Disclaimer: Naada de esto es mío salvo la trama, todo de Jotaka, alias destrozadora de libros altamente esperados.
Mentiras
"-No señor Filch, no han sido ellos, estaban conmigo."
"-Por supuesto que no sé como deshacer el ocnjuro que impide entrar en la Sala común de Slytherin, profesora McGonagall."
"-No Sirius, no me importa que vuelvas tarde, solo intenta no hacer ruído, por muy borracho que vayas."
"-Qué interesante tú estadía en Polonia, Peter..."
"-James, Lily no está enamorada de ti, no empieces a busccar el anillo de boda aún, anda..."
Por un motivo u otro, Remus se veía obligado a mentir varias veces en un solo día, bastantes en una semana, muchas en un mes, y demasiadas en un curso, por mucho que ese tipo de acciones le repugnaran al Lobo, el cual valoraba la nobleza y el esfuerzo de labrarse el cmaino uno solo como el qué más.
Ya fuera para evitar castigos, intentar que Sirius no se diera cuenta de la extraña crispación de sus dedos cuando se besaba con alguna chica demasiado cerca de él y su sentido territorial o encubrir a su mejor amiga cuando un molesto sonrojo se posaba en sus normalmente pálidas mejillas en el momento menos apropiado, no pasaba un solo día sin que alguna frase adornada con ese tono forzado que causaban las mentiras y que de tanto oírlo los demás tomaban como habitual saliera de sus labios.
Hasta que un día explotó.
Se acabaron las mentiras, se acabaron las falsedades.
Aquella semana James se declaró a Lily muuchas más veces d elo habitual, la pelirroja se enfadó con él hasta el punto de no ayudarle en Encantamientos, una de las pocas materias que se le resistían por mucho empeño que pusiera en ellas, Peter no enseñó más esas postales manoseadas que llevaba a todas partes y Sirius dejó de magrearse en pasillos oscuros con la primera chica que le pasara por delante para hacerlo en el Dormitorio de Gryfifndor, encima de la cama de al fondo a la derecha con Remus Lupin, ese chico pálido, de mirada ambarina y pelo pajizo al que todo el mundo consideraba el epítome de la seriedad y la veracidad.
