"The Flame Alchemy: El Némesis"
By
AnneNoir
Disclaimer: Todos los personajes, el contexto y la historia originales pertenecen a Hiromu Arakawa y demás compañías con Copyright sobre el anime. Sin embargo, personajes nuevos y la historia aquí presentada es propiedad exclusivamente mía. Soo… si copias un solo pedazo te demostrare todo lo que una persona puede hacer con un tenedor… y mira que soy agresiva… grrrr… ÒwÓ
Advertencias:
-Tranqui…
Notas básicas:
0.-oºo-.0 cambio de escena.
-Entre guiones- Dialogo
-"Entre comillas"Pensamientos.
Recapitulación
El chico pareció perdido. Tenía una mirada Negra como el carbón y el mismo cabello. Era alto, parecía tener unos quince años. Cargaba con una bolsa al hombro y una maleta en la mano.
-Ahora que somos amigos…
-¿Amigos...?
El no presto atención a mi sarcasmo.
-¿Podrías decirme donde vive, el maestro de alquimia Hawkeye…?
Lo mire nervios y me puse a la defensiva.
-¿Que… quien… quien eres?
-Oh, lo siento no me presente… soy Roy Mustang.-Puso una sonrisa tan amistosa y blanca que una chica que pasó por allí suspiro.
Y yo recordé el nombre enseguida…
-El insistente…-Murmuré para mi, pero el pareció oírlo.
-¿EH¿Sabes?
Yo negué con insistencia.
-No, no. Te has equivocado de lugar aquí no vive ningún Hawkeye… te debes haber confundido de pueblo, tal vez sea el siguiente... y te has confundido al bajar.
Mustang me miro extrañado y sacó un papel del bolsillo.
-No. Este es el lugar. Iré a hablar con otra persona, tal vez tú no lo conozcas, eres solo una niña….-Volvió a ser un borde.
-¡Pero, no¡Es un pueblo pequeños, estoy segura…!-
-Igual preguntare en otro lado, solo para estar seguro.
El hizo ademán de irse pero yo me puse en su camino.
-¡No!
-¿Riza?
La voz de mi padre me sorprendió.
-¡Que haces aquí estábamos preocupados…!-
Sally iba con el.
-Ne… vamos¿¡Quien puede perderse en este pueblo...!?-Al ver que Roy intentaba decir algo solo corrí y tomé la mano de mi padre para irnos.-Vayámonos, tenemos que terminar el almuerzo, Sally y yo.-
-Si-
Mi padre asintió, y se encamino para irse.
Pero entonces sentí la voz de Roy dirigirse a Sally.
-Oiga, señora, podría decirme donde vivé el alquimista Hawkeye?
Mi padre se giró rápidamente y miró al chico. Yo solo suspire.
Capitulo 2
"El aprendiz del alquimista"
Parte 1
Mientras vacío el cubo de agua carmesí en la pequeña pileta del descuidado baño, cosa que me sorprende teniendo en cuenta que Riza siempre se ha ocupado de que toda la casa esté decente, no puedo evitar el evocar la imagen y las palabras de mi maestro… mi maestro.
El termino nunca había tenido un significado tan amplio como el que adquirió en aquel momento.
Maestro es una palabra que la gente suele usar para alguien que te enseña determinada materia. Que te explica su fundamento teórico y en casó de ser uno realmente bueno los prácticos de la disciplina. Hay maestros que enseñan una sola disciplina y otros que enseñan varías. Hay maestros que profundizan, y otros que simplemente dan ideas generales. Hay algunos que te exponen su punto de vista y otros que te lo imponen. Hay maestros buenos y maestros malos. Maestros con los que te encariñas y maestros a los que odias. Otros que te son indiferentes. Maestros que enseñan solo conocimientos y otros que te enseñan la vida.
Hawkeye, había sido todos esos maestros.
Y ninguno.
Me lo había enseñado todo y nada al a vez.
Había sido un buen maestro y uno muy malo.
Es difícil que alguien más lo comprenda por que fui su único estudiante.
O tal vez no lo fui.
Desde que lo vi por primera vez supe que no era una persona común y corriente. Vi sabiduría y dudas en su rostro. Pero nunca lo vi o respete como un verdadero maestro. No me di cuenta que el no me enseño solo alquimia, sino algo más.
Todavía soy capas de recordar el día que lo conocí.
