Aviso: OHSHC no me pertenece; pertenece a Studio Bones y a Bisco Hatori. No reclamo la idea original de los Elementales de Ouran; muchas gracias a Star-of-Seraph por su permiso para usarlo. En cualquier caso, me pertenecen tanto la trama como todos los aspectos no-canónicos.

Acompañamiento musical: Face Dancer de Brian Tyler, de la banda sonoraHijos de Dune soundtrack. Esta es una música ambiental fantástica para el principio del capítulo, pero también para la última parte, que empieza cuando Haruhi está comiendo su almuerzo.

Notas de la autora: Como siempre, muchas gracias a huamulan03 por betearme. Repasó este capítulo en menos de 48 horas, lo que no es tarea fácil ya que es intensiva y me ayuda muchísimo. Estaría perdida sin sus críticas constructivas y sus sugerencias.


Capítulo 14: Se acercan los demonios

Al contrario que sus afines más histriónicos, Haruhi no se sentía inclinada a sobreactuar acerca de nada. Se tomaba todo con flexibilidad, seguía la corriente y manteía la calma porque Dios sabía que nadie más a su alrededor era capaz de hacerlo. Pero cuando llegó a Ouran, irradiando una cuidadosa serenidad de no-hay-nada-particularmente-especial-acerca-de-hoy, se encontró con que su mundo había sido sacudido hasta los cimientos. Había más adultos que estudiantes llenando el campus, y los profesores estaban pastoreando grupos de reporteros lejos de la escuela con duras palabras y elemancia no demasiado amable. Haruhi rodeó agazapada una pequeña camarilla de manifestantes que estaba teniendo un concurso de gritos con uno de los profesores de primaria, y rezó para que nadie se diese cuenta de su presencia mientras corría dentro de la sección de bachillerato del campus.

¿ Qué diablos está pasando?

- Oh Dios mío¡ Haruhi-kun! – Haruhi se dio la vuelta y vio a Kimiko apresurándose para llegar a su lado.- Haruhi-kun¿ oíste las noticias¡ Están por todas partes!

- No¿ qué?

- ¡ El Alto Círculo está buscando a un grupo de adolescentes que forjó un Círculo este fín de semana!

Haruhi se paró a media zancada. Las palabras de Kimiko fueron una puñalada de dolor real en su estómago, y se dobló sobre sí misma mientras se apretaba las costillas.

OhDiosmíoohDiosmíoohDiosmío...

- ¿ Te encuentras bien? – preguntó Kimiko, poniendo su mano sobre el hombro de Haruhi.

Le llevó unos segundos contestarle.

- Sí, estoy bien. Sólo... sorprendido, eso es todo. ¿ Saben quienes son los adolescentes?

- No, ahí está la cosa. Creen que ha sido un trabajo de dentro, que uno de los Círculos les ha ayudado.

Esto no puede estar pasando esto no puede estar pasando...

Kimiko continuó.

- Por eso Ouran está tan caótico hoy. Sólo hay cuatro escuelas relacionadas con la elemancia en la zona de Tokyo, y es posible que los estudiantes de aquí sean culpables. ¿ Te lo puedes imaginar?

Oh, Dios¿ saben los demás lo que está pasando?

- El consejo de la escuela quería cerrar, pero el presidente no les dejó. Dijo que Ouran no tiene nada que esconder, y que permitirá que se realicen las investigaciones mientras no interrumpan nuestra educación.

Estaban a medio camino del aula cuando una sensación cosquilleante rozó la parte de atrás del cráneo de Haruhi. Lo reconoció fácilmente como que alguien estaba intentando comunicarse con ella telepáticamente, y sintió un instante de alivio. Por lo menos uno de los chicos sabía lo que estaba ocurriendo, y la estaba llamando a su lado.

Haruhi se inclinó agradecida ante Kimiko y le dijo:

- Discúlpame, pero tengo que ir a hacer un recado. Gracias por caminar conmigo hasta aquí.

- Hasta luego, Haruhi-kun. Ten cuidado. – se despidió ella, y se dirigieron en direcciones opuestas.

Corrió hacia la Tercera Sala de Elemancia, y Haruhi llegó a las puertas de doble batiente justo al mismo tiempo que Tamaki. Su rostro estaba blanco de pánico inexpresado, y entraron sin decir palabra. Kyouya, Hani y Mori ya estaban allí, y Haruhi podía sentir miedo y ansiedad aunque sus expresiones no cambiaron.

