Capitulo 12

Batalla en el Castillo

El otro Rostro del Dragón

La Pesadilla Comienza

En una sala oscura, doce ancianos se miraban entre ellos, sin realmente verse, perdidos en sus pensamientos, el más importante y líder de ellos hablo –La joven ha sido descubierta— todos asintieron –Les dije que sería mala idea enviarla— dijo otro –Ella es poderosa, era perfecta para la misión— la defendió otro –Es el pensamiento de esos magos— dijo otro –Aun así con la información que nos pudo mandar. Vemos que los magos de Occidente solo nos quieren usar en la guerra que ellos mismos provocaron— dijo otro –Yo digo que la traigamos y nos hable más de lo que dicen estos documentos— demando uno –No lo haremos, ella esta ocupada en algo muy serio, cuando todo se calme la llamaremos. Ya no hay nada de que hablar— dijo el líder, con lo que todos desaparecieron menos el.

Un leve suspiro escapo de sus labios –Pobre niña, vivir entre dos mundos y haber tratado de que dos culturas pudieran estar juntas. No debimos pedirle algo tan fuerte sin que ella resolviera sus asuntos primero, espero que perdones a estos ancianos pequeña— susurro a la nada para luego desaparecer.

Sakura caminaba de un lado a otro sosteniendo un fragmento de un cristal –¿Y dices que esto estaba en el laboratorio del Dr. Finkelstein pero el nunca había tenido algo como esto?— pregunto Sakura a Jack. Hacía poco habían regresado de su viaje al otro Halloween Town y le habían contado todo lo que paso en la madrugada –Exacto, estos cristales fueron la causa de que el pudiera llegar al mundo humano— dijo Jack, todos estaba preocupados, ahora sabían que Sakura tenía otro medio de ir a Halloween Town y sin saberlo –Bien, debemos aumentar las defensas de la ciudad y de todos los demás pueblos de Halloween. Presiento que esto se volverá una guerra— dijo Kage levantándose –Si quieres llamo a alguien para que nos ayude— dijo Fenrir –Sería muy bueno Fen— dijo Sakura.

Así la loba regreso a su mundo, Los Jueces con Jack discutían la defensa de la ciudad, Angeles ayudaba aportando ideas, muchas de ellas buenas, Skarlen se acerco a Kage para abrazarlo, aunque el Dragón sostuvo sus manos –Lo siento Ska, necesito pensar en algo y solo— dijo para luego darle un beso y salir de la Casa de Jack. Sakura vio algo extraño en el Dragón y sin que nadie lo notara desapareció.

Kage caminaba una vez más hacia Spiral Hill, sentándose en el borde dejando que sus pensamientos volaran, aunque muchos de estos solo eran de sus tiempos como General del Ejercito del Rey Calabaza –Entonces si los pudo crear ¿Cuál es tu siguiente movida Sakura?— pregunto a la nada –Saber en que piensas— se levanto con rapidez para atacar, pero se tranquilizo al ver a la joven de ojos verdes –Me asustaste, pensé que era ella— dijo Kage para sentarse de nuevo.

Sakura se sentó a su lado –Sabes más de lo que aparentas Kage ¿Qué son estos cristales?— pregunto Sakura –Cristales transportadores, hace tiempo ella le propuso eso al Rey Calabaza. Así sería más fácil llegar al mundo humano y hacer con mayor rapidez las cacerías, aunque nunca los pudo crear pero ahora veo que si lo logro— dijo el Dragón mirando a la nada –La conoces muy bien— dijo Sakura –Por algo fui un espía entre las tropas del Rey— Sakura miro el rostro de Kage –Hay algo que me ocultas, que ocultas a todos ¿Por qué te escondes Kage?— pregunto con suavidad Sakura

El Dragón apretó su mandíbula –No escondo nada— dijo aunque se notaba que era una mentira –Te lastimas a ti mismo y lastimaras a tus amigos y a las personas que amas, por favor Kage— pidió Sakura –Dime ¿Sientes tristeza por los que mataste?— pregunto Kage, Sakura pestañeo extrañada aunque pensó que se refería a los Mortífagos que mataron –No, hicimos eso para defender a las personas, para que no atacaran a nadie más en el futuro, no siento tristeza por sus almas ni culpa de que yo fuera la causante de su muerte. Solo me preocupe al pensar que mi padre me odiaría al saberlo pero el me acepto, aun sabiendo que mate a gente por eso tratare ahora de no matar si no tengo otra opción— dijo con seriedad la joven. Kage sonrió con tristeza –Te envidio y te odio a la vez por tener un padre así— los ojos de Sakura se abrieron al escuchar eso –Déjame solo por favor— pidió.

Sakura se levanto despacio, mirando con tristeza al joven Dragón para luego alejarse. Una gota de sangre cayo al suelo seguida por otras más, por el rostro de Kage caían lagrimas de sangre mientras apretaba sus dientes –Los odios— al decir esto sus sombras aparecieron, tratando de calmar al Dragón.

