre y no quise molestar. Esperé un poco y cuando te escuche preguntar por mí… entré y pasó la pelea.

- Y después llegó mi papá y te echó…

- Ahora todo tiene cierto sentido, excepto eso, si tanto le había agradecido por traerla algo sana y a salvo ¿Por qué se enfureció con él y lo echó? – Pero si estaban bien ¿Por qué lo hizo?

Froam
"Gohan sal inmediatamente de aquí"
……
"Veo las cosas muy bien Videl, y por eso me entrometo, por tu bienestar."
……
"No la toques, ya has hecho suficiente"
Froam

- Creo que pensó que te abandone cuando te dejé y después que te vio con el pie lastimado… pensó que todo lo que te pasaba físicamente era culpa mía.

- Tiene sentido… Es muy sobre protector y cualquiera en su posición hubiera pensado eso… Pero aún así, el sabe perfectamente que tu no eres así. – Dijo un poco insegura de sus palabras ya que en pocas estaba defendiéndolo cuando debía interrogarlo y acabar con eso. Pero le parecía que ahora no era capaz de eso. No después de esterarse de eso.

- Tengo una pregunta. Cuando estaba en la habitación me percaté que estabas soñando algo como… triste. ¿Lo recuerdas?– Dijo al tiempo de que se acercaba a la mesita donde se encontraba el portarretrato roto. – ¿Puedo preguntarte que era? La expresión que tenías me perturbó. – Alzó muy despacio el portarretrato hacia sí.

Los ojos azules de Videl se abrieron precipitadamente y su corazón se aceleró…

Froam

"¿Puedes creer que con tan solo una mirada de tus ojos azules puedo hacer que hasta el viento se aparte de mi camino solo para llegar y verificar una vez más que no es el cielo sino el destello de tu corazón?"

"Oh Gohan…"

Froam

El sueño que había tenido ese día, ese sueño, parecía estar persiguiéndola para donde fuese y con quien estuviese. ¿Qué si lo recordaba? Totalmente ¿Qué si le podía decir que era…? Eso no lo sabía.

- No, no lo recuerdo… - La joven Satán volteó su rostro hacia otro lado tratando de no mirar a los ojos a gohan, no era capaz. No podía ni mirarlo siquiera.

La habitación quedó en silencio por unos momentos, Gohan seguía mirando taciturno la foto que sostenía en sus manos y videl seguía en la misma posición de resignación. Los dos estaban sumergidos en sus más profundos pensamientos, y solo ellos sabían lo que pasaba en su mente. Finalmente Gohan dejaba en su posición el portarretrato y se dirigía a ella para continuar la conversación que tanto tiempo había deseado tener para poner algunas cosas en claro, recuperar a su novia y volver a esos bellos y eternos momentos. Iba a decir algo cuando fue interrumpido por la voz de Videl.

- Si todo lo que me dices es cierto¿eso quiere decir que tú…que tú fuiste el que me cambió la ropa…? – Era lo primero que pasaba por su mente antes que seguir con ese tema que tanta desolación le producía hablar. De ninguna manera hablaría de aquello que por tanto tiempo le perturbó.

- Si, es lo recomendable cuando tienes a alguien…

-Uff… - Relajó los hombros y agacho la cabeza en forma de alivio, gohan solo la miraba.

- ¿Que pasa? – Dijo el joven Son moviendo a un lado su cabeza en signo de interrogación.

- Que es un alivio que hayas sido por lo menos tu, me hubiera muerto de vergüenza si hubiera sido alguien más… - Sus mejillas estaban coloradas, haberle confesado eso la ponía en una situación vergonzosa. Pero por lo menos con esa información ya se había quitado un peso de encima.

- Jaja ¿de veraz? – Era la primera vez en tanto tiempo que volvía a reír con tal confianza y más con ella. Pero para Videl ese acto solo hizo que se enojara y Gohan lo notó, grave error, al fin habían empezado a arreglarse las cosas y el por confiado lo hecho a perder.

- ¿Crees que por haberme explicado lo que pasó hace dos días compensará lo que en más de un mes provocaste? – Dijo mirándolo detenidamente a los ojos. No permitiría que una simple y corta explicación de un día remedie lo que en semanas había dejado abandonado. Ella. – Me da igual lo que me digas… tan solo, tan solo vete con esa perra y déjame en paz… Ya no quiero saber nada más de ti. Vete.

