"The Flame Alchemy: El Némesis"

By

AnneNoir


Disclaimer: Todos los personajes, el contexto y la historia originales pertenecen a Hiromu Arakawa y demás compañías con Copyright sobre el anime. Sin embargo, personajes nuevos y la historia aquí presentada es propiedad exclusivamente mía. Soo… si copias un solo pedazo te demostrare todo lo que una persona puede hacer con un tenedor… y mira que soy agresiva… grrrr… ÒwÓ


Advertencias:

-Solo un poco de demencia de la autora mezclado con algunas neuronas muertas…


Notas básicas:

0.-oºo-.0 cambio de escena.

-Entre guiones- Dialogo

-"Entre comillas"Pensamientos.


Recapitulación

El agua sobre la caldera no parece hervir nunca. Y aunque agradezco la tardanza tampoco me agrada. El silencio entre los dos es demasiado incomodo, no me atrevo a dirigirle la mirada, por lo que estoy de espaldas a el, sin embargo siento que el me está mirando, se esta preguntando, todo. Porque, cuando, donde… como.

No puedo contestar sus preguntas hasta aclarar totalmente mis pensamientos, y estos están todavía muy enredados, al menos los más recientes, los de los últimos años.

No se si deba contárselo todo. Hay cosas que preferiría reservar solo para mí. Para mi memoria, sin embargo Roy esta tan involucrado a esto como yo.

¿Cuánto le conviene saber?

¿Y como se si no ha cambiado?

¿Si no ha traicionado la memoria de mi padre?

¿Yo soy su guardiana ahora?

¿O lo es Roy?

Simplemente¿Por que?


Capitulo 5

"Madre, Ella, Elizabeth"


El agua comenzó a emitir el normal burbujeo que avisa que esta por llegar al punto hervor. La tapa de la caldera comenzó a temblar emitiendo un molesto ruido de tintineo, que cortaba el silencio que había entre Riza y yo.

Apagó el fuego y quitó la caldera de la hornalla, luego se dirigió donde estaba el café con el filtro y pasó toda el agua al nuevo recipiente. Mientras dejaba que el café tiñera el agua, aprontó unos bollos que sacó de una alacena. Lo hacía con una elegancia tan asombrosa que parecía deslizarse por la cocina. Me pareció un extraño pensamiento, para el hecho de que solo la estaba viendo servir un poco de café y unos bollos.

Sin embargo los movimientos resultaban lentos y sinuosos, como si intentara tardar el mayor tiempo posible. Me estaba evitando, de forma sutil. Riza no era una persona sutil. Era apasionado y temeraria. Sin embargo era capas de adaptarse a cualquier situación que se le planteara, y aquello ocultaba muchas veces su forma de ser.

Su vitalidad.

Sin embargo en aquel momento no veía nada de aquella vitalidad en sus acciones, o en sus palabras, con las pocas que me dirigió, ni en sus ojos.

Mientras se mantenía ocupada evitaba en todo lo posible mirarme a la cara, pero yo podía observarla desde mi silla junto a la mesa.

Lo primero que resaltaba cuando uno veía a Riza era el cabello rubio mezclado con matices naranjas, casi del color del maíz. Aunque lo llevara corto, se veía que era abundante y sedoso, por que se deslizaba al compás de los movimientos de Riza. El largo flequillo en diagonal solía ocultar sus ojos, pero cuando una ligera y amable brisa o un movimiento preciso apartaban los mechones dorados, la atención olvidaba a los cabellos y uno se hundía en unos mares carmines y profundos. Los ojos de Riza eran unos ojos extraños, dependiendo de la luz podían verse como la sangre que recién salía de la herida abierta, o como la sangre seca. Siempre rodeados por largas pestañas gruesas y oscuras, que proyectaban su sombra hasta sus mejillas de una forma misteriosa. La nariz era pequeña y prácticamente perfecta, totalmente diferente a la de su padre. Las mejillas pálidas solían arrebolarse con facilidad cuando se enfadaba o se cohibía ante palabras atrevidas. Y los labios siempre resaltaban en su piel cual porcelana, eran dos pétalos de rosa, no eran gruesos y no eran finos, eran perfectos se notaban suaves y brillosos, hacían rogar que se abrieran para uno.

Sin embargo yo no me podía permitir pensar esto. Riza era como una hermana para mi, era hermosa indudablemente, pero tampoco era la clase de mujeres con las que yo solía relacionarme. Su figura aun seguía siendo delgada, y aunque sus pechos y caderas se veían más rellenos yo seguía viendo a una niña.

Todavía recuerdo, que durante aquel primer año en que convivimos día a día, buscando gusto, descubriendo defectos, observando detalles, que hicieran que nuestras vidas se acoplaran en alguna clase de relación que permitiera la convivencia armónica, descubría a la par que tanto ella como yo no sabíamos mucho más del mundo que lo que nuestras familias nos enseñaron.

Yo me limitaba a ver la vida entre fiestas y etiquetas, y Riza se limitaba a ver la vida entre su padre y Sally.

Sin embargo los dos nos enseñamos al otro que había algo más.

Y lo hicimos a nuestra propia, y original manera.

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Luego de que Hawkeye comenzó a instruirme, o al menos me dejaba participar de sus trabajos, Riza comenzó también a instruirme de otra forma. Ella ya había comenzado a hacerlo en las ocasiones en las que me llevaba a nadar al río o cuando caminábamos kilómetros hasta un objetivo, o cuando intentábamos subir hasta la copa del árbol más grande que halláramos. Eran juegos. Pero eran lecciones.

Aún así ella, cumpliendo con su promesa de ayudarme a convertirme en el alumno de hawkeye, comenzó a darme pequeños concejos, eran esporádicos y parecían censillos, pero me servían mucho más de lo que podía esperar. Eran como pequeñas piezas de mapa que me ayudaría a llegar hasta mi objetivo.

Recuerdo que otra de las veces en que Hawkeye me permitió entrar en su laboratorio para verlo trabajar (Y en la que tuve que posponer otras de las salidas con riza), estuvimos cerca de seis horas allí dentro, cuando terminamos ya había oscurecido, y ambos nos sorprendimos de no encontrar a Riza en la casa.

Yo pensé en salir a buscarla, ya estaba oscuro y era una niña de siete años. Sin embargo, Hawkeye, me detuvo agregando:

-Ella esta bien, debe estar por llegar.-

Me sorprendió la afirmación, y la tranquilidad en su rostro. Mis padres no solían preocuparse demasiado por mí. Pero mis nanas solían desesperarse cuando yo no aparecía y la noche comenzaba a inundarlo todo. Cualquier padre que se preocupara por sus hijos lo hacía.

