DISCLAIMER: Ni Lost, o sea, serie, trama, personajes, etc etc etc me perteneces. De nuevo me ha servido de inspiración para un fanfic. Sólo escribo para disfrutar y porque es bueno para la salud mental.
NOTA DE LA AUTORA. Rated M. Este relato no está autorizado a menores de edad (18 años o cualquiera que sea la edad indicada en el país de origen). Contendio sexual, adulto y situaciones y lenguaje extremos y vulgares. Puede herir la sensibilidad. UNIVERSO ALTERNATIVO dentro de la propia isla.
JACK Y SAWYER II
- Qué es todo esto Ben? Preguntó Jack inquieto.
- Todo lo que ves aquí forma parte de un experimento científico. Hemos usado muchas cobayas y….bueno mira….ahí tienes un video y la cinta vhs. La pones y tu y Sawyer os la miráis, luego hablamos.
Jack y Sawyer se sentaron en un pequeño sofá colocado en un rincón de la sala, encendieron la televisión y el video mientras Ben les ofrecía un par de bolsas de palomitas.
- Uy, yo no puedo, tienen mucho colesterol. Dijo Jack.
- Pero como van a tener colesterol. Esto es maíz. Respondió Sawyer agarrando su paquete de palomitas.
- Llevan mantequilla, y la mantequilla tiene mucho colesterol.
- Tranquilos, yo las hago con aceite de oliva y les pongo poca sal, me gusta cuidarme y cuidar de mis visitas. Contestó Ben muy orgulloso de su buen hacer como anfitrión.
Finalmente comieron las palomitas mirando la película sobre el proyecto Darmha, dirigida por Hanso y producida por Widmore & Paik Association., con efectos especiales a cargo de Jacob Keamy's Industries y la banda sonora interpretada por "Los chicos del carguero", un grupo de hombres que les recordaron a los antiguos Village People.
Pasaron un rato entretenido, riendo, asustándose y emocionándose, sobretodo Jack cuando vio que el conejito tenía un hermano gemelo.
Después, cuando el film terminó, estaban tan fascinados que parecían dos niños.
- Ben…Ben….eso es cierto? Preguntó Jack.
- El qué? Lo de los viajes en el tiempo? Pues claro.
- Cómo va a ser cierto? Eso es una trola y aún está por demostrar. Respondió Sawyer despectivamente.
- Escucha Sawyer, o mejor dicho, James Ford. Contestó Ben.
- Y tú de dónde has sacado mi verdadero nombre?
- No te llamas Sawyer?. Interrumpió Jack sorprendido.
- Cállate. Respondieron Sawyer y Ben al unísono.
- James, amigo, un día, mientras tu hacías cola en la panadería para comprar un baguette, yo hice un viaje temporal con la mente, mi cuerpo se quedó aquí, pero mi pensamiento viajó y se intercambió con la de un carterista, estaba detrás de ti cuando aquel tipo te había cogido la cartera y la habría, lo primero que vi. fue tu permiso de conducir, luego, al darme cuenta intente meter la cartera de nuevo en tu pantalón, pero tú creíste que te estaba tocando el trasero y me diste un puñetazo, bueno, se lo diste a él pero yo sentí el dolor, hasta que en cinco minutos volví de nuevo a mi cuerpo.
Jack y Sawyer intentaban asimilar todas aquellas palabras pero estaban muy desconcertados y sorprendidos. Ben les hablaba de viajes en el tiempo como quien tiene que coger un autobús cada día.
- Bueno, que os parece? Qué tal si hacemos un viajecito?
- Pues no sé….y cómo seria? Preguntó Sawyer preocupado.
- A ver, Ana-Lucía piensa que eres un hombre rudo e insensible, tienes que mostrarte ante ella más dulce y comprensivo, y tú, Jack, eres demasiado blandito, estoy seguro de que a Kate le gustaría que fueras un poco más…más Sawyer, por eso se acostó con él. Concluyó Ben sonriente.
- Es que lo sabe todo el mundo que Kate y tú os habéis acostado?. Dijo Jack mirando a Sawyer y poniendo cara de pucheros.
Como respuesta, Sawyer se encogió de hombros y miró al suelo.
- Por mí de acuerdo. Dijo Jack.
- Por mí también.
Ben les hizo sentar en dos sillones, colocó una especie de casco sobre cada cabeza y manipulo las teclas de un ordenador gigante. Al poco rato, después de diferentes temblores, ruidos, calambres y gritos, Jack y Sawyer estaban de nuevo desconectados.
