Lo se, lo se, mil sin subir capitulo, pero tengo una escelente explicacion para ello, no tengo internetn, bua,bua morire, enceio que es un total desastre y luego para acabarla me estoy mudando y no abria problema si fuera en la misma ciudad, pero no!!!, es a otra ciudad entonces es mucho mas complicado y doloroso, aun no acabo la prepa tendre que pasar el ultimo sementre en una diferente, eso me pone muy triste y luego dejo a todas mis amugas a las que quiero mucho, amigas que tengo desde la secundaria y otras que quiero bastante de la prepa...
pero bueno olvidare mi sufrimiento un rato y les traigo un nuevo capitulo, acabo de descubrir que cerca de mi casa ay ciber entonces veeme aki subiendo cap y checando correo y demas que tenia abandonado durante un mes.
es mas largo que de costumbre, pero oye, un mes sin nada mas que acer ocupe todo el tiempo en esto, que se me ocurria algo bueno iba y lo ponia y que esto me agrada y ay voy a ponerlo, creo que este cap quedo solo como pequeñas escenas o algo asi, ya asta el final regresa a tomar forma se puede decir, ya cuando estuve tranquila y en un lugar descente para escribir entonces si pude escribir algo que tiviera pies y cabeza: EL ESPERAD DUELO. espero que cumpla con sus espectativas, la verdad me gusto como quedo.
mejor dejo de escribir y leean.
Cáp. 6 — Duelo
Habían pasado varios días desde que llegó la carta informando que Ron combatiría contra Krum, a Harry le informaron que su Duelo sería contra un tal David Richtmont de Inglaterra pero Harry no estaba nervioso ni nada por el estilo, lo que le preocupaba a él y a todos los demás era Ron, pues estaban muy temeroso con el resultarlo que se obtendría, pues sabían del odio de Ron y las habilidades aparentes de Krum y tal vez se podría convertir en una catástrofe, pero ya faltaba poco para que se llevara a cabo el encuentro y ahí se decidirían muchas cosas.
A una semana de los Duelos los chicos habían bajado un poco el ritmo del entrenamiento pues no querían estar tan cansados para el encuentro, por ello se encontraban en un gran roble en la parte trasera de la casa donde podían estar muy a gusto descansando. Ron tenía la cabeza apoyada en el regazo de Hermione mientras esta recargada en el árbol pasaba su mano a través del pelo rojizo de Ron, por otro lado Ginny tenía su cabeza recargada sobre el hombro de Harry y los dos apoyados en el roble.
— Que relajante es esto¿no les parece? — preguntó Hermione.
— Si, este es el lugar perfecto para descansar — respondió Ron.
— Ron, para ti cualquier lugar es perfecto para descansar — dijo Ginny y Ron frunció el entrecejo.
— Creo que ya no es perfecto, estás tú y… — empezó, pero fue interrumpido por Hermione a quien no le agradaban las peleas estúpidas que llegaban a tener ese par.
— Ginny¿Ya pronto será tu cumpleaños?
— Si, no puedo creer que el tiempo se fuera tan rápido — respondió Ginny sonriendo, olvidando a su hermano.
— ¿Ya vas a cumplir años? — preguntó Ron — Que vieja estás.
— Tú eres más viejo que yo, así que cállate — dijo molesta Ginny.
— Pero la regla de la vejez es que a las mujeres se les nota mas lo viejas que están y se les hace mil arrugas como a ti — respondió Ron tratando de molestar a su hermana como de costumbre.
— Ron¿Qué estas diciendo? Yo también soy mujer¿acaso estoy vieja? — preguntó Hermione dándole un pequeño golpe en el hombro y Ginny soltó una pequeña carcajada pues sabía que no había mejor persona para responderle a Ron que Hermione.
— Claro que no estas vieja, esa regla no te incluye a ti, tú eres perfecta — dijo Ron y le dio un pequeño beso en los labios — pero mi hermana no lo es, ella si ya esta vieja — se dirigió Ron a su hermana sacándole la lengua como niño chiquito.
— Claro que no es verdad, Harry defiéndeme — pidió la chica pero su novio no se encontraba al parecer en el mismo universo que los demás y Ginny al no obtener respuesta le dio un pequeño golpe en el estómago para que reaccionara.
— ¿Qué fue? — preguntó desorientado.
— Quiero que me defiendas — pidió de nueva cuenta Ginny.
— A si claro, estem… — quería defenderla pero no tenía la más remota idea de que la defendería — estem… ¿Qué quieres que diga?
— Harry Potter ¿en que mundo andas hoy¿Qué no escuchaste lo que ESTE dijo de mí? — cuestionó señalando a Ron.
— Óyeme, este tiene su nombre — respondió algo indignado — Pero es verdad¿en que mundo andas? — preguntó.
— No nada, solo estaba pensando, pero creo que pensé demasiado y me perdí.
— Pues¿en que pensabas? — pregunto Hermione — que llevas toda la semana así.
— Es secreto.
— Harry… dinos — pidió Ginny.
— No, es secreto y si te digo ya no será secreto — dijo Harry sonriendo a su novia y cariñosamente acarició su rostro.
— Por favor — pidió con una cara de suplica.
— No, ya lo sabrás a su debido tiempo — dijo Harry tomaba la barbilla de su novia.
— Pero yo quiero saber — pidió de nueva cuenta Ginny, pero Harry le dio un corto beso para que olvidara eso.
— En tu cumpleaños te digo — respondió Harry sonriendo dándole otro beso a su novia con lo que quedó satisfecha y no olvidaría preguntar después.
— Dejen de estar haciendo eso a cada rato — dijo Ron asqueado.
— Que ustedes no se demuestren su amor como nosotros no es nuestra culpa — respondió Ginny para molestar.
— Ya cállate, sigues comportándote como una niña.
— Ya no soy una niña.
— Pues para mamá por siempre serás su niñita — contestó Ron para irritar a su hermana cosa que consiguió pues se puso con los brazos cruzados y con la boca fruncida.
— Ron, estas mas loco que nunca, primero dices que estoy vieja y ahora que soy una niña, ya no sabes ni que decir para molestar — contestó molesta Ginny.
— No le hagas caso a tu hermano, ya no eres una niña, eso lo se muy bien — defendió Harry con una mirada picara, esta vez no se hallaba en la luna.
— ¿Cómo sabes que ya no es una niña? — preguntó Ron malhumorado.
— Pues porque… — comenzó a enrojecer Harry.
— ¿No creen que ya es hora de que practiquen un rato? — preguntó Hermione al ver en el apuro en que se encontraba su amigo.
— Es verdad, creo que deberíamos de practicar ya — dijo Harry levantándose rápidamente de su lugar.
— Pero Harry… — se quejó Ron mientras se volvía a acomodar en las piernas de Hermione.
— Pero Harry nada, tenemos que practicar los hechizos para confundir.
— Descansemos un rato más, a parte tengo hambre y mamá no está y si practicamos me dará más hambre y no habrá que comer — explicó Ron.
— Ya descansamos mucho, ahora es tiempo de entrenar, así que dile a tu estómago que nos tenemos que ir ya.
— Ron, hagamos esto: ve a practicar y entrena mucho por mí y cuando regresen la comida estará lista pues yo misma prepararé algo — dijo Hermione y como respuesta obtuvo que Ron se parara inmediatamente de su lugar y ayudara a parar a ella.
— ¿Vas a cocinar para mi? — preguntó Ron.
— Si, y ahora ya váyanse a entrenar para que regresen pronto.
— Genial, ya quiero probar tu comida, bueno entonces nos vamos — le dio un beso fugaz en la mejilla a su novia y tomó a Harry del brazo y se dirigieron al lago.
— ¿Enserio sabes cocinar? — preguntó Ginny mientras agitaba la mano despidiéndose de los chicos que poco a poco se perdían de vista.
— ¿Los sándwich cuentan? — dijo Hermione son una sonrisa de preocupación en el rostro despidiéndose igual.
— Como comida comida creo que… no entran en la categoría — respondió Ginny muy divertida — Yo me voy guiando con lo que me dice mi mamá, aun no cocino bien — comentó viendo de frente a su amiga.
— Yo también, mi madre es la que me ayuda, creo que tendré que ir a mi casa y escoger un libro entre los montones que tiene mi mamá, tengo que ir ya para hacer otras ciento de cosas así que vuelvo lo mas pronto que pueda — dijo Hermione y tras un PUF! Desapareció dejando a su amiga estupefacta.
