Capitulo 6
Invitación
Espejo de Oportunidades
La Revelación
Sakura se abría paso entre el mar de estudiantes que se amontonaban en la puerta del Gran Comedor, tratando de ver lo que ocurría. Los estudiantes hablaban entre si con nerviosismo y con miedo, cosa que ella noto. "Bankai ¿Tienes algo que ver en esto?" pregunto a su sombra mentalmente "Para nada, te juro que te lo hubiera dicho apenas te levantaras" dijo la sombra desde el suelo.
Cuando por fin pudo llegar ante las puertas, sus ojos se abrieron por la sorpresa, en el centro de todo el lugar, estaba un espantapájaros muy conocido por ella, con su cartel –Jack— susurro caminando lentamente. Snape volteo su cabeza y vio como la joven de ojos verdes caminaba a paso lento hacía el espantapájaros, trato de detenerla pero una mano en su hombro lo detuvo.
Cuando estuvo frente a el, levanto su mano, tocando uno de los brazos –No dijo que sería en Halloween cuando el Rey Calabaza vendría— dijo Dumbledore –Nadie es perfecto profesor— dijo con calma sin voltear a ver a Dumbledore, su vista estaba concentrada en el rostro de calabaza. Dumbledore se acerco para estar al lado de la joven –¿Y que me dice¿Siente algo extraño?— pregunto con calma, Sakura miro al muñeco unos minutos más, para cerrar sus ojos –Nada, es un simple muñeco de Halloween. Creo yo— dijo con calma retirando su mano.
Dumbledore giro levemente su cara para verla, noto que ella estaba sería pero como ¿Triste? –Profesor Dumbledore— fue sacado de sus pensamientos para fijarse mejor en la joven –¿Si señorita Kinomoto?— pregunto con una sonrisa, Sakura respiro lentamente, dejando escapar un débil suspiro –Quiero pedirle disculpas por mi comportamiento. Se que lo e tratado groseramente, faltado el respeto y actuando como una mocosa. Por eso me disculpo y deseo empezar de nuevo— dijo bajando el rostro.
La sonrisa de Dumbledore se hizo más grande, coloco sus manos en lo hombros de Sakura –No te preocupes, creo que fui yo el que dio mal el primer paso y entiendo que te enojaras, acepto tus disculpas y espero que aceptes las de este anciano— dijo con calma. Sakura levanto su rostro, viendo fijamente a los ojos azules de Dumbledore, una delicada sonrisa adorno su rostro –Las acepto Profesor Dumbledore— Albus sonrío –Entonces ¿Puedo llamarla por su nombre?— pregunto –Claro— dijo Sakura con una sonrisa mas alegre.
Snape frunció el ceño, solo era un truco, una falsa muestra de amabilidad. Lo sabía perfectamente ya que el usaba trucos semejantes como los que uso esa muchacha. Por alguna extraña razón, sintió de nuevo la mano en su brazo izquierdo, seguido de la risa de una niña, pero una sonrisa cargada de maldad.
Sakura miro de nuevo el espantapájaros –¿Qué harán con el?— pregunto, Dumbledore la soltó y miro directamente a los ojos de la calabaza –La Profesora McGonagall y el Profesor Flitwick se encargaran de examinarlo para ver si tiene algún encantamiento o algo— explico. Sakura asintió mirando de nuevo al muñeco, de nuevo en sus ojos se reflejaron tristeza "¿Por qué Jack¿Por qué no me avisaste?" se pregunto la joven, sentía su corazón oprimirse, cuando sucedió lo inesperado.
Los ojos y sonrisa de la calabaza se prendieron, mostrando el fuego dentro de el, Dumbledore abrió sus ojos y apenas realizo un hechizo de protección para el golpe que le dio el muñeco, mandándolo prácticamente a volar. Sakura abrió sus ojos, en un segundo el muñeco la agarro por la cintura, el Espantapájaros la acomodo en su hombro y salio corriendo. Los alumnos se apartaron del camino, por el miedo y el terror dejándole libre el camino al Rey Calabaza. En su mano libre creo una bola de fuego que la lanzo contra la entrada, quemándola y creando un agujero lo suficientemente grande para poder salir.
Los Profesores vieron como el espantapájaros se internaban en el Bosque Prohibido con una Sakura en estado de shock. Sakura sentía las ramas rozar sus ropas y piel desprotegida, su corazón latía a gran velocidad, sin notar que los árboles frondosos, poco a poco se quedaban desnudos y muertos. Después de unos minutos el Espantapájaros la deposito en el suelo gentilmente –Sorpresa— dijo con alegría.