Pero aunque trate de asociar a aquel hombre de hace seis años con el hombre enfermizo que me recibió hoy en su biblioteca, no pude lograrlo. Parecía haber envejecido diez años en lugar de los dos que habían pasado desde que me fui de su lado. Pero no era su apariencia, sino también sus ojos, estaban nublados, ciegos y no en un sentido literal, este hombre podía ver, pero ya no miraba nada. Y sus palabras parecían envueltas en el rencor, la autocompasión, y un arrepentimiento penoso.
Pero más que nada, lo vi solo.
No fue el hecho de llegar a este hogar y verlo así de derruido y venido a menos, no fue el hecho de no encontrar a Riza físicamente en el lugar. Al entrar a la casona sin que nadie me recibiera, vi cosas de Riza, un abrigo, el cual me sorprendí de encontrar teniendo en cuenta de que si había salido el clima estaba realmente cruel ese día.
Antes de llegar al estudio pase delante del dormitorio de ella y lo encontré igual que hacía dos años, tal vez menos infantil, pero igual. Sin embargo parecía que ella ya no viviera allí, aunque todo apuntara lo contrario.
Y cuando llegue a la biblioteca, aunque me sorprendió encontrar a Hawkeye en aquel estado, más aún me sorprendió el no encontrar a Riza a su lado, velando siempre por el. No es que Riza viviera pegada a su padre, o que tuvieran una relación incestuosa. No era nada de aquello. Pero siempre vi que había algo más que el amor entre un padre y una hija en aquella relación. Algo más profundo y complejo.
Y que se fue incrementando a medida que pasaron los años. Era un vínculo especial. Y no voy a mentir y diré que envidie aquella relación tan profunda, tal vez fue por mi propia infancia, que no contó con aquellos tratos afectivos, o tal vez fue por darme cuenta de que aquel vinculo era otro, aún más especial, un vinculo solo entre dos, donde por ende yo no podía entrar.
Aún así, no quiero decir que no me sentí cómodo con ellos, al contrario su trato conmigo fue excepcional, me integraron a su familia, como jamás lo había echo la mía propia.
Sin embargo no puedo dejar de recordar aquel primer encuentro con los dos Hawkeye, yo había estado cansado de recibir cordiales rechazos a todas mis cartas.
Así que aún en contra de la opinión de mi familia, empaque un bolso, y una maleta, hice unas compras en ciudad del Este y tome el primer tren a ese pueblo perdido en los tierras más alejadas y ocultas del este.
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Para mi, habiéndome criado entre Ciudad del este y Ciudad Central, llegar a un pueblo en la mitad de la nada había sido un cambio bastante grande. El este podría ser una zona rural, pero Ciudad del este lo quisiera o no era una ciudad casi igual a Central, por lo que decir que me había criado en una zona rural no era algo muy cierto, en realidad para nada cierto.
Y ya que mi familia era una de clase alta, habían alimentado en mi mente una idea de superioridad y un ego bastante altanero. Pero aún así, de algún lado había logrado aprender algo más de la vida que me permitiera controlar este ego mío para apreciar otras cosas además de lo añejo que podía ser un vino o cuán elegantes podían resultar las fiestas de tal o cual familia.
Aún así mi primer contacto con Riza Hawkeye, no había logrado mostrar lo mejor de mi mismo.
Claro que en ese momento yo no sabía que ella era Riza Hawkeye, la hija del hombre al cual le había estado rogando prácticamente que me aceptara como pupilo. En aquel momento lo único que vi fue una niñita campesina, usando ropas completamente anticuadas y con menos modales que una cabra.
¡Había intentado patearme¡A mi¡Miembro de la familia Mustang!
Es cierto que yo no había sido muy cortes y que le había roto los huevos que traía y además ni siquiera me había disculpado. Y no la había confundido con un perro, simplemente estaba demasiado ansioso por saber donde vivía Hawkeye como para detenerme.
Así que tragándome el orgullo le solté una disculpa vaga pero sincera. Si iba a quedarme en aquel pueblo no me convenía hacerme de enemigos tan solo ponía un pie.
Pensaba pagarle los malditos huevos por los que tanto se quejaba, pero decidí hacer otras cosas. Por lo que me contaron otras personas Hawkeye era algo así como un ermitaño, así que el único alquimista de aquel pueblo no debía tratar en absoluto con los pueblerinos. Y seguro a una niña de… no lo se… parecía tener unos siete años… le sorprendería ver algo de alquimia.
