Cuando el sueño termina

Cuando el sueño termina

Summary: cuando el sueño se termina y la realidad golpea nuestros corazones que nos espera más que la desesperanza, pero ellos encontrarán la manera de volver la vida en un sueño viviente. ella un bailarina profesional que decide dejar de intentarlo, él un patinador que perdió las esperanzas para continuar. Ella le enseñará que la perfección está en el corazón de cada uno y que brilla cuando hay alma. Él le enseñará que se puede ser amada en la imperfección de la vida. (AU- S&S – E&T)

Como sabrán los personajes de CCS pertenecen a Clamp y esto tiene solo fines de esparcimiento. Nota extra de este capítulo, ADV LEMON!!

Capitulo 8: Pasión

Se quedaron en la misma posición por varios minutos sin mencionar una palabra, respirando tranquilamente. Sakura tembló un poco e instintivamente Shaoran le abrazó más, pero tras unos segundos sonrió separándose de ella.

- será mejor que vallas adentro - soltó suavemente mirándole con ternura - o de lo contrario pescarás un resfrió - ella afirmó mientras se paraba en puntillas de pies para dejarle un beso en la mejilla.

- Gracias Shaoran - murmuró mientras tomaba las llaves y abría la puerta. Shaoran sonrió y se volteó en dirección al auto. - Que descanses - murmuró mientras cerraba la puerta.

Shaoran se iba cuando volteó y caminó rápidamente los pasos que le separaban, tomando la puerta con una mano y el rostro de Sakura con la otra. Suspiró mientras observaba la confusión en los ojos esmeralda que le miraban.

- sé que vas a odiarme por esto, lo siento -susurró antes de que Sakura pudiera contestar, el se inclinó cubriendo sus suaves labios con los propios en un delicado rose.

Estaban hechos el uno para el otro, en la simpleza de su beso lo supo. Sus labios parecían ser el lugar perfecto para los propios, eran suaves, cálidos, ansiosos y sobre todo deseados. Podía sentir en ella la misma necesidad que encontraba en él.

El beso era confuso tanto como inesperado, más aún cuando ella tomó el protagónico, haciendo suyo los labios del hombre. Envolviendo sus brazos alrededor de su cuello. Shaoran embozó una dulce sonrisa entre beso y beso mientras ambos caminaban torpemente el camino que les separaba de su destino.

Las escaleras volaron bajo sus pies, y con torpes movimientos llegaron a la puerta de entrada. Shaoran pese a no desearlo se separó suavemente mirándole, entre alegre y confundido. Iba a mencionar algo pero ella negó suavemente, comprendió en ese movimiento tanto que le abrumó, más aún cuando le tomó de la mano e ingresaron al lugar. Le contempló entre la media luz que ingresaba del exterior y la luz suave que desprendía los fanales de la entrada.

Miró al alrededor mientras ella se quitaba la chaqueta y el hacía lo mismo, cuando finalmente encontró lo que buscaba le tomó de la cintura y le guió con suaves besos. Él la llevaba y ella simplemente caminaba hasta tropezar con un sillón, sus rodillas se doblaron y ambos cayeron.

- me odiarás ¿verdad? - mencionó Shaoran preocupado acariciando el rostro de la mujer, intentando aclarar su mente. Estaba actuando extraño realmente le preocupaba que ella le odiara - sabes que… - Shaoran no pudo completar la frase, suaves caricias con dulces labios le invadieron, dejándole sin aire.

- no, no te odiaré. Sé lo que estoy haciendo - murmuró con suavidad, el se sorprendió - no se porque pero… sé a donde vamos - mencionó sonrojándose levemente. Él sonrió mientras continuaba con los besos.

- no puede ser verdad - dudó levantando el rostro del cuello de ella. Le miró directamente a los ojos - tu no puedes, que has visto en mi - ella sonrió mientras le volvía a besar con ternura y pasión en una narcótica mezcla.

