Ya se, ya se, ya lo se, son tres mes y unos cuantos días mas en los que no había actualizado, pero tengo mis razones y son muy validas, lo juro!!
Para empezar no tenia internet y luego cuando lo tuve no sirvió y sigue sin servir, pero ya no me importa, así lo utilizo (soy fallas técnicas de hardware de mi computadora que de pronto tengo internet y a los cinco minutos se va, y aunque regresa al minutos es un total fastidio) otro problema es que tuve cambio de casa, creo que ya les había mencionado antes, pero no crean que una mudanza rápida, no!! Fue de una ciudad a otra así que ya tendrán una idea de lo que paso eran cuatro horas de camino entre una y otra, un reverendo fastidio, y sigo con mi tercer problema entre a nueva escuela y a tratar de acoplarme y me sentía tan deprimida y así que ni ganas de tocar la computadora, juro que fue un martirio, bueno después otro inconveniente, que aunque problema para escribir, me fascino, estoy haciendo servicio social… en una librería!! O si, es demasiado genial, lo se, poder leer lo que quiera sin tener que comprar, porque los recursos vaya que siempre es lo que falta, pero bueno ahora mi y ahora mi ultimo inconveniente, ¿Cuál creen que pueda ser? Exacto!! Falta de inspiración, todo se volvió en mi contra y era de que escribía unos cuantos párrafos y luego los odiaba y a la basura, de hecho tenia cuatro hojas de Word escritas desde enero y pensé que estaban bien y esas nunca las corregí, ¿y que creen? Pues si, hoy las cambie casi por completo, dejando la idea central pero reajustes, pero creo que me encanto el resultado final.
Pero bueno, espero que también sea del agrado de ustedes pues solo escribo para mis fieles lectores.
Ven… les dije que tenia razones muy validas.
Pero como que ya escribí demasiado y como que no entraron para leer esto así que ¿Qué esperan? Olviden este y continúen para abajo, ¡que tengan una excelente lectura! Gracias por entrar a pesar de la larga espera. :)
Cap. 7 — Por siempre y para siempre.
Le dolía todo el cuerpo, se sentía totalmente entumecido y aun no encontraba la razón para aquel malestar, hizo una mueca de dolor y trató de abrir los ojos aunque sin resultados óptimos pues la iluminación del lugar le impedía ver claramente, cuando las imágenes a su alrededor empezaron a tomar forma propia, vio las paredes teñidas de un color blanco que lograba una mayor intensidad de luz, vislumbró las camillas que se extendían a los lados de la suya propia, y sobre una pequeña mesita de noche a un lado de donde se encontraba entrevió una basta cantidad de medicamentos, pequeñas botellitas de distintos tamaños llenas de líquidos bastante extraños de distintos colores, de los cuales por curiosidad tomo uno y lo observo, eso le dio la respuesta que empezaba a buscar en su cabeza ¿Dónde rayos estoy? Adherido a esa botellita rezaba "Medicamento exclusivo para el Hospital San Mungo de Enfermedades y Heridas Mágicas"
No tenia total conciencia de lo que pasó al final del Duelo, solo recordaba un fuerte dolor en el pecho que poco a poco se extendió a lo largo de toda su estructura ósea, después de eso… nada, oscuridad y mas oscuridad. De eso no debían haber pasado más de algunas escasas horas.
Quería quitar ese entumecimiento que lo incomodaba altamente, se enderezo sobre la camilla apoyando su espalda contra la pared y empezó abriendo y cerrando las manos sintiendo un hormigueo en los nudillos, cuando este termino estiro sus brazos sintiendo como la tensión acumulada en sus músculos era mayor de lo que había pensado, pues un fuerte estiramiento de su hombro derecho le hizo lanzar una mueca de dolor. Decidió que mejor dejaba eso por un momento.
Dirigió su cara hacia el techo y suspiro, el techo blanco, también… Se sentía tan solo en ese espacio tan grande y solitario, estaba tan callado que incomodaba, quería salir de ahí, necesitaba salir de ahí, no aguantaba estar solo, quería verla, quería confirmar su victoria en el Duelo, quería decirle que todo estaría bien y que le confirmara a él que todo estaba bien, quería salir corriendo, debía salir corriendo, no espero mas y estaba por poner un pie fuera de la cama cuando alguien se lo impidió rotundamente.
― ¡Ni lo sueñes! ― escucho exclamar a Hermione desde la puerta del dormitorio con una voz de mandona inconfundible y haciendo una señal de advertencia amputándolo con el dedo índice.
― ¿Qué cosa? ― pregunto inocentemente volviendo a acomodarse dentro de las sabanas de Hospital que lo cubrían.
― Te lo advierto, ni lo pienses, aun no estas del todo bien.
Con un tono de regaño en su voz se acerco aun apuntando con el dedo, aunque también había algo más en su voz, otro sentimiento más que no reconoció al instante.
― No hace ni cinco minutos que despertó, no hace ni treinta segundos que llegas ¿y ya me estas regañando? ― le reclamo Ron, pero a los pocos segundos se odio.
Cuando Hermione quedo a escasos centímetros de la cama de Ron este empezó a enrojecer, pudo ver enseguida lo enorme de sus ojos al estar tan hinchados y rojos, de tanto llorar seguramente, y lo entendió, eso que había en su voz era clara y pura preocupación un tanto obvia.
― No, solo te hago una sugerencia un tanto especifica de que si te levantas de ahí sin el permiso exclusivo del sanador te daré una buena tunda ― le respondió mientras tomaba su prominente mano entre las pequeñas de ella.
Ron sonrió ante el gesto y la preocupación, y como no estaba de más, gravo la amenaza en su cabeza, podría verse hecha realidad. Con su pulgar roso las exquisitas manos de Hermione agradecido mientras una sonrisa de parte de ella era obsequiada para Ron.
La chica lentamente se acerco hasta quedar escasos centímetros de su cara. Donde él podía apreciar con total claridad lo hinchado de sus ojos, pero también como volvían a encontrar en brillo tan especial que siempre tenían y que apreciaba tanto.
— Bienvenido de regreso — dijo milímetros antes de posar sus labios sobre los de él, quien los capturo rápidamente y cerrando los ojos se movió junto con la boca de ella al compas que se iban dando y que ya conocían tan bien, ella hizo además de querer zafarse, cosa que no estaba dispuesto a hacer, añoraba la cercanía de ella, porque por alguna extraña razón su cuerpo sentía que el tiempo que permaneció en cama fue mas de unas cuantas horas como lo pensó al despertar.
Renuentemente hizo caso al deseo y lo salto, aunque no estaba muy conforme pues solo fueron escasos los segundos que permanecieron unidos.
— ¿Cuánto llevo aquí? — pregunto queriendo saciar la primera de algunas dudas que tenia respecto a los últimos acontecimientos que guardaba en la memoria.