- ¡¿QUÉ!? – Eso era el colmo, ella creía que la causa de sus constantes ausencias había sido porque… ¿Por qué tenía a otra? Eso si era ridículo.

- ¡Es más que obvio que yo ya no te satisfacía y decidiste irte con otra¿Me crees estúpida o que? – Dijo moviendo rápida y descontroladamente sus manos posándolas finalmente sobre su rostro. Quería terminar con sus sospechas, así fuera de esa forma. Solo así gohan reaccionaria. Aunque en el fondo ella creía que así era y no pudo reprimir las lágrimas que salían desconsoladamente de sus ojos.

- No, no creo que seas estúpida y nunca lo he creído. – Se acercó a ella y le tomó las manos, esta vez pudo acercársele y tocarla sin ningún problema. Tan solo se dejó bajar las manos, exponiendo sus lágrimas esparcidas, por sus manos, sobre su pálido rostro.

- Nadie más en este mundo me haría sentir lo que siento yo por ti. – Junto sus manos y las abrazó con las suyas, como hacía antes para calmarla en esas situaciones, y las acercó a su pecho.

Videl había quedado estupefacta, nunca se habría imaginado esa reacción de Gohan, era tan sincera, tan tierna, hasta apasionada. Le recordaba mucho de lo que habían pasado en aquellos tiempos. Sus lágrimas cesaron y sus ojos se entrecerraron, quería recordar ese momento para siempre. Pero de repente se acordó de lo que pasaba y se alejó un poco, empuñando sus manos.

- No Gohan… esto no esta bien.

- ¿Por qué no? Dime Videl… ¿que es lo que tanto miedo te da admitir? – Sus cejas se acurrucaban y arrugaban, estaba triste, tanto que si hubiera sido ella se echaría a llorar. Le había dado en el clavo, lo que tanto le daba miedo admitir… ¿Qué era? Tan solo que al volver con él se repitiera ese sufrimiento que cargó sobe sus hombros todo ese tiempo. Si volvía a suceder no lo soportaría y no deseaba para nada eso. Ese era su miedo.

- Yo…

- ¿No piensas que también me haces sufrir a mi? El verte así me destroza, y de saber que buena parte de eso es culpa mía… – Gohan fue retirando sus manos de las de ella. – Pero por esa razón es que te suplico que me perdones. No medí las consecuencias de mis actos y por esa razón es que estoy aquí, para remediar las cosas. Pero no, tu no me lo permites… solo quieres tener tú la razón y todo lo que te digo sale de un oído a otro. – Se volteó con la cabeza gacha, cerrando fuertemente los ojos, no podía soportar esa situación.

- Gohan… – Todo lo que de su boca salía era la pura verdad. Ella solo se defendía con lo que ella deducía y no prestaba atención a lo que los demás le dijeran. Siempre había sido así y no parecía entender que eso perjudicaba a todo aquel es estuviera con ella. Sus anteriores romances habían sido así, por ser tan testaruda, ciega y sorda se acababa la relación y siempre creyendo que había tenido razón a todo momento. Nadie la aguantaba y por eso se terminaba. Pero Gohan seguía con ella por mas testaruda que fuera, por mas ciega que estuviera frente a las cosas de su alrededor y lo sorda que estuviera como en esos momentos. Como siempre se lo decía Ireza…

Froam
"Yo conozco a Gohan y se que lo que tu dices no es mas que insinuaciones tuyas sin pensar con claridad…"
……
"Eso no es cierto el te quiere y obviamente no tiene a otra, no pienses cosas que no son."
……
"No te desesperes él debe de tener alguna razón para hacer lo que hace… tan solo es esperar el momento."
Froam

"El momento… ¿será este?"