Por otra parte los chicos llegaron al lago, y Ron se puso en posición de combate pero Harry no lo hizo.
— Harry ¿Qué no vamos a practicar? — preguntó desconcertado.
— Si, un momento — pidió Harry llevándose una mano a la cabeza pensativo.
— Oye ¿Qué te pasa?
— Nada.
— ¿Es por eso del secreto por lo que has estado raro durante la semana? — preguntó Ron acercándose a Harry.
— Pues algo así.
— ¿Me puedes explicar de una buena vez que traes? — pidió Ron algo frustrado por la indiferencia de su amigo en los últimos días.
— Esta bien, no te sulfures, lo que pasa es que necesito el regalo perfecto para el cumpleaños de Ginny, pero no se me ocurre algo, y quiero algo que sea muy especial — explicó.
— ¿Eso es todo lo que te pasa? — Harry asintió — Eso es muy fácil, regálale un perfume — opino Ron.
— ¿Cómo crees que le regalare un perfume? Te estoy diciendo que quiero algo especial¿acaso tu le regalarías un perfume a Hermione ahora siendo tu novia? — preguntó Harry viendo a Ron como el mayor insensible del mundo.
— Tal vez tengas razón, pero no se me ocurre algo romántico para mi hermana, no puedo asociar en mi cabeza: romance, amor, regalo, Ginny; eso es desagradable para mí — dijo Ron con algo de asco mientras se recargaba en el hombro de Harry.
— Para mi también sería muy extraño relacionar esas palabras con Hermione, es como mi hermana. — se quedó pensativo un momento, hasta que desistió — ya se me ocurrirá algo que hacer de eso estoy seguro, ahora practiquemos — dijo Harry y tras una risita rápida de Ron por las tonterías que tenía su amigo en la cabeza empezaron a practicar debidamente.
Estuvieron practicando algunas horas hasta que fue tiempo de regresar a la casa pues ya tenían hambre y querían averiguar que había hecho Hermione.
Entraron por la cocina y lo que encontraron fue un olor exquisito que salía directamente de la estufa donde se encontraba Hermione con un delantal puesto revisando el contenido de una gran cacerola con un cucharón.
— Huele delicioso — dijo Ron tomando a Hermione por la cintura y acercándose a la cacerola haciendo que la chica se sobresaltara.
— Me espantaste Ron.
— Hermione ya esta listo esto — dijo Ginny mientras entraba a la cocina con un traste en las manos.
— Que bueno, pues ya llegaron y creo que tienen hambre — dijo Hermione mientras Ron se alejaba un poco de ella.
— Claro que tenemos hambre, practicamos mucho y nos cansamos y el esfuerzo genera hambre — explicó Ron su teoría.
— Wow, que gran deducción Ron — dijo Harry riendo.
— Bueno pues entonces tomen asiento y enseguida les serviré — dijo Hermione y los chicos así lo hicieron listos para esperar su comida, cuando de pronto se oyó un PUF! Y…
— ¡Hola! — saludaron al unísono los gemelos apareciéndose en la cocina.
— ¿Por qué se aparecen aquí y no en el patio? — preguntó molesto Ron.
— Creo que fue una anomalía en los cálculos — respondió Fred.
— Mamá se molestará — dijo Ginny.
— Pero mamá no nos vio, así que si le dices algo contaremos algunas cosas que será mejor que queden guardadas y más para Harry — dijo George e hicieron que Ginny enrojeciera como solo los Weasley solía hacerlo, hasta el punto de no saber donde acababa su cara y empezaba su rojo cabello.
— ¿Qué saben que no debo enterarme? — preguntó intrigado Harry.
— Pues verás… — comenzó Fred.
— ¡¡¡CÁLLATE!!! — grito Ginny.
— Creo que por el momento no sabrás — dijo George con una sonrisa maliciosa.
— Bueno ya vamos a comer — dijo Hermione.
— ¿Qué preparó mamá? — preguntó Fred.
— Nada, mamá no está — respondió Ginny.
— Entonces… ¿Qué es esa comida? — preguntó George señalando a la estufa.
— Eso lo cocinó Hermione — respondió Ron.
— Oh!, genial, entonces probemos la comida de Hermione — dijo Fred.
— ¿Alguien los a invitado a comer? — preguntó Ron.
— No, pero aceptamos su invitación, gracias — dijo George y se sentaron esperando recibir la comida.
— De acuerdo, lo bueno que hay suficiente, espero que les guste — dijo Hermione y mientras todos se sentaron entre ella y Ginny entregaron todos los platos.
— Pues esto se ve delicioso, no sabía que supieras cocinar — dijo Harry.
— Pues ni yo tampoco — confesó Hermione.
— Entonces… ¿Cómo hiciste esto? — preguntó confundido Ron.
— Pues con una aparición rápida a mi casa por un libro, consejos de mi madre y una visita al supermercado — contestó Hermione sonriendo.
— Todo debe salir siempre de un libro ¿verdad? — mencionó Ron y la castaña asintió.
— Pues hay que darle el visto bueno a esto — dijo George y tanto él como todos los demás comenzaron a comer y por sus caras seguramente si les había gustado.
— Sabe bien Hermione — dijo Harry.
— Tiene razón, te quedó muy sabroso — dijo Ginny.
— Pues para mi que después de esto… — comenzó Fred.
— …ya te puedes casar — terminó George leyendo lo que su gemelo quería decir y provocaron que Hermione se sonrojara.
— Si, tienes razón — dijo Ron concordando con su hermana, pero pareció como si hubiera concordado con los gemelos y cuando se dio cuenta de que esa no era una mala idea enrojeció totalmente y Hermione también enrojeció con la idea de aquello y los gemelos se dieron cuenta y no desaprovecharían oportunidad de molestar un poco.
— ¿Ya son novios verdad? — preguntó Fred recordando la noche de la fiesta cuando los vio de modo sospechoso y al no obtener respuesta supuso que era un si.
— Ron, tardaste algunos 6 años en pedirle que fuera tu novia, si no te apresuras seré yo quien le pida que se case conmigo — dijo George.
— Si no se lo pido yo primero — dijo Fred y todo empezaron a reír, pero a Ron no le agradó y se paró de la mesa y les dio uno zape a cada uno.
— ¿Qué pasa aquí? — preguntó la Sra. Weasley que había aparecido en el patio y entraba a la cocina.
— Nada mamá, solo estamos diciendo que Hermione cocina muy bien — dijo Fred.
— Oh ¿hiciste de comer? — preguntó Molly y Hermione asintió — Y yo que venía preocupada porque ya era tarde y se desesperarían sin comida.
— No debe preocuparse¿quiere comer? — preguntó Hermione.
— No gracias; fui a visitar a Arthur a la oficina y comí con él, pero me gustaría probar — se acercó al plato de Ginny pues solo probaría un poco — Esta delicioso Hermione¿ya habías cocinado esto antes? — peguntó Molly.
— No, fui a mi casa por este libro — Hermione tomo un libro titulado "Comida con sabor a hogar" que tenía a un lado — aquí encontré una receta que me gusto y fue la que hice — sonrió y dejo el libro donde estaba.
— Oh! — exclamó Molly — Así que ¿te basaste en la receta solamente? — Hermione asintió — Es admirable, creo que por eso fuiste la mejor de Hogwarts — el cumplido hizo que Hermione se sonrojara — imagino que serás una magnifica esposa — dicho esto Ron y Hermione enrojecieron mas si es que era posible, pues la idea no les desagradaba del todo; tras el comentario todos comenzaron a reír.
Era cerca de media noche y Ginny bajo a la cocina pues no podía dormir, quería despejarse un rato para volver a tratar de dormir, pensó que la cocina estaría muy solitaria, pero se equivoco y supo de inmediato que aquel que creía dormir no lo estaba.
— ¿Harry? — tentó Ginny a ciegas entrando a la cocina.
— ¿Cómo supiste que era yo? — preguntó desconcertado.
— Pues simplemente porque te conozco — contestó Ginny acercándose a Harry hundiéndose en un abrazo.
— ¿Y este abrazo?
— Es que soy muy feliz — respondió sonriendo la chica.
— Lo se, yo también — contestó con una sonrisa — ¿Qué haces aquí a estas horas? — preguntó.
