Aviso: Ni OHSHC ni la idea original de los Elementales de Ouran me pertenecen. En cualquier caso, la historia, la trama y todos los demás aspectos no canónicos son míos.

Acompañamiento musical: Stars and Stripes de KMFDM. La canción comienza con el desafío y termina con el capítulo.

Notas de la autora: Lamento que haya pasado tanto tiempo desde que posteé por última vez. He estado alejada de mi ordenador durante los últimos 10 días –de vacaciones con mi jefe- y no he tenido oportunidad de trabajar en esta historia. Aún así, es un capítulo bueno y largo (el doble de largo que los otros dos), y espero que resulte satisfactorio.


Capítulo 3

El atronador retumbar de la puerta continuaba resonando en la sala, y Haruhi se puso manos a la obra. Sin que se lo pidieran –sabía cual era su lugar- fue y la abrió.

La puerta terminó de abrirse sola, y Haruhi saltó hacia atrás contra la pared.

- ¡Suou¡Muéstrate!

Siete hombres entraron a zancadas en la Tercera Sala de Elemancia, y Haruhi se sorprendió al ver que cada uno de ellos vestía su uniforme de Elemental, sus tatuajes brillando con malicia muda. Al frente del grupo estaba un Luminoso que miraba alrededor de la sala con desdén arrogante. Era apuesto de la misma manera que un animal peligroso es atrayente. Su cabello castaño claro tenía entreveradas mechas rubias platino, y sus ojos de un azul vivo clavaban dagas en la espalda de Tamaki. A ambos lados le flanqueaban sus colegas, todos los cuales irradiaban dominación y fuerza y exceso de confianza.

Como un príncipe que lucha por su trono, Tamaki se levantó y plantó cara a los intrusos. En su favor hay que decir que parecía tan calmado y encantador como hacía diez minutos.

-Yoshitomi-sempai. Qué bueno verte de nuevo. ¿A qué circunstancia debemos que honres nuestro pequeño club con tu presencia?

- Eres un auténtico idiota¿verdad? –disparó- ¿No tienes ningún sentido de la propiedad?

- No hay nada de malo en disfrutar de la compañía de estas encantadoras damiselas. –Tamaki extendió una mano y apartó delicadamente un mechón de pelo de la frente de una chica, y ella suspiró de placer.

- Corta el rollo, Suou. No me lo tragué entonces y no me lo trago ahora. Ya tuvimos esta discusión el año pasado y no voy a repetirme.

- Bien. Entonces yo tampoco me repetiré y podremos terminar nuestro pequeño debate ahora mismo. Por favor, ya sabéis dónde está la puerta.

Los gemelos carcajearon, divertidos, y una pequeña sonrisa destelleó por el rostro de Kyouya.

- ¿Quién es ese chico? – susurró Haruhi en su dirección.

- Yoshitomi Noriaki, presidente del CEE (Consejo Estudiantil de Elementales). Controlan los aspectos de la vida estudiantil relacionados con la elemancia, como las tutorías y la práctica de duelo. Cualquiera que esté en el consejo es considerado la persona más poderosa en su categoría Elemental, aunque la posición sólo se adquiere mediante "donaciones" monetarias a los patrocinadores de la escuela. –explicó Kyouya.- También tienen la creencia de que la fuerza de la elemancia reside en la sangre, y de que, independientemente de lo mucho que estudie, ninguna persona puede cambiar su estatus.

Haruhi frunció el ceño.

-Eso no es cierto.

- Por supuesto que no. De lo contrario tú no estarías aquí. Pero Yoshitomi y Tamaki tienen opiniones bastante diferentes sobre el asunto; una batalla continuada que perdió el predecesor del primero. A Yoshitomi le gustaría vernos disueltos sobre la base de que vamos en contra de las normas de las escuela, pero nosotros...

La voz de Yoshitomi se alzó airada, cortando a Kyouya.