Una sonrisa maligna surcaba por el rostro de la joven de ojos rojos, miraba con cuidado su gran idea en construcción, diversas criaturas amorfas y extrañas trabajan con rapidez en lo que parecía ser la construcción de algo grande. Sus planes salían con precisión, pronto podría dar el siguiente paso y mostrar sus verdaderas intensiones –Solo falta una cosa y no solo podré vengarme de esa maldita, en el proceso podré llevarme algunas vidas— susurro con maldad –Ahora que planeas mocosa— Sakura volteo su rostro para mirar como Oogie Boogie se acercaba –No es de tu incumbencia saco de pus. Si quieres saber que haré espera como el tonto de Voldy ¿O prefieres saber para luego morir?— pregunto con maldad y con una sonrisa sádica la joven de ojos rojos –Paso, pero recuerda nuestro acuerda mocosa o sino la que morirás serás tu— dijo en enojo Oogie para luego alejarse.

Sakura sonrió –Ya veremos quien muere Oogie, ya veremos ¡¡Muévanse más rápido engendros!!— grito molesta para luego lanzar uno de sus hechizos contra una de las criaturas haciendo que esta chillara de dolor.

Kage abrió sus parpados, el cielo estaba nublado aunque por los pocos segundos que lograba ver el sol, podía saber que era medio día, aunque sentía algo extraño sentía que su cabeza estaba en algo suave y calido, alguien acariciaba sus cuernos. Dirigió su mirada para encontrase el rostro de Skarlen, su cabeza estaba en sus piernas, un leve sonrojo cubrió sus mejillas haciendo que una gran sonrisa cruzara por los labios de la loba –Siempre te sonrojas cuando estamos así— dijo con deleite –Es que eres calidad— susurro Kage.

Las nubes se movían con lentitud dejando de vez en cuando que un rayo de luz pasara entre ellas –Hace tiempo que no actuabas así— susurro la loba –Si, al principio cuando te acercabas a mí me alejaba un poco— dijo el Dragón con una sonrisa –Podías acabar con un ejercito de esqueletos tu solo pero conmigo, eras tan indefenso como un gatito recién nacido. Me gusta tener ese control sobre ti— dijo con una gran sonrisa acercándose al rostro del Dragón –Eres una pervertida y eso es lo que mas me agrada de ti— dijo Kage para luego besarla.

Estuvieron por un rato así besando hasta que los dos se separaron para poder respirar, Skarlen sonreía lamiéndose los labios mientras que Kage respiraba tratando de recuperar el aliento y de que su rostro no estuviera tan rojo –Me puedes decir que te paso hace unas horas— pidió la loba –¿Cuanto tiempo e dormido?— pregunto Kage desviando la pregunta –No tratas de escapar, puede que te haya resultado algunas veces pero hoy no Dragón— dijo Skarlen acostándose sobre Kage.

Un leve viento soplo agitando el pelaje de la loba, el sonrojo de Kage había desapareció mirando directo a los ojos de la loba –Es algo que aun no estoy listo para decirte. Por favor dame tiempo— pidió Kage. Skarlen coloco sus manos a cada lado de la cabeza del Dragón, acerco su rostro rozando su nariz con la de el –De acuerdo, pero solo esta vez para la próxima me lo dirás quieras o no— para después darle un dulce beso.

Kage abrazo a la loba, el sabía que ella jamás la obligaría a hablar pero ahora tendría que decírselo antes de lo que el esperaba, en esos las palabras de Sakura regresaron a su mente con fuerza "Es verdad, la lastimare si no le digo. Solo debo saber cuando es el momento adecuado" pensó, ahora solo se dejo llevar por las caricias de su loba y más al sentir que la cola de ella le rozaba una parte de su cuerpo haciendo que sonriera entre los besos.

Dumbledore miraba algún punto en el Gran Comedor sin realmente ver nada. Su mente analizaba los sucesos de la madrugada, el tal Rey Calabaza no era como el esperaba, más bien era un ser con sentimientos amables mezclados con la locura del terror, aun así algo le hacía desconfiar de el y más al ver la pelea entre el y ese extraño ser en silla de ruedas.

Harry estaba igual que el anciano Director aunque el no lo sabía, las tres imágenes de un mismo ser pasaban danzando dentro de su cabeza, la imagen de un Espantapájaros danzando con el fuego alrededor de el, la figura bizarra de un Santa Claus delgado y de rostro esquelético para finalizar con un esqueleto de sonrisa amable en un traje elegante y a la vez con un aire de terror cubriéndolo.

Por alguna razón desconocida para el, le llamaba mucha la atención saber más de el, del Rey Calabaza Jack. Miro a sus amigos, Ron comía con normalidad, algo raro en el porque devoraba como si no hubiera un mañana, Hermione jugaba con su comida algo realmente extraño en ella, además no tenía ningún libro abierto entre sus manos. Miro frente suyo esperando ver de nuevo los ojos esmeralda de esa muchacha, pero frente a el estaba Ginny que le sonrió con amabilidad, trato de devolverle la misma sonrisa pero no pudo. Estaba perturbado ya que su corazón le gritaba que buscara al Rey del Halloween ¿Pero por qué? "Para ver a Sirius y a Remus" se respondió el mismo.

Sin dudarlo se levanto de la mesa de Gryffindor, ganando la mirada de sus amigos aunque este no les presto atención, sabía de un lugar que talvez le diera algunas respuestas a las preguntas que se formaban en su cabeza.