- Eh!. Pero si esto no es….jajajaja tíooooo. Esto es genial!
- Oye Sawyer, no te pases, eso pertenece a mi intimidad.
- Ahora yo soy Jack, con todo lo bueno que esto conlleva….cuando Kate se acueste contigo seguro que va a quedar muy satisfecha. Menudo….
- Ya basta Ja-Sawyer….y no me toqueeeees!
- Ufff!. Tengo que encontrar a Kate ahora mismo.
- Ja-Sawyer, ni se te ocurra…..Pero…y tú? Vamos a ver que tenemos aquí….Vaya, pensaba que todo iría más o menos a la par, pero veo que a Ana-Lucía lo del tamaño no debe importarle.
- Eh!. Ahora eres tú el que se está pasando. Yo doy la talla como el que más, tengo muchos recursos y las mujeres quedan muy contentas después de estar conmigo. Respondió Sawyer que ahora estaba en el cuerpo de Jack.
- Bien chicos, tenéis una hora…después empezará un proceso doloroso y lento en el que vuestra mente luchará por salir del cuerpo equivocado, es como cuando el cuerpo rechaza un órgano transplantado. Así que dentro de sesenta minutos os quiero aquí a los dos…Y sed buenos. Explicó Ben.
Jack y Sawyer iniciaron el camino a la playa, en busca de las mujeres a las que pretendían conquistar, tenían poco tiempo pero si su plan funcionaba ellas verían una cara diferente y quizás eso las animaría a buscar otras facetas en ellos.
El primero en encontrar a su víctima fue Jack en el cuerpo de Sawyer. Vio que Ana-Lucía estaba sentada a la sombra de un cocotero y caminó hacia ella con paso tranquilo y su característico movimiento de cabeza, como el que tienen los muñequitos de goma que se pegan en los salpicaderos de los coches.
- Hola Ana-Lucía. Dijo mientras se acomodaba a su lado.
- Hola Sawyer. Qué quieres?. Pensé que estarías con Kate.
- Ya ves que no….prefiero estar aquí contigo, tranquilamente charlando.
- Charlando? Tú? Pero bueno, y a qué se debe ese cambio?
- Ana-Lucía, se que lo estás pasando mal, desde que estamos en esta isla no hemos encontrado un solo tubo de crema depilatoria, los del búnquer se han acabado, y Danielle ha acaparado los del barco que tenía Desmond, así que entiendo tu malhumor.
- Eres increíble, primero aparentas ser un desalmado al que sólo le importa el sexo, y ahora te conviertes en un auténtico amigo de las chicas…pareces gay.
- Yo no soy gay!. Sólo quiero hablar, y si quieres podemos dar un paseo y ver la puesta de sol.
- Y hacer el amor?
- Cómo?
- Hacer el amor, Sawyer, dime que no quieres hacerlo…no me lo voy a creer.
- Bueno no….digo si,…pero después.
- Después de qué cowboy.
Mientras decía esto último, Ana-Lucía se había convertido en una gata y avanzaba hacia el pobre Jack que estaba en el cuerpo de Sawyer, de forma felina e insinuante, preparada para lanzarse sobre él como si fuera su presa. Por su parte, él retrocedía pero la arena se hundía bajo sus manos y su trasero y al final, sus brazos resbalaron, provocando que su espalda quedara aplastada contra el suelo. Ana-Lucía aprovechó la posición de él para saltarle encima, y quedando a horcajadas fue desabrochándole la camisa y acariciando su pecho con las uñas. Ni en sueños, Jack, podría imaginar que una mujer le dominaría de esa forma tan sensual, y sin poder evitarlo, su cuerpo respondió instintivamente y se lanzó hacia ella como un animal hambriento. Por suerte, por aquel lado de la playa no paseaba nadie.
- Qué es esto?.Dijo Ana-Lucía tras haberle sacado los calzoncillos a quien ella creía que era Sawyer.
- Tengo otros recursos.
- Pero de que hablas Sawyer….yo no quiero recursos, yo quiero….quiero que me….folles!
- Ana-Lucía Cortez! Qué forma de hablar es esta? Tendré que lavarte la boca.
- Ni hablar…tu eres gay….me has engañado y a ti quien te gusta es Eko, te he visto hablar mucho con él, y no me extraña, está buenísimo.
- Por Dios Ana-Lucía, eres una hereje. Esos comentarios son indecentes.
- Sabes qué? Me voy, ya encontraré consuelo en alguna otra parte, seguro que hay otros por ahí, o igual viene un helicóptero o un carguero lleno de hombres a rescatarnos….tendré donde escoger. Adiós Sawyer.
