N/A: hola a todos

N/A: hola a todos. Perdón por tardar tanto tiempo en actualizar, pero la U me deja muy poco tiempo XD. Bueno gracias por leer mi fic, y en especial a quienes han dejado reviews me hace feliz ver que les gusta T-T. Creo que ya me faltan pocos capítulos. Lo dejaré cuando se acabe el gran festival. Verán quiero dejarle un final abierto para poder continuarlo con otra historia que ya tengo pensada, solo espero no tardarme tanto tiempo como con esta. Sin mas aquí está el 4to. Capítulo.

Capítulo 4

Despertando Sentimientos

-Ash, Ash-

Como pudo abrió sus ojos, los frotó con el revés de su mano y pudo divisar a quien le llamaba.

-¿Qué... qué pasa?- dijo el morocho con cansancio y sin despertarse completamente.

-Te quedaste dormido en el sillón y pues pensé que talvez... te.. yo...- la chica titubeaba, con lo cual logró sacar a Ash de su soñoliento estado. –Bueno... yo... tu-

-¡Misty!- dijo el joven con gran sorpresa y nerviosismo. -¿Qué... haces aquí?- el rubor en su rostro se hizo presente. –No... por que ella- pensaba

-Es que... eso trataba de decirte- al fin pudo articular palabras. –Te vi y pensé que talvez te había pasado algo- de pronto su cara se encendió a mas no poder, –Y... pues me acerqué y... empecé a mover tu hombro y como no despertabas, me senté y tu... estabas tan dormido, creo, que... verás...- Ash no entendía que quería decir la pelirroja, así que intentó levantarse, fue cuando comprendió lo que le intentaba decir su amiga. –Te recargaste sobre mi hombro... y poco a poco te fuiste... acomodando... y pues... ¡Ya estas bien despierto así que quita tu cabeza de mis piernas!- dijo dejando salir su carácter explosivo. El entrenador se levantó lo mas rápido que pudo.

-Yo... lo siento... creo que estaba muy cansado- decía mientras pasaba su mano derecha detrás de su cuello.

Misty solo suspiró, -Y dime ¿que hacías aquí?- dijo olvidando el incidente.

-Bueno... yo... solo no podía dormir-

-Ah, ya veo-

-Y tu ¿que haces aquí?-

-Yo... bueno... verás... es que no podía dormir- esa pregunta le hizo recordar las palabras de May. –Ay, no porque ahora-

Ash notó como esa pregunta la había puesto nerviosa, sería posible que ella estuviera en la misma situación que él. –¿Por que no podías dormir?-

Se sintió acorralada, no le podía decir que él era el motivo de su insomnio. –Por una tontería, y tu- ahora era su turno de acorralar al chico.

-Yo... es que...- decía nervioso, lo cual hizo aparecer un pequeño brillo en los ojos de la pelirroja -Brock hace mucho ruido al dormir- dijo audazmente (este Ash es un poco sacado de la realidad ¬¬, creo que le estoy dando mucho cerebro XD).

-Me imagino- dijo algo triste. –Bien es hora de que me vaya a dormir, si May o Max notan que no estoy se preocuparán- dijo cabizbaja. Ash oyó la apagada voz Misty, y trató de ver sus ojos, pero sus mechones anaranjados impedían la visión, la chica empezó a caminar hacia las escaleras, en eso se detuvo bruscamente al ver que alguien le impedía el paso. -¿Ash?- dijo viendo a los ojos marrones del entrenador.

–Yo... también iré a dormir, buenas noches Misty, hasta mañana-. Dijo suave y dulcemente mientras depositaba un cálido beso en la mejilla de ella. Se vieron fijamente durante unos segundos, hasta que Ash cayó en la cuenta de lo que había hecho, demostrándolo con un tono rojo por toda su cara. No dijo mas nada, sólo dio la vuelta y se fue lo mas aprisa que pudo a su habitación.

Misty por su parte quedó petrificada, en el lugar donde Ash la dejó. Tocó su mejilla con sus delicadas manos, una sonrisa soñadora apareció en sus labios, estos se entre abrieron y dijo -buenas noches Ash, que tengas dulces sueños-. Se dirigió a su habitación y al igual que el morocho por fin se durmió.

A la mañana siguiente, ambos entrenadores se levantaron con el mejor ánimo posible.

