UNA ANTIGUA PROFESIA

Por

Keiko Urameshi

(Actualmente AnneNoir)


Disclaimer: Todos los personajes del manga y Anime Yu Yu Hakusho son propiedad intelectual y financiera de Yoshihiro Togashi.

No obtengo ninguna clase de remuneración ni beneficio por este trabajo más que sus valiosas opiniones.(Por las cuales no pueden demandarme -)


Notas:

-Natsu, Haru, Kaho, Fuyu, Aki, Sanosuke, Lin, Makoto, Tetsu, Akari, Ankoku, Oima, Minako son personajes originales.

-Signos:

-blabla-diálogo

-Blabla- recuerdos, sueños, pensamientos etc. (cualquier cosa que sea fuera de la realidad)

(Blabla) mis notas

Blabla (blabla) Vocabulario

OoOoOoOoOoO - Separacion de escenas

-¡¡Disfruten de la historia!!


Capitulo IV "Profundas realidades"


-¿Pero por que tanto tiempo?-Keiko parecía aterrorizada.

-Porque no sabemos cuando vuelva a abrirse un portal para regresar.-Kaho suspiró.-Y aunque se abran, tiene que ser un con el tamaño suficiente para que pasemos. Normalmente los que se abren son pequeños, así que por allí tan solo pasamos pequeños objetos y mensajes. El último que se abrió tenia un tamaño considerable por eso nos costó tanto cerrarlo aun del lado makai.

-Entonces tenemos que ir acostumbrándonos a la idea de que estaremos aquí por un largo tiempo.-Dijo Shizuru

Genkai asintió.

Entonces la pequeña fantasma atravesó al shooji de la habitación.

-Akari-chan¿Por qué no estas con Ankoku?-Preguntó Yukina.

-Estuve ayudando a Ku-chan.-Respondió la niña dando un gran bostezo. -¿Puedo quedarme contigo hoy?-Preguntó la pequeña.- Ankoku se molesta si entro muy tarde por que despierto a Oba Oima y no tengo ganas de pasar la noche en el bosque hoy, aunque la luna esté bonita, hay demasiados demonios.

-Por el portal. Claro, te quedaras con nosotras.-Respondió, Yukina.

-Nosotras también debemos acostarnos.-Dijo Kaho parándose para retirarse.-Y ustedes dos vienen conmigo-Dijo señalando a Natsu y a Aki.-

Fuyu también siguió a su madre mientras sacaba un cigarrillo para fumarlo fuera de la habitación.

-¿Necesitan una habitación?-Preguntó Yukina amablemente.

-No te preocupes. Ya me dieron una, para nosotras cuatro-Respondió Kaho, retirándose-Oyasumi nasai.-

-Oyasumi- Respondió Keiko-

-Yo también me retiro.- Dijo Genkai marchándose.

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Kurama vio a como la brujita se retiraba de la habitación, así que la detuvo.

-¿Adonde vas Botan?-

-A mi habitación.-Dijo la brujita agobiada.-Ya mandé a Akari a dormir y conseguí las hierbas que había escondido par jugar un juego de "Frió Caliente", La perseguí por toda la casa y le di la medicina a todos lo heridos del salón "B". Estoy muy cansada, Kurama ya quiero dormirme.-Dijo enumerando las actividades con las manos.

-Lo siento, Botan pero alguien tiene que ayudarme con Suzume.-Dijo mirando a una niña.-Tiene fiebre y alguien tiene que velar por ella esta noche. Yo debo dar la ronda de la noche y no puedo centrarme en ella.-

-¿No puede ser otra persona?-

-Lo siento.-

-Esta bien, yo me quedaré-Dijo sentándose y recostándose en la pared de la habitación.

-Procura cambiar el paño y el agua lo mas seguido posible para que baje la fiebre.-

-Claro.

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Una vez solo quedaran Keiko, Shizuru y Yukina en la habitación, esta última comenzó a aprontar todo para dormir.

-Muy bien vamos a ver si tenemos todo.-Dijo abriendo el Oshiire (Son los armarios, que usualmente son parte de la misma pared, para ahorrar espacio, y es donde se coloca el Futon enrollado) y revisando dentro-Veamos uno...dos y tres. Bien hay para todas.

Yukina comenzó extendiendo el Shikibuton(Es el colchón del futon) y encima coloco el Kakebuton(Edredón). Hizo esto tres veces.

-Listo, vamos Akari, si te quedas con nosotras, al menos finge que duermes, que ellas necesitan descanso-Dijo Yukina.

Mientras tanto Shizuru ya se había acostado y dormido. Keiko la miraba con una sonrisa.

-Debe haberse cansado mucho.-Comentó Keiko a Yukina.

-Supongo. Además estuvo todo el tiempo a tu lado mientras te encontrabas inconsciente, pese a que parecía muy cansada.- Respondió el hada de las nieves mientras se acostaba.-Ya voy a apagar la luz- Dijo soplando las velas.

-Esta bien-Respondió la muchacha acomodándose en el futon.

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Genkai caminaba por los pasillos de la base "Shisha mirai", mientras el viento helado parecía no molestar a la anciana.

Sus pensamientos se veían confusos¿Qué era lo que sucedería en adelante? Los problemas eran cada vez más preocupantes, no había los suficientes recursos para subsistir y los portales eran cada vez más.

Si no lograban encontrar la razón de esos rompimientos lo más probable es que se terminara de abrir una puerta entre el makai y el ningenkai demasiado grande para poder cerrarla.

Además ahora que Keiko y Shizuru habían entrado, Yusuke y Kuwabara podrían distraerse demasiado y eso afectaría su rendimiento. Sin mencionar el gran embrollo que tendría Yusuke.

-"Eso le pasa por idiota, debió haber dejado las cosas claras antes de venir al makai y comenzar algo de nuevo. Aunque más bien tendría que dejar de jugar al novio…"-Pensó la anciana.

-¿Maestra Genaki?-La voz de una muchacha la llamaba.

-¿Minako¿Qué haces despierta tan tarde niña?-

-Maestra no soy una niña-Replicó.

La joven era de estatura mediana, ojos pequeños de color negro; cabello negro largo, atado en un complicado peinado, adornado con bonitas peinetas con flores azules. Vestía un hotoe (Kimono de verano, se usa del 1 de Junio al 20 de Septiembre. Se usa durante el período requerido, no importa si hace calor o frío.) de color azul con una luna menguante bordada con hilos plateados y estrellas con hilos dorados. El obi del kimono era de color rojo oscuro con un bonito teñido geométrico en varios colores, el kimono era una completa obra de arte.

La muchacha aparentaba unos 20 años.

-Eres una niña para mí-Respondió la anciana.- ¿Por qué no te acuestas ya?

-No me siento cansada así que pienso esperar a Yusuke hasta que llegue.-Respondió la joven, aunque se notaba que mentía.

-No seas terca y acuéstate ya. Yusuke llegara mañana por la mañana, además, antes él y yo tenemos algo privado que hablar. Yo te avisare cuando llegue.-Dijo Genkai.

-¿Es algún problema grave?-Preguntó la muchacha preocupada.

-No, si Yusuke sabe llevarlo adelante le será fácil.-Respondió Genkai.

-¿Puede decirme de que se trata?-Preguntó la joven.

-No, ya te lo eh dicho es algo privado, pero de seguro el te comentará algo. Ahora ya ve a acostarte.-

-Si... Estoy segura de que Yusuke podrá superarlo.-Comentó la muchacha antes de seguir su camino.

-Eso esperamos todos-Dijo la anciana por lo bajo.-De cualquier manera unos cuantos van a tener que sufrir las consecuencias de la decisión de Yusuke.-Susurró para si, y luego suspirando resignada comentó:- ¡problemas de adolecentes!

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Kurama terminó su ronda y se dirigió hasta el salón "A", corrió el shooji y entró dentro de la estancia.

-¿Ya terminaste tu ronda?-Preguntó la brujita mientras se pellizcaba una mejilla para poder permanecer despierta.

-Si, de cualquier manera en la próxima hora tengo que volver a dar una vuelta por seguridad, pero está todo tranquilo por ahora.-Kurama se dirigió y se sentó a un lado de la muchacha.

La joven volvió a quitar el paño de la frente de la niña, lo mojó y volvió a ponerlo.

-El agua ya está caliente voy a cambiarla.-Dijo mientras se levantaba tambaleándose.

-Déjame hacerlo.-Dijo tomando la fuente de las manos de la chica.-Yo la cambiaré.

-Esta... bien. Gracias-Dijo la joven volviendo a recostarse en la pared de la habitación.

El joven se dirigió fuera hacia un aljibe que había en el centro del patio. Llenó el recipiente y entró nuevamente en la habitación.

-Aquí esta Botan... ¿Botan?-Kurama miró el bonito rostro de la joven dormida.

Se dirigió hacia la chica y le colocó una manta por encima.

-"Bueno, el objetivo era que no volviera a su habitación. Y supongo que ahora ya no lo hará."-Pensó mientras corría un mechón del cabello de la joven de su rostro.

Una sonrisa cruzo el rostro del joven, mientras se sentaba a su lado y la observaba con especial dedicación. La muchacha ni se inmuto del acto del joven y siguió durmiendo profundamente. (N.A: Que Kawaii!!!!0) Un trueno anunció la tormenta que se aproximaba.

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Akari volvió a sobresaltarse al segundo trueno mientras temblaba resguardada entre sus edredones. Asomó la cabeza y vio a Yukina durmiendo tranquilamente, Shizuru a su lado dormía de lado mirando a la pared.

Keiko todavía se encontraba despierta pese a que pasaba de la medianoche, la niña se levantó y se dirigió a la muchacha, sentándose frente a esta.

-¿Todavía estas despierta?-Preguntó la niña a la muchacha.

Keiko se enderezó en el futon y se sentó frente a la niña.

-Si, dormí unas cuantas horas mientras estuve inconsciente y estoy algo desvelada, pero tú ya deberías haberte dormido.-

-Hay truenos y yo no duermo, soy un fantasma ¿lo recuerdas?-Le aclaró

-Es cierto.-Keiko sonrió de lado a la niña.- Lo siento, no estoy acostumbrada a ver fantasmas. A decir verdad eres la primera que veo en toda mi vida. ¿Y que haces durante las noches, cuando nadie esta despierto? Debes aburrirte.-

Akari le sonrió

-La mayoría de las veces me quedo hablando con Ankoku, mi hermana, pero hace ya mucho tiempo que nos conocemos y miles de noches que hemos pasado juntas, yo solo puedo contar hasta cien así que perdí la cuenta, resulta aburrido en ocasiones. Además Ankoku prefiere estar sola en las noches, es su momento. Cuando todo esta oscuro. Yo prefiero el día y la luz. Así que las noches de luna salgo al bosque y me quedo hasta que amanece mirando la luna o yendo lejos, pero jamás salgo de los límites. Está prohibido.

-¿Prohibido?-Keiko la miró.- ¿Quien te lo prohíbe?

Akari la miró unos segundos, siguió hablando.

-Ella me lo prohibió.

-¿Quien es ella?-

-La mujer de la luna.-

Keiko quiso preguntarle quien era aquella mujer, pero no pudo hacerlo ya que la niña cambió el tema bruscamente.

-Sino canto, me paso toda la noche cantando. Algunos aldeanos se asustan, y eso lo hace más divertido.-Contó la niña sonriendo.- ¿Sabes cantar?

-Se algunas canciones… pero no canto muy bonito.-Le dijo Keiko algo apenada.

-Oh, yo tampoco lo hago, pero igual es divertido, cata algo.-Le pidió la niña.

Keiko le sonrió y miro que Yukina y Shizuru siguieran dormidas.

-Esta bien, pero solo susurraré, es más fácil.-Se concentró en recordar aquella vieja canción que su madre le cantaba y que se le antojaba tan bonita.

"hitotsume no kotoba wa yume

nemuri no naka kara

mune no oku no kurayami

wo sotto tsuredasu no"

futatsume no kotoba wa kaze

yukute wo oshiete

kamisama no ude no naka e

tsubasa wo aoru no

tokete itta kanashii

koto wo

kazoeru you ni

kin'iro no ringo ga

mata hitotsu ochiru

mita koto mo nai fuukei

soko ga kaeru basho

tatta hitotsu no inochi ni

tadoritsuku basho

furui mahou no hon

tsuki no shizuku yoru

no tobari

itsuka aeru yokan dake

we can fly

we have wings

we can touch floating dreams

call me from so far

through the wind

in the light

mittsume no kotoba wa

mimi wo sumashitara

anata no furueru ude

sotto tokihanatsu

Keiko sintió las lágrimas resbalando por las mejillas.