Dumbledore siguió con sus ojos a Harry hasta salir por las puertas del comedor preguntándose a donde iría, un temor recorrió su espinal dorsal, temiendo por un momento que el también caería en las oscuras garras de la joven Kinomoto, pero desecho esa idea, el muchacho debía tenerle un odio a la joven japonesa por haberle robado el descanso a su padrino y ahora atrayendo a su antiguo alumno a ese extraño mundo que aun no conocía.

Harry entro en la vacía biblioteca, buscando entre los estantes algún libro que le ayudara en su búsqueda de respuestas, un delgado libro de color naranja llamo su atención, el color estaba gastado por el tiempo pero aun se apreciaba el color. No poseía titulo alguno, aun así lo abrió en cualquier pagina, grande fue su sorpresa al ver la imagen en blanco y negro de ese mismo Espantapájaros danzando entre las llamas de una hoguera. Con cuidado empezó a leer en voz baja las amarillentas páginas del pergamino –Considerado por muchos como un mito, el Rey Calabaza conocido en otras partes como Pumpkin King, Fantasma Re, el Rey del Mal y con otros nombres. Lo describen como un gran y delgado espantapájaros con cabeza de calabaza, aunque pocos afirman que esa no es su forma verdadera sino la de un extraño esqueleto con un traje negro— cambio la pagina para ver otro dibujo de el solo que no se parecía mucho realmente.

Este era de mirada tenebrosa y con dientes afilados, largas garras filosas llenas de sangre –Pocos aseguran que se llama Jack, algunos magos piensan que ese nombre se le puso al relacionarlo con una antigua leyenda de los muggles referente a la creación de las linternas de calabaza Jack-o-lantern. Misma que usamos nosotros aunque no hay un documento que afirme la leyenda de estas cabezas de calabaza. Aunque una sola persona afirmaba haber visitado el mundo de este ser y defendiéndolo de la mala imagen que los magos le daban. Describía al tal Jack como un ser único, al estar cerca de el se podía sentir una gran alegría y las ganas de las travesuras que solo los niños poseían. También aseguraba haber recorrido parte de su ciudad ya que era un mundo ajeno al nuestro. Todo esto solo logro que consideraran al Mago Clow Reed como un loco en la sociedad mágica— al leer esto recordó como Sakura se puso al mencionar a ese Mago "¿Qué tiene que ver Clow Reed con Sakura?" pensó cerrando el libro y llevándoselo.

Sakura esta en su casa acostada en su cama, acariciaba a Mizu la cual dormía apoyando su cabeza en el estomago de su madre, Gogyuo miraba a su madre con preocupación, Yami estaba sentado al borde de la cama meciendo sus pies –Entonces la situación se esta poniendo peligrosa— dijo Kero que estaba sentado en el escritorio de la joven –Si, nunca pensamos que esto se complicara tanto— dijo Sakura –Lo mejor es que te prepares bien Sakurita, si esa otra yo es tan poderosa como tu necesitaras todo lo que tengas a la mano para poder vencerla— dijo Kero volando hasta ella –No la venceré Kero, la matare y la devolveré del infierno que nunca debió dejar— dijo con seriedad Sakura.

Ante estas palabras Kero bajo la cabeza, la Sakura que el conocía jamás diría algo así, ella nunca hubiera recudido a matar a alguien –Escucha Kero, se que lo que digo esta mal, pero ya esta muerta solo regreso a este mundo para matarme a mi y a mis amigos. Debemos detenerla y la única forma de hacerlo es matarla— dijo Sakura levantándose de la cama, Mizu bajo al suelo con un simple salto para mirar a su madre –¿Para eso es ese frasco con agua?— pregunto Kero

Sakura agarro el frasco que les dio Laura, parecía solo un simple liquido, incluso lo había abierto para olerlo pero no poseía algún olor –Se que no parece la gran cosa, pero no los dio un ángel. Debe ser efectivo contra ella— Yami volteo su cabeza para mirarla –Dudo que sirva— dijo con seriedad –Yo también pero hasta ahora es lo mejor que tenemos— dijo Sakura.

Kero voló hasta sentarse en el hombro de Sakura, la joven acaricio con cariño al pequeño Guardián en la cabeza. Ambos perdidos en sus pensamientos propios, buscando algo que solo ellos sabían.

Harry examinaba varios libros referentes a antiguos Magos escribiendo todo dato posible de Clow Reed, había poca información de el la mayoría lo clasificaban como un Mago Oscuro, aunque apartaba esa información y encontraba poca sobre lo que había hecho en su vida.

Pocos creían que Clow era un Mago Oscuro, más bien lo alababan como el Mago más grande de todos por haber logrado combinar la Magia de Occidente con la de Oriente, este dato intereso mucho a Harry el cual logro averiguar que su madre era de Oriente y su padre de Occidente. También supo que los últimos años de su vida los paso en Japón en donde supuestamente creo algo muy poderoso.

Leyó que los magos occidentales trataron de apoderarse de ese poder, pero la familia de Clow por parte de su Madre trataron de obtenerlo primero, pero ninguno logro encontrarlo, simplemente había desapareció. Muchos años después se supo que ese poder era un juego de Cards, cada una controlaba algo, incluso se pensaba que había 4 que controlaba cada elemento de la naturaleza –Dios, este Mago Clow si era poderoso— allí la mente de Harry recordó a la falsa Princesa de las Calabazas mostrando varias Cards –Entonces eso quiere decir que Sakura encontró las Cards. Ella pudo usarlas contra mi si estaba unida a Voldemort o en sus bromas, pero nunca lo hizo— razono el joven de ojos verdes.

