Aviso: OHSHC no me pertenece; pertenece a Studio Bones y a Bisco Hatori. No reclamo la idea original de los Elementales de Ouran; muchas gracias a Star-of-Seraph por su permiso para usarlo. En cualquier caso, me pertenecen tanto la trama como todos los aspectos no-canónicos.
Acompañamiento musical: Mata Aou Ne, del Vol. 1 de la banda sonora de Mai-HiME. Es una buena música para la segunda mitad de la historia, dónde todos los Elementales están trabajando en sus nuevos poderes.
Notas de la autora: Muchas gracias a huamulan03 por su trabajo de beteo. ::reverencia de gratitud::
Capítulo 13: Fuerza para intentarlo una vez más
Sólo tardaron unos diez minutos de vuelo antes de que Hani empezara a bajar lentamente hacia un inmenso complejo de casas japonesas tradicionales. Ocupaba al menos cinco kilómetros cuadrados de terreno, y cada centímetro de ella cantaba con las voces de la fortuna, la fuerza y la supremacía. Se extendía descontroladamente a través de la tierra, y estaba rodeado por un río perfectamente conservado.
"¿Es esa tu casa?" preguntó Haruhi, con la boca abierta de asombro, mientras se dirigían hacia el edificio más grande. Estaba situado justo en el centro del complejo, y era el más alto de todos con al menos dos pisos frente a las casas de un solo piso que lo rodeaban. Había balcones que sobresalían desde diferentes ángulos, e irradiaba la misma energía Zen que Hani poseía cuando estaba batiéndose en duelo o entrenando. "¡ Es enorme!"
"No es tan grande como las mansiones Ootori o Suou, pero es el hogar."
¿Estás de broma? Pensó ella con incredulidad, y sintió la diversión de Hani cosquilleándole en la parte de atrás de su cabeza.
"He dicho a los demás que estamos aquí, así que deberían estar saliendo para recibirnos."
En el balcón más alto, Haruhi vio cuatro figuras de pie, demasiado alejadas como para distinguirlas por nada más que el color del pelo. Los dos morenos estaban firmes como centinelas detrás de un rubio que les saludaba y un pelirrojo que les aclamaba.
Entonces su corazón se detuvo cuando vio que el pelirrojo se subía a la barandilla del balcón –y se arrojaba al vacío."¡NO!" gritó, mental y verbalmente."¡Cogedle!"
Contuvo el aliento en la garganta cuando vio parpadeos de electricidad chispeando desde cada poro de su cuerpo, y Kaoru- tenía que ser Kaoru- literalmente flotó en mitad del aire. Tras unos momentos de tartamudeante sube-y-baja, recuperó el control lo suficiente como para lanzarse volando a toda velocidad hacia el dúo que descendía lentamente. A Haruhi le llevó unos segundos comprender por completo el hecho de queKaoru estaba volando antes de que su mente chispeara contra la suya con euforia eléctrica.
"Así que tengo el honor de haber sido la primera persona en inspirar asombro y maravilla en la imperturbable Haruhi," dijo él, y ella ahora podía ver la descarada sonrisa que estaba pintada sobre su cara. "Quizás hasta podría salir impune de robarte un beso."
Su mandíbula se cerró con un chasquido audible, y preguntó verbalmente:
- ¿ Cómo... cómo estás volando?
Haciendo un puchero porque ella no le iba a mimar, Kaoru siguió el vuelo de Hani hacia abajo. Era extraño, pero el del tercer año no parecía particularmente sorprendido (ni impresionado) con el nuevo talento de Kaoru.
- Es difícil de explicar, pero creo que tiene que ver con la levitación electromagnética o con usar el campo magnético de la Tierra – dijo él con un encogimiento de hombros- La verdad, no sé lo que estoy haciendo; simplemente estoy planeando aquí arriba.
- Pero esto es completamente nuevo. Nunca te he visto hacer nada parecido a levitar.
- A pesar de eso, es bastante genial. Puede que empiece a volar hacia la escuela a partir de ahora, sólo porque me da la gana.