Los ojos de Sakura se llenaron de lagrimas, trataba de hablar pero las palabras no salían de su boca, una delgada línea de fuego rodeo al muñeco, la camisa roja vieja desapareció al igual que las piernas de paja, dejando ver un traje negro con rayas blancas, un moño de cuello con forma de murciélago, la cabeza de calabaza desapareció dejando ver la de un cráneo, Jack Skeleton mostraba una pequeña sonrisa –¡Jack!— grito Sakura abrazándolo con fuerza. Bankai salio del suelo abrazando igualmente al Rey Calabaza.
Jack sonreía abrazando a las dos, Sakura lloraba de felicidad al ver a su amigo, cuando se hubo calmado un poco se separo de el –¿Cómo es que estas aquí?— pregunto aunque no le importaba saberlo –Pues, te busque en Tomoeda y como vi que no estabas le pregunte a uno de tus amigos, creo que fue a tu novio. Debiste ver la cara que puso cuando me vio, ni quería asustarlo y casi le da un ataque al corazón— dijo con orgullo –Claro, tu eres el Rey de las Calabazas— dijo con una sonrisa.
Jack sonrió –Pero tu no te quedas atrás, eres famosa en todo oriente y aquí en occidente— Sakura se sonrojo –Debo hacerle honor a mi nombre— dijo con un brillo de diversión en sus ojos –¿Y yo que?— pregunto Bankai –No te olvido pequeña Bankai, tu también sabes hacer muy buenas bromas y ayudas mucho a Sakura— al escuchar esto Bankai inflo su pecho –¿Cómo sabes el nombre que le puse?— pregunto Sakura –Tu novio— dijo simplemente. Sakura se golpeo levemente la cabeza, sacando su lengua.
Por fin se dio cuenta en donde estaban, ya no había árboles llenos de hojas, no había animales ni nada vivo, estaban rodeado de 7 árboles grandes, cada uno con una puerta diferente –Estamos, en los 7 árboles de las Festividades ¿Cómo es posible? Pensé que solo estaban en Halloween— dijo asombrada –No Sakura, están en todas las festividades y en el mundo humano también— dijo Jack –¿Entonces puedo ir a Halloween Town cuando yo quiera?— pregunto emocionada –Pues Claro que si, pero pudiste venir por los túneles de los cementerios— dijo.
Sakura se sonrojo, recordando como llegaron a Tomoeda, por el cementerio de Halloween Town, pasando por varios túneles hasta salir al más cercano a Tomoeda –Es que, pensé que solo tu podías abrirlos y…me daba miedo perderme— dijo con sinceridad, haciendo que Jack se riera –¡No te rías! Es la verdad— dijo enojada, Jack se calmo y se arrodillo, quedando cara a cara con Sakura –Escúchame Sakura, todo ser de Halloween Town sabe encontrar el camino, no es porque lo recuerda, sino es porque nuestro corazón es el que nos guía a nuestro hogar y tu también puedes hacerlo— dijo con calma. Sakura miro directo a las cuencas vacía de Jack, creyendo en sus palabras, asintiendo lentamente –O sino, solo métete a un bosque y busca los árboles de las festividades, ellos aparecerán— dijo con alegría.
Sakura sonrió como nunca asintiendo. Estaba feliz, sentía su corazón saltar de alegría al ver a su viejo amigo, la tristeza que la invadía por casi todo un año desaparecía –Debo entregarte algo—dijo Jack levantándose y sacando de entre sus ropas un pequeño sobre negro. Sakura lo agarro, lo miro por unos segundos y lo abrió, dentro estaba una tarjeta negra, en los bordes estaban pintados huesos y flores marchitas.
Abrió sus ojos al máximo al leer lo que tenía escrito –Jack ¿Es verdad?— pregunto, el Rey Calabaza asintió, con este simple movimiento Sakura grito de alegría lanzándose a los brazos del esqueleto –¡FELICIDADES¡Ahora debo encontrar algo que usar¡Que emoción¿Cuando es?— pregunto entusiasmada. Bankai le robo la tarjeta a Sakura y la leyó. Al igual que su ama, abrió sus ojos al leer lo que tenía escrito. Jack mostraba su gran sonrisa –Aun no estamos claros pero creo que sea a principios de Octubre— dijo –Entonces deberé ir este mes para ayudar. Algo así necesita de toda la ayuda posible— dijo Sakura feliz –¿Pero no estas en una escuela de magia?— pregunto Jack.
Sakura cerro sus ojos, ese detalle se le escapo de su mente, pero una sonrisa surco su rostro –No tengo clases los fines de semana, me escapare para poder estar allí y como dijiste, solo métete en un bosque y ellos aparecerán— Jack lanzo una carcajada. Para muchos les hubiera helado la sangre, pero para Sakura era un sonido que le había hecho mucha falta.