- ¿Cuál es vuestro maldito problema¡Me refiero a esto! –señaló a las mujeres que estaban sentadas con Hikaru.- Sé perfectamente que una de esas chicas es de clase C, y otra de clase D. Y aquí estáis vosotros, los ejemplos perfectos de un estudiante de clase A, tratando de enseñarles elemancia a niveles que no pueden esperar alcanzar jamás. Por el amor de Dios¿no comprendéis que por eso tenemos niveles de clases en primer lugar? Intentar enseñar a un estudiante D el trabajo de un estudiante A es como intentar enseñar a un perro a hablar. ¡Simplemente no se puede hacer!

Hikaru se levantó en su defensa, sus manos volviéndose de un rojo vivo con un poder apenas controlado y su boca abierta para gritar invectivas. Pero Tamaki se situó con gentileza delante del grupo, como si su cuerpo pudiera protegerles de las palabras maliciosas.

- Aquí no se tolera que se insulte a nuestras clientas. –dijo suavemente, manteniendo aún la mirada de Yoshitomi - Somos un simple Club de Hosts que disfruta de la compañía de estas educadas mujeres. No formamos parte de ningún comité de tutoría ni de enseñanza, y no somos algo que tú puedas controlar.

De nuevo se encendió una luz en la cabeza de Haruhi. Por eso existe el Club de Hosts - ¡es una fachada! Tamaki y los otros pueden ayudar a quien quieran sin las repercusiones de salirse del esquema de clases. Es... es una idea brillante.

No me puedo creer que el mismo idiota melodramático que cree que soy un chico sea el genio al que se le ocurrió esta idea en primer lugar.

- Sólo te lo diré una vez. Disuelve tu pequeño club y no habrá más problemas entre nosotros. –dijo Yoshitomi, y luego movió la cabeza, consternado. – Venga, Suou. No me gusta ver discordia entre nuestra clase –tanto como estudiantes A como Elementales de Luz. Deberíamos de ser amigos, no enemigos.

- Nunca seríamos amigos.

Fué la una sencilla afirmación de un hecho, uno que atravesó el corazón de las palabras de Yoshitomi. La sala entera estaba no sólo silenciosa sino inmóvil, como si una capa de hielo cubriera el mundo.

Eso es todo lo que quiere –devolver el poder a sus manos. Pero eso significa que debe de creer que Tamaki es alguien a quien temer elementalmente, y que este club desafía la posición de poder del CEE.

Haruhi tenía la impresión de que, a pesar de las exageraciones de Tamaki, Yoshitomi tenía buenas razones para estar preocupado.

Su rostro se oscureció de forma innatural, y señaló con un dedo al rey del Club de Hosts, lleno de furia fanática.

- En tal caso os desafiamos a un duelo.

La sala se quedó sin aliento, y una o dos de las chicas se desmayaron y fueron sacadas al exterior por sus amigas. La propia Haruhi contuvo una maldición. Una de las reglas más importantes de Ouran era que usar la elemancia contra otro, incluso jugando, estaba absolutamente prohibido sin supervisión adulta. Los duelos entre los Elementales eran aún más peligrosos; era demasiado fácil que un estudiante perdiera el control de sus poderes y, posiblemente, hiriera a las personas de su alrededor. La mayor parte del tiempo, los duelos entre estudiantes se trataban como un entrenamiento, pero era evidente que éste debía ser tomado más seriamente.

Tamaki parecía resignado, como si hubiera estado esperando eso todo el tiempo. De hecho, ninguno de los miembros del Club parecía sorprendido. Los gemelos tenían idénticas expresiones de férreo desafío, un giro de 180 grados desde su caballerosa juguetonería. Mori estaba en posición de firmes, el retrato de un soldado que lucha por su pueblo, y los ojos de Hani estaban entrecerrados con una ferocidad que desmentía su verdadera edad.

Con un asentimiento a cada uno de los otros miembros, Tamaki volvió a mirar a Yoshitomi.

-Aceptamos.

Y llamó a su talento, igualando a Yoshitomi en brillantez y poder. Un suspiro de asombro recorrió la sala ante el cuadro que ofrecían. Aunque ambos eran Elementales de Luz que llevaban las mismas ropas y la misma marca, Tamaki irradiaba una cierta pureza y honorable nobleza que el otro Elemental no podía esperar igualar jamás.