Ella negó con la cabeza; habría un momento en el que tendrían que hablar sobre la discreción, y no era ahora. Cuando el trío aterrizó en el balcón, Tamaki, por supuesto, le dio un abrazo de oso que casi la dejó sin aliento. También estaba disparando luz como una bengala sin cuidado ni preocupación alguna.
- ¡ Haruhi, oh, mi hija bienamada! Niña caprichosa¿ cómo es que huíste sin hacer saber a tu amante padre lo que te proponías¡ Gracias a los cielos que estás bien y a salvo entre mis brazos!
- Mimaré tus emociones más adelante, pero ahora tenemos que hablar en serio. Hay algo que me olvidé de mencionar cuando estuvimos hablando sobre los detalles de un Círculo. – dijo Haruhi, y por una vez en la vida Tamaki se apartó sin un ataque de histeria ni de dramatismo.
- ¿ Es sobre este... asunto de la telepatía? – preguntó Kyouya tensamente, y Haruhi vio que los tatuajes de los demás estaban destelleando como luces estroboscópicas. Se preguntó si es que eran incapaces de controlar el nuevo nivel de elemancia en sus cuerpos, y decidió que en realidad no importaba en ese momento.
- No, es acerca de otra cosa. Es sobre... – y entonces de dio cuenta de que su cuenta de sólo cinco afines era correcta.- Esperad¿ dónde está Hikaru? Él querrá oir esto.
Ellos intercambiaron miradas y mantuvieron una conversación telepática sobre su cabeza antes de que Mori les hiciera entrar a todos en la casa.
- Está... aquí, pero bastante... angustiado por el momento.
- ¿ Angustiado¿ Por qué, qué ha pasado¿Está bien? – como un reflejo, su tatuaje empezó a brillar y rozó suavemente la mente de los chicos para buscar respuestas. "¿Qué es lo que está pasando?"
"Está solo, en la sala de entrenamiento," dijo Tamaki suavemente. "Se ha encerrado dentro."
"¿Por qué?" preguntó Haruhi mientras Hani les conducía escaleras abajo. No le prestó atención a los detalles de la casa; toda su concentración estaba dedicada a su afín ausente.
Kaoru buscó las palabras antes de frotarse la mano derecha y decir,"Mori me curó. Está bien del todo ahora, pero él no me cree."
Cuando llegaron a la sala de entrenamiento, que era casi el doble de grande que su gimnasio de secundaria con un techo de diez metros de alto, Mori golpeó dos veces.
- Abre la puerta, Hikaru.
De dentro, Haruhi oyó un apagado:
- ¡Marchaos!
- Abre la puerta – dijo Tamaki, reflejado por el eco de Kyouya.
- Esto está pasándose de cansino, Hikaru.
- ¡ Sólo largaos! – aulló él, y Haruhi pudo sentiralgo en su voz. No era ira, no era desafío... no, estaba más cercano al miedo. Pero de qué podría tener miedo...
Y Haruhi tomó aliento entrecortadamente antes de empujar a los demás lejos de la puerta. Sabía lo que él necesitaba.
- Hikaru, soy yo, Haruhi. Abre la puerta. No puedes quemarme; soy Agua contra tu Fuego.
Se abrió de golpe tan rápido que Haruhi casi se cayó dentro de la sala, pero mantuvo una mano estirada hacia los chicos detrás de ella.
- Esperad sólo un minuto. Dejadme ver si puedo ocuparme de esto. – dijo suavemente, evitando que incluso Kaoru entrara. Se deslizó dentro y cerró la puerta –sin echar el pestillo- y vio la imagen más penosa del mundo.