En el despacho de Dumbledore, un tema muy similar se hablaba –Entonces supones Albus que Kinomoto logro crear sus propias Cards— dijo McGonagall –No lo supongo, lo creo, recuerde que ella usando esa sombra mostró esas Cards y ella dijo que no eran tan poderosas como las originales. Eso me hace creer que ella las creo, lo único que podemos hacer es tratar de localizar el dueño de las verdaderas Clow Cards y pedirle que nos ayude— dijo Dumbledore. Todos los Miembros de la Orden del Fénix se miraban entre ellos –Pero Albus ¿Y que tal si el dueño es Sakura?— pregunto Sprout –Si es así, nos será más difícil eliminarla— dijo el anciano con la mirada fría.

Harry cerro los libros y lanzo los pergaminos al fuego, si alguien los viera en especial Hermione pensarían que el esta uniéndose a los magos oscuros –Últimamente la forma de Hermione esta cambiando. Como deseo que estés aquí Sirius para ayudarme— dijo Harry con tristeza –Pues aquí estoy pequeño— el joven mago se volteo para ver sentado en el sillón a un gran perro con una sonrisa en su rostro.

Harry abrió sus ojos, aunque un fuerte dolor de cabeza llego, las imágenes de ese extraño perro en la torre de astronomía llegaron a su mente, para luego ver a Sakura –Sirius ¿Por qué tienes esa apariencia?— pregunto Harry –Es una larga historia Harry pero escúchame porque si permanezco más tiempo aquí, seguro colgaran mi piel como un trofeo— dijo Sirius levantándose para colocarse frente a Harry, se arrodillo para verlo directamente a los ojos –Sakura nunca se unió ni se unirá a Voldemort, ella es una gran hechicera solamente que Albus esta ciego como todo el mundo mágico de Occidente. Harry si quieres saber la verdad solo métete en el bosque prohibido y busca lo que unos pocos busca con el corazón— Harry parpadeo –Pero Sirius, el bosque esta lleno de peligros— dijo –Eso no importa Harry porque nada te hará daño, confía en mi. Ahora debo irme antes de que…— pero no pudo terminar de hablar cuando un leve temblor se sintió –Bien, parece que Snivellus encontró el regalo de navidad adelantado que le di. Cuídate Harry— se despidió Sirius saliendo con gran velocidad por el retrato que cuidaba la entrada a la torre de Gryffindor.

Harry sonrió, esa noche haría una de sus escapadas nocturnas –Hace tiempo que no tengo una— dijo con una sonrisa y subió las esclareas hasta las habitaciones de 6to año para buscar su vieja capa invisible.

La noche estaba avanzada, pero para Harry Potter eso no era una razón para irse a dormir y menos al saber que podría ver a su padrino, aunque aun le dejaba ese detalle de meterse al bosque. No tenía buenos recuerdos de las veces que se había adentrado al oscuro bosque, pero por su padrino el entraría, incluso en el mismo infierno.

Pudo evitar con facilidad a los Prefectos y a los Profesores que hacían su guardia y salir del castillo con facilidad, cruzo con paso veloz los terrenos del castillo hasta meterse en el bosque. Una vez dentro se quito la capa y la guardo en un pequeño bolso que se trajo, saco su varita y con un simple lumos empezó a caminar a paso lento, tratando de escuchar todo sonido posible.

A cada paso que daba, varios árboles estaban muertos, al igual que la vegetación que reinaban en el bosque, pronto todo sonido extraño desapareció como temiendo entrar en esa parte del bosque. Con la débil luz que su varita creaba logro ver un claro rodeado por 7 grandes árboles, una vez dentro pudo ver que cada árbol poseía una especie de puerta con forma de algo –¿Sobre esto se refería Sirius? ¿Pero qué es exactamente esto?— se pregunto el joven mago aunque sus ojos cayeron sobre una de las puertas.

La gran sonrisa tenebrosa y la mirada perversa de una Calabaza de Halloween estaba a su derecha, sin romper el contacto visual se puso frente a esta, con paso seguro se acerco hasta tocar la manilla en forma de triangulo. La giro con cuidado y la puerta se abrió por si sola, una gran oscuridad se hacía presente ante sus verdes ojos. Dudando un momento puso un pie dentro, sintiendo que si existía un piso firme entro aunque al dar el primer paso cayo en un vacío oscuro. La puerta del Halloween se cerró con lentitud, disfrutando todo.

Harry abrió sus ojos, estaba acostado en el suelo en el centro del claro, se levanto con rapidez para ir una vez más hacía la puerta del Halloween aunque por mas que lo intentara esta no se abría. Rindiéndose por abrirla se alejo por el mismo camino por el cual vino "No lo entiendo, pensé que Sirius quería que fuera a verlo ¿Por qué entonces no paso nada?" pensó con tristeza el joven mago, sin notar que el bosque era diferente.