-¡Buenos días! Pikachu- dijo Ash a su fiel amigo. -¿Pikachu?- el cual no se encontraba. -¿Pikachu?-, el entrenador empezó a buscarlo, por toda la habitación.

-¿Qué haces Ash?- el mayor se despertó por los ruidos de Ash.

-No encuentro a Pikachu- dijo preocupado.

-Talvez se fue con Gary y Misty al estanque que está en el jardín- Brock se acomodó en la cama y se dispuso a dormir.

Ash permaneció en silencio por algunos segundos, tomó su gorra y salió en busca de su pokemon, su rival y su "amiga". Bajó por las escaleras hasta llegar al living, se dirigió al jardín y ahí los vio. Era una escena que le hizo hervir la sangre, los pokemon de la líder estaban jugando alegremente en el agua, junto al investigador; mientras Misty jugaba con el Umbreon de Gary y su Pikachu. Se veían muy felices, demasiado para el gusto del entrenador, especialmente cuando la pelirroja se levantó y Ash pudo ver el atuendo de la chica bajo la bata, este era un bikini rojo que dejaba ver su juvenil cuerpo, y no solo ella parecía disfrutar del "día de playa", también Gary vestía su traje de baño bajo su bata. Ash estaba petrificado, no sabía que hacer, su cabeza le lanzaba una y mil preguntas. -¿y si lo de anoche no significó nada para ella?, ¿talvez ella no lo quería?, y lo peor talvez ¡quiere a Gary!- sus pensamientos lo traicionaban y trastornaban. Decidió no interrumpirlos, hasta que vio a Gary acercarse a la pelirroja, con una mirada pícara y, desde el punto de vista de Ash, sin muy buenas intenciones. Abrió la puerta de un golpe haciendo un gran estruendo, todas las miradas se dirigieron al morocho, quien estaba tan "furioso" (por no decir celoso ¬¬) que a grandes pisadas se acercó a ambos.

-¿Estás bien Ash?- preguntó sorprendida Misty

Ash no respondió se limitó a dirigirse al investigador. Ambos frente a frente tuvieron un duelo de miradas con el cual Ash le dijo mas de lo debía a su rival, mientras para misty y los pokemon era una escena realmente vergonzosa.

-Te vas a quedar ahí todo el día o nos dirás que te pasa- dijo la pelirroja al ver que llevaban mas de cinco minutos en esa posición.

-Ah, ya entiendo…- murmuró Gary. -No es nada Misty, es solo que Ash es muy inmaduro para hacer algo al respecto- dijo altaneramente Gary.

-Al respecto de que- cuestionó ella.

-¡De nada!- dijo Ash, sabiendo lo que Gary lo había descubierto.

-Ay, Ash tan difícil es decirle a Misty que...- Gary no pudo terminar la oración pues las manos de Ash se lo impedían. Después de una pequeña pelea… -Bien!- dijo Gary soltándose de las manos de Ash. –No le diré nada, pero algún día tendrás que hacerlo tú- sentenció el investigador, dando media vuelta de regreso al interior del centro pokemon.

-¿Me podrías explicar que acaba de pasar Ash?- pronunció la pelirroja.

El entrenador por su parte estaba perdido en sus pensamientos, las palabras de Gary resonaban como eco en su cabeza. Acaso tan obvio era, que hasta su rival se daba cuenta de sus sentimientos.

-Hola, ¿me escuchas?- Misty pasó su mano frente a la mirada perdida del chico.

- umh… ¿Decías?-

-No tienes remedio- suspiro resignada.

-Te preguntaba que ¿de que es lo que habla Gary?-

-De…. na.. da…- dijo nervioso y sonrosado.

-Por como se veían yo no podría decir que eso es nada- reprochó la pelirroja.

-No sé de que hablas, Misty- contestó Ash, colocando sus manos tras su cuello.

-No finjas Ash, algo me ocultas-

-Bueno y ¿por qué te importa tanto?- dijo astutamente.

-Ah…. bueno… ¡¡eso no te incumbe!!- dijo un poco alterada y con sus mejillas rojas.

-Entonces tampoco te metas en mis asuntos!!-

-Como quieras, es la última vez que me preocupo por ti!!-

-Bien!!-

-Bien!!- dijeron ambos dándose la espalda. –Niño inmaduro- dijo Misty por lo bajo.