-¿Lloras por la canción?-

-En parte, es triste… cuando canto cosas tristes siempre lloro, por eso prefiero no cantar…-

Keiko vió a la niña sonreír. No se espero que al siguiente momento, el fantasma alzara la pequeña manita blanca y la pasara por debajo de sus ojos. El tacto fue frio, pero de alguna forma electrizante. La observó jugar con aquella lágrima entre sus pequeños dedos, hasta que de un momento a otro la lágrima atravesó la manita y calló al suelo dejando una pequeñita gota de humedad en el suelo de madera.

-¿Como…?

-A veces puedo hacerlo… pero no se bien como.-Susurró la niña sonriendo.

Keiko le devolvió la sonrisa.

OoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoO

La luz comenzaba a bañar las tierras del makai anunciando el comienzo de un nuevo día. A lo lejos un par de figuras se divisaban.

-MALDITO URAMESHI TE COMISTE MI PARTE DEL DESAYUNO!!!

-Y ESO QUE IMPORTA, DE CUALQUIER MANERA YA LLEGAMOS A LA BASE. ALLÍ COMERAS TODO LO QUE QUIERAS.

-PERO NO ES LO MISMO, ESE DESAYUNO ME LO HABIA ECHO LA DULCE YUKINA CON TODO SU AMOR PARA MI!!!

-Ustedes dos par de inútiles, háganle un favor al mundo y matéense.-Replicó un Hiei, MUY irritado.

-¡¡OYE!!-Gritaron El pelirrojo y el morocho al unísono.

-¡¡Ya llegamos!!-Gritó un feliz Kuwabara.-Voy a ver a mi dulce Yukina!!-

En ese momento Hiei no tenía una GRAN vena en la frente, tenía una GIGANTE vena en la frente. Mientras que su mano temblaba al tratar de controlara el impulso de desfundar su espada...

-¡Ya tranquilízate, Hiei!-Dijo Yusuke.

-Y-O E-S-T-O-Y T-R-A-N-Q-U-I-L-O -Esto hizo que a Yusuke le saliera una gran gota en la frente mientras veía como Kuwabara ya había llegado a la base.

Yusuke y Kuwabara habían crecido en estatura unos cuantos centímetros, sin embargo Kuwabara seguía siendo más alto que Yusuke. Hiei por otro lado no parecía querer pasar de su metro sesenta. Hiei y Yusuke se adelantaron para llegar con Kuwabara. En cuanto entraron en la base los tres muchachos fueron guiados "Por ordenes superiores" por un cadete hasta el dojo del lugar. Allí Genkai les esperaba.

Baasan! ( Vieja, anciana. (En este caso seria despectivamente, ya que la relación que Yusuke mantiene con Genkai es bastante pésima)) Por que nos mandaste llamar, que no ves que estamos muy agotados.- Habló Yusuke con su normal tono impertinente.

-¡Bakayaro!( Estupido cretino, estupido idiota.) Si te mando llamar es por que tengo algo urgente que decirles, no crean que malgasto mi tiempo en tratar de fastidiarlos a ustedes. ¡¡Y ten un poco más de respeto por tus mayores!! -Gritó la anciana dirigiéndose a Yusuke.

Hiei, que se encontraba recostado en el umbral del dojo, sonrió ante el comentario de la anciana.

Genkai ordenó a una criada que se encontraba a su lado que trajera tres Choshoku (Desayuno), para los muchachos.

-¿Muy bien que es lo que sucede Maestra Genkai?-Preguntó Kuwabara.

-Primero quiero saber como les fue a ustedes en la misión.-Preguntó la anciana.

-Sabemos casi lo mismo que cuando nos fuimos.-Comenzó Hiei.-Atacaron otro templo dejaron todo echo un desastre y mataron a la miko y al delegado del templo. Pero esta vez hubo un testigo que sobrevivió, un otokonoko (mocoso), ningen (humano).

-Llevaba un entrenamiento con el delegado y la miko (sacerdotisa), el logró sobrevivir.-Continuó Kuwabara.

-Por ser un mocoso cobarde.-Sentenció Hiei.

-Eso no viene al caso, continúa Kuwabara.-Pidió Genkai.

-Por lo que nos dijo no pudo ver al atacante cara a cara pero por lo visto podía manipular a las Akai Hane no Musha, con ellas indagó en el alma de la miko y del delegado al no encontrar lo que buscaba los mató con un conjuro, posiblemente un maldición.-Informó Kuwabara

-Por lo que dijo buscaba unos manuscritos sagrados, algo sobre una Densetsu(Leyenda) sobre el Okaru Sekai (Fin del mundo).-Finalizó Yusuke mientras comía del chawan(Plato hondo) con miso.

El silencio ocupó el lugar.

Genkai se puso de pie y miró hacia fuera a través del shooji corrido.

-Ha sucedido lo mismo en otros cuatro templos ya.-Dijo Yusuke mientras tomaba un sorbo de su té.-Y eso no es una coincidencia.

-¿No¿Enserio? No me había dado cuenta.-Dijo sarcásticamente Hiei.

-Yusuke, eso esta claro, pero el problemas es que no sigue ningún patrón de ataque por lo que nos sabemos cual será su siguiente blanco.-Meditó Genkai.-De cualquier manera tengo otras cosas que habar con ustedes, en especial con ustedes dos.-Dijo dirigiéndose a Yusuke y a Kuwabara.

-¿Tiene algo que ver con problemas?-Preguntó Hiei con claros deseos de irse.

-Si, en parte.-Comenzó Genkai-Se volvió a abrir un mon(portal) aquí.

-¿Que¿Hubo algún problema?- Preguntó Yusuke

-Si, bastantes, el portal fue demasiado grande para cerrarlo del lado ningen por lo que tuvieron que venir al makai la miko Kaho Sakamoto y Makoto Corday. Como el mon era demasiado grande muchos monstruos se dieron cuenta y el equipo de exterminadores no dio a basto con todos, eso causo una gran cantidad de heridos, además destruyeron gran parte de los campos de cultivos y como nos han reducido las provisiones nos encontramos en una situación bastante alarmante. Oima esta tratando de conseguir ayuda de otras aldeas para conseguir derivar a algunos de los refugiados, pero eso es bastante difícil, ya que la mayoría de las aldeas, se encuentran en la misma situación que nosotros.-Genkai bebió de su te.- Esos son los daños, pero hay algo más que les incumbe a ustedes dos.-Dijo dirigiéndose a Yusuke y Kuwabara.

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Botan bostezó y estiró los brazos para desperezarse. Se sorprendió al ver que una manta la cubría. Esbozó una sonrisa. Kurama era siempre tan amable.

-Muy buenos días.-La vos conocida del zorro la sorprendió.

-Muy buenos días Kurama.-Sonrió la chica.

El muchacho se encontraba curando la herida de un paciente. Concentrado en su labor. La muchacha se levantó y se acercó hasta el joven.

-¿Acaso me que de dormida muy temprano?-Preguntó la chica.

-No, habrás dormido unas cuatro horas.-

-¿Que hora es?- Indagó la muchacha.

-Deben ser las siete treinta.-Respondió el muchacho.

-¿Ya desayunaste? Porque yo tengo hambre.-Dijo la chica frotándose el vientre.

-No aun no me ha dado tiempo de ir a buscarlo, termino en dos horas y esto esta lleno de gente.-Respondió Kurama.

-¡Bien¡¡Entonces, yo iré a buscarlos!!-Dijo la chica corriendo fuera de la habitación.

-¡No¡Espera Botan...!-Gritó el chico, mientras se levantaba para salir detrás de la brujita. Pero alguien lo tomó del cuello del kimono.

-¡Que crees que haces¡Kurama-san hay muchos pacientes que requieren de su atención¡No es tiempo para salir detrás de su enamorada!-Tetsu miraba a Kurama con su característica mirada fría.

-Pero...-

-¡Vuela a trabajar!-

-"¿¡Que voy a hacer si Keiko o Shizuru se encuentran con Botan!?"-Pensaba desesperado el muchacho.

-¿Realmente la señorita Botan es la enamorada del Kurama-san?-Exclamó una de las enfermeras.

-¡Que envidia!-Respondió otra.

-¿Que?... ¿que Botan es mi que?...-

Pero antes de poder preguntar las chicas ya se habían retirando dando largos suspiros.

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Yukina se levantó con la primera luz del alba.

Miró a su lado el futon que le había cedido a Akari, estaba vació. ¿Acaso la niña ya se había ido?

-Esta allí.-La voz de Shizuru la sacó de sus pensamientos-Si buscas al fantasma esta allí junto a Keiko.

Yukina desvió la mirada hasta el futon de la joven Yukimurae, el pequeño cuerpo del fantasma estaba recostado a un lado de el futon de Keiko, tenia los ojos cerrados como si durmiera, pero Yukina sabía que no lo hacia. Aunque lo más curioso era la mano de la niña que descansaba a sobre la de la joven sin atravesarla.

-¿Como hace para no atravesarla?-Preguntó la joven Kuwabara.

-No estoy segura, Genkai alguna vez me lo explicó pero no lo comprendí del todo, ella es especial no todos los fantasmas pueden hacer algo así. Le debió haber tomado cientos de años poder hacerlo, primero debió practicar el hecho de poder desaparecer y aparecer frente a los ojos de los demoños y humanos, luego poder tomar objetos, y por ultimo crear un campo a través del cual atrapan su propia esencia formando algo parecido a un cuerpo. Pero aún no puede hacerlo con todo su cuerpo, solo lo hace con sectores pequeños, los dedos, una mano…-

-Es complicado. Para poder hacerlo la niña debe tener muchos años de haber muerto-

-Supongo, ella es así desde que nosotros llegamos e incluso creo que antes también lo era ya.-Dijo levantándose y comenzándose a poner un kimono.

-Debe haber sucedido algo especial para que sea un fantasma, ya que sino hubiera ido con kami-sama en el momento de su muerte.-

-Un conjuro mal realizado, tal vez dejo algo incompleto en su vida. Es muy difícil que un niño pequeño se transforme en fantasma, ya que Tatarimoke (Para los que vieron Inuyasha debe de ser conocido, para los que no les explico: Tatarimoke es el espíritu que juega con los niños tocándole un melodía muy dulce con una flauta para que encuentran el descanso eterno, los niños que no lo logran son llevados por Tatarimoke asta el lugar donde murieron y de allí los arrastra con cadenas hasta el infierno.) suele jugar con sus almas para que encuentren el descanso eterno. Algo muy malo debió haber sucedido cundo murió para que su alma no pudiera descansar.-Yukina dió un suspiro.-Bien ya vamos a levantarnos, hoy hay muchas cosas que hacer. Voy a buscar algún kimono de tu medida ya que los míos deben quedarte algo pequeño.-

-Ah, claro, gracias Yukina.- Dijo la joven dando vuelta el rostro sonrojado por el comentario.

-Ve despertando a Keiko-Pidió mientras terminaba de atarse el nudo del obi.

-Claro-Respondió Shizuru, mientras se acercaba a la joven y la zarandeaba.

-Keiko, despierta.-

-¿Que?-Preguntó la joven todavía algo adormecida.

-¡No te da vergüenza dormirte hasta tan tarde!-Bromeo Shizuru.

-¿Que¿Es muy tarde?-Shizuru y Yukina rompieron en risas.

-No, no te preocupes, apenas son las siete treinta. Toma, supongo que un kimono mío te quedará bien.-Dijo extendiéndole unas ropas.

-Muchas gracias Yukina.-Dijo la joven recibiendo el bulto.

-No es nada, voy a buscar algo para ti-Dijo refiriéndose a Shizuru.

Una vez la hada de las nieves hubiera salido del cuarto, Shizuru miró a Keiko vestirse con empeño y predijo lo nerviosa que estaba cuando comenzó a atar y desatar el nudo del obi.

-¿Nerviosa?-A Shizuru no le gustaba meterse en problemas ajenos, siempre había considerado que tenía bastante con los propios, pero no pudo resistirse a interrogar a la joven. Había algo que no le gustaba de aquella situación. Ella era la hermana de Kuwabara, y esa era la suficiente razón para preocuparse como lo había echo durante aquellos largos años. Pero Keiko… Keiko era indefinible en la vida de Urameshi, a veces la amiga fiel, otras veces la madre sustituta, la compañera insufrible del colegio y en ocasiones la novia ideal. Aquella persona a la que Yusuke le había propuesto matrimonio ya fuera solo como bromas no tan graciosas. Había algo allí, pero Shizuru había querido creer que no era algo que duraría todos esos años, de alguna forma había intentado ver aquella relación platónica, como nada más que eso, una relación platónica.