Cuando la mente de Harry dejo de divagar por fin noto el brusco cambió en el ambiente, los árboles retorcidos y deformes lo rodeaban, la noche oscura no dejaba ver nada a su alrededor, aun usando el hechizo lumos no lograba ver nada mas allá de su nariz. Después de varios minutos que para el fueron horas logro salir de ese bosque, ante el una extraña colina en espiral se posaba frente a el, debajo de esta un gran y extenso campo de calabaza, por detrás separada por un muro un extraño cementerio.

Harry parpadeo extrañado y asombrado –Entonces…si logre llegar aquí ¿Esto es Halloween Town?— se pregunto –No pequeño, estas en los limites del bosque, frente a ti el Campo de Calabazas y el Cementerio. Halloween Town esta pasándolos— le respondió una voz. Harry ladeo su cabeza, a su derecha estaba una vieja bruja de piel verdosa y larga nariz –¿Quien… es usted?— pregunto Harry algo asustado –Oh una simple bruja recolectando hongos venenosos para sus pociones ¿Eres amigo de Sakura?— pregunto la bruja mirando fijamente a Harry –Mas o menos pero estoy buscando a mi padrino, se llama Sirius— dijo Harry retrocediendo un poco, con la varita detrás de su espalda –Oh entonces tu eres Harry, Sirius me contó de ti. Bien solo debes seguir derecho y después seguir el camino del Cementerio y llegaras rápido a Halloween Town. Salúdame a Sirius de mi parte y dile que aun me debe por esas pociones que le vendí— dijo la bruja adentrándose un poco más en el bosque.

Harry pestañeo pero no se quedo allí por si la bruja volvía, aunque le hizo caso y siguió el camino que le indico. Cada calabaza que miraba era diferente en tamaño y rostro, parecía que crecían ya con uno aunque algunos no tenían rostro, algunos brillaban en la oscuridad de la noche haciendo que un escalofrió recorriera su espinal dorsal. Pronto paso el muro y entro en el cementerio, con pequeñas colinas y camino irregular siguió andando, las deformes estatuas mostraban gritos de terror, las lapidas golpeadas por el tiempo y las extrañas esculturas de animales y demonios, Era un lugar horripilante. Con paso apresurado cruzo ese lugar hasta llegar a al gran portón abierto y allí lo vio. Los edificios torcidos y con formas del Halloween se alzaba frente a el, rodeadas por un oscuro muro.

Pronto llego a la gran reja la cual se elevaba dándole el paso, Harry camino con cuidado aunque no podía dejar de ver todo a su alrededor, un leve brillo verde lo distrajo pero tan rápido como lo vio desapareció, se acerco a la fuente de la gárgola el agua verdosa parecía brillar por su cuenta. Miro el agua y vio su reflejo, el cual le devolvía una sonrisa espeluznante, trato de alejarse pero del agua salieron dos brazos atrapándolo por el cuello para luego jalarlo adentro de la fuente.

Podía sentir el agua entrar en sus pulmones y el poco aire escapar de su ser, su reflejo mostraba unos ojos verdes completo y unos afilados colmillos, sus ropas desgarradas y sangrientas, trato de luchar pero no pudo solo dejo que la muerte llegara. Abrió sus ojos, aun respiraba lo que le indicaba que seguía vivo, una serpiente negra lo envolvía solo que esta serpiente tenía la cabeza de Sakura pero totalmente oscura –Hola Harry— el joven desvió su mirada para encontrarse con los ojos verdes de Sakura. La joven usaba una franela de manga larga de franjas verticales de negro y naranja, unos shorts cortos negros, en su cintura colgaba un muñeco pequeño de una calabaza de Halloween, usaba unas botas pequeñas de tacón corto y unas medias naranjas.

Harry trago un poco de saliva –Hola Sakura— saludo, la joven hechicera se arrodillo cerca del joven –Te preguntare ¿Cómo llegaste?— pregunto con voz fría –Sirius me indico como llegar— respondió Harry. Sakura frunció su seño –Déjalo libre Bankai— susurro Sakura ganándose la mirada asombrada de su sombra y sin mas remedio lo dejo libre. Harry se levanto con cuidado de no hacer movimientos bruscos para no ser atacado por la joven de ojos verdes –Y no intentes nada, tengo tu varita— dijo Sakura dando media vuelta y empezando a caminar, Harry se reviso los bolsillos dándose cuenta de que era verdad. Bankai lo empujo con fuerza indicándole que caminara y sin otra opción siguió a Sakura.

Caminaron por poco tiempo ya que llegaron a una extraña casa, todas las casas eran extrañas para Harry, Sakura toco levemente la puerta y en seguida le abrió un hombre lobo que usaba una camisa amarilla a cuadros –Buenas noches, lamento interrumpirte tan tarde pero ¿Esta Sirius?— pregunto educadamente Sakura –Oh si espera un momento— respondió con voz gruesa y con una sonrisa el hombre lobo. En pocos minutos apareció el hombre perro –Hola Sakura que te trae por…— pero no termino de hablar porque había visto a Harry, Sirius sonrió y abrazo a su ahijado –¡¡Harry!! ¡¡Que alegría que me hayas creído y venido aquí!!— dijo con gran alegría Sirius. Harry devolvio el abrazo y sonreía –Bien veo que es verdad aunque Sirius eso fue muy arriesgado. Dumbledore puede ver los recuerdos de Harry y podrá saber como llegar aquí— dijo enojada Sakura –Lo siento Sakura pero Harry debe saber todo o creería en las palabras de Albus— dijo Sirius –Bien lo hecho, hecho esta. Ahora vamos a casa de Jack y hablemos con todo para que Harry vea lo que pasa antes de que amanezca, si no lo ven en Hogwarts seguro me culparan a mi— dijo Sakura empezando una vez mas caminar, rumbo a la casa de Jack seguida de Sirius, Harry y Bankai.

