Capitulo 14
Capitulo 14
Los Días Felices
Antes de la Muerte
La Batalla de los Reyes
¿Un Final Feliz?
El Dragón Negro se volteo lentamente quedando frente a todos sus amigos, algunos miraban asombrados a Kage, otros sonreían pero sus ojos estaban sobre cierta loba. Skarlen se acerco hasta el quedando frente a frente, Kage abrió su boca para decir algo pero no pudo al recibir un golpe de su compañera el cual lo hizo caer al suelo.
Todos se asombraron al ver esto pero se relajaron cuando Skarlen se arrodillo para abrazar al dragón –Nunca. ¡Nunca me hagas esto de nuevo idiota!— dijo con lagrimas, Kage sonrió y con sus manos quitaba las lagrimas –No lo haré mas lobita, lo prometo— susurro, la loba sonrió y abrazo con fuerza al Dragón.
Laura sonrió al ver a su hermano abrazado a su pareja, pero tan rápido como vino esa sonrisa desapareció, ahora la vida de su hermano cambiaría para siempre y la de muchos otros, solo Jack noto el cambio en el rostro del ángel.
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Movía los dedos de sus manos, por fin era libre de esa prisión, del sello donde estuvo por un año encerrado, sin sentir el sabor de la sangre y deleitarse con los gritos de agonía y dolor de sus victimas, Voldemort miraba con asombro el espantapájaros de ropas negras, un leve sudor recorría su rostro, en todo su cuerpo podía sentir algo que solo una vez experimento al ser atacado por la maldición que lanzo hace 15 años contra el chico Potter, miedo.
Levanto su cabeza, en sus ojos y boca se podía apreciar las llamas que se agitaban con ferocidad dentro de su cabeza de calabaza, el Lord Oscuro no supo si fue una ilusión del fuego o realmente paso, pero ante sus ojos la estática sonrisa de la calabaza se hizo más grande y terrorífica.
Con paso lento y elegante avanzo hasta estar frente del mago, los ojos rojos de el y el fuego se miraron directamente, cada uno examinándose y pero solo uno sentía el miedo recorrer su cuerpo, haciendo que el otro sonriera.
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Todos estaban reunidos en la sala de la casa de Jack, incluso estaban presente los siete Guardianes, Eriol y el Sr. Kinomoto que se les contó lo sucedido. Kage estaba al frente de todos sentado, a su lado estaba Skarlen mirándolo con preocupación, desde que entraron a la casa y esperaron a los demás el dragón se mantuvo callado.
Con un gran suspiro Kage levanto su rostro para fijarlo en los de sus amigos y compañeros –Lo que vieron en esa pelea era algo de lo que trate de escapar hace muchos años, talvez no lo aparento pero tengo alrededor de 2000 años de vida— dijo dejando impactados a todos y mas a la loba de pelaje moreno –Las marcas de mi cuerpo representan lo que soy realmente, aunque trate de negármelo, de esconderlo en lo más profundo de mi ser. Este salio de la oscuridad y finalmente a reclamado su lugar el cual apareció desde mi nacimiento. Yo soy el quinto Dios Dragón— ante esto todos los presentes quedaron asombrados y algunos en shock –No les dije nada porque trate de evitar convertirme en eso, quise tener una vida en donde podía ser amado pero la realidad es que nunca lo seré, nosotros los Dioses estamos condenados a la miseria y a la tristeza, algunos se engañan hasta tal punto que olvidan por completo lo que es amar y creen que aman— dijo mirando a Laura –Espero que me perdonen por mentirles por todo este tiempo. Yo…— pero no pudo terminar de hablar cuando Skarlen se levanto y se fue de la sala para subir al cuarto que ocupaba con Kage.
