UNA ANTIGUA PROFESIA

Por

Keiko Urameshi

(Actualmente AnneNoir)


Disclaimer: Todos los personajes del manga y Anime Yu Yu Hakusho son propiedad intelectual y financiera de Yoshihiro Togashi.

No obtengo ninguna clase de remuneración ni beneficio por este trabajo más que sus valiosas opiniones.(Por las cuales no pueden demandarme -)


Notas:

-Bueno, hay una sarta de OC (Personajes originales) Así que ya saben, todo lo que no es de Togashi, es mío. -

-Signos:

-blabla-diálogo

-Blabla- recuerdos, sueños, pensamientos etc. (cualquier cosa que sea fuera de la realidad)

(Blabla) mis notas

Blabla (blabla) Diccionario

-¡Que lo disfruten!


Capítulo VI

"Hoshi Iwasaki"


Hiei se recostó en uno de los pilares de madera que sostenían el dojo observando con la mirada perdida el pasillo. Sin embargo, para ojos expertos, como los de Kurama, los ojos carmín, no dejaban de observar un punto en específico. Yukina se había dirigido hacia Akari y Ankoku, las gemelas jugaban con ella.

Hiei había aceptado, que había sufrido un cambio bastante profundo, desde que comenzó a tratar a Yukina. Desde antes de hablar con ella por primera vez, ya se había incorporado en su lista de prioridades, la protección de aquella chiquilla. Por que lo quisiera o no, había un vinculo muy especial entre ellos dos. El vinculo de la sangre de su madre, del sacrifico de esta. El vinculo de gemelos idénticos, de sangre.

Hiei y Yukina representaban una unión prohibida, la pureza y la maldad, y aún así, Hiei sabía, que haría cualquier cosa por la felicidad de su hermana, por que la quería, aunque jamás lo dijera. Y aquello era suficiente. Incluso para no contarle la verdad

A fin de cuentas, solo por ella había pasado la horrible situación de insertarse el Yagan(El tercer ojo con el que Hiei encontró a Yukina).

Solo por ella.

OoOoOoOoO

Yukina se sintió vigilada, miró hacia el dojo y se encontró con el par de rubís de Hiei-san.

Ya se había fijado otras veces en que el muchacho tenía el mismo color de ojos que ella, sin embargo, era un color bastante común en Makai. Se lo quedó observando unos minutos, con una duda que nacía y se criaba hacia años en su pecho, los ojos se le entrecerraron con las ansias reprimidas de preguntar… pero nada dijo, solo le sonrió, con ternura, con cariño.

El muchacho parecía sorprendido, pensó la joven, e incluso casi pudo asegurar que iba a sonreírle, pero antes de poder ver nada el muchacho dirijó su mirada hacia otro punto, con el seño fruncido.

Yukina suspiró, Hiei-san nunca sonreía, si no era con desprecio o maldad. Era una de las pocas personas con la que Yukina casi nunca hablaba. La albina era la persona más sociable y amable que podía haber, pero, aquel muchacho le era un completo desafió.

La joven dejó a las gemelas jugando y comenzó a caminar hacia el Koorime.

Pero antes de llegar a estar a un meto del muchacho, una jovencita de cortos cabellos rubios se estrello contra el muchacho, la chica le dijo algo al Koorime, que parecía bastante fastidiado.

La muchacha suspiró.

-"¡En fin! tengo otras cosas que hacer"-Pensó y luego se encaminó al shokudou (Comedor).

oOoOoOoOoOo

Yusuke miró el panorama buscando a Minako.

Encima del techo se encontraban las dos amigas de Keiko, al muchacho le saliÓ una gota en la frente ¿Qué demoños hacían esas dos locas subidas al techo del dojo?

-¡¡¡Oye tu!!!-La mayor de las hermanas le gritaba desde el techo.- ¡Ven y ayúdanos a bajar!-Exigió sacudiendo los puños.

-¡No Aki, no se pide así!-Le corrigió su hermana menor.-Tienes que decir "Nos puedes ayudar a bajar"-Pidió cortésmente la menor de las hermanas.

A la mayor le salió una vena en la frente.

-Parece que no funciona.-Dijo a su hermana señalando a Yusuke que se alejaba sin prestarle la menor atención a las hermanas.-

-¡¡Ustedes dos que hacen encima del techo!!-Una voz sobresalto a las hermanas.

Desde el patio se veían a cinco mujeres. Ieran, Kaho, Genkai, Hana y la anciana Oima.

Quien gritaba era Hana.

-¡¡¡¡Acaso la gente ya no le tiene respeto a los lugares sagrados!!!!-La muchacha parecía bastante irritada.

Kaho tenía una GRAN gota en la frente.

-¿Que no son ellas tus hijas?-Le preguntó Ieran.

La mujer soltó una risa nerviosa.

-No, no las conozco.-

-¡¡¡¡HAHA!!!! (Mamá, en la forma más cariñosa que existe)-Natsu saludaba con ambas manos extendidas a Kaho.

A Kaho le salió otra gota en la frente.

-¡¡¡¡OKAA-SAN (Mamá de forma más formal, casi como "madre") AYUDANOS A BAJAR POR FAVOR!!!!-Aki gritaba al lado de su hermana.

Las gotitas de Kaho se convirtieron en un Gotanic.

-¿Decías?-Ieran la miraba con sus pequeños ojos rasgados.

OoOoOoOoOoOoO

Yusuke se acercó a Shizuru, la joven parecía tener un tic en la pierna y otro en la mano. Detrás de Shizuru había una inconsciente Botan. o

-¿Que le sucedió?-Preguntó el joven desorientado al ver a Botan noqueada detrás de Shizuru.

-Se la busco.-Dijo la joven sin darle mucha importancia.

Yusuke ya tenia la cabeza llena de gotitas de sudor.

-¿Que quieres?-Preguntó la joven Kuwabara después de unos incómodos minutos de silencio.

-Solo buscaba a Minako-Dijo el joven aun sin aparatar la mirada de Botan que se había puesto a murmurar algo aun inconsciente.

-La chiquilla se fue con Keiko a no se donde a hablar de no se que.-Respondió Shizuru.

-¿QUE?-A Urameshi se le calló la boca hasta el suelo.

-Si, es mas mira allí vienen.-Señalo Shizuru a las dos muchachas que venían conversando.

-No seas baka, acaso creías que ellas dos se retarían a muerte por ti IDIOTA.-Shizuru lo miro interrogante.-Las mujeres no somos como ustedes que arreglan todo a los golpes. Es mas si no tienes cuidad pueden aliarse y ponerse en tu contra; y estoy segura que eso no sería nada agradable ¿Verdad? –Shizuru mostraba una sonrisa divertida.

-Ah... Yusuke!-Minako corrió hasta situarse al lado de su compañero mientras que Keiko permaneció al lado de Shizuru.- ¿Ya terminaron?

-S-si.-Respondió Urameshi aun algo confundido. ¿Acaso las jóvenes que acababan de llegar conversando alegremente eran su novia y su... su ex, bueno, su ex-algo...?

-¿Y que sucedió¿Es algo grave?-Preguntó Minako.

-Ehh...-

-¿Que le sucedió a Botan?-Keiko estaba inclinada sobre la brujita.

Shizuru le mostró el puño.

-Ya veo.-Dijo Keiko con una risita nerviosa y una gota en la frente.

-¡¡¡¡Hola!!!!-Natsu corrió y saltó sobre Keiko, abrazando efusivamente a la muchacha.

-¡Natsu¿Dónde estabas?-

-Aki y yo subimos al techo del dojo para ver si por allí se podía ver o escuchara algo, pero no pudimos bajar.-Explico la joven aun colgada del cuello de su amiga.

-Si, y luego vino Kurama-san y nos ayudo a bajar.-Esa era Aki que venia colgada del cuello de un confundido Kurama.-Es tan cortes, NO COMO OTROS.-Dijo la chica mirando a Yusuke con una mirada asesina.

Yusuke le echo la lengua.

-Además Kurama-san es un chico muy guapo y muy atento.-Finalizó Aki acariciando el pelo del nombrado.

-Bien, Kurama tu encárgate de las muchachas, seguro que quieren saber que fue lo que ocurrió en la reunión.-A las hermanas Sakamoto les brillaron los ojos.- Además tienen que almorzar y como Yukina esta ocupada y Botan, bueno, Botan... "no se encuentra en condiciones" tu te ocupas. ¿Wakarimasuka? (Entendido?)

-Doushite(por que…?)-Kurama suspiró resignado.-Esta bien.

-Bien, entonces Yusuke y yo nos vamos, tienes que contarme que paso en esa reunión. Ja ne ("Hasta pronto", femenino).-Se despidió la morocha con una guiñada.

Kurama se soltó del abrazo de Aki, se dirigió hacia la inconsciente brujita y la alzó en brazos.

-¿Para que la cargas?-Natsu le miraba.

-Pues... Por qué... no puede... ¿caminar si esta inconsciente?-A Kurama le salió una gota en la frente.

-Esa pregunta fue estúpida.-Shizuru los miraba de lejos.

-Ah... ¡¡pero es mas fácil despertarla!!-Natsu saco un balde de agua del hammerspace (Dimensión de donde todas las chicas de anime sacan los mazos y demás objetos para golpear a otro personaje de anime que las hizo enojar (Sorry, tenía que meter este termino, me gusta micho)), y a los dos segundos Botan y Kurama estaban totalmente empapados oo.

Y Botan seguía inconsciente. VoV¡

-Ah..., parece que duerme profundamente¡Jeje...je!-Natsu estaba totalmente ruborizada.-

-¿Eso parece no?-Dijo Shizuru sarcásticamente.

-¡Si que le pegaste fuerte!-Exclamó Aki.

-Y eso que estoy fuera de forma. Tanto trabajo en la oficina no me deja mucho tiempo para hacer deportes, y como no tenía a Kazuma para practicar...-

-Ya... vamos a dentro, no quiero más incidentes.- Kurama aun hablaba algo extenuado.

-Si, además ustedes dos tendrán que cambiarse o se enfermaran.- Keiko señalaba a Kurama y a Botan.

-Eso creo.- Kurama sonrió resignado y se dirigió hacia la mansión seguido de las cuatro chicas.

OoOoOoOoOoOoOoO

Hana y Hoshi salieron del dojo seguidas por Hien, Isamu, Ikazuchi, y Kawa, los cuales parecían estar discutiendo.

