Hola aqui os dejamos el tercer capitulo , espero que nos digais lo que os parece muchisimas gracias por Vuestra paciencia y muchismasssssssssss gracias por vuestros reviews , esperamos esta vez poder actualizar mas pronto , este fic y lo demás que tenemos intentaremos actualizar el fic del Dragon y el de Van helsing dentro de poco para luego actualizar todos los demás

Capitulo 3

¿Seguimos con el castigo señor?

Los puños de Seth se apretaron hasta casi parecer blanco y a pesar de que sus sentimientos querían que aquello parase su honor y su deber contesto por él – Sigan con el castigo, terminen y déjenlo luego encerrado en mis aposentos— terminó de decir entre dientes, antes de desaparecer en la oscuridad del pasillo.

En la vieja cabaña Joey comenzó a preocuparse a pensar de lo que hacia pocos minutas había pasado y el extraño comportamiento de Seto. Verlo allí recostado en la cama, mientras en su rostro solo se reflejaba una terrible mueca de dolor, como si la peor de sus pesadillas se estaría rebelando ante sus ojos, no le provocaba mas que un extraño nudo se formara alrededor de su pecho aprisionándolo. Volvió a retirar el sudor que comenzaba a acumularse en la frente del castaño, mientras los minutos pasaban y un sopor se comenzó a apoderar de Joey, su cabeza acabo posada en el pecho de Seto – "solo un segundo, solo quiero descansar un minuto" — pensó el rubio mientras sus ojos se cerraban.

Sin embargo no podía dormirse.

Abrió apresuradamente los ojos solo para encontrases encadenado a una pared , vestido con tan solo una túnica blanca o mas bien jirones de tela blanca que era lo poco que quedaba de lo que se suponía que antes era una túnica . Un terrible dolor se apodero de todo su cuerpo, en décimas de segundos, mientras comenzaba a notar como un liquido calido resbala por su labio bajando lentamente a su barbilla , sus parpados la pesaban ero su mente se negaba a cerrarlos en un acto de cabezonería e insubordinación , a pasar de que no sabia hacia quien , la visión se volvió borrosa convirtiéndose todo en un sinfín de colores marrones difuminados.

Sigan con el castigo, terminen y déjenlo luego encerrado en mis aposentos.

Fue la única voz distorsionada que alcanzo a escuchar, una voz que le produjo aún más dolor, sintiéndose traicionado , pero esto se lo pagaría , no sabia como pero su venganza no la olvidaría aquel ser que no merecía llamarse humano, alguien quien había amado , alguien por el cual hace poco tiempo estaba a dispuesto a sacrificarlo todo, a protegerlo de todo , quizás el nunca le había querido, quizás el amor realmente no existía como le había dicho hace tiempo el faraón y menos entre alguien de diferente posición , esclavo y señor algo imposible . Un dolor lacerante corrió por su espalda nuevamente cortando sus pensamientos, seguida de otro golpe y otro mas, mientras notaba como su piel se iba abriendo. Y en el momento que menos esperaba alguien tiro de sus caballos hacia atrás. El aliento de un desconocido se coló por su oído

Recuerda que un esclavo jamás debe dejar en evidencia a su señor los latigazos son un pequeño regalo de nuestra parte para que no lo olvides

Sus muñecas se soltaron mientras su cuerpo al no poder soportar su peso su desplomaba en el suelo al mismo tiempo que dejaba que su alma se encerrara en la mas profunda oscuridad donde no quería que nadie le sacara donde no sentiría mas traiciones ni promesas rotas no dolor ni soledad por que alguien que no tiene nada no tiene nada que perder.

—¿Joey? ¿Joey? despierta –dijo al principio con suavidad Seto, intentó moverlo pero el rubio seguía dormido— ¿perro? Quítate de encima deja de babear encima de mi, PERRO.

Joey despertó solo para encontrar un muy enfadado Seto Kaiba.

—¿a quien llamas perro?— dijo levantándose rápidamente.

— A ti o ves más gente en esta habitación, ni se te vuelva a ocurrir volver a dormirte encima de mí.

—No se me volvería a ocurrir dormirme encima de un ricachon como tu ni en un millón de años. — contestó mientras se dirigía a grandas zancadas hacia la puerta dando al espalda a Kaiba.

Al abrir la puerta solo pudo ver que el cielo gris descargando sin compasión sobre el bosque lo que parecía ser el segundo diluvio universal, pero no había dado dos pasos fuera de la cabaña cuando Seto cogio la muñeca del rubio para aprisionarlo contra la pared , los ojos azules del millonario brillaron nuevamente .

—¿Quién te ha ordenado levarte de encima mió?

—Joey no supo si echarse a reír o a correr, por que en aquel momento le parecía todo irreal— Tu señor ricachon.

Seth lo miró como si tratara descifrar que había tras eso ojos marrones. En su iris intuyó miedo e incertidumbre. ¿Qué es lo que estaba pasando? Por una vez tras varios siglos sin verlo no conseguía arrancarle otro sentimiento que no fuera miedo o rabia. Este no era el tipo de encuentro que esperaba. La casualidad había querido volver a juntarlos pero una vez más nada salía como quería. ¿Tan difícil era conseguir que aquel ser lo deseara tanto como lo hacia él?

Joey observó a su anfitrión con curiosidad, de pronto sus ojos se habían relajado y su mano había soltado su agarre. Seto dio un par de pasos atrás y miró ha ambos lados como si intentara averiguar donde estaba.

—¿Han llamado a la puerta?

Joey demasiado conmocionado para responder se limitó a asentir.

—Cierra la puerta Joey hace frío. Preparare algo de comer y más chocolate. No se que hora es pero empiezo a tener hambre. Siéntate aquí.

Wheeler volvió a asentir como los perritos de los coches, mientras Seto se iba a la cocina. En cuanto le perdió de vista salio corriendo a llamar por teléfono.

—¿Yugi?

—¿Si Joey donde estas?

—Estoy en una cabaña con Seto, pero algo va mal.

— ¿Os habéis vuelto a pelear?

—No,… bueno si, pero no es eso , estar raro

—¿te habla?

—Si.

—Tranquilo quizás lo que esta es intentando abrirse un poco y hacer amigos.

—Es que me da le sensación del que al que intenta abrir es a mi.

— Si tiene un cuchillo….

—¿sí?— dijo pegándose el auricular a la oreja.

—Correee ja ja ja —dijo Yugi bromeando

— muy gracioso pero no es eso y no en ese sentido.

— ¿Con quien hablas Joey?— pregunto Seto desde la cocina

—Joey ante el miedo, solo se le ocurrió ha decir— No, no queremos nada, no nos vuelva a llamar — y colgó rápidamente.

Seto apareció en la puerta de la cocina — ¿Se puede saber con quién estabas hablando?

— ¿con nadie? — atinó solo a contestar, cuando vio un cuchillo en la mano de Seto.