Cuando el sueño termina
Summary: cuando el sueño se termina y la realidad golpea nuestros corazones que nos espera más que la desesperanza, pero ellos encontrarán la manera de volver la vida en un sueño viviente. ella un bailarina profesional que decide dejar de intentarlo, él un patinador que perdió las esperanzas para continuar. Ella le enseñará que la perfección está en el corazón de cada uno y que brilla cuando hay alma. Él le enseñará que se puede ser amada en la imperfección de la vida. (AU- S&S – E&T)
Como sabrán los personajes de CCS pertenecen a Clamp y esto tiene solo fines de esparcimiento.
Capitulo 6: El sol tras la tormenta
en realidad si cuando no te comportas como una prometida - Sakura suspiró - necesitaba algo de lo que yo no podía satisfacerle, no puedo culparlo por buscar por otro lado - mencionó afligida mientras la lágrimas se agrupaban en sus ojos y ella intentaba disimularlas restregándose los ojos - no se puede tener todo, o al menos yo no, quiero ser la mejor y en ese camino no queda lugar para la felicidad.
no puedo negarte mucho, pues es mi idea también - mencionó calmadamente - pero de algo si puedo asegurarte, que no importa lo que te haya dicho, no debes creerle nada - Sakura levantó la vista con sorpresa. El le sonrió mientras caminaba hasta donde estaba ella y secaba con delicadeza la lágrimas que escurrían en ese momento - el enojo no es buen momento para hablar, lo que hizo no está bien y no importa lo que tu hicieras, las cosas deben hablarse, y respecto a lo que puede decirte, probablemente no lo sintió de verdad, es el dolor y el enojo hablando. - Shaoran sonrió mientras le acariciaba el rostro - no debes creer nada pues no es verdad - Sakura le miró asombrada -tan extraño te parezca que sepa algo de relaciones.
Sakura rió mientras intentaba contener el hipo del llanto - no, no es eso - mencionó mientras le miraba a los ojos - es solo que me sorprende que sepas que es lo que paso exactamente cuando no se lo he dicho a nadie - Shaoran volvió a sonreír y levantaba los hombros caminando hacía la puerta.
no solo soy habilidoso y hermoso, también adivino - Sakura sonrió - vamos es tarde y está muy frío, parece que va a nevar de nuevo - Sakura le vio mirar el cielo y se sonrojo. - vamos o prefieres congelarte - ella afirmó mientras le seguía.
Ambos recorrieron lentamente las escaleras a paso tranquilo, algo en el rostro masculino no le dejaba tranquila. O tal vez era su conciencia, sabía que no podría culparle si después de su desastroso día de trabajo el decidía despedirla. Después de todo estaría en su derecho, no había sido la mejor empleada. Le observó por varios minutos, le veía de espalda por lo que su rostro era solo una imagen fabricada por su mente, iba con las manos en los bolsillos y caminaba a paso confiado. Pero había algo en su forma de andar que no parecía ser la de siempre, apostaría que las manos en sus bolsillos estaban tensionada y formando un puño.
Dios necesitaba descansar su cabeza era un lío, todo estaba demasiado alborotado. Los gritos de shin le habían perturbado más de lo que ella creía posible, ya suponía que la gente le gritaría por solo tener un mal día. Suspiró mientras ambos atravesaron el umbral de la puerta ingresando a la cafetería de la pista.
- Shaoran realmente siento mucho lo de hoy, sé que no cumplí mi trabajo como debía pero… - suspiró nuevamente cuando Shaoran se volteó súbitamente para verle, lo que le hizo bajar el rostro - sé que no tienes porque entender todo esto y agradezco que seas tan amable conmigo. Pero también sé que esto es un negocio que necesita empleados para que ayuden y bueno… comprenderé si decides que no me necesitan aquí - suspiró luego de pronunciar toda la frase sin siquiera inspirar.
No se atrevía a levantar la vista hasta que escuchó la súbita carcajada de su jefe - pero que estas pensando Sakura, no te despediré porque tu vida haya quedo patas para arriba, todos tenemos malos días. Además hiciste que Eriol trabajar, también Daidogui lo cual es mucho decir. Sobre todo por Eriol, no debes preocuparte - ella le miraba asombrada - además puedo descontarte el día por llegar tarde - mencionó en tono de burla.