-¿Cómo me llamaste?- preguntó Ash al escuchar el "insulto" de la pelirroja. – Inmaduro, pues eso eres- dijo mostrándole la lengua.

-Pues tu eres una niña gruñona- contestó Ash.

-Así pues tu ¡eres un tonto cabeza hueca!-

-¡y tú una niña fea de la que nadie se podría enamorar nunca!-

-aaaaa!! Azurril chorro de agua!!- dijo ya harta, ordenando a su pokemon empapar de pies a cabeza al pobre entrenador.

-Será mejor que entremos Azurril, tengo mucha hambre- La pelirroja giró sobre sus talones y entró. El morocho estaba empapado en medio del jardín, su pokemon amarillo lo miraba extrañado pues nunca lo vio pelear con alguien de esa forma. Ash por otra parte se sentía raro, estaba enfadado, pero a la vez ¿complacido? Seguramente por haber captado la atención total de Misty, aunque de una manera un poco extraña; suspiró resignado y entró al centro pokemon. En el living estaban sus amigos hablando con la enfermera Joy.

-Hola Ash, buenos dí….- fue lo que atinó a decir May al verlo todo mojado

-¿Qué te pasó?- preguntó Brock

-Nada, iré a cambiarme- finalizó el chico.

El grupo de jóvenes se reunió y fue a la cafetería. Alimentaron tanto a sus pokemon como a ellos mismos. Fue un desayuno sin mayor complicación, casi nadie hablaba y cuando alguien lo hacía era para pedir que le acercaran algo o bien para iniciar una conversación que se quedaba en el aire. Misty fue la primera en terminar, tomo su bandeja y se retiró, inmediatamente May se disculpó y salió tras ella.

-Bien Ash, ¿qué pasó?- cuestionó el mayor. Ash suspiró antes de empezar a contar lo ocurrido…

-Y por eso se enojó- terminó la historia

-¿Y que era tan importante que no podías decírselo?- preguntó inocentemente Max.

-A… bueno… eso… es que yo- Ash no sabía que decir, para su suerte Brock salió a su rescate.

-Déjalo Max, Ash debió tener excelentes razones para ocultarlo con tanto afán- esto último lo dijo entre risas pícaras que hicieron sonrojar al entrenador

-¡No es lo que parece!- exclamó Ash mas rojo que un tomate

-¿Y a que se parece Ash?- continuó Brock

-Yo… creí que tú… es que-

-Tranquilo Ash, debo admitir que no tienes mal gusto-

-¡¡QUE!!, ¡Brock ya basta! T-T - suplicó desesperadamente el joven.

-Bien, bien, de acuerdo- dijo ahogando risitas y limpiándose algunas lágrimas. –Pero deberías hablar con ella-

-¡¿Estás loco?!-

-Me refería a lo que pasó hoy-

-A, sí eso. Supongo que tienes razón- Ash, tomó su gorra y salió en busca de la pelirroja. Caminó por el centro pokemon y no encontraba rasgo de ella, al fin llegó a una fuente que estaba en la parte trasera del centro, así estaban May y Misty hablando. Se acercó lenta y silenciosamente para poder escuchar mejor.

-Te digo Misty, que eso no es verdad. Ya verás como todo se solucionará-

-Pero May, yo no sé si…- hizo una pausa para pensar en sus palabras. Suspiró. –Y si ¿lo que dijiste la otra noche es cierto?, no puedo ser tan tonta como para que eso…-

-Misty, Misty, Misty, y ¿Qué tiene de malo enamorarse a primera vista?-

Las palabras de May retumbaron en la cabeza de Ash "enamorarse", de pronto sintió como el tiempo se detuvo, miles de preguntas aparecieron y como respuesta estaba la imagen de la pelirroja en su mente. Sin darse cuenta tropezó con una planta y cayo sobre un arbusto lleno de espinas, el dolor hizo que un gran grito saliera de su garganta. Las chicas corrieron a ver que había pasado y ahí encontraron al entrenador lleno de rasguños y con una mirada un tanto perdida y fija en Misty.

-¡¿Qué haces aquí?!- dijeron ambas al unísono.

Es un poco corto ¬¬ pero ojalá les haya gustado, espero sus comentarios!!

Hasta el siguiente capítulo!!