- Siempre me dije a mi mismo… "Cuando una puerta se cierra, se abre una ventana" – Se fue lentamente caminando hacia la ventana y Videl seguía cada uno de sus pasos. – Nuestra puerta se había cerrado, pero siempre esperé en que la ventana se nos abriera para los dos y dejarnos pasar hacia un nuevo camino. – Cuando llegó a centímetros del marco de la ventana se detuvo. – Creí que mi ventana se estaba abriendo, pero volteé a mirarte y vi que solo la mirabas para después de abierta, cerrarla. – Videl seguía parada en la misma baldosa, las palabras que emitía Gohan clavaban como mil cuchillos en su corazón. Hablaba con mucho remordimiento demostrando lo destrozado que se encontraba.

Quedaron en silencio un buen lapso de tiempo, Videl repasaba cada palabra dicha por Gohan mientras que éste seguía frente la ventana. El viento que entraba por ella provocaba que el pelo del hombre, que se hallaba estático a varios pasos de Videl, se revolviera de una forma sumamente seductora a sus ojos. Mientras que en ella solo pasaba una ligera brisa por el bloqueo que tenía al entrar. De un momento a otro el dueño de sus pensamientos alzó su cabeza mirando, según el punto de vista de Videl, hacia el cielo.

- Pero… - Finalmente se escuchó una voz en ese frío y silencioso dormitorio que sacó a la pelinegra de sus pensamientos. – Ya he intentado todo lo que se encuentra a mi alcance y aun así no pude hacer nada. – Mientras hablaba miraba con el rostro levantado las nubes que se movían al compás del viento. – Me duele que no se haya podido hacer nada… - Videl notó como algo bajaba por su rostro, la luz que entraba por ese gran orificio iluminaba la lágrima que rápidamente descendía por su mejilla derecha. Solitaria como en ese momento – Pero si así quieres que sea… así será, no volveré a molestarte ni hacerte sufrir. Solo porque te amo. Para que así puedas vivir más tranquilamente, sin angustias y puedas ser finalmente feliz… - Y diciendo eso salió por la ventana dejando a la dueña de la habitación sorprendida y sola.

-Gohan…

Lo que había querido desde el principio sucedió, la relación por lo visto había acabado y Gohan no la volvería a molestar más. De ser esto así, Videl debería sentirse aliviada, pero era todo lo contrario. Mas que aliviada, mas que feliz porque el sufrimiento que había sentido había acabado, se sentía abatida, lo que habían hablado le dejo muchas cosas en claro. No podía seguir su camino si él no estaba con ella y hasta ahora se daba cuenta, nada la reconfortaba y ahora, se encontraba completamente sola.

- Gohan…

Que más da ahora su orgullo, que más da que no hubiera tenido razón, que más da que ahora no sufriría más, nada tendría sentido ahora que él se había ido. La había abandonado, y esta vez si iba en serio. ¿Y todo por qué? Porque ella quería que fuese así. Por más que lo negara, sus actitudes, sus pensamientos y acciones demostraban esa respuesta. Quería quedarse sola. Pero ahora no, no lo permitiría. No dejaría ir al hombre que le abrió su corazón, que la protegió hasta el último momento, que le dijo que sin importar las circunstancias seguiría con ella para amarla y hacerla feliz, que acepto todos y cada uno de sus errores y siguió con ella a pesar de eso. No. No dejaría aquel joven. Él era único, nunca se había topado con alguien así en su vida ni tampoco había esperado tanto porque su amor fuera correspondido. Solo con él.

Pero ahora no estaba ahí. Se había ido y lo único que escuchó antes de verlo partir fue:

"Solo porque te amo. Para que así puedas vivir más tranquilamente, sin angustias y puedas ser finalmente feliz…"

Pues no seria así. No podrá vivir tranquilamente si la persona que la calmaba y hacia sentir bien no estaba ahí. No podrá vivir sin angustias sabiendo que cada día, cada hora, cada segundo se martirizaría por haber dejado que esto pasara. Ni mucho menos podrá vivir feliz si no estaba la persona que tanto había y seguía amando. Porque era verdad lo amaba con cada pedacito de su corazón. A él, solo él…

- ¡GOHAN!

Videl salió volando a través de su ventana lo más rápido que pudo para alcanzarlo. No debía dejarlo ir porque la razón de su vida y todo su corazón se irían con él para siempre y así no podría seguir. Salio sin más dejando todo atrás, ya había perdido tiempo en ordenar sus pensamientos y no permitiría que eso los separara.