— No podía dormir y baje a despejarme y tomar un vaso de agua — explicó Ginny llenando un vaso con agua — y tu¿Qué andas haciendo por aquí? — preguntó.
— Pues tampoco podía dormir, y ya que ninguno de los dos puede dormir¿Quieres ir a fuera?
— Claro.
Y así los dos se fueron a la terraza donde había una mecedora que se sostenía del techo donde podía estar cómodamente, se sentaron muy juntos y Ginny se recostó sobre el pecho de Harry.
— Que hermosa esta la noche ¿no crees? — preguntó Ginny viendo al cielo bañado de estrellas.
— No más que tú — respondió el chico dándole un beso en los labios a su novia.
Se quedaron contemplando el inmenso cielo durante un buen rato, hasta que empezó a sonar el reloj que llevaba Harry, anunciando que ya era media noche y así iniciaba un nuevo día y con ello…
— ¡Feliz Cumpleaños! — dijo Harry poniendo una caja pequeña envuelta en papel de regalo enfrente de la chica.
— Gracias — contestó Ginny tomando la pequeña cajita entre sus manos y abriéndola poco a poco sin prisas hasta desenvolverla totalmente y encontrar una pequeña cajita de música, confeccionada en madera y en color dorado, era hermosa, tenía un corazón en la cubierta y al Ginny tocarlo hizo que se partiera por la mitad y dio paso a una hermosa pareja que al ritmo de la música comenzaron a bailar en el aire — Harry es hermoso — contestó Ginny con una amplia sonrisa en los labios.
— Que bueno que te gusto, no tenía idea si fue la mejor elección — dijo Harry un tanto aliviado y feliz.
— Claro que fue una bueno opción, es hermoso — aseguró Ginny abalanzándose al cuello de Harry para inundarlo de besos en los labios y mejillas — Gracias — termino abrazándolo fuertemente.
— Creo que te haré regalos mas seguido — comentó divertido.
— Eso espero, y ahora vamos a bailar — pidió Ginny levantándose y estirando la mano hacia Harry invitándolo.
— ¿A qué te refieres¿Cómo quieres que bailemos? Claro que no, no hay música — contestó nervioso.
— Tenemos la música de la cajita — indicó.
— Pero..., pero… — Harry trataba de encontrar una excusa en su cabeza para no bailar pues era lo que peor se le daba y lo que mas odiaba en realidad, después de cuarto año nunca había vuelto a intentar bailar, ni siquiera en su graduación.
— No busques excusas que no las encontraras.
— No se bailar.
— No importa, ya aprenderás.
— Te pisaré.
— Me pondré sobre tus pies.
— Haré que caigas.
— Siempre me podré levantar.
— Te…
— Deja de decir tonterías y ven a bailar conmigo — volvió a estirar la mano invitándolo hasta que Harry con una mirada indecisa acepto.
Ginny puso la cajita sobre la mecedora mientras seguía la música y se acercó a Harry quien con una mano la tomó de la cintura algo temeroso y con la otra tomó delicadamente la mano de Ginny quien también agarró la de Harry y la otra mano la paso por el cuello de este y se dispusieron a bailar. Harry no sabia que rayos hacer solo se movía rígidamente.
— Harry relájate — pidió Ginny.
— No puedo, no me gusta esto — contestó.
Ginny pasó sus dos manos por el cuello de Harry y se acercó mas hasta apoyar su cabeza en hombro de él, mientras Harry la abrazaba por la espalda.
— Solo déjate llevar — susurró Ginny y Harry se empeños a tranquilizar y a solo dejarse llevar por la música y el cuerpo de Ginny, y al fin pudo hacerlo decentemente.
Los dos siguieron bailando plácidamente sin percatarse de dos personas que desde lo alto los observaban detenidamente.
— Aun no puedo creer que esa sea nuestra niña — dijo Molly desde su cuarto viendo por la ventana.
— Esa ya no es nuestra niña Molly — contestó Arthur abrazando a su esposa por la espalda.
— No se como creció tan pronto, aun recuerdo cuando crecía dentro de mi vientre — recordó algo melancólica.
— Yo también recuerdo eso; y recuerdo que cuando nació y vimos que era una niña nos hizo realmente felices, nunca esperamos tener una niña, fue la primera niña Weasley en generaciones, fue todo un suceso, todos la querían conocer y decían que le deparaban grandes cosas — dijo pensativo.
— A mi lo único que me interesa es que sea feliz.
— Creo que ya lo esta siendo — afirmo Arthur viendo como su hija y Harry bailaban felices al compás de una dulce melodía.
— Te das cuenta que dentro de poco nos quedaremos solos — confeso algo triste.
— No estaremos solos, nos tendremos uno al otro — afirmo Arthur.
— Pero no es lo mismo que tener a los niños en casa, recuerdo las vacaciones de verano cuando teníamos a todos aquí, normalmente era un alboroto con Fred y George y su infinidad de travesuras aprendidas en Hogwarts ayudados de Bill y otras veces Charlie, y siempre contra Percy y Ron — recordó divertida Molly.
— Si, lo recuerdo perfectamente, o también cuando Ginny ya caminaba y empezaba a tener sus accidentes mágicos los gemelos quisieron usarla de conejillo de Indias y terminaron sin cabello por un mes — comentó sonriente Arthur.
— Tuvieron una probada de su propio chocolate, y desde entonces ya no se metieron con Ginny, pero se ensañaron con Ron, pobre de mi Ronni.
— Pues si, como la vez que convirtieron el osito de Ron en araña, desde entonces le teme a las arañas y no ah perdido ese temor.
— ¿Seremos buenos padres Arthur? — preguntó de pronto Molly con rastro de tristeza en el rostro.
— Claro que si¿Por qué lo dudas?
— Pues no lo se¿no nos culparan nuestro hijos por no haber tenido todo lo que necesitaban?
— Tal vez les hicieron falta cosas materiales, pero lo que mas necesitaban era amor y de eso hasta sobró — contestó Arthur dándole un beso en la mejilla a su esposa.
— Pues si, pero…
— Pero nada, fuimos excelentes padres, y se que nuestros hijos fueron felices a pesar de todo, y les enseñamos a valorar lo que realmente es importante en la vida: — Molly se le quedo viendo esperando que terminara — amor cariño, eso es lo más importante junto con la amistad que sabemos que nuestros hijos conocen muy bien — terminó Arthur sonriente.
— Tienes razón, nuestros hijos fueron muy felices y espero que pronto cada uno empiece una nueva familia — dijo Molly más tranquila y sonriente.
— Se que tendrán familias maravillosas cada uno.
— Si, y entre mas pronto se casen mas pronto seré abuela y veré niños corriendo por todo ese jardín — contestó feliz.
— Creo que la brisa nocturna te esta afectando, será mejor que vayamos a dormir — pidió Arthur tomando a Molly de la mano para llevarla hasta la cama mientras esta no dejaba de ver por la ventana como su pequeña gran mujer era feliz al lado de un hombre maravilloso.
Al día siguiente todos felicitaron a Ginny e hicieron una pequeña reunión en la madriguera para festejar el cumpleaños número dieciocho de esta, lo celebró toda la familia reunida, fue encantador. (nota abajo...)
Durante el día anterior al Duelo Ron estuvo muy apartados de todo el mundo, se la pasó en su cuarto sin ganas de ver a alguien y no quisieron molestarlo así que lo dejaron, pero Hermione no se quedó muy tranquila, sabía que Ron estaba así por el Duelo y estaba conciente de que lo que menos necesitaba era estar solo.
— "Desmaius", "Protego", "Expelliarmus" — repetía Ron mientras dormía en su cama.
— Ron, Ron, despierta — pedía Hermione que estaba acostada en la cama de Harry y esta la había pegado todo lo posible a la de Ron creando así una sola cama.
— ¿Qué fue? — Ron empezó a abrir los ojos y se encontró con los de Hermione algo cansados y tristes — ¿Qué tienes?
— Estoy preocupada — confesó Hermione.
— ¿Preocupada¿Por qué? — le preguntó acariciando su mejilla.
— Porque no quisiste bajar en todo el día.
— Solo quería descansar para mañana — dijo Ron, aunque no era del todo cierto.
— Ron¿estas seguro que solo querías descansar?, yo creo que no.
— Pues… — comenzó Ron e hizo una pausa, no sabía si confesarle o no sus temores, algunas veces odiaba que Hermione lo conociera tan bien — ¿Qué mas crees que tengo?