Una ovación sedienta de sangre se alzó desde el CEE, y Haruhi sintió un escalofrío a través de su sudadera.

- ¿Esto no va contra las normas de la escuela?

- La CEE tiene permiso para batirse a discreción, aunque a duras penas consideraría que ésta es una ocasión apropiada. Pero no te preocupes, -dijo Kyouya, susurrando en su oído.- No te vas a librar de tu deuda tan fácilmente.

Entonces avanzó hacia el lado de Tamaki, con su uniforme bebiéndose la sombras de la sala. Su chaqueta se transformó en una túnica gris oscuro que ondeaba alrededor de sus pies, formando una capucha sobre su cabeza y rematada por una cadeneta bordada en negro. Su camisa se volvió de un oscuro ultravioleta, y un tatuaje del mismo tono de morado brilló sobre su ojo izquierdo, atravesando la ceja y la mejilla. Era el contrapunto perfecto de Tamaki, y los dos chocaron los puños en el aire en una muestra de solidaridad.

Los otros se unieron a él enseguida, todos vistiendo sus colores Elementales. El suelo se sacudía y retumbaba bajo los pies de Mori mientras un viento innatural apartaba el pelo de los ojos de Hani. El fuego bailaba en el cabello de Hikaru, y una pequeña lluvia de chispas restallaba en la ropa de Kaoru. Juntos, se enfrentaron a la CEE con fuerza y solemne elegancia.

Haruhi nunca había estado particularmente fascinada con los aspectos más llamativos de ser una Elemental –el cambio de ropas, los tatuajes brillantes, todo eso. No se molestaba en exhibir sus propios talentos a menos que fuera absolutamente necesario,prefiriendo la anonimidad a la luz de los focos. Aún así, al mirar a los seis ahí de pie, defendiendo algo en lo que creían –en lo que yo creo - encontró que los efectos no eran para nada exagerados. Más bien reflejaban su convicción.

No quiso admitirlo, pero una pequeña ovación resonó en su pecho y esperó que al final cantaran victoria.

Tamaki habló con seriedad.

- Ya que habéis sido vosotros los que habéis venido buscando esta pelea, nos corresponde a nosotros escoger las reglas. Tres pasos, límite de cinco segundos, orden de Elemancia, sin duelo de Agua y el primer lado en ganar cuatro veces gana el derecho sobre el Club de Hosts.

- Aceptamos.

- ¡Fujioka! – y Haruhi prestó atención de golpe.- Tú actuarás de árbitro. Hay un pedestal para duelos en la antesala. Traelo aquí.

Sus ojos se abrieron mucho, pero asintió y se metió en el cuarto del lateral. Estaba lleno de bandejas de comida y bebida, pero en el centro había un pequeño pedestal de apenas un metro de altura con siete globos de hechizos descansando sobre terciopelo dorado. En el centro del pedestal una única columna sobresalía casi un palmo desde la base. Un pequeño cronómetro descansaba entre los globos de hechizos, casi anacrónico en comparación con los objetos mágicos.

¿Qué clase de club tiene un set completo de globos de hechizos en el almacén? A menos que sea de aquí de dónde sacan la energía para practicar. O quizás lograron tener algunos por aquí porque son unos ricos bastardos, se preguntó, empujando el pedestal rodante dentro de la sala principal.

Por entonces, los muebles sobrantes habían sido empujados contra los ángulos de las paredes. Las clientas estaban de pie, apoyadas en la pared Oeste detrás del Club de Hosts –deberían haberse marchado cuando tuvieron la oportunidad- y los duelistas se alzaban en el centro de la sala. Interpuso el carrito entre ellos, y Yoshitomi le lanzó una mirada de absoluto aborrecimiento, como si se acabara de dar cuenta de que había estado ahí todo ese tiempo.

Sí, vale, yo tampoco quiero besarte.

- ¿Y quién es éste, Suou¿Un nuevo criado? No parece lo bastante listo ni para limpiarte el culo.

Haruhi sintió la rabia apuñalando su estómago y abrió la boca para responderle convenientemente, pero Tamaki la cortó.