- ¿ Dónde están...? – preguntó Tamaki.

- Acaban de aparcar. – dijo Mori, sacando la cabeza por la ventana.- Saben que tienen que venir aquí.

Nadie dijo nada, ni siquiera mentalmente, y pasearon impacientemente alrededor de la sala reamueblada –Haruhi se percató de que su círculo de tiza había sido limpiado- hasta que Hikaru y Kaoru entraron en tromba por la puerta. Después de que cerraran de un portazo y echaran el pestillo, elevaron sus voces con coordinada indignación.

- Estábamos en el coche y un tío saltó delante de la limusina...

- Casi le atropellamos, al muy idiota...

- Y empezó a dar puñetazos al capó, gritando sobre los derechos de la gente normal y de cómo los Elementales tendrían que ser encerrados...

- Salimos de un salto y corrimos a través de todo el mundo, pero había gente chillando que los adolescentes son demasiado jóvenes para controlarse...

- ¡ Menuda mierda de mentiras lo que esa gente estaba soltando¿ Os lo podéis imaginar?

- ¿Os acusaron a vosotros dos? – preguntó Kyouya, cortando su diatriba. Ambos se detuvieron y negaron con la cabeza, y la verdadera razón por la que estaban reunidos descendió sobre el grupo con toda su fuerza.

"Alguien ha cantado," dijo Tamaki sin preámbulos.

"Mierda, no jodas," dijo Hikaru inexpresivamente, y Kaoru le dio una colleja antes de decir, " ¿ Y quién lo ha soltado¿ Amaya-san y uno de sus afines?"

"Lo dudo. Si lo dijeran incriminarían a su Círculo antes que al nuestro," dijo Kyouya.

Tamaki movió la cabeza. "No importa. El problema es que la gente lo sabe."

"Creo que es culpa mía," dijo Haruhi, incapaz de contener su remordimiento. "Takumi me dijo que estaba irradiando elemancia de nivel Circundado en la bahía, y que la Alta Elemental de Agua le dio un toque sobre eso. Cualquiera de otro Círculo pudo haberme descubierto. Lo siento, chicos."

"No pudiste evitarlo más de lo que yo pude," dijo Hikaru, y enlazó sus dedos alrededor de los de ella en un gesto que era consuelo y perdón a partes iguales.

"Sin embargo, Tamaki tiene razón; no importa cómo lo supieron, lo que importa es que lo saben," dijo Hani. "Así que¿qué hacemos?"

Sin duda alguna, Kyouya respondió. "Nada. Por el momento, el Alto Círculo no sabe quienes son los "criminales", y si podemos mantener la fachada de normalidad, no nos pillarán. Pero todo depende de que hoy podamos actuar como si tuviéramos nuestros niveles normales de elemancia."

"Entonces¿cuánto duraremos?" preguntó Tamaki. "Hoy me siento más cómodo, pero no completamente. Sé que sólo es cuestión de tiempo antes de que..."

"Antes de que termines haciendo algo dramático, aunque sea por accidente o necesidad," terminó Mori con precaución.

Hikaru se pasó una mano por el pelo. "No podemos no usar nuestras habilidades; tenemos que practicar en algún momento. Pero incluso eso es..."

El timbre sonó y todos saltaron o giraron la cabeza hacia la puerta a toda velocidad.

"No usaremos la telepatía al dejar esta sala," les recordó Haruhi. "Eso es lo que nos delataría más rápido; que pareciera que estamos usando elemancia... sin elemancia."

Sus tatuajes se desvanecieron, y Tamaki dijo en voz alta:

- Aún vendremos al Club de Hosts hoy. Nada extravagante, pero las clientas se merecen un momento de vida normal durante estos tiempos dramáticos.

Asentimientos y murmullos de acuerdo para llenar el espacio, y salieron de la Tercera Sala de Elemancia a la vez. Se dividieron silenciosamente en tres grupos, y Haruhi caminó con un Hitachiin a cada lado. Hikaru ya no estaba cogiéndola de la mano, pero de vez en cuando ella sentía sus dedos rozar su espalda o su brazo.