Aunque no lo recuerdo muy bien, es posible que mis pensamientos literales hubieran sido "Voy a impresionar a esta troglodita con un poco de alquimia y en menos de un parpadeo la tendré besándome los pies…" Era como decía, ese ego inoportuno.
Supongo que veía a todos los campesinos como unos salvajes sin ninguna clase de cultura… ja… y pague bastante caro en varias ocasiones por mi ego.
Pero siguiendo con los acontecimientos progresivamente, luego de repararle los huevos con alquimia, la niña no tomo la reacción que esperaba, más bien pareció recelosa.
Pero como de cualquier manera mi objetivo principal no era alardear, sino aprender más, no seguí con el juego e intenté ubicarme ya que no tenía ni la mínima de cómo orientarme allí.
Como de echo, estaba más perdido que un pescado en tierra, decidí que lo mejor era recurrir a ayuda local, y como de momento la única persona que me había hablado había sido la niña rubia, simplemente use un poco de amabilidad que parecía tener un efecto especial en las mujeres, le pregunte sobre la localización de la casa de Hawkeye.
Su reacción fue extraña, pero aún así lo atribuí a que seguro Hawkeye debía ser considerado un ogro por los niños. Yo tenía una imagen bastante rara de Hawkeye, que a decir verdad no se de donde la saque. Tal vez de los rumores es Ciudad del este.
La niña me pregunto mi nombre, y como pensé que era un avance le conteste amablemente, sin embargo volvió a mirarme raro, y aquello ya me empezó a cansar, así que cuando le volví a preguntar y recibí aquella extraña respuesta, simplemente me dije que me iría y preguntaría en otro lugar.
En aquel momento un hombre y una mujer aparecieron en aquel lugar y llamaron a la niña, imagine que serían sus padres, así que pensé que sería más razonable hablar con adultos.
Antes de que la muchacha se los llevara arrastrando como si yo fuera un monstruo me dirigí a la mujer.
-Oiga, señora, podría decirme donde vivé el alquimista Hawkeye?-
Claro que no me espere aquella reacción.
El padre de la niña se giro y antes de que este dijera nada, la mujer con una cara de curiosidad me soltó:
-El es-
Yo solo mire extrañado al hombre que me miraba con curiosidad, y tenia de la mano a la niña rubia que tenia un mohín en el rostro. Estaba contrariada.
A decir verdad aquella no era mi idea de Hawkeye. No imaginaba a un hombre casado y con una hija. Además de que era bastante joven, le calculé unos treinta años a lo mucho.
-Ahh… ¿sucede algo muchacho?-
Parecía un hombre sumamente distraído. La niña seguía tirando de su brazo. Aquello me molesto, me había mentido descaradamente¡hasta había intentado mandarme hasta otro pueblo!
-Ahh, no, no. Solo que no me lo imaginaba así… uhmm casado y con una hija-Puse énfasis en la palabra haciendo que la niña enrojeciera.
El hombre pareció confundido.
-Te equivocas muchacho, hubo una sola mujer capas de soportar a este idiota y créeme que no soy yo.-Contesto la mujer mirándolo con cierto desprecio.
Hawkeye rió.
La mujer lo había llamado idiota y lo único que había echo había sido reírse. Definitivamente no era la imagen que tenia de el. Estaba dudando que realmente aquello valiera la pena.
-¿Lo siento pero… por que me buscas?-
Entonces me percate que había olvidado presentarme. Pero la niñita parecía habérseme adelantado y ya le decía entre dientes.
-Es el insistente… papá… el insistente…-
El hombre pareció desconcentrado unos segundos y luego pareció algo incomodo.
-Parece que me recuerda… Roy Mustang… ese es mi nombre.-Era bastante molesto que me llamaran "El insistente" Parecía alguna clase de obsesionado o maniático.
-Si. ¿Acaso no le han llegado las respuesta a sus cartas?, porque nos hemos ocupado de responderlas todas y…
-No, no. Me han llegado su cartas, y le agradezco la molestia, pero igualmente necesitaba conocerlo personalmente, pensé que tal vez si tuviéramos una conversación más directa…
-A menos que sus argumentos hallan cambiado señor Mustang, no creo que los míos lo hallan hecho tampoco…-
Realmente no supe que decir. Pero por alguna razón Hawkeye siguió y agrego.