Las dos muchachas observaban la conversación, alejadas.

-¡Oye¡Eso no es justo tu no ganaste el dinero!-Isamu no parecía conforme.

-¡Claro que gane!-replico Kawa aun contando las ganancias.-Yo aposté por Urameshi y el gano.

-¡Eso no es cierto Kawa¡¡Nadie gano los interrumpieron antes de terminar el juego!!-Protesto Hien.

-Pero en ese momento Urameshi le llevaba la delantera a Shila, por lo que el ganador es: ORE ("Yo", masculino e informal).-Kawa rió y se guardo el dinero en la maga del gi.

-¡Oye eres un tramposo!-Saltó Ikazuchi.

Kawa se paso una mano por el cabello azabache, que presentaba algunas hebras blancas.

-Puede ser... pero al menos no soy un perdedor-Y mostró una sonrisa.

-¡¡Eso no es cierto!!-Se defendió Ikazuchi.

-¿Ah no?-Kawa sonrió.-Hagamos una apuesta.

Hien e Isamu se cayeron de espalda al estilo anime.

-Tú nunca cambias Kawa-Dijo Hien.

-Es verdad, un día vas a quedar arruinado.-Le reprochó Isamu.

-¡Y para entonces los tender a ustedes como amigos!-Exclamó Kawa abrazándolos

-Solo cuando te conviene ¿he?-Le reprochó Hien.

Kawa rió.

-Bien¿Ikazuchi, hacemos una apuesta?-

-No lo se... siempre me haces trampa...-

-¡Oye no seas cobarde! Esta vez no voy a hacer trampa, te doy mi palabra de hombre.-Prometió Kawa solemnemente con una mano en el pecho. Pero al ver que el muchacho no respondía le murmuro, aunque lo suficientemente alto como para que todos escucharan:- Motenai Youda (Literalmente se traduce como "Parece que no es muy popular (con las chicas)")

-¿Qué apostamos¿De que se trata?-Preguntó el muchacho enfadado por el comentario.

-Bien, si ganas no volveré a decir que eres un perdedor y te daré el doble de todo lo que gane en esta ultima apuesta. Y si yo gano tu me darás el doble de lo que apostaste la ultima vez. ¿Trato?

-Amigo no te lo recomiendo.-Le sugirió Hien

-Si, es cierto. Es viejo es un tramposo.-Opinó Isamu.

Ikazuchi guardó silencio.

-Bien, acepto. ¿Qué es lo que tengo que hacer?

Kawa rió.

-Tienes que lograr que una chica acepte salir contigo.-

-Bien, eso no es tan difícil...-

-Pero no cualquier chica.-Le interrumpió Kawa-Esa chica.-Señalo Kawa.

OoOoOoOoO

Hoshi y Hana miraron para otro sitio.

-¿Escuchaste eso Hana?-Hoshi parecía estar conteniendo la risa.- Kawa te esta señalando.

-¿¡Que demoños se cree ese idiota!?-Protesto la chica de cabello naranja.- ¿Acaso cree que tiene el privilegio de salir con alguien como yo? Baka.-Refunfuño la chica con ego.

Hoshi rió.

-¿Lo vas a botar?-Le preguntó la rubia a su amiga.

-Por supuesto.-Dijo la joven sin pensarlo dos veces.

OoOoOoOoOoOoO

-¿¡¡¡Ella!!!?-Ikazuchi parecía aterrorizado.- ¡Kawa no seas injusto! Sabes que Hana me detesta. Elige otra ¡Por favor!-Rogó el joven.

-¿No quieres demostrar que no eres un motenai youda? Pues entonces convéncela. Si abandonas la apuesta gano yo.

-Pero Kawa...-

-Nada de peros, una apuesta de hombres no se rompe.- Kawa seguía inmutable.

-Ya lo vez, te lo advertimos.-Le dijo Hien al joven.

-Si, vas directo al abismo.-Repuso Isamu

Ikazuchi los miro con una mirada asesina.

-¡Muchas gracias por el apoyo¡Ya veo que amigos que tengo!-Dijo sarcásticamente el muchacho.

-¡Oye! Nosotros solo decimos la verdad.-Se defendió Hien.

-Es verdad.-Apoyó Isamu.

-Ahh!! Bien aquí voy.-Dijo Ikazuchi caminando hacia la chica de cabello naranja.

OoOoOoOoOoOoO

-¡Mira¡Allí se acerca Hana¡Viene para aquí!-Exclamó Hoshi emocionada.

-Ya tranquilízate Ho-chan, no va a ser nada del otro mundo.-Pidió Hana algo exasperada.-Solo voy a rebotarlo.

-¡Hay! Es que es que yo nunca eh podido rechazar a un chico Hana-san!-Dijo Hoshi.

-¡Eso es por que nunca te das cuenta cuando un chico se te quiere declarar! Y deja de decirme Hana-san¡se supone que somos amigas!-Le pidió Hana.

-¡Lo siento, es costumbre!-Se disculpó la chica.

-Bien, ya no importa, tu permanece a mi lado ahora vas a ver como se rechaza a un chico con clase!-Dijo la joven muy confiada.

Ikazuchi se acercó hasta la chica y le tocó el hombro.

-¿Que quieres?-Preguntó Hana de mala gana fingiendo ignorancia de la situación.

-Bueno yo... quería...saber... quería preguntarte... si a ti...si te gustaría...-

-Ya termina de una buena vez no tengo tu tiempo.-Bramó la chica.

-Situqueríassalirconmigo.-Ikazuchi cerro los ojos ya sabia lo que se venia...

-¡¿Por que yo querría sali...?!-Hana se callo antes de terminar la frase. Pensó un momento y se le ocurrió una idea...-Claro, dime cuando y donde.-Dijo sin darle la menor importancia.

A todos los presentes se les callo la mandíbula hasta el suelo.

-¿Q-Q-Que demoños as dicho?-Kawa la miraba sorprendido.

-Es algo que no te incumbe viejo hentai (Pervertido)-Le dijo Hana sin mirarlo.

-Pero... eso no es posible... ¿como demonios?...-Kawa seguía protestando

-Bien ya arreglaremos el momento. Ahora tengo que irme. Vamos Ho-chan. ¡HO-CHAN YA QUITA ESA CARA!-

Hoshi asintió y siguió a su amiga.

Pero las muchachas no se alejaron demasiado.

-P-Pero... ¿No ibas a rechazarlo?-Preguntó Hoshi aun perdida.

-Claro, pero cambie de opinión.-

-¿Que acaso te gusta?-

-¡Claro que no! Nunca ese baka. Escucha... ¿no querías aquel bonito kimono que vimos en la capital de Anshin?

OoOoOoOoOoOoOoOoOoO

Al Sempai Kawa le caían ríos de lágrimas de los ojos.

-Bien, Kawa-san, creo que esto es mío.-Dijo Ikazuchi sacándole el dinero de la manga del gi a su "amigo".-Y lo demás me lo darás después ¿si?

Kawa seguía en shok.

-Muy bien amigo, ahora vas a comprara sake para festejar con tus amigos ¿verdad?-Isamu se apoyaba en el hombro de su amigo.

-Si, después de todo los amigos están para compartir ¿verdad?-Dijo Hien recostándose en el otro hombro de Ikazuchi.

-¡Oigan¿Acaso no iba yo a perder todo mi dinero?-

-Vamos solo era una broma.-Se defendieron Hien y Isamu.

-Si claro.-Dispuso sarcásticamente Ikazuchi.

-¡OYE¡KISAMA! (Pronombre japonés utilizado para decir "Tú". Este puede traducirse como "maldito", pero también significa "tú" en un modo totalmente despectivo o "bastardo") - La potente, pero hermosa voz de Hana se oyó a espaldas de los chicos.- Quiero hablar contigo.-Exigió la joven.

-¡Maldito! No se como hiciste pero ahora la chica hasta te sigue.-Exclamó Hien golpeándolo en un brazo.

-Si, nosotros nos vamos a elegir un buen sake para comprar, así te dejamos solo-Le dijo Isamu con una guiñada a Ikazuchi.

-Si, quieres saber cuando será nuestra cita...-Comenzó Ikazuchi muy confiado.

-Nada de cita baka.-Le calló Hana rápidamente.

-¿Que¿No acabas de aceptar...?-Ikazuchi parecía confundido.

-¿Anta Baka? (Eres idiota?)-La chica emitió una risita.-¿Acaso creíste que YO saldría contigo? Ven aquí.-Le pidió la chica.

El chico se acerco hasta quedar cara a cara de la muchacha.

Hoshi que estaba mirando se distrajo de repente.

La chica comenzó a acercar su rostro al del chico.

El rostro de Ikazuchi comenzó a tomar un color carmesí.

Hana puso su mano en la mano de Ikazuchi... que sostenía el dinero de la apuesta.

-Eso... es mío.-Dijo la joven arrebatándole el dinero de las manos a el muchacho de cabello violeta.-Por mi parte.

-¿Eh...¿Que¡Oye! Ese dinero es mío.-Protestó Ikazuchi.

-No, es mi parte por mi actuación, un 50 para mí y un 50 para ti. Tienes suerte de que no te pida tres cuartos, a fin de cuentas yo hice el trabajo. ¿O quieres que le diga a Kawa que solo fingí aceptar la salida?

Ikazuchi suspiró.

-No, está bien.-Acepto resignado el muchacho.-Maldición, y todavía tengo que comprar el sake para los muchachos.- Ikazuchi se alejo de la chica refunfuñando por lo bajo.

-Bien, si agregamos lo que hemos ahorrado podremos comprarnos los kimonos para el festival. ¿No soy inteligente, Ho-chan¿Ho-chan?-Hana se dio vuelta y encontró a su nakayoshi ("Amiga" entre amigas intimas.) con la mirada perdida hacia el otro extremo del dojo.

Hana siempre había considerado a Hoshi una chica en extremo ingenua. No había una razón en específico, lo era todo. Y por eso prácticamente la había adoptado como hermana menor. Y en esos momentos, era en los que Hana sabía que debía desarrollar su papel de protectora y confidente. Hoshi la había pasado muy mal los últimos tiempos, y aquella mirada brillante, le mostraban a Hana lo que su amiga realmente quería. No era un kimono caro de la capital, ni nada que pudiera comprar con dinero.

Suki.(Amor) Tan simple y sencillo, y tan inalcanzable…

Para Hana no había duda su amiga estaba enamorada.