Faltaba menos de una hora para el amanecer, todos estaban reunidos en la casa de Jack, mas específicamente en la sala. Harry razonaba todo lo contado por ellos, la llegada de Sakura a Halloween Town, el ataque de Oogie Boogie, el Otro Halloween Town, el Jack Maligno y la creación de la Card Nigthmare, la batalla por vivir –¿Entonces tienes a esa cosa desde hace un año y no dos como le dijiste a Dumbledore?— pregunto Harry –Si, si le daba la fecha verdadera sospecharía de que era la Princesa pero eso ya no importa. El caso Harry que la situación se pone muy mal, si Sakura se apodera de esta Card estaremos perdidos— dijo con seriedad y con miedo Sakura –Bueno Harry ¿Qué decides?— pregunto Remus que había ido de inmediato cuando Angeles le aviso –Les creo a todos y les ayudare— respondió Harry con una sonrisa –¡Ese es mi pequeño!— dijo Sirius abrazando con fuerza al joven mago –Pues si se unirá y vendrá tendremos que darle una vestimenta más adecuada— dijo Jack –Si, podemos pedirle a Rally que te haga un traje que puedas usar— dijo Sakura con una gran sonrisa. Harry sonrió aunque todos se concentraron en un punto de la sala cuando el antiguo espejo de Oesed. Fenrir por fin había regresado –Hola aquí les traigo al mejor guerrero de todo Halloween Town, el único y guapo, Antares— al decir esto apareció un hombre de piel bronceada, de cabello marrón oscuro y largo hasta un poco debajo del cuello, una mirada de seductor con una dentadura blanca, desde la cintura hasta abajo usaba unos pantalones rojos oscuros. Parecía un hombre normal sino fuera por la cola dorada de escorpión que tenía –Vaya que tardaste Fen y debí imaginar que traerías al arácnido. Dime ¿Te tardaste porque no lo encontrabas o por otra cosa?— pregunto Kage con una sonrisa –Por lo segundo— respondió sin pena Fenrir.

Antares se acerco a Kage, este se levanto. Ambos se quedaron mirando fijamente hasta estrechar sus manos –Tiempo sin verte Rey Escorpión de Egipto— dijo con una sonrisa el Dragón –Igualmente Dragón Kageryu— respondió de la misma forma Antares ante que los dos empezaran a reírse y abrazarse y darse palmadas en la espalda. Los que no conocían bien el otro Halloween Town como Sakura pestañearon –les presento al que no lo conocen, es el Antares, fue uno de los mejores guerreros que tuvimos cuando luchábamos contra el Rey Calabaza, el es el futuro heredo de un imperio en Egipto— explico Kage –Es un placer en conocer a la Princesa de las Calabazas, Fenrir me a hablado mucho de ti— saludo Antares tomando la mano de Sakura y besándola, haciendo que un sonrojo adornara las mejillas de la joven de ojos verdes.

Después de una pequeña conversación todos decidieron acompañar a Harry hasta el límite del bosque prohibido, todos cruzaron la Puerta del Halloween dejando asombrado a Antares –Vaya entonces los cementerios no son la única forma de llegar además es más rápido— comento. Cuando Sakura toco el suelo del mundo humano un escalofrío recorrió todo su cuerpo –Ella…esta aquí— dijo con miedo, el pelaje de Fenrir, Skarlen y Angeles se erizaron, Kage apretaba sus puños, la mirada de los Jueces se volvieron frías, Jack frunció su seño y un ahora de fuego lo cubrió. Remus y Sirius se vieron entre si y asintieron. Harry no entendía nada pero Bankai apareció a su lado –Toma, si nos ayudaras no podrás sin esto pero estaré cerca de ti vigilándote— dijo con frialdad la sombra volviendo al suelo pero haciéndose pasar por la sombra de Harry.

Todos empezaron a correr hacía al castillo, en pocos minutos pudieron verlo y la batalla que comenzaba, varios Mortífagos atacaban el colegio, los profesores lograban mantenerlos a raya pero parecía que pronto caerían –Bien todos saben que hacer—dijo Sakura sacando su llave y transformándola en un látigo –¿Nueva arma?— pregunto Fenrir –Decidí no matar si no era necesario, pero ustedes pueden hacerlo— dijo Sakura –Ok— dijo Fenrir haciendo crujir sus nudillos –Tengan cuidado con los profesores, ellos nos atacaran sin dudarlo—dijo Sakura lanzándose a la batalla seguida por los demás.

Mcgonagall estaba rodeada por un grupo de 5 Mortígafos, preparándose para lo peor uno de los Mortífagos grito y cayo al suelo, la carne de su espalda esta abierta como si algún arma filosa lo hubiera rebanado, la columna y las costillas se lograban ver con claridad –El siguiente— dijo Fenrir con una sonrisa y en segundos se abalanzo sobre otro. En un minuto los 5 Mortígafos estaba muertos, la profesora estaba con los ojos abierto y con las nauseas en la garganta –La próxima vez, tendrá que cuidarse sola, yo no estaré para ayudarla— dijo para después alejarse hacía otro grupo de Mortífagos.