La sala estaba sofocantemente caliente, era casi demasiado para Haruhi, y ella se envolvió inmediatamente en elemancia de Agua para evitar hervir hasta la muerte. Hikaru estaba sentado en el centro; le estaba dando la espalda, y ella podía ver sus hombros encogidos y lo estrechamente que tenía las piernas apretadas contra el pecho. Sólo vestía los pantalones de su uniforme, y arrojaba calor como una hoguera salvaje, y Haruhi supo que las demás ropas que había estado vistiendo habían ardido hasta desaparecer. Su pelo era un desastre, su piel estaba cubierta de hollín y elemancia de Fuego, y por la forma en que su cabeza estaba inclinada, no le hubiera sorprendido descubrir que estaba llorando.
Con cuidado, se acercó a él por detrás y se arrodilló.
- ¿ Hikaru? – dijo, su voz apenas atravesando la sala.- ¿ Hikaru, qué es lo que te pasa?
- No sé qué pasó. – dijo él, hablándole al suelo.- Es solo... nunca había perdido el control de esta forma. Ni siquiera cuando era pequeño y aún estaba aprendiendo a controlar mi Fuego.
Ella le tocó, rozando suavemente la espalda de él con sus dedos, y él se estremeció. Lo intentó por segunda vez, y él aceptó su contacto. El vapor ascendía allá dónde la elemancia entraba en contacto, pero Haruhi no tenía miedo. Dejó descansar ambas manos sobre su espalda, dejando que el roce construyera la confianza.
"Tu avance; ¿ qué pasó?"
"No quería hacerlo," dijo Hikaru, casi en contra de su voluntad, y Haruhi fue arrastrada dentro del recuerdo de lo que había sucedido esa mañana-
-mirando en el espejo con su pelo que comenzaba a echar chispas y su piel brillando ardiente y sabiendo lo que iba a pasar a continuación-
-Kaoru acercándose tímidamente por detrás, con la preocupación en los ojos y preparado para tocarle para consolarle incluso si un toque hubiera podido matarle-
-abofeteando la mano de su gemelo y oyendo un grito de dolor y asombro de Kaoru mientras que su piel se volvía roja con las quemaduras-
-corriendo a través de la mansión, intentando llegar a la sala de entrenamiento con sus protecciones anti-elemancia, ignorando las marcas chamuscadas en la lujosa alfombra detrás de él, las chispas que prendían el caro papel de las paredes-
-llegando a la sala de elemancia y apenas tuvo tiempo de cerrar de un portazo cuando el fuego explotó desde cada centímetro de su piel-
-dejando que se alimentara de su miedo y rabia y odio a si mismo hasta que no quedó nada salvo cenizas en su piel cenizas en sus labios cenizas por todas partes-
Y de repente fue empujada fuera de su mente, y Haruhi sintió a Hikaru enroscándose sobre sí mismo como un niño, avergonzado de lo que había hecho y de cómo había perdido el control. Pero él todavía tenía muchísima elemancia que quemar, y la idea de usar el Fuego era, de repente, la cosa más aterradora del mundo para él.
- No fue culpa tuya. – dijo ella, sin permitir que le temblara la voz.- No hubieras podido preveer que tu elemancia explotara de la forma en que lo hizo. Y Kaoru está bien; su mano está curada ahora.
- ¡ Eso no importa! – dijo él, girándose hacia Haruhi. Podía ver la luz dorada detrás de sus ojos, una mezcla de elemancia de Fuego y angustia apasionada.- ¡ Casi quemo la mitad de la mansión hasta los cimientos¡ Herí a mi hermano¡ Hice la única cosa que solía matar mi elemancia, y todavía tengo tanta que voy a terminar hiriendo a cualquiera que entre por la puerta!
- No, no lo vas a hacer. –dijo ella bruscamente.- Todo lo que tienes que hacer es usar más de lo normal.
- Oh, vaya¡ ojalá se me hubiera ocurrido eso antes! – aulló él.
- Cállate y prepárate.
Y antes de que él pudiera moverse, Haruhi convocó a su elemancia de Agua para que actuase. El aura azul caracoleó alrededor de Hikaru, convirtiéndose en agua que le levantó del suelo. Hikaru jadeó del asombro, volviendo a sí mismo y empezando a nadar mientras que su elemancia siseaba y escupía de rabia. Más vapor se levantó en el aire hasta que toda la sala estuvo llena de una densa niebla.