-Pero ya que te has molestado en venir hasta aquí no sería cortes de mi parte dejarte aquí en la estación sin conocer nada. El próximo tren pasa en tres días. Puedo darte unas horas de mi tiempo, acompáñanos a almorzar.
-¡Pero papá!-
El grito de protesta de la niñita nos sorprendió a todos pero Hawkeye la miro y enseguida le dijo sin una pizca de enfado.
-Vamos, Riza, no hay que ser descortés con la gente.
La niña pareció ir a replicar. Pero una mirada de su padre basto para que callara y asintiera. Aunque su padre no había parecido enfadad en ningún momento.
Sin embargo cuando se pusieron a caminar y yo quise ponerme a un lado de Hawkeye para hablar con el, Riza se interpuso entre el y yo. Y con una mirada sola me basto para saber que yo no le agradaba en absoluto. El resto del camino se la paso hablando de cosas sin importancia sin dejarme colar ni una frase a la conversación.
Ya cuando llegamos a una casa que parecía ser una panadería, la mujer que los acompañaba, la cual luego me entere se llamaba Sally me invito a pasar y al igual que hacia Hawkeye me quite la chaqueta y la deje sobre una silla, Hawkeye acompaño a Sally que parecía estar regañándolo por algo.
Entonces me fije en Riza que estaba parada frente a la silla donde habíamos dejado las chaquetas, tenía una mirada extraña, algo de ira mezclada con frustración. Entonces tomo mi chaqueta y la de su padre y las colgó en un perchero que había en una esquina y donde ella y Sally habían colgado sus suéteres.
Luego se giro y me miro con un odio que jamás imagine ver en mi vida.
Me pregunte si mi error había sido el dejar el abrigo en la silla, o si había sido otra cosa. Pero ya en la estación supe, que si la hija de Hawkeye no aceptaba mi presencia jamás sería alumno suyo.
-Oye… ¿Liza¿Tu nombre es Liza cierto…?
La niña pareció contrariada un momento.
-No… No, RIZA, mi nombre es RIZA… no liza…. Como sea….-
-Bien Riza.-Puse un énfasis en su nombre.-Parece que no hemos empezado con el pie correcto…
-No me interesa.-
Parecía enfadada aún. Pero si me quedaba callado no íbamos a solucionar nada, así que proseguí.
-Bien, pero aún así…
-¡Riza-chan¿Vas a ayudarme..?- El grito de Sally distrajo la atención de Riza, pero aún así dedico unos segundos a lanzarme otra mirada ofensiva. Luego corrió hasta la cocina. Mientras ella entraba Hawkeye salía, ella se detuvo unos segundos para dedicarle una sonrisa a su padre y luego se fue dejándonos solos.
Por primera vez estaba completamente solo con Hawkeye, sin ninguna enana rubia dando vueltas entre nosotros e interrumpiéndonos.
Tenía el rostro de un hombre amable, e incluso hasta algo inocente, el pelo rubio igual al de su hija lo tenia largo y atado en una cola baja. Tenía la nariz aguileña y ojos azules, así que supuse que los ojos de la niña debían ser de la madre, me pregunte donde estaría.
Vestía de manera humilde al igual que la niña, y aunque las ropas se notaban viejas y desgastadas, estaban limpias.
-Lo siento. Creo que mi Riza es algo desconfiada… no es así normalmente. Si la conocieras… en otras… circunstancias, os llevarían bien.-
Claro, si las circunstancias fueran a kilómetros de distancia y sin tener que vernos las caras, pensé algo enfadado aún. Pero decidí poner una de mis mejores caras y ser lo más hipócrita posible.
-Si, claro. Parece una niña… humm… de carácter.-
-Si, es igual a su madre, son sobre protectoras, pero muy dulces si las conoces bien.-
Como si hubiera escuchado que hablaban de ella, se apareció en la salita con dos vasos llenos de jugo, y con hielo. Los dejo sobre la mesa y se marcho casi enseguida. Hawkeye la siguió con la mirada. Una sonrisa como de añoranza se formo en su rostro. Pero casi enseguida dirigió la mirada hacia mí nuevamente.