— Eh… unos cuantos días — contestó sin contestar y eso preocupo un poco más a Ron.
— ¿Cuánto llevo aquí? — insistió por la vaga respuesta que había conseguido.
― Una semana ― soltó sin rodeos.
— ¿Una semana? — repitió incrédulo,
Hermione solo asintió y sintió un poco de presión en su mano al sentir la fuerza de la mano de Ron contra la de ella haciendo un esfuerzo en controlarse.
— Es… es… mucho tiempo — guardo silencio procesando esa información — pensé que solo… que solo habían sido unas horas ― se quedo con la mirada perdida en la pared blanca como todo lo demás ahí pos unos minutos hasta que quiso hacer la pregunta mas importante ― ¿Qué pasó en…? Recuerdo que voltee y al minuto siguiente me retorcía en el suelo, con un dolor terrible y luego todo negro, entonces ¿Qué paso después?
Hermione lo soltó un momento para arrastrar una pequeña butaca, que Ron no había notado, hasta dejarla lo mas cerca posible y tras volver a tomarlo de la mano inicio su relato.
Le conto detalladamente desde el momento en el que Krum le lanzo una maldición Imperdonable y como muchos magos, entre ellos Harry y por supuesto Hermione, y otros mas que ni idea quienes fueron hechizaron a Krum para alejarlo de Ron quien se retorcía todo lo que le permitía el dolor en plena plataforma. Hermione ya había ensayado infinidad de veces lo que le diría, pues estaña consiente de que quería saber todo, absolutamente todo lo que había pasado, pero al llegar a la parte donde se retorcía después de recibir la maldición era como siempre, donde se quebraba y sus ojos comenzaban a cristalizarse amenazando por salir aun y con que se hacia todo lo posible por dejar.
― Me preocupe mucho, llegaste aquí aun retorciéndote del dolor y yo no podía hacer nada por evitarlo — dijo mirándolo directamente a los ojos mientras su barbilla comenzaba a vibrar avisando las posibles lagrimas que no tardarían en hacerse a la luz.
Respiro hondo y continuo, debía terminar.
— Cuando llegamos los Sanadores no sabían porque estabas tan mal si el Cruciatus solo te dio un minuto, pero tras algunos exámenes comprendieron que esa maldición no era la culpable, en si. La realmente culpable fue la maldición que te dio de lleno en la espalda… ― Hermione hizo una pausa para dejar que Ron recordara.
Ron asintió
— Eso me dolió en todo el cuerpo y hasta el alma.
— Por esa maldición no soportaste el Cruciatus, te pego en la espalda engañosamente, el verdadero daño fue interior, provoco que órganos y huesos de tu cuerpo se debilitaran de tal manera que les fue imposible resistir un daño como lo es una maldición Imperdonable — finalizo los hechos tal y como los había aprendido. Las lagrimas, sin que se hubiera dado cuenta, ya cubrían gran parte de su cara.
Ron se soltó de las manos de ella y se acerco mas hasta llegar a una distancia prudente donde, con los pulgares, delicadamente pudiera borrar las lagrimas que necesariamente tenían que salir.
― Ya no hay nada de que preocuparse, ya desperté!! ― exclamo con una enorme sonrisa que contagio a Hermione quien soltó un alarido de alegría ― estoy bien y entre a la Academia, porque entre ¿verdad? ― pregunto con una mirada azul tan intensa para ser de un adolescente dieciocho años y a la vez tan tierna como lo seria la de un bebe, esa mirada siempre la cautivaba, y esta no era la excepción.
— ¿Tu que crees? ― ironizo comprobando que Ron en serio necesitaba una confirmación ― Claro que si Ron, incluso con honores, demostraste una gran habilidad en el Duelo.
Ron le dirigió una amplia sonrisa agachando la cabeza feliz con el resultado obtenido y había que festejar, tenia que festejar e iba a festejar, claro que si, y lo primero que deseaba era en serio besar a su novia.
Viéndola directamente a los ojos se acerco directo a sus exquisitos labios color carmín y observo como antes de tocarlos ella cerraba los ojos y humedecía los labios esperando la sensación de los labios de Ron sobre los de ella. Con una pequeña sonrisa aun, rastro de la primera, se acerco hasta el punto de tocarlos y hacerlos suyos como tanto le gustaba, adoraba saborearlos, conocerlos, sentirlos hasta llegar al punto de que no era suficiente y pedía permiso para entrar y conocerla mas, esta no le iba a decir que no, tímidamente le dio permiso y lentamente se conocieron uno dentro del otro, amándose.
Rayos!! En verdad que amaba a esa mujer, podía ser todo lo mandona que quisiera y ponerse colérica porque no hacia sus deberes, rabiarse con él hasta el punto de adoptar su pose de enojada, ¡Merlín! Como adoraba esa pose, con una mano en la cintura y sus ojos que echaban lumbre, en serio que se veía tan hermosa, por eso en bastas ocasiones la hacia enojar solo por lograr ver esa pose.
Poco a poco se fueron separando sin querer hacerlo, sus labios estuvieron juntos hasta el último momento posible. Cuando se separaron solo los distanciaba escasos diez centímetros cara a cara y lograron verse a los ojos muy de cerca, Hermione había rodeado a Ron por el cuello mientras este había bajado sus manos hasta topar con la exquisita cintura de su chica. La tristeza que inundaba la mirada de ella ya la estaba abandonando por completo, la simple mirada de esos ojos azules limpiaban todo lo que llego a sentir al verlo sin ninguna reacción por un tiempo indefinido.
— Ese es mi hermano! — interrumpió con un pequeño grito Fred desde la puerta, mientras toda la familia en pleno, sus padres, todos sus hermanos y también Harry, estaban en ese mismo lugar y seguramente tenían minutos de haber llegado, sus acciones nerviosas y uno que otro sonrojo lo confirmo.
Pero Ron aun así no soltó a Hermione, esta por pena lo hizo, pero él la tomo de la cintura renuente a dejarla un solo minuto lejos de él.
— Que alegría que hayas despertado hijo — exclamo su madre acercándose para abrazarlo mientras unas lagrimas brotaban de sus ojos acompañadas de un gran gesto de felicidad en el rostro.
— Ronni desde ahora prometo no volver a buscarte pelea si no me ira como a Krum — bromeo George.
― ¿A que te refieres? ― pregunto al ser liberado de los abrazos de su madre
― A que no quiero tener un Duelo contigo, jamás!, te volviste un Duelista excelente ― aclaro mas específicamente.
— Pero si no me viste pelear — contestó Ron confuso.
— Te equivocas — dijo Charlie, al momento de entrar de lleno a la habitación seguido por todos lo demás.
― Hermione…!!, creo que el hechizo si me afecto la cabeza, creo entender que… ― no termino la oración al ver el gesto de asentimiento de la joven y con una mirada inquisidora reclamo una explicación a sus hermanos.
