Chicas, les agradezco los reviews profundamente. Estoy buscando información en internet, verificando las distancias geográficas con mapas para que quede más realista, y todo eso y es bárbaro que alguien lea. Jasper va a comentar vagamente una historia que de hecho, es una verdadera leyenda del sur de EEUU. Así que les re agradezco que lean la historia. Me está costando bastante trabajo sentarme y concentrarme en lo que escribo.

PiRRa: las preguntas que me has hecho son muy adecuadas, y se van a ir aclarando, probablemente en este capítulo. Si algo no queda claro avisame. Y va a haber algo con Edward, por supuesto, pero va a ser un camino. La pobre Bella tiene que decidirse a aceptar su "nueva vida" antes de estar con un vampiro. Le va a costar.

Ady-maniquis, lamento informarte que lo que pides va a tardar un poquito en llegar… pero va a llegar.

Gracias a todos los que marcaron la historia como favorita o me pusieron en sus story alerts.

Los olimos, y nos dimos cuenta de que no venía sola. Me puse nerviosa pero me calmé, me controlé. No iba a desmoronarme diez veces por día, pensé. Sé que siempre fui una persona emocional y sensible; estoy abierta a la alegría y al dolor, todo lo siento en profundidad, todo me conmueve hasta la médula. Y a pesar de que suelo tener bastante talento para reprimir las cosas desagradables, mi miedo, mis sorpresas, mis emociones, todas las cosas que me vienen pasando me sobrepasan un poco.

Alice y Jasper Cullen llegaron a nuestro lado. Nos saludamos, Alice parecía optimista y despierta, y su marido tenía una expresión de amable cautela. No pude dejar de sentirme a gusto con ellos. Pensé que probablemente tuviera que ver con el poder de Jasper.

¿Cómo fue su día?-preguntó Alice.

Bien. Encontramos un libro que relata una historia muy parecida a algo que nos pasó.- comentó Manoel,- es sobre una curandera de Mississippi, pero podríamos jurar que la vimos en Chicago hace unas semanas. Jasper, tú eres sureño, ¿verdad?

Sí, de Texas.

Oh.- dijo Manoel, un poco frustrado.- Tenía esperanzas de que conocieras la historia.

Puede ser, viví cerca de Mississippi unos años.- repuso Jasper, interesado.- ¿Puedo leer?

Sí, claro.

Jasper y Alice se acurrucaron y juntos leyeron rápidamente el cuento. Alice parecía emocionada; me resultó evidente que esto era para ella una nueva aventura. Jasper evidentemente disfrutaba el contacto con los libros y la adquisición de nueva información. El cuento era una historia simple sobre una niña pequeña hija de un hacendado rico y esclavista que se hacía amiga de un pequeño esclavo al que vendían a otra hacienda. Entonces aparecía una mujer negra muy bella que solucionaba todo con pases mágicos. Debo reconocer que es una historia muy antiesclavista, parece un milagro que la haya sido publicada en Mississippi hace cuarenta años.

No conocía esta historia. En mi época se contaba una leyenda de una familia llamada Bell, en la que la hija que era perseguida por un ser, se decía que era un brujo o bruja y la persiguió hasta que murió de pena o de miedo. Pero esto no lo había oído.

Me pregunto si tendrá algo que ver… No sé, igual no creo que volvamos a verla. A menos que ella quiera.- dijo Manuel.- Nos dijo que buscáramos a la bruja que está aquí, además

¿Para qué necesitan a la bruja?- preguntó Jasper.

Manoel me miró, ¿buscando mi aprobación, quizás? Me encogí de hombros. No entendía muy bien por qué hablaba con esta gente. Creo que tenía la esperanza de forjar una alianza con ellos.

Resulta que hace mucho tiempo…- y se trabó.