Ana-Lucía se levantó, se recolocó la ropa y se marchó, dejando a Jack mentalmente confuso, y dejando cierta parte del cuerpo de Sawyer muy dolorida.
El cuerpo de Jack andaba despacio por la playa, con la mente calenturienta de Sawyer disfrutando de todas las cosas malas que podría hacer con ese cuerpo. De pronto notó como unas manos finas se posaban en sus ojos.
- Quién soy? Preguntó una voz cálida y sugerente.
- Una palomita que se ha escapado de su jaula? Respondió él.
- Cómo?
Sawyer no era Sawyer, y aunque él lo supiera los demás no, así que tenía que ser más cuidadoso con sus comentarios, sobre todo si no quería descubrirse ante Kate. Nombrar la jaula había sido un traspiés, pero intentó disimular.
- Ya sabes, como las palomas mensajeras….ejem….eso eres tú para mí, Kate, una paloma blanca y pura…
- Que cosas más románticas dices Jack. Sonrió Kate abrazándose a su cintura.
- Pensaba que no querías estar conmigo.
- Me lo he pensado mejor y he decidido que no…que tu eres quien me gusta, y que tal y como eres, sensible y romántico, es lo que busco en un hombre.
Ahora Sawyer tenía un problema, pues él no podía cambiar de la noche a la mañana, y debería controlarse, aunque Kate se estaba arrimando demasiado a su cuerpo, y tal y como le pasó a Jack, reaccionó.
- Kate, nena, deberíamos ir a darnos una ducha fresquita.
- Por qué? Aquí estamos bien, y solos….venga Jack, hagamos que lo nuestro funcione de una vez. Dijo Kate muy mimosa dándole besitos en el cuello y la mandíbula..
El cuerpo de Jack estaba muy excitado, y no dudó en sujetarla por la cintura, poner las manos sobre sus nalgas y levantarla, hasta que las piernas de Kate envolvieron sus caderas, iniciándose un roce suave y provocador. Empezó a caminar con Kate enrollada sobre él hasta que topó con una inmensa palmera, apoyó a la chica contra el tronco y los besos y las caricias se desataron.
- Espera…espera….
- Qué pasa Kate?
- Eso que me acabas de hacer….en la oreja izquierda.
- Si…qué pasa? No te ha gustado?
- Cómo lo sabias Jack?
- Cómo sabia qué?
- Que me gustaba, justo ese mordisquito….en el lóbulo y después lo de la lengua…y otra vez el mordisquito.
- No sé, nena, es algo que hago…
- Jack Shepard, has hablado con Sawyer. No lo niegues.
- Qué? No….no es cierto.
- Eres un mentiroso, eso sólo lo sabia él….bueno…lo sabia porque un día hablé con él sobre preferencias sexuales y…
- No sigas, no me importa lo que hayas hecho antes ni con quien…vamos a seguir con lo nuestro.
- No puedo….sé que él te ha contado lo que me gusta….me parece asqueroso que habléis a mis espaldas de mi…y de mis gustos sexuales.
- Pero Kate, pecos….
- Pecosa! Has estado a punto de llamarme pecosa? Eso es lo que me dice Sawyer…Eres un cerdo, igual que él….te ha dicho que hicimos el amor y lo que tienes que hacer para seducirme…cómo he podido confiar en ti….Déjame en paz. Todos sois iguales.
- Kate….espera, nena espera….
Pero Kate estaba ya de camino hacia su tienda y muy enfadada.
Aquello había salido mal, Jack y Sawyer no habían tenido suerte, pero como iban a darse explicaciones.
Se encontraron frente a frente cuando se dirigían de nuevo a las cuevas de Ben para deshacer el cambio.
- Hola Jack. Dijo Jack.
- Hola Sawyer. Respondió Sawyer.
- Es fácil acostumbrarse.
- No sé si es fácil, pero al final aceptas el cambio.
- Venga, vamos a deshacer esto.
- Espera, dime como te ha ido con Ana-Lucía.
- Eh!. Bueno…en realidad creo que le Sawyer tal y como es. Me parece que piensa que soy demasiado blando.
- Ah sí! Pero qué ha pasado exactamente?
- Nada importante…sólo hemos hablado. Y tú que tal con Kate?
- Oh!. Pues tampoco ha pasado nada revelante. Charlamos, pero yo también creo que ella prefiere a un Jack educado y suave. Soy un poco bruto para Kate.