Keiko era la clase de personas que a Shizuru le daban mala espina en la secundaria, la alumna ejemplar, hija perfecta, el ideal de belleza de muchos chicos. La niña angelical. Pero bien sabia que aquellas clases de chicas eran las que se casaban más pronto formaban una familia y eran felices por el resto de sus vidas. No eran las que seguían al gamberro de la escuela (Por muy buena persona que fuera),… y ni hablar si este resultaba ser medio demonio. Una de aquellas chicas se hubiera dado media vuelta y se hubiera alejado gritando y no hubiera vuelto a dirigirle la palabra a Urameshi. Pero Keiko no lo había echo. Y pasados siete años volvía a ponerse nerviosa con el simple hecho de volver a verlo.

Shizuru no era una persona que ahondara mucho en las personas, pero cuando las analizaba sacaba conclusiones muy acertadas. Y en aquel momento Shizuru Kuwabara supo que Keiko la había pasado muy mal y por una razón que a Shizuru le molestaba mucho oír. Enamorada. Pero no la típica enamorada de colegio. Keiko había encontrado en Yusuke algo por lo cual esperarlo el resto de su vida, aunque fuera inconsciente de aquello.

-No estoy nerviosa-Recalcó Keiko con el seño fruncido y si cabía más nerviosa a la vista de Shizuru.

-Seguro que no.-Susurró la joven en un tono que Keiko encontró muy irritante.-Sabes… pareces una novia el día de su boda.-Claramente el comentario había sido echo para molestarla, pero Keiko no fue capas de contrarrestar el ataque por la sorpresa de que le dieron aquellas palabras

-E-eso no es cierto, yo solo…-

-No lo intentes.-Shizuru sonrió-Pero esta bien, no te molestaré. Piensa lo que quieras, lo demás esta a la vista.

Keiko pareció callada unos segundos, pensativa.

-¿Crees… crees que se alegrará de verme?-Le pregunto en un tono tan jodidamente nervioso que Shizuru no pudo evitar sentirse incomoda, pero enternecida.

-Claro que si.-

Se sintió satisfecha cuando la vio sonreír en agradecimiento, pero muy incomoda con la complicidad de aquella sonrisa, así que para poder deshacerse se ese sentimiento de "momento cursi" le soltó como bomba:

-Pero no vallas a intentar violarlo que la desesperación tiene un limite.-

-¡Shizuru!-Keiko enrojeció de repente y según Shizuru sin razón.

-¡O vamos! No te hagas la mojigata que también pasé por la universidad y se muy bien lo que hacen los sábados por la noche…-

Keiko no contestó a eso y enrojeció aún más como si la hubieran cazado con las manos en la masa.

-Esa cara me dice todo… como dicen las más tranquilas son las más ruidosas ¿Eh?-

Keiko pareció querer responder a eso, pero antes de poder hacerlo se giro al sentir el shooji abriéndose.

-¡Ya regrese!- Dijo Yukina entrando en la habitación y sin percatarse de la conversación que había detenido.- ¿Que te parece?-Dijo extendiendo un kimono sencillo pero delicado de color verde agua, con pequeñas Carpas teñidas en los bajos y obi de color negro con rosas en color blanco. Keiko se hizo la tonta y termino con el nudo de su obi.

-Si, creo que es de mi tamaño-Dijo Shizuru tomándolo, pero mirando de reojo a Keiko y descubriendo lo divertido que podía resultar el ponerla de los nervios.

-Ya estoy lista-Dijo Keiko.

El kimono que llevaba era sencillo al igual que los kimonos de Yukina y Shizuru, pero muy bonito y delicado, era de un color rojo herrumbrado con flores de color azul y hojas verdes bordadas en los bajos con mangas largas y un simple obi de color blanco con una enredadera de kikyo (es el nombre de la flor campanilla) teñida, atado en un simple nudo "caja".

-¡Es muy bonito!-Vitoreó la pequeña Akari

-Es muy lindo Yukina¡muchas gracias!-Dijo Keiko haciendo una pequeña reverencia.

-Ya estoy lista.-Dijo la voz monótona de Shizuru.

-Muy bien, te queda perfecto.-Dijo una feliz Yukina al haber logrado su cometido.-¡Vamos saliendo que estoy algo retrasada para empezar con mi labores!

Keiko y Shizuru caminaban tras el rápido paso de la joven albina. Mientras que Akari caminaba tomando una de las mangas del kimono de Keiko.

-Primero vamos a desayunar, y luego las dejare con la señora Oima para que puedan conocer mejor la base mientras yo termino con los labores. ¿Les parece bien?

-No, yo preferiría ayudarte en alguna labor, es injusto que descanse cuando tú me estuviste cuidando toda la tarde de ayer-Pidió Keiko.

-Si es cierto yo también pienso lo mismo.-Apoyó Shizuru.

-¿Están seguras?-

-¡Por supuesto!-Afirmaron ambas al mismo tiempo.

Siguieron recorriendo los largos pasillos hasta que llegaron a una sala en la parte trasera del lugar. En cuanto Yukina corrió el shooji se encontraron con una multitud de mujeres trabajando ajetreadas en el lugar.

Mientras algunas hervían verduras y cereales en grandes cazuelas de hierro, otras rebanaban y cortaban los alimentos o limpiaban los cereales.

-Esta es la cocina, los que trabajamos dentro de la casa tomamos el desayuno antes que los refugiados, para poder servirles a ellos más tarde. Y lograr ser de más utilidad. Ven esa puerta de allá.-Dijo señalando hacia una gran puerta de madera oscura.-Del otro lado esta el salón donde damos los alimentos a los aldeanos que se refugian aquí, allí también comen los soldados y exterminadores.-Explicó Yukina.- A las ocho comenzamos a repartir los alimentos, y las enfermeras vienen para retirar la comida que llevaran a los heridos que se encuentran en la enfermería.

-Este lugar es muy grande, parece de las antiguas mansiones de los daimyos.-Mencionó Keiko.

-Es que es algo así, pero eso se los explicare luego. ¡Ahora tenemos que ponernos en marcha! Hay que desayunar para comenzar con las tareas.-Dijo enérgica la jovencita.

Miro un Tokei (reloj) que había colocado en la pared, marcaba las siete y diecinueve minutos.

-Tenemos cuarenta minutos para desayunar y luego comenzaremos con nuestras tareas.-

-Bien

Las tres muchachas fueron junto a un grupo de chicas que servían los desayunos, allí les dieron un chawan (bol) con arroz al vapor, verduras en salmuera y una taza de té.

Luego se dirigieron hasta fuera y se sentaron el engawa (Corredor exterior) que daban al patio de la gran mansión.

- Itadakimasu (Siempre se dice antes de comer, literalmente quiere decir "Voy a comer", pero puede traducirse como "Servido" o tal vez "Buen provecho", "Gracias por la comida".).-Dijeron las tres al mismo tiempo mientras tomaban los Hashi (palillos) para probar un bocado de la comida.

-Siento que la comida sea tan poca pero, en la situación en la que nos encontramos no podemos dar mucho más.-Dijo Yukina.

-No te preocupes esta bien después de todo están en una guerra.-Dijo Shizuru.

-Las verduras y el arroz lo cultivamos nosotros, luego nos mandan algunas provisiones de carne y especias al mes, con todo podemos ir llevando la situación, pero en los últimos ataques han destruido los campos de cultivos y nos han reducido las provisiones.-Explicó la joven albina.

Akari se había sentado a un lado de Keiko, la niña miraba el horizonte donde el sol ya había echo su majestuosa aparición, anunciando el comienzo de una nueva jornada.

Los patios estaban húmedos a causa de la tormenta de la noche. Los aldeanos comenzaban a acercarse para recibir la primer comida del día.

Las madres luchaban con sus hijos en un intento de controlarlos para que no se ensuciaran con el lodo del patio de tierra.

-Nos dijiste que esto era un mansión ¿vedad?-Preguntó Keiko

-Si así es, cuando las guerras no estaban tan desarrolladas esta era la mansión del daimyo del lugar pero después se vio forzado a usar la mansión como la base, ya que el lugar esta bastante protegido al encontrarse oculto en este valle, al igual que la aldea que lo rodea.-

-El daimyo debe ser un buen hombre para haber cedido su mansión para tal acto.-

-Fue un gran hombre, pues falleció hace tres años.-Le corrigió Yukina.

-Entonces un hijo suyo lo debió haber precedido ¿no es así?-

-No, ya que el no tenia hijos varones, solo tenía una hija.-

-¿Entonces?-Preguntó Keiko.

-Pues hay que esperar a que la chica se case para saber quien lo va a preceder.-

-Ah, Yo pensé que ella se encargaría de todo¿por que la mujeres no pueden hacerlo?- Dijo Keiko decepcionada.

-Bueno, estoy segura que si ella lo quisiera lo haría pero no esta interesada en dirigir a su pueblo.-Comentó Yukina.

-¿Y ya tiene algún candidato?-Preguntó Keiko como si se tratara de la novela de la tarde.

Yukina bajó el rostro, y luego miro el patio donde jugaban los niños, su mirada se ensombreció.

-Si, si que lo tiene.-Respondió casi en voz baja.

-¿Ya terminaron de comer?-Preguntó Akari.

-Si¿Acaso tu no vas a comer nada?-Preguntó Keiko

-Soy un fantasma¿Lo olvidaste?-La pequeña hizo un mohín muy gracioso.

-¡Lo siento!-Se disculpo la joven Yukimurae.

-No importa.-Dijo cambiando repentinamente su expresión a una amplia sonrisa.- ¡Quiero hacer algo estoy aburrida!

Está bien. ¿Ya terminaron todas?-Pregunto Yukina.

-Si-Respondieron al unísono las chicas.

-Entonces vamos a comenzar.-Dijo levantándose con las vasijas en mano.

Las tres dejaron los chawan a una de las mujeres que atendían en la cocina.

-Bien antes de comenzar a servir en el comedor tengo que ira buscar algunas cosas¿Quieren esperar aquí?-

-Si necesitas ayuda yo te acompañare.-Se ofreció Shizuru

-Está bien.-

-Yo las esperare aquí con Akari-chan.-Dijo Keiko

-Bien regresamos enseguida-Dijo Yukina antes de marcharse junto a Shizuru.

OoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoO

La paciencia no era uno de los dones que identificaban a la brujita de cabellos azulados, por eso mismo sus dedos comenzaron a juguetear con las mangas de su kimono después de haber estado 10 minutos esperando el desayuno en una fila bastante larga.

Si no lo conseguía rápido comenzarían a darles el desayuno a los pacientes y Kurama no tendría tiempo para comer el suyo.

Pero después de esperar cinco minutos más le entregaron las dos bandejas con la ración del desayuno.

-¡Al fin!-exclamó la brujita al recibirlas y haber salido de la fila.

La brujita apoyó las dos bandejas sobre una mesa mientras descansaba un rato.

Pero entonces lo último que vio antes de caer al suelo fue una gran bola azul con grandes ojos.

Botan abrió los ojos y vio a una pequeña niña, acercándosele.

-¡Puu!-Exclamó la niña con enojo.- ¡Ya deja de volar por cualquier lado!

-¿Ankoku?-Dijo mirando a la niña- ¿Puu?-Exclamó la joven al ver a la pequeña criatura azulada con prominentes orejas.

-¿Señorita Botan?-Preguntó la niña-Lo siento mucho a estado muy alborotado desde ayer.-Explicó sin cambiar su rostro de seriedad.

-¿Que le sucede¿Está nervioso por algo¿Le habrá sucedidollago malo a Yusuke?-Preguntó.

-No lo se.-Respondió cortante la niña.- ¿Puede cuidarlo? Tengo que buscar a mi hermana. Me han dicho que esta con Yukina en las cocinas. ¿Acaso paso la noche en su habitación?-

-¿Akari? No lo se la ultima vez que la vi estaba en la enfermería jugando al "Frió caliente" con los instrumentos de Kurama.-

-Entiendo, siento que la halla molestado.

-¡No¡No te preocupes, solo estaba jugando!-Dijo la muchacha con una gota en al cabeza ante la seriedad de una niña de cinco años.

Pero entonces el peluche azul se aparto de las manos de Botan para salir volando.

-¡NO¡Puu espera!-Gritó la joven, mientras tomaba las dos bandejas, y haciendo muestra de su gran equilibrio salía corriendo detrás de la criatura.

-¿Como puede llamara tanto la atención?-Se preguntó la niña al ver como todas las mujeres que estaban a su alrededor la miraban con una gota en la nuca.

Entonces se echo a correr detrás de ella.

OoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoO

Keiko se recostó en una pared mientras miraba a muchachas de no más de trece años trabajando esmeradas.

-"Son tan pequeñas, pero trabajan como si fueran adultas"-Pensó la joven.

-"¿Cuanto tiempo tendremos que pasar en este lugar?"-Se preguntó dando un largo suspiro.

-"Hasta ahora e visto a Yukina y a Genkai. Pero no se nada ni de Botan o Kurama."-Recapacitó Keiko.

