"The Flame Alchemy: El Némesis"

By

AnneNoir


Disclaimer: Todos los personajes, el contexto y la historia originales pertenecen a Hiromu Arakawa y demás compañías con Copyright sobre el anime. Sin embargo, personajes nuevos y la historia aquí presentada es propiedad exclusivamente mía. Soo… si copias un solo pedazo te demostrare todo lo que una persona puede hacer con un tenedor… y mira que soy agresiva… grrrr… ÒwÓ


Advertencias:

-Puedo decir que es especialmente deprimente, Y algo agresivo en escenas finales, lean con cuidado si son muy sensibles.


Notas básicas:

0.-oºo-.0 cambio de escena.

-Entre guiones- Dialogo

-"Entre comillas"Pensamientos.

Cursiva Recuerdos.


Recapitulación

-Se lo que quieres.-

La veo temblar con más violencia, apretar los puños hasta dejarse los nudillos blancos.

-No. No lo sabes. Déjame decírtelo. Quiero que me expliques. Solo dime que sucedió.-

-No.

-Ya todo estaba escrito desde que volví aquella primera vez a mi casa cuando mi padre murió. ¿No es cierto? Ya entonces tu padre sabía de mis decisiones, las decisiones que tomaría, luego. Y te lo dijo ¿no es cierto?

-Si, me lo dijo. Y no le creí. Pensé… pensé que eras diferente, pensé que te conocía lo suficiente. Pero hasta Sally parecía conocerte más que yo. Hasta Mirielle, sin saber nada de esto, sabía que te irías. Que te importaría más lo que ellos te dan que lo que nosotros te podíamos dar. Me di cuenta… tan tarde.-

La miré confundido.

-¿Lo que me dan¿De que hablas?

-Lo siento. No lo diré más. ¿Quieres saber que pasó? Te lo contaré. Pero quiero que me digas que es lo que te motiva. No puedo confiar en las palabras de mi padre, pero tampoco en las tullas. Tengo que tomar una decisión y usaré mi criterio. Para conseguir lo que deseas tendrás que convencerme.


Capitulo 8

"El secreto"


Riza vaciló cuando Roy le ofreció nuevamente el asiento frente al que el se sentaría.

Aquello ya estaba tomando forma de debate, y temía no poder defender correctamente su punto de vista.

Finalmente había podido ser sincera con Roy, al menos para comenzar, pero ahora faltaba todo el problema, no podía derrumbarse frente a el pese a toda la tristeza que le traían aquellos recuerdos.

Roy, como Riza lo predijo, volvió a sentarse frente a ella. Sus ojos, eran lo que más temía Riza, y lo que más amaba. Lamentablemente aquella combinación no hacía bien a nadie. Y ese día decidiría si amaría y acompañaría a Roy por el resto de su vida o si viviría odiándolo a la par que su amor por el y sus diferentes posiciones la destruían.

Llorar no resolvía nada, le había dicho alguien que no recordaba alguna vez. ¿O lo habría aprendido ella por la propia experiencia? No importaba en aquel momento. El hecho era que estaba dispuesta a comenzar. Y más importante, a terminar. Sin derramar ni una sola lagrima.

Roy por su parte no sentía ya más paciencia, Riza lo tenía totalmente perdido con sus acusaciones y declaraciones sin ningún sentido para el. Podía la muerte de su padre haberla afectado, pero allí había algo más. Algo que el lograría sacarle esa misma noche.

Así que se cruzó de brazos frente a la muchacha rubia y con su mirada le indicó que ya era tiempo de comenzar, la noche estaba muy avanzada y tenían que terminar con aquello antes del amanecer.

Riza no vaciló esta vez, con las ideas ordenadas y la mente lo más serena que la ocasión le permitió, comenzó.

-¿Recuerdas aquella primera vez que te fuiste a Ciudad del este, verdad?-

-Si, durante la muerte de mi padre.-

-Así es.-Riza jugueteó con sus dedos.-ya entonces, como bien tu dijiste, mi padre había predicho que tu volverías con tu mente cambiada…-

-Yo no volví con mi mente cambiada Riza…! Lo que hice lo hubiera echo de cualquier forma, muerto o no mi padre, habiendo hablado o no con mi padrino.-

Roy miró la expresión seria de Riza

-¿Terminaste?-Su voz sonó fría cual los desiertos nevados del norte.-Si vas a interrumpirme no servirá de nada. Te he dicho que te estoy contando de lo que pasó aquí, lo que mi padre pensaba de lo sucedido con tigo, son opiniones de mi padre, no podrás cambiárselas ya…-

-Y lo que tu piensas…-Agregó Roy con cierto rencor.

-Eso ya lo veremos.-Riza suspiró relajando sus gestos.-ya tendrás oportunidad de defenderte…

-¿Es esto acaso un juicio¿Y tu eres el juez?-Soltó el morocho con sorna.

-Así es.-Dijo Riza sin ningún deje bromista. Sus ojos se clavaron en las manos de Roy. El muchacho no lo comprendió del todo, pero supo quien había armado todo aquel telar de una simple madeja.

-Que clase de padre deja ese peso a una hija…-Murmuró más para si que para la muchacha, pero esta igual lo oyó y le respondió quitándole importancia.

-Uno como el mío.-Sonrió con algo de ironía en el gesto pero continúo como si no hubiera existido la interrupción. Roy se preguntó que pasaría por su mente en aquel instante.

-Como decía, mi padre ya sospechaba que aquel viaje no traería buenas consecuencias. El ya sabía de la muerte de tu padre antes que tú, no me preguntes como, aún es un misterio para mí. Muchas cosas acerca de El son un misterio para mí. Pero el echo es que había estado bastante contento con tu primer decisión de no ir a Ciudad del Este, mi intervención hizo que su…. Deseo… de que permanecieras aquí… de que... no tuvieras contacto con los militares se viera frustrado…-

-Valla deseo, vengo de una familia de militares, creo que era bastante poco probable que no sucediera.-Soltó Roy con sorna, pero al ver el ceño fruncido de Riza suspiro y dijo.-Esta bien, entendido, ya no intervendré.