— No estoy muy segura, pero siento que hay algo más.
— Puede ser, pero la verdad no quisiera hablar de ello — contestó Ron abrazando a Hermione logrando estar mas juntos.
— Me sentiría mejor si me dijeras que pasa por tu cabeza y que te preocupa tanto como para no bajar — dijo Hermione correspondiendo al abrazo.
— Lo que sucede es que… — se quedó pensativo sin saber como responder, pero de pronto se percató de algo — Oye¿Qué hace la cama de Harry tan cerca y tú en ella? — preguntó.
— ¡Vaya! — exclamo — Veo que al fin de percataste, es que me quedaré esta noche aquí, quiero hacerte compañía — contestó Hermione lo que hizo que Ron se atragantara con su saliva.
— ¿Tu… y yo… aquí… toda la noche? — preguntó el chico haciendo ademanes señalando a Hermione, a él y a la cama — ¿Estas loca?
— Claro que no estoy loca¿Crees que te dejaré solo? Obviamente no, me tenías muy preocupada y quiero asegurarme que descanses muy bien — sentenció Hermione — Y no me cambies la conversación Ron, en verdad quiero saber que tienes para poder ayudarte — pidió nuevamente Hermione rozando suavemente con el dorso de la mano la mejilla de Ron, mientras él solo se estremecía por el contacto tan cercano en el que se encontraban.
— Tengo miedo — confesó Ron en un susurro.
— ¿De qué? — preguntó Hermione acercándose mas a Ron dándose cuenta de que no quería hablar muy fuerte temiendo que alguien mas lo escuchara.
— Del Duelo…, cuando me notificaron que pelearía contra Krum me sentí muy valiente y con total seguridad de que podía vencerlo, pero ahora… — Hermione lo había abrazado y así Ron le podía hablar al oído — ahora no estoy tan seguro de mis capacidades.
— ¿De que estas hablando Ron? Tu eres muy bueno, no deberías pensar lo contrario, tus habilidades con la varita son sorprendentes, no deb…
— El recibió clases de Artes Oscuras Hermione, tu misma me lo dijiste — interrumpió Ron.
— Si, y también dije que era el mejor Duelista, aun lo recuerdo perfectamente, pero… — empezó Hermione separándose un poco y tomando entre sus manos la cara de Ron — el nunca a luchado en una batalla real, de hecho quien sabe hace cuanto que no tenga un Duelo, el siempre vivió entre Quidditch y nada mas, en cambio tu haz luchado innumerables veces en un Duelo real, para salvar tu vida y la de otros, has luchado contra las Artes Oscuras de los mortífagos¿Por qué te tendría que preocupar pelear contra Viktor, que nunca a estado en un Duelo real para seguir vivo? — preguntó Hermione.
— Tal vez, pero…
— Pero nada, yo se que lo harás sorprendentemente bien y me harás sentir muy orgullosa pues eres un excelente mago — confirmó Hermione sonriendo.
— Gracias — dijo Ron sonriendo y abrazando a Hermione, sintiendo que nuevamente las fuerzas que tenía volvían a el y ya todo estaría bien — No se que haría sin ti.
— La verdad tal vez nada — bromeó Hermione y Ron sonrió.
— Oye, si tú dormirás aquí¿Dónde dormirá Harry? — preguntó Ron pensando en ese detalle.
— A pues… simplemente Harry y yo cambiamos de cuarto — explicó.
— A… — Ron se quedo pensando sin entender muy bien lo que significaban hasta que… — Espera un momento¿Me estas diciendo que tú estas aquí y Harry está en el otro cuarto con mi hermana? — la chica solo asintió — Eso no puede pasar, ellos no se pueden quedar juntos — Ron se disponía a levantarse, pero Hermione lo retuvo y lo jaló del brazo haciéndolo regresar a la cama.
— Ron, ellos no harán nada¿los crees tan tontos para hacer algo que no deberían? — Ron puso cara de ¿tu que crees? — Les dije que los dejaría pasar la noche durmiendo juntos solamente si prometían que se comportarían y ellos aceptaron.
— ¿Crees que cumplirán eso? — preguntó Ron incrédulo.
— Pues… — se quedó pensando Hermione ya que ella tampoco confiaba mucho en el razocinio de su amiga — Para que te quedes tranquilo confesaré que puse un hechizo y si alguno de los dos empieza a hacer algo más aparte de dormir cómodamente te aseguro que se quedaran profundamente dormidos de inmediato y no sabrán lo que pasó — respondió Hermione sonriendo.
— Esa es mi Hermione — respondió Ron sonriendo dándole un beso a la chica — mmm… y… ¿ese hechizo también esta sobre esta habitación? — preguntó Ron volviéndola a besar mientras se colocaba encima de ella provocando que la chica se sonrojara — solo es una duda, yo no estoy pensando en nada.
— Pues… no, no la puse aquí, y… Ron, pesas mucho, podrías quitarte de encima — pidió Hermione y Ron se quitó enseguida.
— Ja,ja,ja tranquila, solo estaba jugando; ¿es enserio que te quedaras aquí toda la noche? — preguntó sin creerlo.
— Claro que si, aunque si no quieres que este aquí no hay ningún problema, yo me puedo regresar a mi cuarto — dijo Hermione indignada y empezó a levantarse.
— Obviamente no quiero que te vayas — confesó Ron haciendo que Hermione volviera a recostarse.
— ¿Entonces?
— Pues que es extraño poder tenerte aquí toda la noche, no se, simplemente es…
— Pero Ron, no es la primera vez que dormimos en el mismo cuarto — le recordó la chica.
— Eso era diferente — respondió Ron sonrojado.
— ¿Por qué?
— Porque como tu ya lo dijiste: durmiendo en el mismo cuarto; nunca en la misma cama, a parte antes eras solo mi amiga y ahora eras mi novia y… — Ron estaba mas que sonrojado, lo cual causo que Hermione soltara una risita.
— Mejor olvidemos ese detalle — dijo Hermione mientras se ponía de espaldas a Ron y tomó las manos de este para pasarlas por su cintura y que la abrazara, logrando la sorpresa de Ron que no pensó que Hermione haría eso — Y dime¿Cómo celebraremos? — preguntó.
— ¿Celebrar qué? — dijo Ron sin comprender.
— Pues tu victoria frente a Viktor — explicó la chica sonriendo.
— Pero si aun no peleo, no sabemos que pasará.
— ¿Qué no ya habíamos discutido eso?
— Solo tengo algo de incertidumbre, eso es todo — confesó Ron.
— Que negativo eres, pero yo estoy convencida de que eres el mejor, se que ganarás, así que tu también lo debes de pensar, y ahora hay que pensar como celebrar¿Qué te gustaría hacer? — volvió a insistir Hermione.
— Preferiría decidirlo cuando tenga la victoria en las manos — dijo Ron en un tono nervioso.
— Bueno, no te preocupes ya pensaré en un lugar donde ir — sentenció la chica.
— Pero Hermione…
— Pero Hermione nada, ya te dije que mañana celebraremos tu victoria y será en un lugar perfecto.
Ron sonrió con lo terca que era Hermione, esta también sonrió y se quedaron durante un buen rato acostados muy juntos sin dormir, descansando, apoyándose uno en el otro y sintiéndose uno mismo.
Ron no podía creer que esa mujer que tenía a un lado hubiera aceptado estar con él y hacerlo el hombre mas afortunado del universo entero, o al menos así se sentía él; amaba tanto a Hermione que siempre lo invadía un miedo de llegar a perderla, esa mujer lo conocía desde siempre y a pesar de eso no se separó, lo había visto cuando no era mas que un niño queriendo ser un hombre, lo conocía mucho antes de que alguna chica lo viera, antes de ser un jugador de Quidditch, esa chica conocía mas de él que él mismo, la mayoría del tiempo se la pasaban en peleas infundadas y aunque algunas personas no lo supieran era la mejor forma de conocerse que tuvieron, y la forma en la que llegaron a amarse.
— ¡RON! — de pronto se escucho una voz familiar que hizo que el chico empezara a abrir los ojos tratando de poner a trabajar su cerebro y comprender quien lo llamaba tan temprano y porque — Ron, ábreme, ya te tienes que levantar — grito nuevamente Molly desde afuera del cuarto de Ron.