Pero lejos de allí, la escalofriante risa se escucho por varios profesores de Hogwarts, Albus Dumbledore estaba preocupado por la joven, el famoso Rey Calabaza no era alguien a quien tomar a la liguera, como el descubrió por el golpe que recibió –Démonos prisa, debemos salvarla— dijo el anciano. Sakura frunció su ceño, varias presencias mágicas se acercaban y entre ellas se encontraba la de Dumbledore –Jack Me están buscando, si encuentran este sitio jamás podré ir a Halloween Town— dijo –Pues es mejor que te vayas con ellos ahora— dijo, Sakura negó con la cabeza –Si aparezco de una, sospecharan. Ellos no saben que yo soy la Princesa de las Calabazas— Jack llevo una mano a su mentón. Hasta que empezó a sonreír –Pues entonces deberemos montar una escena— dijo con una sonrisa maligna. Sakura pestañeo hasta entender lo que se refería al ver como Jack era rodeado por un aro de fuego y sonreír de igual manera.
La Profesora Sprout examinaba unas plantas, notando que estaban rotas y recientemente, cuando una esfera de fuego pasó muy cerca de su cabeza, dándole en un árbol, quemándolo en segundos. Volteo a donde creyó que venía el fuego, cuando los vio. El Rey Calabaza creaba bolas de fuego en sus manos mientras parecía danzar con gracia, lanzándolas a una lastimada Sakura. Sus ropas estaban rotas y algo chamuscadas, su cabello desordenado y un feo moretón en la mejilla izquierda, algunas heridas pequeñas se veían entre los pantalones rasgados que llevaba.
Sakura hizo aparecer un abanico en su mano agitándolo con fuerza, una gran corriente de viento choco contra el Rey Calabaza, solo para agitar las llamas de sus manos, parecía que la sonrisa de su rostro se hacía más grande. Sakura salto hacía atrás al esquivar las dos bolas de fuego. Respiraba con dificultad, estaba agotada por la pelea cuando un hechizo casi golpea al Rey Calabaza.
El Espantapájaros dio un giro hacia atrás evitando el golpe, cuando sus pies tocaron el suelo vio a todos los profesores de Hogwarts frente a el. Dumbledore no bajaba su varita, apuntando directamente a la cabeza del Espantapájaros de Halloween –No permitiré que sigas lastimando a una de mis alumnas— dijo con firmeza el anciano director, el brillo de sus ojos había desaparecido y solo eran dos trozos de hielo color azul. Jack rió con ganas al escuchar eso –¿Lastimarla? Solo jugábamos un rato— dijo con voz macabra.
Los profesores trataban de mantener la calma, aunque no pudieron evitar sentir los nervios al escuchar esa voz –Esta bien, detendré mi juego por hoy. Pero en Halloween continuaremos y con todos ustedes. Mientras más seamos ¡Mejor será la diversión y los gritos!— dijo con gran felicidad el Rey Calabaza. Snape levanto su varita susurrando unas palabras lanzando otro hechizo contra el Espantapájaros.
Sakura cerro los ojos, el hechizo golpeo contra algo, un escudo rodeaba al Rey Calabaza evitando que saliera lastimado "Vamos a meterle mas miedo Bankai" pensó con malicia Sakura. La sombra sonrió diabólicamente, desapareciendo sin que nadie lo notara. Jack estiro su brazo para tocar la extraña energía que lo rodeaba, atravesándola –Bueno, no son tan poderosas como las originales pero son efectivas— todos levantaron sus rostros para verla, sentada en una de las ramas de un árbol, la Princesa de las Calabazas sostenía algo en sus manos, eran una especie de cartas alargadas de color negro –¿Esa son las Clow Cards?— pregunto Dumbledore asombrado –¿Acaso eres sordo anciano? Dije que no eran tan poderosas como las originales. Las Verdaderas son más poderosas que estas que cree, el Card Master es una persona muy poderosa y no dejara que nadie use sus Card para el mal, en mi caso mis bromas— dijo la Princesa, esta vez su mascara era el rostro de una cabeza de calabaza.
Se levanto despacio, caminando hasta el final de la rama, para seguir caminando en el aire, dando unos pocos pasos mas hasta detenerse, bajo lentamente hasta tocar el suelo, poniéndose al lado del Rey Calabaza. Giro para quedar frente a los magos y hechicera –Pensé que darías mas peleas contra Jack, pero se ve que no eres rival— dijo con malicia. Sakura sonreía mentalmente, Bankai hacía un gran trabajo –Tu Rey me tomo por sorpresa, no volverá a pasar— dijo con enojo –Lo que digas pequeña cerezo, pero como premio de consolación. Mostrare mi rostro— Sakura abrió sus ojos por la sorpresa "¡Bankai¿En qué demonios estas pensando?" pregunto Sakura a su sombra sin recibir respuesta.
