Hi. Espero no haber demorado mucho... vuelvo con el segundo capítulo de la historia, y para avisarles que la próxima semana se sube el tecero... ya está listo también.
Los dejo para que lo lean, sin antes recordarles que Nagasi Kiroga es un personaje mío, y todos los demás personajes de Yu-Gi-Oh! son de Kazuki Takahashi, solo que los tomé prestados por un rato, prometo regresarlos como estaban.
En un segundo, la vida da muchas vueltas, y aunque queramos, no podemos evitarlo, así que solo nos queda seguir luchando para poder ser mejores cada día y enfrentar todo lo que venga, sea bueno o malo.
Nagasi Kiroga
2- Bienvenida a clases
- Buenos días, disculpe… estoy buscando a un prefecto o a un maestro que pueda auxiliarme.
- Yo soy el prefecto del primer piso… ¿en qué puedo ayudarte?
-Estoy buscando el salón donde iba el patético de Taylor.
- Es en el último piso, de los alumnos de último año, los que ya van para afuera… y si me disculpas, haz el favor de retirarte, no ves que estoy esperando al alumno del intercambio.
- Yo soy Nagasi Kiroga, pedazo de chorlito ¬¬.
- ¡Ohh!... señorita Kiroga, lo siento tanto, venga, acompáñeme, la llevaré a su aula de clases.
Recorrimos pasillos y escaleras… más pasillos y más escaleras y así, hasta que llegamos.
- ¡Claro! Tenía que tocarme en el salón que estaba en el fondo del…
- Señorita pase…- me interrumpió el prefecto al momento en el que abría la puerta. Pude sentir todas las miradas clavarse en mi al instante mientras entraba. Me veían como bichito raro (y lo era, puesto que llevaba mi uniforme del Colegio: mi falda de tablones azul marino, camisa blanca de manga larga, un chalequito una corbata también del mismo color de la falda).
- Alumnos- dijo, asomándose por la puerta entreabierta- bienvenidos de nuevo a clase, ya es su último año en la preparatoria Domino y pues me queda decirles que le echen muchas ganas y que tengan un buen inicio de semestre… también para avisarles que ya llegó su nueva compañera del intercambio. Profesor, los dejo para que pueda continuar con su clase- se retiro y cerró la puerta.
-Chicos, ella es Nagasi Kiroga, viene de México y estará con nosotros estos últimos dos semestres que faltan para que ustedes salgan- se dirigió a mí con una sonrisa- señorita, le hemos puesto este mesa-banco enfrente para que pueda poner toda su atención en las clases, ya que con eso usted tiene para aprender… es muy inteligente n.n.
- Así es… gracias- puse mi mochila arriba de la mesa y me senté en la silla. Podía sentir como me miraban y escuchaba uno que otro murmullo.
Las horas se pasaron tan rápido que llegó la hora del receso. Vi como un grupito de 3 personas se me quedaba viendo, hasta que un tipo alto y rubio se animó a acercarse.
- Hola… ejemh… tú eres la nueva ¿cierto?
- ¿Tú qué crees, bobo?
- Oye, solo trato de ser amable contigo e invitarte a ser parte de nuestros amigos.
- No me interesa hacer amigos… no me servirán de nada.
- Eres igual de amargada que Kaiba ¬¬.
- ¡¿Qué dijiste, Wheeler?- se escuchó el reclamo de alguien que se encontraba al final de la fila donde me habían sentado.
- Lo que oíste ò.ó… yo creo que esta mujer es pariente tuya.
- Yo no soy pariente de nadie, gracias a todos los cielos… así que mejor me voy, ya que tengo mucha hambre- agarré mi mochila y me salí del salón cerrando la puerta de golpe.
Caminé por los pasillos y bajé las escaleras. Llegué al patio trasero de la escuela y vi un gran árbol a lo lejos que… ¡estaba solo!... al fin podría tener tranquilidad y comer placenteramente. Al llegar al solitario lugar, tiré la mochila sobre el pasto y a un lado me senté, recargándome en tan frondoso árbol que daba una cobijadora sombra, puse mis manos detrás de mi cabeza y cerré los ojos.
- Esto se sienta tan bien… aunque debo reconocer que si necesito un poco de compañía.
- Eso es lo que me pasa a mí también de vez en cuando- dijo una voz detrás de mí.
- ¡Buaaaahhhh!... el maldito árbol está hablando- dije en tono aterrador mientras me ponía de pie frente al árbol de un salto.
- No, no, no, no, no, no… soy yo, jeje - dijo un chico de cabello plateado largo y con un par de ojos marrones que se asomaba a gatas por el otro lado del árbol. En eso caí de espaldas al césped mientras una gota de sudor recorría mi frente- lo siento, no quise asustarte…ahhh, soy Bakura y voy en tu salón.
- Qué manera tan rara de conocer gente- dije mientras me incorporaba y me quedaba sentada frente a él- Y no hace falta presentarme, creo que mi nombre ya lo sabes… ¿y qué hacías detrás de ese árbol solo?, casi me da un infarto -.-
- La verdad, nada… sabes, al parecer mis amigos huyen de mí de vez en cuando, sé que algo pretenden, solo que no me lo querían decir.