— Ya voy mamá — respondió levantándose para abrir pues tenía seguro la puerta, se percató de que la cama de Harry estaba junto a la suya y… de pronto recordó la noche anterior y… — Hermione — dijo en tono bajo recordando que ella se había quedado a dormir ahí y no seria muy conveniente que su madre los encontrara ahí así.
— Ron¿ya despertaste? — insistió Molly.
— Un momento mamá.
— Bueno, en lo que terminas de despertar iré a levantar a las chicas — dijo Molly y Ron se estremeció, pues ahí no tocaría, solo entraría y se encontraría con una no tan grata sorpresa para ella.
— ¡NO!— grito Ron desesperado — mamá espera, necesito un favor deja que me ponga el pantalón — dijo lo primero que se le ocurrió para conseguir unos minutos para despertar a Hermione y pensar que hacer — Herms, Herms, despierta por favor, ya — pidió Ron sacudiendo a Hermione despacio.
— Buenos días Ron — contestó al fin.
— Ni tan buenos — contestó provocando que la chica se desorientara — No lo digo por ti — aclaró Ron — mi mamá esta en la puerta y quiere entrar.
— Ron ya ábreme, no te voy a estar esperando para siempre — gritó desesperada Molly.
— Un minuto mamá —pidió Ron.
— Ron¿Qué haremos? — preguntó Hermione un tanto estresada.
— Tú fuiste la de la idea de quedarte aquí¿no pensaste que esto pasaría?
— Si, pero mi plan era irme en la madrugada antes de que despertara tu mamá, pero creo que me quede profundamente dormida — explicó.
— Pues piensa en un plan B ahora.
— ¿Qué haremos?
— Tranquilízate y piensa rápido, porque si no mi madre se hartara e ira a despertarte a ti y a mi hermana, pero no creo que lo que encuentre sea lo que espera.
— ¿Me podré salir por la ventana? — preguntó nerviosa acercándose a la ventana.
— Haber Hermione, tranquilízate y piensa como una bruja, eres una bruja, recuérdalo — dijo Ron tomando a Hermione por los hombros.
— Tienes razón, es que esta clase de tensión no creo haberla sentido antes — respondió tomando aire tratando de tranquilizar a su corazón.
— ¿Cómo que esta clase de tensión? Haz estado en batallas Hermione, Por Merlín — dijo Ron sin entender muy bien.
— Es muy diferente, no hay tiempo de explicarte, ya se que hacer exactamente — besó a Ron y tras un Puf!! Despacio y unos segundos después estaba de regreso cayendo en la cama con Harry — No tuve tiempo de despertarlo — dejó a Harry con un movimiento de su varita puso la cama en su lugar y desapareció lo mas pronto que pudo.
— Hola mamá — saludó Ron al abrir la puerta.
— ¿Por qué tardaste tanto? — preguntó intrigada Molly.
— Pues porque… buscaba mis pantalones — respondió recordando lo que le había dicho.
— Pero no traes pantalones puestos — indicó su madre y Ron se dio cuenta de que seguía en boxers.
— Ah pues… es que… por eso tarde porque los estuve buscando y como no los encontré desistí para abrirte — contestó esperando que su madre se creyera eso.
— Bueno como sea, aquí te dejo la ropa que usaras para el Duelo — dijo dejando un paquete sobre la cama y dirigiéndose a la puerta — Y ya despierta a Harry para que bajen a desayunar.
— Si mamá, enseguida
— Y bien¿Qué querías pedirme? — preguntó Molly desorientando a Ron.
— ¿Qué?
— Me dijiste que no fuera a despertar a las chicas, que querías un favor¿Cuál es?
— A pues… — Ron se quedó pensativo unos instantes no sabia como salir de eso — era algo sin importancia, ya me las arreglare — contestó un tanto nervioso.
— De acuerdo Ron, lo que digas — contestó tranquila — Recuerda que se tienen que estar en la academia en hora y media.
— Si mamá.
— Y tienen que pasar a ver a tu padre cuando termine el Duelo, pues no se permiten espectadores.
— Si mamá.
— Y cuídate mucho hijo — terminó Molly con mirada preocupada de madre y tras una sonrisa y asentimiento de Ron salió del cuarto, pero unos momentos después regresó — Ah y Ron…
— ¿Si mamá?
— La próxima vez que Hermione planee intercambiar cuarto con Harry para quedarse a dormir contigo — dijo de repente Molly sonriendo — sean mas cuidadosos.
— Pero mama… — empezó Ron totalmente nervioso y rojo; Molly como respuesta indico hacia la cama de Ron donde se encontraba la bata de Hermione y en el suelo estaban las pantuflas — Ups! — fui lo único que pudo articular Ron.
Su mama se quedo unos momentos mas observando a su hijo hasta que este recupero el color.
— Mama, te aseguro que…
— No tienes que asegurar nada, se que no paso nada, si hubiera pensado que pasaría créeme que anoche los hubiera regresado a su cuarto de inmediato, entiendo que Hermione estaba preocupada por ti y te quiso hacer compañía, yo alguna vez fui joven e hice locuras por amor aunque no lo creas jovencito, y ahora ya cámbiate que ya es tarde, y les sugeriría que no lo volvieran a hacer — Molly sonrió y salió del cuarto dejando a su hijo estupefacto.
Ron despertó a Harry, se vistieron rápidamente y bajaron desayunando algo ligero y saliendo al patio para desaparecerse, Harry y Ron solo podían llevar a una persona al Duelo así que Hermione y Ginny se apuntaron inmediatamente sabiendo eso, así los cuatro preparados se Aparecieron en el Ministerio.
— Que emocionante es esto — comento Ginny mientras caminaban tomada de brazo de Harry con rumbo a los elevadores para llegar a donde seria el Duelo.
— Si como no, como tu no pelearas — contestó Ron.
— Los dos son muy buenos, seguro vencerán — afirmo.
— Ron¿Por qué estuviste extraño en el desayuno? — preguntó súbitamente Hermione al ver que durante el desayuno Ron casi no habló y solo veía a su madre y enrojecía.
— Pues… es que… — se quedo pensando, no sabia si decir o no lo que su madre le había dicho.
— ¿Es que qué Ron? — insistió Hermione.
— Es que mi madre me dijo algo — contestó ya decidido a decirlo.
— ¿Qué te dijo? — preguntó Harry.
— Es un recado para Hermione — empezó a explicar y Hermione se quedo intrigada.
— ¿Para mi? — Ron asintió.
— Bueno en si fue para todos.
— Ya por favor Ron¿Qué dijo? — preguntó Ginny.
— Textualmente dijo: La próxima vez que Hermione planee intercambiar cuarto con Harry para quedarse a dormir contigo sean mas cuidadosos — terminando de hablar Hermione, Harry y Ginny se pararon súbitamente dejando que Ron siguiera caminando sin percatarse de ello — Hey¿Por qué se detienen?
— Ron¿enserio dijo eso? — preguntó Hermione.
— Si — reiteró Ron.
— Que pena, que pena — dijo Hermione echando aire con la mano mientras empezaba a tomar un color rojizo sus mejillas.
— No te preocupes, después dijo… — empezó a pensar para tratar de recordar que mas había dicho su madre — creo que ya lo olvide — dijo Ron sonriendo divertido.
— Ron, trata de recordar ahora mismo que te dijo — exigió Harry algo intranquilo pensando que su suegra lo mataría después del Duelo por pasar la noche con su pequeña hija, pues en el desayuno sintió algo de tensión en el ambiente.
— Dijo algo acerca de que confía en nosotros, que sabía desde anoche lo que planeabas Hermione pero que nos conoce bien para saber que no haríamos nada que no debiéramos y… — se volvió a quedar pensativo tratando de recordar lo último, pues después que su madre mencionó lo primero lo que le siguió no se le quedo en el cerebro.
— ¿Y que…? — insistió Ginny.
— Algo de que seria mejor que no lo volviéramos a hacer.
— No tendrá que preocuparse que no volverá a pasar — confirmo Hermione.
— Pues por lo menos en casa no — dijo Ron volteando a ver a Hermione quien empezó a sonreír y agachar la cabeza negando a lo cual todos empezaron a reír, después del trago amargo ya todo parecía estar bien — Sabes… esta será una excelente anécdota para nuestros hijos — comentó pasando su brazo por los hombros de Hermione y emprendiendo de nuevo la marcha.
— ¿Acaso planeas darles ideas? — preguntó Ginny — Que buen padre serás — contestó irónicamente.