Se acercó por detrás y miro hacia donde se dirigía su vista. Aquel koorime de ojos cual rubí. El era el responsable de que su amiga estuviera en ese estado. Hoshi emitió un suspiro ahogado rápidamente.

Hana frunció el seño. Los hombres eran una basura. Pero al fin y al cabo era la única solución al problema. La única forma de sanar a su amiga.

O como decía ella...

-Si dejas que uno te atrape, dolerá mucho salir de la trampa.-Expresó Hana a su amiga.

-¿Eh?-Hoshi miró a Hana algo confundida, y como si hubiera captado el mensaje de imprevisto sonrió tristemente y volvió a mirar al dueño se ese par de hermosos rubís... y ahora, dueño de su corazón.

Hana abrazó a su amiga por la espalda.

-Mira, alégrate.-Dijo mostrándole el dinero a su amiga.-Con esto podremos comprarnos aquellos bonitos kimonos que vimos en la capital, para el día del festival. Te veras tan bonita, que no se le va ocurrir mirar a otra persona. Pero tú, tienes que conseguir ir con el¿si?

-Pero de nada servirá que lo intente si el esta interesado en ir con otra persona.-Dijo tristemente la rubia señalando al Youkai.

Hiei miraba a Yukina jugando con las futago (Gemelas) fantasmas.

-Esa mirada... le quiere mucho.- Hoshi volvió a ahogar un suspiro.-Mas de lo que me va a querer a mí... es decir, si un día, llega a quererme algo.-La joven rió para esconder su tristeza de su amiga.

Cosa que resultó ineficaz.

-Ho-chan...-Hana la abrazó más fuerte-Ya te lo he dicho, cuando un chico demuestra ser lo suficiente estúpido como para hacerte ese daño, tienes que dar la media vuelta y buscar a otro que te valore mas y te trate como una hime (Princesa).

-Pero yo no soy como tu Hana, tu, eres muy linda, y muy femenina.- Hoshi comenzó a jugar con sus dedos.-Yo no soy como tu, ni como Yukina-san.-Terminó la rubia.

-No, es cierto, no eres como yo o como Yukina-chan.-Comenzó Hana.-Eres mucho mejor. Y por eso vas a ir ahora con el baka de Hiei-san y vas a invitarlo a el festival ¿si?

-Pero, Hana... eso seria muy atrevido de mi parte... además mira si lo interrumpo ahora.- Yukina se estaba acercando al Koorime.

-Gomen kudasai (Perdoname) Ho-chan.-Y luego de decir esto aventó a la chica contra el Koorime de fuego.-Pero como dicen "En la guerra y en el amor... ¡todo vale!-Y luego se dio media vuelta y se dirigió hacia algunas mujeres que salían del dojo.

OoOoOoOoOoO

Hoshi terminó estrellada sobre el cuerpo del Youkai de fuego.

-Ahh!! Mi cabeza...-Se quejó la joven. Pero en cuanto pudo enfocar la vista... se olvidó del golpe. Su rostro mostró una sonrisa nerviosa. La joven río nerviosa.-Hiei-sama... lo siento mucho... discúlpeme por favor.-La joven aun seguía sentada sobre el cuerpo del koorime.

-Orokana ohanoko (niña tonta)-Fue lo único que dijo Hiei.

-¿Ohanoko...? (niña?)-

Pero antes de que la chica pudiera preguntarle nada, el koorime se levantó bruscamente, haciendo que la joven se precipitara sobre el suelo violentamente.

-¡¡Auch!!-Se quejo la muchacha.-Hiei-sama, pudo haber sido más considerado. -Se quejó la joven.

Hiei miró el delicado cuerpo de la joven. La chica se sobaba el trasero con una mueca de dolor, era un cuadro gracioso.

Una pequeña y casi imperceptible sonrisa, se formo en el rostro del koorime.

-¿No va a ayudarme a levantarme Hiei-sama?-Pidió Hoshi al Youkai.

Hiei levanto una ceja como si estuviera confundido.

El Koorime miró a la joven que le extendía la mano pidiéndole ayuda. ¿Por que demoños tenia que ayudar a esa onna? (Mujer) ¿Onna? Siquiera era una onna, era una simple ohanoko. (Niña)

Hiei volvió a mirarla con cierto desprecio en la mirada, y luego sonrió de forma cruel en la cara de la rubia.

-Hn-Fue lo único que emitió Hiei antes de darse la vuelta he irse del lugar.

Hoshi miró extrañada como el joven se iba del lugar. La muchacha se encogió de hombros a veces el Youkai era bastante extraño. Le dolían sus muestras de desprecio, pero no estaba convencida de que fuera sincero.

Se puso en pie y una picara sonrisa se le formo en el rostro. Había sentido el calor del cuerpo del koorime.

OoOoOoOoOoOoO

Kurama recostó a Botan en un futon, la chica seguía dormida, Shizuru si que le había dado fuerte.

En la habitación se encontraban Aki y Shizuru. Natsu y Keiko se habían ofrecido para ir a buscar los almuerzos de todos.

Kurama buscó entre sus ropas un pequeño paquete de hierbas que puso a hervir. Mientras esperaba a que la infusión hirviera se sentó junto a las muchachas.

-Shizuru-san¿realmente se encuentra bien?-Preguntó el joven por el extraño comportamiento de la joven, la piel pálida, el sudor frió... ¡Un momento! Kurama se dio cuenta de lo que le sucedía a la muchacha.

-¡Ahh¡Ya¡Que no me pasa nada!-Protestó la joven.

-¿Y Kurama-san¿Qué es lo que usted hace?-Preguntó Aki.

-Soy medico aquí, y colaboro en las batallas o cuando hay problemas.-Explicó Kurama

-NO, eso no¿Qué es lo que le gusta hacer en su tiempo libre o cuales son sus aficiones?

-Pues... la botánica.-

-¿Jardinero?-Aki puso cara extraña.

-No Aki-san, la botánica no es lo mismo que la jardinería.-

-Ahhh!!! Explíqueme Kurama-san.-Pidió la joven.

-Bueno...-

Shizuru miraba como Kurama le daba toda una clase de botánica a la pelirroja, mientras que esta lo único que hacia era asentir mirando al pelirrojo con estrellitas en los ojos.

-Que inepta...-Murmuró la joven Kuwabara. Últimamente estaba demasiado irritada.

OoOoOoOoOoO

Yusuke y Minako almorzaban en una habitación digna de la mansión de un daimyo.

El joven parecía molesto.

Almorzar en una habitación como esa se le hacia asfixiante, después de haber sido educado por una madre como Atsuko, con la que normalmente comía en bares o directamente almorzaba en la escuela... normalmente lo que Keiko traía, ya que solía ir a molestar a la muchacha, si no tenia algún chico con el cual reñir, y si ella no estaba molesta con el, le convidaba de su almuerzo... aunque normalmente al final terminaba con la vianda o algún trozo de comida en la cabeza, cortesía de la chica luego de alguna riña entre ellos.

Yusuke miro el Ikebana (Arreglo floral) que había sobre el chabudai (Mesa de té), era uno muy bueno, toda una obra de arte, no estaba atestado de flores, solo las necesarias. Los colores armonizaban y estaban colocadas de una forma de que se pudieran apreciar el encanto de cada una de ellas.

-¿Te gusta? Lo he armado yo.-Le indicó Minako.

Urameshi haciendo exhibición de "sus buenos modales" se encogió de hombros y siguió comiendo su comida.

La joven se ahorró la explicación de los buenos modales, Urameshi no tenia arreglo.

-"Como dicen: "Perro viejo no aprende tucos nuevos""-Pensó la joven.

-¿Que fue lo que le dijiste a Keiko?-

Minako suspiró y mostró una sonrisa.

-No te enfades. Lo que sucede es que todavía estaba algo celosa y solo le pregunte a Keiko-san lo mismo que te pregunte a ti. Discúlpame.-Dijo la joven fingiendo arrepentimiento.

-¿Que fue lo que te dijo?-El joven parecía interesado.

-Pues... lo mismo que tu pero uso un termino mas tierno.-Explicó la joven.

-¿Q-Que termino?-Preguntó el joven aun mas metido en la conversación.

-Osananajimi.(Amigos de la infancia)-Repuso la joven sin darle importancia y siguió con su almuerzo.

Pero Urameshi ya no comía.

¿A-Amigos...de la infancia? La chica no pudo haber sido más cruel. ¿Solo amigos¡Que demoños! Tampoco tenia el derecho a reclamarlo, a fin de cuenta el mismo le había dicho a la chica que nada había ocurrido entre ellos dos.

Pero el todavía tenia la esperanza de que la chica le hubiera considerado algo mas que un... amigo. ¡Por Kami¡Como odiaba esa palabra!

Entonces para Keiko besarlo no había significado nada mas que el poder salvar a su "Amigo".

Todavía recordaba la sensación, cuando había estado muerto no podía sentir nada, no sentía frió, pero tampoco calor. Sabia que el estaba allí pero no podía sentirse.

Sin embargo cuando volvió a su cuerpo, lo recordaba perfectamente, la primer sensación que percibió fue la de el calor de los labios de Keiko.

Luego cuando por fin pudo moverse, era tal la conmoción que tenia la chica, que lo máximo que pudo hacer fue abrazarla¡pero se había sentido tan bien! Después de que la chica había dejado de llorara, el se sentía totalmente nuevo y lleno de energía, que hasta la hubiera besado... pero la joven al haberle dado parte de su energía estaba sumamente agotada, la acompañó hasta su casa y allí quedó todo.

Yusuke vio interrumpidos sus pensamientos por la aparición de una de las gemelas, Akari.

-¿Akari-chan?-Minako miro a la fantasma, sorprendida.- ¿Necesitas algo?

-¿Donde esta Ku-chan? Ankoku me ha dejado sola y estoy aburrida.-Preguntó la niña.

-Kurama esta con las nuevas personas. Debe estar en las habitaciones de abajo.-

-¿Esta con Kei-chan?-Preguntó la niña emocionada.

-Si, eso creo.-Le respondió Minako.

La niña miró a Yusuke. Se acercó al joven y metió una de sus pequeñas manos dentro de la manga del joven.

-¡Que bonita¿Que es?-La niña había sacado la pequeña esfera de color escarlata, que contenía las tres luces en su interior, flotando inertes a la gravedad.-Me la quedo. Ja ne.- Decidió la niña desapareciéndose de los ojos de Yusuke y Minako.