Estaremos bien, pensó para si misma cuando entraron en el Aula 1-A.

El anuncio llegó apenas diez minutos después de que la primera clase hubiera comenzado.

- Buenos días, alumnos y profesores. – un bajo afable retumbó a través del sistema de altavoces; Haruhi lo reconoció como la voz del Presidente Suou.- Debido a los desafortunados rumores que han llegado a los oidos de la prensa, se ordena que todos los estudiantes se dirijan a sus respectivas Arenas Elementales. Se realizarán pruebas en la presencia de los Círculos visitantes, así que espero que todos los estudiantes se comporten con la mayor de las dignidades durante este periodo de tiempo. Eso es todo.

La sala estuvo en silencio durante apenas un segundo antes de que los susurros y los jadeos volaran entre los estudiantes. Haruhi no pudo mirar ni a Hikaru ni a Kaoru, pero les oyó forzar un suspiro de exasperación. El tatuaje de Suzaryuu-sensei estaba brillando con un vívido tono dorado de furia justiciera, y sólo con su fuerza de voluntad logró suprimir las chispas que bailaban en las yemas de sus dedos. Se giró hacia la clase y dijo, con apenas un toque de despecho:

- Ya habéis oido al Presidente. Comportaos adecuadamente para que esta farsa termine lo más rápidamente posible.

El timbre sonó antes de que Haruhi se diera cuenta, y metió sus cosas en la mochila con eficiencia casi dolorosa. Los gemelos estaban a punto de estallar de bravuconería, pero cuando pasaron sus brazos por encima de sus hombros ella sintió hasta qué punto estaban temblando. Dejó que la tocaran más tiempo de lo habitual antes de separarse y seguir a Izumino, Shisada y Kuroha hasta los Lagos.

- No pareces muy preocupado – le dijo Izumino a Kuroha, y él se encogió de hombros.

- No hay nada que temer. Personalmente, creo que algún anti-Ele está tratando de acusar a Elementales de alto rango, y la forma más fácil de hacer eso es usar a los niños como blanco. – dijo sencillamente. La familia de Kuroha tenía lazos políticos, y a Haruhi no le sorprendió que supiera tanto sobre imagen pública.

- Yo estoy destrozada. – dijo Izumino, y sus manos jugaron con el asa de su cartera.- ¿ Y si los Círculos deciden arrancar la elemancia de todos en Ouran por culpa de esto? Quiero decir, los Derechos de los Elementales se cuestionan tanto estos días...

Shisada resopló.

- No harán eso. Si fuésemos una de las escuelas menores, podría ocurrir, pero nosotros estamos a salvo. Quiero decir, el Miembro del Gabinete Izumino es tu abuelo, y dudo que él dejara que algo así te ocurriera.

- Sin embargo, no estará de más poner mucho cuidado. – dijo Kuroha, y Haruhi no pudo estar más de acuerdo.

Los Lagos estaban sorprendentemente bien organizados a pesar del súbito descenso de quince alumnos de primero, pero Hongo-sensei lo tenía todo bajo control. Cerca del borde de las aguas, Haruhi le vio hablar con dos Elementales de Agua que, comprendió de inmediato, estaban Circundados. Uno era una mujer cuyo cabello rubio oscuro estaba recogido severamente en lo alto de su cabeza, vestida con un traje de chaqueta y falda profesional. El otro era un hombre cuyo pelo empezaba a clarear, de treinta y pico años, que vestía pantalones cortos y una camiseta de aspecto arrugado.

Hongo-sensei no parecía estar de buen humor con todo el asunto, pero Haruhi se sorprendió al ver lo infelices que los miembros de los dos Círculos parecían. Casi como si temieran por nosotros – o por ellos mismos.

De repente, Haruhi se preguntó si no era la única persona de la sala que estaba escondiendo un Círculo prohibido.

La campana sonó, señalando el comienzo de las clases, y Hongo-sensei llamó la atención de todos.

- Me gustaría presentaros a los Elementales de Agua que estarán observando la lección de elemancia de hoy: Raikatsuji del Círculo Enari y Wakai del Círculo Hashimoto. – dijo, haciendo un gesto primero hacia la mujer y luego hacia el hombre, antes de que el último extrajera una esfera de cristal transparente.