La Princesa coloco sus manos en los bordes de su mascara, quitándosela lentamente, para dejarla caer. Todos abrieron sus ojos por la sorpresa, alguno que otro ahogo una exclamación de miedo, el rostro era una mezcla bizarra entre lo humano y lo anormal, el perfil era humano, pero los ojos, nariz y boca eran los de una calabaza de Halloween. La sonrisa se agrando al ver los rostros en especial el de Sakura –Ahora si nos disculpa, es hora de retirarnos— dijo con una exagerada inclinación, el Rey Calabaza creo una gran bola de fuego que arrojo al suelo, todos se taparon los ojos por el resplandor del fuego hasta que este desapareció, la vegetación y suelo estaban totalmente quemados, pero no había rastros ni de la Princesa ni del Rey.
Sakura estaba sentada en una de las camillas de la enfermería –No me quedare a dormir la noche aquí— dijo de mal humor, la Sra. Pomfrey, la enfermera de Hogwarts dijo que necesitaba por lo menos quedarse una noche en la enfermería por si algo pasaba –Si lo digo es por algo señorita Kinomoto— dijo con seriedad, los ojos verdes mostraban un frío y odio a la enfermera, esta sin poder evitarlo tuvo un escalofrío que recorrió toda su columna vertebral.
Las puertas de la enfermería se abrieron, Albus Dumbledore entraba con calma –Poppy, necesito hablar unos minutos en privado con la señorita Sakura— dijo, la Sra. Pomfrey frunció su seño –10 minutos— dijo para luego dirigirse a su despacho cerrando la puerta. Dumbledore se sentó en una camilla al lado en la que estaba Sakura –¿Cómo se encuentra?— pregunto, Sakura suspiro –Como le dije a esa testaruda señora, bien— dijo cansada –Me alegro escuchar eso, Poppy es una persona que se preocupa mucho por sus pacientes, debes tener un poco de paciencia— aconsejo Dumbledore –No me gusta mucho los hospitales ni enfermerías— dijo Sakura en un intento de excusa, quería irse de allí y hablar en privado con su sombra sobre cierta bromita.
Dumbledore saco de uno de sus bolsillos un caramelo, le quito la envoltura –¿Quieres un caramelo de limón?— pregunto, Sakura negó con la cabeza –Pensé que quería hablar conmigo sobre lo que paso con el Rey Calabaza— Dumbledore saboreaba su dulce, como si no le prestara atención a las palabras de Sakura –Vine porque quería saber como se encontraba, lo del Rey Calabaza podemos hablarlo cuando se sienta mejor, pero si lo quiere hablar ahora— dijo con calma.
Sakura se acomodo para mirar directamente al anciano mago –El quería conocerme, la Princesa le hablo mucho de mi y pues, parece que su curiosidad fue tanto para que el viniera, un mes antes de su fiesta— dijo con calma. Dumbledore miraba fijamente a Sakura, escuchándola atentamente –Y quiso probarme, por eso peleábamos, por su deseo de conocerme mejor, aunque claro el lo veía como un juego. Lo que si me asombro fue la Princesa, al crear esas cards— Dumbledore también estaba intrigado sobre eso –¿Cómo cree que pudo crearlas?— pregunto –El conocimiento es algo que se puede buscar, el problema es el poder necesario para poder crearlas, Clow solo creo 52 cards, una gran número si me permite decir, y ella creo algunas, no tengo idea si pudo hacer la misma cantidad o más. Pero dudo que sea así— dijo, Dumbledore presto más atención a ese punto –¿Por qué lo dice?— pregunto –Ella dijo que no eran tan poderosas como las Clow Cards, eso me hace pensar que no creo muchas pero no puedo estar 100 segura— Dumbledore asintió –¿Sabe quien es el Card Master?— a esta pregunta Sakura negó –Nunca lo conocí, solo se alguna que otra historia de el— dijo con calma.
Dumbledore asintió, Sakura no dejaba de pensar en Bankai, su humor no era el mejor, esa parte de la broma no estaba planeado, pero no podía negar que había hecho un buen trabajo para causar un efecto así, pero quien sabe que hubiera pasado si en su sombra hubiera cometido un error, por el rabillo de su ojo pudo ver a Bankai en el suelo, sus ojos reflejaban tristeza y pidiendo el perdón. Solo suspiro levantándose de la camilla –Dígale a la Enfermera que no necesito pasar la noche aquí, prefiero pasarla en mi cama y que gracias por aguantar mi mal humor— dijo retirándose de la enfermería. El anciano director vio alejarse a la joven japonesa, notando algo extraño por un segundo, algo de color ámbar brillando en el suelo, muy cerca de su sombra pero solo fue un segundo.