Dumbledore observaba que algunas criaturas junto con Sakura eliminaban con rapidez a los Mortífagos, solo que ella y el Rey Calabaza no mataban a los Mortífagos como lo hacían los otros, Ojo Loco apuntaba su varita hacía Sakura –Espera Moody, dejemos que se acaben entre ellos y sino, estarán cansados después de la pelea— dijo Dumbledore.

Sakura lograba derrotar a sus atacantes sin tener que matarlos, aplicando una pequeña descarga con el látigo lograba aturdirlos, por un segundo se detuvo, abriendo sus alas se elevo al cielo, en un segundo una columna de fuego apareció matando a los Mortífagos que estaban allí. Todos se voltearon para ver como del fuego salía Sakura –Bien, lo evitaste. Así no me aburriré tanto— dijo con maldad sacando su llave y transformándola en una Zanbatou, los colores negros y rojos resaltaban en toda la hoja, era de un solo filo, en la otra parte la hoja tenía forma de un ala de demonio. Sakura frunció su seño, su látigo brillo y también se transformo en una Zanbatou, solo que la suya tenía los colores naranja y plateados con negro. Ambas jóvenes se miraron por unos segundos hasta que se lanzaron al ataque.

Las grandes espadas chocaban a gran velocidad, por su tamaño cualquiera pensaría que eran extremadamente pesadas, pero ellas dos las manejaban con gran habilidad y velocidad como si fueran dos espadas normales. Las chispas volaban de un lado para otro hasta que las dos armas chocaron, cada una trataba que la otra cediera, Sakura apretaba sus dientes mientras que su otra yo sonreía con locura.

De un movimiento las dos saltaron hacía atrás ganando terreno, ambas respiraban agitadamente aunque la joven de ojos rojos lo hacía con una sonrisa de locura –Peleas bien con un arma que nunca has usado, te cuesta mucho manejarla ya que usas más armas livianas como tu Guadaña— dijo con malicia. Sakura sabía que tenía razón, esta arma le costaba usarla pero su Guadaña no aguantaría un ataque contra esa arma, pero si ella podía usarla ella también.

Una vez más las dos se lanzaron al ataque con más ferocidad, las dos Zanbatou chocaban con más fuerza y las chispas saltaban a cada segundo, hasta que paso. Una de las Zanbatou voló por lo aires hasta caer y quedarse enterrada en el suelo, Sakura tenía sus ojos abiertos del miedo, Sakura puso su Zanbatou sobre su hombro, su sonrisa maniática crecía –Bien Sakurita, tu hora llego al fin, nos veremos en el infierno— dijo preparándose para el golpe final. Sakura estaba paralizada por el miedo, Bankai se desplazaba con gran velocidad por el suelo pero parecía que no llegaría a tiempo. Todo ocurrio de forma lento para Sakura, la gran Zanbatou cayendo directamente sobre ella, la sonrisa de su otra yo creciendo, cerró sus ojos esperando el golpe, nada paso.

Abrió sus ojos, vio asombrada que Kage había detenido el golpe con sus manos, el dragón apretaba su mandíbula tratando de detener el ataque de Sakura, esta mostraba un rostro lleno de furia aunque después cambió a uno de maldad –Así que te gusta ser el héroe Kage. Como siempre, bien señor héroe es hora de que tengas tu final dramático— susurro. Kage no prestaba atención a las palabras de la joven de ojos rojos, solo se concentraba en detener el ataque. Hasta que dejo de sentir la presión del arma, levantándola por completo y notando por fin como la mano de la hechicera maligna se lanzaba contra el.

En un segundo la mano atravesó el estomago del Dragón, adentrándose en el, parecía que todo se detuvo para ellos y mas para Kage, un pequeño hilo de sangre corría por su labio hasta el mentón, Sakura frunció su seño, sin delicadeza saco su mano, entre la sangre un objeto redondo se encontraba en la palma de su mano, era una perla negra con pequeños reflejos violetas –Había escuchado que los dragones poseían perlas mágicas, veo que es verdad y la tuya tiene tu esencia mágica ¿Si la destruyo tu morirás no?—pregunto con malicia –No…lo…hagas— dijo sin fuerzas el Dragón tratando de contener la sangre con su mano y estirando la otra tratando de recuperar su perla. Esto solo hizo que la sonrisa de la joven de ojos rojos creciera y en un segundo, apretó la perla. Kage pudo ver como esta se agrietaba hasta estallar, los ojos del Dragón se apagaron y cayó al suelo muerto.

Sakura lloraba, Bankai había salido del suelo asombrada, Fenrir se acerco a Antares negando con la cabeza lo que sus ojos contemplaron, los jueces apretaban sus manos, sus alas estaban extendidas para lanzarse al mas mínimo movimiento de la hechicera oscura, Angeles lloraba con fuerza tapándose el rostro, Skarlen cayo de rodillas al suelo llorando.