- Vamos a medir vuestra elemancia con la ayuda de globos de hechizos.- dijo Wakai con tono uniforme, y el estómogo de Haruhi se encogió.- Será una prueba sin dolor y que no causará daño alguno; no os quitará más de cinco minutos de vuestro tiempo. – detrás de ellos había dos juegos de biombos de shoji, destinados evidentemente a mantener la privacidad durante las pruebas.

Hongo-sensei indicó al grupo que tomaran asiento, y él se sentó a la cabeza de la clase.

- Os llamaremos por vuestro apellido cuando estemos listos para recibiros. Hasta ese momento, por favor, no uséis nada de elemancia, ya que trastornaría los exámenes. Cuando hayáis pasado las pruebas, podréis marcharos a las salas de estudio.

- Izumino Hanabi y Kuroha Takanobu.

Haruhi vio cómo caminaban detrás de uno de los biombos de papel, y deseó poder ver lo que estaba a punto de ocurrir. Todo lo que podía hacer era estar sentada enfrente de Shisada y mirar al vacío sobre su cabeza, mientras que su mente giraba frenéticamente con planes e ideas.

La marca de un Circundado es su nivel de poder, así que van a ver si nuestros niveles coinciden con nuestra edad. ¿ Qué tiene un globo de hechizos vacío que ver con nada¿No sería un globo de hechizos normal un indicador más fiable?

Pero lo que quiera que sea, se refiere a niveles de poder, y sentirán el mío a través del campus.

Sintió una mano en su hombro y casi saltó, pero sólo era Izumino deteniéndose para coger su bolso. Estaba pálida y temblorosa, pero le dedicó una acuosa sonrisa de alivio a Haruhi.

- Shishada Ryuusein. – llamó Hongo-sensei, y el otro chico se dirigió hacia Wakai con gracia y tranquilidad en sus pasos.

Soy la siguiente, pensó Haruhi, y el miedo hizo que mantuviera la calma. Y sé una cosa – si puedo reducir mi nivel de elemancia, puedo salir de esta. Sólo necesito una oportunidad para gastar mi elemancia rápida y eficientemente.

Entonces Kuroha se acercó a la mesa, le lanzó a Haruhi una mirada cargada de significado, y salió de los lagos con su cartera en la mano.

- Fujioka Haruhi.

No se puso nerviosa ni dudó al deslizarse detrás de la pantalla ni al sentarse delante de Raikatsuji con gesto tranquilo. La mujer miró a Haruhi arriba y abjo con una mirada helada antes de extender el globo de hechizos vacío. Apenas era más grande que un melocotón.

- Este globo tomará automáticamente la mitad de la elemancia de tu cuerpo. Con él, podré determinar si la cantidad dentro del globo de hechizos es apropiada para alguien de tu edad. Por favor, extiende tu mano derecha. – dijo con una voz que no permitía discusión alguna.

Haruhi miró más allá de Raikatsuji hacia los lagos que destelleaban con la temprana luz de la mañana, y la respuesta brilló en su mente. Convocó a su tatuaje y extendió la mano para usar el globo de hechizos. Antes de que su cristalino exterior rozara su piel, Haruhi tocó los Lagos y empujó toda la elemancia que le fue posible dentro de sus chispeantes profundidades, atravesando las protecciones de Hongo-sensei como si no estuvieran. Los Lagos apenas se rizaron con el poder adicional.

Entonces la esfera aterrizó en su mano, y no pudo concentrarse en nada que no fuera el globo de hechizos robándole su elemancia. No dolió, eso era cierto, pero parecía que algo estuviera estirando sus brazos y piernas tan lejos de su torso como fuera posible. Haruhi se mordió el labio para evitar gritar, y pareció que pasaban horas antes de que Raikatsuji recuperara el globo, estudiándolo con interés imparcial.

- Eres un joven bastante poderoso. –dijo ella, pesando el globo en su mano. Luego lo estudió a través de los rayos del sol, haciéndolo girar entre sus dedos.- ¿Cuántos años tienes?

- Quince.

Ella le dedicó otra mirada calculadora, pero dejó escapar un suspiro de aceptación.

- Bueno, tu nivel de elemancia es alto, pero no se acerca ni de lejos al de un Circundado. Si alguna vez quieres trabajo como investigador Elemental, llámame. Nos vendrían bien talentos como los tuyos.