- Ah, que caray… bueno, Bakura, fue un gusto conocerte, mejor me retiro- dicho eso, tomé mi mochila, me levanté y di la media vuelta.
- Ya veo, tú también vas a huir de mí.
Esas palabras truncaron mis planes de irme. Algo tenía su voz que me hizo retroceder. En ese instante, la chica grosera y mal portaba que habitaba en mí, se había retirado. Me volví y me senté de nuevo.
- No huyo de ti, Bakura… a veces, o casi siempre, me la paso huyendo de mí.
Y fueron esos ojos marrones los que me inspiraron tanta confianza, que pude decirle a Bakura todo lo que sentía, todo lo que siempre quise decir, todo eso se lo decía a un compañero de clases que acababa de conocer.
El tiempo del receso se pasó tan rápido, que ninguno de los dos alcanzó a almorzar por estar platicando. Nos fuimos los dos juntos de regreso al salón mientras el timbre sonaba, anunciando la entrada a clases.
- Hola, Bakura, te estuvimos buscando todo el receso- dijo un chico de estatura baja, cabello puntiagudo tricolor y ojos grandes.
- Si, estábamos preocupados por ti- reclamó una castaña ojiazul.
- Chicos, lo siento. Estaba sentado bajo el árbol grande con mi amiga Nagasi.
- ¿Ehhh?- volteé a ver a Bakura con cara de incógnita.
- Vaya, vaya… la que no quería hacer amigos.
- Bakura, no me digas que este tonto es tu amigo ¬¬
- Jajajajajaja, al parecer te conocen muy bien, perrito- dijo un chico alto, cabello castaño y ojos azules mientras entraba al salón.
- ¡¡Mira, Kaiba, no te metas en lo que no te importa!!
- Joey, tranquilízate- dijo la chica.
- Si, Joey… el maestro de lectura no tarda en llegar y no será muy agradable que entre y vea una riña.
- Tienes razón, Yugi, no dejaré que me regañen por seguirle el juego a este… y todo es por tu culpa, Nagasi.
- ¿Por mi culpa?, ahora si, verdad, todo yo…
- Ya, Nagasi, por favor- suplicó Bakura mientras se interponía entre Joey y yo.
Las próximas dos horas se pasaron más lentas, teníamos una hora de Lectura y otra de Historia. Ya después tendríamos otro receso de 20 minutos, en el cual todos salieron corriendo del salón al momento en el que timbraron, a excepción de Kaiba, Bakura y yo.
- Nagasi¿vas a quedarte aquí? O ¿vas conmigo a la cafetería a comprar algo?
- Si, voy contigo, Bakura… sirve que almorzamos porque en el receso pasado nos la pasamos platicando.
- Esa es una excelente idea.
Agarramos nuestras mochilas y salimos del salón. Fuimos a comprar y después nos dirigimos al árbol para sentarnos y ahí comer y charlar el resto del receso.
- ¿Por qué le dijiste a Joey que yo era tu amiga?
- Emmhh… pues, lo eres ¿o no?
- Eso creo… la verdad es que no estoy acostumbrada a tener muchos amigos.
- Fíjate que yo tampoco, solo son los chicos del salón y ahora tú.
- Jeje, si… este… mmh… ¿tienes hermanos?- fue lo primero que se me ocurrió, no quería seguir hablando del tema anterior.
- No, soy hijo único, vivo solo con mi padre, aunque él nunca está en casa, se la pasa viajando, ese es su trabajo. Solo lo veo en vacaciones, que es cuando puedo viajar con él.
- Yo también soy hija única… entonces, si tu papá no está contigo… ¿con quién te quedas en tu casa?
- Pues con la servidumbre, pero haz de cuento que vivo solo.
Cada una de las palabras que mencionada Bakura me llegaban hasta el corazón. Nunca había sentido tanta pena por una persona que por mucho tiempo había estado sola, hasta que lo escuché a él. En realidad, necesitaba cariño, y más ahora que sus amigos se estaban alejando de él.
- Bakura… yo… yo estaré aquí siempre cuando lo necesites.
- Gracias… eres una gran amiga.
Mi mirada estaba clavada en esos ojos marrones que también veían a los míos. No podía creer que alguien, a parte de Azula, me consideraba su amiga.
El receso terminó y regresamos al salón para tomar las últimas clases del día. Los maestros parecían estar encantados conmigo. Sabían que era una alumna excelente, casi perfecta.
Al salir ya de la escuela, me dirigí a mi casa y al llegar, me hice de comer y empecé a hacer mi tarea. Había sido un día muy raro. Habían pasado muchas cosas en tan poco tiempo, y eso solo sería el comienzo de un año en Ciudad Domino.
Ahhh que Nagasi xD... esa mujer no se deja de nadie... pero muy en el fondo tiene a una niña muy sentimental n.n
Poco a poco empieza la acción (aunque debemos admitir que este capítulo no es muy emocionante aún). En fin, gracias a todas las personas que siguen este humilde fanfic.
Dejen reviews por favor (para los que no sepan, abajito viene un botoncito donde dice "Go", le presionan y en la ventanita que sale dejan su review ). Todo tipo de comentarios son bienvenidos.
Está bien... nos veremos en el próximo capítulo n.n