-¡Mira Keiko!-El grito de Akari saco a la joven de sus pensamientos, fue cuando algo se dio contra su pecho y comenzó a restregarse.

-¡Puu¡Puu¡Puu!-La pequeña criatura reflejaba alegría.

Entonces Keiko la miró y le reconoció en seguida, la pequeña criatura la miraba emocionada, saltó y comenzó a frotar la mejilla de la chica cariñosamente.

-¡Puu¡Pequeño¡Cuanto te eche de menos!-Exclamó la joven al abrasarlo y besarlo en la frente, como el día en que Yusuke recibió el Rei-Kou-Hadou-Ken.

Botan llegó corriendo con las dos bandejas de desayuno en las manos.

Se detuvo de la sorpresa al ver como Puu desbordaba de alegría al estar en los brazos de una joven.

Hacia mucho tiempo que no lo veía tan alegre. ¿Pero quien era la joven?

Con solo levantar la mirada y ver el rostro de la joven basto para darse cuenta.

Y sin que se percatara dejo caer una de las bandejas, suerte que Ankoku estuviera allí para recibirla.

-¡Oye¡Botan ten mas cuidado!-Exclamó la niña irritada por el descuido de la joven, pero su expresión cambio por incertidumbre al ver el rostro conmocionado de muchacha.

La expresión de la brujita pasaba desde la sorpresa y alegría hasta la tristeza y confusión.

Mas aun unas lagrimas asomaban en sus ojos amenazando el no poder detenerse si caían.

-Ke... ¿Keiko?-Fueron las únicas palabras que salieron de los paralizados labios de la joven.

Keiko aparto la vista de la criatura al sentir que alguien la nombraba.

La castaña se encontró con los ojos lilas de la muchacha que hacia unos años le había ofrecido su amistad.

-¡Botan!-La expresión de alegría de la joven era enorme.

La brujita corrió para abrazar a su amiga...

-¡No botan detente!-Gritó la castaña.

-¿Que?-Los ojos de Botan eran como platos.- ¿Por que?

-Por que vas a tirar tu desayuno si me abrazas.-Dijo la joven con una gota en la cabeza.

-¡Ay¡Lo siento!- Dijo la brujita.- ¿Pero como fue¿Cuando?

Keiko le contó resumiendo lo que había sucedido.

-Entiendo, así que Yukina ya lo sabía. No me dijo nada.-Suspió la joven.

Keiko sonrió imaginando la razón.

-Eh... Botan, si no lo comes se va enfriar.-Dijo señalando los desayunos.

-¡Es cierto¡Tengo que darle esto a Kurama! Hablaremos mas tarde ¿esta bien?-

-¡Claro!-

-¿Puedes cuidar de Puu? Por lo que veo se llevan muy bien.-Dijo la pequeña Ankoku.- ¡Y tu!-Dijo señalando a Akari.- ¿Qué es lo que piensas? No puedes irte a la habitación de Yukina cuando se te da la gana. Por algo tienes tu propio dormitorio, no puedes desvelar a los vivos solo por que necesitas compañía.

-¡Pero no me gusta que me regañes!-Dijo la pequeña refugiándose detrás de las piernas de Keiko.

-Te lo mereces, la próxima vez debes avisar si vas con la señorita Yukina o si sales del palacio, Oba Oima se preocupó mucho.

-Ya esta bien, yo cuidare de Akari ¿Esta bien?-Dijo Keiko riendo por la situación.

Ankoku solo emitió un gruñido y se dio la media vuelta para atravesar una pared y desaparecer.

-Yo también me voy ya nos vemos mas tarde.-Dijo Botan.

Keiko vio como la joven desaparecía.

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Genkai emitió un gruñido de enfado. Justo cuando iba a hablarle a Yusuke y Kuwabara sobre las muchachas tuvo que aparecer uno de los soldados diciendo que había un terrible problema. Resulto que el terrible problema no era más que una broma de muy mal gusto.

Pero el problema era que debía decirle a Yusuke y a Kuwabara acerca de las chicas y parecía que todo el mundo la interrumpía.

-¿Genkai? Que suerte que te encuentro.-La vos de la anciana Oima interrumpió sus pensamientos.-Necesito que me de su opinión acerca de esta carta.-

-¿Que es?-Pregunto Genkai.

-Es de Koenma-sama.-Dijo Oima preocupada.

-¿Que¿Hay alguna problema?-

-Por lo visto varios-La cara de preocupación de Oima asusto a Genkai.

OoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoO

Yusuke y Kuwabra caminaban por los engawa de la base, Genkai había querido decirles algo importante pero la habían interrumpido y se habían quedado con la duda.

-¿No vas a ir con Minako?-Preguntó Kuwabara al ver como Yusuke seguía su paseo.

-No, no tengo ganas todavía, ya iré mas tarde.-No era que le desagradara la joven, pero no sentía esa necesidad de tenerla siempre a su lado, no le era necesario, e incluso había momentos en que su presencia se asía algo... aburrida tal vez, o mejor dicho agobiante.

-¡Pues tu quédate solito, yo voy a visitar a mi querida Yukina!-Anunció el joven mientras salía corriendo.

En cuanto Kuwabara se hubo alejado del lugar, el rostro del muchacho se torno sombrío, triste... ¿O culpable tal vez?

Pero de un momento a otro sintió que una gran felicidad lo embargaba¿por que esa sensación? Era una mezcla de alegría con melancolía. De seguro algo le tenia que haber sucedido a Puu ya que ellos se encontraban unidos por un laso, el era Puu, y Puu era el, hasta tal punto que como había dicho anterior mente, ya no sabia quien era la mita de quien.

Siempre que Puu experimentaba alguna clase de sensación el también la sentía y viceversa.

Pero había una diferencia entre el y Puu, la pequeña criatura demostraba lo que sentía, mientras que el lo ocultaba todo bajo su mascara de rebelde sin causa.

-¡Yusuke!-La voz agraciada de la joven Minako reflejaba alegría.

La muchacha se tiró contra el chico colgándosele del cuello en señal de un abrazo.

-¿Minako?...-El joven todavía se encontraba algo aturdido.

-Yusuke¿Por que no fuiste a buscarme cuando llegaste?-La chica le miró algo preocupada.

-Genkai nos llamo para hablarnos de algo.-Explicó el muchacho, deshaciendo el abrazo.

-¿De que se trataba¿Alguna misión?-Pregunto la morocha fingiendo ignorancia.

-No lo se, no llegó a hablarnos del tema ya que la interrumpieron, pero me contó acerca del mon que se abrió aquí. ¿Tuviste algún problema?-Preguntó el joven.

-No-Contesto la chica con alegría, de que el joven se preocupara por su estado-bueno supongo que la maestra Genkai te habrá contado acerca de los problemas que tenemos con respecto a las provisiones, pero aparte de eso creo que no sucedió nada mas. ¿Hubo algún inconveniente durante la misión?

-No, todo fue normal, dentro de todo.-Dijo volviendo a recordar las palabras de aquella mujer.

----------------------------------Flash back----------------------------

Yusuke miró como Hiei y Kuwabara interrogaban al chico de no más de doce años acerca de lo que había sucedido con el delegado y la miko que guiaban aquel templo.

El interrogatorio se había extendido mas de lo supuesto, después de todo el chico había sufrido una gran conmoción al ver como mataban a sus protectores.

Así que Urameshi decidió salir a caminar por el pueblo.

El mercado estaba lleno de gente, pues era de esperarse ya que esta ciudad era la capital de la región de Anshin. Allí se repartían las provisiones para los diferentes poblados de la región.

Todo tipo de objetos y alimentos se vendían en aquel lugar, desde los más raros hasta los más comunes.

Yusuke caminó distraído por el lugar, se sentía decepcionado, pensó que iba a encontrar algún buen contrincante para poder combatír ya que hacia tiempo que no lo hacia con nadie que siquiera se acercara a su nivel, pero lo único que consiguieron fueron unas pocas declaraciones de aquel pequeño.

La atención del chico se vio guiada hacia dos individuos vestidos con ropas harapientas y con aspecto de haber bebido de más.

Los dos se acercaron a una anciana, e intentaron quitarle una pequeña bolsa vieja que llevaba atada a un cinturón.

La anciana se resistió de manera que los dos individuos la tiraron al suelo.

Yusuke caminó en dirección a los dos, uno de ellos levanto el puño con intenciones de golpear a la anciana, pero el brazo de Yusuke lo detuvo a tiempo.

-¿Que creess... que hacess...?-La voz y el hedor le aseguraron que el monstruo se encontraba ebrio.

¿Como podían gastar en alcoholizarse?, cuando había familias enteras que morían de hambre por no tener que comer.

-Kono buta yarou (Tú, cerdo miserable.), no tienes honor que eres capas de golpear a una anciana.-

El hombre no tardó en responder al insulto intentando golpearlo, pero al tener en contra el echo de estar mareado por la ebriedad, y estar enfrentando al sucesor del Rei-Kou-Hadou-Ken no solo no dio al blanco sino que además Urameshii lo mando a volar de un solo golpe, mientras que su acompañante salio despavorido ante la suerte de su compañero.

Yusuke se dio media vuelta para retirarse, sin siquiera reparar en ayudar a la vieja, pero una mano lo tomo de el bajo de la hamaka, se dio media vuelta y vio como la vieja lo sostenía.

-Espera, joven.-Las palabras salían lentamente de los labios curtidos y secos de la anciana.

Con una apariencia muy peculiar, ante el echo de tener un ojo nublado, por lo visto casi completamente ciego y la cara surcada de innumerables arrugas y algunas cicatrices hizo que a Yusuke le saliera una gota des sudor en la nuca.

-Joven tú eres uno de los guerreros, un luchador, has de conocer a la sucesora de Kisekisaki (Literalmente: milagro del destino.).-

-No señora, yo no conozco a esa mujer.-A Yusuke le salieron mas gotas, de seguro era alguna vieja loca que le pediría algo de comida.

Haciendo caso omiso a las palabras del joven la mujer continúo.

-Debes entregarle esto antes de que la controlen o sino será demasiado tarde.-La anciana le extendió la pequeña bolsa que quisieron sacarle los monstruos.-Por favor yo nunca llegaría ya estoy demasiado vieja y ciega para poder usarla.

-¿Que?-La anciana siguió manteniendo el brazo frente a el.

-¡Por favor!-

-Esta bien...-Yusuke dudo al tomar la pequeña bolsa no era muy pesada pero había algo especial.

Levantó la vista pero no vio a la anciana.

Abrió el pequeño paquete y saco un objeto de su interior, era una esfera del color escarlata de la sangre en el centro flotaban tres pequeñas luces.

Era un objeto extraño y atrayente rápidamente volvió a guardarlo en la pequeña bolsita y oculto esta dentro de la manga de su gi, sin mas siguió su viaje.

--------------------------------Fin del flash back----------------------------------

Yusuke recordó la esfera al sentir su peso en la maga del Gi.

Había pensado en dársela a Genkai, Oima, o Ieran la sacerdotisa del templo que se encontraba a los pies de la base.

Pero había algo en la esfera que le llamaba la atención¿Quién demoños seria la tal Kiskeisaki?

Y aun mas¿Quien seria su sucesora?

De seguro la vieja estaba tan loca que ya deliraba o algo así.

-¿Yusuke?-La empalagosa voz de Minako lo llamó.

-¿Que?-Respondió bruscamente.

-¿Te sientes bien?, te estas distrayendo demasiado.-

-No, Minako no me sucede nada.-

-Debes estar cansado, la misión fue bastante larga.-

-Si seguro que es eso.-

La joven frunció los labios en un gesto de inconformidad.

OoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoO

Botan corrió por la engawa que llevaba al salón "A", abrió el shooji y entro con los dos desayunos todavía a salvo en sus manos. Una sonrisa enorme ocupaba su rostro, parecía que de un momento para el otro hubiera recuperado todas sus energías.

Buscó con la vista la figura alta y pelirroja de Kurama, no podía esperar para contárselo.

Enseguida le encontró... rodeado por un grupo de chicas.

Kurama parecía querer explicar algo mientras que las muchachas se lo impedían atiborrándolo de preguntas, y todas parecían venir con el mismo objetivo.

-Oh Kurama-san dignos la verdad¿Es cierto que Botan es su enamorada?-De los ojos de la joven caían lagrimas de cocodrilo.

-¡Si! Diga la verdad Kurama-san.-Repitieron las demás a coro.

-¡Ya se los he dicho, Botan no es mi enamorada!-El joven se mostraba agobiado, por mas que lo gritara esas chicas no le creerían nada.

Odiaba cuando eso sucedía.

-¡Kurama!-Botan se aproximó al grupo de muchachas que rodeaban al pelirrojo.