-El… me hizo saber de su disconformidad…-

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Cuando el tren se convirtió en una columna de humo en el horizonte, fue la señal para que unas rebeldes lágrimas escaparan de los ojos de Riza. Las limpió con el amago de estar ordenando el cerquillo y nadie las notó. Los dedos juguetearon mientras miraba el horizonte vacío.

Una mano en su hombro la hizo emprender la marcha de regreso. Acompañaron a Sally a su casa y luego padre e hija comenzaron a caminar de vuelta al hogar, ya distinto sin la presencia de Roy.

Habían vuelto al principio, pensó Riza. Las cosas se parecían mucho a la época en la que Roy aún no entraba en sus vidas. Los silencios prolongados, que pronosticaban una futura discusión. Pero había una diferencia, ellos dos ya no actuaban como una unidad, ya no discutían por un bien común, ya cada uno lo hacía a su propio beneficio.

Cuando entraron en la casa, y el vacío de la intimidad los embargó, Riza soltó la mano de su padre.

-¿El regresará, verdad?-

Hawkeye miró a su hija con mirada severa y seca. La paciencia que caracterizaba a su padre ya no se notaba en aquel gesto de impaciencia e irritabilidad, y la mueca molesta que dibujaban sus labios.

-Eso es lo que tu crees ¿no?-Soltó sin ningún deje de paciencia.

Riza asintió.

-El lo prometió.-Susurró la niña con un temblor en la voz.

-Y tu le crees¿cierto?-Hawkeye dejó el abrigo sobre la silla del comedor.

-Las promesas no se rompen… el cumplirá.-Aseveró Riza.

-Está en mi deber de padre enseñarte que una promesa no DEBÉ romperse, pero Riza…-Hawkeye apoyó ambas manos sobre los pequeños hombros de su hija.-…te diré como hombre, que la mayoría de las promesas se rompen. Los hombres no son tan nobles como sus palabras, y las palabras casi siempre quedan como lo que son, palabras. Juzga a Roy por sus acciones, no por sus palabras, a todo el mundo se le debe juzgar así

-Pero…-

-No hay lugar a alternativas. Roy no es una excepción, nadie lo es. La confianza no lo determina todo. Incluso, hay veces en las que confiar de más lleva a la perdición…-

-Roy solo ha ido a visitar a su madre, su papá ha muerto… ellos, ellos tal vez…

-Riza. No se trata de la razón, se trata de lo que allí le espera. Una persona puede ser contaminada muy fácilmente. Y los demonios abundan en las ciudades elite.

-¿Demonios? El solo, el… si yo me separara de ti… yo querría verte de nuevo… Roy solo quiere…-

Su padre la miró a los ojos, y Riza se sintió perdida. Su padre encerraba muchas verdades. Si todo lo que decía era cierto, entonces Roy… Roy…

-Intenté mantenerte alejada… quise protegerte de todo aquello, un eslabón aislado no tendría que afectar a la cadena. No tendría por que. Pero… me enceguecí. Pensaba por momentos que tu eras ella, que el vinculo que intentamos forjar… que la suplantabas…

-Nuestro vínculo… aún esta…-La seguridad no apareció en sus palabras aunque lo intentó.

Hawkeye le siguió mirando con aquellos ojos que ella tanto temía y respetaba.

-No Riza… El vinculó…

-¿Qu es?-La pregunta que tanto la atormentó durante mucho tiempo se escapó de sus labios como un separador entre aquella riza que su padre veía y esta nueva que Roy había marcado.

Hawkeye pareció analizarlo todo durante mucho tiempo.

-El vinculo Riza, no era la promesa de aquel día. No lo era… una promesa rota, por cierto. ¿Puedes verlo?

-¡No eh roto la promesa!-Sollozó.

-Ambos lo hicimos Riza. Era algo normal. Yo no pensé claramente ese día, no quise que te sintieras atada. Pero yo ya sabía que la promesa se rompería, tú no eres mi complemento y jamás lo serás. Ambos buscábamos algo en el otro que no íbamos a encontrar. Un padre no puede elegir a sus hijos, Riza. Un hijo, lamentablemente par ti, no puede elegir a sus padres. La libre elección del complemento es lo que determina el vínculo. Lo que nosotros mantuvimos, solo fue una promesa, una promesa que tú te tomaste demasiado enserio, y a la única cosa a la que yo podía aferrarme. Pero eh madurado, y me he dado cuenta que uno solo posee un complemento, solo uno ¿entiendes? Por esa razón, es que tú rompiste la promesa y yo no te lo recrimino, las promesas no son más que palabras ante fuerzas mayores como esta.

-Como… tu y…

-Si… por esa razón tú confías. Por eso las personas confían. No lo confundas Riza, no se trata de amor, no se trata de ese amor empírico que pasa de boca en boca. No lo es.-

¿Amor? Riza no lo comprendió.

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-¿Complemento?-Roy dibujó muchas ideas en su mente con aquella palabra.

-Si, yo aún no lo entiendo completamente. No se si lo haré. Al principió creí que se trataba del matrimonio, del amor o algo parecido. Pero es más complejo.-Riza pareció meditarlo cierto tiempo, no le había contado todo de aquella conversación a Roy, solo lo imprescindible, lo técnico.-No se si tiene algo que ver con la alquimia…

Roy la miró y vio que ella esperaba una respuesta.

-Jamás he oído sobre eso, complemento pueden ser muchas cosas, pero nada remotamente parecido a las ideas de tu padre.-

-Lo supuse.-Sus manos se cruzaron frente a su boca, pero roy pudo percibir que se mordía el labio.-También lo hablé con El profesor.

-¿Jenkins?-

Riza asintió.