Permaneció observándole esperando que en algún momento, abandonara la risa y le gritara que estaba despedida o algo similar. Pero nada sucedió él continuó sonriendo y negando mientras se alejaba a la pista.
- vamos Sakura ya deja esa cara de asombro, pensé que comprendías que he solo tengo malos días. No es que me dedique a torturar personas – soltó aún riendo - que te despida… si te despidiera que tendría que hacer con Eriol. Desde que está de novio no ha venido a trabajar un solo fin de semana. - Sakura sonrió mientras le miraba negando - vamos haremos algo que te animará - mencionó cual niño en un parque a punto de subir al juego más emocionante.
- ¿qué? - mencionó mientras se acercaba a él, quien le tomó por las muñeca y prácticamente le arrastró hacía la pista. Cuando estuvieron cerca desviaron hacia el cuarto de almacenamiento de los patines - oh! no eso si que no. Shaoran no puedo, no sé, no quiero - Shaoran sonrió maliciosamente y prácticamente la cargo en un hombro hasta sentarla en un butaca.
- o vamos tantos "no" en una sola frase - soltó casi riendo por la cara de enfado aniñado que adornaba la cara de la mujer - o vamos hasta mis sobrinas podrían mejor cara - le sonrió asombrada, hasta con ilusión en los ojos.
- ¿tiene sobrinas? - mencionó casi saltando - ¿Cuántas, donde viven? - Shaoran se volvió a ella, era sin duda una mujer tan volátil, que resultaba divertido - oh! Vamos no me dirás - se sentó en el piso frente a ella tomándole el pie e intentando sacarle las zapatillas. Pero ella se movió rápidamente y contrajo sus piernas hacía ella.
- oh vamos Sakura, no otra vez con lo de los pies - ella negó aún con los brazos cruzados sobre sus piernas contraídas y negando - pareces una niña - soltó riendo abiertamente, contagiando la risa a Sakura quien pronto estiró sus piernas nuevamente. - tengo un trato que proponerte - soltó aún riendo un poco - te diré todo lo que quieras saber de mis sobrinas, si me dices cuanto calzas - le meditó por unos segundos mientras trenzaba su pelo dorado hasta que suspiró y le dejó tomar sus pies.
- 37 - Shaoran afirmó mientras le sacaba las zapatillas y miraba su pie - ¿Qué no me crees? - mencionó divertida - ahora vas a decirme que también puedes adivinar el número con solo mirarlo - el negó algo serio, por lo que ella permaneció en silencio.
- lo tengo - soltó tranquilamente mientras se levantaba del suelo y desaparecía tras los estantes de cuarto, apareciendo con unos patines de cuero blanco que parecían casi nuevos - no son nuevos, porque te lastimarían los pies, pero van a ir bien contigo, en realidad eso creo - soltó mientras se sentaba junto a ella, le colocaba los patines para sentarse luego nuevamente en el piso y atarlos pacientemente. - si creo que te irán bien - Sakura sonrió mirando sus pies. - ¿Qué sucede? - ella le miró había una duda casi agresiva en sus ojos.
- no es nada, me pregunto como voy a pararme si no puedo mover mis tobillos - Shaoran sonrió ante la acotación - vamos a ponerlo de este modo, no estoy acostumbrada a algo como esto - él volvió a sonreír mientras se levantaba de donde estaba.
- dime algo ¿no los sientes demasiado ajustados? - ella negó tranquilamente, él volvió a arrodillarse frente a ella y pasar la mano por la parte alta del patín y cerciorarse que había espacia suficiente para que pudiera moverse tranquilamente. Volvió a afirmar mientras le tomaba de las manos y le ayudaba a levantarse casi de un solo tirón.
- bien ya puedes abrir los ojos - mencionó divertido al notar que los había cerrado en el momento en que le impulsó.