-Bien Roy, cuéntame de ti.-
-Ah, bien nací en ciudad del este…-
-¿Ciudad del este? Hace años que no pasaba por allí, la última vez… fue hace casi… ocho años… Cuéntame como están las cosas en el este Roy.-
Aunque no me hizo gracia que desviara el tema de aquella manera no pude quejarme tampoco y comencé a responder sus preguntas. Y así me tuvo casi cuarenta minutos.
-Dime¿Eres el hijo de Rod Mustang?-
-No, el Coronel Mustang es mi tío.-
-Ya veo…-
Su mirada se desvió unos segundos y luego cambio por una extraña que parecía hasta recelosa como la de su hija.
-Dime Roy¿quien te dio mi dirección, y te recomendó a mí?-
Dude un poco al responder aquella pregunta. Aunque los rumores sobre Hawkeye eran muchos en Ciudad del Este, acerca de sus conocimientos y demás, no eran sólidos, eran solo rumores. Sin embargo el hombre que me lo recomendó era una persona confiable y sin malas intenciones, sin embargo me había advertido que no mencionara mucho acerca de los militares en su presencia, dijo que no era una institución a la que Hawkeye le tuviera mucho respeto. Por eso evite el tema de la milicia al comienzo pero cuando pregunto por Rod Mustang, tuve que responderle con sinceridad. Y pensé que hablar con el del general no seria algo tan malo teniendo en cuanta de que el me lo había recomendado. Además de que el General siempre pareció una persona a la que nadie podía odiar.
-Ah… un amigo de la familia. El General Grumman, me dijo que le conocía y sabía que sus conocimientos en la alquimia eran sorprendentes. Me dio la ubicación del pueblo y algunos datos para llegar a su casa…-
La cara que puso Hawkeye me parecía desalentadora, no podía decir que estaba enfadado pero no se encontraba a gusto con la actual mención del General. No entendía que podía suceder entre este y el. Grumman era la persona más amable y bondadosa que podía uno conocer. Casi como para decir que no se entendía como había llegado a entrar en el ejercito, con aquel carácter tan ameno.
-Así que al final lo promovieron a general…-
Lo dijo más para si que como comentario, tenia el seño fruncido y la mirada perdida, como si batallara con un recuerdo no muy agradable.
-Lo siento… pero que…- Iba a preguntar por como había conocido al general, pero como era de esperase, cuando la conversación se torno interesante, apareció el duende rubio.
-Ya esta listo, apúrense o Sally se enfadara.-
Estaba toda cubierta de harina, pero tenia una enorme sonrisa en el rostro. Salió disparando hasta otra habitación que parecía ser el comedor.
Yo iba a retomar la pregunta pero Hawkeye ya estaba de pie y su expresión había vuelto a ser la misma despreocupada de siempre.
-Será mejor que nos apuremos, no es nada agradable cuando Sally se enfada…
La comida fue algo extraño para mi, no por la comida en si, que estuvo realmente deliciosa, sino por el ambiente familiar que existía entre estas personas. Riza no se mostró hostil conmigo en la mesa, simplemente me evito olímpicamente.
Fue un almuerzo simplemente encantador. Entre ellos no existían las pulcras y frías normas de la sociedad, que regían a mi familia. Y por primera vez reí y disfrute de un almuerzo.
Al finalizar todos nos movimos a la cocina, donde Riza sirvió café a todos mientras Sally limpiaba los trastos.
-Ten cuidado de no quemarte.- Le recordaba la mujer, o cosa por el estilo, siempre cuidando de ella.
-Roy-kun…-Casi escupo todo el café en la cara a Hawkeye cuando tome un sorbo del brebaje. Me fije en el hombre que tomaba tranquilamente su café. Y luego mire a Riza que sonreía como aguantándose la carcajada.
-Lo siento¿no te agrada que te llame Roy-kun?-La mujer pensó que mi reacción se había debido a sus palabras.
-No, no, esta bien… solo… me eh quemado… ha estado muy caliente.-
La maldita mocosa había vertido al menos medio azucarero en la tasita de café… la muy…parecía que la tregua acababa de terminar…
No se si había sido solo una broma, o de veras había tenido la intención de matarme de un coma diabético.
-Ya… ten más cuidado… ¿quieres agua fría?-
-Si por favor.-Le agradecí a la mujer que lavaba los platos del almuerzo.