Sin embargo Hawkeye me invito una taza de te antes de irme. Hawkeye podía ser un gran alquimista, pero era definitivamente un desastre en cualquier otra cosa, así que mientras yo intentaba tomarme el primer trago del desagradable menjunje, Riza llegó a la casa. Se dirigió a la cocina y puso una cara de sorpresa cuando nos vio, luego dejo un paquete sobre la mesa y afirmó como si nada.

-Ya habéis terminado. Pensé que tardarían más.-

-¿Fuiste con Sally?-Pregunto Hawkeye mientras bebía su te como si nada. Me pregunte como lo hacia.

-Aja. No pensaba aburrirme aquí durante tanto tiempo.-

Me miró de una forma extraña y luego miro la taza en mi mano.

Sonrío.

Ella lo sabía.

Le di una mirada lastimera, buscando piedad en ella, pero por lo visto aún seguía enfadada por haberla plantado y se vengó poniendo en riesgo la integridad de mi estomago.

Sin embargo se paseó por la cocina como si nada. Se de tuvo frente a nosotros dos y se nos quedo mirando con los ojos entrecerrados. Estuvo así al menos tres minutos. Tres eternos minutos, en los que Hawkeye seguía bebiéndose el té, y yo hacía un gran esfuerzo por tragarme lo que tenía en la boca. Me lo paseaba por las mejillas tratando de no centrarme en el sabor agrio del líquido. No sabía si era peor el sabor, o el efecto que causaría en mi estomago. Había comenzado a sudar.

-Bien, ya podéis dejarlo.-Dijo cerrando los ojos y suspirando luego de que paso aquel tiempo. Yo no entendí al comienzo, pero Hawkeye se adelanto dejando la taza sobre la mesa.

-Ah! Pensé que nunca lo dirías…-Murmuró el padre de Riza mientras se pasaba una servilleta por los labios. La taza estaba vacía.

Sin embargo no pude soportarlo más y termine escupiendo la tizana dentro de la taza. Los dos rubios se me quedaron mirando.

-¿No te ha gustado el te que prepara papá?-

Hawkeye me miraba con una mirada extraña. Y Riza tenía la mirada más asesina que en mi vida hubiera visto.

Lo hacía adrede. Ella sabía que no podía darme el lujo de ofender a su padre, así que me ponía entre la espada y la pared. Si le decía que no me gustaba corría el riesgo de ofenderlo, pero si decía que si me gustaba, riza saltaría exigiendo que lo demostrara tragándome toda la taza, lo cual pondría en riesgo mi vida, en una muerte por intoxicación.

-Ahh… Bueno… pues…-

-¡Contesta!-Exigió la rubia.

-Ya Riza… no le martirices… todo el mundo sabe que mi te no es un manjar…-

¿Un manjar¡El veneno para ratas era un majar comparado con esto!

Riza soltó una risotada y me miró divertida. Luego miró a su padre y le tiró suavemente de un mechón de cabello que se escapaba de la coleta.

-No. Papá, todo lo que llega a tus manos y no tiene que ver con la alquimia, termina siendo un atentado contra la vida humana. Definitivamente no sabes hacer manjares.-

La sinceridad, es una característica de los niños. Sin embargo la sinceridad en Riza era innata, y algo que perduraría en el tiempo. La cruda sinceridad, o la cruel sinceridad. Y era algo que había aprendido de Sally. Sin embargo eso agradaba y divertía a Hawkeye, pronto descubrí que el hombre era prácticamente imposible de ofender. Siempre y cuando la acusación fuera cierta, por supuesto.

Y definitivamente la cocina no era un don de mi maestro.

-Sin embargo, yo he venido a salvarles, con algo de ayuda de Sally.-Soltó Riza mientras desenvolvía el paquete que había dejado en la mesa.-Sally va a ir a quedarse a casa de Sofí, esta noche, así que me ha dicho que tienes que dejar a Roy quedarse en casa, ya que ella no volverá hasta mañana. Me ha dado toda esta pasta para que preparara hoy en la noche. ¿No ha sido amable?-

Bien, yo me había quedado en la parte "…tienes que dejar a Roy quedarse en casa."

Así que me iba a quedar en la casa de Hawkeye... O iba a dormir a la intemperie. Ya que por como era Sally, debió haber blindado todas las entradas de la casa por dejarla sola una noche.(Al santo de que, siempre me pregunte. Ese pueblo no tenía más de ciento cincuenta personas… se conocían hasta el nombre de cada perro del lugar…)

Sin embargo hawkeye asintió.

-Supongo que puede usar la habitación de arriba. ¿Verdad?-

-Si… siempre y cuando no le importe lidiar con algunas arañas y un par de ratones… sabes hace mucho que no limpio esa habitación…-

Bien, estaba totalmente fregado.

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La cena fue tranquila, dentro de los cánones de "Tranquilidad" de aquella casa. Sin embargo, al menos Riza no metió nada extraño en mi plato ni intentó servir nada diferente a al agua en mi vaso. Hawkeye lució impaciente durante toda la cena, no obstante Riza no dio signos de preocuparse por esto. Al contrario, parecía hacer las cosas más largas para impacientar aún más a su padre. Cuando los tres hubimos terminado, Hawkeye hizo ademán de retirarse, sin embargo la vos de Riza lo detuvo.

-Iba a preparar chocolate caliente ¿No quieres?-

-Hum…-

Hawkeye no llego a decir nada más por que Riza ya se había girado y comenzado a lavar los trastos a la vez que agregaba con voz resignada:

-Esta bien, no importa. Te lo subiré.-

-Gracias…-

Pero aunque fue cortes no agregó nada más haciendo que quedara un silencio incomodo en la habitación al retirarse.

-Yo si quiero chocolate.-Añadí para terminar con la mutis que invadía la habitación.

Riza suspiró y agregó con una voz irritada:

-Ya lo se…-El tono me indico que aún no me perdonaba el plantaso de la tarde.

Para parecer un poco más cortes la tome en brazos y la aparte de la pileta mientras la sentaba en una silla.

-Estoy impaciente¿Ya puedes ir preparándolo? Yo terminaré con esto.- Añadí mientras ponía las manos debajo del grifo abierto.

Riza me sonrió.

Eso significaba que estaba perdonado.

-¡Pero eso no significa que te perdone!-Añadió volviendo a su gesto hosco, y sacando los ingredientes para el chocolate de la alacena.

Bueno, tal vez no.

Pero estaba a punto de conseguirlo.