— Lo que sucede es que aquí nuestro queridísimo hermano — empezó Bill tomando por los hombros a un Percy algo sonrojado no acostumbrado a las palabras de afecto hacia él — logró que toda la familia estuviera en el Duelo, como es la mano derecha del Ministro no fue mucho problema lograr entrar — finalizo con una gran sonrisa.
— Solo considere que lo mas prudente seria que todos apoyáramos a Ron — declaro al momento, deseando que los gemelos no empezaran a hacer comentarios.
― Y te lo agradecemos hijo ― dijo su padre dándole unas palmaditas en la espalda al ser liberado de Bill ― El Duelo fue sorprendente ― expreso con una enorme sonrisa en el rostro.
— Si, aun tengo mis sospechas de que quien vimos en la plataforma haya sido Ron — bromeo dijo Ginny, viendo como fruncía la boca su hermanito.
— A mi me extraño tu forma de pelear, durante los entrenamientos no actuaste en ningún momento de esa manera ¿Qué te hizo actuar así? — preguntó Harry intrigado.
— Simplemente que alguien me dijo: "Las batallas se ganan con poder, pero la guerra se gana con sabiduría" — recito Ron al tiempo que veía a los ojos a Hermione — y la verdad yo quería ganar la guerra — terminó sonriente.
Todos los presentes asintieron y se miraron entre si sonrientes, se daban cuenta de lo que Ron había crecido y madurado, y esa frase y verlo combatir les indico el poder que tenia Hermione sobre él.
— ¿A ti como te fue Harry? ― pregunto Ron deseando que todos dejaran de verse de forma extraña.
— Perfectamente, sin complicaciones, uno que otro hechizo y gano, obviamente — contestó Ginny.
— Le pregunté al dueño del circo no a los animales — objeto Ron y todos empezaron a reír, excepto Ginny.
— Como ya contestó Ginny, me fue muy bien — confirmo Harry.
— Eh… ¿y… Krum? — preguntó repentinamente Ron, Hermione simplemente frunció la boca al recordarle.
— Si me permites decirlo es un idiota que recibió su merecido — contestó Percy con un todo furioso que a todos sorprendió, Percy era sinónimo de tranquilidad, al parecer que hayan dañado a alguien de su familia lo cambiaba todo.
— Si, pero ¿Qué paso con el? — insistió Ron.
— Esta en otra habitación inconsciente, después de la paliza que le diste y el montón de hechizos que recibió de los Aurores créeme que es una suerte que aun respire, aunque desearía que no tuviera tanta suerte.
— ¡George! — exclamó su madre de inmediato — no digas eso de la gente — lo reprendió.
— El le lanzo una maldición imperdonable a Ron madre — dijo Fred.
— Aun así no es bueno que le desean mal a la gente, ya el tendrá su merecido castigo por lo que le hizo a mi Ronni — dijo Molly viendo tiernamente a su hijo.
— Por eso no te preocupes madre, que tendrá su castigo — comento seriamente Percy y apretando los labios irguió más su postura.
— ¿Qué? — preguntaron Bill, Charlie y los gemelos al unísono sorprendidos por la repentina y extraña contestación de su hermano.
— Creo que lo que escucharon esta claro, no veo porque repetirlo — contestó con aire de superioridad ese que en el pasado era muy seguido y ahora alguna que otra vez afloraba, solo cuando en realidad era muy necesario.
— ¿A que te referías con eso? — pregunto Ron intrigado.
— A que no entrará jamás a la Academia de Aurores, mis superiores constataron, con un poco de mi ayuda, que aunque excelente mago su temperamento no ayuda en lo absoluto, además, utilizo una Maldición Imperdonable contra otro mago que no lo merecía y eso es castigado por la Ley, y algo aun mas grave fue que atacó a traición— explico Percy sintiéndose orgulloso de sus acciones.
— Muy bien hecho — dijeron los gemelos sonrientes.
— Creo que ya volviste a ser un Weasley por completo — constato Fred dándole una palmada en el hombro a Percy a lo cual este sonrió, los gemelos correspondieron a la sonrisa, era el momento que tanto esperaba, después de un año de esperaba que le costo mucho, de nueva cuenta ellos lo consideraban parte integral de la familia.
— Pues a mi me da igual lo que le pase, con el hecho de haberle ganado me basta y sobre — dijo Ron muy sereno tratando de romper el silencio en el que se encontraban, todos entendieron bien lo que había pasado entre eso tres ― Oigan y… ¿a que hora sirven la comida? — preguntó de lo mas glotón.
— Será el desayuno hijo, aunque aun no amanece — puntualizó Molly — pero… no te preocupes que te traeré de comer lo mas pronto posible — afirmo su madre mientras le daba un beso maternalmente en la frente — Arthur ¿nos vamos?
— Claro querida — contestó Arthur — volveremos mas tarde.
Mientras Ron asentía Molly le dedico una última mirada dulce a su hijo y salieron de la habitación.
— Creo que yo me voy, Fleur debe estar esperándome, nos vemos luego viejo — se despidió Bill saliendo.
— Y yo entro a trabajar en dos horas, debe haber un alboroto en la oficina — dijo Percy y todos los que quedaban sonrieron — hasta pronto Ronald, cuídate y sana antes de que empiece la Academia.
— Bien, ya tengo que regresar a Rumania, hace una semana que no me aparezco por ahí, hasta pronto Ron — agitó su mano saliendo del lugar.
— Creo que iremos a la tienda por algunas cosas para mejorar la vida un poco dentro del hospital — dijo Fred.
— Si, eso es una excelente idea, regresaremos mas tarde Ronni, y… — callo un momento sin saber como decir lo ultimo — cuídate mucho… — pidió George con tanta seriedad que nadie pensaría que se tratara del mismo George que todos conocían.
— Creo que ya tiene a alguien para que lo cuide — dijo Fred para aligerar el ambiente, dirigiendo una mirada a Hermione y tras una sonrisa los dos salieron de la habitación.
— Creo que ya todos se fueron — corroboró Ginny.
— Así es y me parece que nosotros también estorbamos — comento Harry y como no obtuvo una negativa de sus amigos lo confirmo — vamos a tomar un café Ginny, muero de sueño — la tomo de la mano saliendo como todos los demás.
— Sabes, todos se preocuparon muchísimo por ti — pronuncio Hermione viendo a la puerta detenidamente.
— ¿Enserio? — preguntó incrédulo.
— Desde el Duelo todos han tratado de estar el mayor tiempo posible aquí y cuando no permitían que todos estuvieran aquí tu madre se puso furiosa y se armó un alboroto pues nadie se quería despegar de ti hasta que despertaras, pero tu padre con la ayuda de Percy lograron obtener un permiso de la Dirección General de San Mungo y haya afuera esta una pequeña sala de espera lo ideal para que todos pudieran descansar y aquí siempre hubiera alguien cuidándote — dijo Hermione y esa confesión provoco un desconcierto en Ron — ahora que ya despertaste imagino que no querían que supieras que ni siquiera habían ido a trabajar por estar cerca de ti — finalizó con una enorme sonrisa.