- vi algo que ni tu puedes- soltó divertida mientras cruzaba los brazos detrás de la nuca del hombre y le atraía más hacía ella - pero no te lo diré - sentenció con firmeza- solo sé que te necesito - murmuró mientras su mirada cambiaba lentamente transformándose en lo más sensual que hubiese visto. - no quiero pensar, sé que está bien y es todo lo que necesito saber - le observó por varios segundo hasta que afirmó y le beso con lentitud.

Las palabras desaparecieron por completo, sus caricias se volvieron su lenguaje, temblaban con nerviosismo y emoción. Intercambiaban miradas de asombro, y de complicidad tan intensas que el calor le invadía con es simple gesto. Se concentraron en sus labios, por varios minutos, como si se tratara del más embriagante licor. Mientras sus manos conocían el cuerpo del otro.

Sus manos masculinas y gentiles, disfrutaban recorriendo con parsimonia cada curva, como contemplando sus formas. Cada una delicada, hermosa y extasíate, su imaginación volaba sospechando la suavidad de su piel, el aroma, la calidez, los sonidos. Abandonó los labios mientras bajaba el camino hacía su hombros, llenó de besos cada centímetro del nuevo sendero, volvió sobre sus pasos una y otra vez, mientras su pequeñas y femeninas manos se aferraban a sus hombros, buscando desparecer el poco espacio que les separaba.

Ese simple gesto, sus besos, podía llevarla más allá de su conciencia, abrumarla con un mar de sensaciones, que era completamente nuevas. Emocionantes, excitantes, seductoras, pero sobre todo le mostraban una preocupación que llenaba de calidez su pecho, la forma en que le recorría como si fuera un tesoro de cristal, cuidando de sus reacciones, pero al mismo tiempo jugando con ella. Sintió las manos subiendo lentamente en un ritmo casi agónico, por debajo de su ropa. El contacto con su piel, le hizo estremecer, era un simple roce pero ya no sabía donde estaba su cuerpo o el de él, no podía hacer otra cosa que sentir.

Su pecho se contrajo en la exquisita sensación que el embriagó al tocar su suave piel, esa piel que se erizaba a su tacto. Nada le preparó para sentir tal éxtasis, tal desesperación creciendo en su interior, tal necesidad de recorrerle completamente, de tenerle para él. Ser ella solo de él y él su eterno esclavo, su eterno súbdito, pues tal belleza, tal sensación solo podía darla un ser divino. Volvió a besarle con apremió abandonó las caricias en su vientre y subió una de sus manos hasta la nuca mientras sus labios ascendía por el vertiginosa ladera entre su cuello y oído.

- Sakura por favor te necesito - le rogó como nunca lo había hecho, su voz no podía reconocerla como propia. Era ronca y profunda plagada de necesidad y anhelo. Las esmeraldas se cruzaron con el topacio y pronto no había necesidad de respuestas, sus almas solo escuchaban a sus cuerpo, comenzando el ritual que haría incluso envidiar a los dioses.

- yo… yo - mencionó buscando las palabras para articular sus emociones. Pero no pudo esos ojos le miraban como nunca lo había hecho, como nadie lo había hecho. Había deseo, emoción ansias y algo que le daba una calidez tan extraña como delirante. - dios - mencionó rogando por clemencia mientras se entregaba al hombre que estaba junto a ella.

Hubo una sonrisa dulce por ambos y los besos comenzaron en el mismo lugar, mientras ambos se levantaban. Sonreía como tontos mientras caminaban por el pasillo, hacía lo que sería el santuario de su encuentro. Se sentía extraños, las mariposas revoloteando sin control, sus manos acariciando el cuerpo del otro como si le conocieran de otra vida, como si hubieran estado esperando por el otro durante todo la eternidad. Cuando finalmente la puerta se cerró tras ellos, y el abrazo se profundizó, ambos sonrieron.

- sabes que no podré dejarte - sentenció Shaoran ocultando sur rostro en el cuello de ella, besándole con ternura - no podré lo sé - volvió a murmura estrechándole contra él. Ella sonrió y respondió cerrando sus brazos alrededor de la cintura del hombre, empujándole suavemente contra la pared más cercana.