Hermione levanto su cabeza, dejo de mirar el libro para ver quien entraba por la puerta, abrió sus ojos al ver a Sakura –¡Por Dios¿Qué haces aquí? Deberías estar en la enfermería— dijo preocupada –Me sentía peor allí— dijo con cansancio acercándose a su cama y dejándose caer en ella –¿No están por aquí cerca las locas de rosa verdad?— pregunto, Hermione entiendo rápido la pregunta –No, realmente no se donde están— contesto –Mejor, así puedo descansar y con tu permiso dormiré— dijo cerrando los ojos, las cortinas de su cama se cerraron por si solas. Hermione recogió de nuevo su libro y empezó a leer sin notar la Card que salía del baúl negro hasta la cama de Sakura ni del pequeño brillo.
Sakura abrió sus ojos, el lugar era totalmente oscuro, no se distinguía ni arriba ni abajo, poco a poco aparecían los colores, aunque estos no tenían mucha diferencia con el ambiente anterior ya que eran de tonos oscuros, en unos pocos minutos el interior de la casa de Jack apareció frente a Sakura, más preciso, el cuarto que utilizo en su estancia en Halloween Town.
Lentamente apareció Bankai, con la cabeza agachada –Ama, yo…—no pudo continuar al escuchar los pasos de Sakura acercándose, cerro sus ojos ámbar, esta era su segunda vez que sentía el miedo, la primera, fue al pensar que nunca más vería a su Ama. Cuando los pasos se detuvieron, abrió sus ojos, levanto su cabeza lentamente, sus ojos se cruzaron con los verde esmeralda de la joven. Sus ojos no mostraban nada, Bankai esperaba lo que fuera, incluso desaparecer –Bankai, lo que hiciste, fue sumamente estúpido, innecesario y pusiste nuestras identidades en peligro— dijo con seriedad, la sombra asintió ante las palabras asustada –Ban… para la próxima dame la idea y lo planeamos juntas, aunque sea en unos segundos— dijo relajado su tono de voz.
La sombra la miro asombrada, Sakura sonreía –Lo siento mucho— dijo abrazándola, Sakura acaricio los cabellos de su sombra –Tranquila, no te negare que si estaba muy enojada, pero eres mi compañera y como no estamos en Halloween Town, necesitamos hacer estas bromas. No estamos acostumbradas a estar rodeadas por tantos Hechiceros y yo siento, que si nos descubren te pasara algo, y más con este tipo de gente tan atascada en la Edad Media— dijo Sakura. Bankai asintió y por fin viendo bien el lugar –Es nuestra habitación— dijo con alegría –El lugar donde naciste…para alguien de mente aun mas retorcida que la mía, hubiera pensado que este sería el lugar perfecto para matarte— dijo con un tono macabro.
Bankai sonrió, no era su típica sonrisa, más bien era una normal y alegre –Esa sonrisa parece mía—dijo Sakura sonriendo de la misma manera –Algo de color y ojos normales y seriamos Hermanas Gemelas— dijo en broma Bankai, pero Sakura dejo de sonreír, los recuerdos de alguien de ojos rojos invadieron su mente, al igual que una voz tan semejante a la suya hacían eco en su mente –Si— dijo en un susurro la Card Master.
Las clases comenzaron con normalidad, aunque aun algo del temor corría en las mentes de los estudiantes, en especial los de primer año. Sakura no comenzó para envidia del pelirrojo. Debía cuadrar con Dumbledore su horario, por eso estaba frente a una Gárgola de piedra –¿Cómo dijo que era esa contraseña?…¿arañas de mermelada?— dijo con duda, para su asombro la Gárgola se movió mostrando una puerta –Eso si es extraño, aun para mi— dijo abriendo la puerta y subiendo las escaleras en forma de caracol.
Dumbledore estaba sentado detrás de su escritorio. Sus ojos no estaban fijos en nada, como si dejara su mente divagar por el aire, un pequeño Fénix dormía con tranquilidad, pocos días habían pasado desde su última muerte de Fawkes, aún que este abrió sus ojos al sentir alguien acercándose.
Unos suaves golpes sonaron en la puerta, Dumbledore salió de su ensoñación, mirando fijamente la puerta –Adelante— dijo con amabilidad, la puerta se abrió revelando a la joven japonesa –Sienta por favor Sakura ¿Quieres tomar un té?— pregunto con amabilidad haciendo aparecer dos tazas llenas de té –No gracias— dijo Sakura sentándose. Dumbledore tomo una de las tazas y empezó a tomarlo con tranquilidad –Bien, vamos a cuadrar tu horario, para que no tengas problemas para hacer tu informe— dijo Dumbledore –Sobre eso Profesor Dumbledore, le quería pedir si los fines de semana podría irme del castillo. Para poder ir al Ministerio— dijo Sakura –Por supuesto, no hay problema— dijo con tranquilidad.
