DISCLAIMER: Ni Lost, o sea, serie, trama, personajes, etc etc etc me perteneces

DISCLAIMER: Ni Lost, o sea, serie, trama, personajes, etc etc etc me perteneces. De nuevo me ha servido de inspiración para un fanfic. Sólo escribo para disfrutar y porque es bueno para la salud mental.

NOTA DE LA AUTORA. Rated M. Este relato no está autorizado a menores de edad (18 años o cualquiera que sea la edad indicada en el país de origen). Contendio sexual, adulto y situaciones y lenguaje extremos y vulgares. Puede herir la sensibilidad. UNIVERSO ALTERNATIVO dentro de la propia isla.

SAWYER y JACK I

- Nena, eres la pecosa más sexy del mundo.

- Venga Sawyer, eso se lo dirás a todas….

- No, a todas no, sólo a ti.

Desconociendo que eran observados, Kate y Sawyer se abrazaban sobre la tierra de aquella jaula abandonada.

Tras unos diez minutos de pasión y cinco de reposo, ambos empezaron a vestirse, y también a arrepentirse de lo que acababan de hacer.

- Oye, Sawyer….no es que no hayas estado bien pero…

- Pero? Cuando empiezas con un pero siempre sigue algo malo.

- No, no es malo, sólo que pienso en Jack.

- Bueno…si te consuela, yo pensaba en Ana-Lucía.

Aquello dejó a Kate un poco enfadada, pero esta vez no le dio ninguna bofetada.

- Entonces mejor nos olvidamos de esto y nos dedicamos a buscar a nuestras almas gemelas.

- Gemelas?. Yo más bien creo que se trata de nuestros polos opuestos.

Sawyer comenzó a caminar hacia las cuevas, donde habían instalado una especie de ducha provisional, después pretendía acercarse a la mujer policía e intentar tener una conversación que acabara bien.

En su camino se encontró de bruces con Jack, que tenía los ojos enrojecidos.

- Qué tal, Jack el destripador? Qué te ha pasado en los ojos, has llorado o tienes conjuntivitis?

- No tengo…bueno, quizás una pequeña alergia.

- A tu amiga Juliet?

- Puede ser.

- Oye, creo que Kate quería hablar contigo, por cierto, has visto a Ana-Lucía?

- Si, estaba con Eko, en el acantilado.

Sawyer se dirigió al acantilado, esperando encontrar a Ana-Lucía hablando con Eko, pero lo que vio le dejó boquiabierto, la joven policía y el padre Eko se besaban con pasión sentados sobre unas rocas.

Por primera vez en su vida, Sawyer sintió la traición de una mujer, a pesar de que ni siquiera eran pareja. Tenía que solucionar aquello y conseguir a Ana-Lucía a cualquier precio.

En el mismo instante pero en el otro lado de la isla, Jack caminaba contento, pensando en su amada Kate, cuando también fue testigo de algo sorprendente, Kate y Desmond hablaban animadamente, pero él cada vez se acercaba más a ella, hasta que literalmente le saltó encima y la besó apasionadamente durante unos momentos.

- Qué crees que estás haciendo Desmond?.

- Kate, llevo tres años sin tener relaciones con ninguna mujer.

- Eso no es excusa para saltarme encima, por qué no te lanzas sobre Penny?

- Porque su papá no…

- Espera, no me cuentes más, su papá deja que os caséis….ya conozco la historia, bueno, a mi no me metas en tus follones. Yo me voy Desmond.

Pero Jack únicamente pudo ver el beso y no escuchó nada de la conversación. A pesar de los celos y la rabia, ahora estaba completamente decidido a conquistar a Kate.

Un rato después, Jack y Sawyer se encontraron en la playa, frente a frente, como si se tratara de un duelo. Mientras se miraban, Sayid se les acercó.

- Eh!. Vosotros dos, Os vais a pelear y no me habéis avisado?

- Cállate Sayid, es qué siempre tienes que estar metido en todos las peleas? Respondió Sawyer.

- Estoy aburrido.

- Pues búscate a alguien que te entretenga.

- Vale!. Replicó Sayid.

Ambos siguieron a Sayid con la mirada. Caminaba decidido hacia Shannon, que durante todo el día no había soltado el libro que tenía entre las manos. Sin pensárselo dos veces, Jack y Sawyer se colocaron tras unas palmeras para escuchar al soldado.