Automáticamente cuando el su espalda sintió la fría superficie levantó la vista hacía ella. Sonreía con dulzura y fuego en su mirada, sus pequeñas manos le tomaban del rostro mientras su cuerpo se acercaba lentamente hasta acoplarse, como dos piezas de un rompecabezas. Instintivamente llevó sus manos a su estrecha cintura y respiró el mismo aire que ella, encontrando su aroma.

- solo dime si será solo hoy - mencionó con duda plagando su mirada. Shaoran se sorprendió, sus ojos se movía inquietos y sus delicadas manos le acariciaban con parcimonia su rostro. Buscó en su interior la respuesta verdadera - solo quiero saberlo - sentenció con convicción - nada me hará cambiar de parecer en este momento - mencionó casi sonrojada e intentando quitar presión - solo quiero saberlo - él afirmó mientras le atraía más hacía el sus cuerpo se rozaban completamente.

Se encontró buscando una respuesta que nadie había pedido, se encontró sintiendo la necesidad de negar de inmediato. Pero se debatía a duelo, entre su corazón que había prometido quedar sellado por la eternidad, y la flama que quemaba su razón y minando la cárcel de razones que encerraban su verdadero espíritu. Volvió sus ojos a las esmeraldas, a las sensaciones que le inundaban, había algo más, detrás de la necesidad de su cuerpo, de la pasión que le embargaba, había algo más. Escondida tras las fuertes, pero conocidas sensaciones, había una luz una calidez, que le embriagaba, que le llevaba a querer tomarla en sus brazos y no soltarla, a la impotencia de imaginarse sin ella.

Sakura sonrió mientras le besaba, comprendiendo que él no podía darle la respuesta que ella esperaba. Pero lo sabía, ya había mordido la manzana del pecado, ya no podía dejarle. Sería de él, por esta noche, su alma se regocijaría con lo prohibido, mataría su sed, para dejarle irse. Sin embargo el beso fue lentamente y gentilmente interrumpido.

- no lo sé - fueron las palabras suaves cargadas de sentimientos. - solo sé que te necesito, pero más allá de lo que he deseado algo en mi vida. Quiero tenerte conmigo de ahora en adelante, no puedo verme sin ti. Necesito escucharte, tocarte, verte, que estés ahí para mí. Nunca me había sentido así - soltó en un suspiro con una honestidad desgarradora. - necesito que lo sepas, que me comprendas, no eres una más, no sé como sentir lo que siento, solo sé que quiero estar contigo ahora y en mil noche más - soltó suavemente volviendo a besarle con un pasión renovada - no podré dejarte Sakura, si tu… no lo deseas me iré, pero si continuo no podré dejarte - soltó sacando las manos de la cintura de la sensual mujer, quien le miró con su dulce mirada casi emocionada.

- no - murmuró mientras le tomaba las manos y las dejaba en el mismo lugar de ante - no me importa si sabes o no que es, tenemos tiempo para saberlo. Solo quería escucharte decir la verdad, lo que sentías - Shaoran le miró maravillado y le beso movido por el desenfreno.

Ambos se besaban con pasión, que parecía aumentar en cada rose, pronto sus cuerpo buscaban más contacto, se necesitaban. Sus manos recorrieron sus cuervas, y le atrajeron a su cuerpo con necesidad, casi de manera posesiva mientras sus besos humedecían su cuello. Su brazo rodeo su cintura y selló su abrazo. Le tomó por la nuca y le acercó, mirándole intensamente a los ojos y sonriendo como un tonto, sin poder creer la cantidad de sensaciones que estaba experimentando.