- ¡ No está ayudando¡Sólo está empeorando la situación! – gritó Hikaru.
- Si trabajas conmigo, no harás que empeore. ¿ Qué es lo contrario del fuego?
- ¿ Agua?
- No en elemancia; en termodinámica.
- Uh¿hielo?
- ¿ Y cómo se hace el hielo?
- ... ostia puta, nunca se me hubiera ocurrido.
Ella no se molestó en decir nada, pero sonrió al sentir que la temperatura de la habitación caía como una roca. La niebla se condensó hasta que la nieve empezó a girar a través de la sala y el hielo cubrió las superficies del interior. El tatuaje de Hikaru aún estaba brillando, pero podía ver cómo sudaba por el esfuerzo mientras se sentaba en lo alto de un pequeño glaciar. Era fácil producir calor agitando las moléculas; era mucho más difícil hacer que pararan una vez que habían comenzado.
Pero él lo estaba haciendo, y la nueva habilidad secaba su elemancia como agujeros como puños en un cubo de agua a punto de desbordarse.
- Creo que es suficiente. –dijo ella finalmente cuando los escalofríos empezaron a reptar sobre su piel y bocanadas de aire blanco saleron de su boca.- ¿ Hikaru?
Él se tropezó en el hielo, desmayándose como un herido de muerte, y Haruhi no fue lo bastante rápida como para atraparle antes de que aterrizara sobre una pila de nieve.
"¡Me sería útil un poco de ayuda aquí!" envió a los demás mientras llegaba al lado de Hikaru. Su piel estaba fresca y su tatuaje había desaparecido, pero parpadeó antes de que Mori y Kaoru esquiaran hasta su lado. Elemancia verde bosque se hundió suavemente en la piel de Hikaru mientras que Kaoru le tomó de la mano.
- ¿Te encuentras mejor? – preguntó Mori.
- Sí, gracias. – gruñó Hikaru. Le dio un apretón a la mano de Kaoru antes de erguirse lentamente.
- Esto es nuevo. –dijo Kyouya con impasibilidad, estudiando los carámbanos que colgaban del techo.- ¿Habías usado hielo antes?
- No, nunca se me había ocurrido. Pensé que era cosa del Agua. – admitió Hikaru.
- Aparentemente, es una mezcla de ambos. Y si has terminado con tu inmoderado y egoista ataque de culpabilidad, quizás podríamos empezar a discutir cosas más urgente.
Hikaru atacó a Kyouya con una cruel maldición mental, pero el moreno sólo parecía satisfecho de que su afín estuviera en mejor forma. Con Fuego, Aire y Agua trabajando juntos, despejaron el hielo y la nieve antes de que Tamaki y Mori trajeran cojines para sentarse. Cuando tuvo un momento para sí misma, Haruhi tomó prestado el móvil de Kaoru y llamó a su casa. Su padre no estaba allí –qué sorpresa- pero le dejó un mensaje, diciéndole que estaba con el Club de Hosts. Él comprendería lo que quería decir.
Entonces llegó el momento de ponerse manos a la obra.
- ¿ Está estable el nivel de elemancia de todos? – preguntó Haruhi mientras se sentaban - ¿O deberíamos prepararnos para que nos parta un rayo o para que se abran agujeros negros bajo nuestros pies?
Como si les hubiera dado pie, los tatuajes de todos desaparecieron y Haruhi suspiró mentalmente de alivio. Estaba segura de que, a la larga, se acostumbraría a su enlace telepático, pero todavía era tan nuevo que quería hablar sin la amenazante sensación de la esquizofrenia. Entonces tomó aliento y comenzó.
- Hay algo que no sabéis, y lamento no haberlo mencionado antes, pero... ¿ alguna vez habéis oido hablar de las Balanzas? – ellos negaron con la cabeza, y su ignorancia no fue ninguna sorpresa, así que ella continuó.- Una Balanza es, sencillamente, un arma. Es una forma de que los Elementales circundados igualen un duelo, incluso contra un Elemental dominante.