Estuvieron poco tiempo, Sakura escogió pocas materias, aun en su mente estaba lo leído en la invitación de Jack, se alegraba de solo recordarlo, que no se concentraba realmente en lo que hacía y eso era sonreír –¿Sucedió algo bueno?— pregunto con curiosidad Dumbledore –ah… si, un amigo mió me mando algo que me dejo muy contenta— dijo con voz suave y alegre –Si me disculpa profesor debo hacer algo. Hasta pronto— se despidió Sakura levantándose para salir del lugar. Dumbledore acariciaba su barba, pensando en lo que dijo la joven japonesa, su curiosidad era grande pero no podía arriesgarse en ganar de nuevo el odio de la joven, algo le decía que ella era muy diferente a toda persona que el a conocido, algo en ella le hacía sentir algo de miedo. Aunque lo trataba de relacionar con lo del Concilio de Oriente.
La primera semana de estudios de Sakura fue para ella lo mas aburrido del mundo, no por la teoría que daban los profesores, sino por lo sencillo de los hechizos de los magos occidentales, los alumnos como los profesores estaban asombrado de lo bien que le salían los conjuros y más sin hacerlos sin alguna varita. Su primera clase de Encantamientos con el profesor Flitwick, el pequeño profesor pensó en darle unas clases de primero a Sakura, llevándose la sorpresa de que ella ya conocía todo el material de primero hasta cuarto año. Aunque Sakura quiso demostrarle lo fácil que era usar los hechizos, haciendo que los libros amontonados donde se paraba el profesor flotaran y danzaran en el aire, con el pequeño subido a uno de ellos.
Flitwick estaba encantando y disfrutando del pequeño acto y mas cuando los libros uno detrás del otro se colocaban en el suelo formando una pirámide y el quedando arriba de esta. En Transformaciones tuvo un pequeño encuentro de miradas con McGonagall, empezaron a cambiar pequeños objetos a otros hasta empezar a practicar con sus escritorios, Sakura frunció su seño al ver que trataban de convertir cosas en animales –¿Algún problema señorita Kinomoto?— pregunto la profesora –Si, me enferma ver como ustedes se creen dioses, jugando a crear vidas que después desaparecerán— dijo con odio. La profesora McGonagall le quito puntos por el comportamiento, ganándose un poco el odio de sus compañeros de Casa.
Defensa no tuvieron, cosa que no sorprendió a nadie –La materia esta maldita, nunca tenemos un profesor que dure mas de un año en ella— le explico Ron, Sakura le intereso eso, pensando en futuras bromas. El viernes la ultima clase era pociones, dos horas con los Slytherin –Fantástico, preferiría enfrentarme a las criaturas que trae Hagrid a sus clases que ver dos horas de pociones— dijo Harry –Vamos, no puede ser tan malo— dijo Sakura –No sabes lo que nos espera— dijeron el trío al mismo tiempo. Dentro de la mazmorra, el frío se acumulaba aunque aun no estaban en época de frío, Sakura le gustaba el lugar.
De un portazo apareció Snape, su rostro sin expresión alguna, los de Gryffindor estaban algo tensos, Sakura solo había escuchado cosas malas del profesor de pociones, pero ella se interesaba solo en una cosa, en el brazo izquierdo del hombre de pelo grasiento. Una delgada sonrisa cruzo sus labios.
Snape mantenía un ojo encima sobre la joven de ojos verdes, claro que eso no le impedía bajar puntos a los de la casa del León y favorecer a los suyos, hasta que vio la mirada de la joven sobre el –¿Algún Problema señorita Kinomoto?— pregunto acercándose a ella. Los de Gryffindor contuvieron el aire, rezando para que ella no hablara como lo hizo esa vez en Transformaciones –Si, tengo un problema, aun no me enseña lo que oculta baja su manga izquierda— dijo con tranquilidad.
Aunque no lo demostró, se tenso un poco –10 puntos menos para Gryffindor— dijo para luego alejarse –Pero ella solo hizo una simple pregunta cabello grasoso— dijo una voz, se volteo enojado –¿Quien dijo eso?— pregunto con enojo. Del pizarrón, en tiza se dibujaba un rostro de alguien con ojos y sonrisa de Halloween –Yo— dijo la Princesa de las calabazas. De una Poción cercana a el, un largo y delgado brazo oscuro salio, agarrándolo por la cara. Sin tiempo a que nadie reaccionara, el brazo lo jalo dentro del caldero, desapareciendo.
Los alumnos se asustaron y más cuando La Princesa salio del caldero sosteniendo un cráneo, ahora ya no tenía las típicas mascaras en su rostro mostrando el mismo rostro que le mostró a los profesores y Sakura –Pobre, pobre profesor…lo conocí tan bien…realmente no. Atrápala— dijo lanzando el cráneo a Harry quien por reflejo lo agarro –Será un hermoso recuerdo en tu cuarto— dijo con una sonrisa, el cráneo empezó a reír como loco y Harry lo soltó haciendo que se rompiera.