- No le habrás hecho nada que la haga sospechar?
- Yo? Que va! Vamonos ya, queda poco tiempo para encontrar a Ben.
Cuando caminaban hacia las cuevas, escucharon el ruido de una lancha en el agua, vieron que una embarcación a motor bordeaba la costa hasta que empezó a acercarse, tanto que quedó embarrancada en el fondo arenoso de la playa.
Una mujer con una falda larga y un tocado en la cabeza saltó de la barca y se dirigió a ellos.
- Hola, me Nadia y he venido a buscar a mi Sayid.
- Hola….oye…tu eres monja? Preguntó Sawyer todavía en el cuerpo de Jack.
- Pero como voy a ser monja…esto que me cubre la cabeza es un velo musulmán….mira.
Nadia empezó a desabrocharse la camisa ante la sorpresa de ambos hombres.
- Oye, oye!...Para Nadia, no queremos más problemas hoy….si quieres desnudarte vete detrás de una palmera. Dijo Jack desde el cuerpo de Sawyer.
- Déjala…si se quiere desnudar por mi encantado. Comentó Sawyer a través de Jack.
- No me quiero desnudar…sólo os voy a enseñar esto.
Finalmente desabrochó el último botón de su camisa, abriéndola de par en par. Pero lo que había debajo era una camiseta, con un slogan que decía:
" Shannon, zorra, Sayid es mío y me lo tienes que devolver"
Jack y Sawyer se quedaron petrificados, aquello prometía ser una pelea de gatas en toda regla y ellos se la perderían por estar con Ben. Lamentablemente su prioridad era recuperar su estado normal.
- Venga chicos, ahora decidme dónde está mi Alí-Babá y esa Barbie de veinte años.
- Ves esa colina? Pues Sayid ha construido un palacete con restos del avión y hojas de palmera. Se ha metido ahí con…con Barbie y sólo se oyen gemidos y risitas.
Nadia ya estaba roja y con los puños apretados. En lugar de responder y agradecer la información, su ira era tan grande que salió corriendo hacia la casa de Sayid, dispuesta a pelear por su hombre.
Mientras tanto, Jack y Sawyer, que lamentaban perderse el espectáculo, se encaminaron al pequeño laboratorio.
Durante su recorrido escucharon unos gritos que provenían de la mansión que Sayid había construido. Nadia insultaba a Shannon, y Shannon a Nadia, los demás habitantes de la isla acudían corriendo hacia el lugar. Al parecer, Shannon había apretado demasiado sus largas piernas alrededor de Sayid, cortando su respiración hasta que el pobre exsoldado se volvió azul.
Jack y Sawyer se quedaron a escuchar los comentarios.
- Que fuerte, se lo ha cargado! Decía Danielle.
- Ya ves, pero a mi no me importaría morir así, entre las piernas de Shannon. Añadía Hurley.
- Eso es verdad, Sayid estaba azul pero menuda sonrisa de felicidad tenía en la cara. Comentó Scott.
- Si, eso si que es morirse a gusto. Dijo Steve.
Tras escuchar lo que la gente decía, siguieron su camino. Entraron en la cueva y llegaron hasta el laboratorio. Ben les esperaba y amablemente les hizo sentar en los sillones, colocando los cascos de nuevo en sus cabezas.
Pero entonces sucedió algo. Libby y Danielle les habían seguido, querían hablar con Jack para que certificara la muerte de Sayid. Entraron en la sala y vieron a ambos hombres conectados a un montón de cables.
- Dios Mío, Ben, no les tortures! Gritó Danielle.
- Quieta Danielle, no les torturo. Dijo Ben.
Danielle no le escuchó, e indicó a Libby que la ayudara con los cables. Cada una se dirigió a uno de los cascos y sujetó el manojo de hilos que pendían de ellos, en ese preciso instante se confirmaba el proceso. Tanto Danielle como Libby sintieron una descarga eléctrica que recorría su cuerpo, al momento ambas mujeres cayeron al suelo medio inconscientes. Minutos después, Ben reanimaba a las cuatro personas que medio atontadas intentaban entender lo que acababa de pasar.
- Esto tiene que ser una broma.
- No es ninguna broma…tu estás en mi cuerpo Sawyer.
- Cómo puedo estar metido en el cuerpo de una psicóloga medio loca? Ben….responde.
Pero Ben no respondía, estaba en un rincón del laboratorio con los ojos como platos, sin creerse lo que acababa de suceder.
- Bueno, al menos esto va a durar sólo una hora. Verdad Ben?