Cuando termine de lavar los platos, Riza había terminado de servir el chocolate, me sorprendió encontrar solo dos tazas servidas.

-Oye… ¿no me has hecho chocolate? Pensé que ya me habías disculpado.

Riza me miro extraña pero dijo.

-Claro que te ha hecho ¿no lo ves?

-Pero son solo dos…

-Ah!-Riza me miró y sonrió.-No le eh echo a papá. Si no se queda con nosotros no se lo merece. Además de cualquier manera ya debe haberlo olvidado, siempre lo olvida todo cuando se pone a trabajar.

-¿A trabajar?-Le pregunté extrañado.

-Oh, si. El prefiere trabajar en las noches, dice que es más tranquilo. Y seguro también es, por que yo ya me encuentro dormida y el puede estar tranquilo de que no lo interrumpiré.-Ella se sentó en la mesa nuevamente con su taza entre las manos mientras hablaba.-Se queda hasta muy tarde y luego duerme hasta tarde al día siguiente… a menos que tenga algo importante para hacer.-

Yo me había sentado a su lado esta vez, pero me gire para poder mirarla a la cara mientras hablaba, ella solo miraba la taza.

-Pero con migo siempre ha trabajado en las tardes…-le solté.

-Si, lo hace por ti.-

Eso me sorprendió, y le pregunte aturdido:

-¿Por mi?

-¡Claro!-Me afirmo girando el rostro y sonriéndome con felicidad.-Mi padre hace esos experimentos solo para ti… son tus lecciones Roy. ¿O acaso no te habías dado cuenta? Mi padre hace mucho que te ha tomado como su aprendiz. Y te lo has ganado a pulso…-

La miré anonadado.

Tendría que haberme dado cuanta. Los experimentos que hacía con hawkeye, eran complicados para mi que recién aprendida. Sin embargo para el propio Hawkeye resultaban muy censillos. Tendría que haberme dado cuenta de que un alquimista tan avanzado como Hawkeye, no malgastaría su tiempo haciendo descomposiciones tan básicas, si no lo hiciera por algún motivo especial.

El siempre me corregía y hacía las cosas casi automáticamente, se las sabía de memoria.

Me recomendaba libros como concejo, pero luego de que yo los leía me hacía prácticas de estos.

-Ya veo…-Revolví el chocolate y tome un sorbo largo. Era delicioso.-Uhmm… supongo que también, tengo que agradecértelo a ti…

-De nada.-Me respondió sonriente y aceptando su parte en el proyecto.-Ven…

Me pidió mientras se ponía en pie.

La seguí con la taza en la mano, ella también llevaba la suya. Antes de subir por las escaleras, que era lo que ella me indicaba, me fije que la puerta del laboratorio de Hawkeye estaba cerrada, pero además habían dibujados unos círculos en tiza sobre esta.

-Son para protección. Las puertas solo pueden abrirse desde adentro, lo que significa que nadie lo interrumpirá.-Me aclaro riza.-No se que significan.

-No son círculos de transmutación.-Aseveré yo, o al menos no los había visto jamás en mi vida, siquiera podía reconocer signos en ellos.

Riza no dijo nada y comenzó a subir las escaleras.

Ya había subido antes a la planta superior, cuando me dirigía a la biblioteca, que era la primera habitación. Sin embargo Riza siguió por el pasillo. Había tres habitaciones más. Supuse que dos serían los dormitorios de Riza y Hawkeye-san, y la otra… ¿Otra habitación?

Sin embargo Riza continúo caminando. Luego de pasar las cuatro habitaciones, el pasillo doblaba y continuaba a la derecha. Había otra habitación más al fondo. Riza la ignoro completamente, y me señalo el techo. Había una trampilla.

-¿Puedes abrirla?-

Aunque tenía una altura considerable tuve que dar un para de saltos para dar con la argolla, y cuando tire de esta la trampilla se abrió con un crujido molesto y algo de polvo me callo en la cara. Estire la escalera que había en la puerta de la trampilla y miré a Riza, pidiéndole permiso.

-Vamos.- Riza subió antes que yo a la trampilla haciendo equilibrio con las dos tazas en las manos. Una vez arriba vi su cabeza aparecer.

-¡Vamos! Sube…-

No esperé y con algo de inseguridad comencé a trepar la escalera. Cuando llegué hasta arriba del todo, me sorprendió que una extraña iluminación plateada se centrara en un círculo. Donde yo estaba todo era oscuro, todo era oscuro, lo único que se veía era la luz plateada haciendo un círculo en la habitación.

Riza estaba en el centro del círculo, y sonreía.

-¡Ven!-exclamo con alegría.

Me acerque algo cohibido. Como si me estuvieran permitiendo la entrada a algo demasiado profundo, íntimo.

Riza me lo confirmó. Al ver que yo no me acercaba fue y me tomo de la mano, me jalo hasta que yo también estuve bajo la luz plateada. Entonces ella miro hacía arriba invitándome a que lo hiciera también.

Era maravilloso.

Era un enorme vitró, descansando en el techo de aquel altillo. Estaba enmarcado en metal plateado también, que yo imagine sería plata. Y tenía algunas formas dibujadas y labradas en esta pero no les preste mucha atención, había algo mejor.

El cielo.

Nunca en mi vida vi el cielo de aquella manera, la luna no era llena aquel día, pero la luz era tan fuerte que no podía imaginármela mejor.

-¿Te gusta?-

-E-e… es… maravilloso…-Y sentí que la palabra era un insulto para aquel espectáculo.

Riza me dio mi taza.

-Tómatela ahora o ya estará demasiado fría para luego.-

Asentí y me termine lo que quedaba de un sorbo. Pero no podía dejar de mirarlo. Riza se recostó en el suelo boca arriba, y yo le imité. Era más cómodo y además era más hermosa la vista.

-Dependiendo de la hora puedes ver distintas constelaciones… y además los días de luna llena a la media noche exacta, la luna queda exactamente en el centro.-

-¿Lo hizo tu padre?-

-No lo creo. Siempre ha estado aquí, además a mi padre no le agrada este lugar, en realidad me ha prohibido subir, pero no puedo obedecerlo.-

-¿Prohibido?-

-Hay cosas que ni yo puedo entenderle. Tal vez le recuerde a ella… tal vez este lugar era suyo.-

La miré extrañado. No entendí a quien se refería.

-¿Ella?-

Riza calló un rato y se mordió el labio, como arrepintiéndose de haber dicho algo incorrecto.

-¿Tu madre…?-Me atrevía a preguntar

Ella abrió mucho lo ojos, pero no me miró. Luego empezó a hablara, como una autómata.