— Creo que les contare todo omitiendo pequeños detalles que no es bueno que sepan.
— Si, no les contaras cuando rompimos las reglas, ni cuando batallamos arriesgando la vida hasta casi morir — agregó Hermione — ni cuando nos castigaron, ni cuando…
— Ya párale Hermione que entonces tendrá que omitir todo — dijo Harry — No creo que tengamos algún recuerdo decente que contar en el que no haya pasado algo de eso.
— En eso tienes razón Harry, y yo no me refería a ese tipo de detalles Hermione, todas nuestras aventuras son geniales porque fueron muy intensas, si les quitas la acción las dejas inservibles — comento Ron — les contaré el gran juego de ajedrez que tuvo su padre en el tablero gigante de la profesora McGonagall.
— ¿Y les contaras que casi mueres¿Y les dirás todas las reglas que tuvimos que romper para llegar hasta ahí?, aparte de todo lo que le siguió a ello.
— Pues si, será inevitable…
— No les contaras a nuestros hijos todas nuestras aventuras sin que este yo presente para poder omitir algunos detalles o explicarles porque rompimos las reglas y que ellos no deben hacer — sentencio Hermione.
— Pero le quitaras la diversión al asunto — dijo Ron — Además si son como tu leerán tanto que terminarán descubriendo las aventuras que vivimos en Hogwarts y si son como yo simplemente se meterán en problemas — terminó sonriendo y viendo como Hermione también sonreía divertida.
— Oigan, pueden dejar de hablar de sus hijos que aun ni siquiera se crean y se apuran que ya es tarde — les gritó Ginny quien sin que Ron y Hermione se percataran ya había llegado al elevador con Harry.
— Y se meterán en más problemas porque estarán con los hijos de Harry y Ginny — dijo Ron entrando al elevador.
— Mejor deja de crear nuestras vidas y tratemos de estar en el presente y ganar este Duelo — dijo Harry oprimiendo el botón del elevador para bajar y dirigirse a la planta cero que era al lugar indicado (acabo de inventar esa planta :P).
Bajaron en medio de gente que entraba y salía del elevador y Memorandums Ínterdepartamentales hasta llegar a la planta cero.
— No recuerdo que existiría una planta cero — comento Harry al salir del elevador.
— Eso es por que no existía — dijo alguien que los esperaba.
— Tonks! — dijeron todos al unísono.
— Así es — contestó esta sonriendo con unas hojas en la mano y asciendo un ademán para que salieran del elevador.
— ¿Qué haces aquí? — preguntó Ron.
— Soy un Auror Ron, y soy parte de la academia y es mí deber estar aquí — explicó.
— ¿Qué decías de esta planta? — preguntó Hermione.
— Que no existía, la creamos para poder meter a toda la cantidad de magos que presentaran el Duelo y poder llevar a cabo las batallas — contestó y todos se dieron cuenta de la magnitud de aquello; era una enorme habitación casi del tamaño de un campo de Quidditch con cuatro plataformas circulares repartidas por todo el lugar y a los lados existían unas gradas donde una gran cantidad de personas se estaban acomodando a la espera de que empezaran los Duelos, mientras que a cada lado de las plataformas estaban varios magos tratando de acomodarse para comenzar.
— ¿Se puede hacer semejante cosa? — preguntó incrédulo Ron.
— Claro que si Ron, solo es cuestión de tener una varita y conocer bien de magia, pero después les explicare, por ahora deben tomar sus lugares que ya están retrasados.
— Y ¿A dónde iremos? — preguntó Harry.
— Haber, déjame checo — consulto las hojas que tenía en la mano — Tu vas a la plataforma numero dos.
— ¿Y yo? — preguntó Ron.
— Tu a la… — reviso nuevamente sus hojas — tu iras a la plataforma tres, y ahora si me hacen el favor de irse ya, yo tengo que ir a recibir a los demás magos impuntuales — termino Tonks y antes de encaminarse al elevador — se que no debería tener preferencias, pero no me importa, así que mucha suerte y espero que ganen — les otorgó una gran sonrisa que los chicos agradecieron y respondieron — Hermione, Ginny ustedes irán a las gradas.
— ¿Por qué? — preguntó Ginny.
— Porque seria peligroso que estuvieran tan cerca de los combates, y mejor váyanse ya a las gradas a ver si encuentran un buen lugar pues ya es algo tarde — explico Tonks despidiéndose con la mano y yéndose al elevador.
— Harry cuídate mucho — dijo Ginny abrazando a Harry.
— Si, no te preocupes, estoy preparado.
— Recuerda muy bien los hechizos que has practicado durante las ultimas semanas — empezó Hermione tomando la cara de Ron delicadamente entre sus manos — ten cuidado, se que ganaras y pon atención al combate.
— Tranquila — pidió Ron sonriendo.
— Yo estoy tranquila, no hay persona mas tranquila en el mundo que yo — contestó Hermione empezando a sudar levemente y su corazón se aceleraba a un ritmo irregular.
— Como digas, pero ya deben irse, nos veremos mas tarde.
— De acuerdo, y cuando te vuelva a ver y hayas ganado te daré una sorpresa — dijo Hermione calmándose un poco y besando a Ron.
— Genial, me encantan las sorpresas — contestó Ron sonriendo.
— Lo se — Hermione sonrió lo abrazó y se dirigió a donde estaba Harry con Ginny despidiéndose — Ginny será mejor que ya nos vayamos para que busquemos unos buenos lugares — Ginny asintió y se dirigieron las gradas — Mucha suerte a los dos — grito desde las escaleras para subir.
— Yo se que ganaran — grito también Ginny sonriendo y agitando el puño cerrado de manera vencedora.
— Ya es hora — dijo Harry viendo a Ron y dándole una palmada en el hombro en señal de apoyo.
— Si, vamos — y así los dos se encaminaron hacia la plataforma que les correspondía…
Ron se fue directo a la plataforma numero tres donde observó a una multitud reunida, magos de diferentes nacionalidades que deseaban entrar a la Academia, también unos magos muy extraños que vestían de negro y llevaban una capucha que no permitía ver su rostro, Ron se quedó extrañado de su apariencia, pero ya no tuvo tiempo de observarlos bien ya que para su desgracia se encontró con Krum antes del Duelo.
— Mira a quien tenemos aquí — dijo Krum con aires de soberbia rodeado de varios magos que lo seguían para pedir un autógrafo — Pensé que no vendrías.
— Pues ya vez que si, no te tengo miedo, se que ganaré — contestó Ron que no tenía ningún deseo de ver a Krum hasta que estuvieran arriba de la Plataforma, empezó a fruncir la boca por el desagradable encuentro y dentro de su túnica empezaba a apretar los puños.
— No lo creo muy probable, ni siquiera un hechizo tuyo podrá llegar a mi — dijo soltando una carcajada.
— Eso ya lo veremos, no te preocupes te demostrare que…
— Ron! — grito Hermione desde las gradas al ver que Ron empezaba a sacar la varita y veía a Krum con odio, aunque este no se quedaba atrás y también ya estaba preparado, quería empezar con ese Duelo lo mas pronto posible.
— Así que Hermione me vino a ver — comentó Krum con aires de galante.
— Claro que no — contestó Ron furioso viendo como Hermione hacia señas con las manos de arriba abajo dándole a entender que se tranquilizara, aun no era el momento — Y si me disculpas iré a mi lugar — dijo Ron haciendo caso a Hermione y tratando de tranquilizarse se fue al otro lado de la plataforma donde estaba el Auror organizador que estaba en esa Plataforma.
— Ya te llegara tu hora Weasley — grito Krum caminando también a su lugar y riéndose a carcajadas junto a la manada de idiotas que lo seguía.
Ron respiro profundamente varias veces hasta llegar con el Auror a cargo llamado Fair para registrar que ya había llegado y estaba listo, después de eso repasó algunos hechizos en la cabeza para tranquilizarse y sentirse totalmente preparado cuando escuchó una voz que indicaba que los Duelos estaban a punto de empezar.
— Muy buenos días y bienvenidos a este torneo con el cual veremos las capacidades de los próximos aurores que nos protegerán… — se trataban de un hombre que estaba en lo alto de las gradas y usando el hechizo Sonorus hacia que su voz se esparciera por todo el lugar.