- Pues….Danielle….no lo sé. Respondió Ben.
- No me llames Danielle, yo soy Jack.
- Jack? Vaya, así que Danielle se ha metido en el cuerpo de Jack y Jack en el de Danielle, por lo tanto, Sawyer es Libby y Libby es Sawyer. Explicó Ben analizando la situación.
- Exacto Sherlock, ahora dinos, sólo tenemos que esperar una hora y luego todo bien.
- El caso es que….no….la segunda vez que se realiza un viaje de este tipo….a un cuerpo que no es el tuyo en el pasado o en el futuro no se puede volver atrás.
- Por qué? Preguntó Sawyer con la voz de Libby.
- Porque lo dice quien ha escrito el fanfic…y ya está.
- En serio Ben, por qué no podemos volver a nuestros cuerpos? Preguntó Jack desde el interior de Danielle.
Tras unos momentos de suspiros, parpadeo y manos que pasaron por el pelo, Ben se decidió a responder.
- Está bien, os lo voy a explicar. Vuestro cuerpo ha recibido un impacto muy fuerte, y vuestra mente también, así que llega un momento en que las moléculas están demasiado cansadas y prefieren adaptarse a su entorno. Lo siento pero a menos que queráis morir de un esfuerzo excesivo os vais a quedar tal y como estáis.
- Joder, joder y joder.
- Eh! Vigila tu vocabulario Sawyer.
- Oye Libby, ya soy mayorcito y digo lo que me da la gana y cuando me da la gana.
- Pero es mi cuerpo y mi voz.
- No guapa, ahora es mi cuerpo, o sea, tu cuerpo es mío.
- Ni hablar!! Gritó Libby desde el cuerpo de Sawyer.
- Ah no! Pues mira lo que hago loquera!!
Entonces, Sawyer, dentro del cuerpo de Libby, empezó a tocarse el cuerpo por todas partes, insistiendo en los puntos más sensibles y gimiendo exageradamente, lo que provocó la ira de la psicóloga que se abalanzó sobre él para propinarle una paliza.
Por suerte, Jack, Danielle y Ben les sujetaron antes de que se hicieran realmente daño.
- Queréis parar? Oíd, es mejor que nadie se entere de lo que ha pasado. Si nos rescatan se de un sitio donde pueden ayudaros a recuperar vuestra forma original, es la Corporación Dharma, ellos os ayudarán, tienen técnicas muy modernas. Dijo Ben.
- Si, ha mi me daría mucha vergüenza. Dijo Jack en voz de Danielle.
- Por qué te daría vergüenza? No te gusta mi cuerpo? Preguntó Danielle con la voz de Jack.
- Mujer, no es eso….pero imagínate…como nos mirarían los demás, sobretodo cuando tengamos que…bueno…que miccionar.
- Ya….vale, por mi de acuerdo, mantendremos este estado en secreto.
- Ahora vamos al entierro de Sayid, si no es que Shannon y Nadia se han arrancado los cabellos y tenemos dos entierros más. Rió Sawyer desde Libby.
Los cuatro salieron seguidos por Ben, que no podía disimular la risa que le provocaba al ver los caminares de sus pacientes, con el cuerpo y el alma en completa lucha.
Llegaron al lugar donde enterraban a Sayid, no sólo Shannon lloraba, sino que el resto de mujeres de la isla también, al parecer, Sayid, había practicado sexo con todas y cada una de ellas a excepción de Danielle y Libby, a quienes no había encontrado suficientemente atractivas.
Aunque no era cristiano, Eko ofició una pequeña ceremonia que hubiera servido para cualquier religión. Dijo unas bellas palabras, y también hizo hincapié en la unidad que esperaba que reinase entre las mujeres que habían formado parte de aquel pequeño harem.
Terminada la ceremonia, Jack, Sawyer, Danielle y Libby se dirigieron a sus tiendas, pero para disimular tuvieron que cambiar .
- Oye Sawyer…espero que seas bueno y no hagas cosas malas conmigo esta noche.
- A lo mejor eso es lo que a ti te gustaría Libby. Contestó Sawyer con una seductora sonrisa.
Libby no respondió, sólo se acercó a él, con su paso firme y se tomó ella misma entre los brazos, besándose en la boca como nadie la había besado antes. La sensación para ambos era extraña, el beso pertenecía a un cuerpo pero el deseo a una mente.
Pero los dos eran bastante morbosos como para seguir experimentado, así que ante la sorpresa de todos entraron en la tienda de Sawyer y no salieron hasta dos días después.