Del techo cayo el profesor Snape, cubierto de una sustancia negra, tosiendo con fuerza –Hasta pronto, mis pequeñas victimas— dijo con malicia desapareciendo en el aire.
Esa noche, lo único de que se hablaba era de lo ocurrido en la clase de pociones, Dumbledore mostraba un rostro serio durante la cena, Sakura removía su comida, su mente estaba en otro lugar, precisamente en un árbol –¿Piensas en lo que paso hoy?— pregunto Harry –En parte, también pienso en un amigo— le respondió viéndolo directamente a los ojos.
Los ojos de esmeralda se encontraron, Harry por un momento se vio reflejado en esos ojos verdes, ya había escuchado que los ojos de la japonesa eran iguales a los suyos, por eso ya había diferentes rumores corriendo por todo el castillo, de los más extraños y sin sentido que ni sabe de donde salen. El que tal vez le gusto más es que dijeron que era su hermana perdida, le hizo mucha gracia. Sakura le sonrío –Sabes, escuche unos rumores locos que todo el mundo comenta sobre nosotros ¿Acaso este lugar es un centro de chismes?— pregunto divertida. Harry le devolvió la sonrisa –Pues, aquí se escucha de todo y créeme. Lo se por experiencia propia— dijo Harry.
En toda la cena hablaron de tonterías, sin notar como la mirada de cierta joven caía sobre ellos, mirando a la joven de cabello castaño con algo de odio y tristeza al mirar al joven de cabello negro.
Esa noche, una sombra recorría el castillo en silencio, la luna al pasar los días poco a poco dejaba de ser llena, las estrellas brillaban curiosas, mirando fijamente a la persona que recorría los oscuros pasillos del castillo –¿Por qué no salimos con algún portal de aquí?— pregunto Bankai al lado de Sakura. La joven se quito la capucha de su capa, iba vestida con la ropa que le hizo su amiga, en su cabeza llevaba la pequeña corona que le hizo Jack para navidad –Porque me gusta sentir esto, como si fuéramos hacer una broma— contesto. A lo lejos se escucharon algunos pasos, empezó a crear uno de sus portales cuando algo cruzo por su cuerpo, una sensación extraña como llamándola. Detrás de ella una vieja puerta, medio escondida llamo su atención y en un segundo la atravesó antes de que los Prefectos llegaran.
Era un aula totalmente abandonada, la gran capa de polvo cubría todo, los escritorios y sillas viejas y rotas se amontonaban en todas partes, Bankai miro todo con aburrimiento y saco su cabeza por la puerta para ver si ya podía seguir –Ya no hay nadie, podemos salir— dijo pero Sakura no le presto atención a su sombra, sus ojos miraban directo a los marrones de alguien que extrañaba, frente a ella estaba Kageryu sonriéndole, a su lado agitando su mano estaba Fenrir con una gran sonrisa, al otro lado del Dragón, abrazándolo como dejando en claro que era suyo estaba Skarlen, detrás de ellos estaban los Jueces, cada uno con una sonrisa en sus rostro.
Los ojos de Sakura se llenaron de lágrimas, tanto de felicidad al verlos como de tristeza al ver que solo eran una imagen en un gran espejo. En un rincón olvidado del salón, estaba un gran espejo dorado, la madera estaba sumamente decorada, se acerco con paso lento, como teniendo miedo de que si se apresurara, la imagen desapareciera frente a sus ojos. Cuando todo la dura superficie del cristal, sus lagrimas caían con fuerza. Toco de nuevo el espejo esperando atravesarlo, como el que alguna vez tuvo el Rey Calabaza.
Levanto su cabeza mirando que algo arriba del espejo estaba escrito en negro unas palabras –Oesed lenoz aro cut edon isara cut se onotse…¿Qué quiere decir eso?— se pregunto Bankai –Esto no es tu cara sino de tu corazón el deseo— dijo Sakura. Bankai pestaño leyendo una vez más la inscripción y comprendiendo que estaba escrita al revés, como si se leyera en un espejo –Sabes Bankai, por fin encontramos el último detalle para poder crear el portal, por fin podré verlos— dijo Sakura con una sonrisa. Bankai sonrió, ella no sabía que solo decía eso cuando pensaba en sus amigos del otro Halloween, los que nunca conoció. Miro al cristal haciendo que en sus mejillas un extraño color blanco apareció. Se veía abrazando a su ama de una forma muy diferente.
Por fin pudieron salir, el viento soplaba gentilmente, removiendo levemente los mechones sueltos de Sakura, se había recogido el cabello en una cola de caballo, Bankai miro por todos lados, acercándose al huerto del semigigante, Sakura se acerco y vio lo mismo que su sombra, unas grandes calabazas se esparcían por todo el huerto, acaricio una de las calabazas, una sonrisa triste adorno su rostro, saco de uno de los bolsillos de su pantalón una de sus card. Sin notar la sombra que la miraba a lo lejos.