- Fujioka no es de tu incumbencia.–dijo entre dientes, y Haruhi se sorprendió al oir enfado en su voz- Sabe lo que hace y será imparcial y justo.

Yoshitomi frunció los labios y Haruhi se dio cuenta, No sabe quién soy. Y no sabe que puedo hacer elemancia.

...esto sólo puede terminar de dos formas y las dos son malas.

- ¿Estás preparado para empezar? –preguntó Tamaki.

- ¡Sí, maldición! –gritó el Elemental de Tierra, avanzando e inflando el pecho.

Mori imitó su acción, y Haruhi rotó los globos de hechizos hasta que el orbe de color esmeralda estuvo asentado sobre la elevada columna. Ambos Elementales de Tierra colocaron su mano izquierda sobre el globo antes de dar tres pasos atrás. La distancia impedía que hicieran trampas; los globos eran tan poderosos que simplemente el sostenerlo suponía una victoria incuestionable. La única persona que podía permanecer cerca del pedestal y de su frágil poder era el moderador –Haruhi.

Cogió el cronómetro. "Límite de cinco segundos" significaba que los contendientes sólo podían estar cinco segundos sin usar la elemancia o sin poder moverse. Cada Elemental tenía que ser rápido no sólo en lanzar el primer ataque, sino también en recuperarse en caso de ser golpeado.

Miró de un hombre a otro; como parte de la tradición, antes de los duelos siempre se hacían las presentaciones.

- Inashiro.

- Morinozuka.

Haruhi asintió y cortó el aire con su mano izquierda.

- ¡Comenzad!

Ocurrió tan rápido que casi se pierde la pelea. Inashiro echó sus brazos hacia atrás, sus puños brillando con energía verde-bosque, como si fuese a dar puñetazos en rápida sucesión. Los lanzó hacia Mori, pero el chico más alto se movió a una velocidad sorprendente. En vez de apuntar hacia Inashiro, Mori condujo su puño hasta el suelo mientras el ataque de Inashiro volaba sobre su cabeza. El suelo tembló bajo los pies de todos, y antes de que Inashiro sospechase lo que estaba ocurriendo, las baldosas se elevaron y se tragaron sus tobillos. Eso le hizo perder el equilibrio, poniéndole de rodillas y obligando a Inashiro a detener la caída con las manos. El suelo se hinchó por segunda vez y le atrapó los brazos hasta los codos.

Luchó durante los cinco segundos permitidos antes de que Haruhi levantara su mano derecha en dirección a Mori.

- Ganador, Morinozuka.

Él liberó a Inashiro del suelo y alisó éste perfectamente antes de levantarse y hacerle una reverencia superficial a Haruhi. Regresó con el Club de Hosts y recibió palmadas en la espalda por parte de los gemelos y un abrazo de Hani.

Bueno, si Mori-sempai es un indicador de sus niveles de poder, esto debería terminar realmente rápido.

El siguiente hubiera debido ser un Elemental de Agua, pero al Club de Hosts le faltaba uno, saltaron a Fuego.

- Ouzumi.

- Hitachiin.

- ¡Comenzad!

Una línea de fuego culebreó hacia la cabeza de Hikaru, casi lo bastante caliente como para fundir el metal de las gafas de Haruhi, pero rebotó inofensivamente en un escudo de energía rojo-lava que centelleaba alrededor de Hikaru.

- Realmente impresionante. – dijo con voz cansina.- Dime¿cuándo quieres empezar el duelo?

Ouzumi gritó una réplica incoherente y golpeó con un puñado de bolas de fuego. Esta vez el fuego ardía casi blanco con furiosa energía, pero de nuevo Hikaru repelió los ataques con gesto perezoso.

- Aún estoy esperando¿o es que vas a matarme de aburrimiento?

En menos de un minuto, la frustración de Ouzumi creció tanto que se puso a gritar irracionalmente y a lanzar fuego a Hikaru. Justo cuando Haruhi estaba a punto de considerar el duelo un empate, Ouzumi echó hacia atrás su brazo para otro ataque... y nada ocurrió. Lo intentó de nuevo, y ni siquiera una llamita ígnea salió de sus dedos.