-¿Qué tiene que ver el con todo esto?-

-Nada, espero.-Riza se sobresaltó cuando un trueno especialmente fuerte hizo temblar la tierra.-Simplemente empecé a buscar por mi parte. No me iba a quedar de brazos cruzados.

-¿Y que te dijo?-

-Algo muy curioso…-Riza desvió la mirada y sus mejillas tomaron un color rosado, Roy se preguntó la razón, pero riza comenzó a explicarlo.-

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-¿Complemento?-Riza se había quedado más tiempo después de terminadas las clases, de forma que quedara a solas con el profesor. Hacía un mes desde la partida de Roy a central y la pregunta le había estado rondando la cabeza desde aquella conversación con su padre.

Riza asintió y el profesor se rascó la barba incipiente del mentón.

-¿Entre dos personas¿Verdad¿Dos seres humanos?-

Riza asintió.

-Veamos. Podemos estar hablando de lo que comúnmente la gente llama ¿su media naranja? Un término mundano y bastante vulgar, para un sentimiento. Amor, en el sentido vulgar de la palabra, dos personas que deciden compartir sus vidas. Pero claro, las razones pueden ser diferentes. El amor es un nombre que la gente utiliza para justificar su atracción hacía otra persona. La atracción depende de diversos factores, puede ser estética, hormonal… o por simple conveniencia. Dinero, protección, estabilidad. Dos personas se complementan…

Riza lo miró algo extrañado.

-Veo que no es la respuesta que buscas…

Riza sonrió ante la forma en la que el hombre se concentraba en intentar darle una respuesta que la conformara. Finalmente una idea pareció dar con su mente y busco un libro en su biblioteca. Cuando lo encontró lo abrió por la mitad y le enseñó un dibujo.

-En Xing hay un viejo mito sobre el complemento de las cosas, que también incluye al ser humano.-El dibujo mostraba un circulo dividido por una línea curva, los dos sectores resultantes se pintaban de blanco y negro, y a su vez dentro de cada uno, había un pequeño circulo del color opuesto.-El Ying y el Yang, le llaman. Cuenta que todo esta dividido en dos partes, cada parte es un opuesto de la otra y por ende se complementan. A su vez cada parte tiene una porción de la otra, es decir, el Ying que representa lo oscuro, húmedo, pasivo, terrenal y femenino, tiene una parte del yang que representa lo brillante, seco, activo, celestial y masculino; y viceversa. Por ende se entendía que el hombre también se complementaba de esta manera, cada persona debía tener un opuesto completo que lo complementaba, como el ying y el yang. ¿Entiendes?

Riza asintió.

-Tal vez sea eso…-

Jenkins vaciló un poco y viendo a Riza aún indecisa se animó a agregar:

-Aún hay algo más que podría interesarte, pero son solo apreciaciones mías.

Riza asintió atenta.

-Veamos tu sabes que según la alquimia el cuerpo esta compuesto por cuerpo y alma. ¿No es cierto?

-Si…

-El cuerpo a su vez es una mezcla de otros componentes. Pero el alma es una sola cosa.

-Que puede dividirse. Mi padre se lo dijo a Roy, aún dividida sigue siendo una sola cosa.

-Bien el echo esta en que algunas personas creen, creemos, me incluyo, que esa alma tiene un "complemento", un "alma gemela".-El profesor esperó alguna respuesta de parte de riza, pero solo recibió más atención, era difícil encontrar a alguien que fuera capas de intentar comprender algunos conceptos, tan… poco fundamentados como aquel. Y era extraño para el defender algo que no tuviera bases científicas, pero tampoco podía evitar creer en aquello.-El alma gemela no distingue edad, posición social, política, color de piel, o sexo. Así que no estoy hablando puntualmente de una pareja del tipo que hablamos al comienzo. El alma gemela de cada persona no tiene por que ser de su sexo opuesto, y eso no define una relación homosexual entre dos personas tampoco. Yo por ejemplo siempre eh sostenido que mi alma gemela es mi hermano. Eso no significa que el y yo tengamos ninguna clase de relación incestuosa¿Entiendes?-

Riza asintió algo cohibida.

-Puedo detenerme si te incomoda Riza.-

-No, siga por favor.-

-Bien, la razón por la que yo defino a mi hermano como mi alma gemela es por una unión espiritual que el y yo sentimos, que pese a las distancias, o el tiempo no menguará. Hace ya unos cuantos años que no le veo pero se que cuando volvamos a vernos ninguno de los dos olvidara este vinculo, no se trata de que seamos hermanos tampoco, el podría ser cualquier persona, y sin embargo amos sabemos que seamos quien seamos siempre nos reconoceremos, siempre sabremos que si morimos, desearemos renacer cerca del otro. Yo amo a una mujer Riza, una mujer que tu conoces, por siento. Riza le sonrió cómplice, casi todos sabían de la relación que había entre el profesor Jenkins y Arella, la nieta de su ama de llaves.- No dejaré de amarla más o menos, por el vinculo entre mi hermano y yo, pero menos que menos el y yo deterioraremos ese vinculo por el echo de amar a otras personas. Es totalmente independiente a todo lo demás.

-¿Y usted cree que todos tenemos un alma gemela destinada?-Riza le miraba con duda en los ojos.

-Eso creo.-Aseguró con total seguridad.

-¿Y que sucede si no me agrada mi alma gemela, o si no le caigo bien?-Las preguntas de la niña fueron extremadamente ingenuas, enterneciendo al profesor.

-Si realmente crees en tu alma gemela, eso no sucederá Riza.-Le respondió.

-¿Pero no es posible que tengamos más de una alma gemela?-Riza no conseguía mirarle a los ojos. El profesor le tomo la barbilla y mirándola directamente a los ojos

-No puedo responder eso Riza. No se trata de algo que puede comprobarse, es algo en lo que una persona simplemente debe creer. Recuerda esto Riza, lo que importa más que todas las cosas es en lo que tú realmente creas. No importa lo que digan o si te traen fundamentos y pruebas de toda clase, lo importante es que tú realmente creas.