Ella sonrió mientras se apegaba más a él, recorriendo la espalda con sus manos, besando sus labios y luego su mentón, bajando lentamente por su cuello, aspirando su masculino aroma. Era como el bosque en el invierno, la madera, el follaje, la neblina, la humedad. Sin poder contenerse le beso con apremio acariciando con su propio cuerpo el del hombre, quien le tomaba a cada momento con más fuerza. Sus manos le recorrían con habilidad única, como si fueran hechas para ella, se amoldaban a sus líneas y trasformaban cada punto en el más erógeno.

Lentamente se enderezó sin romper el beso que compartían, recargó su peso sobre ella mientras le tomaba con ambas manos y giraba para dejar a ella, apoyada sobre la pared. Ambos sonrieron con complicidad, era su momento.

Le observó con cuidado, deslizando su mano casi con tortuosa lentitud por su pierna. Cuando alcanzó su rodilla, su mano giró hasta quedar debajo de ella. Le volvió a besar doblando la pierna y llevándola a la altura de su cadera, apoyó su mano en la pared y recargó su peso suavemente sobre ella. Se separó para observar su rostro, ella le sonreía con sensualidad, había conseguido lo que buscaba, sabía cuanto le necesitaba. Iba a separase cuando ella le rodeo con la pierna la cintura y sonrió pícaramente.

Sorpresivamente comenzó a mover sus caderas contra él, suavemente, ondulantemente. Se miraban a los ojos con intensidad, sus mejillas se arrebolaron y sus respiraciones se aceleraron hasta trasformarse en quedados jadeos. Ambos solo se miraban y disfrutaban del otro, provocándose, llamándose. Sus cuerpo se acoplaban con facilidad y el calor pronto les invadió por completo.

Repentinamente Shaoran se acercó a ella con ímpetu y le tomó por debajo de la pierna que estaba en su cintura, deslizando su mano hasta el comienzo de su glúteos y se acercó a ella haciendo el contacto todavía más intimo. Sin previo aviso le beso con ansia, su labios se abrieron y lamieron con placentera suavidad el inferior de ella, hasta que lentamente ella se aferró a él, su beso se hizo más húmedo más ansioso, sus lenguas danzaban con apremio en el otro y sus cuerpo se apegaban casi con desesperación.

Sakura soltó una femenino gemido, que le hizo estremecer y estrecharla con urgencia, mientras le respondía con un grabe pero sensualmente masculino gemido. Era todo lo que necesitaba para que su mente le abandonara y su cuerpo fuera guiado por la necesidad, soltó la delicada pierna y se apartó lo suficiente, como para desprender la campera que llevaba y sacar con rapidez el pulóver que cubría su cuerpo.

Sus femeninas manos no perdieron el tiempo y se evocaron a la misma tarea, se deshicieron de la polera con facilidad, causando la sonrisa sensual por parte de su compañero, que en pocos minutos estaba con el torso completamente desnudo. Ella aún tenía una muy debeladora ropa interior cubriendo sus bien formados pechos, jadeo con deseo mirando las joyas que tenía frente a él, pero los movimientos de ella fueron súbitos. Le recorrió casi rozando la piel que ahora estaba al descubierto, causando sensaciones sin posible descripción, solo su cuerpo respondió aumentando el ritmo de su respiración y por momento ausentándola.

Su deseo no pudo ser contenido por mucho más cuando ella le beso sin recados en su pecho, y recorrió con sus manos hasta el comienzo de su pantalón, moviendo casi como un juego sus manos al interior de ellos. Gimió roncamente y casi como una protesta tomándola por la cintura, pero le permitió desprender uno a uno los botones del pantalón, el cual cayó hasta sus pies, con un movimiento rápido sus zapatillas también dejaron sus pies y dieron paso libre para que su ropa quedara a unos pasos.

Sonrió al verle morderse el labio con sensualidad, al observarle iba a avanzar con sus delicadas manos para dejarle completamente desnudo, pero le detuvo. Quería extender un poco más todo, aumentar las ansias. Sin dejarle lugar a réplica, le tomó las manos hasta que sus rodillas tacaron el borde de la cama, le tomó por la cintura y le giro lentamente para que le diera la espalda.