-¿Botan?...-La mente del chico era un enrolló. La cara de felicidad de la chica parecía decir "E descubierto algo genial".

-"Se habrá encontrado con Keiko o Shizuru¡O talvez hasta ya se lo contó a Yusuke!"-Pensaba el joven aterrorizado ante la idea.

-¡Botan!-El joven se abrió paso a empujones y empellones por el mar de chicas, para llegar desesperado hasta la chica de cabello azulado.

En cuanto llegó hasta la chica la tomo de los brazos y la sacó fuera de la habitación.

-¡Como la defiende!-Dijo una chica con tono desdichado.- ¡Me gustaría estar en su lugar!

-Si, es verdad.-Afirmo otra.-De seguro quieren estar solos.

Una vez alejados del jaleo Kurama se aproximo a la joven.

-¡Kurama, a que no sabes con quien me encontré!-Dijo la joven con una ingenua sonrisa y en un tono de misterio.

-¿A Keiko y a Shizuru?-Preguntó el medico consternado.

-¡Si¡Y por lo visto Yukina lo sabía y no nos dijo nada! Además...Un momento ¿Como lo...?-A la muchacha le salió una gran gota de sudor en la nuca.- ¿Tu también lo sabias?

El muchacho asintió.

-Y lo sabe Genkai.-Informó

A la joven se le borró la sonrisa.

-Ah! Y yo que esperaba decírtelo como sorpresa... ¡un momento¿Por que no me dijeron nada?-Replicó la joven enfadada.

-Botan...-El muchacho tenia una gran y fingida sonrisa en el rostro.-Queríamos decírtelo como una sorpresa.-

La muchacha frunció más el seño.

-¿No me crees verdad?-Dijo el joven con un aire derrotado.

(N.A: Insertar ruidos de golpes y cosas siendo rotas estrepitosamente. (O.o¡ Pobre Ku-chan. VV))

-Yuri (Lirio)... ¿Que estarán haciendo?-Pregunto una de las enfermeras a su amiga con una gran gota en la nuca.

-No... tengo... ni la menor idea... pero no suena nada romántico.-Respondió la otra a su compañera ante los estrepitosos ruidos.

La puerta se la abrió de golpe y salio Botan ardiendo en llamas murmurando insultos ininteligibles.

-Así que no confían en mi!... ya vana ver... desconfiados... ¡NADIE VA A ENTERARCE POR MI DE QUE KEIKO Y SHIZURU SE ENCUNTRAN EN LA BASE¡ME ESCUCHASTE KURAMA!-Grito mientras le salía fuego por los ojos.

-¡Hay¡Una pelea por celos!-Exclamaron las dos enfermeras.-¡Que romántico!

-¡Yuri, es como un triangulo amoroso!-Exclamó una.

-No, un cuadrado, recuerda que dijo Keiko y Shizuru. Tenemos que averiguar quienes son esas mujeres en la vida de Kurama-san-

-¡Tienes razón!-

En cuanto Botan pasó al lado de las jóvenes Yuri no pudo resistirse.

-¿Que sucede¿Tienen un pleito por celos¿Acaso te engaña con dos chicas?-A la brujita le temblaba el puño.

-¡NO TENGO NADA CON ESE DESCONFIADO!-Gritó con todas sus fuerzas la brujita.

-Si, lo sentimos Botan-sama no quisimos molestarte.-Se disculparon las chicas mientras se abrazaban temblando de miedo, mientras tanto Botan salio a grandes zancadas de la habitación cerrando el shooji de una forma que hizo temblar toda la casa.

-¿Que le habrá echo a Kurama-san?-Pregunto una de las muchachas.

-No lo se vamos a ver.-

Ambas se acercaron cautelosas y corrieron el shooji, al instante ambas se cayeron de espaldas.

Dentro de la habitación se encontraba un Kurama tirado contra una pared, totalmente noqueado con los ojos en forma de espiral, cubierto de arroz y verduras, con un GRAN chichón en la frente, y los dos chawan sobre la cabeza.

-¿¡Que demoños sucede aquí!?.-En cuanto la superiora Tetsu entro en la habitación se encontró a dos chicas con cascadas en los ojos sacudiendo a un Kurama mas muerto que vivo para que despertara.

-¿Que demoños sucedió aquí?-Repitó Tetsu.

-¡Lo mato!...ahhhh.-Las dos chicas lloraban la supuesta perdida de el doctor.

-¡No sean aho-tachi, no está muerto! Pero si los siguen estrangulando así es probable que lo maten.-Dijo maldiciendo el día en que se le dio por entrar de enfermera.

-Si..-

-¡Ahora háganme el favor de volver a trabajar!-

-Si señora!-

La mujer se acercó al Kurama todavía noqueado, tomo un cubo con agua y se lo tiro en el rostro.

-¡No sigas Botan¡Por favor!-Gritó sobresaltado el pelirrojo.

-Tranquilo, la fiera ya se fue.-Dijo la mujer extendiéndole una toalla.-Pero creo que van a tener que hacer las paces, sino no aseguro que la próxima vez sobrevivas.

El muchacho bajo la vista y se sobo el golpe de la muchacha, si que golpeaba duro.

-Bien pero en todo caso lo harás en tus horas libres. ¡Ahora ve a terminar tu turno!-Gritó la mujer

-Si Tetsu-san.-Dijo el joven retirándose.

-Por Kami-sama, pensé que iba a tratar con profesionales cuando acepte el puesto no con adolescentes alborotados.-Con un suspiro se retiro de la habitación para continuar con su trabajo.

OoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoO

Yukina ya Shizuru se dirigieron a una bodega detrás de las cocinas. En cuanto estuvieron dentro Yukina comenzó a buscar algo en unas cajas. Hasta que saco dos bultos envueltos en papel.

-Estos son delantales, para que no se arruinen los kimonos, luego les conseguiré algunas yukatas de trabajo para que se sientan más cómodas.-

-Muchas gracias por todo, Yukina, de veras, no deberías molestarte tanto por no nosotras.-Dijo Shizuru.

-Ya no sigas agradeciendo, lo hago con gusto, estoy muy feliz de que estén aquí realmente siento lo que hicimos al irnos sin decirles nada, fue muy cruel de nuestra parte.- Dijo con total sinceridad.

-Bien, acepto tus disculpas, y estoy segura de que Keiko también.-Dijo como si no le diera importancia al asunto, mas añadió.-Eso no incluye ni a Urameshi ni al idota de mi hermano esos dos van a saber lo que se siente el infierno. ¡Kazuma me las vas a pagar!-Susurró cerrando el puño con fuerza

Yukina le sonrió nerviosa ante el posible futuro del muchacho pelirrojo.

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-Aaachuu!-Kuwabara estornudo muy fuerte, mientras sentía un repentino escalofrió.- ¿Que demoños fue esto?-Se pregunto frotándose con las manos los brazos.

Después de intentar pensar la razón de sus repentinos escalofríos y no encontrarla decidió seguir la búsqueda de su amada Yukina.

Kuwabara se sabía un hombre de buen corazón, como los antiguos samuráis pensaba, y sabía que una de sus principales fortalezas era aquella compañera que elegiría de por vida. Yukina era esa chica. Y Aunque normalmente solo tonteaba con la joven, en un buen sentido, el bien sabia que tenia que hacer las cosas más serias lo más pronto posible. Lo había postergado por la guerra en la que estaban sumidos, pero bien sabía que si no hacia nada pronto podía perderla, había visto la preocupación en el rostro de Yukina muchas veces. Pero últimamente había algo que la atormentaba y que el no era capas de descifrar la razón. Yukina era un cristal de nieve, único y complejo, maravilloso. Jamás iba a encontrar otra igual. El quería pasar todos los años que su vida humana le permitieran, y aunque tenia claro de que aquel tiempo solo sería fugaz para Yukina, quería que fuera único.

Entre sus pensamientos Kuwabara no de dio cuenta que una joven venia a toda carrera por la engawa, así que en cuestión de segundos ambos terminaron en el suelo.

-¿Pero quien demoños eres tu¡Por que no te fijas por donde caminas!-La muchacha que le hablaba llevaba el pelo largo de color rojo. Detrás de ella venia una muchacha mas.

-¡Pero si tu eras la que corría como una desaforada!-Le contestó Kuwabara.

-¡Ay¡Lo sentimos mucho!-Dijo la otra joven levantando a la chica del suelo.-Aki deberías tener mas cuidado cundo corres, trata de evitar llevarte por delante a las personas.

-¿No tendrías que decirle que no corriera?-Preguntó Kuwabara molesto.-Es una casa no una pista de atletismo

-Bueno, no lo se. Nunca e dado buenos consejos.-Dijo la chica encogiéndose de hombros en señal de que realmente no le importaba en absoluto.

-Se te nota.-

-Bien lo sentimos pero tenemos que buscar a una persona.-

-Natsu, no sabemos donde buscar a la señorita Yukina-san.-Le dijo a su hermana.

-Ya nos las arreglaremos.-Dijo encogiéndose de hombros.

-¿Buscan a la hermosa Yukina?

-Pues... ¿se supone que es una chica linda verdad Natsu?-

-Si, es una joven albina, eso puede considerarse un punto en belleza, es exótica.-Agrego Natsu como si hablara del tiempo

Kuwabara obvió el comentario agregando:

-Bien, yo se donde está, las llevare con ella. Por que soy un caballero.-Dijo hinchando su pecho.

-Si, claro. Solo llévanos.-

Los tres jóvenes caminaron hasta las cocinas guiadas por Kuwabara. Allí el joven le pregunto a una de las cocineras el lugar donde podía encontrar a Yukina. Esta le explico que la joven se encontraba en la bodega.

Y allí se dirigieron.

-Es aquí detrás.-Explicó Kuwabara llevando a las jóvenes.- ¿Por que buscan a Yukina?

-No, en realidad buscamos a dos jóvenes que la acompañan.-

-Nunca las he visto aquí¿Acaso son de otra aldea?-

-No en realidad, pero somos nuevas aquí.-Explico Natsu tratando de mantener su anonimato como se los había pedido Genkai.

-Entiendo, aquí es.-Dijo el joven entrando en la pequeña habitación.

-¡Yukina!-Saludó el joven emocionado.

Se acercó a la joven y la tomo de las manos.

A la joven albina la tomo por sorpresa, pero en cuanto vio a Kuwabara su rostro tomo una expresión de espanto. ¿Qué demoños hacia el allí¡Shizuru se encontraba en la parte trasera de la bodega!

-¿Ka... Kazuma¿Qué haces aquí?-

-¿Acaso no te agrada mi presencia?-Preguntó ante el tono en que la joven menciono su nombre, y con una mirada de cordero degollado a la que Yukina no pudo resistir.

-No, no es eso...-¿Como decirle que se fuera de allí sin dañar sus sentimientos? Se peguntaba la joven.

Pero fue demasiado tarde.

-¿Yukina son estas las que me decías?-Shizuru apareció desde la parte trasera de la bodega, trayendo una caja en las manos.

En cuanto levanto la mirada la mirada se le paralizó el cuerpo. No podía ser verdad... no podía.

Kuwabara soltó las manos de Yukina, y su mirada fue totalmente para la joven castaña.

Era imposible, no podía ser verdad, no había forma de que sucediese. ¡No, no y no!

NO era ella, su hermana se encontraba en el mundo humano, tranquila y a salvo.

Eso era lo que habían acordado con Urameshi las dos muchachas se quedarían en el ningenkai, seguras.

Pero sus ojos no podían engañarlo, estaba diferente, es verdad, después de todo habían pasado siete años, pero aunque pasaran cien años el siempre la reconocería, siempre.

¿Podía ser que ella fuera...?

-¿Shizuru?-Se oyó el ruido de la porcelana rota, la caja había caído de las paralizadas manos de la joven Shizuru.

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Yukina corrió el shooji dejando a los hermanos a solas.

Había pensado que lo mejor después de ese abrupto reencuentro seria que los dos se sentaran tranquilamente a hablar, claro, si Shizuru no terminaba por degollarlo antes.

Yukina se aproximó a Natsu y a Aki y se sentó al lado de las hermanas en el engawa, por fin hicieron las preguntas que habían contenido mientras los hermanos Kuwabara se encontraban presente.

-¿Que relación hay entre ellos?-Preguntó la hermana mayor

-¿Es un viejo amor?-La siguió la segunda.

-No, no. Ellos tienen un relación pero no es de ese tipo.-Dijo Yukina negando con las manos.

-¿Enserio?

-¿Qué son?

-¿Amigos?

-¿Enemigos?

-¿Viejos conocidos?

-¿Socios?

-¿Compañeros?

-¿Vecinos?

-¿Amantes?

-No, nada de eso.-Dijo Yukina sintiéndose violentada por el ultimo comentario..-Son hermanos.