Riza asintió.

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-¿Eso te dijo?-Roy se comporto seriamente cuando Riza le explico las diferentes teorías que el profesor le había dado, sin entrar en muchos detalles. El muchacho parecía abierto a escuchar cualquier cosa e intentar comprenderla, pero Riza sabía que lo único que Roy quería saber era lo sucedido con su maestro, y la tranquilidad y la atención eran solo una buena táctica para hacerla hablar antes.

-Si. No puedo decir que fuera nada concluyente, pero…-

-Sentiste que al menos te hablaba con sinceridad.-

Riza asintió, había valorado más el nivel de intimidad de las respuestas que las respuestas en si, algo que no tendría que haber echo, sin embargo, al igual que confiar en la gente, era algo que ella no podía evitar hacer en aquellos tiempos.

-Mi padre siempre fue muy amable contigo Roy¿no es cierto?-Riza no lo miraba directamente a los ojos, como si el tema la confundiera.

-La mayor parte de las veces-Admitió de mala gana.

-Incluso lo fue durante el último año que estuviste con nosotros.-Riza obvió el tono del muchacho.

-Tengo que admitirlo.-Dijo Roy inquiriéndole con la mirada.

-Pese a que ya sabía que tú volverías para unirte a la milicia.-Soltó Riza rápidamente como si se tratara de un tema vergonzoso.

-Aún no lo tenía decidido…-Intentó defenderse Roy

-Si, puede ser. Pero la simple consideración ya representaba una amenaza para el.-Le cortó Riza con cierto reproche en la voz.

-¡Jamás eh entendido su rechazo por la milicia! Nunca me dio una razón para tal rechazo!-Volvió a defenderse el morocho.

-Por que pretendía que confiaras en el.-Riza apretó los puchos sobre la mesa intentando controlar el tono de su voz.

-Riza, para confiara en una persona, se necesita sinceridad por ambas partes. ¡Tú aún eres una niña, aunque intentes demostrar lo contrario¡Trece años no son los suficientes para aprender verdades absolutas!-Le argumentó Roy.

-¿Y diecinueve años si lo son?-El tono utilizado por riza provoco que a roy se le erizaran los vellos en el cuello. La niña que el creía tener adelante hablaba con una mordacidad digna de un adulto.

-No, pero puedo decir un par de cosas más que tu acerca de la vida.-Dijo Roy en tono retador.

Riza soltó una bocanada de aire en señal de desacuerdo.

-Evitemos esto.-Las palabras fueron casi un susurro pero Roy las escucho perfectamente en medio del silencio estremecedor de la casa.

Roy fue a protestar pero Riza lo corto antes de que pudiera decir nada más.

-Aún recuerdas ese último año¿verdad? –

Roy asintió.

Recordaba perfectamente aquel año. Las cartas de su padrino no paraban de llegar y Hawkeye se ponía más irritado cada vez que una llegaba.

-Mi padre dejó de enseñarte como lo hacía anteriormente.

Riza parecía serena de nuevo.

-Me enseñó alquimia…-

Roy intentó hablar sin alterar su voz, pero la siguiente declaración de la rubia termino con su determinación.

-Pero no te enseñó el secreto.-

Roy endureció su mirada.

-¿El te dijo por que?-La voz era amenazante pero riza no se dejó intimidar por ello.

-Tú lo sabes.-

-¡No puede ser que por el simple echo de que estuviera en contacto con los militares tomara por echo que era una traición a el!-

-No se trataba de eso… no completamente.

-¿Te lo dijo el?-

Riza asintió.

-No directamente, tal vez. Ya que no uso la palabra traición en ningún momento. El creía que simplemente habías tomado una decisión, claro que esta afectaba su papel como maestro. Tu optaste, y el te permitió marchar. No se opuso, pero simplemente te puso sus condiciones. De cualquier manera, había otras osas que lo impedían a enseñártelo…

-Las noticias de Ishbal no dejaban de llegar, tú también las escuchabas, todo el mundo comentaba todas las vidas que se perdían en aquel lugar, aún sucede riza¡estamos a la mitad de una guerra¡Y pudiendo ayudar El lo único que hizo fue encerrarse en su laboratorio y seguir con una investigación que no reveló a nadie, y que por ende no ha servido de ayuda a nadie! Estoy seguro de que su secreto lo era todo, que podría poner fin a todo esto¡Ganaríamos la guerra Riza!

-¿Tanto significa para ti esa guerra?-La voz de la Riza tenía un tenue deje herido.

-Como no tienes idea. Tú no entiendes, tú estas aquí. ¡Rodeada por tus estúpidas praderas y árboles y no te enteras de nada! Afuera hay cientos de soldados en Ishbal y si las cosas se complican, si todo se complica serán miles. Muchísima gente que conozco esta en el campo de batalla ahora, y unos cuantos ya han muerto¡hay que pararlos! A todos…

-"A costo de que…"-Pensó la muchacha herida por las palabras. Pero la determinación no menguó en sus orbes cobrizos.- Cuando volviste de Ciudad del Este aquella primera vez, sentí que había tomado una decisión correcta, que depositar mi confianza en ti había sido mi decisión, más acertada. Me dije "¡Genial! Mi padre esta equivocado. Puedo confiar en Roy."-La voz de Riza mostró cierto temblor.

Pero Roy no mostraba ninguna expresión ante esta repentina confesión, pero eso a Riza ya no le importaba, realmente quería que el le escuchara, quería que entendiera por que se sentía tan herida.