- Espera, sé de lo que estás hablando. –dijo Hani con excitación.- Vi el duelo entre el Círculo Hashimoto y el Círculo Sorókin de Rusia hace dos años más o menos. Me acuerdo de que todos llevaban armas- esas tenían que ser sus Balanzas.
- Parecían armas normales¿no?
- ¡ Sí! Pero incluso desde lejos, podía ver que la calidad no era... no era natural. No puedo explicarlo, pero sus armas parecían hechas de la mejor madera y acero que jamás hubiera visto.
- Pero no lo entiendo. ¿ Nuestra elemancia no es lo bastante buena para batirnos? – preguntó Kaoru con el ceño fruncido.
Esta vez, Mori tomó las riendas de la explicación.
- No puedes vencerme en un duelo uno-a-uno¿verdad? Tu Rayo es naturalmente débil ante mi Tierra. Pero imagina que llevaras una pistola. Ni toda la elemancia de Tierra del mundo me haría menos vulnerable ante una herida fatal, así como ninguna cantidad de elemancia de Rayo te haría más resistente a ser herido o matado.
- Y eso es lo que hace una Balanza –equilibra los duelos entre Elementales. Elimina los puntos fuertes y débiles que los Elementales tienen entre sí. La Luz puede luchar contra la Oscuridad y el Fuego puede luchar contra el Agua en igualdad de condiciones.- dijo Haruhi.
Hikaru le dedicó una sonrisa encantada inspirada por su alegría y su fuego; ella estaba contenta de que su malhumor hubiera desaparecido (casi) por completo.
- ¿ Así que tenemos esta especie de armas secretas en algún sitio¿Dónde están y dónde puedo pillar la mía?
- Ahí está el truco. –dijo Haruhi lentamente.- Sé que las tenemos, pero no sé cómo las podemos conseguir o hacer.
- Perdona mi confusión – dijo Kyouya- ¿ Son armas físicas, como algo que se puede comprar, o están relacionadas con nuestra elemancia?
- Son un poco ambas cosas. Son físicas, pero están hechas de elemancia, pero no son vulnerables al tipo Elemental dominante. – dijo ella, y finalmente se rindió ante las miradas todavía asombradas en los rostros de sus afines.- Vale, no quería hacer esto, pero como no estáis comprendiendo lo que digo, y no lo haréis hasta que lo veais, voy a usar la telepatía para explicarlo. ¿ Os parece bien?
- Somos afines. No necesitas una invitación para mentehablarnos. –dijo amablemente Tamaki.
Haruhi no estaba de acuerdo (tendremos que levantar algunos parámetros temporales para que no empiecen a saquear mi mente cuando les de la gana) pero ya que parecían estar lo bastante dispuestos, ella llamó a su talento y convocó uno de sus recuerdos favoritos.
La puesta de sol en verano creaba el perfecto fondo dramático. Una mujer estaba de pie al borde de la playa, vistiendo pantalones grises y una camisa azul oscuro; su cabello estaba recogido en su habitual cola de caballo aunque había sacado su collar de perlas para ese momento. Sus manos estaban vacías, pero con un resplandor de elemancia azul de su tatuaje, se llenaron de inmediato con dos armas. En su mano derecha había un largo arpón, que descansaba sobre su hombro como el rifle de un soldado, y la punta de metal brillaba en la luz moribunda. En su mano izquierda había una red hilada fina pero fuerte, y las cuerdas emitían una débil luz azulada cuando la brisa la hacía ondear suavemente.
Haruhi envió la imágne a los demás, y sintió su callado sobrecogimiento ante el retrato de fuerza que Fujioka Kotoko fue una vez. Cuando estuvo segura de que tenían una idea mejor de lo que eran las Balanzas, cerró su mente y cortó la conexión.
- Así que ahora sabéis lo que podemos, teóricamente, hacer. Nuestro problema es...