Ron no lo podía ver muy bien pues estaba lejos, pero por lo que se apreciaba era un hombre alto de pelo negro que llevaba una túnica muy elegante seguramente seria el Director General de Aurores, dejó de escucharlo un momento mientras observaba a las demás personas que se hallaban ahí, seguramente gente importante, y si que lo eran, al lado de ese mago se encontraba ni mas ni menos que el ministro de Magia¡vaya! exclamó Ron que no se había percatado que estuviera ahí ni que los Duelos fueran un gran suceso que hasta el mismísimo Ministro fuera; estaban también otras personas que Ron no conocía ni mucho menos, pero se sorprendió al ver que había una persona que si conocía y muy bien: Percy se encontraba a lado del ministro, era verdad que era su asistente pero no imagino verlo ahí.
— Muy bien, y ahora las reglas — Ron volvió a centrar su atención en el mago — en cada plataforma hay un Mago encargado que dirá el orden de los Duelos y los controlara, el vencedor será el primero que logre desarmar a su oponente, o lo deje inconsciente o sin posibilidad de seguir, no se permiten hechizos mortales, aunque no creo que puedan hacerlos — dijo el Auror y todos empezaron a reír negando con la cabeza — muy bien, y ahora que comiencen los Duelos — finalizó y todos empezaron a aplaudir con ansias para ver las habilidades de los jóvenes magos.
En cada Plataforma dieron inicio los Duelos de los cuales se esperaba mucho, algunos no duraban mas de un minuto pues los que se enfrentaban no tenían muchas capacidades en cuanto a pelear, serian magos que seguramente solo conocían teóricamente los hechizos y sus consecuencias, por ello no estaban capacitados para soportar la dureza con la que venia un Duelo.
Cada vez que terminaba un Duelo Ron se empezaba a poner mas nervioso pues su enfrentamiento estaba mas cerca, sus manos empezaron a sudar y Ron las agitaba cerrando los ojos tratando de alejar todo el sonido de disparos de hechizos que se escuchaba a su alrededor junto con los lamentos de aquellos que habían salido heridos, pero también se sentía mejor al escuchar los festejos de aquellos que habían ganado, deseando él salir victorioso de ese encuentro.
— Ronald Weasley — gritó de repente alguien muy cerca de él sacándolo de sus pensamientos — es su turno — dijo Fair y Ron sintió que su corazón se paraba un segundo y luego se aceleraba muchísimo y así repetidamente, Ron asintió y casi mecánicamente se dirigió al otro lado de la plataforma por donde subiría, quiso pensar que todo estaría bien, empezó a subir las escaleras y metió la mano en su túnica para sacar su varita y se encontró con un pañuelo que no recordaba que traía.
Lo sacó y lo miró algo pensativo tratando de recordar como había llegado hasta él, lo puso mas cerca de su cara para examinarlo y un olor peculiar lo hizo darse cuenta de quien era, cerro sus ojos por inercia y poder aspirar mejor ese aroma inconfundible para él que se desprendía de ese pañuelo y llegaba limpiamente hasta su sentido del olfato y lo hizo sonreír olvidando donde estaba, cuando abrió los ojos se dio cuenta de que el pañuelo parecía estar manchado de tinta, aunque… mas bien parecían palabras, Ron lo abrió y se encontró con la perfecta letra de Hermione.
Una vez leí: "Las batallas se ganan con poder, pero la guerra se gana con sabiduría" Ron tu debes ganar la guerra, así que lucha con la cabeza, se que podrás lograrlo, yo confió en ti.
Te Amo.
Hermione
Ron sonrió con la nota y se quedó pensando tratando de recordar cuando había llegado eso ahí pero lo sacaron de sus pensamientos.
— Sr. Weasley — era Fair que lo apresuraba pues Krum ya estaba impaciente arriba de la Plataforma.
Ron terminó de subir las escaleras y volteó a las gradas donde después de ver hacia todos lados al fin se encontró con la mirada de Hermione que estaba en primera fila aunque muy apretada pero todo con tal de ver la batalla, Hermione asentía dándole confianza, Ron alzo el pañuelo para que la chica supiera que lo había leído, esta sonrió ampliamente y agachó la cabeza, pero lo pensó mejor y lo volvió a ver directamente. Ron guardó el pañuelo y tras una sonrisa para Hermione se puso en posición viendo a Krum con rabia, Fair los llamo al centro de la Plataforma.
— Muy bien, saludo por favor — pidió el mago mientras Ron y Krum se ponían frente a frente con sus varitas a la altura de la cara sin dejar de verse fijamente con odio y librar una batalla de miradas, después de unos segundos agitaron sus varitas hasta dejarlas al costado de cada uno.
— Quiero que este se aun combate limpio — dijo Fair y Ron lo único que pudo pensar fue "si como no, con este no será nada limpio" Fair bajó de la Plataforma esperando que los dos regresaran a su lugar pero se quedaron unos instantes mas intercambiando unas palabras.
— Estas muerto Weasley — dijo Krum, estaba mas furiosos que nunca después de ver como Hermione se preocupaba por él.
— Ya lo veremos — contestó Ron seguro de si mismo y tranquilo aunque odiando a Krum, así los dos regresaron a sus posiciones y empezaría en Duelo de un momento a otro.
Ron tomó posición de combate pero algo inusual, se colocó muy erguido separando las piernas y colocando todo su peso sobre su pierna izquierda mientras su varita la tomaba con la mano izquierda solo con la yema de los dedos y colocaba su brazo sobre su cabeza mientras el otro brazo lo ponía totalmente estirado enfrente de él hacia Krum y con un movimiento lo insito a que empezara mientras se reía.
Krum enfureció por la incitación de Ron, empuño fuertemente su varita con la mano derecha y la colocó directamente hacia Ron mientras su otra mano la colocaba en la espalda, estaba enojado al no entender porque Ron no se tomaba eso enserio y tomaba su varita con la zurda aunque Krum sabía que era derecho, respiro profundamente y trato de pensar que eso no tardaría mas de unos minutos.
— Empiecen — se escuchó a Fair gritar para que diera comienzo en Duelo, pero ninguno de los dos se movió.
Ron solo sonreía y volvía a hacerle la señal a Krum para que iniciara lo que hizo que enfureciera más y no lo pensó dos veces y atacó.
— ¡Expelliarmus! — exclamó Krum apuntando directamente hacia Ron, pero este la esquivó sin la necesidad de ocupar ningún hechizo, solo alcanzo a agacharse y a rodar hacia un lado logrando que el hechizo llegara casi a la otra plataforma pero algún tipo de escudo impidió que llegara a los otros Duelistas, al parecer había un escudo en cada plataforma para impedir que los hechizos llegaran a quien no debían — ¿Por qué huyes? — gritó Krum y se acercó mas a Ron y volvió a lanzar un hechizo — ¡Everte Statum! — Ron se empezaba a incorporar cuando recibió el ataque, pero casi logra esquivarlo ya que en el momento de hacerse a un lado el hechizo rozo contra su brazo logrando hacerle una herida que empezó a sangrar rápidamente — Deberías de pensar en protegerte gusano escurridizo — gritó Krum sonriente mientras todos veían atentos al Duelo sin poder entender porque en la cara de los dos se veía tanto odia y furia, trataban de entender porque a pesar de los ataques de Krum, Ron no había conjurado un solo hechizo.
Se levantó aun sonriendo y tras quitarse un poco de la sangre que se veía en la túnica volvió a ponerse en posición de combate volviendo a insistir que Krum lo atacara.
— Así que quieres mas eh! pues te lo daré, ¡Flipendo! — exclamó Krum y un rayo azul salió de su varita directo a Ron.
— ¡Protego! — exclamo Ron, y un escudo apareció para combatir el hechizo, pero al parecer el hechizo de Krum fue mas fuerte de lo que creyó Ron y al no utilizar un escudo demasiado fuerte salió volando unos cuantos metros hasta quedar a la orilla de la Plataforma cayendo con todo el rostro logrando que de su nariz y boca saliera un pequeño hilo de sangre; se levantó rápidamente y con la manga de la túnica se limpió y de nueva cuenta en posición de combate sonrió — ¿Es todo lo que puedes hacer? — preguntó Ron con una gran sonrisa en el rostro.
— Ya veras, te demostraré lo que en realidad puedo hacer — grito Krum poniéndose en posición de combate — ¡Depulso! — exclamó y siendo un hechizo mas poderoso que Flipendo pensó que seguramente ese si lo derribaría, pero Ron en un segundo cambio de posición de combate y ahora si empuño su varita con la mano derecha y listo para combatir en serio.