- ¡¿Qué coño?! – berreó, sacudiendo la mano como para deshacerse de gotas de agua.

- Estás agotado¿eh? No estaba seguro de que esa técnica fuera a funcionar – robarte la elemancia debajo de tus narices- pero parecías demasiado estúpido como para darte cuenta de lo que estaba haciendo. Je, tenía razón. – dijo Hikaru bajando su escudo.- Hey, Haruhi. Espero que estés cronometrando esto, porque no ha sido capaz de usar Fuego durante los últimos diez segundos.

De nuevo, ella levantó una mano en dirección al lado derecho.

- Ganador, Hitachiin.

Ouzumi maldijo una franja roja en dirección a Hikaru, y éste se la devolvió con su propia retahíla de meditadas blasfemias. Los dos Luminosos intervinieron; Tamaki agarró el brazo de Hikaru mientras que Yoshitomi arrastró a Ouzumi por el pelo.

- Basta. – dijo Tamaki con el ceño fruncido.- Ni queremos alargar esto, ni debemos perder la compostura delante de las damas. Hani-sempai¿podrías terminar esto lo más rápidamente posible?

- ¡Apuesta lo que quieras, Tama-chan! –dijo alegremente, y saltó por encima de los otros hosts para aterrizar delante de Haruhi.- ¡Ne, Haru-chan! Sostén mi Usa-chan por mi¿vale? No tardaré mucho¡lo prometo!

¿De verdad que van a confiar en él? Puede que ésta sea su primera derrota. Pero cogió cuidadosamente al adorado conejito y se lo colocó bajo el brazo.

- Vale...

- Kitobue.

- Haninozuka.

- ¡Comenzad!

Haruhi pensaba que Mori era rápido; no era nada comparado con Hani. Un segundo antes, los Elementales duelistas estaban a dos metros de distancia. Un segundo después, Hani estaba plantado sobre el cuerpo de Kitobue con un pie sobre la cabeza del otro hombre. Kitobue estaba inconsciente y Haruhi no tenía ni idea de cómo había llegado a ese estado. Tenía la boca abierta cuando dijo:

- Ganador, Haninozuka.

- ¡Protesto! – vociferó Yoshitomi.- ¡Ni siquiera ha usado la elemancia!

- ¡Claro que lo he hecho! –dijo Hani mientras abandonaba el cuerpo del otro Viento.- Así es como me moví tan rápido. Apuesto a que no me viste¿verdad, Haru-chan?

- Ni un poquito. –susurró ella.- ¿Cómo...?

Le guiñó un ojo cuando recogió a Usa-Chan.

- Luego te lo cuento¿va?

Yoshitomi aceptó la victoria sin elegancia alguna, aunque su banda no parecía en absoluto contenta. Los siguientes, y posiblemente los últimos duelistas avanzaron tan pronto como la CEE arrastró fuera el cuerpo inmóvil.

- Miyamura.

- Hitachiin.

- ¡Comenzad!

Kaoru chasqueó los dedos, y un rayo relampagueante surgió del globo de hechizos. Golpeó a Miyamura en el pecho como un arpón, clavándole en el sitio. Los Elementales del mismo tipo no se podían matar entre sí sin tener intenciones verdaderamente asesinas, pero Haruhi no tuvo duda alguna de que eso debió de dolerle una barbaridad. Pudo ver cómo Miyamura intentaba salvarse, pero ni siquiera fue capaz de mover la boca para gritar.

Cinco segundos que duraron una eternidad.

- Ganador, Hitachiin.

Kaoru liberó al otro Elemental, quien se desplomó sobre el suelo para recuperar el aliento con pesadas boqueadas, y le dedicó una sonrisa malvada.

- Creo que ésto quiere decir que hemos ganado. El Club de Hosts se queda.

Todos los partidarios del Club de Hosts lanzaron una ovación de felicitaciones mientras él regresaba a su posición, pero el miembro Oscuro del CEE se aproximó de repente al pedestal.

- ¡Takurozani! –escupió, como si la palabra pudiera cortar.

Todos dejaron de hablar, y Kyouya se giró hacia él con gélido aburrimiento.

- ¿No vas a alargar esto, verdad? El CEE ya ha perdido, así que deberías...

