Disclaimer: El universo de Harry Potter pertenece a J. K. Rowling y a la Warner (Bros). La trama es mía, no robes, no publiques en otros sitios sin mi permiso. No escribo con ánimo de lucro.
LÍMITE
Cuando Pomona Sprout plantó el Sauce Boxeador (escaqueándose de una junta de profesores para hacerlo, por cierto) el día estaba nublado y el viento se le llevó el sombrero un par de veces.
Ella era perfectamente consciente de que ese árbol ya ahora tan grande crecería hasta convertirse en una especie de mónstruo demasiado celoso de su territorio, por algo fue ella quién lo propuso. Lo más apropiado para cumplir el cometido que le sería encomendado.
Pero ahora, tarde fría de otoño, con el sauce removiéndose en su maceta y el sombrero en el suelo, Pomona se plantea si lo que va a hacer es lo correcto.
¿Arriesgar a los estudiantes para proteger a otro que según las leyes ni siquiera hubiese tenido que haber sido admitido?
Pero aún así excava en los terrenos, planta y riega al que más adelante sería conocido como el Sauce Boxeador, si Albus le admitió, por algo sería.
Pomona, pese a todo, seguirá intranquila hasta que el pequeño Remus Lupin, un renacuajo de ojos grandes y pelo despeinado, asista a su primera clase.
Pues esentonces cuando comprende lo que Albus quiso decirle.
El niño quiere a la magia. La quiere y la entiende, y cuando no lo hace se esfuerza para solucionarlo.
Y Pomona no es capaz ya ni siquiera de preguntarse si es que han traspasado el límite entre lo correcto y lo incorrecto. Todos los niños tienen derecho a acceder al conocimiento, y no será ella quién se oponga a ello en este caso.