-¡¿Que?!-Dijo Natsu-¿La joven Shizuru tiene un hermano?

-Si, así es. Kazuma es el hermano menor de Shizuru.-Explicó la albina.

-No lo creo.-Exclamó Natsu-¿Ella sabía que su hermano se encontraba aquí?

-Si, ella lo sabía.-

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Los dos se encontraban sentados frente a frente, en el más absoluto silencio. Shizuru sostenía la mirada sobre su hermano, fría, calculadora.

Al contrario, Kazuma, tenía los ojos clavados en el suelo, no se animaba a ver a su hermana a la cara.

-"¿Por que no dice nada?"-Penzo Kazuma.-"Tal vez esta esperando que yo diga algo. No, lo que quiere es intimidarme, ella siempre hacia eso cuando yo hacia alguna travesura, siempre le soltaba todo lo que había echo cundo me miraba de esa forma." –El joven dio un suspiro.

-"Que va¡Kuwabara¿No eres un hombre¿que tienes¿Miedo de cruzar unas palabras con tu hermana?"-Pensó el chico, sin embargo no dijo nada.

Shizuru encendió un cigarrillo. Y esperó que su hermano dijera algo, después de todo estaba allí para que le explicara. ¿O no?

Nada. Ni una sola palabra. ¿Acaso pensaba que lo esperaría todo el día?

La joven se levantó y camino hacia la puerta, esto sorprendió a su hermano.

-¡Espera¿A dónde vas? -Preguntó el joven.

-Si no vas a decirme nada me voy.-Respondió la joven con la mayor sequedad.

-Espera, por favor hablemos. Han pasado siete años.-Pidió casi rogando el joven.

-Bien.-Dijo volviendo a sentarse en el lugar.-Pero que sea rápido y concreto.

-¡Shizuru, esto no es una reunión estas hablando con tu hermano!

Este comentario sorprendió a la chica.

-Tu, hablándome sobre hermandad. Suena muy gracioso, ya que no te comportaste como si fueras mi hermano cuando decidiste venirte aquí.

-¡Lo hice por que pensé que estarías mejor que aquí¡Pensé que era lo mejor para ti!-La conversación comenzó a subir de tono.

-¡Dime con que criterio pensaste que lo mejor para mi era eso!-Exigió Shizuru alzando el tono de la voz unos cuantos decibeles.

-¡Con mi criterio, Shizuru, el de hermano, el de alguien que te quiere por que me preocupabas¡Yo no sabía que era lo que encontraría aquí!-

Shizuru bajo la vista.

-Creías que lo mejor para mí, era pasar casi diez años preguntándome si te encontrabas vivo o muerto, si volverías en algún momento. Kazuma, eres mi hermano, mi único hermano.-Hizo una pausa y levanto la vista sus ojos brillaban ¿Acaso eran lagrimas?- ¡¡Como creías que me quedaría tranquila y feliz viendo pasar el tiempo sin saber nada de ti!!-Le gritó enfurecida, sorprendiéndolo.

Kazuma no pudo contestarle, la relación que ellos tenían nunca había sido la mejor, pero ante todo tenían un lazo muy profundo que los unía y ese lazo, no era su sangre, era el cariño que se sentían.

Pese a que normalmente peleaban y no siempre coincidan, eran hermanos. Y los hermanos al fin siempre se cuidan.

Siempre.

Ellos no habían tenido a los mejores padres, eso era totalmente cierto, pero eso lo compensaba el hecho de tenerse el uno al otro. Shizuru se había preocupado por el más que su misma madre, aunque no hubiera más de cinco años de diferencia entre ellos.

Y El, al haber querido protegerla por todo lo que ella había echo por el, se había equivocado, la había echo preocuparse, durante todos esos años.

-Lo siento, yo realmente no quería que eso sucediera, Shizuru, de veras lo siento, no pensé que te sentirías así.-

-Tu problema Kazuma, es ese, que no piensas.-Shizuru se sintió como una tirana al ver las ojos de su hermano brillando en lágrimas, a final su intención había sido protegerla, como también ella hubiera hecho-¡Dios, ya que siempre vas pegado al idiota de Urameshi, al menos combinen vuestras únicas neuronas para que hagan sinapsis y les de alguna buena idea en lugar delas zarandases que haces con ese vacio que tienen dentro!-

Una traicionera lágrima calló por la mejilla del joven.

Shizuru se sorprendió, pero por primera ves en un muchísimo tiempo la joven dejó correr las lágrimas.

-Idiota, los hombres no lloran.-Dijo la joven conmocionada.

-Llorar no es malo Shizuru-Le respondió el joven limpiándose las lágrimas.

-Patéticos…-Murmuró la joven mientras se secaba sus propias lagrimas.- Somos un par de patéticos gilipollas, pero tu eres el peor.

Shizuru le sonrió sinceramente, tiró el rostro hacia atrás y el llanto se detuvo.

Se acercó despacio a su hermano estirando un brazo.

El joven pensando que su hermana iba a abrazarlo estiró ambos brazos, pero lo único que recibió fue un golpe en la cabeza.

-¡Oye¿Por que me golpeas?-Preguntó sobándose el golpe.

La chica levantó tres dedos de la mano en señal de respuesta.

-Tres razones. Uno por hacerme llorar, dos por que me la debías por esos siete años y tercero-Dijo encendiendo un cigarrillo- por que es genial volver a la rutina.

Kazuma anonadado por la pronta recuperación del sentido del humor irónico de su hermano, no pudo evitar echase a carcajada limpia. Shizuru sonrió calando de su cigarrillo. Los Kuwabara estaban reunidos nuevamente.

OoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoO

Yukina les había explicado toda la historia de Kuwabra y Shizuru a las dos hermanas, mientras esperaban a que salieran, omitiendo todo sobre Keiko y Yusuke.

Al fin después de mas o menos una hora de espera las puertas de la habitación se abrieron, y los dos hermanos salieron. De alguna forma Yukina se dio cuenta de que las cosas habían salido bien, talvez había sido el hecho de que Kazuma siguiera con vida, o aquel brillo de felicidad que hacia tiempo no tenían los ojos del menor de los Kuwabara.

Shizuru salio fumando un cigarrillo.

-Oye ¿Por qué tardaron tanto?-Preguntó Natsu.

-Shizuru me contó como fue que llegaron aquí-A Kuwabara lo que mas le había sorprendido fue el hecho de saber que también Keiko se encontraba allí.-Urameshi va a tener grandes problemas.-El rostro de Kuwabara se había puesto serio, Yukina también había entrecerrado los ojos.

-Lo mejor será que les cuente la historia completa a todos.-Dijo Yukina.-Lo único que quiero pedirles es que no comenten esto con nadie, todo debe permanecer en secreto. Por lo menos hasta que Yusuke y Keiko se entren.

Todos asintieron, y el alma de cotilla de los cuatro les salió a flor de piel. Shizuru algo apartada de aquella actitud tampoco pudo resistirse mucho a la curiosidad

-Bueno… Yusuke es un viejo amigo de Keiko…-Comenzó Yukina, pero fue cortada por la mayor de los Kuwabara.

-Si, amigos.-Se burló Shizuru y agrego:-A esto de amantes.-Dijo a media sonrisa y mostrando la colilla de sus cigarrillo.

-¿Quién¿La santurrona de Yukimura?, no lo creo…-Murmuró Aki más para si que para cualquiera de los demás.

-No la tengas en un pedestal… se te caerá un ídolo si la hubieras visto en la fiesta de Akira.-Dijo Natsu como si supiera el secreto del universo.-De cualquier manera-Agregó.-, jamás me hubiera imaginado que hubiera un chico que realmente le hubiera pegado duro.

-Yusuke es un chico que se crió con Keiko desde pequeños...-Intentó corregir Yukina con su versión de la historia:-Siempre fueron muy unidos hasta donde se.

-Yukimura se le pegaba a Yusuke como chicle al zapato,-Añadió Kuwabara al relato de la albina, pero al ver la mirada de su hermana agrego:- pero realmente siempre fue una buena chica, el lado bueno de Yusuke lo sacaba ella a relucir… Yusuke-baka siempre babeo por ella, aunque no lo admitiera.

-Bueno el hecho es, que las cosas se complicaron cuando Yusuke se convirtió en detective espiritual…-Continuó Shizuru aburrida de la parte melosa de la historia y prosiguió a contar todo lo sucedido desde que este conociera a Kurama y a Hiei, el torneo de artes marciales, los hermanos Toguro, Sensui, y la partida de estos. Cuando acabó Natsu parecía extrañamente conmocionada, Aki impasible.

-Es decir que Keiko sabía que este tipo de mundos existía. Recuerdo que hace siete años hubo problemas con el mundo espiritual, un idiota que intento abrir una barrera, mi madre estuvo enterada… ¿Aquello era lo de Sensui?-Preguntó Natsu como si de pronto todo encajara.-Keiko jamás me contó nada de eso, de ser así le hubiera contado de lo que mi madre hace en el templo… tal vez hubiera podido venir antes aquí…. O al menos averiguar algo.

-De cualquier manera no hubiera servido de nada, las cosas se rompieron siendo ellos muy jóvenes¿Cuánto tendrían quince años? –Preguntó Aki con el semblante serio-

-Diecisiete.-Le aclaró Shizuru

-De cualquier manera, eran solo unos niños, ahora ambos crecieron y tienen una vida echa, son maduros, eso no les afectará. No se olviden que ya tienen casi veinticuatro años, no son ningunos niños.

Todos se quedaron un rato callados. Pero Shizuru rompió el silencio bruscamente.

-No creo que el tiempo haya servido de nada. Dejaron algo inconcluso y eso es suficiente para que dure toda la vida. Al menos tendrán que hablar y será igualmente doloroso. No hay nada que hacer…

-Bueno, si dices que era algo tan especial… tal vez se arreglen las cosas, bien dice el dicho que donde fuego hubo, cenizas quedan…-Dijo Natsu animada. Quería mucho a Keiko y realmente sentía que aquello debía ser por lo que su amiga había estado esperando todos esos años.

-No creo que eso pase…-Yukina odiaba dar malas noticias pero era necesario, no podía permitirse que nadie ilusionara a Keiko a sabiendas de que tenia MUCHO en contra.

-¿Que quieres decir?-Shizuru hizo la pregunta cautelosamente, pero Yukina sospecho por su mirada que la joven ya sabia o al menos sospechaba lo que estaba por decir. Así que sin más lo soltó:-Yusuke-san tiene una pareja actualmente.

Nadie dijo nada, pero Yukina supo que la mayoría allí sabrían lo que eso significaba, si no había un milagro, Keiko sería la que saldría mala parada, y Shizuru sabía lo ilusionada que estaba la joven. Todo iría de mal en peor en adelante.

-¿Le conocemos?-Preguntó Shizuru nuevamente mientras veía como Natsu se llevaba una mano a los labios y murmuraba algunas palabras que no llegó a comprender.

Yukina meneó la cabecita en una negativa y les dijo:

-Su nombre es Minako, es la hija del antiguo Daymio-Al ver como Shizuru fruncía mas el seño añadió:-No es una mala persona. No sabe nada de ustedes y mucho menos de Keiko… solo es una chica más. Por favor no os enfadéis con ella.

Shizuru la miró fijamente hasta que una pequeña sonrisa apareció en sus labios

-Tranquila. Todas las ostias se las llevará Urameshi…-Dijo en un tono tan mordaz que temió por Yusuke.-De cualquier manera por lo visto, el chico tomó una decisión, bien por el si cree que hace lo correcto. De cualquier forma todos recibimos según nuestros actos, esperamos por su bien que haya hecho las cosas correctamente.

Kuwabara que hasta entonces no había echo sino escuchar, pensó para si, que realmente no sabía si las cosas eran tan claras. A Yusuke lo había visto tonteando con Minako, pero no estaba seguro de que las cosas fueran tan en serio.

Se sorprendió cuando Natsu salto con su tono chillón de vos y preguntó:

-Bien, en todo caso ¿Donde esta Keiko ahora?-

A Yukina se le cayó el alma al piso.

-¡A...a...a... ay no¡Lo olvide!-La joven se paro de golpe-¡Le pedí a Keiko que nos esperara en las cocinas mientras buscábamos unas cosas!-

-Y eso fue hace mas o menos una hora y media. ¿No?-Dijo Shizuru con una GRAN gota en la frente.

Todos se levantaron y salieron en busca de la chica.

OoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoO

Keiko se detuvo frente a un cuadro, el mismo cuadro. Ya había esta frente a el tres veces.

Había estado caminando en círculos.

Después de haber esperado a Yukina Cuarenta y cinco minutos decidió ir a buscarlas a la bodega, gran sorpresa se llevo al ver que no estaban allí.