- Hola.

- Hola. Replicó Shannon levantando la vista hacia Sayid.

- Te he traído un regalo.

- Por qué?.

- Por ser tan guapa.

- Sólo por eso? Las demás también son guapas.

- Pero tú hablas francés.

- Y cómo sabes tu eso?

- Se te nota en la cara.

- Eh!

- Oye, mira lo que te he traído. No tenía papel para envolverlo pero aún así se que te gustará.

- Oh!. Unos zapatos. Gracias…supongo….Por cierto, tú no serás un fetichista de esos.

- Fetichista?. Yo? Que va! Yo soy un torturador egocéntrico y egoísta, que sólo piensa en sexo y que además está obsesionado compulsivamente con encontrar a un mujer desde hace siete años, pero fetichista, jamás.

Jack y Sawyer miraban y escuchaban atentamente a la pareja.

- Y ahora por qué lloras Jack?

- Porque…snif….porque mi vocación frustrada es ser torturadooooooorrrrrr.

- Ya lo sé….el día que Sayid me clavó palitos bajo las uñas sólo te faltaba tomar apuntes.

- Pero también estoy obsesionado….yo con fastidiar a mi padre….tengo complejo de Edipo.

- Y yo soy un egoísta y egocéntrico….Cómo es que nosotros no podemos ligarnos a una chica tan rápido como Mohamed? Somos más altos y más guapos, y él es un poco barrigón y nosotros no. Explicó Sawyer pasando amistosamente un brazo por los hombros del desconsolado médico.

- No sé….que demonios tiene él que no tengamos nosotros…mira…ahí viene.

Después de coquetear un buen rato con Shannon, finalmente Sayid se levantó del suelo y se dirigió hacia donde estaban escondidos Jack y Sawyer.

Pronto fue sujetado por ambos hombres, que esperaban una respuesta a su éxito con las féminas.

- Eh!. Qué pasa con vosotros? Soltadme.

- Queremos que nos cuentes como lo haces para ligar tan rápido. Dijo Sawyer.

- Yo no he ligado.

- Pero si te mira con ojitos de corderita.

- Quién? Preguntó Sayid.

- Quien quieres que sea, pues la Barbie de la isla, Shannon. Menuda zorrita, según me han dicho se acostó con su hermano. Dijo Sawyer.

- No la llames así, te crees que ella es mejor que Kate o que Ana-Lucía, que yo recuerde, Kate te hizo disparar contra aquel policía que estaba malherido en la playa, y tengo entendido que os habéis acostado juntos pero que a ella en realidad le gusta Jack. Y Ana-Lucía te apuesto que sería capaz de enrollarse contigo por una pistola, además, también la he visto contonearse delante de Jack, y hasta delante de mí.

- Pero eso no puede ser cierto, tu no le gustas. Respondió Sawyer enfadado.

- Qué no? La hubieras visto el día que vino a buscarme para recoger madera en el bosque, suerte que el chaval ese de las drogas, el que luego se tiró al mar y que decía que veía a una virgen embrazada llamada Claire, vino con nosotros…estoy seguro que si no llega a estar él nos liamos en medio del bosque, al fin y al cabo, después de Shannon creo que Ana-Lucía es la más guapa. Explicó Sayid riéndose.

- Bueno vale, todas son unas ninfómanas. Pero las otras no se acuestan con sus hermanos. Dijo Jack entre gimoteos.

- No era su hermano…se criaron juntos porque sus padres se casaron, por eso llevan diferente apellido. Contestó Sayid.

- Oye, Mustafa…a lo que íbamos….que haces tú, con treinta y seis años, ligando con una niña de veinte. Quieres aprovecharte o pasar un buen rato? Dijo Sawyer maliciosamente.

- Eh!. Yo no soy de esos, como voy a aprovecharme o a mentirle a una chica que tiene dieciséis años menos que yo, que no tiene padres ni familia y además está sin dinero. Respondió Sayid enojado.

- Vale, veo que lo tuyo con Shannon puede ser algo más. Dijo Jack intentado aminorar la tensión.