- ¿no estoy en el suelo verdad? - susurró suavemente sin intensiones de soltarle. Shaoran simplemente sonrió observando por primera vez su rostro, era muy hermoso, su piel era clara y con algunas pecas. Que le daban un tono infantil, se preguntaba cuantos años tendría. - ¿no vas a responderme? - soltó mientras abría lentamente los ojos para encontrarse con sus pares pardos, que le miraban tiernamente y con curiosidad. Pronto el sonrojo cubrió sus mejillas y le soltó las manos tan súbitamente que fue necesario hacer unos pasos, en los que ella cerró los ojos y las manos. - no me caí - dijo abriendo primero un ojo y luego el otro - ¡¡no me caí!! - mencionó con emoción prácticamente saltando. Pronto recordó que no estaba sola y un sonrojo mayor cubrió sus mejillas - lo siento - murmuró quedadamente por las vergüenza.
Shaoran simplemente le sonrió mientras desaparecía tras los estantes - espera un momento, estaré de vuelta en unos segundo, puedes sentarte o intentar caminar, no te caerás ten fe - su voz se perdía conforme se alejaba.
- no voy a caerme, si como no apenas puedo moverme - soltó para si mientras suspiraba y miraba sus pies - creo que esto será peor que aprender las "piruetas consecutivas"1, bien vamos - soltó mientras movía un pie tras otro encontrando que si bien, no poder mover el tobillo dificultaba las cosas, podía moverse con bastante facilidad. Más confiada salió del cuarto de patines y se dirigió a la pista.
Miró sus patines, cuanto tiempo lleva sin usarlo, los había dejado arrumbados en una caja, pero ¿Qué le había llevado a elegirlos por sobre los que estaban en los aparadores?, siquiera los había usado para entrenar a sus alumnos, no los había usado en publico, no desde esa noche. Terminó de atarlos y sacudió la cabeza intentando borrar esos recuerdos, intentando apartar la tristeza que le invadía conjuntamente con la frustración.
- veo que no has terminado en el piso - soltó divertido viendo la indecisión en los ojos de la mujer, quien miraba la pista como si fuera un estanque de lava - puedo asegurarte que si pudiste caminar con ellos, el hielo te resultará tarea sencilla. - ella volteó poniendo las manos en la cadera y nuevamente esa cara de enfado tan graciosa.
- Tu lo dices porque prácticamente aprendiste a camina y a patinar el mismo tiempo, es lo mismo que si yo… olvídalo - soltó enfadada mirando el hielo - no, definitivamente no puedo, voy a terminar hecha un témpano o parte de la pista. - Shaoran le observó por primera vez notando que lo que llevaba puesto, un suéter de cuello alto, unas calzas negras con un pantalón corto de tela de algodón negro. Debía reconocerlo más allá de que las ropa le sentara bien no era adecuada para la pista. - ¿Shaoran? - mencionó a sentir los pasos tras ella, pero cuando volteó él no estaba. - genial ahora desaparece - sonrió mientras negaba ¿Cómo podía moverse tan rápido con esas cosas en los pies?. Volvió a negar mientras miraba la pista.
"- vamos Sakura - mencionaba a su madre desde el centro del estanque - no tengas miedo tu puedes - le gritaba entusiasmada, sonriéndola y abriéndole los brazos para recibirla. Se veía a si misma de muy corta edad con los patines de hielo puestos y sonriendo hasta llegar a los brazos de su madre."
- ponte esto o pescarás un resfriado - volteó casi en un segundo mirándole con asombro - lo siento - soltó asombrado por los ojos de la chica que estaban cristalinos - no pensé que te asustarías - ella negó y sonrió mirando la campera que el traía en sus manos. - sé que no parece algo abrigado pero créeme lo es - ella sonrió mientras aceptaba el abrigo.
- lo que ti digas, tu eres el entendido - Shaoran sonrió mientras veía que la campera le quedaba de verdad algo grande pero en pocos minutos a fuerza de dobleces y de ajustes de las correas había quedado bastante bien.
- bien todo listo vamos - mencionó el hombre entrando de lleno a la pista y moviéndose con soltura por el hielo hasta detenerse a unos metros de ella. Le observó miraba el hielo dudosa nuevamente sin moverse - vamos Sakura debes intentarlo - ella negó, por lo que se movió hasta estar frente a ella nuevamente.
- no voy hacerlo, esta locura llegó demasiado lejos - mencionó casi con vergüenza - terminaré en el suelo con todos los huesos rotos y voy a tener que escuchar a la señora Huan criticándome por algo más que mis defectuosas piernas y pies - Shaoran negó mientras le tomaba las manos.