Le recorrió con parcimonia, disfrutando de la excitación que le provocaba rozar esa suave piel, sintió como ella se recostaba suavemente sobre él, cerrando sus ojos y relamiendo sus labios, mientras escapaba un quedado suspiro que le llevó hasta el borde de la locura. Entrelazó sus dedos con los de ella, mientras le besaba el cuello, le sentía estremecerse y su cuerpo respondía igual, estrechando sus manos. Se mantuvo allí hasta que le oyó gemir quedadamente y suspirar en júbilo.

Sonrió cuando se relamió nuevamente los labios estrechándole las manos, le acaricio las palmas y subió lentamente por sus femeninos brazos. Acariciándole con soltura y deseo cada centímetro, ascendió hasta que los breteles de el sostén le molestaron, lentamente los bajó hasta la mitad de sus extremidades. Una de sus manos recorrió lentamente su vientre mientras que la otra se deshacía de la molesta prenda, la cual cayó al piso. Inspiró suavemente absorbiendo su aroma mientras le besaba los hombros, sus manos hicieron el mismo recorrido desde sus hombros hasta sus caderas, donde desprendieron con facilidad los botones de sus jeans. Cuando estuvieron desprendidos, sonrió con nerviosismo y ansias, mientras recorría con sus dedos el borde del pantalón hasta llegar a la parte trasera, lentamente y conteniendo el aire este descendió y él con la prenda, observando casi extasiado las torneadas y firmes piernas que su mujer tenía.

Inspiró mientras subía acariciando cada curva de las mismas, mientras escuchaba a su compañera dejando escapar el aire de sus labios entreabiertos, con pesadez casi en súplicas. Volvió nuevamente ha estar erguido, le beso el cuello acercándola más a él, ascendiendo sus manos por el vientre con lentitud, hasta sentir en sus yemas la lenta y pronunciada elevación del nacimiento de sus pechos.

Contuvo el aire en sus pulmones, ya no estaba en ella, solo era un mar de sensaciones que arremolinaba en su mente. Que le hacía suspirar, gemir, moverse con lentitud. Escuchó el sonido gutural, masculino y ronco liberándose suavemente en su oído, mientras una mano envolvía con gentileza su pecho. La otra le tomaba con fuerza su cintura atrayéndole más cerca. Su mente se nubló completamente, perdiéndose en las caricias que roban gemidos y sonidos de placer de sus labios, que hacía que su pecho se contrajera, que sus manos se tensaran. Podía sentir la piel afiebrada del pecho masculino en su espalda y las finas capas de sudor que se presentaban en los dos, sabía que no podría pronunciar palabra alguna solo sonidos que recibían respuestas igual de intensas y masculinas.

Sin saber como terminaron completamente desnudos sobre la suave superficie de la cama, él a su lado recorriendo con lentitud su cuerpo, apoyado con una mano en sobre el colchón, mirando su rostro y mordiendo de tanto en tanto sus labios. Sus suaves y masculinas manos, bajaron lentamente por su abdomen y continuaron hasta su intimidad, acariciando con suavidad su punto más sensible. Sus piernas se contrajeron apenas y sus manos se aferraron a las mantas. Su cuerpo se aqueo en cuanto sintió que exploraba con delicadeza su interior, le invadieron emociones tan intensas que desataron su respiración hasta trasformarla en jadeo, mientras su espalda se curvaba con desesperación. Su boca se selló en cuanto sintió sus labios sobre su pechos, le besaban con tal delicadeza y al mismo tiempo necesidad, que le estaba haciendo estremecerse; inspiraba con continuidad intentando ganar un poco más de aire pero su pecho se estaba contrayendo como todos sus músculos.

Le besó el cuello mientras acariciaba su interior, sintiendo la necesidad de poseerla. Era suave, tibia, como ella su íntimo era extremadamente tentador. Inspiró con apremio al sentir como se contraría su interior, al verle cerrar y abrir sus labios intentando respirar. Pronto los jadeos se silenciaron por unos segundos mientras su cuerpo e interior se contraían. Un femenino y extremadamente sensual gemido de placer escapó de sus labios, levando a que el contestar de la misma manera estrechándola contra él.