La Card brillo y la tierra empezó a moverse lentamente, del suelo salían extrañas lapidas y estatuas grotescas, una colina se alzo, retorciéndose en espiral, Sakura se apoyo en una estatua de una gárgola, en su rostro apareció las marcas de Halloween, sus alas de demonio crecieron, sin pensarlo dejo libre su voz.
Quien lograría imaginar
Que mi miedo se fuera
Y me enamorada de esa noche
Donde algo renació y se creo
Y con las noches de luna
Atemorizo a quien sea.
Canto rodeando la estatua de la gárgola, Bankai la seguía lentamente, en un instante dio un gran salto cayendo con gracia sobre un de las lapidas, saltando de una en una hasta caer entre dos estatuas.
Sin tener que esforzarme
Sin gastar una gota de mi magia
Hago gritar a hombres rectos y derechos
Y con una sonrisa en mis labios
Que se transforma en maldad
Asusto hasta el más valiente.
Su rostro mostraba la diversión y malicia, para luego mostrar una gran tristeza y sufrimiento, el que había guardado por todo un año.
Pero día tras día
Ya no siento lo mismo
Y la tristeza me invade
Y yo Sakura, La Princesa de las calabazas
Empiezo a sentir la soledad.
La el rostro de la persona escondida mostraba asombro, Sakura era la Princesa, la misma que estaba investigando y ahora ella se revelaba ante el, la miro como pasaba sobre unas rejas retorcidas, subiendo la colina seguida por la extraña sombra.
Hay un vació que crece en lo mas profundo
De mi corazón
Ya que este no es mi mundo ni mi hogar
Y empiezo a extrañarlo
Soy la Reina del Mal
Y una Diosa del Caos
Que deja terror a donde voy
En las calabazas aparecieron los rostros de Halloween, brillando con fuerza, como mirando a su princesa en su recital, sin que Sakura lo notara, la persona que la espiaba se acerco un poco más, ocultándose detrás de la tumbas y estatuas. Sakura no prestaba atención a nada, solo dejaba ir su dolor y tristeza.
Para el Japón represento a Lucifer
Y hasta en Asia y en Europa
Me han conocido por mis maldades
Y como ya no soy Humana
Me puedo arrancar la cabeza
Y a Hamlet interpretar.
Sus ojos se abrieron al ver como se arrancaba la cabeza y seguía cantando para luego colocársela y poner una cara de maldad.
No hay ser vivo o muerto
Que pueda gritar como yo
Cuando se ahogan entre mis sombras
¿Pero quien de este mundo podría entender
Que Sakura Kinomoto con sus sonrisas de Ángel y Demonio
Ya no quiere seguir aquí?
Si solo pudieran entender
Que me iría si pudiera hacerlo
Vio como el rostro de Sakura cambio de nuevo a la tristeza, lanzado la pregunta al aire pero se escondió cuando ella miro hacia donde estaba el. Pero la saco justo a tiempo para ver como la colina enrollada, se desenrollaba para dejar que Sakura bajara y siguiera hacia delante.
Hay un vació en mi corazón
Que pide a gritos por mi hogar
La Fama y la Gloria viene y se queda
Pero eso no llenara el vació de mi lagrimas
Sakura se interno en el bosque abrazándose, seguida de su sombra. Poco a Poco las tumbas y la colina desaparecieron, dejando todo normal como era antes, menos las calabazas que seguían sonriendo y mostrando el fuego dentro de ellas. Se levanto para seguirla.
Sakura siguió caminando a paso lento, sin notar la presencia que la seguía, Bankai tampoco prestaba atención, le preocupaba mucho su ama, ambas no notaron cuando llegaron a los 7 árboles de las festividades, levanto sus ojos y sonrió al ver frente a ella la de Halloween, se acerco despacio, estirando su brazo para tocar la manivela que era la nariz de la puerta en forma de calabaza, cuando lo escucho –Sakura— la joven Hechicera se volteo de una, sus ojos se abrieron por la sorpresa, detrás de ella estaba Remus Lupin.
Si, sigo vivo. Tarde mas con este capitulo por muchos factores, el primero y principal es que el 18 de septiembre comencé mi semestre de Diseño Gráfico (me siento fuera de lugar, todos dibujan menos yo ..) y pues, también la inspiración no llegaba y algunas veces, no tenía ganas.
Pero aquí esta el capitulo 6, tendrán que esperar por los próximos, talvez en navidad pueda escribir mas o en los días que tenga libre, pronto se acerca Halloween y espero que se estén comportando mal para que Jack los visite y les de un susto de muerte. Hasta el próximo capitulo.