-Yo… te dije muchas cosas, te conté muchas cosas, te mostré muchas cosas… yo traicione a mi padre por creer en ti. Yo no tenía nada que ver, pero me involucré en algo que no entendía solo para que tú lograras salir adelante. Y cuando logré comprenderlo… cuando lo entendí... entonces tú ya no estabas. Pero ahora no importa¿sabes? No importa. Por que finalmente lo entiendo todo, y no me importa que después del funeral te vallas a volver a tu bonita ciudad y a tu adorada guerra, por que esta bien, que tomes tus decisiones, y que decidas no atarte a nadie. Pero respóndeme algo¿por que volviste hoy? Nadie sabía se la situación de mi padre. No había forma de que te enteraras.-

Roy vaciló, la respuesta a aquella pregunta no era nada sencilla.

-Yo…- Riza no lo miraba a los ojos, estaba mirando a lluvia que caía torrencial por la ventana.-Yo…-

¿Por qué había venido¿Por que razón? En un principio solo había sido para hablar con su maestro una vez más, ya que comenzaría su entrenamiento para convertirse en alquimista nacional, y era muy probable que una vez supiera que servia al estado con su alquimia, ya no quisiera volver a recibirlo. Quería hacerlo reconsiderar, aunque sabía que no lo iba a lograr.

Sin embargo, había algo más.

No le había dado importancia, pero en ese momento… Riza. Había venido por Riza. ¿Con que objetivo? No lo sabía. Pero era lo que quería, volver a verla. Aquella muchachita de trece años. Por ella… por que el…

-Por el secreto.-La voz de Riza lo sacó de sus cavilaciones, al comienzo no comprendió las palabras. Después, solo asintió.

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-No te importa dormir aquí¿verdad?-

Aquel era el cuarto que había ocupado durante su entrenamiento. Seguía igual que como cuando lo dejó.

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-¿Que haces?-Riza estaba mirándolo desde la puerta.- ¡Que raro! Tu ordenando algo. ¿Seguro que te sientes bien?-Riza estaba apoyada en el marco de la puerta.

Sus once años le habían dado un estirón significativo que la hacía verse más delgada de lo que ya era, sin embargo su rostro seguía siendo igual de redondo que a los siete años.

-Yo no…-Roy observó las ropas dobladas entre sus manos, que iría directo a la maleta. Hacía un par de minutos había hablado con Hawkeye. El hombre no se había inmutado con la noticia.

-No regreses por más conocimientos, no conseguirás nada más de mí.-

Solo eso. Nada más que esas palabras. Hawkeye era una persona resuelta en la mayoría de sus decisiones. Aquello era definitivo.

-Lo siento- Las palabras escaparon sin siquiera pensarlas.

-¿Que sientes?-

Riza se adelanto a su lado, a la vista de sus ojos quedó la maleta. Entre abrió los labios y Roy vio que tenía los ojos fijos en sus manos.

-Lo siento.-Volvió a repetir, nada más salía de sus labios.

-Vas a irte…-No era una pregunta, y eso lo hizo sentirse peor, ella no le estaba dando un oportunidad de echarse atrás, le estaba impulsando a hacerlo lo que había decidido. Aunque eso significara romperle el corazón.

-Riza…-

-No…-La palabra le salió mezclada con un sollozo.

En seguida Roy soltó lo que tenía entre las manos y la atrapó en un abrazo. Sabía que si no lo hacía ella se iría sin una explicación, y el aún no sabía como explicarlo, tenía que pensarlo. Aquello no había sido una decisión fácil, no era lo que el más deseaba, pero era lo que creía correcto. Así que no podía echarse atrás. Ya no.

-Tengo que hacerlo Riza. Tú lo has escuchado. Sabes que muchas personas están muriendo…-

-¡No es justo…¡No puedes hacernos esto¡No puedes!-La niña se revolvía entre sus brazos, pero lo cierto era que ya todo iba a acabarse. Roy Mustang no se echaba atrás. Si así lo había decidido, así lo cumpliría.

-Si puedo riza. Y lo haré.-

Los movimientos cesaron.

-Suéltame.-

Roy sintió como ella se tensaba entre sus brazos. La orden volvió a repetirse y Roy le hizo caso esta vez.

El rostro estaba sonrojado por el llanto. Todavía le caían lágrimas que no tardaba en quitar con sus manos.

-Te odio…-La palabras fueron soltadas como dagas de hielo hundiéndoseles en el corazón. Una y otra vez.-Te odio. Te odio. Te odio. ¡Te odio!-El grito fue cortado por otro sollozo que le entrecortaba la respiración.

-¡Hazlo!-Grito Roy.- ¡Hazlo si te hace sentir mejor!-

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Y así lo hizo.

Ella lo odiaba.

La persona a la que más apreciaba lo odiaba.

¿Valía su decisión aquella consecuencia?

La vio encender una lámpara de mesa que hizo que toda la habitación quedara bañada en una suave luz rojiza. Su rostro marmóreo y decaído le mostraba a flor de piel su tristeza. Su padre había muerto. Y el lo único que había echo, había sido atosigarla, ponerla entre la espada y la pared. Abrumarla. Ni siquiera se había molestado en consolarla.

-No lo he limpiado desde que te fuiste debe estar llenó de polvo.-

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-Supongo que puede usar la habitación de arriba. ¿Verdad?-

-Si… siempre y cuando no le importe lidiar con algunas arañas y un par de ratones… sabes hace mucho que no limpio esa habitación…-

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-No importa.-

-Te traeré ropa limpia. Tu sabes donde esta lo demás.-

No la dejó marcharse. Antes de que saliera la tomó de una mano y la atrajo hacía el, luego solo la abrasó.

-Lo siento.-Le susurró al oído.

Al comienzo no supo que hacer, ella no se movía, no le rechazaba, no dijo nada.

Pero justo cuando iba a soltarla, la oyó. Sintió sus finos dedos aferrase vehementemente a la camisa rodeándolo hasta donde sus brazos llegaban, y acercándose aún más a el. Y sintió el torrente de lagrimas cristalinas humedecer su pecho a través de la camisa. Y el también lloró.

-¡Yo los siento Roy! Lo siento, lo siento, lo siento… De veras. Jamás… te he odiado¡lo juro! No podría…-

El besó sus cabellos intentando tranquilizarla, dándole a entender que el estaba allí, con ella.