Se abrazaron, por unos segundos sus corazones estaban disparados, latían con apremió. Deslizó lentamente su rostro por la mejilla de ella y habló con voz ronca, cargada de deseo - Sakura te nece… - no pudo terminara la frase pues su delicadas manos estaba sobre su sexo provocándole de una manera inusitada, dejándole sin aire. Lentamente quedó a merced de sus caricias y atenciones, sus labios se abrieron dejando escapar gemidos de puro placer, su respiración era fuerte e irregular.

Le sintió besarle el cuello sin dejar las caricias, sentía su cuerpo perderse completamente mientras ella le besaba con tan sensualidad y arrebato. Levantó la mano hasta alcanzar su suave y bello rostro, le beso en los labios con hambre y marcada necesidad, mordiendo con suavidad su labio inferior. - te necesito Sakura - soltó causando que ella sonriera en respuesta besándole con ansias de más.

Le respondió el beso, mientras lentamente se colocaba entre sus piernas y afirmaba sus brazos a cada lado. Le miró por varios minutos, ambos estaban en las mismas condiciones, su respiración era irregular, sus cuerpos bañados en sudor su piel casi quemando en cada roce. Sus intimidades se rozaron, lo que les robó comprometidos suspiros y miradas de llamado, casi de súplica. Pronto se estaba deslizando en su interior que le recibía con un húmedo abrazo, la calidez de su interior le robo un suspiro de placer profundo. Se sorprendió al escuchar la respuesta femenina.

Lentamente se recargó sobre ella, temeroso de lastimarla, pero su emoción aumento en cuanto ella movió sus caderas y sus delicadas manos acariciaron su espalda. Sus cuerpos se acoplaban como dos piezas pensadas para ese propósito, el ritmo llegó sin meditación hasta trasformarse en un movimiento continuo y posesivo.

La habitación se lleno de suspiro de placer, de murmullos, de besos de gemidos, de ruego, de incoherencias. El calor les inundó, sus mentes se perdieron en el otro, sus cuerpo se desdibujaron. Las sonrisas les regocijaron, los abrazos le acercaron y les completaron, sus roces pasionales les llevaron lentamente por la pendiente hacía el cielo. Sus cuerpos gritaban que el momento estaba cerca, sus masculinos movimientos eran más viriles y firmes, con necesidad y apremio. Ella el acompañaba en perfecta armonía, contrayendo sus piernas y aferrando sus manos en las caderas masculinas intentando conseguir así más intimidad. El calor descendía a su inferior, sus mente se perdía en el éxtasis.

Sus manos se entrelazaron, mientras los movimientos se hacían más pesados y profundos, su respiración se volvió irregular y cada vez más pausada. Se estrecharon en pleno éxtasis, sintiéndose como uno, las sensaciones les envolvieron, los músculos se tensionaron, sus manos se tensaron. El silencio, el cielo, el clímax, la unión perfecta.

Dos gemidos profundos y placenteros inundaron cada lugar del recinto, su abrazo se hizo presente e intenso, mientras ambos temblaban confundidos, mientras sus cuerpo volvía lentamente a ser uno, los límites volvía, la respiración se liberaba finalmente. La sensación de placer extremo les embriagaba por completo, volvía sus cuerpos lánguidos, pronto las fuerzas faltaban la respiración eran simples expiraciones.

- dios – fue la súplica callada del hombre mientras le besaba en los labios y disfrutaba el rostro de su amante, sus ojos entrecerrados y entregada completamente al placer vivido. Su piel brillaba, sus ojos resplandecían, la más perfecta escena. - Sakura - murmuró recuperando la voz acariciando el rostro - estas bien - ella le respondió levantando su temblorosa mano hasta acaricia sus cabellos, bañados en sudor.