La pequeña Akari dijo que iría a visitar a Kurama. Y se había ido sin que la joven pudiera seguirla, así que decidió salir a buscar a sus compañeras, mas no tenía la mínima idea de que la mansión de un daimyo podía estar tan llena de pasajes, pasadillos y pasillos.

Ni mencionar la cantidad de habitaciones que había encontrado, además todas las personas del lugar parecían estar pendientes únicamente de sus faenas por lo que no parecían tener tiempo para escuchar a la muchacha.

Y la pequeña criatura azul se negaba a cooperar, no podía desprenderlo de sus brazos, Puu se encontraba encaprichado en que la joven dedicara su tiempo a cargarlo y hacerle caricias.

La muchacha volvió a ponerse en marcha maldiciendo el momento en que decidió moverse de las cocinas.

-Vamos Puu, tu tienes que saber regresar.-Volvió a pedir la muchacha al pequeño. Pero todo lo que consiguió fue que la criatura se frotara entre sus brazos.

La chica suspiró.

-Eres igual a Yusuke cuando te encaprichas.-La criatura escondió su rostro ofendido.-No te gusta que te comparen con Yusuke ¿Verdad?-Dijo sonriendo.

-¡Puu!-La criatura asintió.

-Oye.-La voz de una chica le llamo la atención.- ¿Tu quien eres¿Que haces aquí?-

Keiko miro a la muchacha, vestía un hotoe de una excelente calidad, y un peinado complicado ataba sus cabellos negros.

Minako, miro a la joven castaña, nunca la había visto. Miro sus brazos y vio a la pequeña criatura azul.

-¿Puu? Que haces, ven aquí-Llamó Minako a la criatura. Pero esta se negó a ir.

OoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoO

Botan caminaba por la mansión, le daba rabia e impotencia que no confiaran en ella, aun más que Kurama no confiara en ella.

Dobló en un pasillo y lo que se encontró hizo que se le pusieran los ojos como platos.

Minako y Keiko, una frente a la otra, y lo peor es que Minako miraba a Keiko con un mirada muy enfadada.

¿Acaso ya se había dado cuenta, de quien era Keiko? Tenia que llevarse a Keiko lejos de Minako antes de que esta última se enterara.

Además, así, le demostraría a Kurama y a los demás, que perfectamente podían confiar en ella.

-¿Que es lo que sucede aquí?-Preguntó la brujita.

-¿Botan?-Dijo Keiko sorprendida.

-Botan¿Tu la conoces?-Preguntó Minako con el seño fruncido.

-¡Ay¡Pero que requerida estoy!-Botan se acerco poniéndose al lado de Keiko.

-¡Ella es Satoharu!-

-¿Que?-Exclamó Keiko sorprendida.

-Tu solo sígueme la corriente.-Le susurró Botan al oído.

-Sigo sin entender.-Dijo la joven morocha.

-Pues veras Sato-chan es nueva aquí y no conoce las reglas.-Dijo Botan.

-Bien, entonces te informo que los criados no pueden estar aquí. Y dame a Puu.-Dijo la chica.

Pero el monstruo volvió a evitar a la morocha ocultándose entre los sueltos cabellos de Keiko.

-¿Así que te agrada mucho esta joven? Es raro. Normalmente no sueles relacionarte con mucha gente.-Minako observo a la criatura con cierta duda. "Si a Puu le agrada tanto esta joven, a Yusuke también le agradará." Pensó la joven.

-Bien, te encargo el cuidado de Puu. Y ten mas cuidado. Botan si puedes debes informar a las chicas nuevas que no deben acercarse a esta área. Ahora Yusuke esta durmiendo después de esa misión y no quiero que le molesten ¿si?-

-¿Yusuke?-Keiko se sobresalto ante la mención del nombre del chico.

-¿Que sucede con Yusuke?-Los finos ojos de la joven se entrecerraron mas.- ¿Acaso le conoces?

-No, Minako, como crees¿no acabo de decirte que Ke... digo Satoharu es nueva¿Como va a conocer a Yusuke?

-Ah... Bien... ¿Te sientes bien Botan?-Pregunto la chica no muy convencida de la actuación de la brujita.

-Ahora que lo dices, estoy muy cansada, por que tuve que ayudar a Kurama.-Dijo fingiendo que bostezaba.-Así que si nos disculpas nos retiramos a mi habitación.- Terminó, mientras jalaba a Keiko del Kimono.

Minako vio con una cara totalmente perdida como se retiraba la brujita arrastrando a la joven castaña.

Y no por primera vez dudo del correcto estado mental de la joven brujita.

OoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoO

Botan corrió llevando a Keiko hasta la habitación que compartía con Yukina.

-¿Pero que fue eso?-Pregunto la joven castaña aturdida.

-Algo horriblemente incomodo.-

-En serio Botan, que tiene que ver esa chica con Yusuke.-

-¡Nada, como crees!

-Botan...

-Vamos Keiko ¿No me crees?-Dijo sonriendo nerviosa.

-No, Botan, no te creo-

-¿Por que?-

-No eres nada buena para fingir.-

-Con razón no me aceptaron para las clases de teatro.-

-¡Botan!

-Bien, los siento, no seguiré cambiando de tema.-Replicó resignada.

-¿Entonces que relación?-Volvió a preguntar la joven ya temiéndose la respuesta.

-Pues, haber, como te lo explico...mmm, ellos son muy amigos, más que amigos...

-Botan no tengo cinco años...

-Están prometidos o algo así, eso es lo que dice Minako.-Dijo la Brujita soltando lágrimas de cocodrilo.

-¿Y que dice Yusuke?-Preguntó en voz muy baja.

Botan suspiró y su mirada se puso triste.

-El no dice nada… pero Keiko, ellos dos están juntos.

Keiko se llevó una mano al rostro, y la paso hasta llegar a la frente, una sonrisa se formó en sus labios.

-¡Que idiota fui!-Susurró para si misma.-Por eso el no se despidió, el quería acabar con todo sin platicas. Soy una idiota ilusionada, por dios que miserable...-A estas alturas su mano le cubría los ojos. La pequeña criatura azul se apoyo contra las piernas de la joven.

-Keiko...-Botan miraba con tristeza a su amiga, no se había movido del lugar, no tenia la menor idea de que hacer en esa situación. Estiro una mano y la apoyó en el hombro de la chica.

Pero esta se quito la mano con brusquedad.

-No necesito que me tengan lastima.-Dijo secamente.

-Keiko, sabes...-Pero la chica fue cortada.

-Si vas a hablarme de Urameshi, no voy a escucharte.-Replicó.

-¡Esta perfecto que no quieras saber nada de el pero no tienes por que hablarme de esa manera!-Dijo Botan ofendida.-Yo no tengo la culpa de que Yusuke se haya ligado a la primera que se le cruzo.

Keiko se sintió la peor persona del mundo. La recibían con el mayor cariño del mundo, le daban todo le que podían, y ella les devolvía desquitándose por algo de lo que no tenían la culpa, y que la totalidad de la culpa la tenia Yusuke, no, siquiera Yusuke tenia la culpa, la culpa era totalmente de ella.

Después de todo había sido ella quien no tuvo la capacidad de entender a Yusuke.

-Botan, lo siento mucho, no debí haberte gritado.-Dijo la chica.

-Esta bien entiendo que te sientas así, de cualquier manera yo ya estaba enfadada de antes, no fue tu culpa.-

-Ya... estabas enfadada ¿Por que?-

-¡Es ese maldito de Kurama, no tiene la suficiente confianza en mi!-Dijo la chica apretando los puños.

Keiko sonrió por la escena que armo la chica, pero su mente se encontraba con otra persona.

OoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoO

Yusuke abrió los ojos, sintió una opresión en el pecho, era tristeza. ¿Que era lo que lo hacia sentirse así?

Apartó los edredones que lo cubrían, y decidió levantase. Había querido dormir un rato, pero no lo había conseguido. Se sentía inquieto, algo estaba sucediendo con Puu y tenia que saber que era.

Se vistió rápido con una hamaka y un gi de color azul, de algodón.

Salió, y comenzó a recorre los pasillos de la casa. Camino un par de minutos y se encontró con la pequeña hada de las nieves.

La muchacha parecía bastante atareada.

-¿Yusuke? Ah...-

-¿Que sucede¿Paso algo malo?-Preguntó con duda.

-Eh... No nada, todo... esta bien. ¿Has visto a Minako?-Preguntó rápidamente.

-En realidad la vi hace como una hora, me dijo que iba a revisar que todo estuviera bien en las cocinas y esas cosas.-Dijo sin interés.- ¿Has visto al engendro azul?

-¿A Puu?-Dijo con varias gotas en la nuca.

-Bueno, si, a el.

-En realidad no, pero creo que estaba con Ankoku y Oima.

-Entiendo, voy a buscarlo.-

-¡NO¡Espera¡No puedes ir!-Gritó Yukina temiendo que encontrara primero a Keiko.

-¿Por que no puedo ir?-Preguntó entrecerrando los ojos.

-Pues porque... porque... porque...-"¡Piensa en algo Yukina, piensa!"

-¿Yukina¿Seguro que te sientes bien?-Preguntó poniendo una cara dudosa.

-Si, me encuentro bien, garcías por preocuparte, pero tu te vez muy cansado, deberías ir a recostarte un rato ¿No crees?-Dijo cruzándose de brazos de una forma muy graciosa.

-En realidad acabo de despertarme y me siento bastante bien, no se que es lo que te pasa Yukina.

-Ah...

-De cualquier manera voy a buscar a la pelusa azul.

La albina se le interpuso en el paso.

-No Yusuke no puedes bajar.-

A Yusuke le salió un tic en el ojo.

-¿Y se puede saber por que?-Dijo ya molestándose aunque preocupado por la extraña actitud en la joven.

-Pues... Por que yo lo digo y punto.

-Ah... Yukina ya déjate de juegos.-Dijo el muchacho intentando franquear la barrera que formaban los brazos de la muchacha.

Pero la muchacha no desistió.

-Yukina... esto ya no es gracioso, déjame pasar.-Exigió el joven.

-No te voy a dejar.-Repitió la muchacha tercamente.

-Déjame...-

-No.-

-Queme dejes.-Dijo ya perdiendo la paciencia.

-NO.-

-SI.-

-NO.-

-SI.-

-¡NO!-

-Bueno, no tienes que ponerte así.-Dijo sobresaltado por el grito de la chica.

A lo lejos se oyó el retumbar de unos pasos que se acercaban, y en cuestión de segundos el joven pelirrojo se encontraba allí.

-Mi dulce Yukina que fue lo que te hizo este grandísimo idiota.-Dijo exagerando la acción.-

La muchacha se acerco al oído del joven y le susurro unas palabras.

-Entretenlo mientras busco a Keiko.-Dijo bajito el hada.

-¡Entendido!

-Oigan que es lo que se secretean. No saben que es de mala educación.-Dijo el joven demasiado aburrido.

-Pero miren quien habla de educación.-Dijo Kuwabara sarcásticamente.-Molestaste a mi Yukina y pagaras por eso.-Dijo el joven como cuando tenían quince años.

-Muy bien quieres pelear ¿no?- Dijo estrujando las manos.

Y mientras Yukina aprovechó para salir de allí.

OoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoO

-Muy bien, los chicos deben estar buscándote, así que lo mejor será que yo salga a decirles que no hubo ningún daño¿Esta bien?-Planteó la brujita.

-Claro.-Respondió la joven castaña.

-Me llevare a Puu para que me ayude a buscarlos, mira que ya llevo cinco años aquí y aun me pierdo en la inmensidad de este lugar entre tanto pasillo y habitaciones.

-Ni me digas.-Dijo la joven sonriendo.-Bien, Puu acompañaras a Botan ¿verdad?

A la criatura no le dio mucha gracia abandonar la cómoda falda de la joven, pero ante la petición de esta voló guiando a la brujita.

Keiko se quedó sentada, cuando la brujita y la criatura azul hubieron salido de la habitación la joven borró su rostro alegre para remplazarlo por uno lleno de confusión.

¿Cual debía ser su reacción cuando viera a Yusuke? A decir verdad no tenia ni la mínima idea, aun no lograba darse cuenta de quien había sido el insensible, el por no decirle nada directamente, o ella por no haberle comprendido.

-Al fin y al cabo ¿que quería? Que adivinara lo que pensaba.-Se preguntó molesta.

OoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoO

-¡Yukina¿La encontraste?-Pregunto Shizuru con Natsu detrás de ella.

-En absoluto, pero tenemos muy poco tiempo, Yusuke anda dando vueltas y Minako fue a revisar las cocinas. A Yusuke lo está entreteniendo un rato Kazuma.-

-Entonces será muy poco tiempo, Urameshi le dará unos golpes a Kazuma y lo dejará desmallado.-Dijo Shizuru pesimistamente.