-¡Oye...¡Has lo que quieras!-El joven Urameshi no estaba de humor para andar corriendo a una niña durante toda la tarde. A fin de cuentas poco le importaba lo que pasara con la esfera, solo era una chucheria.

-¿Que era eso?- Preguntó la morocha a Yusuke.

-Nada. Solo una tontería que me regalaron en la ciudad.-

-Cuéntame¿que ocurrió hoy en la reunión?-

OoOoOoOoOoO

Keiko y Natsu llevaban o al menos intentaban llevar tres almuerzos cada una.

-¡NATSU¡NO¡DETENTE¡AHÍ HAY UNA PUERTA!-Keiko intentaba guiar a la chica que dos por tres se daba contra algo.

Ahora la menor de las hermanas Sakamoto yacía en el suelo, con los almuerzos de milagro intactos.

-Ahh!!-Natsu se sobaba la frente.- ¡Me duele¡Keiko!

La joven Yukimura se agacho al lado de su amiga, dejando los almuerzos a un lado.

-A ver, mírame. Pero saca la mano Natsu sino no podré ver.-Le retó la joven castaña, a su amiga.

-¡Eso es un castigo de los dioses por no respetar un lugar sagrado!-La potente voz de Hana se oyó a espaldas de la joven Yukimura.

-¡Ahh, no...¡Tu de nuevo!-Natsu se puso de pie de nuevo con los almuerzos en brazo.

Hana se acercó a las chicas.

-¡Y mas castigos caerán sobre ti!-Dijo la joven.-Además, tu eres la hija de una sacerdotisa. ¡¡Ya deberías saberlo!!

Keiko se levantó del suelo y miró a la joven, era una sempai. Botan les había hablado de ella ¿Se llamaba Hane? No Hane era otra ella era...

-¿Tu eres Hana-san, cierto?-Preguntó Yukimura.

-Así e...-Pero antes de que la joven terminara la frase una muchacha rubia saltó sobre ella.

-¡HANA-SAN!-La muchacha abrazo efusivamente a su amiga.-¡¡¡No sabes lo que sucedió!!!

-No, Ho-chan no lo se, si no me lo cuentas no voy a saberlo.-Dijo la joven.

-¡¡Me sonrió!!-

Hana levantó una ceja.

-¿No habrá sido una mueca?-Preguntó Hana.

-No, no. Estoy segura. Era una sonrisa, la mas linda que le vi, bueno... la única que le vi... ¡Pero que importa¡¡Me sonrió!!-La joven daba pequeños saltos.-Y además, me miro "diferente".

-¡¡Muy bien Ho-chan¡¡¡Otro punto para Iwasaki Hoshi!!!-Las dos amigas daban pequeños saltitos tomadas de las manos.

Las dos chicas se detuvieron. Y Hoshi miro a las otras dos muchachas presentes.

-¿Quienes son tus amigas Hana-san?-Preguntó la rubia.

-Ahh... No se sus nombres.-¬¬¬¬¬¬ A Hana le salio una gota en la frente.

-Yo soy Natsu Sakamoto y ella es Keiko Yukimura.-Saltó Natsu, feliz de conocer a alguien más.

-Yo soy Hoshi Iwasaki y ella es Hana Sasaki.-Le respondió Hoshi de igual manera.

-¡¡¡Almuercen con nosotras!!!-Pidió Natsu como una niña de seis años.-Para olvidar los malentendidos.-Dijo la joven mirando a Hana.

-¡Si! Yo quiero.-Respondió Hoshi entusiasmada.- ¿Si?-Hoshi miraba a Hana como pidiéndole permiso.

La muchacha suspiró.

-Pues, si no es molestia-

-Claro que no.-Respondió Keiko.

OoOoOoOoOoO

Shizuru esperaba fuera de la habitación, donde Kurama seguía dándole la clase de botánica a Aki.

Finalmente y para el alivio de la joven Kuwabara, Keiko y Natsu volvieron con los almuerzos... y dos jóvenes desconocidas.

Shizuru reconoció inmediatamente a las dos muchachas que acompañaban a Keiko y a Natsu, ya que al contrario de las otras dos jóvenes, Shizuru era muy observadora.

-Ya llegamos Shizuru-san-Anunció Natsu.

-¡No¿En verdad? No me había dado cuenta.-Respondió sarcásticamente Shizuru.

Aki salió de la habitación seguida por Kurama.

-¿Ya llegaron?-Preguntó Aki.

Shizuru señalo a Natsu, como respuesta.

-¡Ahhh¡Natsu¿Ya trajiste los almuerzos?-Preguntó Aki a su hermana.

-Aja. ¿Qué estuviste haciendo?-

-Kurama-san me dio una clase de Otanica.-

-Botánica.-Le corrigió Kurama a la pelirroja, con una mirada de decepción.

-Si, eso.-Dijo Aki sin prestarle mucha atención.

-AH¿Botánica? A mi también me gustan las flores.-Dijo ingenuamente Natsu.

-Que le guste la Botánica no significa que únicamente le gusten las flores.-Opinó Hana.

-¿A no?-Preguntó Hoshi.

-No, la Botánica es... es que-Aki lo pensó un momento.- ¡Que le gustan las plantas!-Concluyó Aki sencillamente.

A Kurama se le callo el alma al piso.

-Parece que gastaste saliva en vano kistsune.-Sentenció Shizuru.

A Kurama le salieron varias gotitas en la nuca.

-Ya vamos a entrar ¿si?-Propuso Keiko.

-¡Si! Ya tengo hambre-Gritó Hoshi entrando en la habitación.

-¡Yo también!-La siguió Natsu.

A los demás le salio una gota en la nuca, pero siguieron a las dos muchachas.

Keiko se arrodilló al lado de la cacerola que hervía con las hierbas. El agua ya se había evaporado casi por completo.

-Kurama¿tu dejaste esto aquí?-Preguntó la joven Yukimura.

Ante el llamado, Kurama recordó la hierba que había dejado hirviendo.

-¡Lo había olvidado!-Se sobresaltó el joven al recordar a la brujita.

Y como un rayo comenzó a preparar todas las cosas que había dejado. Una vez que termino la infusión, Kurama se apresuro a pedirle algo de ayuda a Keiko.

-Sostenle la cabeza sobre tu falda, para que esté algo erguida.-Pidió el pelirrojo.

-¿Le vas a hacer beber eso dormida?-Preguntó Keiko sorprendida.

-No, solo debe olerlo el fuerte olor la despertara.-Explicó el medico.

A medida que pasaron unos minutos la joven peliazul comenzó a reaccionar.

-Achuu!! -Botan estornudó a causa del fuerte olor- ¿Que paso?-Botan parecía todavía medio atontada.

-Estabas inconsciente.-Dijo Keiko.

-¡Ah! Es cierto yo estaba con Shizuru y entonces...no recuerdo.-

A Keiko y a Kurama (Que eran los únicos que estaban con la brujita ya que las demás estaban conversando) les salio una gran gota en la frente.

-¿Por que estoy toda mojada?-Botan observaba las telas del kimono empapadas.-

-Fue... un pequeño incidente.-Explicó Keiko.

-Si, será mejor que te cambies o podrías enfermarte.-Sugirió el pelirrojo con un tono de voz preocupada.

-Esta bien.-Aceptó la Brujita aun algo perdida.

Kurama observó a Botan asta que desapareció de la habitación.

Keiko se retiro del lado de Kurama y se sentó a conversar con las muchachas mientras esperaban que Botan llegara.

Pero había alguien, que no haba prestado nada de atención a la conversación, Aki había observado cada uno de los movimientos, gestos y diálogos que habían tenido Kurama y la brujita. A Aki se le formo una sonrisa en el rostro.

Silenciosamente la joven se acerco hacia el pelirrojo que recogía las cosas que habían usado para la infusión.

-Kurama-san-Le llamo la joven.

El chico la miró extrañado, la chica tenía una mirada muy astuta en el rostro.

-Sabe... descubrí algo muy interesante. ¿Recuerda que usted me dijo que todavía no sabia cual era su planta favorita?-

Kurama asintió.

-Pues yo ya los se. Kurama-san su flor favorita es la Peonía.-Aki mostró una gran sonrisa.

Kurama la miro confundido.

-Y sabe otra cosa, Peonía, es el nombre occidental que se le da a una planta muy bonita.-

El rostro de Kurama tomó un color carmesí.

-Pero no se preocupe, yo guardaré su secreto.-Dijo Guiñándole un ojo.

OoOoOoOoOoO

Una vez, todos estuvieron listos, cada uno frente a su bentou(Almuerzo), que consistía en un par de onigiri(Bola de arroz), un chawan(Bol) de sanaka nave(Cazuela de pescado), y una tasa de cha(té). Era notable que ellos estaban privilegiados en la comida, ya que la aldea solo comerían un poco de inari(arroz y tofu) y un vaso de usucha(té ligero).

-Itadakimasu(Buen provecho)-Dijeron todos al unísono. Y se abalanzaron sobre los alimentos.

Keiko miro como Shizuru se comía todo casi atragantándose.

-¿Vas a comer eso?-Le pregunto Shizuru a Keiko ya que esta no había tocado las onigiri.

-No, adelante tómalo.-Le ofreció Keiko a su amiga la cual las tomo enseguida recibió la respuesta.

Keiko sonrió.

-Esto comprueba mi teoría.-Dijo la chica.

Kurama escucho el comentario de Yukimura.

-¿Tu también te diste cuenta?-Le pregunto Kurama en un susurro señalando a Shizuru.

Keiko asintió.

-Al menos no soy el único que lo piensa.-Le comentó a Keiko.

Keiko recordó algo que Minako le había dicho durante su conversación.

-Kurama hay algo que quería comentarle.-Expresó Yukimura

-Dime.-

-Minako-san, me a dicho que necesitan ayuda en la enfermería ¿verdad?-

-Así es.-Dijo Kurama-Las batallas dan muchos herido y el medico principal, mi tutor murió hace poco. Por lo que necesitamos toda la ayuda posible.-

-Pues bien, Natsu y yo estudiamos medicina en la Todai estos últimos años. Por lo que nos gustaría poder dar una mano, a fin de cuenta es para lo que servimos.-Dijo Keiko.

-Eso seria excelente, Keiko.-Sentenció el pelirrojo.

La muchacha quedó conforme. Al menos podría ayudar en algo que no fuera simplemente cocinar.

-¿Kurama-san nos va a contar lo que sucedió en la reunión?-Preguntó Aki.