-No se como pude… ¡fui tan tonta! Solo pensé en mí… Me había jurado a mi misma confiar… ciegamente en ti, y apoyarte siempre… y a la primera prueba me eche para atrás, ni siquiera intenté… comprender tus razones, ni siquiera las escuche! Oh, Roy… cuanto lo siento…-Las palabras entrecortadas y ahogadas entre sollozos le inundaron el alma.

-Esta bien… sshh… ya esta bien… yo también lo siento. No debí actuar como lo hice aquella vez….-

-No… no entiendes… yo, debí vivirlo, verlo… para entender por que lo hacías… Kyle… el… el fue a Ishbal, hace una semana llegó una carta… del ejercito, lo habían matado. Mirielle ha ido a Ciudad del Este para el entierro del cuerpo, ya que no lo pueden traer hasta aquí. Tuve que vivirlo para entenderlo, Roy… fui tan terca… siempre escuchaba a mi padre y a nadie más… Tuve que ver como Mirielle se deshacía en lágrimas para entenderlo…-

Roy recordaba a Kyle, era el novio de Mirielle, por ahora no debería tener más de veintitrés años… y estaba muerto.

Roy no pudo decir nada. El no hubiera querido que Riza lo entendiera sabiendo que tendría que pasar por todo aquel sufrimiento. Solo pudo abrasarla más fuerte cuando sintió como ella ya no se sostenía más y la llevó hasta la cama. Se recostó a su lado y se dedicó a acariciarle los cabellos y a depositar suaves besos en su mejilla y frente intentando conseguir que el llanto terminara.

Roy no sabría decir cuanto tiempo pasaron abrazados y sollozando en silencio pero en determinado momento se dio cuenta de que ambos estaban en completo silencio.

Fue a levantarse para llevarla a su habitación, pero ella no se lo permitió. Enterró su rostro en la arrugada camisa y le pidió en un susurro.

-Quédate así, por favor…-

Roy los acomodo a ambos bajo las mantas como pudo y la abrazó con delicadeza.

Pensó que habría personas que no verían muy bien aquel gesto, pero tiró a las personas y sus prejuicios muy lejos de su cabeza y se dedico a disfrutar del calor de Riza.

-Deberías dormirte- Le susurro cuando la sintió moverse entre sus brazos, y el ya estaba hundido en un sopor que no tardaría en dormirlo.

-Lo intentaré.-

Roy se quedó dormido oyendo la respiración de riza sobre el.

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Pero a Riza no le llegó tan fácil el manto de Morfeo. Aunque normalmente quedaría totalmente dormida después de la sesión de llanto que tuvo, todas las emociones y declaraciones del día la hicieron padecer de un insomnio reflexivo. Acunada entre los brazos de Roy todo lucía extremadamente irreal.

Jamás imagino que la noche terminara de aquella manera. Un par de horas antes hubiera jurado que terminaría con la peor discusión entre ella y Roy. Y eso habría sucedido si el no la hubiera atrapado entre sus brazos como lo hizo cuando fue a dejar la habitación, en ese momento se dio cuenta de que había perdido a su padre, y que iba a perder a la única persona que realmente amaba en ese mundo, por simple orgullo. ¿De que servía tanta altivez, si terminaría sola? Si terminaría perdiéndolo todo.

Bien su padre se lo había explicado. Ella no quería acabar como el.

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-Se ha ido-

Riza miró a su padre de reojo. Luego miró nuevamente el reloj. Las diez en punto. Tal vez se arrepintiera a último momento. Tal vez no se hubiera subido al tren, o este se hubiera retrasado. Tal vez no hubiera llegado, o lo hubiera perdido… Tal vez… tal vez… tal vez…Tal vez se había ido.

-¿No volverás a enseñarle nada?-Su padre estaba trabajando en uno de sus cuadernos.

Ella se había encerrado allí con el desde la mañana. Cuando Roy pasó a despedirse, su padre, siempre atento, le deseo buen viaje, ella no fue capas de mirarlo a la cara. Pero lo observó alejarle por la ventana de la biblioteca. Lo vio partir. Pero no fue capas de decirle nada.

-Si es que vuelve,-Contestó su padre mirándola de reojo.-No. No le enseñaría nada más.

Riza miró hacía un lado. Ella y su padre ya eran dos personas independientes. Siempre lo habían sido, pero recién entonces se había dado cuenta. Ahora podía ser completamente sincera a el.

-¿Se lo hubieras enseñado si no hubiera echo lo que hizo?-

-No. No lo creo. Tal vez hubiera terminando cediendo al final. Pero en un principio, no.-

Riza garabateó en una hoja un caballo que comenzó a pintar de negro intenso.

-¿Por su familia?-

Su padre soltó una risita y se giró para mirarla.

-¿Me crees tan prejuicioso?-

Riza no contesto pero se sonrojó notablemente. Su padre volvió a reír.

-Oh…si lo haces. Supongo que es normal, teniendo en cuenta que en un principio no lo quise recibir por su ascendencia. Pero sabes, aunque fuera eso lo que dijera nunca fue la razón real. En realidad, siempre lo hacía con todos lo que querían tenerme de tutor… siempre buscaba una excusa, incluso cuando tuve a mark de alumno, lo deje tan rápido como lo tomé, y no fue solo por que el no tuviera la capacidad, tal vez si hubiera trabajado un poco más con el hubiera logrado algún buen resultado, pero no era eso. El problema siempre fue que yo nunca quise un alumno, ya que ya sabía yo, que si llegaba a elegir a uno me vería en algún momento con el deber de enseñarle el secreto.-Sus labios perdieron la sonrisa, y su charla tomó el sentido de una confesión.-Ya que yo jamás quise hacerme cargo. Y con Roy todo fue confuso, me vi en la necesidad de enseñarle, por que tu lo habías elegido. Y luego cuando vi que el era realmente bueno, supe que si le enseñaba el secreto tendría que hacerme cargo de sus actos, y yo no sabía hasta donde era capas de llegar Roy…

Riza parpadeó sorprendida por la confección.