-Yo no lo desobedecería si no fuera importante. No lo haría. Pero el no entiende que yo lo necesito. Cuando me despierto de noche por una pesadilla o cuando me siento muy triste… necesito este lugar… es abrasador. Son como aquellas manos y aquellos labios. Y… y ella, no se si el y yo hablamos de la misma persona. Yo no recuerdo. Pero lo que el me cuenta no me dice nada. La persona… Si me quedo dormida en este lugar, tengo sueños hermosos, de una voz suave, caricias, canciones, palabras… y… y un rostro. Pero no recuerdo. Se que lo vi, se que oí esa voz y sentí las caricias, pero no recuerdo como eran. Es tan extraño que a veces me desespera y me gustaría simplemente no recordar nada. Pero siempre vuelvo aquí. Y… y no me importa. Espero algún día recordarlo. Recordar por que esto esta bien así.-Se toco el cabello con las manos inconcientemente.

Yo no supe que decirle, solo me quede callado escuchándola.

Tampoco me atreví a mirarla.

Por que yo sabía que estaba llorando.

Silenciosamente.

Y sin embargo… Sin embargo, no supe como consolarla.

Debieron haber pasado al menos dos horas, cuando sentí que ella se aferraba a mi camisa, fui a decirle algo… pero estaba dormida. Profundamente.

Y aunque aún había rastros de llanto en su rostro, en ese momento sonreía.

Estaba seguro de que ella estaba soñando, con aquella mujer. Que tal vez no fuera su madre, tal vez no lo fuera. Pero para Riza era suficiente.

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Me desperté de golpe, al sentir que me daban bofetadas en la mejilla. Abrí los ojos lentamente y vi los ojos de Riza, preocupados.

-¡Vamos¡Levántate!-

-¿Eh?-Estaba bastante aturdido. Y me dolía el cuerpo. Si, bien. Me había quedado dormido en el piso.

-¡Que te levantes!-Me volvió a ordenar, con cierta desesperación en la voz.

-¿Que sucede?-

-¡Mi padre, idiota! Si nos descubre aquí arriba olvídate de convertirte en alquimista.-No se si lo dijo en serio o solo para que yo reaccionara. Pero que le funciono le funciono. Al instante yo estaba de pie.

-¿Que hora es?-

-Deben ser las cuatro o las cinco, aún no amanece…-

-Oh, mierda, seguro ya lo sabe.-

-No… si lo supiera ya nos habría echo bajar.-

Yo no conocía a Hawkeye enfadado, ni siquiera me lo podía imaginar, pero tampoco quería hacerlo.

Así que seguí a Riza lo más rápido posible. Bajamos del altillo con un sigilo de verdaderos espías, y cuando subí la puerta trampa de nuevo y esta crujió levemente nos quedamos paralizados por un segundo, agudizando el oído. Y luego suspiramos de alivio cuando decidimos que nadie nos había escuchado.

Riza caminaba con un sigilo y una orientación envidiable, para el hecho de que estaba todo totalmente oscuro. Supongo que en parte era por conocer el lugar como la palma de su mano, a fin de cuantas, siempre había sido su hogar, y por lo que me contó seguro había echo esto muchas veces, sin embargo, ya sabía yo que Riza tenia una habilidad especial para orientarse en la oscuridad, y una vista envidiable.

Recién entonces recordé toda la conversación que habíamos tenido hacía unas horas. En el momento en el que estuvimos allí, todo lo que ella decía me parecía totalmente congruente, había comprendido sus palabras de una manera demasiado intima. Pero parecía que esa magia había desaparecido, ya que cada vez tenía más preguntas acerca de lo que Riza acababa de decir.

Me pregunte si aquello tendría algo que ver con el círculo.

Aunque también podría haber sido la luz de la luna y todo aquel chocolate caliente…

Riza me saco de mis pensamientos indicándome una habitación, Era la última del pasillo principal. Es decir, la primera desde donde veníamos.

Riza abrió la puerta con sigilo, y me hizo entrar con ella.

Estaba totalmente oscura.

-¿Que estas haciendo?-le pregunte cuando la oí revolotear por la habitación revolviendo cosas.

-Busco una vela…-

Me di cuenta que las había encontrado cuando un chasquido propio de un fósforo de oyó y una leve luz amarilla nos iluminó.

Había encontrado fósforos pero no velas.

-¡Rápido, ayúdame a buscar!-

No había velas. Pero en un estante, encontré un farol extraño.

-¡Aquí¡Dame los fósforos!-riza me los lanzó mientras la última llama se extinguía del fósforos que sostenía entre las manos.

A tientas encendí otro y lo acerqué al farol, cuando se encendió, me sorprendió ver las sombras que se reflejaban en las paredes, eran dibujos de soles y lunas, aquel farol era una veladora.

-¿Es tuya?-

-No-Lo dijo restándole importancia.

Dudaba que aquello fuera de Hawkeye, así que por lógica tendría que ser de Riza.

Aún así no insistí.

-Aquí te quedaras. ¿Esta bien? Mi padre debe seguir en el laboratorio aún.

La habitación era enorme, y al contrario de lo que dijo riza aquella noche, estaba muy bien cuidada. Estaba limpia y ordenada. La cama en el centro de la habitación no tenía sabanas, pero al instante riza dejo un juego sobre la cama de dos plazas. Blancas, pulcras, y dobladas.

Aquello estaba muy bien.

Lo único que había de más eran unos pares de cajas en un rincón de la habitación. Había un armario y un par de ventanas cerradas.

Riza abrió los postigos, pero dejo el cristal cerrado, ya estábamos en diciembre y estaba frió.

-En el armario hay más frazadas por si te da frío.-

Asentí y la vi salir de la habitación con un "Buenas noches" apagado. Solo por curiosidad la miré y vi que se detenía al borde de las escaleras, mirando hacía abajo antes de darse la vuelta y dirigirse al cuarto que estaba siguiendo al mío a un lado de las escaleras. Así que deduje, que el que estaba frente al mío debía ser el de Hawkeye, ya que el que estaba frente al de Riza era la Biblioteca.

No pude dormirme pensando en todo lo que Riza había dicho. En la casa jamás había visto ninguna foto de alguna mujer. Nadie hablaba de la madre de Riza. Ni siquiera Sally.

Y Riza me decía no recordarla.

Sabía que aquello no era un tema de mi incumbencia. Pero no podía evitar sentir curiosidad, aquella mujer, la esposa de Hawkeye, la madre de Riza.