-Si, claro.-Aceptó Kurama.

-Muy bien.-Dijo el joven dejando los hashi (Palillos) a un lado.-La carta que nos mando Koenma, explica que es probable que en la región de Kuraikai hallan algunos demoños que intenten atacar la región de Anshin. Y por lo que nosotros sabemos han estado atacando los templos de nuestra región, ya van cuatro, y en todos a los delegados y mikos, los matan. Están buscando algo y aun no sabemos que es, o si esta relacionado con el posible ataque que se llevará acabo en Anshin.-El muchacho dio un respiro.-La mayoría de las aldeas están en una mala situación a causa de los portales que se están abriendo con mas frecuencia, y los ataques son mas seguidos. Por lo que Genkai y Oima han decidido que lo mejor que podemos hacer es mantenernos alerta, ya que como no sabemos que va a suceder ni donde, no es mucho más lo que podemos hacer. Y por ahora tenemos que preocuparnos por otras cosas que nos están afectando más.

Aun así a encomendado a Hane y a Shiratori, para que averigüen o encuentren algún patrón de por el cual estén eligiendo los lugares donde atacar.-Finalizó Kurama.

-No fue mucho lo que hablaron.-Opinó Keiko.

-Tampoco tenemos mucha información con la cual manejarnos.

-Es cierto.-Opinó Hana algo pensativa.-

El silencio invadió la estancia.

-Hoshi-san tu dijiste ser del mundo humano¿Cierto?-Preguntó Keiko tratando de cambiar el tema.

-Así es.-Asintió la joven.

-¿De que parte eres?-Preguntó la joven.

-Soy de Kyoto.-Respondió la rubia

-¿De que parte de Kyoto eres?-Le preguntó Kurama amablemente, intentando seguir la conversación.-Nunca nos hablaste de tu casa.

-Nunca me lo preguntaron.-Respondió la rubia.-Soy de Gion Kobu, el karyukai (Barrio de geishas) de Kyoto.-Respondió la joven.

-¿¡De Gion Kobu!?-Aki parecía emocionada.- ¿¡Eres una Geisha!?

-No-Respondió cortante Hoshi.

-¿Entonces por que vives en Gion Kobu?-Keiko parecía confundida.

-Es una historia algo larga.- respondió la chica.

-¡Es una historia hermosa¡Deben escucharla…!-Gritó Hana emocionada.

Hoshi enrojeció.

-Pues… tenemos toda la tarde libre.-Respondió Natsu entretenida.

-Si me disculpan, yo voy a retirarme a descansar.-Pidió Kurama cortésmente.

-Es cierto Kurama, tú estuviste toda la noche despierto. Será mejor que vallas a recostarte.-Dijo Botan con una sonrisa a Youko.

El kitsune se retiro de la habitación con una pequeña inclinación de la cabeza a las muchachas.

-Comienza.-Pidió Natsu.-

-Bien, primero que nada es geiko, no geisha.-Le corrigió la chica a Aki.

-Ah... es cierto, pero se parecen.-Respondió la chica con la mano detrás de la nuca.

Hoshi comenzó su relato.

"Soy hija de Masako Iwasaki. Mi madre era una geiko renombrada en Gion Kobu. Una de las mejores de su generación, fue nombrada atotori y adoptada por la okiya Iwasaki, al hacerlo le dieron el apellido Iwasaki.

Mi Okaa-san fue nombrada propietaria de la okiya a los quince años, desde entonces se dedico únicamente a ella. La mayoría de las geiko, no son adoptadas por la okiya y solo tienen un contrato, por lo que pueden conservar su apellido original.

No es normal que las geiko se casen, ya que, ya de por si es muy difícil ser geiko para tener además que criar una familia. Una atotori menos que nadie puede casarse, ya que la entrada de hombres esta prohibida en un okiya (A excepción de algunos caso como por ejemplo los modistas de las geiko ya que es imposible que una geiko se vista sola y solo especialistas saben como vestir correctamente a una geiko). Y la atotori esta obligada a mantener el orden de su okiya y hacer respetar sus reglas.

Por lo que mi madre no podía casarse, pero al menos quería poder tener un hijo,(Una niña de ser posible, ya que es muy difícil criar a un niño en una okiya)

En la okiya se recibió la noticia con gran alegría ya que en el karyukai se promueve la independencia femenina y ser madre soltera no es ninguna deshonra, además se esperaba que mi madre engendrada una niña que fuera la próxima atotori.

Entonces nací yo, mi madre tenia entonces diecinueve años.

Todo parecía perfecto mi madre iba a continuar siendo geiko, y ya tenia una hija que seria la próxima atotori.

Pero no todo es color rosa.

La belleza estética japonesa es muy clara, y para las geiko era aun más estricta.

Una geiko, se parece de sobre manera a una princesa del periodo Heian, como salida de una pintura del siglo XI.

El rostro es un ovalo perfecto, la tez blanca e inmaculada. Cejas con forma de media luna y la boca semeja un delicado pimpollo. El cuello es largo y sensual, la figura levemente redondeada... y el cabello negro como el plumaje de un cuervo.

Supongo que ese fue el primer defecto que me vieron en la okiya, yo me parecía casi completamente a mi madre, por lo que tenía todo lo necesario para ser una geiko, excepto por una cosa: el cabello. Era rubio. Mientras que el de mi madre era del negro mas oscuro visto nunca.

Pero no era el color el problema, ya que eso se arregla con pelucas, como muchas geiko que prefieren usar pelucas a tener que atarse el cabello en los complicados peinado, que suelen dejarles alguna pequeña calvicie.

Como decía el problema principal era lo que significaba el cabello rubio, y era, que era hija de un extranjero.

Los extranjeros todavía generaban discriminación entre sociedades como la de las geiko, ya que a causa de la guerra su estilo de vida casi había desaparecido, logrando salir a flote con mucho trabajo, y aun así hoy en día, toda la influencia extranjera, esta haciendo desaparecer a las geiko, ya que cada vez quedan menos okiya activos en Gion Kobu.

El caso era que el ser hija de un extranjero me hacia una marginada para las geiko.

Y por esto la Okaa-san de la okiya y madre adoptiva de mi madre, le intento convencer de que no me nombraran atotori y tuviera otra hija con un japonés que pudiera nombrar atotori.

La Okaa-san se llamaba Hatsumono, y era considerada la persona mas respetada de la okiya, era alguien sagrado por así decirlo. Por lo que lo más normal fue que mi madre aceptara.

Mi madre se negó

Fue un golpe duro ya que normalmente nadie desobedece un pedido de madre Hatsumono.

Más Hatsumono siguió insistiendo un buen tiempo. Cuando mi madre puso el punto final al asunto fue una tarde de invierno, yo tenía entonces cinco años.

Hatsumono, mi madre y yo habíamos ido a una reunión que tenían las dueñas de las okiyas y los entes superiores de karyukai, como los dueños de los Ochaya y las maestras superiores de las diferentes clases de danza y música de Gion Kobu.

Durante esa reunión Hatsumono quiso dar su último golpe.

El tema de mi procedencia solo haba sido discutido dentro de nuestra okiya, pues Hatsumono saco el tema frente a todas las personas mas importantes de karyukai, pensando que de esta manera estando mi madre bajo presión accedería a su pedido.

Todas las personas en la sala apoyaron a Hatsumono a excepción de la maestra Inoue Yachiyo IV, Aiko Okamoto, era su verdadero nombre antes de que la nombraran sucesora de la escuela de baile Inoue.

En fin, por más de que Aiko fuera la mayor maestra, de la mayor escuela de baile de todo Gion Kobe, no podía enfrentarse a todas las demás personas.

Aun así mi madre no se dio por vencida. Se levanto y dijo frente a todos.

-Yo engendre, di a luz y crié a Hoshi, soy su padre y su madre, por ende lleva ella mi apellido. Y por ser mi hija y una Iwasaki, cumple todos los requisitos para ser la atotori. Pueden fijarse en su registro, ella no tiene padre.-Ahora yo supongo que a mi madre le debió haber dolido mucho decir aquellas palabras. El silencio se hizo en la sala.-Y aquí, oficial y formalmente les presento a mi hija y atotori de la okiya Iwasaki, los tramites comenzaran a realizarse a partir de mañana.- Mi madre me ordenó hacer una reverencia.

Estaba tan asustada y nerviosa que me incline hasta que mi frente toco el suelo y permanecí así durante algunos segundos. Cuando finalmente levante el rostro y me erguí, todos lo presente hicieron una pequeña inclinación de cabeza.

Me habían aceptado como la nueva atotori de la okiya Iwasaki.

Después de esa noche Hatsumono no volvió a tocar el tema.

¿Por que mi madre había insistido tanto en que yo fuera la atotori, y no tener otra hija?

Lo principal era que yo era hija del hombre del cual se había enamorado.

Mi padre como todos suponían era extranjero, mas específicamente era alemán.

Mi madre lo había conocido en un ozashiki, ya que mi padre era socio de una compañía japonesa, y habían echo una reunión, eligiendo el Ochaya que apadrinaba a mi madre, entonces mi madre era ya una maiko famosa.

Tuvieron un romance.

En cuanto mi madre se convirtió en geiko a los diecisiete años, mi padre inmediatamente se convirtió en su danna

Por esto fue que mi madre anuncio "querer" quedar encinta, ella quedo embarazada, y necesitaba encubrir quien era el padre, tanto por ella, como por mi, como por mi padre...

Ya que mi padre ya estaba casado.

Pensaron que lo mejor era que nadie supiera quien era mi padre, ya que esto daría problemas para mi padre, como para mi madre.

Es algo bastante normal que una geiko y su danna tuvieran algún tipo de relación.

Pero no era normal que un danna no fuera un japonés.

Pero por la cifra que pagaba mi padre para ser el danna de mi madre mensualmente, nadie prefirió hacer algún comentario. Se podía decir que el okiya se sostenía de los ingresos que tenía mi madre.

Mi padre solía visitarme junto a mi madre cuando venia a Japón cosa que era muy seguido, pero siempre lo hacíamos en secreto.

E incluso sospecho, ya que nunca hablábamos de ello, que la familia de mi padre conocía de mi existencia, al fin y al cabo el gastaba enormes sumas de dinero en mi educación y todo lo que necesitaba para convertirme en una geiko, imaginen que tan solo uno de mis kimonos podría llegar a costar cinco mil dólares con todos los artilugios que lleva, y además debía pagar por ser el danna de mi madre.