— ¡Protego! — gritó Ron y esta vez fue un escudo inmensamente fuerte que provocó que el hechizo de Krum se devolviera hacia él logrando que saliera volando hasta caer fuera de la Plataforma ante la mirada atónita de los presentes viendo el repentino cambio de la situación. Krum se apoyó en su rodilla y sentía como su nariz parecía estar rota y empezaba a tener una hemorragia — Tenias razón, mis hechizos no te llegarán, pero creo que los tuyos si — dijo Ron sonriendo haciendo que Krum furioso se levantara rápidamente aunque le ocasionó mucho dolor, había descubierto que la caída si había sido dura, regreso a la Plataforma.
Ron se había volteado para quitarse la túnica que lo tenía incómodo para el combate dándole tiempo a Krum para que regresara a la Plataforma, pero este estaba furioso y advirtiendo que Ron estaba de espaldas lo atacó.
— ¡Soriamentis! — exclamó Krum desde las escaleras y saliendo un haz de luz verde que pegó directamente a la espalda de Ron sin este lograr protegerse para nada cayendo apoyándose de manos y rodillas, tosiendo arrojando sangre por la boca por la impresionante fuerza del hechizo que le había sacado el aire y tenía dificultades para respirar — No te volverás a burlas de mi — gritó Krum terminando de subir las escaleras con mas odio y frustración en la mirada que nunca pues muy pocas veces un hechizo y menos uno hecho por el mismo le había pegado antes.
— Creo que tendré que dejar de jugar y hacer esto enserio — dijo Ron apoyándose en su rodilla para levantarse tocándose la espalda y el estómago donde había sentido totalmente el hechizo, se limpió la sangre que aun corría por la comisura de la boca con un retazo de la túnica que no se había podido quitar.
Todos los espectadores se habían quedado totalmente atentos a lo que pasara, incluso los demás Duelos se habían detenido al ver con escepticismo lo que pasaba en la Plataforma numero tres, también las grandes personalidades del Ministerio que habían ido a ver unos simples Duelos de recién egresados de la escuela o eso es lo que esperaban, no sospecharon que algo de esa magnitud pudieran observar de dos adolescentes que de adolescente no tenía nada, y llegar a odiarse a esa magnitud, ese Duelo no se había convertido simplemente en un examen para entrar a la Academia, ellos luchaban por algo mas que eso.
Mientras tanto Hermione desde las gradas no podía creer lo que estaba pasando, cada que escuchaba que se lanzaría un hechizo lo que por inercia hacia era taparse la cara con las manos miedosa de ver cual seria el resultado de ese ataque, y aun no comprendía la razón por la cual Ron no estaba luchando con todo lo que podía, empezó con su varita en la mano izquierda con la cual no tenía agilidad ni puntería, aparte de que ni siquiera había usado mas de un hechizo, eso lograba que Hermione se preocupara mas de ese combate y lo único que Ron estaba logrando era enfurecer a Krum y que fuera utilizando hechizos mas poderosos.
Harry también se hallaba en medio de su duelo, aunque se había parado unos instantes al ver como Krum había atacado por la espalda como un cobarde.
— Creo que esto debe de terminar lo antes posible — le dijo a su oponente que parecía un muchacho de algunos años mayor que él aunque no muy poderoso, Harry quería terminar lo mas pronto posible con ello para ir a ver a Ron — ¡Expelliarmus! — exclamó.
Ron agitó un poco su cabeza de un lado a otro para volver a la realidad del encuentro pues seguía un poco aturdido por el hechizo. Se acerco más al centro de la Plataforma y ahora si estaba listo para atacar enserio a Krum mientras veía como este estaba más que furioso y no pensaba con la cabeza.
— ¡Confundus¡Desmaius¡Mimblewimble! — exclamó consecutivamente Krum saliendo de su varita hechizos a diestra y siniestra sin percatarse a donde iban a dar, solo tratando de apuntar a Ron que al ser un excelente Guardián de Quidditch al ver de donde salía el hechizo podía conocer su trayectoria antes de verla y así esquivo los hechizos corriendo de un lado de la Plataforma al otro sin llegar a recibir ningún ataque — Deja de correr Weasley — grito Krum acercándose mas al centro de la Plataforma mientras de su nariz salía una gran cantidad de sangre que corría por su boca y caía hacia su túnica manchándola totalmente.
— No te preocupes que esto acabará pronto — sentenció Ron dejando de correr y lanzando un hechizo a Krum — ¡Depulso! — uno de los mismos hechizos que le había lanzado Krum antes, pero este era mucho mas poderoso, tras una haz de luz azul fue directamente a su oponente que trato de protegerse.
— ¡Impedimenta! — gritó Krum tratando de desviar el hechizo sin mucho éxito y llegando el hechizo directamente a Krum pero no con la fuerza que había salido de la varita de Ron, lo hizo volar unos cuantos metros hacia atrás, pero no permitiría mas ataques, así que se paró muy deprisa para atacar a Ron rápidamente, pero este que ya prevenía que Krum haría eso al momento siguiente de lanzar en hechizo corrió por toda la plataforma hasta quedar mas cerca de Krum, pero sin que este lo pudiera ver muy bien por la conmoción.
— ¡Expelliarmus! — exclamó Ron y el hechizo golpeo directamnete a Krum con lo cual sus brazos se fueron hacia atrás, su varita salio volando y él cayo de espaldas, trató de recuperar su varita rápidamente, pero Ron pusó el pie sobre ella para que no la pudiera tomar y apuntó a Krum listo para atacar; Krum ante el inminente ataque cerro los ojos a la espera del dolor, pero… — Yo no ataco a la mala Krum — dicho esto guardó su varita y se alejó mientras a lo lejos el silencio que se había creado se rompió con el sonido de la multitud aplaudiendo y los gritos de todos al ver una excelente batalla.
— Creo que ya tenemos un ganador — gritó Fair subiendo a la Plataforma, tomó el brazo de Ron y lo alzó en señal de victoria con lo cual todos los presentes volvieron a gritar impresionados por la batalla.
Pero sin que nadie se percatara de ello Krum tomó su varita y se puso de pie, no permitiría que un mocoso como lo era Ron a parte de querer quitarle a la que había escogido como mujer lo pusiera en semejante ridículo, pensó en lo que seria mejor para hacerlo sufrir y lo único que se le ocurrió, aunque ilegal, parecía ser lo mejor.
— RON! — grito Krum llamando la atencion de este que volteo con una sonrisa pensando que todo había terminado, la cual se fue al ver a Krum parado frente a el empuñando su varita listo para atacar — ¡CRUCIO! — exclamó y la maldición le dio de lleno en el pecho a Ron quien cayó al suelo y empezó a retorcerse, era un inmenso dolor el que provocaba, nunca en su vida había tenido que soportar tanto dolor, se agarraba la cara mientras se retorcía de un lado a otro y no lograba dejar de gritar, sentía como si lo estuvieran quemando por dentro y nunca pararía, de repente sin que se diera cuenta el dolor intenso paro y trato de abrir los ojos sin mucho éxito, volvió a intentar abrirlos y solo alcanzó a ver una multitud a su alrededor y a Hermione acercándose a él gritando como todos a su alrededor, pero Ron no podía entender lo que decían, alcanzó a ver cuando Harry llegó y en ese momento todo se volvió negro y perdió el conocimiento.
CONTINUARA...
TERMINADO EL 1ero DE ENERO DEL 2008 BAJO UN FRIO TERRIBLE Y MIS DEDOS ENTUMIDOS.
(N. de la T.) sin ganas de describir una fiesta, así que perdón, en total depresión para eso :(.
Gloria (Sowelu) gracias por tus observaciones,
quedaron revisadas y listas
hasta el prox cap.
K tal¿?
espero y hayan disfrutando leyendo que yo disfrute mucho escribindo el Duelo
ya preparando el ultimo cap y luego el Epilogo
porque claro que tendra jijij
ya pronto tendre internet en mi casa o eso espero
y subire pronto
sisis ya estoy ansiosa por saber que les parecio.
mil gracias por los reviews y espero no desepcionarlos
y no olviden dejarme un review
esos me ponene muy contenta
sisisis
gracias por llegar asta aca y los vere pronto
goendilovegood
(de regreso a la accion :D)