- ... que no sabemos cómo convocarlas. – terminó Kyouya.- ¿ Lo has intentado ya? De entre todos nosotros, tu eres la que está más cerca de saber cómo hacerlo.
Ella apreció ese voto de confianza en silencio pero dijo:
- No lo he intentado, pero la verdad es que no sé qué hay que hacer; esto es elemancia de la que nadie, nunca, ha hablado conmigo.
- Podemos intentarlo de todas formas. –dijo Hikaru.- No hay nada de malo en intentarlo¿no?
Estuvieron sentados en la sala de entrenamiento más de una hora, intentando desesperadamente forjar algo de la nada. Haruhi se concentró en el arpón de su madre, tratando de imaginar el peso y el poder de un arma semejante en sus manos, pero no pasó nada. La persona que se acercó más –o que ellos supusieron que se acercó más- fue Mori. Él podía crear un shinai con elemancia de Tierra, pero cada vez que intentaba hacerlo "real", parecía zumbar y sisear en el aire antes de romperse en chispas verdes y desaparecer.
La única explicación que él dio fue:
- Mis manos... las sentía raras, como si mi elemancia estuviera intentando escaparse de mi piel. – y todos pudieron sentir la frustración detrás de su serena expresión.
Haruhi hizo una mueca cuando su estómago dejó escapar un rugido heroico.
- Uhm, detesto preguntar, per...
- Iré a ver si el chef puede prepararnos algo. – Hani sonrió.- ¿ Alguna preferencia?
- Me comería una maldita vaca si nos la sirvieras. –dijo Kaoru.- Mientras tanto¿ podemos continuar practicando la telepatía? Como que necesito ayuda para quedarme dentro de mi propia cabeza.
- Sorpresa, sorpresa. – gruñó Haruhi.
La sala pronto se llenó con los sonidos de la voces mentales y audibles. Ahora que Haruhi había aceptado por completo el hecho de que estaba conectada telepáticamente con los seis chicos, pronto el cambiar entre voces se convirtió en algo natural. También había tomado los pasos necesarios para marcar los momentos apropiados para su uso, ya que ninguno de sus afines tenía ningún sentido de los límites personales. Pronto se decidió que las horas de clase y la noche serían momentos de "sólo emergencias", pero teniendo en cuenta en Tamaki y a los gemelos –que vivían para sobreactuar- Haruhi tenía el mal presentimiento de que habría demasiados despertares telepáticos de "emergencia" cuando uno de ellos estuviera aburrido.
Además de eso, todos los demás mostraron nuevas habilidades de diferentes medidas; Kaoru no era el único que había aprendido a volar. La elemancia Oscura de Kyouya usaba la gravedad, la única fuerza lo bastante potente como para devorar la luz, y con un poco de concentración, podía quedarse suspendido en el aire por largos periodos de tiempo e incluso mover objetos sin tocarlos. A pesar de eso, no tenía la variedad de movimiento de Kaoru y Hani, y sólo podía moverse en linea recta.
- Flotar es infantil cuando podríais estar sentados o de pie igual de fácilmente. Gastáis menos elemancia de esta forma. – dijo él con una ceja levantada en su dirección –ambos estaban disfrutando del alto techo.- Parecéis idiotas colgando cabeza abajo.
- Creo que estás molesto porque esto se te da fatal. – dijo Kaoru con brusquedad, y Kyouya le lanzó una pelota de elemancia Oscura. El pelirrojo esquivó el ataque fácilmente y se lo devolvió juguetonamente con unas cuantas chispas propias.
- ¡ Ne, ne, Takashi¡Eso es realmente guay! –dijo Hani, y la atención de Haruhi se desvió hacia los primos. Ella y Hani miraron mientras que la mano de Mori se convertía en la zarpa de un leopardo hasta el codo; el pelo reemplazó a la piel con fluida facilidad. Haruhi no pudo evitar perder el aire y preguntó mentalmente, "¿Puedo tocarla?"
Él asintió, y ella pasó la mano suavemente sobre el pelo dorado con rosetas negras.