Cuando cumplí tres años mi madre decidió que era tiempo de que comenzara clases de danza, ya que si quería ser una buena geiko tenia que comenzara a prepararme desde pequeña.

Comencé mis clases en la escuela Inoue, y fui lo suficiente buena para que la maestra Inoue Yachiyo IV me tomara bajo su tutela. La verdad, es que gusto del baile Inoue, y soy buena en ello por que lo disfruto.

Mi madre solía decir que las únicas veces que no me veía haciendo líos era cuando bailaba.

A los cinco años entré en la escuela.

El seis de junio de 1989, comencé las clases en la academia para geiko Nyokoba.

La academia Nyokoba esta ubicada en un edificio anejo al teatro Kaburenjo, el más famoso de Kyoto, enseña todas las disciplinas que debe dominar una geiko, danza, música, comportamiento, Ikebana, y Chaji. Entre sus profesores se encuentran los artistas más importantes de Japón. Por desgracia la academia no impartía asignaturas académicas.

La razón por la que comencé mis clases en esa fecha es por una leyenda, que dice que los niños destinados a ejercer profesiones artísticas se inician oficialmente el 6 de junio de su sexto año de vida (6-6-6). Sin embargo, muchos niños que desean dedicarse a una actividad artística tradicional, como yo, comienzan a prepararse a los tres años.

Me empeñaba muy bien en las clases de la Nyokoba, ya que me gustaba socializarme. Pero había situaciones que yo no soportaba, y era cuando me obligaban a hacer cosas de las que yo aborrecía. Y eso lo demostré una vez cuando era minarai.

A las minarai no se nos permite hablar ni participar en los ozashiki, ya que estamos allí solo para observar y aprender, solo que uno de los clientes pida tener una conversación con una.

Exactamente eso ocurrió en uno de mis ozashiki.

Yo tenía diez años

Era una compañía, uno de los hombres pidió hablar conmigo.

Mi Onee-san (Cada maiko o aprendiz tiene una geiko de "hermana mayor" que le guía y le da consejos, (a la onee-san también hay que pagarle una suma de dinero por sus servicios)) me dio el permiso para que lo hiciera.

Y yo lo hice así.

El hombre tomo una jara de sake y sirvió un poco en dos Choku(Pequeña copa de sake).

Tomo uno y me lo ofreció. Pero las maiko no tienen permiso para beber en los ozashiki. Y me habían dejado claro que debía seguir las reglas.

Con el otro brazo me rodeó la cintura. Me sentí acosada.

-Lo siento pero no puedo beber, no se me permite.-Le conteste lo mas condecorosamente que puede, aunque me sentía sumamente incomoda.

-No importa bebe un poco.-Siguió insistiendo el hombre.

-No, no puedo hacerlo.-Me negué nuevamente

Mameha-san, mi onee-san, me había estado observando, así que se me acerco.

-Vamos Ho-chan, puedes beber un poco.-Me dijo con su dulce vos. Mameha era en ese momento la geiko mas celebre de Gion Kobu luego de mi madre, por eso era mi onee-san.

Mire al hombre me veía con cara de satisfacción, como si hubiera ganado una batalla.

Eso me lleno de coraje. Le aparte el brazo.

-Si, pero a mi no me gusta el sake.-No me iba a hacer, hacer nada que no quisiera.

El hombre vació el choku y le sirvió otro líquido.

-Bueno, tiene mirin, ahora bebedlo.-Siguió insistiendo. Yo lo mire ya enfadada.

-No me gusta el licor.-Me negué de nuevo.

Note que Mameha se ponía nerviosa, ella siempre me había dicho que fuera paciente con los clientes, pero yo era demasiado perseverante en mi orgullo.

-Estoy pagando por tu compañía¡Has lo que te dijo!-Estaba claro que el tipo estaba medio ebrio, pero eso no me importo.

-¡No voy a hacerlo!-Levantarle la voz a un cliente no era algo bueno, pero me estaba sacando de los cabales.

-¡¡Que tomes!!-Estaba claro que estaba furioso, y embistió el vaso contra mí, al moverlo con tal brusquedad, el sake callo sobre mi kimono. Eso fue la gota que derramo el vaso, ese kimono me lo había regalado mi padre y era uno muy bueno.

Estaba tan furiosa que tome la jarra del sake y le dije:

-¿Quiere sake¡Tómelo usted!-Y le vertí toda la jarra en la cabeza.

El hombre quedo totalmente empapado.

Me sentí satisfecha, el traje llevaba puesto era de seda, uno muy caro. Y había quedado arruinado.

Los demás hombres que habían estado en la reunión, y habían mirado divertidos la conversación que teníamos, algunos intentaban contener la risa y otros me miraban seriamente.

Recuerdo, que Mameha, me obligo a levantarme bruscamente, le pidió a otra geiko que se ocupara de el hombre al que había empapado, y me obligo a salir rápidamente de la sala.

Una vez fuera recuerdo que vi a la okaa-san del ochaya entrar corriendo a la habitación, y antes de entrar me dirigió una mirada fulminante.

Luego Mameha me encero con ella en otra habitación.

Su mirada ardía.

Agache la cabeza, recuerdo que esa fue la única vez que me levantaron la mano en mi vida.

Mameha me dio una bofetada que me dejo ardiendo la mejilla pese a la gruesa capa de maquillaje blanco que tenia.

Me di cuenta de que lo que había echo no le había parecido gracioso, era muy difícil hacer enfadar a Mameha, la criatura mas dulce que podría uno conocer.

Yo lo había logrado.

-Esa fue por la que no te dio Tanigawa-san.-Yo no podía verlo por el maquillaje blanco, pero estaba segura de que Mameha estaba roja de la ira, igual que yo por la vergüenza.-Lo que acabas de hacer fue lo mas estúpido que e visto en mi vida. No creo que ninguna geiko ni maiko ni minarai haya hecho semejante estupidez como la que has hecho tú. Me decepcionas.-Eso me partió el alma.

Yo admiraba a Mameha por encima de todo, y aquello me calló como un balde de agua fría.

Recuerdo que se me nublaron los ojos, intentaba no llorar, pero no me daba cuenta de que ya lo estaba haciendo ya que el maquillaje blanco me dejaba el rostro insensible.

-¡Oh! Por kami. No te pongas a llorara.-Me reto.- ¡Te arruinas el maquillaje!

Me controle y me tranquilice. Pero estaba con la moral por los suelos.

Mameah me hizo sentarme y arreglo mi maquillaje.

Una criada de la okiya vino con un Kimono para que me cambiara y Suehiroya mi modisto, me ayudó a cambiar el kimono.

El resto de la noche me mantuve alejada de las personas en los ozashiki pensando en como corregir lo que había echo.

Cuando llegue a la okiya una criada me recibió igual de cordial que todas las noches, me ayudo a cambiarme y me sirvió un bocadillo de media noche.

Me dijo que mi madre me había pedido que la esperara hasta que llegara.

Entonces eran la 12:30 de la noche.

Mi madre llegó a las dos de la madrugada.

Eso no era nada de del otro mundo, ya que los banquetes son exclusivamente en las noches, y una geiko de la categoría de mi madre o Mameha suele a ir a 20 o 30 ozashiki por noche, aun que solo este cinco minutos en uno.

Mi madre me hizo esperar hasta que se hubo cambiado y puesto algo cómodo.

Las dos nos sentamos en su habitación.

-Me han dicho del incidente que sucedió esta noche, Hoshi.-Mi madre nunca me llamaba así, siempre me decía Ho-chan o algo así, me di cuenta de que estaba demasiado seria.-Lo que hiciste esta noche, puede afectar tu futuro como geiko muy profundamente.

Se me encogió el corazón. Mi madre había puesto toda su fe en que yo lograría ser una atotori digna de recibir la okiya. Si fracasaba como geiko, seria mi fin.

-Por lo que tendrás que esforzarte mucho para corregir este error. Primero que nada te disculparas personalmente con el señor Tanigawa-san y con la Kaa-san y el Otousan del ochaya, les causaste muchos problemas a ellos, y ofendiste a Tanigawa-san. Además quiero más esfuerzo de tu parte.-Me reprochó.

-Hai(Si).-Respondí, aunque me temblaba la voz.

-Y, no quiero que uses el japonés corriente, di Hei, en lugar de hai.-Me retó. En el karyukai se utiliza un lenguaje más poético y meloso. Yo solía hablar como las criadas y eso le molestaba mucho a las geikos.

-Hai, perdóneme.-Me disculpe.

-Querrás decir "Hei eraisunmahen" (Si, discúlpeme)-Me volvió a corregir.-Ya puedes retirarte.

Hubiera querido que dijera algo más, aquel final me dejo con un nudo de angustia en la garganta que no desapareció ni llorando toda la noche. Estove toda la noche pensado en algo que me había dicho Mameha esa noche.

-Una geiko debe ser en esencia hermosa, como una flor, y a la vez elegante, flexible y fuerte como un sauce. Por eso se le llama a estos lugares karyukai.-

Al otro día hice todo lo que mi madre me dijo.

Entonces me entere que el hombre al que había "agredido" era el presidente de la compañía. En realidad era una persona muy agradable, acepto mis disculpas con gusto, ya que según el estaba tan borracho esa noche que siquiera la recordaba. El se convirtió en uno de mis clientes favoritos y yo en su maiko preferida.

Con los dueños del ochaya no fue tan fácil, pero finalmente supieron perdonarme.

El problema comenzó luego. Yo con mi mentalidad de niña me tome el hecho de que debía poner mas esfuerzo, muy a pecho. Entonces cuando termine la etapa de minarai, y comencé a trabajar como maiko, me propuse superarme en todos los aspectos.

El incidente, me había dado fama, ya que a los hombres suele divertirles el echo de que una geiko sea revolucionaria, eso no es algo normal, pero esto me ayudo en mi desarrollo, esta popularidad me dejo libre el campo, por lo que yo podía trabajar tanto como una geiko profesional, aun siendo una maiko. Era un trabajo extenuante pero daba frutos ya que el incidente quedó en el olvido.

Además de eso se me sumo el hecho de que había sido elegida para participar en el Miyako Odori, este Matsuri(Festival) se celebraba en nuestro teatro, el Kaburenjo durante el mes de abril. Participar de este festival era el mayor honor que podía recibir una maiko. Pero entre los ensayos del festival, los ozashiki, la secundaria, las clases del Nyokoba, y las clases de danza Inoue, no me quedaba absolutamente nada de tiempo libre.