Las rodillas de Haruhi casi cedieron, pero se las arregló para esbozar una profunda reverencia de respeto antes de agarrar su bolsa y salir de los Lagos. Quería ir a la fuente –su paz, su refugio- pero era demasiado lista como para salir al exterior, ante los ojos expectantes de los reporteros y los anti-Eles. Así que se dirigió a la Tercera Sala de Elemancia, echó los dos pestillos detrás de ella y se derrumbó contra la pared. Tuvo que poner ambas manos sobre su nariz y boca, y respirar profundamente y tratar de no hiperventilarse cuando el alivio le robó la fuerza del cuerpo. Haruhi quería tocarles, física y mentalmente, tanto que le dolía, pero sabía que incluso la menor distracción supondría el fín de su charada.

Por favor, Dios, por favor, haz que los chicos estén bien. Por favor cuida de ellos por favor cuida de ellos oh por favor cuida de ellos.

Cuando su compostura regresó por completo, se dirigió de vuelta a su aula; los gemelos volverían a clase a menos que algo saliera terriblemente mal. Atravesó la puerta... y fue abrazada alegremente por un Hitachiin en cada lado.

- Haruhi, - ronroneó Hikaru en su oreja- Te he echado tanto de menos.

- ¿ Acaso tú no nos añorabas, tambien? –murmuró Kaoru.

Y, porque si hubiera aceptado su preocupación por ella habría estado delatando demasiadas cosas, ella simplemente suspiró y dijo:

- Sabía que estaríais bien. ¿ Os importaría soltarme?

A pesar del caos que invadía y rodeaba la escuela, las demás clases de Haruhi transcurrieron sin incidentes. Ninguno de los profesores miró por la ventana ni mencionó siquiera el hecho de que podría haber un Círculo ilegal dentro de los sagrados salones del Instituto Elemental Ouran. Los gemelos fueron tan bulliciosos como siempre, usando sus inmensas dotes dramáticas para su propio beneficio, y Haruhi apreció sus esfuerzos. Fue fácil para ella deslizarse dentro de su rutina habitual y olvidar, por un momento, que ella misma era uno de los siete que intentaban cazar.

El recordatorio llegó al final del día. Urugi-sensei apenas había terminado de asignarles los deberes para el día siguiente cuando unos fuertes golpes interrumpieron sus pensamientos.

- Entre. – dijo él, con un suspiro y un ondear de la mano. Uno de los profesores la abrió, y Haruhi reconoció a Sukizuko-sensei, el nuevo profesor de biología.

- ¡ Les han encontrado¡ Han encontrado al Círculo ilegal! – dijo él, y un pequeño rugido se levantó en la clase. Incluso sin abrir la conexión, Haruhi sintió el asombro de los gemelos como un carámbano dentro de su mente. Extendió una mano bajo la mesa, y Kaoru la agarró como si fuera una arteria de su propia sangre.

- ¿ Dónde, aquí? – preguntó Urugi-sensei bruscamente, pero Sukizuko-sensei negó con la cabeza y la sala se quedó en silencio.

- No, en el Instituto Asahara. Uno de los críos confesó hace una hora más o menos, y acaban de decírnoslo a nosotros.

Urugi-sensei se tocó el pecho con la mano.

- Oh, gracias a los dioses. ¿ Aún están aquí los Círculos?

- No, se han ido. Incluso dispersaron a los reporteros y a los anti-Eles que estaban acechando en las puertas. – dijo él, y entonces saludó a la clase mientras salía.- Lamento la interrupción.

El último timbre sonó fuerte y alegre, y el trío casi corrió hasta la Tercera Sala de Elemancia. Ganaron a todos los demás, y después de que Haruhi hubo cerrado la puerta, se convirtió en el relleno de un sandwich en un abrazo a tres bandas entre los gemelos. No era uno de los abrazos ligones, seductores que hacían cuando querían mosquear a Tamaki; ella podía sentir las sacudidas de sus brazos y sus temblorosas mentivoces, llenas de las emociones que habían estado conteniendo durante todo el día.