- Pues verás….yo creo que lo nuestro podría ser una historia de amor muy romántica y profunda…..Te imaginas? Un soldado iraquí retirado, con casi cuarenta años, sin pasta y que además ha servido con Saddam Hussein, el archienemigo de los norteamericanos, que se enamora de una preciosa joven de veinte años, americana, guapa, dulce y más alta que él….los dos superando obstáculos y creciendo juntos como personas, luchando por su amor…. Explicó Sayid suspirando.

- Yo si pienso que podría ser una bonita historia…pero no creo que a todo el mundo le guste….así que pienso que lo vuestro no tiene futuro. Respondió Sawyer.

- Es una pena….parece muy romántica la historia, de hecho podría escribirse un libro o hacerse una película, pero Sawyer tiene razón, todavía hay muchos prejuicios y no os van a dejar estar juntos. Añadió Jack, que lloraba de nuevo.

- Si…y yo con Ana-Lucía?. Tampoco creo que nos dejen estar mucho tiempo juntos, y eso que a mi me conviene una mujer como ella, guapa y disciplinada…Dijo Sawyer.

- En fin, tendré que continuar ligando con chicas y buscando a la pesada de Nadia….creo que va por el mundo diciendo que es virgen y que me espera…..pero a su edad….o es frígida o miente….Dijo Sayid.

- A ti tampoco te dejan sus padres que te cases con ella?.

- A mí?. Ni hablar….eso es para Desmond…ya me dirás….con sus años….jejejeje….a mi me hacen dar vueltas como un tonto y jugar al gato y al ratón.

- Quién? Preguntó Jack.

- Los guionistas. Nunca he visto una historia tan sin sentido como la mía con Nadia….además, biológicamente es imposible….sobretodo si nunca hemos tenido relación previa, física quiero decir…..lo que me convierte en un paciente psicológico con un transo torno obsesivo compulsivo. Simplemente haré lo que esperan que haga, sexo y violencia, como en las películas de Van Damme. Explicó Sayid.

-También arreglas radios. Replicó Jack.

- Para eso no hace falta ser muy listo.

- Ya veo…bueno….y ahora cuéntanos como lo haces para ligar. Interrumpió Sawyer.

- Vale, pongo carita de cordero degollado, me arrodillo ante la chica y le sonrió….hago un par de chistes malos y básicamente….ya está…es como dar un poco de pena….despertar el instinto maternal; en realidad todas quieren cuidarme. Contestó Sayid muy satisfecho.

Jack y Sawyer parecían bastante satisfechos con la respuesta, así que siguieron su camino para encontrarse con las mujeres deseadas. Pero a mitad de su paseo se toparon de narices con Ben.

- Caramba muchachos!. Menudas caras tristes traéis. Y eso?

- No es nada que a ti te interese. Respondió Jack de malhumor.

- A lo mejor os puedo ayudar. Recuerda Jack que yo soy como el genio de la botella, me habéis liberado y os voy a conceder tres deseos. Contestó Ben.

- Tres deseos?. Vale. Ana-Lucía, y una habitación con cama King-Size. Dijo Sawyer.

- Y el tercer deseo? Preguntó Jack divertido.

- Una fuente infinita de preservativos. Respondió Sawyer soltando una carcajada.

- Eh!. Lo digo en serio. No es que pueda concederos deseos por arte de magia, pero soy psicólogo y os puedo orientar….y si sois buenos chicos os contaré un secreto. Dijo Ben.

- Un secreto? Preguntó Jack.

- Si me decís que os pasa os lo diré.

- Tenemos mal de amores.

- Bien Jack, y los dos estáis interesados en la misma mujer?

- No. Yo quiero a Kate y este inútil a Ana-Lucía.

- Cómo que inútil? Habla por ti. Replicó Sawyer con indignación.

- No te lo tomes a mal, pero hacer el amor con otra no es la mejor manera de ligarse a la mujer de tus sueños. Respondió Jack.

- Vale muchachos. Ya veo por donde van los tiros. Yo os puedo echar una mano. Venid conmigo.

Igual que dos corderitos, Jack y Sawyer siguieron a Ben hasta que llegaron a unas cuevas. Entraron despacio y con mucho cuidado, intentado no caer ni tropezar. Durante diez minutos caminaron sin descanso, luego, Ben, les indicó, moviendo la antorcha que llevaba en la mano, una pequeña losa de piedra. Por orden de Ben, movieron la piedra y descubrieron un largo pasadizo. Se adentraron hasta llegar a una sala inmensa, donde había dos camas y diversos aparatos.