- El duelo entre los Elementales de Viento no cuenta. ¡Aún tienes que batirte contra mi!

Kyouya miró a Yoshitomi, quien no hizo ningún movimiento para detener a su esbirro, y dejó escapar un suspiro dramático mientras se situaba delante de Tamaki.

- Le veo poco sentido a enfrentarme a alguien cuya única cualificación para ser un Elemental de alto rango es su dinero y no su talento.

Sin previo aviso, Takurozani echó su brazo hacia atrás y lanzó una bola de energía Oscura del tamaño de una pelota de béisbol hacia la cabeza de Kyouya.

- ¡Sempai! – gritó Haruhi, como si pudiera detener el ataque.

Pero el otro Elemental la rechazó casualmente con el dorso de la mano, como si hubiera estado esperando el ataque. La energía golpeó la pared Este, y estalló en incontables chispas negras que llovieron sobre el suelo.

- Ootori.

Jamás ninguna palabra se pronunció antes con tanta amenaza implícita.

Takurozani pareció completamente confundido cuando Kyouya levantó una mano en su dirección, con dos dedos juntos y el pulgar apuntando hacia arriba. Sonreía, divertido, aunque su tatuaje destelleaba con sadismo. Haruhi apenas tuvo tiempo de pensar No se atreverá cuando Kyouya disparó un tiro de energía negra y acertó al otro hombre entre los ojos.

Una explosión de oscuridad lanzó a Takurozani a los pies de Yoshitomi. Haruhi inició la cuenta atrás, y lo único que el otro Oscuro pudo hacer fue quedarse tumbado, casi sin vida, en el suelo.

- Ganador, Ootori.

- Puede que la próxima vez te tomes en serio mis palabras. –dijo Kyouya, volviéndole la espalda a la CEE.- Idiota.

- Retiradle del suelo –gruñó Yoshitomi a sus seguidores, y ellos recogieron a Takurozani. Él avanzó, y Tamaki hizo lo mismo.

- Por favor, no hagas esto. Ésta pelea no significará nada.

Como si el decirlo le doliera físicamente, Yoshitomi soltó:

- Bien. Tú obtienes la victoria, y el derecho a mantener tu supuesto club. Pero aún no hemos terminado. – agitó una mano detrás de él, y el último miembro de la CEE se acercó al podio.

Haruhi inclinó la cabeza, intrigada, antes de mirar a Tamaki.

- Acordamos que no habría duelo de Agua. –dijo él, frunciendo el ceño.

- Tienes razón. Y no lo habrá, porque Iwasaki va a unirse al Club de Hosts. – dijo Yoshitomi, pasando el brazo por los hombros del musculoso estudiante. Era aceptablemente guapo, pero nada en comparación con los miembros del club.- Si éste es un club normal como tú afirmas, entonces cualquiera de nosotros debería ser libre de unirse a él.

Un grito de desprecio resonó detrás del Club de Hosts, y todos supieron lo que las damas pensaban sobre esa idea.

- No tenemos interés en coger más hosts. –dijo Tamaki inmediatamente.

- Pero os vendría bien tener un Elemental de Agua¿no? – le contradijo Iwasaki. Yoshitomi retrocedió, dejándole espacio para maniobrar.- No importa lo que contéis al resto de la escuela, nosotros sabemos lo que estáis haciendo aquí realmente. Tanto os da dejarme ejercer de "host". Soy parte de la CEE, y lo mejor que podéis conseguir.

Kyouya replicó inmediatamente

- Me temo que vamos a tener que rechazar tu generosa oferta.

Su sonrisa desapareció.

- ¿Por qué?

- Sencillamente, porque no eres lo mejor que podemos conseguir.

Su expresión se volvió fea, y sin que nadie le animara, saltó hacia delante y empujó el globo de hechizos de Agua fuera del pedestal.

-¡NO!

Todo ocurrió a la vez.