De repente extrañas imágenes me vinieron a la mente. Había estado soñando algo antes de que Riza me despertara… pero no recordaba que… Había una sensación calida.

No pude dormir en todo lo que me restó de noche, y tampoco pude recordar aquel sueño, solo la sensación.

Luego de haberme revuelto toda la noche entre sabanas, solo se me ocurrió que realmente no había soñado nada y era mi imaginación jugándome bromas.

Pero aquello ni yo me lo creí.

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En la mañana me levante sin haber pegado el ojo, al oír unos ruidos en el pasillo.

Amanecía.

Salí de la habitación y vi la puerta de la habitación de Riza abierta. Me asomé con sigilo y descubrí a Hawkeye enfrente de la Riza.

Riza estaba desparramada en la cama, vestía un camisón blanco y largo, el camisón de una niña. Y creo que fue la primera vez que la vi vestida como una niña. La mayor parte del tiempo se vestía como un niño, con pantalones holgados y remeras grandes. Jamás la vi con una falda. Tenía el cabello alborotado y las manos en una posición extraña, y había pateado las frazadas lejos de ella.

Hawkeye estaba sentado en la pared opuesta a donde estaba la cama de Riza, lucia ojeroso y cansado. Pero absorto en la imagen que tenía delante. Como si fuera la primera vez que viera a su hija. Riza se movía inquieta entre sueños. Entonces pareció percatarse de mi presencia y me miro con una mirada que yo hubiera jurado que guardaba recelo. Sin embargo parpadeó y miro hacía otro lado.

-No me di cuenta de que estabas aquí…-

-Yo… lo siento…-No sabía que decir.

-Oh, no esta bien… seguro te eh despertado, lo siento.-Hawkeye se levanto con cierta dificultad y se aproximo a la cama de Riza. Mientras le ordenaba las sabanas comenzó a hablar.

-Hay veces que no se como es que es una niña tan buena e inteligente… siempre la eh descuidado mucho. No me comporto como el padre que tendría que ser, me apoyo en ella, le pido consejos, y no le dejo ser una niña, tanto así que hay veces que la confundo con un adulto… pero en estos momentos me doy cuenta de que no lo es. Sin embargo también se que ya es tarde para hacerlo diferente. Tengo que agradecer que Sally se ocupe de ella tan bien, y que se comporte como un adulto para ella.-Suspiro cansinamente mientras ponía una mano en la frente de Riza, le ordeno el cerquillo a un lado de la cara y delineo el rostro redondeado en un circulo perfecto.-Aunque se que ella tampoco quiere que la trate diferente… hay veces que no se… no se si hicimos bien. Yo le dije que no era necesario pero igual lo hizo, y no nos dimos cuenta de que era Riza la que tendría que haberlo decidido y no nosotros… Tu la cuidarías mejor que yo… tal vez… por eso, ella…-La besó en la frente y se levanto. Sonrió de costado.-Lo siento, no debí haber dicho esto, estoy aburriéndote.

Yo no sabía que decir.

Riza volvió a revolverse y las mantas volvieron a caer a un lado. Hawkeye se rió.

-Vamos, dejemos de molestar aquí, que sino se pondrá de muy mal humor.-

Me hice a un lado para que el saliera y cerrara la puerta con sigilo.

-Creo que dormiré un rato…-Y se dirigió al cuarto frente al mío.

Me quede parado un tiempo frente a la puerta de Riza. Cuando fui a bajar las escaleras, la puerta se abrió y Riza me miró aún vestida en camisón. Luego miro hacía la habitación de su padre.

-¿Ya se ha acostado, cierto?-Asentí.

Riza miró la puerta y se llevo una mano a la frente, pero enseguida la uso para acomodarse los cabellos.

-Humm… ya son casi las ocho ¿no?

Asentí preguntándome si Riza había estado fingiendo que dormía mientras su padre hablo conmigo.

-Tendrás que apurarte, Sally ya debe estar enfadada por tu retrazo.

Asentí algo miserable ante tales palabras.

Mientras la ayudaba a preparar algunas tostadas para el desayuno, se me ocurrió abarcar el tema del altillo.

-Oye… Riza… acerca de lo que me dijiste anoche…-

-¿Que cosa?-Ella seguía ocupada en la preparación del café para su padre.

-Pues… tú sabes, lo de los sueños y…-

-¿Eh?-Ella me miró extrañada.- ¿Te dije algo mientras dormía?

-No, me refiero a cuando estábamos debajo del… en el altillo.-me corregí.

-Humm, seguro te he hablado dormida, tu sabes. Estaba tan exhausta que me dormí en seguida¡y casi pasamos allí toda la noche!

Aquello era una broma.

-No. Antes de quedarte dormida, me hablaste de tu madre y de…-

-¡Yo nunca hablo de ella!-El grito me sorprendió. Estaba apretando los dientes y evitaba mi mirada.-Yo no te he dicho nada…-Susurró luego, casi como una disculpa.

-Esta bien.-Me callé y seguí con lo mío. Con el correr de la mañana olvidamos el incidente y seguimos hablando de cosas sin trascendencia. Pero yo seguía sintiendo que la curiosidad, y una gran duda acerca de todo aquel embrollo.

Cuando calló la tarde, y sally me estuvo castigando doblemente por haber llegado tarde, Hawkeye paso a buscar a Riza, ya que el había estado haciendo unos trabajos que le encomendaron.

Cuando me vio, me saludo y hablo como si no me hubiera visto en todo el día.

Obvió por completo el encuentro de la mañana.

Entonces me di cuenta de donde había sacado Riza aquella capacidad para actuar. Tanto Riza como su padre escondían las cosas que parecían no convenirles. Y me pregunte si fue una casualidad que ambos hubieran sido tan expresivos conmigo el mismo día.

Comencé a sospechar que aquella conexión de la que tanto se mencionaba, iba más allá de la confianza que se sentían.

Pensé en preguntarle a Sally, pero tan solo sacaba cualquier tema relacionado a la madre de Riza, a Hawkeye o aquella relación especial con riza, desviaba el tema o me daba vueltas o respuestas sin ningún contenido, y era una experta.

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Durante las navidades de aquel año tampoco llegue a mucho más, hubo demasiadas cosas que me distrajeron. Hawkeye comenzó a enseñarme cosas más extensas y complicadas, y estas veces ya me trataba como un alumno. Me exigía cierta entrega, que yo cumplía gustoso. Por lo que Finalmente para las navidades yo ya había dejado de trabajar con Sally para poder dedicarme al cien por cien a los estudios.

Riza estuvo enfadada con migo durante todas esas fechas.