— No creí que… pensé que solo… — trataba de encontrar algo coherente que decir sin resultados.
— Lo se, lo se, pero mejor descansa un rato, al menos hasta que amanezca y los sanadores te vengan a molestar para hacerte un chequeo — dijo Hermione y se paro dispuesta a dejarlo solo para que descansara.
— ¡Hermione! — exclamo antes de que saliera.
— ¿Si?
— No te vayas — suplicó — no quiero quedarme solo — Hermione sonrió conmovida.
— Esta bien, me quedare aquí — regreso a su silla.
— No, ven mas cerca — pidió Ron volviendo a acostarse por completo en la cama y haciéndose a un lado de la cama dejando espacio suficiente para que ella pudiera acomodarse a su lado.
—…— dudo unos segundos — De acuerdo — acepto al fin sonriente y se acostó despacio para no mover mucho a Ron que aun se estaba recuperando — Ron…
— ¿Si?
— Prométeme que no volverás a preocuparme de esa manera — dijo con los ojos un poco cristalizados aun.
— No puedo hacer eso — inquirió Ron sabiendo que esa no era la respuesta que Hermione quería escuchar y su suplica se lo confirmo.
— ¿Por qué?
— Simplemente porque seré Auror y siempre estaré expuesto a peligros como ese — explico.
— Entonces por lo menos prométeme que lo intentaras — pidió.
— Lo intentaré — acepto el chico y abrazo a Hermione quien empezaba a derramar algunas lagrimas.
— No quiero volver a sentir que se me va la vida al verte en una camilla — abrazó fuertemente a Ron quien hacia una mueca de dolor que reprimió pues aunque dolía era bueno saber que estaba vivo.
Hermione estaba muy cansada y a los pocos minutos el sueño la derroto. Ron ya había dormido demasiado, de hecho una semana completa, por ello la observaba mientras dormía, para él era como ver dormir a un ángel, de tanto en tanto ella se acomodaba o movía los labios de una singular manera o se acercaba mas a Ron para abrazarlo cosa que a este no le incomodaba en absoluto.
En verdad que se sentía afortunado, al fin después de tantos años realmente se sentía totalmente afortunado de ser lo que era: Ronald Weasley. Y todo gracias al cariño de una singular persona, que lo apoyaba aunque muchas veces fueran locuras lo que planeaba, que lo quería, lo amaba era la frase correcta, sonrió para si mismo feliz y siguió observándola durante un tiempo que no fue medido por el, pudieron ser segundos, minutos, incluso horas, para él el tiempo no existía mientras dedicaba su atención a la dueña de su vida y sonreía como un tonto, pero no lo podía evitar, la amaba.
La recuperación fue de lo mas rápido y en pocos días estuvieron de regreso a la madriguera, fue maravilloso volver y que lo dejaran de tratar como un enfermo de muerte, aunque los cuidados de Hermione no le molestaban, los de su madre por otra parte eran muy diferentes. Los días subsecuentes los trataron de pasar de maravilla ya que las vacaciones estaban por terminar, iniciarían la escuela y aun no sabían como llevarían esa nueva etapa de su vida. Visitaron cada lugar que les era posible, fueron al callejón Diagon tantas veces como pudieron, Hermione le mostro algunos lugares de Londres muggle muy divertidos que Ron nunca había conocido, un parque de diversiones, un centro comercial o simplemente un parque con los típicos jugos para niños, que para Ron eran una tremenda novedad ya que nunca conoció todo eso de columpios, resbaladillas, u otras veces solo se iban al lago a recostarse en una tarde soleada con la brisa cálida que les permitían sentir los arboles de los alrededores que los hacia sentirse bien. Solo deseaban pasar todo el tiempo posible, juntos, era lo que mas deseaban.
En uno de esos tantos días de relajación una lechuza café llena de glamur bajo en picada para llegar donde Ron, para dejar sobre su regazo una carta directamente del Ministerio para él. Era obvio de donde la mandaban y cual era la intención, de todas las palabras que iban pasando por sus ojos al leer lo único importante de ello era: lo esperamos el día 1 de septiembre a las 12:00 PM en el salón numero uno de la Academia de Magos ubicada en el edificio tres del Ministerio, especializado en educación.
Arrugo la carta antes de pasársela a Hermione quien estaba con el y totalmente desesperada por leerla y conocer su contenido.
Había algo que le parecía de lo más extraño, había leído "Edificio tres" no tenia idea alguna de a que se refería así que no tuvo mas remedio que hacer obvia su duda.
— ¿Edificio tres?
— Si, ¿acaso creíste que estudiarías en Ministerio? — preguntó irónicamente, pero Ron aun así asintió — ¡claro que no! — exclamó poniéndose frente a Ron — no podrían estar estudiantes y Aurores ahí, por ello se crearon otro dos edificios mas en Londres, para el área Educativa.
— Y tu… ¿Cómo lo sabes? — preguntó curioso.
— Hay algo que se llaman información, cuando fui a inscribirme pregunte eso, porque sabia que no era posible que estudiáramos ahí — explico Hermione — el edificio tres está en el centro de Londres, según me dijeron parece un edificio normal para cualquier muggle, pero un mago lo verá como en realidad es, un campus de estudio, es un gran edificio donde se imparten Leyes, clases para Sanadores y debajo de el se encuentra el área de entrenamiento para Aurores, plataformas de combates, salones de entrenamiento, practicas y todo lo necesario — finalizó muy emocionada.
— Veo que estás muy bien informada — contestó Ron sonreído — ¿Por qué no me sorprende? — pregunto irónicamente y vio directamente a Hermione a quien comenzó a besar y esta con una sonrisa lo rodeo del cuello y volvieron a caer sobre la yerba sin deseo alguno de separarse.
Esa carta les dejo algo muy claro, estaba por llegar su ultimo día de vacaciones y tal vez el ultimo día que podrían compartir juntos por completo.
Ese día lo había planeado con esmero, deseaba hacer tantas cosas, no quería separarse de ella ni un minuto, había planeado todos sus pasos para ese día, pero sus planes dieron un giro de 360º y se vieron estropeados por completo, todo empezó con el pie izquierdo. Primero se despertó por el fuerte golpe que sintió al chocar su cuerpo contra el piso de su cuarto que aunque adolorido lo agradeció pues pasaban de las doce, eso fue lo segundo malo del día, sus planes los tenia planeados desde las primeras horas de la mañana no ya entrada la tarde, pero ya que podía hacer, maldijo por lo bajo y se levanto deprisa para tomar algo de ropa e ir a bañarse de inmediato, a la salida de su cuarto se encontró con Hermione, ahí tendría su tercer mal del día.