"Estamos bien, estamos bien," susurró Hikaru, con sus brazos alrededor de los de ella y de los hombros de Kaoru. Su rostro estaba sepultado en su cabello, y Haruhi podía sentir el agitado latir de su corazón contra su espalda. "Creí que nos iban a separar. Creí que nunca más nos veríamos."

"Pero todo está bien ahora, no saben nada de nosotros," le aseguró Kaoru amablemente, manteniendo a Haruhi contra su pecho como si fuese a desaparecer si la soltaba. "Estamos a salvo, gracias a Dios, y aún nos tenemos los unos a los otros."

Haruhi sólo les devolvió el abrazo, sin decir nada pero dejándoles descansar dentro de su mente. Se separaron de un salto cuando alguien movió el pomo de la puerta, y se relajaron cuando Tamaki cayó a través de ella con Kyouya deslizándose detrás. El rubio casi la placa, jadeando palabras incomprensibles en Francés que ella tomó como una mezcla de alegría y gratitud por su bienestar. De nuevo, Haruhi aguantó un minuto antes de pelarlo de su cuerpo.

- Tenemos un cuarto de hora antes de que lleguen nuestras clientas. –dijo Kyouya, y entonces su mentivoz agregó "Me sorprende que todos lográramos evitar ser atrapados. Las posibilidades de que descubrieran a uno de nosotros eran extremadamente altas."

- ¿ Acaso sólo piensas en los negocios? – replicó Kaoru, siguiendo la doble conversación. "Puede que tengamos más talento del que tú crees."

Kyouya sólo le dirigió una mirada de incredulidad sarcástica.

"¿Cómo lo hicisteis?" preguntó Haruhi, súbitamente curiosa sobre cómo sus afines escaparon la detección.

Los gemelos se miraron el uno al otro. "Nuestro control apesta, y lo sabemos. Practicamos una hora en casa, secando nuestra elemancia a propósito para que no pudiéramos herir a nadie hoy,"contestaron, ambos leyendo y diciendo los pensamientos del otro con fluida facilidad.

"Derramé mi elemancia en los Desiertos," explicó Tamaki, y los pensamientos de Haruhi reflejaron un encuentro parecido.

Kyouya sacó un globo de hechizos apenas más grande que una ciruela de su bolsillo. Brillaba con un tono profundo de púrpura real. "Todos deberíamos empezar a llevar uno de estos,"dijo antes de esconderlo.

- Así que ahora podemos olvidarnos de todo esto¿verdad? – dijo Tamaki, y no era exactamente una pregunta.- Esta bomba no será más que una pesadilla fácilmente olvidable en la historia de Ouran.

- Esperemos que sea así. – asintió Kyouya. "Aunque me pregunto por el destino del Círculo de Asahara."

"Yo no. No somos nosotros, así que ¿a quién le importa?" lanzó Hikaru.

Haruhi abrió la boca para mostrar su desacuerdo, pero fue rápidamente interrumpida por Hani y Mori, que entraban por la puerta. Sonrieron al verlos a todos, y la primera cosa que Hani dijo, después de echar el pestillo, fue: "Por ahora estamos a salvo, pero puede que no dure. Tendremos que ser super cuidadosos por si acaso los Círculos están vigilando la escuela en secreto."

"Mañana será especialmente importante, ya que tendremos prácticas en las Arenas," dijo Mori.

El reloj de la torre dio las tres, y fue como si un interruptor hubiera sido activado. Empezaron a prepararlo todo con energía casi maniaca, y pronto dieron la bienvenida a sus clientas con los brazos abiertos.

Ninguna de las damas comentó la forma en que las manos de Haruhi temblaban ligeramente cuando les servía las tazas de té y las bandejas de dulces.

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Su padre la había ganado en la carrera a casa por unos segundos, porque todavía estado vestido de Ranka mientras preparaba la cena cuando ella entró por la puerta.

- ¡ Hola, cariño¿ Has tenido un buen día? – preguntó Ranka alegremente, y entonces vio la mirada en su rostro.- Oh, no. ¿ Qué pasó¿ Tengo que matar a uno de esos niños hosts... preferiblemente al rubio torpe?

- No, no han sido ellos. ¿ Has visto las noticias?

No las había visto, y Haruhi le puso al corriente rápidamente. Cuando terminó, pudo ver lo pálido que se había quedado debajo del maquillaje.