Siguió y siguió volando lo más que pudo tratando de encontrarlo por su ki, como en un tiempo le había enseñado. Pero le era difícil puesto que no era experta en eso, pero aun así lo hizo. Lo vio a unos metros de donde volaba flotando a espaldas suyas. Ahí estaba. Lo había localizado con suerte y ahora lo que quedaba era ir tras de él y explicarle.

- No Gohan, no es así… – Empezó a hablar con las pocas energías que le quedaban. No lo había notado pero el haber volado de esa manera le había quitado gran parte de ésta, que de por si estaba bien débil. – No podría siquiera seguir viviendo si me dejas, mi vida quedaría destrozada si accedo que lo hagas… Perdóname por haber sido tan terca y permitirme haber llegado tan lejos. – Gohan se volteó y la miró fijamente, con cierta dulzura digna de él. Aunque no sonreía en ningún momento. – Tienes razón al decirme que estaba ciega, tan solo veo lo que quiero ver y eso siempre me a causado problemas… Pero ya no más. No Son Gohan, no permitiré que te alejes de mí nunca más. – Vio como por fin se iba acercando a ella, eso le aceleraba el corazón. - Por que… yo también te amo.

Quedaron separados a pocos centímetros, Videl lo miraba fijamente a los ojos con un brillo que hace tiempo no tenía. Y Gohan tan solo le acariciaba el rostro con una mirada que solo ella descifraba. Amor. Eso era lo que cada uno de sus ojos se transmitían mutuamente.

- Videl… - Pronto fue callado por un delgado dedo que suavemente se posó en sus fríos labios.

- Calla… - Habló dulcemente mientras retiraba su dedo de aquellos majestuosos labios. – No dañes el momento.

Y de un solo movimiento sus labios se juntaron en un glorioso canto de ángeles provocado por el viento que los envolvía en su manso manto llevándolos al mismísimo cielo.Suavemente deslizó sus brazos alrededor de su cuello provocando más pasión en el beso mientras que las manos de Gohan cubrían su delicada y frágil cintura. No le importaba donde se encontraban ni si había gente observándolos a esa altura, que por si era bien alta, nada, absolutamente nada importaba además de ellos dos.

La calidez con la que se unían reparaban el hecho de que estuvieran en una temperatura baja por entre las nubes. Tanta era la emoción descrita en ese maravilloso acto que sus lágrimas comenzaron a surcar por entre su regocijado rostro sin importar lo que pasara.

Después de eso se abrazaron fuerte y cariñosamente, como habían deseado hace mucho tiempo. Su cara estaba oculta en los fuertes y musculosos brazos de su pareja y la camiseta que éste llevaba comenzaba a mojarse por las constantes lágrimas que descendían como una carrera desde sus cerrados y felices parpados. No habría manera de interrumpir ese momento, los dos por fin estaban nuevamente juntos como querían y habían comenzado de nuevo su relación. Era un nuevo paso en su camino, y esta vez estaban los dos, agarrados de las manos para no perderse y llegar hasta el final del sendero como lo que eran, una pareja felizmente enamorada.

La brisa provoco que Videl temblara ligeramente dándole la señal a Gohan de regresar a casa. Aunque no quería separarse de ella debía hacerlo para llevarla a su cuarto y abrigarla correctamente antes de que le subiera la temperatura y le produjera fiebre. Y debía hacerlo rápidamente ya que ahora no dejaba de temblar y se acurrucaba más en su pecho, así que como pudo la alzo de brazos y se la llevó de una a su recamara tapándole la cara para que el viento no la perjudicara. De ahora en adelante debía ser más cuidadosa con ella por su salud.

Al llegar entró moderadamente por la ventana y la deposito suavemente en su cama.

- Gracias… ya no tenía fuerzas para seguir siquiera de pie.

- No te preocupes, – Dijo mientras cerraba la ventana para que la brisa no le molestara. – era mi deber. – Una sonrisa apareció finalmente en su rostro, y esta vez solo producía satisfacción y confianza.

Gohan la tapó con la sabana y se sentó en la orilla de la cama para acariciarle sus negros cabellos, iguales a los de él.

- Me vas hacer dormir… - Dijo mientras cerraba levemente los ojos, eso hizo sonreír más al joven Son.