― Buenos días Hermione ― saludo Ron acercándose con intención de besarla.
― ¿No querrás decir buenas tardes? ― pregunto asiéndose a un lado despreciando el beso que recibiría.
― Si, me quede dormido, no se que paso, tenia planeado despertar muy temprano ― se excuso mientras pasaba una mano por el pelo y hacia una media sonrisa tratando de conseguir perdón.
Hermione se cruzo de brazos e hizo una mueca mientras su pie empezaba a pegar en el suelo una y otra vez siendo el único ruido que se escuchaba en el ambiente.
― ¿No hay algo mas que debas decir? ― pregunto Hermione con una mirada muy penetrante y furiosa.
― ¿Perdón? ― tentó Ron sin saber muy bien a que se refería.
― ¿Solo eso? ― sus manos pasaron de estar cruzadas a su cintura en una posición mas enojada que antes.
― Pues… ― se quedo pensando unos segundos mas sus ojos viajaban por todas partes excepto en Hermione era como si estuviera repasando todo la información contenida en su cerebro tratando de encontrar aquello que olvidaba, ya se había percatado de que olvidaba algo y para que ella estuviera en esa posición debía ser muy importante ― si me das una pista…
― Eres un cabeza cueca ¿lo sabias? ― Ron no contesto, era definitivo, ese algo era demasiado importante ― No quiero que me hablas hasta recuerdes un pequeño detalle que deberías haber recordado o tenido presente en tu mente desde hace días.
Y sin decir mas ni esperar una palabra de Ron se fue directo a las escaleras ante la mirada preocupada del chico, "creo que tengo problemas" pensó para si y se metió a bañar; en cuanto saliera tendría que averiguar que era aquello que tenia que saber pero que no tenia ni idea qué era.
Abrió la regadera y entro en ella, casi pega un grito cuando sintió el agua helada recorrer su cuerpo, su cuarto mal del día, y aun no terminaba, nada pintaba bien para el, nada.
A regañadientes termino de ducharse y bajo a desayunar aunque más bien ya era la comida.
― Buenas tardes mama ― no volvería a cometer el error de equivocarse de horario.
― ¿Qué le hiciste a Hermione? ― fue su contestación con una cara de enojo y dejando la comida durante un segundo y viéndolo detenidamente con una mano en la cintura.
― No tu mama, por favor ― suplico Ron.
― Esta bien, no diré mas, pero arréglalo pronto ― fue lo ultimo que dijo siguiendo con su labor y sirviendo un gran plato de comida que puso ante Ron quien no lo desprecio ni un segundo.
Comió en silencio tratando de averiguar que se supone debería de saber, ¿Qué es eso tan importante? No recuerdo haber hecho nada, ¿será eso lo que hice mal? Pero no tengo deberes pendientes, si fuera eso lo recordaría porque ella me lo diría a cada momento oportuno mientras estamos descansando, no tengo idea de que mal hay" dejo de pensar un segundo al ver salir a su mama quien le lanzaba una mirada inquisidora "Creo que todo mundo esta loco hoy, yo no hizo algo malo, no tengo la culpa de mi memoria, si ya saben como soy ¿Por qué no me pueden dar una pista, aunque sea pequeña? No quiero pasar todo el día solo, es nuestro ultimo día y quiero pasarlo con ella" aun estresado termino de comer sin saborear por completo la comida y de alguna manera dejo un poco en el plato, eso nunca jamás había pasado. Levanto su plato y lo llevo a un lado del fregadero y se apoyo de espaldas a el suspirando, deseaba no ser tan olvidadizo.
Levanto su cabeza y su mirada se fijo por alguna extraña razón en el calendario mágico que se encontraba sobre la pared, "Es 31 de Agosto y mañana nos vamos, no me puede pasar esto hoy que es 31!!" en su cabeza resonó de repente el 31, 31 de Agosto, el mismo día hacía un mes que…
Abrió por completo los ojos y se dio cuenta de su tremendo error, tenía que encontrar la manera de solucionarlo de inmediato, salió corriendo de la cocina buscando a alguien que le dijera el paradero de su chica, "¿Cómo rayos pude olvidarle?
Soy un tonto, un reverendo tonto!" se repetía una y otra vez hasta que llego a la mitad del jardín donde su madre luchaba contra una planta que no dejaba ser trasplantada de una maseta al jardín.
― Madre, Hermione, ¿Dónde…? ― su grado de excitación por el esfuerzo de correr muy de prisa y la desesperación de su tremendo error no lo dejo terminar lo que quería, pero su madre sabía exactamente a que se refería.
― Veo que ya recordaste ― exclamo su madre dejando de nuevo la planta en la maseta poniéndose de pie, no creía a su hijo un tonto, pero algunas veces un retrasado si, incluso ella sabia que significaba ese día ― Hoy en la noche voy a prepara una cena especial como despedida de las vacaciones ― Ron no comprendió a que venia eso, el simplemente quería saber donde estaba ― y necesito varias cosas del pueblo, Hermione quería salir así que se ofreció a ir, tiene como una hora que se fue.
Era todo lo que necesitaba salir, tras un gracias deprisa siguió su camino pasando por todo el largo del jardín sintiendo la ya algo crecida yerba rosando su pantalón y topándose en su camino con algunos gnomos que no iban a ocupar su tiempo y con alguna que otra patada los quitaba de su camino hasta llegar a la verja que daba paso al largo camino de terracería que conducía directo al pueblo, odio no haber preguntado a su madre coordenadas del pueblo para poder Aparecerse ahí enseguida, ni tampoco se le ocurrió tomar la escoba por lo menos, pero ya no había otra opción.
Se maldecía por haberlo olvidado, su quinto, sexto, séptimo, octavo y todos los males malvados que le podrían pasar le estaban sucedió en un solo día juntos, ¿Cómo era posible? ¿Dónde había quedado su cerebro? Tal vez en la camilla de San Mungo, todo era posible, su respiración se volvía más y más agitada por el esfuerzo sobrehumano de llegar lo más rápido posible, pero era necesario, tal vez así lo perdonaría.
Se paro en seco, tan de pronto que estuvo a punto de caer de bruces al suelo, ¿Qué era lo que le diría? No podía llegar con las manos vacías con ella, pero tampoco podía perder mas tiempo a la espera de que algo se le ocurriera, esperaba que un perdón acompañado de tal vez lo siento, lo lamento, soy un tonto, no debí olvidarlo, soy un estúpido y demás adjetivos que pudiera utilizar para describirlo servirían.