Fue tanta la presión, que enfermé.

Mi madre estaba sumamente preocupada. Yo no era de las personas que se enfermaban fácilmente, en mi vida lo más grave que había tenido fue la varicela. (Durante la cual, por cierto, contagie a casi todas las geikos de mi okiya.)

Así que mi madre decidió, que dejaría de asistir a los Ozashiki, aplazaría mi debut como geiko, los ensayos para el festival habían terminado, pero ahora comenzaban las funciones, así que decidió que solo haría algunas pocas por la tarde, por suerte las clases del Nyokoba habían terminado completamente y finalmente, la maestra Inoue decidió que comenzaría otro tipo de curso, aprendería para ser profesora.

Con las cosas recortadas yo tenia mucho tiempo libre.

Al principio mientras me encontraba en cama, mis amigas en lugar de seguir trayéndome flores (Tanto que mi habitación parecía casi una florería), cambiaron la modalidad y comenzaron a traerme mangas… nunca había leído uno, me ayudaban mucho a pasar el tiempo.

Cuando finalmente me pude levantar, comencé a pasear por todo Gion Kobu. Luego una amiga me invito a salir a la ciudad de Kyoto, y aunque parezca sorprendente era la primera vez que yo la recorría, allí me di cuanta que había estado tan concentrada en convertirme en geiko que nunca había salido a divertirme, la salida más lejos que había tenido, había sido al karyukai de Tokio y aun así nunca había recorrido la ciudad.

Desde entonces, comencé a frecuentar un templo que había cerca de Gion Kobu.

Eso dio un cambio a mi vida.

Allí descubrí que tenia poder espiritual.

La sacerdotisa del templo, lo descubrió una vez que se abrió un portal. Entonces yo me enteré que existían más mundos que el ningenkai.

La miko me contó todo lo que yo necesitaba saber, y comenzó a ayudarme a controlar mi poder, ya que yo no sabia como hacerlo sola, no fue mucho el avance que logramos pero al menos podía dar pequeños ataques controlados, usando una parte sumamente pequeña de mi poder.

Me encantaba.

Así que le pedí a la sacerdotisa que me dijera como ir al makai, al principio se negó rotundamente. Pero luego sucedió algo que la hizo cambiar de opinión, logre liberar todo mi poder, el problema era que yo no sabía como detenerlo y eso era un peligro.

Por lo que decidió que en el makai habría alguien más capacitado para entrenarme.

Ella buscaría el permiso y la fecha para enviarme, pero yo debía arreglar las cosas en la okiya, con mi madre.

Al principio cuando se lo dije, pensó que le estaba haciendo una broma, luego con mi insistencia pensó que me estaba volviendo loca. Luego la miko me dio una idea, le hice una pequeña demostración de mi poder. Eso la convenció, por no decir que también la asusto.

Pero, luego logro comprenderme.

Me dijo que quería que volviera antes de cumplir los 20 años ya que ese seria mi debut como geiko, y que la maestra Inoue quería que me convirtiera en su sucesora.

Para eso me había estado entrenando en el curso de profesores.

Acepte.

Así que para cuando cumplí 15 años, viaje al makai, aquí me tomo bajo su tutela el sempai Kida. Me tutelo hasta hace un mes cuando murió en uno de los ataques en la región de kuraikai, entonces yo pase a ser la nueva sempai."

Cuando Hoshi finalizó el relato, Hana aplaudió alegremente.

OoOoOoOoOoO

Kurama al salir de la habitación se dirigió antes hacia fuera, hoy Hiei se había encontrado bastante extraño durante la reunión, esa forma de expresarse no era normal en el, normalmente el koorime no solía hablar durante la reuniones, solo que fuera estrictamente necesario.

O que pudiera pelear a Kuwabra.

Kurama lo busco hasta que lo encontró, justo en el lugar donde esperaba, sentado sobre una de las ramas más altas de un árbol.

Kurama lo observó, el youkai estaba distraído no se había dado cuanta de su presencia. ¿Y... eso que veía era una sonrisa? El kitsune se quedó perplejo.

-¡Oye¡Hiei!-Le llamó el pelirrojo. El aludido se giró rápidamente cambiando su expresión por la normal.

-¿¡Que buscas Kitsune!?-Preguntó el morocho de mala gana.

El pelirrojo no le prestó atención a esto, era algo común en el koorime.

-¡Si alguien más te hubiera visto así, hubiera jurado que moría de un infarto!-Se burló Kurama.

-Hn.-Gruñó el muchacho.-Te divierte molestarme ¿Eh kitsune?

Si hubiera sido otra persona la que hubiera echo el comentario no hubiera vivido para contarlo.

-Solo digo la verdad, hoy estas muy extraño, esa escena que hiciste a Hoshi-chan fue muy extraña en ti.-

-¿Hoshi-chan?-Fue lo único que dijo el koorime.

-¿Qué sucede? Ese es su nombre.-Dijo Youko, haciéndose el indiferente. Ya sospechaba lo que le sucedía al morocho.

Hiei volteó la cara y sacudió la mano.

-Ya vete kitsune, molestas.-Ordenó Hiei fastidiado.

Kurama hizo caso omiso al pedido del joven.

-¿Por que te molesta que le diga Hoshi-CHAN?-Kurama intentaba sacarlo de sus cabales.

-A mi no me molesta…-Determinó el joven molesto.

-¿Entonces, por que te enfadas?-Kurama mantenía la clama.

-¡Yo no estoy Enfadado!-

-¿Ah no?-Kurama sonrió. Si no fuera por que Hiei lo consideraba algo así como un "amigo", estaba seguro de que ya lo habría partido en dos.

-Hn-Refunfuño el koorime.- ¿Que es lo que quieres conseguir?-Preguntó ya mas tranquilo pero no menos fastidiado.

-Que me digas que es lo que sucede.-

-A mi no me des sesiones de icología, mejor ve a dárselas a la onna, esa de la que estas colgado, ella si las necesita, esta loca.-Dijo Hiei refiriéndose a Botan.

-Hiei, es psicología, no icologia... Y al menos yo lo admito.-Rió Kurama.

-Maldito kitsune.- Injurió el joven.- ¿Que te hace pensar que yo este detrás de la onna?

-Primero, que tu me lo acabas de decir, y segundo no es una onna es una "Ohanoko"-Dijo burlándose e imitando el tono de voz del pelinegro- Además tu siempre le dices "niña" por que ahora de repente es una "mujer".-Kurama se estaba matando de la risa por dentro.

Hiei tenia una cara de espanto que daba ganas ver.

-Yo... nunca dije...que...yo nunca dije que a mi...- El koorime miró enfadado a Kurama.-Maldito kitsune, lo haces a propósito.-Maldijo Hiei al ver como se reía Kurama.

-Tranquilo Hiei, solo te hice una pregunta y tu "me la contestaste"-Dijo Kurama tratando de contener la risa.

-Maldito.-Dijo el koorime con intenciones de irse.

-Espera Hiei.-Pidió Kurama.-No es malo sentir lo que sientes, no te va a hacer más débil, si es lo que te preocupa. E incluso diría que puede hacerte mas fuerte, mira a Yusuke.-La voz de Kurama era ahora, mas tranquila y seria.

-Urameshi, no es más fuerte que antes.-Replicó Hiei, sabiendo que le estaba confirmando al Kitsune lo que pensaba.

-Yo no hablo de los últimos años, hablo de antes de "eso"...-Le corrigió Kurama.

Hiei volvió a recostarse en la rama del árbol, sin mirar a Youko.

Kurama suspiró.

-Ya no te molesto más, pero, piensa en lo que te dije.-Kurama volvió a mirar una vez mas al koorime antes de irse, este no se volteo.

Hiei sintió como la presencia del kitsune se alejaba.

Lo que había dicho era verdad. ¿Pero en verdad podía hacerse más fuerte tan solo por tenerla a su lado?

Lo dudaba.

Urameshi, había cometido la estupidez de querer recibir directamente el ataque de Toguro durante el torneo tan solo para que no hiriera a aquella onna ningen(Mujer humana).

¿Aquello lo hacia mas fuerte?

Podía ser cierto, lo que decía el kitsune, al fin, lo que hizo Urameshi demostraba que estaba dispuesto a dar mucho mas de lo que tenia, y eso se suponía lo hacia mas fuerte.

Hiei sacudió la cabeza.

Ya no valía la pena pensar en eso. Tenía cosas más importantes que hacer.

OoOoOoOoOoO

Las siete muchachas conversaban entusiasmadamente. Luego de que la perplejidad se fue las chicas comenzaron a hacerle preguntas a Hoshi, y un tema derivo a otro y a sí sucesivamente.

Hasta que Keiko recordó algo.

-¡Hay no!-

-¿Que sucede Kei-chan?-Preguntó Natsu.

-Es que... mi padre va a preocuparse, no se cuanto tiempo vamos a tener que quedarnos aquí. Y con lo de mamá no creo que este muy bien desaparecerme así como así.-Yukimura se encontraba realmente angustiada.

-Podrías mandarle una carta.-Sugirió Hoshi.-Eso es lo que hago yo para tranquilizar a mi madre. Existen unos portales que se abren con cierta frecuencia, son pequeños, por allí solo pueden pasar pequeños objetos, como cartas, estos portales se abren en lugares específicos, el que yo uso se abre en ese templo de Kyoto donde esta la sacerdotisa que me entrenó, ella se encarga de que las cartas lleguen a mi madre. En Tokio debe haber alguno.-Opinó Hoshi.

-Podríamos preguntarle a mi madre.-Dijo entusiasmada Natsu de poder ayudar a su amiga.

-No seria mala idea.-Apoyó Aki.

-Yo también lo aprovecharía.-Dijo Shizuru.

-¿Le mandaras una carta a tu familia Shizuru?-Preguntó la brujita.

-No, mis padres están de vacaciones, no se darán cuenta, si me quedo mas de seis meses aquí tal vez si les mande un carta.-Dijo Shizuru.

A todos les salio una gota en la frente.

-¿Entonces a quien vas a mandarle una carta?-

-Al buffet, aunque en realidad no seria necesario tomando en cuanta que soy la dueña.-Dijo sin darle mucha importancia.-Pero en fin, alguien tiene que hacerse cargo de los casos que deje incompletos.-(N.A: Recordamos que Shizuru trabaja en un Buffet de abogados de sus padres a medio tiempo… en realidad trabaja para la policía de Tokio… )

-Bien voy a conseguir algo para que escriban las cartas.- Se ofreció la brujita

-Muchas gracias Botan.- Reconoció Keiko.