- nunca me había sentido así - mencionó casi soltando un suspiro al sentir los labios del hombre nuevamente en los de ella. Se separaron a penas sin romper el contacto visual mientras el abandona su interior, casi con desgano. Pero sabía que ella necesitaba una posición más cómoda.

Volteó hasta quedar recostado sobre su espalda, no esperaba lo que sintió ella rodó hasta apoyar su rostro en su pecho, instintivamente le protegió con su brazo rodeándola, mientras acariciaba lentamente su rostro.

- gracias - mencionó sin saber que decir, ella le miró sin comprender - gracias, por permitirme esto - ella sonrió mientras levantaba el rostro y le besaba en los labios.

- gracias a ti jamás me había sentido de esta forma, nadie me había hecho sentir tan perfecta - soltó rodeando su marcado abdomen con su brazo - me sentí perfecta, hermosa - Shaoran sonrió besando su cabello.

- lo eres y como no te das una idea - Sakura negó, a lo que él le levantó el mentó para mirarle directamente a los ojos - no estoy mintiendo ni siendo amable. Es la verdad, ninguna mujer me hizo sentir y ver las cosas que pase hoy - Sakura le miró asombrada, pero él no le dejó pensar nada más le estaba besando nuevamente, pero a diferencia de los besos compartidos estos estaban llenos de ternura y una dulzura indescriptible. Cuando se separó de ella y volvió a observarle el rostro, ella le regalaba la más dulce sonrisa. Se miraron por largo rato, Shaoran por su parte jugaba con los dedos de su delicada mano, mientras ella simplemente miraba ese juego y sonreía sin razón alguna.

El tiempo corría con una lentitud asombrosa, las palabras no se presentaron, solo estaban ellos, las emociones vividas y sus cuerpos. Shaoran suspiró mientras se erguía un poco para poder tomar las mantas y taparla.

Sakura le miró confundida, a lo que Shaoran sonrió – no pensará que voy a dejarte sola - soltó suavemente besando sus frente, le miró confundida - dije que no sabía lo que sentía Sakura, no que no lo sentía, quiero estar contigo, no quiero irme - ella sonrió casi con el corazón en las manos y le abrazó fuertemente, pronto su pecho fue mojado por algunas lágrimas. - ¿Sakura? - susurró levantándole el rostro, cuando vio el rostro con lágrimas en sus mejillas pero con una sonrisa sonrió secándole las lágrimas - tonta - mencionó divertido - no voy a dejarte, en verdad no creo que pueda hacerla ya nunca más - mencionó sintiéndose muy extraño, era la verdad de lo que sentía, pero estaba seguro que hacía demasiado tiempo que no le sucedía.

- lo siento - mencionó sonriendo secándose sus lágrimas - debes pensar que soy una llorona - el sonrió negando.

- ere graciosa - soltó mientras le besaba en lo labios - y muy tentadora - soltó mirándole con picardía. Ella sonrió negando - es verdad juro que soy honesto - soltó como niño levantando la mano en señal de promesa. Sakura prácticamente saltó a su cuello y le abrazó estrechamente, ambos soltaron una risa relajada y llena de alegría.

Continuará

Hola a todos un capítulo cortito pero supongo, muy esperado. Voy a quedar debiendo la respuesta de sus reviews porque estoy rindiendo los exámenes de la facultad, y realmente estoy a dos manos. Seguramente trataré de responderlos en la semana a sus mail, igualmente muchísimas gracias a todos por los hermosos reviews que me dejaron. En compensación les dejo este chap cortito para que la espera sea más amena, muchos saludos a todos, nos vemos pronto, en cuanto termine de rendir mis exámenes .

Gracias a:

AkitoXD, Naori, Sayukira, Aliz li, danny1989, rosh Bernal, Omilikey, Ilove-mylove, amastita1986, Celina Sosa,

Nos vemos pronto saludos a todos, y espero muchos reviews gracias a todos por su apoyo espero no haber defraudado a nadie con este chap. Saludos XD!!