Retomo el esfuerzo por correr en segundos y más pronto de lo que se imagino llego al pueblo, y otra pregunta llego a su cerebro ¿Cómo demonios se supone que la encontrare? Pero en segundos las palabras de su madre llegaron a el: "voy a prepara una cena especial… Hermione quería salir así que se ofreció a ir" normalmente era el quien hacia las compras y una cena especial significaba la mayoría de los manjares que su madre preparaba y con ello la lista que seguramente le daría a Hermione, lista que el había recaudado innumerables veces, así que ya conocía cuales habrían sido sus destinos.
El pueblo no era muy grande, pero tampoco pequeño; la calle principal, donde se localizaban las tiendas, no era mas que algunas tres cuadras y a cada lado se desplazaban los negocios, panaderías, florerías, tiendas de suvenires, carnicerías, y algunas mas de recreación, su primer parada seria la tienda de suvenires, ahí se dirigió y se topo con la mujer que siempre lo atendía, era algo mayor que su madre y siempre le cayo muy bien, le pregunto sin rodeos por Hermione dándole una descripción detallada de cómo era, en segundos la mujer asintió y dijo que hacia veinte minutos que ella había pasado por ella, tras un gracias Ron salió de ahí directo a la carnicería donde hizo la misma pregunta a un hombre con un mandil lleno de sangre de sus victimas y mientras afilaba un enorme cuchillo respondió de igual manera indicando algunos quince minutos, el ultimo lugar era la panadería de donde imagino que ya abría salido.
Volvió a preguntar a un adolescente tal vez unos cuantos años mayor que el a quien le dio la misma descripción y recordó enseguida usando el calificativo "La niña bonita de los ojos marrones" Ron lanzo un bufido, le respondió que hacia minutos había salido de ahí, pero le dio una nota de mas "Me pregunto por un lugar donde descansar a gusto, le dije del lugar que esta subiendo la colina". Se le ilumino la cara, ese debía ser el lugar donde se hallaba, agradeció con todas las palabras que se le ocurrieron y salió muy deprisa directo a la colina que estaba un poco mas haya del pueblo junto a un enorme árbol que el conocía y algunas veces le gustaba visitar por su tranquilidad y perfecto para pensar.
Paso junto a la florería y se dijo, "No esta de mas" entro y tras un revoltijo con las cuantas monedas muggles que llevaba con el hizo una compra y salió derecho al lugar donde estaba ella.
Corrió todo el tramo hasta llegar a la colina, ya tenia una idea de que diría, además estaba seguro de que ese lugar ayudaría, ahí, junto al gran roble estaba ella apoyada en la corteza cruzada de brazos y suspirado, se acerco con paso firme y decidido pero sin hacer ruido alguno hasta llegar a su encuentro, donde extendió frente a ella lo que había comprado en la florería, era un lirios rosado un poco mas grande que la palma de la mano de la chica.
― No te servirá de nada una simple flor ― contesto tratando de esconder una pequeña sonrisa en los labios.
― Eso no significa que no pueda ser una pequeña ayuda extra ― dijo al momento que ella pareciendo renuente tomaba la flor con la mano.
― ¿Al fin lo recordaste? ― pregunto Hermione.
― Algo así.
― Tardaste mucho.
― Eso fue por el largo camino que tuve que recorrer, corriendo, desde mi casa hasta aquí… ― contesto poniéndose a su lado con las manos en la espalda apoyándose en el roble.
― ¿Cómo me encontraste?
― Me lo dijo el sujeto de la panadería.
― Ah… ― exhalo con un tanto de enfado aun.
― Vamos Hermione, se que soy un idiota, tarado, estúpido y todos los sustantivos que puedas encontrar de esas palabras que conociéndote serán demasiados, pero perdóname, no era mi intención olvidarlo, es… simplemente tu sabes que mi memoria falla constantemente, se que haberlo olvidado es algo súper grave, pero se puede remediar ¿verdad?
El chico en realidad que estaba suplicando todo lo posible, había volteado su cara para verla aunque ella no dirigía su mirada hacia el, Joder! En serio que seria difícil convencerla de perdonarlo, deseaba que dijera algo, necesitaba saber que camino seguir para convencerla por completo y ella ni reaccionaba.
― Siempre hay maneras ― declaro aun con la mirada clavada en el horizonte, Ron sonrió de oreja a oreja iba por buen camino.
― Prometo no volver a olvidarlo…
― No prometas algo que no puedas cumplir Ronald.
Lo había llamado por su nombre completo, eso no era para nada una buena señal, Maldición! Si que se la estaba poniendo muy difícil. Tenia que salvar eso cuanto antes.
― Lo apuntare en la agenda que me regalaste hace unos años, lo remarcare en el calendario, lo… lo… ― un dedo de Hermione sobre sus labios lo acallo.
― Eso esta mejor.
Lo estaba mirando a los ojos y mejor aun estaba frente a el con una pequeña sonrisa dibujada en los labios, eso estaba a punto de mejorarlo todo.
― ¿Eso quiere decir que…? ― el chico sonrió de sobremanera.
― Eso quiere decir que las cosas empiezan a mejorar para ti, aunque aun no del todo.
Declaro alejando su dedo de los labios de Ron y este no quería sentirla tan alejada así que la tomó de la mano.
― ¿Cómo puedo mejorar ese problemita? ― pregunto tiernamente.
― Eso lo tendrás que averiguar tu, no estoy para resolver todos tus inconvenientes ― respondió soltándolo de la mano y rosando la corteza del árbol empezó a caminar por toda la circunferencia de el, hasta llegar casi al lado opuesto donde estaba Ron.
― Ron…!! ― exclamo Hermione.
El chico reacciono enseguida con una sonrisa, volvía a ser Ron solamente.
― ¿Qué paso? ― llego a su lado enseguida y la vio con una mirada extrañada clava en el árbol.
― ¿Qué es eso?
Pregunto al tiempo que apuntaba con su dedo la corteza del inmenso roble enseguida Ron dirigió su mirada a ese preciso lugar, ese que muchas veces había visitado antes, ahí sobre la madera café que lo conformaba tallado innumerables veces estaba el nombre de ella, el que muchas veces el necesitaba escribir para sentirse bien, para sacar el odio que le carcomía por dentro.
Ella preguntaba que era con una mirada de mas brillosa y una mueca que consideraba convertirse en una enorme sonrisa con solo unas cuantas palabras de él. El nombre estaba escrito de todas la maneras posibles y con todos los detalles que podrían ponerse, algunos estaban dentro de un corazón, otros rayados como si alguien hubiera intentado borrarlos sin ningún éxito, esos eran los que más tiempo parecían tener.
― ¿Qué es eso? ― volvió a preguntar.
Ron salió de sus ensimismados recuerdos para dar su cara con la de ella, sonrió y se acerco totalmente a ella y paso sus brazos por su cintura para atraerla a el, estaba "enojada" pero que diablos!! No le importaba, tenia que estar así, quería estar así, para contestar la pregunta.
― Eso señorita es mi amor por ti ― se acerco mas a su cara y le dio un tierno beso en la mejilla.