- Oh Dios mío. –susurró.- ¿ Cómo te sientes?

Era una buena pregunta; no tenía una respuesta para ella. En ese momento, todo lo que sentía era silencio y tranquilidad. Él negó con la cabeza, casi castigándose a sí mismo.

- Qué pregunta tan estúpida, lo siento. Oh, Haruhi, a lo mejor no debería haberte dejado... ya sabes.

- No es culpa tuya, papá. –dijo ella bruscamente.- Y creo que lo hubiera hecho de todas formas. Sólo que me siento... muy nerviosa, y lo odio. Sé que los otros están bien, pero tengo esta horrible sensación de que alguien me está mirando, como si alguien lo supiera y en cualquier momento pudiera llamar a la puerta y secuestrarme. O secuestrarles.

- Ve a cambiarte y a relajarte mientras que yo hago la cena, hija mía. Y no discutas esto.

Ella no luchó contra él, ya que necesitaba el descanso aunque nunca lo hubiera reconocido. Mientras se cambiaba, se miró en el espejo del cuarto de baño. Era casi asombroso que aún pareciera la misma persona de tres días atrás... excepto por los violentos círculos, de color morado moratón bajo sus ojos y la palidez de la piel de alguien ligeramente anémico. La misma nariz, labios, pelo, piel. Parecía que había pasado una vida desde que forjó el Círculo, y casi esperaba tener un cartel enorme en su frente que leyera "¡Circundada!" con brillantes letras de Luz. Incluso su tatuaje parecía el mismo, y no delataba nada de lo que se ocultaba bajo su superficie.

Aún soy yo, no importa lo que ocurra, pensó, acariciando la imagen reflejada de su tatuaje. Se estiró hacia sus afines y apenas rozó sus mentes. No necesitaba hablar con ellos, pero quería asegurarse de que todo estaba bien.

"Todo ha terminado. Estaremos bien," prometió Tamaki.

Era extraño que Tamaki tuviera razón, pero la tuvo. Al día siguiente la escuela transcurrió tan tranquilamente como siempre. No había anti-Eles reclamando el terreno de los jardines de Ouran, ni reporteros tratando de colarse en sus salones. Ninguno de los profesores sacó a colación el caos del pasado, y sólo en los más oscuros recovecos de la escuela mencionó alguien el rumor del Círculo ilegal de Asahara.

El viernes las cosas volvieron a la normalidad por la fuerza, y a Haruhi le pareció perfecto. Simplemente practicó su elemancia mejorando su destreza con su control en vez de explotar de poder. Sus afines le ofrecieron usar sus salas privadas de elemancia cuando ella quisiera, aunque por el momento decidió trabajar en privado y dominar el arte de la telepatía. Los chicos estaban pasándolo peor con eso, aunque ellos, a su vez, estaban mucho más cómodos con sus nuevos niveles de poder.

Su único punto flaco era su incapacidad de crear Balanzas. No importaba lo mucho que lo intentaran; ninguno de ellos conseguía hacer ninguna clase de progreso. Haruhi no intentó llamar a Takumi ni a Amaya para que les ayudaran, y ellos tampoco se pusieron en contacto con ella.

En el fondo, Haruhi no podía dejar pasar la sensación de que algo no estaba dónde debería estar.

- Hey, Haruhi¿ puedo coger un trozo de eso? – preguntó Hikaru, e inmediatamente cogió un bocado de las sobras de sutonkatsu con su tenedor.- ¡ Ñam! Qué bueno está esto que tienes.

Ella apartó su tenedor y bloqueó habilmente un ataque de los palillos de Kaoru con la otra mano antes de que pudiesen robarle un segundo bocado.

- Vosotros dos ya tenéis vuestros propios almuerzos. Dejad de intentar comeros el mío.

- No me importa compartir. – bromeó Hikaru, poniendo un tenedor lleno de mejillones ahumados y risoto delante de sus labios.- ¿Quieres un bocado?

Haruhi abrió la boca para acceder –los almuerzos de Ouran estaban espectacularmente bien cocinados- cuando la voz de Kyouya asaltó sus pensamientos.

"¡Tenemos una emergencia¡Venid todos a la Segunda Biblioteca!"