El globo de hechizos se pulverizó, y un destello de energía Acuática explotó en el aire (es como si ya hubiera visto esto antes). Pero al contrario del asombrado inmovilismo de Haruhi, Iwasaki agrupó rápidamente el poder azul océano y lo reunió en una ola gigante que casi tocó el techo. Haruhi tuvo que echarse hacia atrás, presionando su espalda contra la pared Norte mientras el agua se curvaba sobre el Club de Hosts.

Iwasaki ni siquiera les dio la oportunidad de negociar o de liberar a las clientas. Sólo las distinguió con una sonrisa vengativa y se echó hacia atrás.

- Iwasaki.

Entonces estampó sus palmas contra la pared, y el agua comenzó a correr hacia el Club de Hosts con la intensidad de un tsunami. Las chicas gritaron de pánico; la puerta que llevaba al exterior estaba detrás de la CEE y las pocas clientas que parecían ser Elementales de Agua estaban indefensas ante la fuerza bruta del ataque de Iwasaki.

Haruhi no oyó a Tamaki gritando órdenes ni los abucheos de la CEE. El mundo entero se quedó en silencio mientras su mente daba vueltas con un único pensamiento.

Esto no está bien; atacar a alguien cuando no puede defenderse, herir a testigos inocentes porque te hace sentir mejor contigo mismo.

Los hosts estaban arrinconados contra la pared Oeste, como si sus cuerpos pudieran proteger a las chicas a pesar de su carencia de elemancia Acuática.

No importa lo que sienta respecto al Club de Hosts, esto no está bien.

Esto no está bien.

Hizo su elección.

Haruhi buceó al otro lado de la barrera y corrió a ponerse delante del Club de Hosts, ignorando los gritos y las protestas dirigidos a ella. Sus ojos se encontraron con los de Iwasaki a través del agua, y le vió rugir de la risa.

Crees que sería divertido si me muriera. Cerrando los ojos a todas las distracciones, pensó: Observa esto, cretino arrogante.

Se abrió al poder que corría rampante por la sala y lo reunió en su interior. Su tatuaje brilló con un azul deslumbrante sobre su ojo izquierdo mientras su cuerpo entero temblaba con la intensidad de tanta magia Elemental flotando en el aire. Haruhi se sentía como si pudiera volar y ahogarse y vivir para siempre. Nunca antes había empleado tanta energía Acuática pura, y era una hermosa droga que podría tomar alegremente una y otra vez.

Pero no olvidó su propósito. En vez de luchar contra la ola, aprovechó su impulso para su propio beneficio. Cruzando sus brazos sobre su cabeza, Haruhi los separó justo cuando el agua iba a caer sobre ellos. Se dividió en mitad del vuelo, volando a ambos lados de la habitación sin tocar a nadie, ni siquiera al vulnerable público. Batió palmas, y el agua se encontró sobre su cabeza en un remolino gigantesco. Ni una gota de agua escapó a su control, ni un mechón de cabello se mojó.

¡Mío¡Tu poder es mío, no suyo!

Giró los brazos sobre su cabeza formando un ocho, tejiendo el agua rápida y eficientemente alrededor de su figura. Se transformó en mil minúsculos y poderosos ríos que descendieron en espirales sobre sus brazos y piernas, sobre su cabeza y su torso. Haruhi paladeó la sensación. Nada en el mundo era más natural que ser tocada y sostenida por el agua.

Iwasaki había dejado de reírse hacía tiempo. De hecho, la sala estaba en silencio salvo por el sonido del agua que corría por el aire.

- Fujioka. –dijo ella, casi demasiado bajo como para ser oída.- Y tú no me intimidas.

Ella sabía que Iwasaki la había oído, que estaba aterrado, tratando de recuperar algo de agua para su bando, pero Haruhi se negó a moverse. Extendió una mano de manera seductora y "atrajo" el agua que aún le quedaba restante con un tirón veloz. Ésta se cambió de bando alegremente, arrancando hasta las más pequeñas gotitas de las ropas de Iwasaki, y se unió al resto del agua para jugar con el pelo de ella, cosquillear sus dedos y prácticamente arrancarla del suelo. Ella podía sentir su placer, como si el agua comprendiese que sí, ésta es la Elemental más fuerte ésta es la que nos gusta más oh sí ésta nos gusta mucho más y tuvo que contenerse físicamente para no atacar al ahora indefenso Elemental.