― ¿Qué… qué quieres decir? ― pregunto nerviosa.
― Eso mismo, aquí fue donde me di cuenta de mi amor y como fue creciendo.
― ¿Cómo? ― su curiosidad no estaría saciada hasta que contara todo.
― Digamos que con unos hermanos como Fred y George en casa si me encontraban de pronto perdido en mis pensamientos, sonrojado y habiendo escrito tu nombre en cualquier lugar cerca que tuviera hubiera sido en tremendo desastre ― empezó con esa pequeña explicación.
Se encamino hasta topar con la corteza y la llevo a ella también.
― Todas tus nombres que están como rayados son aquellos que hice en cuando termino cuarto curso y venia aquí furioso porque habías asistido, con alguien que no era yo, al baile y como vez también odiaba mucho a ese alguien ― señalo el nombre de Krum que solo estaba escrito una vez y en lo mas alto posible.
Solo una vez lo escribió porque no se merecía estar ni siquiera cerca del nombre de Hermione y cada vez que se acordaba de el lo acuchillaba con una pequeña navaja vieja que años atrás había encontrado en el ático de su casa, y con el cual había llenado ese árbol del nombre mas bonito que podría existir para el de la persona mas increíble que conocía y conocería jamás.
― Con este me di cuenta de que te amaba ― prosiguió pasando las yemas de sus dedos por uno de los que estaba al centro que había tratado de borrar pero tenia un corazón que lo encerraba ― pase algún tiempo tallándolo para después casi querer borrarlo pensando en ti en cada segundo y preguntándome porque rayos estaba haciendo esto que hacia y ahí en ese microsegundo lo entendí, no lo hacia porque te odiara por las cosas que podías decirme, o por todo el tiempo que pasabas regañándome, o molestándome o incluso largas horas en las que me fastidiabas muchísimas, lo hacia porque no me besabas, ni me decías cosas bonitas, ni me lanzabas miradas que pudieran matar a cualquiera ni que me decías que me amabas, porque eso era en realidad lo que mas anhelaba ― sintió la mano de Hermione que también rozaba ese corazón con una de las sonrisas mas bellas y enormes que existían.
Hermione decididamente se había quedado completamente muda ante tal descubrimiento, nunca ni en toda su existencia imagino que alguien tallara su nombre en un árbol, eso era lo mas romántico que podían pasar en las películas viejas que a su madre tanto le encantaban y la obligaba a ver junto con ella, y no era que a Hermione le despreciara, solo le encantaba en menor proporción. Y algo como llenar todo ese lugar con su nombre vaya que le había sorprendido de sobre manera, eso sobrepasaba todo.
― Los demás, los que no están rayados y con corazones los hice al principio de los dos veranos siguientes, necesitaba venir a pensar en ti todo el tiempo que no te podía ver y tratar de aclarar mis ideas en cuanto a mis sentimientos, mi amor hacia ti.
Hermione al fin estaba cediendo y paso sus manos por el cuello del chico total e increíblemente feliz.
― Sabes… en los libros románticos y las viejas películas que a mi mama le encanta por el alto grado de sentimentalismo que pueden contener ― la boca de Ron se frunció levemente ¿a que rayos venia todo eso ahora? Y ¿A que se
refería con una vieja película?― el caso es que en esos libros y películas la cosa mas linda que un chico puede hacer por alguien que ama es tallar su nombre en un árbol, porque ese nombre jamás desaparecerá y con ello su amor tampoco, aunque…
Su sonrisa se borro en un segundo y froto con su mano su mentón, se separo de Ron cosa que lo extraño más, ¿Quién entiende a las chicas? Me acaba de decir que esto es perfecto y se aleja ¿Qué rayos?
Hermione se acerco al árbol volviendo a pasar con su mano ese que le habían declarado fue el que indico el amor del chico por ella.
― Tiene que ser este ― dijo en voz baja.
― ¿Qué pasa Hermione?
La chica saco su varita de la bolsa de los jeans que llevaba puestos y tras decir un hechizo logro que las líneas que no lograban distinguir el nombre por completo desaparecieran. Y con otro ágil movimiento consiguió que arriba de su propio nombre apareció tallado el de aquel que la hacia morir de amor por completo, y ahora dentro del corazón rezaba: Ron & Hermione.
― En las historias que te dije anteriormente se escribe el nombre de los dos dentro del corazón ― constato y sintiendo a Ron tras de ella tomo sus brazos y los llevo y los llevo a su estomago donde los unió con los de ella ― y su amor solo se desvanecerá cuando esta inscripción desaparezca, cosa que nuca pasara.
Sonrió demasiado feliz, su corazón latía a mil por hora o incluso mas y su garganta se cerraba en algunos momentos, era demasiado la felicidad de haber estado ahí, haber encontrado esa declaración de amor donde nunca se imagino.
Ron solo sonrió, al parecer con ese encuentro con el pasado había logrado su perdón.
― ¿Sera que ya estoy perdonado?
La chica asintió apretando los labios odiándose por haber estado enojada con ella. Por Merlín! Ya ni siquiera lo recordaba.
― Entonces… ― volteo a Hermione para que lo viera directamente a los ojos, aquellos miradas siempre lograban su cometido al perderse una en la otra ― Feliz primer aniversario.
La atrajo mas hacia el y cerrando los ojos se fundió con ella en un cálido beso, saboreando su labio inferior detenidamente con todo el tiempo del mundo, sus brazos jugueteaban en la espalda de la chica llevándolos de arriba abajo y después a la inversa mientras ella que tenia los brazos aprisionados en el pecho los pudo liberar y llevarlos al cabello de el porque tenia una manía con ese cabello que le encantaba tomarlo, moverlo, despeinarlo todo.
El beso se profundizo mas hasta llevarlo a un punto de lo mas extasiado que a los dos encanto, los hizo estremecer el sentir sus cuerpo demasiado juntos, Ron poco a poco la llevo hasta tocar con la corteza del árbol cosa que la hizo sucumbir ante las caricias de su novio quien alejaba su boca de sus labios y la llevaba a recorrer el camino hacia su cuello y hombros que tenia un poco visibles por la blusa que caía por debajo de ellos dejándolos en total libertar de observación.
Sus brazos ya no podían estar en la espalda de ella así que tuvieron que bajar hasta quedar a la altura de su cadera lugar donde sus manos no se habían posado jamás y aun se movían en torno a su cintura y su cadera y trataba de acercarse mucho más.
― Ron…
Suplico ella en un hilo de voz logrando que el regresara a la realidad dándose cuenta que lo que hacia debía para pues una de sus manos comenzaba a subir por si vientre para encontrarse con esa parte de la anatomía de su novia que jamás había tocado.
Se detuvo rápidamente y se separo sonrojado de sobremanera a un metro de ella. Lo suyo con ella no quería que pasara a un siguiente nivel en ese lugar, de esa manera y con tan solo un mes de novios.