Hikaru dejó caer el tenedor y Kaoru se atragantó con su bebida. Haruhi cerró rápidamente la caja que contenía su comida sin pensárselo dos veces, y los gemelos tiraron sus bandejas y corrieron fuera del comedor con los talones ardiéndoles.

- Tío, espero que sólo esté sobreactuando acerca de las financias del Club de Hosts –masculló Kaoru con el aliento entrecortado.

- Tiene que ser importante si se ha derrumbado de verdad y ha contactado con nosotros durante las horas de clase.- razonó Haruhi.

No era una afirmación tranquilizadora, combinada con el súbito latigazo del asombro de Tamaki, la furia de Hani y la preocupación de Mori que les alcanzó mientras atajaban por los pasillos.

Entraron en la biblioteca y se dirigieron a la parte de atrás de la sala; había habitaciones individuales que los estudiantes podían usar para su estudio personal, y Kyouya siempre escogía la que estaba al fondo del pasillo. Llamaron a la puerta, de madera sólida con únicamente una pequeña ventana por la que los profesores podían vigilar a los alumnos, y el sombrío rostro de Mori les saludó.

- Tenemos un problema. –dijo, haciéndoles entrar.

- Siempre tenemos problemas. –dijo Hikaru- Empezó el sábado pasado.

Nadie sonrió. Kyouya le daba la cara a la puerta, con su portátil abierto, y Tamaki estaba sentado frente a él con la cabeza entre las manos. Hani, por una vez, no estaba flotando, sino de pie detrás de Kyouya con una mirada lúgubre. Se apartó en silencio cuando el trío avanzó.

En la pantalla del ordenador estaba la página web de la escuela. Todos los estudiantes de Ouran tenían una dirección de correo electrónico para que la información de la clase pudiera ser transmitida de manera más eficiente, y los ojos de Haruhi escanearon la carta.

Cuando terminó de leer, estaba apoyada sobre los hombros de Kyouya para poder sostenerse de pie.

PARA: ootori.kyouya at coh78n3 at Detalles del Círculo

Para Ootori Kyouya:

Tenemos pruebas de tu implicación en la forja de un Círculo ilegal. Aunque se informó de que los criminales ya habían sido identificados, sé que eres uno de los siete que el Alto Círculo está buscando.

Provienes de una familia rica. No puedo ni imaginar la mancha que empañaría su nombre si una sola palabra de este desafortunado incidente llegara al dominio público. Por lo tanto, te ofrezco un trato; 100,000,000 yenes por mi silencio.

Encuéntrate conmigo en el centro del parque Takaoji, lejos de las pasarelas y cerca de la arboleda, a las 22:00 horas. Trae el dinero en billetes pequeños y sin marcar y en un maletín o mochila de aspecto ordinario. Si no apareces ni dejas el pago, esta será la última noche que verás a tus afines.

Voz.

P.D: Por favor, abre el archivo adjunto en caso de que dudes de mi veracidad.

Y en la esquina superior derecha de la pantalla había una imagen de Haruhi entrando en la sala VIP de Vivid Lain con Takumi y Amaya.


Notas de la Autora (08-X-2007): Dios, me encantan los finales tensos. ¿Y a vosotros?

Sí, son una autora inusualmente cruel. Soy tan mala, de hecho, porque no seré capaz de actualizar antes del 22 de octubre. Todos tendréis que esperar dos semanas más para leer la siguiente parte. De todas formas, os prometo que vuestra espera valdrá la pena. Después de eso, sin embargo, puede que os veais obligados a esperar hasta diciembre para mi siguiente actualización. De cualquier manera, intentaré colgar otro capítulo antes de Halloween. No prometo nada, pero veré qué es lo que puedo hacer.

También quiero disculparme por el hecho de que las direcciones de correo electrónico de la última parte del capítulo sean tan raras. A EfeEfepuntonet no le gusta que sus escritores metan ningún tipo de dirección de e-mail en sus historias, así que tuve que jugar con ello para hacer que aparecieran. ¡ Ni siquiera me dejan usar el signo de la arroba¡Muy molesto!

Gracias a todos mis lectores y críticos, por cierto. Tenéis la virtud de hacer que ría y aclame y aplauda cada vez que leo vuestros comentarios. Todo el mundo está tan apasionado con el Club de Hosts/Círculo Fujioka que realmente alimenta el fuego de mi fanficción.