- Es tan suave, como el terciopelo. – suspiró, y él le dedicó una pequeñísima sonrisa de afecto. Flexionó la zarpa, y unas garras con forma de gancho emergieron de repente, destelleando felizmente en la luz ambiente. Ella tocó una de las almohadillas –seda gris claro- y las garras se retiraron para evitar arañarla.- ¡ Es increíble¡ No sabía que los Elementales de Tierra podían cambiar de forma!
"Yo tampoco," susurró él dentro de su mente, como compartiendo un secreto entre los dos. Su mano regresó a la normalidad poco a poco, y Haruhi sintió cómo el pelo se retiraba dentro de su cuerpo hasta que sólo quedó piel suave entre sus dedos.
Desde detrás, una pequeña respiración cosquilleó en su oreja.
- Adivina quién soy, Haruhi.
Ella puso los ojos en blanco.
- Hikaru, para. Puedo distinguiros a Kaoru y a... – y se dio la vuelta para ver que nadie estaba ahí. De hecho, Hikaru estaba casi dos metros más allá, pintando con hielo en una de las paredes.
- Inténtalo otra vez. – y esta vez era la voz de Tamaki. Se dio la vuelta de golpe, pero nadie más que Mori estaba cerca. Él señaló hacia el techo, dónde Hani estaba flotando sobre sus cabezas, sonriendo como un loco.
- ¿ A que es estupendo, Haru-chan? – dijo Hani, pero su voz era la de Kyouya.- El aire lleva el sonido, y sólo hace falta un pequeño pellizco a las vibraciones para cambiarlo.
Ella negó con la cabeza. "Me alegro de que seas tú, y no los gemelos, quien tiene esta habilidad. No puedo ni imaginar el caos que crearían."
Hani tenía una buena imaginación que hizo que Haruhi sintiera escalofríos por toda su columna vertebral.
- ¡Eh, Haruhi! –dijo Tamaki, corriendo alegremente hasta llegar a su lado. - ¡ Mira lo que puedo hacer¡ Mira!
Él levantó las manos como si suplicara un regalo, y los ojos de Haruhi se abrieron cuando la luz empezó a mezclarse en sus manos, cambiando de colores mientras se hacía más fuerte o más suave. Era como ver nacer un cuadro o una escultura a cámara rápida, y sólo tardó un minuto en hacer que la imagen de una hermosa mujer rubia apareciera en sus palmas curvadas. Ella vestía un largo vestido burdeos con un jersey blanco en la parte de arriva; sus mechones rubios se rizaban alrededor de su rostro, y sus ojos eran de un amable azul cielo.
No era perfecto y tenía la calidad nebulosa de un cuadro impresionista, pero Haruhi conocía esa cara y esos ojos.
- Es adorable. – Haruhi sonrió, y Tamaki resplandeció como un niño.
- ¿ No es maravilloso, Haruhi¡ Puedo crear cuadros sin pintura¡ Puedo crear belleza con la luz como un verdadero artiste! – dijo entusiasmado, y Haruhi sintió su contagiosa alegría dentro de su cabeza.
Una vez que la excitación inicial hubo pasado, el Club de Hosts acordó, por el bien de la supervivencia de todos, fingir que sus niveles de elemancia no habían cambiado. Era casi risible al ver la diferencia que había ahora, pero fastidiarla en elemancia o en práctica de duelos podía tener consecuencias mucho más graves que antes. El violento estallido de Hikaru lo había probado lo suficientemente bien.
Cuando dieron las nueve, Haruhi dejó escapar una maldición de fastidio. Ni siquiera había empezado a hacer los deberes ni las labores de la casa; no por haberlas ignorado voluntariamente, sino por haber estado demasiado implicada en dilatar sus habilidades elementales como para acordarse. Cuando mencionó la hora a los demás, no parecieron demasiado preocupados por esos prosaicos detalles ante estos eventos que les habían cambiado la vida, pero Haruhi cortó su elemancia y su conexión, negándose a jugar de hecho, y ellos captaron la indirecta.