-Riza-chan, podrías alcanzarle a Roy…-
-¡NO!-Mire como todos se me quedaban mirando extrañados- No hace falta… yo, yo me serviré…-Tome un vaso y me serví un poco del agua del grifo.
Sally rió con mi comportamiento, no me extraña seguro parecía un loco, y continuó con su interrogatorio.
-Así que… has venido a aprender alquimia con Hawkeye, Roy-kun?
-Si, si el me acepta por supuesto…
Hawkeye no se inmuto al comentario, siguió bebiendo café.
Pero Sally había cambiado su expresión, y tengo que admitir que la mujer me asusto. Y reconocí algo del carácter receloso de Riza en los ojos de aquella mujer.
-Y dime Roy-kun, no pensaras… que… bueno, supongo que le pagaras a Hawkeye por sus servicios…-
A este punto Riza comenzó a prestar total atención a la conversación, Sally me miraba de reojo. Pero Hawkeye no parecía ni inmutado en el tema, parecía totalmente desconectado mientras observaba los dibujos en la taza de café.
La pregunta me pareció brusca, pero ya venía preparado, claro que había esperado hablar ese tema con Hawkeye no con una mujer y una niña tan extrañas. Entonces me di cuanta de que esas dos mujeres eran el muro entre yo y mi futuro maestro. Decidí franquearlas.
-Si, por supuesto. En realidad tengo el dinero conmigo, había pensado en pagarle al mes… y…-
-¿De cuanto hablamos?
Sally me miraba interrogante.
-Bien… había estado pensando en… unos mil marcos…
-¿¡Mil marcos!?-
-S…si…?-
Sally mes sonrió, Riza pareció desconcentrada pero al instante frunció el seño.
-Traías todo ese dinero encima y no fuiste capas de pagarme los huevos que me rompiste¡Eres un tacaño!
-¿Rompió los huevos?-
-Si¡y es tan miserable que prefirió repáralos con alquimia que pagarlos!
-oh, Roy-kun, tendrías que ser más dadivoso…
-Si¡Roñoso!
-… si uno da luego te vuelve devuelto por dos…
- ¡Mezquino!
-Además no valen tanto…
-¡Cicatero!
-A muchas personas se le cría así pero…
- Avaro.
¿Acaso esa niña se había aprendido todos los sinónimos de tacaño¿Pararía alguna vez en su vida?… dudo que le importaran mucho los malditos huevos….!
Hawkeye parecía concentrado en el fondo de la taza de café ahora, y creo que ni siquiera se había percatado de que yo estaba siendo prácticamente lapidado por aquellas dos arpías.
Cuando las dos mujeres estuvieron a punto de dar el golpe final, Hawkeye se paro y se dirigió a las dos mujeres.
-Ya es suficiente, no es amable que intimiden a Roy.
¿Intimidar¿Acaso se dio cuanta de que prácticamente estuvieron apunto de empalarme?
Pero las dos mujeres se callaron al momento. Sally pareció algo ofendida, Riza simplemente se calló y se quedo quieta como buena niña. Seguro… lobo disfrazado de cordero.
-Mira Roy… mi decisión sigue irrevocable… yo… no tiene nada que ver con tus razones o el nivel que tengas en la alquimia. Simplemente tengo mis razones personales para declinar tú oferta. Lo siento, pero tendrás que volver a Ciudad del Este.
No se que expresión se dibujó mi rostro, pero lo que se es que Riza me miró y casi al instante desvió la mirada, como si hubiera sido ella y no su padre quien hubiera tomado la decisión
-Nosotros ya nos retiramos.- Dijo luego de unos segundos Hawkeye. Riza y el se retiraron y se pusieron sus abrigos.-Bueno fue un placer Señor Mustang, buenas tardes Sally.
Riza saludo a Sally con la mano de desde la puerta y me dirigió una pequeña inclinación de cabeza a mi, casi me sonó a una disculpa.
Cuando ambos se hubieron ido. Yo hice ademán de irme también, pero Sally, la mujer de bucles castaños me detuvo.
-No tienes que irte, Roy-kun, además, dudo que sepas donde dirigirte. El próximo tren pasa en tres días Será mejor que yo te guíe un poco.
Asentí y deje que la mujer me guiara nuevamente hasta el salón donde comenzó a secar las cosas que antes había lavado.