- vamos te prometí que te contaría lo de mis sobrinas si pisabas el hielo, solo inténtalo y si aún así sigues pensando que es una mala idea, iremos a la cafetería por unos cafés y saldremos de la pista ¿trato? - suspiró sonoramente mirando su pies nuevamente para volver a él.
- que más da, ya estoy en el borde del abismo, solo necesito un empujón - casi no puedo terminar la frase cuando Shaoran sonrió y con un rápido movimiento le tomó por la cintura y la dejó en el hielo.
- tienes una sería tendencia a cerrar los ojos Sakura - soltó riendo mientras le tomaba las manos - pero tendrás que abrirlos salvo claro quieras terminar en alguna de las paredes - el sonrojo adornó su rostro mientras abría los ojos.
- me siento muy tonta - chilló en una voz contenida. Shaoran negó - no sé siquiera que hacer sin intentar correr, caminar o no sé - él volvió a sonreír mientras le tomaba las manos y comenzaba a patinar para atrás apenas moviendo los pies. Lo que llevó a que Sakura comenzara a deslizarse suavemente.
Sakura miró sus pies y como el hielo pasaba bajo ellos, sonrió emocionada apretando con más fuerza las manos de Shaoran. Levantó el rostro y le sonrió abiertamente mostrando su emoción lo que provocó que Shaoran sonriera en respuesta. Con una sonrisa de lo más sincera, mostrándose feliz.
- ves que no es tan difícil - ella afirmó aún emocionada - ahora intenta mover los pies en diagonal suavemente, balanceando el peso de tu cuerpo de un lado al otro - afirmó mientras comenzaba lentamente a mover los pies como él le había indicado, la velocidad aumentó aún más. - vas muy bien - soltó divertido viendo lo rápido que ella se adaptaba al hielo y a controlar los patines, sin duda el ballet le daba mucho control de su cuerpo, así también fuerza en sus piernas.
- esto es menos traumático de lo que me imaginaba - soltó suspirando sin despegar la mirada de sus pies - aunque todavía me siento terriblemente torpe, como si tuviera dos bloquees en los pies.
Shaoran comenzó a reír ante el comentario lo que llamó la atención por lo que se volvió a él y le sonrió nuevamente - es solo tiempo Sakura, con el y la práctica hasta los bloques de cemento se transformarán el algo cómodo - ella afirmó.
- y ahora que hago - soltó mirando hacía adelante donde empezó la curva de la pista.
- carga el peso sobre la pierna que queda hacía el interior de la pista, la otra déjala con menos peso esto te permitirá girar, cuando estés en la curva flexiona tu pierna, la que tiene el peso y doblarás sin problemas - ella afirmó y sonrió mientras le miraba insegura - ¿confías en mi? - le miró sorprendida pero luego sonrió
- tengo otra opción - negó suavemente mientras le soltaba una mano y giraba sobre si hasta quedar a junto a ella, del lado interno. Puso la mano libre en la cintura de ella y la presionó suavemente
- bien - mencionó cerca de ella - ahora cuando te diga recarga tu peso en la pierna que te dije - Sakura afirmó, mientras veía que Shaoran le tomaba la mano del tal manera que le guiaba con el cuerpo - ahora - soltó cuando la curva comenzaba, ella obedeció concentrada, lo que provocó una pequeña sonrisa en los labios de él. - ahora flexiona la pierna - ambos giraron suavemente siguiendo la concavidad de la pista - asienta suavemente la otra pierna y ve pasando el peso lentamente conforme entramos a la recta - ambos llegaron sin problemas nuevamente a la recta.
Quedaron en silencio solo deslizándose con el impulso que tenían. Shaoran esperaba su reacción pero solo estaba con el rostro ido. Pero pronto estalló de alegría.
- ¡¡ lo logré, lo logré!! - grito emocionada mientras levantaba los brazos y le abrazaba tomándole por sorpresa - lo logre - mencionó riendo, Shaoran sonrió mientras le abrazaba también primero con duda pero luego con algo más de seguridad intentando no perder el equilibrio.