-¿Entonces ahora solo te dedicaras a la búsqueda?- Le preguntó a su padre.

-Riza…-Hawkeye la miró con ojos resignados.-La búsqueda terminó hace años. El secreto está completo hace años.

Riza se sorprendió con las palabras de su padre.

-Entonces, tú… todo este tiempo…-

Hawkeye cerró el cuaderno y desde el escritorio miró a su hija.

-Riza, mi razón de vida desde que comencé mi viaje como alquimista fue lograr llevar mi alquimia a un punto de perfección, que no fuera superable. Y lo logré, pero para entonces yo ya tenía una nueva razón para vivir, tu madre. Cuando ella murió yo creí que ya no había más, pero estabas tú. Y desde siempre has sido tú. Si hay una razón por la que sigo todos los días, esa eres tú. Yo seguiré luchando contra la verdad hasta que tú ya no me necesites o la puerta me arrastre...-

Riza se sintió cohibida ante las palabras pero dejando a un lado la vergüenza, admito:

-Papá…yo creo… yo creo que Roy se merece tu secreto.-

Hawkeye miró a su hija diciéndole con la mirada que ya conocía aquello, pero aún así le pregunto:

-¿Eso crees? Tu madre me dijo una vez que veía responsabilidad en tu mirada. Yo me reí de ella, pensé que era la clase de cosas que dicen las madres enamoradas de sus bebés. Pero me doy cuanta de que tenía razón. ¿Tú te pondrías en garantía de que Roy sabrá usar un poder tan grande? Y no lo estoy engrandeciendo Riza, cuando hablo de el, es una responsabilidad mayúscula…-Le advirtió su padre.

-Lo haría…-Susurró la niña.

-¿A pesar de que lo odias-Pregunto su padre sonriendo irónicamente.

-Yo no…-Riza intentó renegarlo pero recordó todas las veces que se lo había gritado la noche anterior, y enrojeció con violencia.

-Lo gritaste tan fuerte que pude escucharlo-Admitió hawkeye a su hija-. ¿Sabes una cosa Riza?, eres una persona muy responsable, es cierto, pero muchas veces te has dejado llevar por la ira, el enfado, la vergüenza, la impotencia, o lo que fuera… y nublas tus sentidos. Si confías en una persona tienes que demostrárselo, no ocultárselo. Si de verdad eres capas de llevar el peso de la responsabilidad del secreto por Roy, entonces tienes que ser capas de dejar a un lado tu orgullo y decírselo, la confianza bien medida es un arma más poderosa de lo que imaginas.-

Riza asintió y agregó:

-Haré lo que sea papá.-Dudó un minuto y le pregunto:-¿Por que no lo quieres hacer tú?

-¿El enseñarle el secreto?-Riza asintió.-Por que no quiero tener que hacerme responsable si todo sale mal. Cuando me comprometí a encontrar el secreto, jamás lo busqué para utilizarlo, no creo tener la moral lo suficientemente desarrollada como para decidir cual es la forma correcta de utilizar un poder que puede poner en juego la vida de las personas. Sin embargo tu característica Riza es la responsabilidad y la rectitud, tú sabrás determinar lo que es correcto.

-¿Entonces me dirás el secreto?-Preguntó con timidez.

-No.-La respuesta fue tajante.

-Pero…-

-No te lo diré. Pero te daré acceso a el-Aclaró su padre.-Lo haré de esta forma para asegurarme de que como mínimo caiga en manos competentes. Solo una persona con conocimientos suficientes podrá acceder a el, pero tu decidirás quienes podrán intentarlo.

-Solo se lo confiaría a Roy…

-Pues entonces dependerá de que Roy sepa comprenderlo.

Ambos callaron por un momento.

-Aún así Riza, ser el guardián del secreto no será nada sencillo. Tengo que decirte que yo ya había pensado desde hace tiempo una forma de pasar el secreto para determinar el nivel de compromiso del guardián, jamás pensé que lo utilizaría con mi propia hija, pero si tengo que ser imparcial lo seré. Lo vas a sufrir.

Riza sintió un escalofrió preguntándose cual sería la prueba que tendría que pasar.

-Yo no se nada de alquimia…

-No se trata de conocimientos, riza, se trata de determinación.-

-Entonces no me importa, lo haré.-

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Y lo había echo.

Y aún era capas de sentir el dolor agobiante sobre la piel siendo quemada. Cuando su padre le dijo que se aseguraría de que sería una buena guardiana, lo había dicho enserio.

Pero sintió que todo aquel dolor había valido la pena.

Ahora era capas de darle algo de si a Roy, se lo daría como dándole un parte de su alma. Pero recién entonces se dio cuanta de que si Roy llegaba a demostrar no ser digno todo sería su culpa. Ella sería la única culpable de todos lo errores que Roy cometiera.

Se consoló pensando que Roy era una persona totalmente capas de llevar aquel poder.

Ella haría bien.

Sin embargo entre sueños fue capas de recordar aquellas palabras que salieron de los labios de su padre, cuando finalmente la transferencia hubo terminada.

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-¡¡¡¡¡¡Ahhhh¡¡¡Argggg…!!!-

Podía imaginarse la piel siendo quemada, reducida y arrancada, dejando la carne sangrante e hiriente al aire, la energía marcando los surcos que serían luego las claves del secreto.

Su padre tampoco estaba bien, podía ver en su rostro como algo lo dejaba. La vida.

-¡PADRE!- Sentía ganas de arrancarse lo que le quedara de piel en la espalda, si eso le permita dejar de sentir aquel horroroso ardor, un dolor tan grande que le impedía moverse con libertad. La luz que emitía el círculo de transmutación sobre el que estaba tirada la enceguecía de a momentos.