Por dos razones.

La primera era por que en navidad se entero de que mi cumpleaños había sido cuatro días atrás y yo no se lo había dicho. Aún así, ella y Sally me hicieron dos tortas de cumpleaños, una me la aventaron por la cabeza, repito se enfadó MUCHO, y con la otra me hicieron soplar las velas y pedir tres deseos, Mientras Mirielle y Hawkeye se aguantaba la risa con muy malos resultados al verme con toda la cabeza llena de crema y restos de biscochuelo. La segunda razón fue que para navidad yo le regalé una muñeca.

Claro, debí haberme imaginado que aquello que hubiera sido motivo de alegría para un niño cualquiera, resulto una ofensa para Riza Hawkeye. Lo cierto es que la muñeca, que era una con largos rizos negros, termino con el cabello tan corto como el mío y un cartel alrededor del cuello que rezaba: ROY MUSTANG. Y lo peor fue que la colgó en la entrada del pueblo.

La gente me fastidió con aquello durante semanas, simplemente fui el bufón del pueblo. Y Ni hablar de cómo me cargaron Mirielle y Sally durante aquellos tiempos.

Antes de que terminara el año, pude presenciar una de las peleas más extrañas de mi vida: El cumpleaños de Riza.

Mirielle me contó, que todos los años ocurría lo mismo, Sally y Hawkeye discutían por el día del cumpleaños de Riza.

Según Sally Riza cumplía años el 31 de diciembre, pero según el padre de la niña el cumpleaños era el 1º de Enero.

El lío por lo visto había sido que riza nació en un horario cercano a la media noche. Según Sally, que había estado con la madre de Riza durante el parto, la niña había nacido a las once de la noche y cincuenta y ocho minutos del treinta y uno de diciembre de 1889. Pero la versión de hawkeye era que la niña había nacido exactamente a la media noche, y por tanto su nacimiento había sido el primero de enero de 1890.

Como jamás llegaban a un acuerdo a Riza la felicitaban los dos días, pero como el treinta y uno se festejaba fin de año, Sally terminaba accediendo a hacer la fiesta el primero, aunque era una tradición que en el momento en el que se deseaban año nuevo, también felicitaran a Riza por su cumpleaños al mismo tiempo.

Le pregunte a Riza cual creía que era su cumpleaños y ella me soltó:

-El treinta y dos de diciembre.-Luego se rió.

Supongo que lo decía en broma, pero al fin de cuentas resultaba coherente y loco, ya que ella no había nacido ni el primero ni el treinta y uno, por lo visto. Por cierto, le regale una honda para su cumpleaños, pretendía ser una burla, pero me la termino agradeciendo más de cien veces. Aunque claro Sally y Hawkeye estuvieron bastante enfadados por esto.

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Los meses siguieron pasando y para finales de febrero yo me traslade definitivamente a la casa de los Hawkeye.

Las dudas acerca de la madre de Riza volvieron a surgir, y una tarde en que me había quedado atendiendo de favor a Sally la panadería junto a Mirielle, mientras ella y Riza salieron a hacer unas compras, se me ocurrió que tal vez la sobrina de Sally pudiera saber algo. Así que cuando la tienda se vació de clientes la aborde.

Mirielle me pregunto por que preguntaba.

-No lo se… supongo que por curiosidad.-

-Si, es un tema curioso.-Asevero ella. Pensé que iba a empezar a evitarme al igual que su tía pero siguió hablando en un tono más bajo, como si fuera algo de lo que no se debía hablar.-Yo no se mucho, pero recuerdo algunas cosas. Yo tenía seis años cuando llegaron al pueblo…

-¿Quienes?

-Hawkeye y su mujer por supuesto¿no estamos hablando de eso?-

-Ah, si claro… pero pensé que ellos habían vivido aquí desde siempre.-Pero entonces recordé que Hawkeye parecía conocer a mucha gente del este, así como el hombre que me lo había recomendado.

-Bien, recuerdo que cuando llegaron ella ya estaba embarazada…

-¿De Riza?-

-Si, tenía una panza grande, debía tener ya unos seis meses. Sally volvió con ellos…

-¿Sally¿Tú tía?-

-Si, ella se había ido, junto con su marido unos cinco años antes a ciudad del este…

-¿Con su marido¿Estuvo casada?

-Lo está.-Aquello me sorprendió aún más.

-Su nombre es Tim Marcoh, era un hombre muy amable, un medico. No recuerdo nada de El, eso es lo que dice mi madre, dijo que también era un alquimista.

-Pero Sally siempre dice llamarse Sally Albert.

Mirielle asintió.

-Ella jamás dejó su apellido de soltera, sabes como es Ella, tan independiente…-Suspiro de una manera ensoñadora.-En fin, después de esos cinco años, volvió sin su marido y con una pareja joven y que esperaban a un hijo. Jamás dijo por que Tim no volvió con ella, pero aseguró que estaba bien. No creo que se hallan separado voluntariamente. Ella parece esperarlo siempre. Pero nadie dice nada…

Bien, Recuerdo que la casa donde vive Hawkeye había sido comprada un poco antes, nadie se esperaba que fueran ellos los que la compraran, lucían bastante humildes… aunque Sally me dijo que la casa había sido un regalo de "bodas"…-Puso énfasis en la ultima palabra y luego me explico.-Ellos no estaba realmente casados por lo que se… pero son solo comentarios…

-¿Cómo era ella? Quiero decir… la madre de Riza…

Mirielle me miro un rato y entrecerró los ojos.

-Bueno… recuerdo que era una mujer extraña, parecía de los pueblos del este, los que están en el desierto del este… tenía una tez algo bronceada de más, tu sabes… de color café, y el cabello oscurísimo, Riza se parece mucho a ella en cuanto a las facciones… ¡y los ojos! Los ojos eran exactamente iguales, rojos, un color muy extraño. Sin embargo Riza tiene un mayor parecido a Hawkeye, tú sabes, el color del cabello y de la piel.

En algún momento yo había oído hablar de aquellos pueblos del este, seguramente a mi tío los abría mencionado, tenían algunos roces con los militares. Le preste atención a Mirielle nuevamente que seguía hablando.