Permanecieron unos segundos así hasta que Sakura reaccionó en donde se encontraba y prácticamente saltó de sus brazos, cayendo en el hielo perdiendo todo el equilibrio. Cerró los ojos esperando el impacto pero nunca llegó, abrió los ojos para encontrarse que Shaoran el tenía por la cintura con un mano.
- mejor dejamos los festejos para tierra firme - soltó divertido - ¿quieres intentarlo de nuevo? - Sakura afirmó aún avergonzada pero sonriendo.
- si a ti no te molesta- soltó cohibida - seguramente es aburrido para ti enseñarme cuando tu podrías estas patinando como todos los días - él negó mientras le tomaba nuevamente las manos y comenzaba a patinar en reversa.
- es bueno cambiar las rutinas Sakura - mencionó clamada mente pero en tono alegre - además creo que eres buena estudiante - le sonrió en respuesta sonrojándose notoriamente.
- estas loco - murmuró antes de concentrarse nuevamente en sus pies. - ¿Cómo hago para impulsarme? - mencionó al ver como Shaoran, se impulsaba suavemente, pero logrando algo más que la velocidad de deslizarse.
- doblas las rodillas de la pierna que tiene el peso y tiras un poco el torso hacía adelante, cuando pasas el peso aflojas la presión y te impulsas suavemente en la dirección en que está l aparte superior de cuerpo - ella sonrió mientras lo intentaba, aunque trastabilló en los primeros intentos - mantén un ritmo, uno. Dos. Uno, dos - ella sonrió mientras veía que al seguir el ritmo lo que parecía en un momento casi imposible comenzaba a ser agradable y sencillo. - así vas muy bien - soltó sonriendo observándole los pies.
El pelinegro estaba sentado en el sofá de su apartamento, mirando a su novia quien desfilaba de un lado al otro del departamento solo con una bata puestas.
- que intentas Tomy - soltó seductoramente, a lo que su pareja sonrió con tranquilidad mientras negaba.
- vamos Eriol, necesitamos una tregua y descansar, además no puedo encontrar mi bolso - soltó con preocupación - ¿crees que lo dejé en el auto o en la pista? - el inglés sonrió mientras se levantaba de donde estaba y le abrazaba por la cintura
- no lo sé, no estaba precisamente concentrado en tu bolso, cariño - soltó casi riendo, lo que provocó que Tomoyo también respondiera igual - si quieres puedo ir a ver, después de todo estoy más vestido que tu. Porque no te duchas y cenamos algo - le susurró suavemente mientras dejaba besos mariposa en su cuello.
- de acuerdo, pero si no está en el auto, podrías telefonear a Shaoran para saber si está en la pista, solo quiero quedarme tranquila de que no la extravié, sabes que suelo ser muy olvidadiza - Eriol sonrió mientras afirmaba.
- a sus ordenes madame - le besó en los labios - iré al estacionamiento y volveré a preparar la cena ¿OK? - ella afirmó tranquilamente mientras se encaminaba al cuarto de baño, desprendiendo la bata que cayó al suelo a mitad de camino. - quieres matarme ¿verdad? - soltó seductoramente sonriendo ante la sonrisa pícara de su novia tras cerrar la puerta del baño. - va a volverme - loco susurró para si poniéndose un campera sobre la ropa que vestía. Para salir hacía el estacionamiento
La verdad que no recordaba haberle visto con el bolso, pero también si tenía que se totalmente honesto era a lo que menos atención le había prestado. Probablemente la había dejado en el auto, realmente lo esperaba porque de lo contrario tendría que ir hasta la pista en la primera hora de la mañana, lo que le daría a Shaoran la excusa perfecta para tomarse la mañana en la pista y dejarle atendiendo. Últimamente su amigo pasaba muchas horas en el hielo, lo que le llevaba a pensar que algo le estaba sucediendo, pasaba horas patinando en círculos lo que por lo general hacía cuando necesitaba pensar. Pero de algo si estaba más que seguro, no era una reacción cotidiana en él.
Seguramente era lo mismo que todos los años, se acercaban los regionales, tenía a sus alumnos listos para actuar pero él no se sentía con la voluntad de llevarlos, y más aún temía que alguien le reconociese. Seguramente ese año no era la excepción, tendría que ir él y Shaoran simplemente verías las grabaciones en cuanto volviera, para prepara nuevas rutinas.