Un rato después Botan volvió con... ¿Sugihara(Papel japonés)?... ¿Pinceles?... ¿Suzuri(Piedra de tinta)?... ¿Mizu(Agua)?

-¿Para que son todas esas cosas?-Preguntó Natsu confundida.

-Para que escriban la carta.-Respondió Botan como lo mas normal.

Botan tomo la Suzuri y la molió, le agregó agua hasta que tomó la consistencia de una tinta. Luego le dio dos sugihara junto con un pincel a Keiko y a Shizuru

-Aquí, ahora escriban.-Dijo Botan.

Keiko tomo el pincel y lo mojó en la tinta negra.

Shizuru observaba el pincel.

-¿Estas segura de que no tienes un bolígrafo?-Preguntó.

-Lo siento.-Contestó Botan negando con la cabeza.

Shizuru se resigno y se puso a escribir.

-Préstame.-Pidió Hoshi, tomando un par de hojas y un pincel.-Yo también voy a escribirle una carta a mi okaa-san.-

-Ya termine.-Anunció Shizuru.

-¿Que¿Tan pronto?-Preguntó Botan.

-Si, toma. Cuando se habrá el dicho portal encargarte de entregarla.-Dijo dándosela a Botan.

-Si...-Contesto la brujita algo confundida, tomando la carta.

-A ver, déjame ver que puso.-Dijo Natsu, quitándole la carta a Botan.-Veamos...

Lin:

Me tomare una licencia, el tiempo es indefinido.

Ocúpate de que se repartan mi trabajo. Te dejo a cargo.

Atte.

Kuwabara Shizuru

-Esto no es una carta, es un telegrama.-Dijo Natsu con una gota en la cabeza.

-Esta claro que no eres una chica muy comunicativa.- Dedujo Aki, terminando de leer la "carta".

-Y esta claro que ustedes son unas entrometidas.-Dijo Shizuru arrebatándole la hoja.

-Ya no peleen.-Pidió Botan.

-¿Y tu que escribes Keiko?-Pregunto Natsu acercándose a su amiga.- ¿Todavía no escribes nada?-Dijo sorprendida, viendo la hoja en blanco.

-Aun no se. Yo tengo que inventarle algo.-Explicó Yukimura.

-¿Por que?-Preguntó Natsu.

-No voy a ponerle, que estoy en otra dimensión llena de demoños y fantasmas, y que no puedo irme por un tiempo indefinido por que no se abren unos misteriosos portales interdimencionales.-

-¿Por que?-Volvió a preguntar Natsu.

A Keiko le salió una gota en la cabeza.

-Ya Natsu, déjalo así.-

-Dime niña¿No habrás entrado a la universidad por error?-Preguntó Shizuru sarcásticamente.

Natsu le saco la lengua.

-Ya Natsu no te comportes como una niña.-Le retó Aki.

-¡Termine!-Hoshi levantaba la carta como si fuera una obra de arte.-Toma Botan.-Dijo extendiéndole la carta ya doblada y dentro de un sobre echo con la otra hoja.

-Déjame ayudarte-Dijo Natsu mirando la hoja de Keiko-Dos cabezas piensan mas que una.

-Querrás decir una y media ¿no? Bueno, no creo que llegues a tanto, una y un cuarto.- Indicó Shizuru sarcásticamente.

-Ja ja ja, que gracioso.-Le respondió Natsu de la misma forma.-Veamos... Puedes decirle que hemos decidió ir a Aizu con las chicas de la universidad… sería creíble…

-Si… pero intentaría comunicarse…

-Cuando regresemos puedes decirle que olvidaste poner el número, y que te divertiste tanto que olvidaste llamarle. ¿EH¿Que dices?

-No lo se… supongo que estará bien por un tiempo… pero si llegamos a pasar aquí más de dos meses… sospecharía…

-Bien… si dentro de dos meses seguimos aquí tendremos que considerar que nos tomen por muertas…-

-Natsu!

Una vez la carta estuvo finalizada, y aunque nadie quedó conforme, la cerraron y se las dieron todas a Botan.

-Ya es bien tarde.-Dijo Hana mirando como el sol comenzaba a ocultarse.-Yo ya me voy tengo una ronda de vigilancia mañana las cinco y tengo que dormir. Y tu también Hoshi. Vamos a cenar y a dormir.

-Ahh... noo...-

-Ya vamos, Hoshi, no tienes cinco años, deja de hacer berrinche.-

-Esta bien.- Se resignó la rubia.

-Ya nos reuniremos en otro momento.-Le dijo Natsu.

Las dos muchachas salieron de la habitación.

-Son personas muy agradables. ¿No lo crees Hana?-

-Si, es cierto. Al menos nos ayudaran a darle un poco mas de vida a este lugar, todos parecen estar tan deprimidos y encerados en sus problemas, desde que supieron del futuro ataque.-

-Es cierto.-

-Voy a entrara ahora¿Me acompañas?-

-Voy a quedarme un rato fuera, ya te alcanzo.-

-Como quieras, pero recuerda que mañana tenemos que despertarnos muy temprano. No te entretengas por ahí.-Le sugirió su amiga.

-Claro.

Hoshi se aseguro de que su amiga hubiera entrado dentro, y caminó hacia las afueras de la mansión.

Allí lo encontró, el koorime miraba hacia el horizonte, vigilaba los alrededores del valle.

Hoshi sintió un ardor en las manos.

-"No de nuevo, no ahora porfavor."-Rogó la muchacha apretando fuerte las manos y cerrando los ojos con fuerza.

El ardor pasó.

La muchacha lo agradeció.

-¿Que haces?-La fría vos del koorime de fuego la sorprendió.

-ahh... Hiei-sama.-La muchacha miró al koorime sorprendida, no esperaba que la descubriera.-Yo solo pasaba por aquí.-Respondió, el joven se encontraba a un escaso metro de ella.

-No me refería a eso¿que hacías con las manos?-

-N-nada.-

-No trates de engañarme vi como las movías.-Dijo el joven tomándole las manos con brusquedad y observándolas.

A Hoshi se le subió todo el calor a la cara, nunca en sus diecisiete años de vida había tenido a un hombre tan cerca de esa forma.

Hiei, la miró extrañado, soltándole las manos.

-¿Por que te pones roja?-El koorime estaba a unos centímetros de su cuerpo.

Hoshi se sentía como una hormiga. No podía moverse aunque quería hacerlo.

-Y...y...yo...-La joven no pudo pronunciar nada más, bajo el rostro apenada.

-¿Que te pasa?-El muchacho acerco más su rostro al de la chica.

Hiei no sabía lo que era el espacio personal, tampoco estaba al corriente como tratar a una chica.

-¡¡¡Ahhh!!!- la muchacha empujo al koorime hacia atrás, pero la que termino en el suelo fue ella, ya que al dar un paso hacia atrás piso mal y callo sentada en el suelo.

-¡Pero que demoños te pasa onna!-

Hoshi cambió su rostro de confusión a uno de alegría.

-¿¡Onna¿Ya no soy una ohanoko?-Preguntó la muchacha entusiasmada, olvidándose por completo del anterior incidente.

Hiei se quedo perplejo¿Era aquello tan importante para la joven? Bueno si aquello le importaba tanto...

-Tu nunca fuste una niña, no al menos del tiempo que te conozco.-

-¿Entonces por que me decía Ohanoko?

-¡Solo es una forma de decir! No puedes ser tan ingenua...-

Hoshi se sonrojo.

-Lo siento.-

-¡No era para que te disculparas!-El koorime estaba fastidiado.

-Ahh... esta bien.

Ninguno de los dos decía nada.

-Ahh... ¿Hiei-sama?-

A Hiei le salió una vena en la frente.

-¡No me digas -sama!!-Le corrigió molesto el youkai dándole la espalda.

-Lo siento¿Hiei-san?-El koorime no dijo nada.-Bien Hiei-san¿cuando me podría tomar las clases?

-Cuando sea, mañana...-Dijo como si le diera lo mismo.

-Mañana tengo una guardia hasta las tres.-

-Pues después de la guardia.-

-Pero voy a estar cansada...-

-¿Y eso a mi que me da? Eres tu la que tiene que tomar todas esas clases antes de la próxima reunión.-

Hoshi bajo la vista.

-Es verdad, mañana a las tres estará bien.-

Hiei, se sorprendió de la disciplina que podía tomar la joven.

Hoshi miro al koorime tristemente, este seguía de espaldas a la chica.

-¿Por que sigues ahí?-Preguntó el koorime.

La chica no contestó, siguió mirando al youkai de espaldas.

Hiei se giro y la miro, por un minuto se sintió mal de tratarla de aquella forma, la mirada de la joven era triste.

-¿Sabe Hiei-san? Realmente le agradezco todo lo que hace por mi.-La joven le sonrió, sin cambiar aquella mirada.

Aquella declaración le tomo por sorpresa, aquella sonrisa llena de dulzura aun más.

-Oyasumi (Buenas noches), Hiei-

Hiei la miró a los ojos.

Sus labios se relajaron, y sonrió de igual manera a la joven, haciendo una pequeña inclinación de cabeza.

Hoshi se dio la vuelta y comenzó a alejarse, su corazón latía más de la cuenta.

Lo que sentía no podía decirse con palabras, nunca en su vida se había sentido así.

Pero al menos ahora, podía decirlo con todas las letras.

Estaba enamorada.


Finalizado el 15/1/2005 a las 10:45

Fin de la recapitulación: miércoles, 21 de noviembre de 2007 a las 3:41 am


Notas de la moribunda autora muriendo de sobrecalentamiento:

Bueno, aquí estoy con los reyes atrasados me estoy asando en casa con 36º de calor, prácticamente me tire con mi perro abajo del ventilador… Bien, este capitulo según recuerdo es uno de los que más me gusto escribir, me gusta mucho todo lo que trate de cultura japonesa, y las geishas fueron mi obcecación durante mucho tiempo. Bueno, espero que les guste besos para todos y muchhooo hielo frio…. (Eso es lo que quiero yo¿)

Atte AnneNoir

PD: Porfavor recuerden que solo puedo contestar los reviews con cuenta en FFNet, pero aun así leo todos los demas y les tengo muy en cuenta