Tenemos una cuenta pendiente con tres vampiros. –respondí por él. Sabía que no tenía corazón para contarles la historia de Vivian, y muy a regañadientes, lo hice en su lugar. -Nuestra líder tenía un problema personal con uno de ellos y nos peleamos, ellos la mataron y nosotros herimos bastante gravemente a dos de ellos antes de que huyeran. El problema es que ellos crearon dos vampiros nuevos y nos atacaron de nuevo. Apenas conseguimos huir, matando a los nuevos vampiros. Ellos nos venían siguiendo hasta que aparecieron estas "brujas"… estas dos mujeres que se nos aparecieron. Resulta, no sabemos muy bien por qué, pero cuando ellas aparecen nuestros perseguidores nos pierden el rastro. La primera vez tardamos bastante en darnos cuenta, pero la segunda mujer nos insinuó que ellos no nos encontrarían hasta "pasada la décima de marzo". Y pasó la décima de marzo, y no hay forma de que no nos hayan encontrado ya. El que mató a Vivian, James, tiene un talento especial para rastrear y perseguir. Le encanta jugar con su comida, y con sus enemigos. Cuanto más difícil la persecución, más se entusiasma… Lo que quiero decir es que es imposible que no nos hayan encontrado. Van a encontrarnos tarde o temprano, y seguramente armen un pequeño grupo de vampiros para atacarnos.

Alice y Jasper, cuyas expresiones faciales habían ido mutando del interés al asombro y la consternación, probablemente porque hasta ese entonces apenas me habían oído hablar, se miraron por una milésima de segundo. Alice parecía determinada, Jasper, resignado.

Bueno, sea el tamaño que tenga ese grupo de vampiros, van a tener que ser bastantes para vérselas con nosotros.

Y Manoel y yo nos quedamos pasmados, sopesando el significado de esa frase. Ese nosotros era… era más de lo que nos hubiéramos imaginado. Con esa sencilla frase, Alice Cullen estaba involucrándose activamente en nuestro problema. Esto me sorprendió tanto que no tuve tiempo de preguntarme si tendría segundas intenciones.

¿Nosotros?- pregunté con un hilo de voz.

Sí, nosotros.- respondió, decididamente.- Pueden venir a quedarse con nosotros, si quieren. Nosotros vamos a la escuela, y tú podrías parecer una…

Y no entendí más nada de lo que dijo, no porque no la escuchara, si no porque me asombró tanto que no lo pude procesar. Cuando volvió a prestar atención, Alice ya nos había invitado a vivir en su casa en Forks, a ir al colegio con ella, y estaba ocupada hablando de los lugares a los que me llevaría de compras. Manoel la tranquilizaba recordándole que no podíamos quedarnos a vivir en Forks, estando tan cerca de mi padre. Alice pareció bastante decepcionada, y dejó de hablar del tema, pero me dio la impresión de que no lo iba a dejar pasar tan fácilmente.

No creo que sea buena idea…-empecé. Alice me miró con expresión indignada, empezando a hacer puchero.- No es que no apreciemos su ayuda, pero ellos probablemente estén organizando un pequeño ejército a estas alturas…

¡Justamente!- exclamó Alice.- ¿Cómo podrían luchar solos? Y no me digas que confían en la bruja. Ni siquiera la han encontrado. Y aún si tuvieran ayuda de esa mujer, no les vendría mal que estuviéramos de su lado.

Tenemos bastante experiencia en estas cuestiones.

Pero… no te ofendas Alice, te dije que no podemos estar en Forks. Deberíamos irnos en cuanto encontremos a la bruja, y aún si no fuera imprescindible el movernos rápidamente, está el padre de Bella. Realmente no podemos quedarnos en Forks.

Bueno, entonces quédense en Port Angeles.-insistió Alice. Se acercan las vacaciones, podrías inscribirte aquí, en Secundaria de Port Angeles, nosotros te ayudamos a falsificar la documentación…

Es muy amable de tu parte, Alice, pero… tendríamos que pensarlo.

Alice se mordió el labio y estuve segura de que esta discusión no había terminado.