Abrió la puerta de su auto y reviso a conciencia cada lugar posible, pero no había nada, seguramente lo había dejado en la pista. Consultó la hora de su reloj y afirmó mientras tomaba su teléfono marcando el número de su mejor amigo. Seguramente aún estaba en la pista, terminando con la limpieza.
El teléfono sonó por varios minutos, pero nadie atendió. Intentó con el número de la pista, lo que solo le dejaba la opción de ir por el bolso personalmente. Miró las llaves que estaban en sus bolsillos y afirmó sonriendo. Mientras marcaba nuevamente el teléfono de su propio apartamento, pero nadie respondió, Tomoyo estaría aún en la ducha.
- Tomy soy yo, voy a la pista a ver si está allí tu bolso, porque acabo de registrar el auto sin resultados. Shaoran no responde por lo que supongo debe estar descansando en su casa. Volveré en un segundo no te preocupes por la cena pasaré por algo. Te amo - mencionó suavemente mientras cortaba dejando el mensaje en el contestador esperaba que Tomoyo mirara la máquina, pero sinceramente lo dudaba.
Sin mucho más se subió al auto, y emprendió el viaje hacía la pista. Recordando una mañana en particular.
-"que demonios estabas pensando Eriol. Invertir tu dinero en algo tan poco lucrativo, pensé que era un hombre de negocios, además porque no pusiste un bar, te hubiera dejado mejora ganancias- Eriol negó mientras doblaba en la esquina del parque y se detenía en la luz del semáforo.
- no estoy buscando algo lucrativo Shaoran, sabes que tanto tú como yo no lo necesitamos. Fue idea de unos conocidos, necesito estar en contacto con mis pasiones - soltó sonriendo – y el piano ya no me completa como siempre, primero supuse que era aburrimiento, después cansancio hasta que me di cuenta, que en realidad extraño las pistas, extraño entrenar - soltó suavemente – y por más que me lo niegues tu también has tenido un humor horrible en lo últimos meses, que va empeorando.
- no me subiré otra vez a los patines, los colgué definitivamente - soltó casi con la voz tomada por la bronca - no quiero recordar nada de lo que tenga que ver con el patín además, sabes que le prometí a mi madre que me haría cargo de la empresa. Y comienza a sonarme no tan malo - su amigo negó casi riendo.
- ni tu te lo crees - soltó mientras estacionaba frente a la pista - ve y luego habla - le dijo mientras salía del auto, observando la fascinación de su rostro - si después quieres retirarte lo entenderé. Necesitaba algo así, la cuidad tiene pocas pistas reales de entrenamiento y si bien no creo que tengamos una horda de alumnos, nos traerá buenos recuerdos. - Shaoran caminó rengueando de su pierna izquierda y miró el lugar como si se tratara de un hotel 5 estrellas.
- es mejor de lo que esperaba - soltó con tranquilidad mientras tomaba las muletas del asiento trasero y comenzaba a andar tras su amigo, estaba emocionado como un niño antes de navidad.
Al entrar prácticamente había corrido hasta la pista que si bien, estaba desmantelada se podían ver claramente las proporciones.
- es una de medidas olímpicas - murmuró con emoción mirando alrededor - está más que bien, no esperaba que fuera así - Shaoran volteó hacía Eriol - ¿Cuándo la tendrán lista?, quiero supervisarla, está pista es perfecta. - su amigo sonrió con una gran sonrisa."
Sin pensarlo ese había sido la causa de que Shaoran se recuperara un poco más rápido de su lesión y por sobre todo su humor, puesto que sabía que si le hubiera dejado encerrado en el departamento como estaba o en la "compañía" de su madre hubiera terminado cometiendo locuras.
Estacionó el auto en la parte trasera de la pista y se sorprendió puesto que el auto de su amigo aún estaba en estacionamiento. ¿Qué demonios sucedía?, pensó súbitamente mientras trotaba a la entrada, encontrando la puerta abierta.
Caminó por la confitería pasando detrás de la barra, todo estaba oscuro apenas iluminado por las luces centrales de la pista. Caminó inseguro, expectante de oír algo extraño que explicara porque estaba todo abierto y su amigo no había respondido.