- Eso es lo que quiero…

- Pero todavía es muy, muy temprano. Apenas serán las 12… - Respondía haciendo pucheros. Hace tiempo que no los hacia, como en un momento se podía hacer que todo volviera a ser como era antes.

- No importa, es bueno para ti… además, me encanta verte dormir. – Los ojos de Videl se abrieron un poco, parecía que se había acordado de algo.

- Se me había olvidado… - Dijo para después levantarse y sentarse en el mismo lugar por lo que Gohan terminó con sus caricias dejándola con el pelo alborotado. – Me tienes que ayudar en algo.

- ¿En que seria? – Preguntó mientras se acomodaba al lado de ella.

- Es que hace tiempo quería hacerle una reunión a mi papá de cumpleaños. Y aprovechando que se fue, me quedaría más fácil preparársela sin que se diera cuenta.

- Y quieres que te ayude a organizarla. – Termino Gohan la frase que la joven Satán acabada de decir. Por lo que asintió a su respuesta. – No te preocupes, te ayudare…- Dijo con una gran sonrisa. Nada parecía quitarle esa felicidad de haber podido arreglar las cosas con ella. Ahora solo quedaba que el tiempo le ayudara con su siguiente misión.

- Gracias. – Le dio un beso en la mejilla y se volvió a acostar. Después de todo se sentía cansada, como la mayoría del tiempo hace semanas. Eso le recordaba…

"Ahora que las cosas se arreglaron entre Gohan y yo, no debo preocuparme si los resultados salen de otra manera. Aunque eso no quiere decir que todo será color de rosa, puede que Gohan quede tan impactado que no acepte… No, no puede ser… que tal que no termine aceptando el embarazo y ahí si me abandone… no lo soportaría."

Miró un momento al aludido y éste le devolvió la mirada con una sonrisa, esa que tanto ablandaba su corazón, y reconfortaba.

"Pero que cosas digo, es Gohan y si dice amarme como lo hace, lo aceptara… solo es esperar haber con que salgo en los resultados, que de por cierto debo ir mañana ha hacérmelos, y decidir que haré después… Tan solo el tiempo me lo dirá."

Y es que tú eres todo para mí
Todo lo que tengo yo,
Y sin ti no seguiré viviendo...
Tú si es que puedes entender
Yo jamás te dejare,
Aunque traten de alejarte de mí...


Comentarios de CaHo:

Yupii! Termine! Y de una forma maravillosa… Aww que tiernos son esos dos cuando están juntitos, no les parece? n.n súper cutes! 3 Buenop, acá les traje el final de este capitulo con ese desenlace tan esperado por todos, hasta para mi! De verdad que hace tiempo quería hacerlos juntar pero el momento era hasta ahora. Y lo pude hacer. Uff que complicado fue hacerlo jaja.

A… vieron que agregue un nuevo "concepto" a mi vocabulario jaja! Si el dichoso: Froam pero es que era para hacerlo de forma mas dramática. Ya que eso era lo que significaba esa palabra o sea como en esos momentos que esta uno, digamos… caminando con un amigo y éste empieza a hablar de… su hermano y en una palabra que el dice, PUM! Un recuerdo tormentoso de cómo viste morir a tu hermano llega a tu mente. Bueno ahí esta el dichoso froam ese… obviamente eso es mas en los animes y todo el cuento… porque tampoco me burlare ni nada de aquellos que les haya pasado ese ejemplo… si es así mil disculpas que no lo hice con mala intención. Así que si lo ponemos en este concepto, a Videl no se le ha muerto el hermano ni nada así, pero mientras habla con Gohan esos recuerdos le vienen a la mente de la nada para aturdirla mas… me entienden? Sobretodo en la parte del sueño. Jeje espero no haberlos confundido con eso… si es así no me hagan caso y sigan con la historia jaja!

Que pasará después con la situación de Videl y sus problemas de salud? Gohan intentara remediar el tiempo perdido… pero como? Su padre al regresar perdonara a Gohan? Todo eso y mucho más en el siguiente capitulo de ATDADM! Únetenos a este episodio de la vida de esta singular pareja…hasta la próxima, amigos!

Sayonnara
CaHo
Haneko-chan