Quería salir de aquel lugar, el olor a la carne quemada, a su carne, le revolvía el estomago, quería vomitar allí mismo pero las fuerzas no le daban ya ni para abrir la boca. Sus dientes de clavan en los labios sacando sangre. Sus manos se apretaban los brazos dejando morado de la fuerza con la que lo hacía. Los dedos le sangraban de arañar el piso en un intento vano de desquitar el dolor.

¿Cuántas horas hacía que aquello estaba sucediendo¿Cuanto más duraría? Había comenzado a mitad de sus espalda y lenta y dolorosamente se había extendido hacía arriba. Ahora ya casi le tocaba el cuello.

Un gritó agudo escapó de sus labios cuando sintió como si una aguja le atravesara cada vértebra y de repente todo quedó apagado.

Todo había acabado.

Pero su padre… el tampoco se movía.

Sin saber realmente de donde sacó las fuerzas se arrastró hasta llegar junto a su padre el rostro pétreo estaba helado. Y ella sentía una quemazón interna y externa insoportable.

Como no podía incorporarse solo pudo apartar algunos cabellos con manos torpes y adoloridas. Y lo llamó con su voz ronca, con los labios partidos y sangrantes de tanto mordérselos. Finalmente el abrió los ojos…

-Estas… viva…-

Riza intentó sonreír pero no lo logró. No tenía los ánimos ni para parpadear mucho tiempo más.

-Yo… ya no les sirvo… ya no les soy… de utilidad, como tu… eres la guardiana ahora…ahora…, y-yo seré… arrastrado hasta… la puerta, y tendrás… que hacer todo lo que resta sola…-

-P-p…-Intentó hablarle pero se quedo dormida.

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Aún podía recordar los siguientes meses, la piel enrojecida, las heridas que no lograban cerrarse, no podía llevar nada puesto en el torso por que la irritación y la quemazón la desesperaban. Difícilmente durmió durante esos meses.

Había sido hacía un año casi, y desde entonces su padre había comenzado el deterioro.

Ella tenía que ocuparse de su padre y de las heridas como podía. No podía mostrárselas a nadie, así que no podía pedir ayuda a nadie. Su padre la ayudaba cuando podía, pero el tampoco se encontraba bien, y ni siquiera sus ánimos podían mejorar. Dejó de ser la persona que Riza conocía.

Pero todo fue por Roy.

Y ella se lo contaría… le mostraría la marca.

Finalmente descubriría si todo aquello había valido la pena.

Se incorporo un poco para poder ver el rostro dormido de Roy, con algo de vacilación se acercó a sus labios y los besó superficialmente, casi como un rose.

Una lágrima calló de sus ojos hasta la comisura de los labios del muchacho y Riza volvió a acomodarse en el pecho del muchacho.

Sintiendo la respiración acompasada se descubrió llorando silenciosamente, no por su padre, o por el rumbo de su vida, no por miedo o por rencor, ya nada de eso importaba. Lloraba por saberse enamorada. Extraña en si misma, y profundamente enamorada.


Finalizado el lunes, 02 de abril de 2007 a las 02:21:23 A.M.


N.A: Ahhh…. Toy muerta!!!!!! Ya no tengo ganas de teclear mucho más…. Me van a salir músculos en los dedos de estar tanto tiempo escribiendo… V.V

En fin, un capitulo, pesadísimo!!!!! No puedo decirles el nivel de concentración que me requirió. Sin embrago me ha ENCANTADO escribirlo. Prácticamente se han resuelto el cincuenta por ciento de los dilemas del fic. Y hemos creado otro cincuenta más XD.

Pero bueno…. Ya se sabrá…

El próximo es el penúltimo capitulo, o el último depende de como se lo vea, ya que el otro va a ser el Epilogo.

Por suerte estoy de semana de turismo (O santa, como prefieran) y tendré tiempo de ponerme a terminarlo para el próximo lunes, (Espero XD) Me esforcé mucho para que lo tuvieran en una semana exacta así que espero mucho reviews ToT plissssss……….. Me duelen los dedos!!!!!!!!!

Ok.

Pasemos a contestar reviews, me estoy cayendo del sueño!!!!

dKmps: perdónnnn! No te conteste en el chap anterior por que dejaste el review el mismo día que lo subi supongo, igual muchisisimas gracias por el apoyo!!! Que suerte que te gusta! Bss. vale black: Je! Siempre me ponen contenta tus reviews, pero bue aca ando dándole para delante! Y sabes que es igualmente para ti! Aggghhh… me estoy quedando dormida bsss, ns leemos. Unubium: Bien prontito! bss Azumi-93 bueno! Gracias! Yo también lo quiero, pero también quiero el 66 67 68 y 69, voy atener que ponerme a buscar! VoV bss, ns leemos! kagomeKaoru: No tengo justificativo valido, solo puedo decirte que me esfuerzo! Saldrá lo antes posible te lo aseguro gracias por la preocupación, se que merezco más que un tirón de oreja! (Merezco que me las corten, las friten y me las den para comer después… pero bueno, defiendo a mis pobres orejas… V.V) bss

Bueno, eso ha sido todo por la semana, nos estamos viendo, la semana que viene a la misma hora en el mismo lugar… (O eso espero, por lo menos…. VoV)

"Hito ha nanika no gisei nashi ni, nani mo eru koto ha dekinai
nanika wo eru tame ni ha douto no daika ga hitsuyo ni naru
sore ga, renkinjutsu ni okeru touka koukan no gensoku da
sono koro bokura ha, sore ga sekai no shinjitsu datto shinjiteita"

"Una persona no puede conseguir algo, sin perder algo a cambio.
Para crear una cosa debes pagar con otra del mismo valor.
Es la ley de los estados equivalentes."

Atte. AnneNoir

Pd: Z.Z ZoZ Z0Z ZoZ Z.Z ZZ Z-Z Dejen reviewzzzzzz….