Cuando estaba llegando a las ventanas que daban a la pista encontró la explicación, en la única mesa que aún tenía las sillas bajas. Estaba el bolso de Sakura de un lado y el celular de su amigo sobre la mesa. Que demonios?, maldijo mentalmente mientras avanzaba hacia la pista. Pero antes de poder pasar la puerta de la confitería, y seguir, se quedó mudo de lo que vio más bien de lo que oyó.
Shaoran estaba riendo abiertamente, mientras se recargaba en el centro de la pista y Sakura terminaba nuevamente en el piso.
- eres un desconsiderado, en vez de ayudarme solo te has reído por horas - soltó enfadada todavía en el suelo, él le sonrió mientras se acercaba a ella y le tomaba por el codo para levantarla rápidamente como si no pesara nada.
- yo no soy quien está intentando un giro, cuando apenas puede sostenerse en equilibrio - soltó ácidamente - además tu me dijiste que no necesitabas ayuda - sonrió al ver que volvía a ella la cara de enfado infantil que tantas sonrisas le había robado esa noche. - o vamos te ayudaré -soltó suavemente - pero harás exactamente lo que yo diga - ella le observó con desconfianza marcada en sus ojos. - vamos no tengo pensado hacer algo extraño, ¿tanta desconfianza inspiro? - soltó casi en un resoplido mientras giraba alrededor de ella.
- debo responder - mencionó con gracia casi mareada de seguirlo - sabes cualquier que te viera pensaría que eres un pedante - soltó con soltura - dando vuelta como si fuera lo más sencillo de este mundo.
- lo es - mencionó con gracia mientras le tomaba de la cintura con una mano quedando detrás de ella - inténtalo - soltó suavemente mientras le guiaba - si logro que hagas una pirueta ¿Qué gano? - mencionó con picardía mientras ambos patinaban.
- siempre tiene un precio Shaoran - sonrió con sarcasmo liberándose de su brazo y girándose para patinar en reversa - está bien pon el precio, no lograrás que gire aunque sea lo último que hagas - el sonrió con picardía.
- Acepto el desafió - soltó deteniéndose en la pista súbitamente -me ayudarás con mis alumnos, siempre que quieras ¿trato? - Ella le miró con sorpresa pero afirmó frenando lentamente - ¿Qué pensabas que iba a pedirte? - mencionó sonriéndole casi con sarcasmo - tienes una mente muy pervertida Sakura.
- es lo único que tiene en tu mente, pensaba en algo más material - bufó enfadada. Le sonrió en respuesta afirmó mientras levantaba las manos en señal de rendición.
- está bien, lo asumo mi fama me precede, pero… - guardó silencio y le observó - en fin, el trato está cerrado, tu me ayudarás con mis alumnos siempre que quieras, si yo logro hoy que des una pirueta ¿es así? - ella afirmó - bien eso haré. - sin darle lugar a duda, le tomó rápidamente de la cintura y le giró ambos comenzaron a recorrer la pista en conjunto, dieron medía vuelta - solo sígueme - le murmuró suavemente, el corazón de Sakura se aceleró inusitadamente pero igualmente afirmó.
Eriol se recargó sobre la ventana de la confitería, donde las sombras le ocultaban sabía que si le veían Shaoran detendría todo y realmente estaba curioso de ver que estaban haciendo. Más aún al notar los patines que llevaba puesto su amigo.
Pronto comprendió que intentaba Shaoran, y por un momento quiso salir hacía la pista, era algo peligroso intentar algo así con alguien que recién comenzaba y sabía que Sakura no era una gran patinadora o algo similar. Pero cuando se disponía a avanzar vio algo en los ojos de su amigo, que le detuvo. Miraba a Sakura de tanto en tanto con preocupación y midiendo cada paso a seguir. Eso era nuevo Shaoran no compartía con nadie la pista y mucho menos mostraba preocupación semejante por nadie, siquiera sus alumnos. Era responsable pero nunca así, estaba seguro que era nuevo puesto que siquiera con sus alumnas había patinado, simplemente mostraba y esperaba el resultado.