-Era amable, aunque algo reservada… no recuerdo que se relacionara con mucha gente, mi madre solía decir que era una persona demasiado callada, casi arisca, pero Sally lo negaba completamente, siempre afirmaba que era una persona dulce y tierna, aunque algo tímida… Ellos no solían venir demasiado al pueblo tampoco, en realidad la mayor parte del tiempo se las arreglaban en su casa, Sally les solía hacer las compras y esas cosas, al menos durante los meses del embarazo. La cuidaban mucho, Hawkeye y Sally, supongo que sería por que era una mujer de contextura frágil, se que el parto la afectó bastante. Durante los siguientes años ella empeoró mucho, el medico que debía venir desde la otra ciudad en esa época había veces en las que se quedaba en su casa un tiempo para ver que ella se repusiera correctamente, no se que era lo que le pasaba o la razón por la que murió. Solo se que un día, un día… bueno pues nos avisaron… del funeral-

Me sorprendió la forma en la que lo dijo Mirielle, realmente parecía afectada con el comentario. La sentí soltar una risita, y le vi los ojos algo acuosos.

-Fue hace cuatro años… mi madre me llevó. Recuerdo que todos estaban tristes, pero la desolación y la tristeza que tenían mi tía y Hawkeye, era abrumadora… jamás vi a mi tía tan triste, ni siquiera cuando nos dijo que Tim no volvería al pueblo.

-¿Y Riza?-Me atrevía a preguntar, no la había mencionado en todo el tiempo.

-Bueno… Riza recién había cumplido los cuatro años… no se si lo entendía, no se si ahora lo entiende, jamás nadie habla de ello, y Riza parece creer que no tiene madre… pero ese día, pues… solo la recuerdo de pie junto a su padre y a Sally, estaba vestida con una faldita negra y una camisita blanca, y llevaba el pelo recogido en una trenza larguisima…

-¿El cabello largo?-

-Si, creo que se lo cortaron ese mismo día por que ya al otro día lo tenía tan corto como lo conoces, pero siempre recuerdo que lo tenía tan largo y preciosos… en fin no es eso lo que quieres saber… no lloraba, no creo que lo entendiera en absoluto, pero tampoco preguntó por ella en ningún momento, ni siquiera los días después…

-¿Cual era su nombre?

-¿El de su madre? Pues Elizabeth… así la llamaban Elizabeth Hawkeye…

-¿Pero, su apellido de soltera…?

-Ah, no lo se. Creo que siempre uso Hawkeye. No sería nada extraño, además por lo visto debían estar peleados con su familia, ningún familiar vino al entierro. Nadie. Bueno, si vino una persona pero no creo que fuera familiar, vino unos meses después, pero tampoco fue a hablar con Hawkeye… si habló con mi tía, y ella nos dijo que era un viejo conocido de ciudad del este… era un hombre grande y rubio, y tenía unos ojos dorados muy extraños… ¡era muy guapo!-Me soltó de repente.-Je! Creo que su nombre era… humm Elric… algo Elric era un nombre complicadísimo y largo…. No lo recuerdo bien.

Elric, Tim Marcoh, Elizabeth Hawkeye. Muchos nombres para una sola tarde.

Aquello era extremadamente curioso, pero también me daba mala espina. Había algo allí que no concordaba, algo fuera de lugar.

-¿Y bien como atendieron mi tienda?-Sally llegó seguida de Riza, que sonreía.

-¡Todo bien¡Pero ahora Roy y Yo nos tomaremos un descanso, tú sabes tenemos que conocernos mejor¡Y desde que ya no trabaja aquí pues ya no nos vemos tan seguido¡Hay que saber cuidar las relaciones!-

-¿Rela… que?-Sentí que me tiraban del brazo.

Mirielle me arrastró fuera de la tienda, y pude ver una mirada asesina en Riza… la que me esperaba…

-¿Pero que demonios de pasa?-le pregunté a Mirielle.

-Cállate y camina, te mostraré algo interesante…-

Me hizo caminar un buen tramo hasta que llegamos a una extensión bastante desolada, un cementerio.

-¿pero que…?-

Me arrastró un tramo largo hasta que llegamos a la parte más olvidada del lugar, estaba bastante apartada. Me paró frente a una tumba y me la señaló.

-¿Que¿Que quieres decir…?-Me callé y no pude dejar de observarla. No tenía ni nombre ni fechas… solo era una piedra en el medió de la nada.

-¿Por que no tiene nombre¿Es la…?-

-Si.-Me confirmo mis sospechas y luego continúo hablando.-No se por que, pero nadie quiere preguntar, nadie sería tan cruel de recordarle a un viudo a su querida mujer…-

Observe un poco más y note un pequeño grabado en el centro, un círculo de transmutación. Una estrella de ocho puntas, o más bien cuatro triángulos superpuestos: el del agua, el del fuego, el del aire y el de la tierra. Juntos formaban el símbolo más común de la alquimia: el de la creación.

Pero envolviéndolo, estaba otro signo muy conocido un ovalo sin base, y con dos líneas a los costados surgiendo de cada línea inconclusa: La muerte.

Todos los opuestos.

-¿Estas bien?-Asentí.

-Lo siento es que…

Mirielle me estaba mirando de una manera extraña, entonces sentí como me acorralaba contra la lapida y acercaba su rostro al mío. Pero tan rápido como lo hizo se separó nuevamente.

-No puedo. Es un cementerio, no quiero que nuestro primer besos sea en un cementerio… es muy poco romántico…-

-¿Nuestro QUE?-

-Estaba bromeando… ¿pero sería horrible no crees? Además, de cualquier manera no he hablado con Kyle… es lo que pasa cuando te lías con un cordero…. El idiota clasifica para cura de lo inocente, pero lo peor de todo es que te hace querer convertirte en monja…. Y eso si que no!-Se rió de ella misma y luego me miró.-Vamos, seguro tu novia va a clavarme un par de cuchillos cuando lleguemos, estaba muy enfadada… pero no imagino lo que hará con tigo…

-¿Novia…?-

-¡Riza-chan!-

Juro que casi me ahogo en aquel lugar del ataque de tos, pero dios, era bastante cierto, Riza era capas de matarme… me reí de la broma con Mirielle. Me agradaba.

Los meses pasaron y seguí conociendo más que nunca a Riza y a Hawkeye y más que nunca interesado en aquel misterio de su familia. Confirmé que no había rastros en la casa de aquella mujer de la que me hablo Mirielle.

El único lugar que no pude volver a verificar fue el altillo, y por supuesto la última habitación del pasillo. Aquella habitación permanecía cerrada siempre, lo que me hizo sospechar que fuera allí donde estuviera lo que buscaba.

¿Qué buscaba? No lo se. La mujer estaba muerta y era normal que la familia no la mencionara por dolor. Pero no era normal que hubiera absolutamente NADA de ella, ni siquiera… una lapida con su nombre.