― Lo siento, me… me extralimite ― se disculpo al ver la respiración entrecortada de ella y el sonrojo que se extendía por toda su cara junto la cara de espanto que tenia.
Pero no era de espanto, era porque le agarro por sorpresa la huida repentina de él, en realidad su suplica no era para que parara, per bueno, quien le mandaba a tener a un chico tierno hasta los huesos y tímido que la amaba demasiado para hacer algo tan repentino en un lugar no planeado. Dejo que su respiración se restableciera a un ritmo normal y que su cara regresara al color normal, dio un largo suspiro antes de hablar.
― Creo que tu mama nos esta esperando con lo que pidió ― dijo mostrando una pequeña bolsa que Ron no se había percatado que llevaba.
― Tienes razón, vamos ― la tomo de la mano.
La chica lo soltó, eso preocupo al chico, pero en segundo se dio enterado de la razón, había dejado caer la flor al suelo porque sus manos estaban ocupadas en otras cosas. La tomo con la mano donde tenía su bolsa y la otra la entrelazo con la mano de Ron y tras un último vistazo al árbol y una amplia sonrisa de parte de los dos emprendieron el camino de regreso a casa.
Unos cuantos minutos después de caminar en silencio ella apoyo su cabeza en el hombro de el quien soltó su mano que aun continuaba entrelazada para pasarla por sus hombros y que estuviera mas cómoda.
― Te amo ― le declaro Hermione.
― Yo también ― le dio un beso en la cabeza mientras continuaban caminando sin detenerse.
― Me gustaría… volver a ese árbol, algún otro día.
Dijo la chica sabiendo que Ron pensaba que la respuesta a las acciones que podrían haber pasado en ese lugar habían sido un rotundo no. Quería darle a entender que tal vez, solo tal vez, la respuesta hubiera sido si.
Ron sonrió ante la declaración, claro que volverían, o tal vez pasaría pero no en ese lugar.
Llegaron a la madriguera largo rato después y a una algo molesta Sra. Weasley le entregaron las compras un tanto sonrojados, pero ella les sonrió y rápidamente tomo las compras para preparar la cena, aun tenia tiempo suficiente. Los chicos se quedaron en el jardín hasta que el sol se oculto tras las colinas para dejarse ver hasta un nuevo día, durante esas
largas horas no hicieron otra cosa mas que hablar y hablar de un futuro juntos y que siempre, siempre estarían unidos a pesar de todo lo que pudiera pasar.
También tuvieron sus momentos de silencio solo sintiendo la piel del otro junto a la suya sintiéndose bien con ese simple contacto o algunos otros momentos de amor demostrado, caricias que se necesitaban para confirma su amor hacia la otra persona con la que deseaban poder compartirlo todo, alegrías, tristezas, sufrimientos, anhelos, cariño, esperanzas, sueños, deseos, enojos, todo lo habido y por haber, tal vez, solo tal vez, podrían compartir toda una vida juntos por siempre y para siempre.
Entraron a la madriguera hasta que llego la hora de la cena donde Molly Weasley había preparado todo un mangar para satisfacer a toda su familia que estaba reunida, su marido, sus siete hijos y otros dos hijos más postizos que realmente adoraba tener en su casa y que hicieran felices a sus dos mas pequeños.
La cena fue de lo mas agradable que pudo haber, termino hasta pasadas las diez de la noche y solo porque Molly mando a todos a dormir, porque la escuela iniciaba al siguiente día, a pesar de la renuencia de todos alegando que Ginny tenia que estar en el Expreso a las once y los chicos entrarían a la Academia hasta el medio día, pero nadie quitaba de la cabeza a Molly que debían descansar lo mas que pudieran esa ultima noche.
Ron se fue a dormir enormemente feliz, ese día en verdad que se había levantado con el pie izquierdo pero se dio cuenta de que todo podría cambiar para mejorar con un simple detalle, que ni siquiera recordó su existencia hasta que por una casualidad lo encontraron. Todo había sido perfecto, se dio incluso tal vez mas perfecto de lo que podría haber planeado de haber recordado que ese día cumplía un mes de novio con Hermione y tenia que festejarlo, pero todo salió de maravilla, y jamás lo borraría de su memoria. Con una amplia sonrisa se quedo profundamente dormido a sabrá quien qué hora.
Hola de nuevo yo para agradecer que hayan llegado hasta acá, ¿Qué tal? Espero haber cumplido con por lo menos algunas de las expectativas que les quedaban.
Tengo dos noticias para ustedes, una buena y otra mala (aunque es mala dependiendo del ángulo en el que se vea) ¿Cuál les gustaría primero? A mi me gusta empezar con las malas para después quedarme con la felicidad de la otra, espero que para ustedes sea lo mismo.
Ok, aquí voy.
La mala: este fic esta por terminar, un capítulo mas y adiós, (aunque desde mi punto de vista es buena porque, unos meses atrás llegue a pensar que mi inspiración se había esfumado y no podría terminarlo, creo que me equivoque)
Ahora la buena: que no tendrán que esperar meses para leerlo, ya esta terminado y si me dejan mucho reviews para el próximo fin de semana si no es que antes (dependiendo de su respuesta a con el fic demostrándolo con sus reviews para mi)
Y creo que es todo por hoy, solo una ultima petición mas, por favor, por favor, por favorsote dejen reviews me harían enormemente feliz.
Bueno ahora si me despido no sin antes agregar un agradecimiento enorme a las personas que siguieron y aun siguen este fin a pesar del tiempo, (que no hay que exagerar no es mucho comparado con muchos otros fics que tienen tal vez años abandonados) MUCHÍSIMAS GRACIAS!!
Sowelu gracias por las charlas via msn y via email me diste animso para que terminara con esto, eres una amiga que encontré gracias a los fics y por alguna extraña razón que desconozco me caes super bien aunque no hablamos tanto, además haber si ya pronto actualizas Tiempo al Tiempo, estoy desesperada por leerlo. Hoy volví a leer el ultimo cap porque había olvidado que había pasado y eso me intrigada ¡Merlín! Pero bueno apenas hace creo mes y medio que actualizaste, aun estas en un periodo corto tomando en cuenta que has actualizado como tres veces Decisiones, no creas que me estoy quejando de que actualices decisiones y Tiempo no, eso jamas.
Y también otro agradecimiento para Brianda quien un poco loca me logro sacar del atolladero y por ella la inspiración llego a mi, gracias gorda, te extraño bastante, este va dedicado para ti. axactamente jajaja loca.
Pero bueno ya basta de sentimentalismos, gente me retiro, denle ahí go y dejen un pequeño pero significativo comentario que sabré apreciar y recompensar muy bien. :)
goendi…
estoy por subir el cap y me acabo de percatar que es la 1:20 de la mañana, yo juraba que eran como las 11 pero bueno, hasta pronto.