Recorrían la pista en una sincronización increíble, pronto parecían dos sombras hacían exactamente los mismo. Shaoran despegó suavemente la pierna trasera hasta que quedaba paralela al piso, Sakura le siguió con una facilidad que le sorprendió.
- cuando te diga junta las piernas y tu brazos retraerlos hasta que queden pegados a ti, solo déjate llevar cuando, aterrices solo flexiona las piernas - Sakura volteó con alerta casi con miedo en sus facciones - tranquila no dejaré que caigas, los prometo - giró su rostro a ella y sus ojos se cruzaron, vio en los ámbares una seguridad que le llevó a afirmar convencida de ello - muy bien ¿lista? - ella afirmó tan rápido como lo hizo Shaoran puso sus dos manos alrededor de sus caderas.
Eriol contuvo la respiración, vió como Shaoran le levantaba por la cintura. La altura era justa casi a la altura de su rostro, flexionó los brazos y la lanzó en el aire. Quedó impactado al ver la figura de Sakura elevándose, se mantenía girando a buena velocidad sin siquiera inclinar un poco su eje. Se mantuvo su vista en ella durante todo el recorrido, sin embargo al ver que perdía altura volvió su atención a Shaoran, quien para su sorpresa le seguía a buena velocidad.
La altura desminuía y cuando faltaban unos centímetros abrió los ojos notando que Shaoran estaba cerca, pero sintió en su interior lo que debía hacer, abrió los brazos y el giro se frenó. Tocó el suelo con una pierna y llevó la otra al aire para frenar en una perfecta figura.
Shaoran frenó en seco y le vio sonreír mientras se deslizaba lentamente hasta frenar completamente recuperando la posición. Saltó de emoción en cuanto se detuvo completamente y avanzó a toda velocidad hasta donde estaba su instructor, iba a tanta velocidad que no pudo frenar, por lo que chocó con él.
- no puede ser - soltó lentamente mientras tomaba a Sakura por sus brazos y con delicadeza le alejaba de su cuerpo - no puedes haber hecho eso - ella le miró insegura.
- pero ¿Qué hice? - susurró confundida alejándose un poco más de él. En ese segundo estalló de emoción casi gritando como un loco, levantándola en brazos y girando con ella. - ¿Shaoran?- murmuró confundida sin comprender el porque de tal alegría.
Eriol sonrió mientras cruzaba los brazos por sobre el pecho, quien hubiera dicho que la pequeña Sakura tuviera esa habilidad, pero sobre todo fuera capaz de ganar la admiración del hombre de hielo. Volvió a sonreír, sin duda podía afirmar aquello por la mirada que estuvo en los ojos de su mejor amigo, en el momento que le vio aterrizar con tal gracia. Pese a que el saltó no había sido demasiado alto o con fuerza, la caía que se esperaba torpe terminó por ser suave y técnicamente perfecta.
Volteó sin poder ocultar su sonrisa, viendo como su amigo todavía gritaba como eufórico y reía con ella en brazos, no le veía con tanta felicidad en mucho tiempo. Tal vez estaba presenciando el comienzo de los buenos tiempos. Pasó nuevamente por la barra observando que en le perchero cercano estaba el bolso de su novia, así que lo tomó y salió del lugar. Su alma estaba sin duda reconfortada por ver lo que había visto.
Notas de la autora: Hola a todos, lamento la demora, pero en fin aquí está el chap. Estoy algo corta de tiempo pero prometo responder a sus reviews personalmente a sus correos, muchas gracias a todos los que me escribieron con tanto entusiasmo como siempre, un gran abrazo. Nos vemos, espero ansiosa sus comentarios, abrazos para todos!!
1 "Rondegame fûete" disculpen todos aquellos que hablen el francés, llevó años sin escribir el vocabulario del ballet, pero prometo que en el correr de los chap. No va haber errores. En fin este paso de baile es uno de los más complicados en cuanto a realización, consiste en giros sobre una pierna que se continúan soltando la pierna que está recogida para impulsarse (sin asentarla en el suelo nuevamente). La dificultad reside en el la velocidad que lleva el cuerpo, el equilibrio y la fuerza que debe tener la pierna para impulsar a la cadera a girar nuevamente. Se considera que una primera bailarina debe realizar 32 giros consecutivos sin asentar nuevamente la pierna que se recoge en el giro.