-Pues… dime¿que edad tienes Roy-kun?-
-Trece años.
-¡Ya¿De veras? Pareces mucho mayor.
-Si, soy algo alto para mi edad.
La mujer me sonrió, recién entonces me percaté de que era más mayor de lo que aparentaba. Debía tener unos cuarenta años, tal vez un poco más. Pero como estaba constantemente sonriendo, no parecía en absoluto tener esa edad.
-Pues, al menos supongo que querrás conocer el pueblo, no es muy grande pero es un lugar tranquilo y hermoso.
Asentí algo desganado. Pensaba que realmente el viaje no había valido la pena en absoluto.
-Sabes Roy-kun… Hawkeye no es una persona mala o egoísta, pero el y Riza han tenido que pasar por bastantes cosas en los últimos años… y supongo que solo tratan de protegerse entre ellos. No son malas intenciones.
-Ya…
La mujer sonrió.
-Se que Riza te ha jugado una par de bromas…
-¡Así que sabía lo del café!
Ella sonrió y se volteo para seguir trabajando. Yo resople.
-Riza cuida mucho de su padre, pero tiene un corazón enorme. Y creo que tú te lo estas ganado, solo que tendrías que trabajar un poco más. Acaban de conocerse. Y a ti aún te quedan tres días más por aquí.
Se giro y me miro con una sonrisa enigmática.
-Puedo alquilarte una habitación libre que tengo.
Sonreí.
-Supongo que no va gratis para el tacaño…-Murmuré sonriente.
-Si no cuesta no se valora Roy-kun.-Yo me encogí de hombros, el dinero no era un problema para mí.-Pero como se que a ti no te hace falta dinero, vas a pagarme de otra forma.
Otra vez esa mirada.
Trague con dificultad y asentí.
No había nada mejor que conocer al maestro para poder vencer a la alumna. Y por lo visto Sally le había enseñado muchas cosas a Riza.
Yo no tenía ni la mínima idea de lo que me esperaba.
Finalizado el viernes, 19 de enero de 2007 a las 20:47:20
N.A: Hoollisss!!!! Lo eh escrito bastante rápido ¿o no? La verdad nunca se me había dado tan rápido esto de actualizar. Normalmente tardo más tiempo. Aunque tal vez tenga un poco que ver con el hecho de que estoy de vacaciones. - Me pone feliz!!!!
Bueno, primer capitulo visto desde el punto de vista de Roy. Un carácter con algunas pizcas del Coronel que conocemos, pero no el mismo aún.
Y tal vez a Riza la hice bastante… hummm, como decir… ¿dura?...o ¿Sobre protectora…?
No lo sé, pero yo toi feeeeliiizzz con el fic!!!!
Bueno, me han puesto muy, pero muy contenta con sus lindos comentarios, los cuales agradezco en general y voy a pasar a contestar uno por uno. - Beshosss..
espiaplanLo eh subido bastante pronto ¿no? Muchas, Muchas gracias por todo y espero poder seguir manteniendo tus expectativas Mariana1993: Gracias!!! Espero que este también te allá gustado Bexos. VALE BLACK: Muchas muchas gracias, de corazón!!! Y lamento no poder dejarte reviews diarios en tu historia, pero es que mi madre no me quiere poner la banda ancha y por tanto tengo que estar yendo a Cybers para subir los chaps…. ToT mi bolsillo duele… Bue… besos!!! riza-san: - Gracias!!! Lo más rápido que pude!!! NekogirlmorrisJa gracias!!! Y pues si, lo de la ortografía se lo debo todo al corrector automático de Word… soy un desastre en idiomas, y la ortografía no es mi fuerte VoV, por eso elegí bachillerato biológico… - besos y espero que te haya gustado.
- todas ustedes me han hecho muy, muy feliz. Y yo que andaba un poco depre por un fic que publique en la sección Gundam Wing, que no ha recibido ni un solo Review, supongo que se debe a que es una pareja poco común (Un Zechs Noin, para los que conocen) y que además no tiene nada de yaoi, y la sección de gundam parece dedicarse casi en su totalidad al yaoi… ToT ufff….
Ya ven que lo único que necesito para salir adelante son unas pocas palabras, así que a los que aún no dejan ya ven… el botoncito Go…. . jeje…
Besos.
Atte. AnneNoir