- ¿ Vienen a recogeros vuestros chóferes? – preguntó Hani. – Si no, los míos podrían llevaros a casa.
- Yo llevaré a Tamaki y a Haruhi a casa. – dijo Kyouya, y Haruhi arqueó una ceja.
"¿ Cuándo se ha decidido eso?"
"Justo ahora."
"Perdona que cuestione tu espontáneo estallido de benevolencia¿ peró dónde está la trampa?"
Una risa mental, y el sonido de sombras deslizándose sobre cristal congelado. "No hay trampa, no hay coste hoy. Piensa en ello como que tengo un interés personal en asegurarme de que mi afín más desamparada llegue a casa sana y salva."
La carrera a casa fue relativamente tranquila, aunque Tamaki estuvo mirando de Kyouya a Haruhi, actuando como un gato al lado de una jaula vacía- y gorjeando fuertemente.
- Sempai, por favor, cálmate. –susurró Haruhi.- No estás siendo muy sutil, y se supone que tenemos que mantener esto en secreto.
- Oh. Claro, - dijo él, y continuó saltando nerviosamente en su asiento. Los otros dos pusieron los ojos en blanco, y Haruhi se sintió agradecida de ser la primera en bajarse.
- Buenas noches, a los dos. Os veré en el Club de Hosts.
Estaba delante de la puerta principal, y la limusina ya había arrancado, cuando atrapó una pincelada de plumas de Luz y Oscuridad en sus pensamientos.
"... Buenas noches, Haruhi."
Cuando abrió la puerta, Haruhi vio a su padre calentando algunas sobrs para si mismo. Le echó un vistazo –sus ropas desordenadas, su tatuaje brillante- y asintió con sobriedad.
- Tu madre estaría orgullosa.
Ella le dedicó una sonrisita cansada antes de sacar sus libros de texto.
Notas de la autora: (01-X-2007): Lamento el retraso; mi jefe me contagió la gripe después de la conferencia y hace muy poco que he logrado volver a estar en forma lo suficiente como para ser una escritora coherente a medias.
Este mes va a tener horarios de actualización algo distanciados (los Lunes, o los Domingos por la noche, aún son mis momentos de actualización preferidos). Algunos hechos de la Vida Real se están acercando, y van a comerse mi tiempo como unos locos. Puede que sólo consiga colgar otros dos capítulos durante octubre, así que considerad esto un aviso justo.
Además, hay algo llamado el Mes Nacional de la Novela que llegará en noviembre. Voy a intentar escribir una historia original , pero eso significa que sólo escribiré eso. Como tal, tendré que poner esta historia en una pausa de un mes. De todas formas, prometo que volveré a ella; tengo la firme intención de terminar esta historia, así que no os preocupéis de que os deje compuestos y sin novio/a.
Gracias de nuevo a todos los que habéis estado leyendo y criticando. Vuestro interés desatado en esta historia es una bendición. ¡ Espero veros de nuevo la semana que viene!
(N/T; 28-II-2008): "Fuerza para intentarlo una vez más" (strength to try once more) es el verso de una canción de rock cristiano de una cantante llamada Amy Campbell; así como en la canción se habla de la fé como combustible, este capítulo trata de cómo la elemancia se alimenta y seca. Estuve a punto de cambiar el título –yo no conocía la canción, y sólo después de googlearla apareció, pero al final lo dejé para que, si os interesa, la podáis buscar y/o bajar.
En su última actualización en la historia original, Kryssa prometió a sus lectores angloparlantes contestar a todas sus dudas a través de su cuenta de fanfictionpuntonet. Esa invitación a preguntar lo que queráis –mientras que no sea algo que revele la trama demasiado- se extiende a vosotros. Enviad vuestras preguntas, y yo se las traduciré; la contestación llegará lo antes posible.
¡Gracias por vuestro apoyo con la traducción! Esto será actualizado a finales de la semana que viene, así que manteneos alerta. ¡Saludos!