Todo lo que tuvo que hacer fue mirar a Iwasaki –ni siquiera tuvo que hacer algo amenazador- y su tatuaje desapareció y sus ropas volvieron a su estado normal. Sin el resplandor de energía azul parecía pálido y miedoso, no grande y poderoso.

Sintió, más que vió, cómo el resto de los miembros del Club de Hosts se situaban detrás de ella.

- Ha sido una visita encantadora por vuestra parte, caballeros, pero quizás querríais dejar que continuáramos con nuestras tareas como club. –dijo Tamaki tranquilamente, y Kyouya completó su pensamiento.

- Parece que incluso el "sirviente" se merece más estar en el Consejo que los perros de alta cuna que ahora lo reclaman como suyo.

Ouzumi avanzó, desafiante, pero Yoshitomi puso una mano en su hombro, impidiéndole hablar o actuar.

- Nos vamos. – gruñó, y entonces se volvió hacia Haruhi.- Vigila tus espaldas, plebeyo.

Tan pronto como el Consejo Estudiantil de Elemancia cerró la puerta, Haruhi suspiró de alivio. Fue a una de las ventanas y, usando el agua para empujar los gigantescos vidrios, se inclinó hacia el exterior y arrojó los brazos al aire. El agua voló desde su cuerpo como una delicada llovizna de primavera sobre todo Ouran, tomando todo el área para dispersar la energía. La luz del sol se filtró a través de la falsa tormenta tan perfectamente que un arcoiris gigante se arqueó por encima durante un puñado de segundos.

Convencida de que no tenía ningún exceso de humedad colgando de sus ropas, Haruhi volvió al interior de la sala y cerró la ventana.

Entonces fue literalmente inundada por chicas que gritaban su nombre una y otra vez. Le agarraron los brazos, le besaron las mejillas, le abrazaron fuertemente.

- ¡Nos has salvado!

- ¡Estuviste genial!

- ¡Soy una Elemental de Agua¡Por favor, enséñame a hacer eso!

- ¡Enséñame a mi también!

-¡No, a mi primero¡Por favor, Fujioka-san, por favor!

Madre, voy a morir, pensó, casi ahogándose bajo la presión de los cuerpos. ¡Ayúdame!

- ¡Damas! – la severa voz de Kyouya atravesó el parloteo de las chicas. Se volvieron y él les sonrió con benevolencia.- Damas, ha sido un día particularmente extenuante. El Club de Hosts va a cerrar durante el resto de la jornada para tratar esta situación. Os ruego que llaméis más tarde esta noche para reajustar vuestros horarios, por favor.

La dejaron marchar sin ganas, y Kyouya y los gemelos escortaron a las chicas afuera. Justo cuando la puerta se cerró, Tamaki palmeó sus manos en los hombros de Haruhi y le dio media vuelta.

- ¡Haruhi¡Vamos a convertirte en el nuevo miembro del Club de Hosts!


Notas de la autora (24-VI-07): Me encantan los capítulos de acción; es super divertido ver a Haruhi patear traseros justiciera y mágicamente. Los chicos del club también estuvieron estupendos, y espero que todo el mundo disfrutara del espectáculo. Por fin he logrado sacar a la luz el Elemento de Haruhi; le encanta guardar secretos, como Tamaki descubrirá más adelante.

He puesto mucha descripción en este capítulo, y espero que no retrasara demasiado la acción. Como siempre, me preocupa si le hice justicia o no al Club de Hosts, así que os agradecería enormemente todas las opiniones que podáis darme.

Gracias a todos los que han estado leyendo y comentando. Significa muchísimo para mi.


Notas de la traductora (29-VIII-2007): Amén a las notas de la autora. (¡Éste es mi capítulo favorito!). Cada vez que leo el duelo de Hikaru vs. Ouzumi me muero de la risa. Me los puedo imaginar perfectamente mentándose a las madres mientras los dos Elementales de Luz intentan detenerles y mantener la dignidad. Sin embargo, Kaoru y Kyouya me dan un poco de miedo con sus...erm..."efectivas"... técnicas de combate...