-Lo siento mucho fue mi culpa por haberme olvidado.-Dijo Yukina nerviosa.

-No te preocupes ahora solo hay que esforzarse en buscarla, si llegan a encontrarse pues, será cosa del destino (N.A: Yo ¡soy el destino! Ja ja ja ja!!!), de cualquier manera en algún momento tendrán que hacerlo.-Trató de alentarlos Natsu.

-Muy bien entonces en marcha.-Ordenó Shizuru

-Yo iré a pedirle a Kurama que nos ayude.-Avisó Yukina.

-¡Bien!-Apoyaron todas.

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Yusuke le dio un golpe más en la cara de forma que el joven pelirrojo terminó tirado en el tatami del pasillo, con los ojos en espiral.

-Ahh... maldito Urameshi...-Murmuraba el inconsciente Kuwabra.

-¡Eso te lo mereces por meterte con el más fuerte de todos!-Dijo el joven con un ego de los demoños. (N.A: Humildad aparte... ¿Pero que se puede hacer?)-Ahora si, parece que todos estuvieran en mi contra.-Murmuró el joven molesto.

Botan siguió a Puu por todo el lugar hasta que llegó a la enfermería donde Kurama recién terminaba su guardia.

-¿Botan?-Dijo el joven sorprendido al ver a la chica allí.-

-Ah... eres tú.-Dijo la joven despectivamente.

Puu voló hasta quedar en los brazos de Ankoku, quien se encontraba vigilando a su hermana.

Al mismo momento Yukina entro como un relámpago a la habitación.

-¡Kurama, Botan, necesitamos ayuda¡Hay que buscar a Keiko!-Dijo casi sin respirar

-¿Que¿Como que hay que buscarla?-Pregunto el doctor confundido.

-No se donde esta, y puede encontrarse con Minako o Yusuke.-Repitió Yukina.

-¿Keiko...?-

-Si, Botan, Keiko...

-Si ya lo se me acabo de enterar hace un rato...-Dijo mirando de reojo a Kurama, el cual se estremeció ante la mirada de la brujita.-Y además sé donde esta Keiko.-Dijo con una nota de misterio.

-¿Lo sabes?-Yukina parecía apunto de llorar de la emoción.

-Bueno si...-Dijo Botan preocupada por la expresión de la chica.

-¡Puu!-Grito Ankoku cuando la criatura salió volando fuera de la habitación.-.Voy a seguirlo esta yendo donde Keiko!

Yukina intento seguir a Ankoku mas la niña ya se había perdido de vista.

OoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoO

Yusuke siguió caminando por los pasillos, pero algo lo detuvo. Sintió la presencia de Puu.

Al momento siguiente el animalito pasó volando con la pequeña niña detrás siguiéndole, más el joven lo detuvo tomándolo de las ¿orejas?

-¡¡Puu!!-Se quejó la criatura.

-¡Donde te habías metido engendro del demoño!-Dijo el joven.

Pero el animal se retorció de entre las manos del joven soltándose y siguiendo su camino. Yusuke lo siguió corriendo lo más rápido que podía dentro de la casa.

La pequeña fantasma siguió al joven y a la criatura algo preocupada, mas se detuvo de golpe entristeciendo algo su ya serio rostro.

-Parece que el destino ya eligió.-

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Keiko sintió un alboroto fuera de la habitación, así que decidió salir. En cuanto abrió el shooji Puu se tiro a sus brazos, pero antes de que reaccionara algo la tiro al suelo.

En cuanto abrió los ojos se encontró con aquella mirada profunda y orgullosa que había esperado siete años en ver.

La invadió un sentimiento de nostalgia con alegría, pero la imagen de una chica morocha apareció en su mente y aquel hermoso sentimiento fue remplazado por el rencor y la duda.

Yusuke observo aquellos ojos chocolate que lo miraban con duda, no tardo en reconocerlos, alejo algo su rostro de el de la chica, para poder ver el rostro completo.

-¿Ke... Keik..?-.Pero no llegó a terminar de decir el nombre de la chica cuando una mano se estampó en su mejilla.

-¡Quítateme de encima pervertido!-Gritó la chica apartándolo de una cachetada.

Yusuke la miro sorprendido, a decir verdad esperaba otro tipo de reencuentro. La joven no era la niña de diecisiete años que había dejado en Tokio.

Pero lo que encontró más cambiado de ella, fue su mirada, una mirada de rencor y odio, que normalmente era de cariño y dulzura, o desaprobación en el peor de los casos. ¿Por que se encontraban así ahora? Entonces volvió a la realidad.

Minako.

¿Ya se habría enterado¿Cuánto tiempo haría que estaba allí? Recordó las palabras de Genkai de improviso.

"...hay algo que les incumbe solo a ustedes dos..."

¿Esto era de lo que Genkai quería hablarles? Yusuke comenzó a atar cabos.

¡Ella estaba allí desde que el portal se había abierto!

-¡Oye¡Eres de lo más violenta!-¿De donde habían salido esas palabras¿Por que siempre que quería tratar de mejorar las cosas las empeoraba? Vio como las palabras herían aun más el orgullo de la chica-¿Por que no contestas?

La chica lo miraba extraño como si se encontrara en shock.

-"¿Que es lo que me sucede¿por que no puedo reaccionar?"-Pensaba Keiko espantada.-"¿Que demoños hace el aquí¿Vamos Keiko acaso no querías verlo?"-

Se preguntaba la joven.

Comenzó a sentir un nudo en la garganta, quería llorar todo lo que le había sucedido hasta entonces, pero no podía hacerlo frente a el. ¡No podía! El sudor frío le cubrió el cuerpo y una sensación de enfermedad le invadió.

Yusuke comenzó a preocuparse por la palidez que tomaba el rostro de la joven. Aproximo una mano al rostro de la chica y lo apoyó en su rostro. Se asustó al sentirlo tan frío.

Keiko solo se perdió con el toque sube de aquella mano grande y áspera. Yusuke era todo un hombre, ya no eran un par de niñatos de escuela, tenía que superarlo. Sin embargo no existía otra forma para alejarlo de ella que comportándose como un par de escolares.

-¡Quien te crees pervertido!-Gritó la joven fingiendo el enfado y mirándole como ataño.

-¡Oye¡No soy yo el mal pensado, loca!-Le grito el joven.- ¡No entiendo por que estas tan enfadad si yo no te hice nada!-

Mentira. El sabía que mentía. Pero Keiko sabía que aquello no podía ser superado, más que fingiendo que nada había sido difícil. Ella podía suponer que las cosas marchaban bien, podía intentarlo. Alejándolo.

-Sigues siendo el mismo tonto desconsiderado Yusuke Urameshi-Le retó en un tono impersonal.-¡Pareces un niñato de escuela!

-¿YO? Y que hay de ti¡sigues siendo la misma niña mojigata y reprimida!-

Eso no le gustó a Keiko Yukimura. Yusuke podía decirle muchas cosas pero aquello sabía que venia con golpe de gracia.

-OH¡Bien que la mojigata reprimida te tenia comiendo de la mano!-Le soltó intentando conservar el orgullo que le quedaba.-

-¡Estas loca¡Tuve que salir huyendo de ti¡O acaso que te crees!-Le gritó con toda intención.

Golpe bajo.

Yusuke comenzó a preocuparse cuando la vio boquear, esta bien, le había ganado, pero aquello no le daba nada de satisfacción. Y menos le dio cuando la vio voltear para mirar hacia otro lado, los ojos brillantes y los labios rojos y húmedos. Iba a llorar, la conocía muy bien.

Keiko retrocedió espantada, entones era cierto, el nunca había sentido algo especial hacia ella, ella se había estado engañando todo el tiempo. ¡Y además el sabia perfectamente lo que ella sentía sobre el!

Yusuke se arrepintió entonces de no haber podido controlarse a tiempo. Otra vez había metido la pata hasta el fondo, peor, esta vez había mentido las cuatro.

-Keiko... yo no...-

La chica levantó una mano, no quería escucharlo hablar. Sintió como una capa de orgullo recubría su corazón.

-Tu... ¡no sabes cuanto te DETESTO!

Eso si le dolió.

OoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoO

Genkai caminó preocupada por el pasillo tenia que hablar urgente con Yusuke, el mensaje de Koenma era alarmante.

En el camino se encontró con Minako.

-¿Genkai¿Qué es lo que sucede?-Preguntó la joven preocupada al ver el rostro de Genkai.

-NO hay tiempo¿Has visto a Yusuke?-

-Acabo de ir a buscarlo al cuarto pero no estaba, me dijeron que lo vieron dirigirse hacia los pasillos del piso inferior.-

Genkai salió como bala hacia el lugar señalado y Minako totalmente confundida opto por seguir a la vieja.

OoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoO

Kuwabara se dirigió hasta la energía de Yukina, cuando llegó, se encontraban Botan, Natsu, Aki, Shizuru, y Kurama con ella.

-¿Que es lo que sucede?-Preguntó.

-Keiko, esta en mi dormitorio. ¿Dónde esta Yusuke?-Preguntó Yukina

-No lo se no pude detenerlo mucho tiempo.-

-¿Kurama?-La voz de Genkai era grave y preocupante, por lo que sorprendió a todos.

-Maestra Genkai ¿Qué sucede?-Preguntó Botan.

-¿Que es lo que sucede aquí?-Preguntó la anciana al verlos a todos reunidos y sin hacer nada productivo.

Antes de que pudiera contestar nadie, Ankoku apareció.

-Ya sucedió.-Dijo en tono neutro.

-¿Que sucedió?-Preguntó Minako.

Genkai al ver la cara de espanto de todos supo que sucedía.

-Yusuke y Keiko...-Comenzó Genkai

-se encontraron.-Termino Ankoku

-¿Yusuke¿Keiko¿Quién es Keiko?-Las palabras de Minako se perdieron en el incomodo silencio.


TERMINADO EL 26/11/04 A LAS 23:10.

Reedición terminada el: Miércoles, 14 de noviembre de 2007 a las 21:49 Hrs.


N.A: Bueno, una actualización como regalo de navidad! Espero que les guste, ya que tiene bastantes cambios, y bueno, el capitulo que viene, tiene la mejor parte - Aquí abajo tienen la traducción de la canción al ingles y al español. Espero que les guste.

The first word in my dreams

I could clearly see

Planet Eden high beyond the skies

Beautiful and sad

is this story Ill tell

of the winged travellers eager

twas one day

the wind guided him where to go

like an eagle high above he flew

Waving from down below

he flew out of sight

into the mystical darkness

Neither a smile nor a cry

I gave when he left

feeling my spleen decline

And hoping

one day wed fly over

back to the places we once shared

Where vessels glide

in silky waves and of gold

deep in the gulf such planet lies

Surrounded by this universe

of love and hate

confusion breaks through and dwells.

Cast a spell, from the old magic book.

Set a path.

In the black magic box, something strange will happen, it

will take you so far.

So try...We can fly, we have wings, we can touch floating

dreams.

Call me from so far through the wind in the light.

Someone came from the dark over from the stars.

Protecting my heart from crying.

Taken back by surprise my traveller returned.

What went wrong? Why did he change?

Y para los que no pueden traducirla del ingles al español, yo les doy mí humilde traducción.

La primera palabra de mis sueños

Yo puedo ver claramente.

Alto paraíso planetario, más allá de los cielos.

Bonita y triste

es la historia que yo contare,

sobre los ávidos viajeros alados.

Un día el viento les guió,

por donde ir.

Como un águila, sobre él voló.

Ondeando, el voló

fuera de mi vista

en la mística oscuridad.

Ni una sonrisa, ni un llanto

Yo le di cundo el se fue,

sintiendo que caía en la tristeza.

Y esperando

que un día nosotros volaríamos

sobre los lugares que compartimos

una vez en el pasado.

Donde se desliza el mar

Entre las olas de seda y oro,

en la oscuridad del abismo

entre las mentiras del planeta.

Rodeada por este universo

de amor y odio

la confusión me daña

y mora en mí.

Lance un hechizo de un viejo libro mágico.

Puso un camino.

En una negra caja mágica algo extraño pasara

Y deseara tomarla ahora.

Esto lo demostrara...

nosotros podemos volar,

nosotros tenemos alas,

nosotros flotando, podemos tocar los sueños.

Llámame ahora a través del viento... en la luz.

Alguien vino de las oscuras estrellas,

Protegiendo mi corazón del llanto.

Volviendo por sorpresa, mi viajero retorno.

¿Qué fue lo que salió mal¿Por qué él cambio?

Suficiente! Bueno, que tengan una feliz navidad, seguro que nos vemos antes de fin de año!! Bss

AnneNoir