Sakura sonreía, uno ya había caído, se acerco hasta Sakura poniéndose a su lado, la joven de ojos verdes estaba inmóvil sin creer lo que sus ojos veían –Ten calma, pronto lo seguirás por el mismo camino— susurro levantando su mano –Kage— susurro Sakura, parecía no notar que su otra yo estaba a su lado pero Bankai si y se lanzo para detenerla, aunque alguien mas lo hizo. Sakura abrió sus ojos enojada, varías sombras salían del suelo atrapándola, están tenía los ojos rojos y filosos colmillos en sus bocas, parecían demonios mezclados con dragones chinos.

Una mirada de furia escapada de sus ojos, aunque estos se movieron para ver el cuerpo de Kage, las marcas doradas de su cuerpo brillaban con fuerza aunque poco a poco un resplandor rojo ocupaba su lugar, el cuerpo sin vida se levanto del suelo, la herida en su estomago se cerro en segundos, los ojos marrones habían desaparecido para ser sustituidos por un rojo como el sangre. Elevando sus brazos al aire dio un grito monstruoso, parecía que todo el lugar temblaba, de su espalda 6 alas de demonio salieron tan negras como la noche infinita.

Del suelo centenares de sombra demoníacas se levantaban con sus armas listas para matar, Kage se volteo mostrando que su rostro estaba desfigurado por la maldad, poco a poco su cuerpo crecía, de sus codos salieron afilados huesos negros, al igual que en sus hombros y rodillas, sus cuernos crecían al igual que sus garras tanto de las manos como de sus pies.

Con otro grito las sombras se lanzaron contra los mortífagos con un grito de guerra, los magos inmóviles por el miedo fueron masacrados en segundos por las sombras, las sombras devoraban con ferocidad y salvajismo los cuerpos, incluso algunos eran devorados vivos, los profesores miraban horrorizados la escena, una de las sombra arranco un gran trozo de piel y se lo tragaba en segundos para seguir devorando.

Sakura estaba asustada, nunca había visto esa forma de Kageryu, era como si fuera otro ser, Kage levanto su brazo derecho para luego bajarlo de un solo golpe, una energía salio directo contra la joven de ojos rojos rebajándola en 4 partes, Sakura estaba asombrada y asustada, tanto así que no noto cuando Bankai la estaba sacando de allí. Sakura se regenero con rapidez pero no con la suficiente para escapar, Kage sostenía su cabeza con fuerza, uno de los ojos rojos mostraba pánico y parecía salirse de su cuenca y eso paso al explotar la cabeza de la joven por la presión ejercida por el dragón. El cuerpo cayo al suelo pero una vez más la hechicera se regeneraba, pero Kage clavo sus garras en la espalda de la joven haciéndola gritar, con su pie aplasto sus piernas y jalo su brazo, la mitad del cuerpo salio volando hasta caer al suelo.

Sakura escupía sangre, desvió su mirada a su derecha, sus ojos se abrieron al máximo y estiro su brazo para recoger algo, Kage se acercaba a paso lento para matar una vez más a la hechicera oscura, pero esta desapareció al igual que sus destruidas piernas y su arma. Kage fijo sus ojos en el grupo, gruñendo se acerco a ellos, algunos estaban listos para pelear, pero Skarlen se lanzo contra el dragón abrazándolo.

Kage se detuvo, sus ojos rojos se fijaron en el cuerpo de la loba, esta levanto su rostro mostrando las lagrimas que corrían por el –Skar…len— gruño el dragón, su voz era gruesa, como salida de algún lado del infierno, poco a poco su cuerpo volvía a la normalidad, las marcas rojas recuperaban su color dorado y los ojos su marrón, una perla se formo frente al rostro de Kage y cuando este fue normal la perla cayo al suelo. Skarlen tuvo que sostener al dragón para que no cayera al suelo. Todos se acercaron a la pareja, Sakura creo una cúpula de sombras para escapar.

Dumbledore estaba asombrado, en los terrenos del colegio solo quedaban los huesos y entrañas de los que alguna vez fueron Mortífagos, ahora más que nunca sabía lo que era el verdadero miedo, había visto al mismísimo demonio.

Sakura apareció en el centro de la habitación de Voldemort, aun dividida y tosiendo sangre, el mago oscuro no se asombro ante lo que vio pero los Mortífagos de su circulo interno se asquearon –Veo que fallaste— dijo con desprecio. La joven sonrió –No Voldy, tu plan fracaso, en cambio yo gane mucho— dijo mostrando un libro negro con cadenas y sellos, en la portada solo estaba el nombre Sakura, pero no las imágenes de dos zorros ni la del ángel negro en la contra portada, el libro brillo con un resplandor rojo y la carcajada mas oscura resonó por todas partes de la mansión. Ahora la verdadera Pesadilla comenzaba.

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Bien es corto lo se pero la inspiración no dio para mas, además a una semana de volver a clases creo que esto es lo mejor que e podido hacer y me gusto como quedo, que importa que sea corto tiene esencia.

Lo de Kage no se lo imaginaban y es el principio de algo más grande y lo del libro pues digamos que si esperaban algo así y los que no pues vendrá el verdadero ser maligno del fic y demostrara más de lo que demostró la primera vez.

Bien es todo por ahora y no esperen pronto actualizaciones, como dije pronto comenzare clases de nuevo y las materias se ven algo fuertes. Nos vemos