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Conocí tanto a Riza y a su padre, que como dije confirme que ellos se parecían en mucho más de lo imaginable, además de poseer aquella misma capacidad para actuar, por no decir mentir, ellos compartían algo más.

Algo profundo, su estado de animo, por ejemplo era casi idéntico, si Riza se despertaba de mal humor en general, su padre también lo hacía, si Hawkeye estaba alegre Riza se sentía muy alegre también, deprimidos, misteriosos o… con ganas de hablar… todo igual.

Por eso en este momento en que Hawkeye ya no esta en este mundo, en que ellos han sido separados tan violentamente, no eh podido evitar preguntarle a Riza:

-¿Acaso te sientes muerta?-

Ella se volteó y me miró.

Con una sonrisa.


Finalizado el domingo, 11 de febrero de 2007 a las 17:27:18Hrs.


N.A: Hola!!! Ha pasado un poco más de lo prometido, pero ni tanto! Veamos, tengo mucho para decir…

Empecemos por el capitulo. Este es uno bastante cargado de información como pueden ver, aunque de donde surgen muchas dudas nuevas. La mención de personajes como Tim Marcoh y Elric /Supongo que ya saben cual es las pistas son OBVIAS/ Eh buscado información y confirmado que de Tim Marcoh no se menciona ninguna familia, por tanto esa historia que le he hecho no deforma la trama e historia original de este personaje. La relación que guardan Elric, Hawkeye, y Marcoh es uno de los misterios principales de esta historia, así que va a tardar bastante en develarse (Probablemente no sea en esta primera parte, que por cierto, por como viene la mano, va a durar un poco más de diez capítulos, no muchos, pero alguno más)

Por otro lado, toda la información sobre la madre de Riza es algo confusa también, como puede ser la hija de grumman si es Ishvalite?, pues todo tiene su explicación a su debido tiempo…

También quería aclarar que en el capitulo 1, la descripción que riza hace de su madre es incorrecta, un error mió del momento, ella dice que su madre tiene tes clara, esta claro de que esto no es así, lo aclaro.

Bueno, eh conseguido los capítulos 60 a 65 del manga, y traen Muuuuchhhhaaaa información acerca de Ishbal y acerca de Roy y Riza, información que yo no había tenido en cuenta en un principio, pero que creo que podré incorporar sin problemas a la historia. Mi único problema fue que el chap 65 no lo pude abrir, así que aún no se que sucede en el….

Por otro lado, el otro día en la madrugada estaba Muuuuyyyyy aburrida (No se como es que me sobra tiempo para aburrirme VoV) y me pude a navegar en Internet (Mi madre va a matarme cuando llegue la factura!!!!) Y pues estuve buscando info para el fic, y de paso haciendo idioteces y me enteré de algunas curiosidades acerca de los seiyus de los personajes principales de esta historia, pero quiero compartirles tres que me sorprendieron o me hicieron matarme de la risa….. XD

El primero fue uno que me emociono mucho, el seiyu de Riza hawkeye en japonés, hace también la vos de Melissa Mao en Full Metal Panic, dos de las mujeres que más admiro, comparten el mismo Seiyu!!! Además de que sus caracteres peculiares son muy parecidos, (Solo por aclarar que la tercer mujer que completa la terna de mis IDOLAS, es por supuesto Lucrecia Noin, como pueden ver comparto un gusto especial por la clase de mujeres independientes, fuertes, pero admirablemente femeninas al mismo tiempo… y por supuesto militares!) (Ye enamoradas de los hombres más cuadrados de todo el anime!!!! Zechs Merquize, Kuruz Webet (Me encanta por que tiene un parecido a Havoc, por eso hay veces que me gustaría empareja a Riza con este, pero el Royai me puede más…) y por supuesto nuestro amado Roy Mustang…!)

Lo segundo es una curiosidad bastante… loca, el seiyu de nuestro amado Maes Huges hace la voz en japonés de…. Willy Wonka! (No eh podido evitar imaginarme a maes con un sombrero de copa y una peluca estilo madelain!! XD)

Y lo tercero fue lo peor… pero me tuvo matándome de la Riza casi por quince minutos: el seiyu de Roy Mustang, el Alquimista Flame, el militar, el mujeriego, el héroe de Ishbal… hace la voz en japonés… de nada más ni nada menos que… Tinky Winky!!! El amigo verde de los Teletubies!!!!!!!! XDDDDDD, me eh tentado tanto imaginándome a Roy vestido de Tinky winky, que si no me hubiera controlado hubiera despertado a toda mi familia!!!

Bueno… prometo no volver a divagar más (a menos que me lo pidan)… pero tenía que decírselo a alguien!!!! Todavía me mató de la risa…. XDDDDDD

Pasando a cosas más serias, aunque suelo conformarme mirando la cantidad de hit's de mis fics (XD), me gustaría que más gente dejara reviews, estoy haciendo un gran esfuerzo por este fic al tratar de coordinarlo con mi curso de verano (El cual parece un entrenamiento militar… me tienen loca…) y me gustaría contar con más opiniones… ya ven. (Además son chaps largos -)

Bueno, pero no tengo que ser desagradecida con la gente que si los deja: así que contestemos reviews!!!!!

VALE BLACK Muchísimas gracias!! Tu que has estado desde el primer chap!!! Mi primer review! Te lo agradezco montones, y espero que cada capitulo nuevo sirva para demostrártelo, ya que todos están dedicados a las personas como tu que disfrutan de mi fic! Bsos Azumi-93 jejej… sip eso por que ustedes no conocen mi primer nombre… no voy a decirlo XD jeje… bueno, muchas gracias por tus palabras, y mi gran deseo siempre es que la historia agrade a los lectores, ya que aunque la escriba para mi también, no puedo evitar pensar que la escribo un poco más para todos ustedes que para mi en realidad… bsos. Unubium Créeme, me alcanza con que dejes tu nombre y que me digas que te ha gustado! - me encanta ver que el numero de reviews es cada vez más grande! Gracias! Bsos

Bueno, eso creo que ha sido todo, me he pasado un poco con los comentarios pero espero que igual lo hallan disfrutado!!

"hito ha nanika no gisei nashi ni, nani mo eru koto ha dekinai
nanika wo eru tame ni ha douto no daika ga hitsuyo ni naru
sore ga, renkinjutsu ni okeru touka koukan no gensoku da
sono koro bokura ha, sore ga sekai no shinjitsu datto shinjiteita"

"Una persona no puede conseguir algo, sin perder algo a cambio.
Para crear una cosa debes pagar con otra del mismo valor.
Es la ley de los estados équivalentes. »

Atte. AnneNoir