Sakura busco los ojos de Kage, estos mostraban una gran tristeza y dolor, se levanto con calma y se acerco al Dragón. Este al levantar su cabeza vio los brazos pálidos de la hechicera para rodear su cuerpo, Sakura abrazaba con fuerza a Kage y en segundos se unió Fenrir y Ángeles, los Jueces se acercaron y se pusieron detrás del Dragón, mostrando su apoyo, Antares se coloco al lado de la loba con cadenas y le sonrió al Dragón –Gracias— susurro Kage.
Laura miraba entre feliz y triste a Kage, Jack se levanto y miro al ángel, ella al sentir la mirada del esqueleto se levanto y salio del lugar, seguido de Jack. Cuando estuvieron en el comedor Laura se volteo para mirar al Rey Calabaza –¿Qué deseas preguntarme?— dijo la mujer –¿Tu sabías desde el principio lo de Kage?— pregunto con seriedad –Si, desde que lo conocí. Supe que era un Dios— respondió Laura –¿Hay alguna forma de que pueda liberarse de eso?— pregunto Jack –No lo se— respondió con tristeza el ángel.
En una sala oscura, doce personas miraban al vació y a la vez entre ellos, todos vestían de la misma forma pero con un color diferente, pero uno de ellos llevaba un sombrero que cubría la mitad de su cara de arriba para abajo –Un gran poder se a liberado— dijo uno de los presentes –Ahora todas las piezas están en el tablero— dijo otro, por su voz se notaba que era una mujer de edad avanzada –Las dos piezas mas fuertes están en juego ¿Pero cual de las dos sobrevivirá?— pregunto a la nada otro –No podemos interferir aun— dijo el del sombrero que era el líder de entre los doce –¿Qué haremos con la petición del Ministerio de Magia de Occidente?— pregunto otra de las mujeres –Negarlo, no solo nos piden a alguien que ya estaba allí sin que lo supieran, sino que se atrevieron a atacarla— respondió otro –Con esta acción, nos podemos distanciar del Occidente— las palabras de otra de las mujeres.
Las palabras provocaron susurro entre ellos, ideas y complicaciones salían de sus bocas hasta que el líder se levanto –Su ataque solo demuestran que vive en el pasado, que no aceptan que la magia es magia, solo ven lo que ellos quieren ver y sin estudiar los hechos. El Oriente nunca más ayudara al Occidente, esta dicho— con estas palabras los otros 11 desaparecieron. Se sentó de nuevo y miro el vació –Salgan vivos de esto por favor— susurro para desaparecer.
Kage estaba frente a la puerta de su cuarto y de su compañera, estaba parado allí desde hace varios minutos, el que había enfrentado ejércitos, ser espía de la rebelión y haber luchado incluso contra los mismos Dioses Dragones. No podía cruzar una simple puerta en donde estaba su loba. Eso le dolió en el corazón, sus miedos lo consumían y lo hacían dudar, pero alejo esa sensación y abrió la puerta.
La vio sentada en la cama, dándole la espalda. Su cola se movía con lentitud demostrando su tristeza, cerró la puerta con calma y se acerco hasta la cama, al llegar al borde de esta se detuvo.
Por unos segundos ningún ruido apareció, ni la respiración de ellos se escuchaba –¿Cuándo me lo ibas a decir?— pregunto Skarlen, su voz sonaba apagada –Yo…— no pudo seguir, no tenía respuesta –Acaso sería en el día en que yo notara como envejecía mientras que tu te mantenías joven— dijo con gran dolor.
Kage guardaba silencio –Pensé que entre los dos no habían secretos ¿Qué más me has ocultado? También me mentiste de que yo fui la primera, que yo solo e provocado esas sensaciones en ti— sin que ella lo supieran, esas palabras apuñalaban el corazón del Dragón –¡¡Acaso no me dirás nada!!— grito volteándose mostrando sus ojos llenos de lagrimas y rojos por el llanto pero se callo al sentir el fuerte abrazo de Kage.
El Dragón lloraba con fuerza, apretando el cuerpo de la loba contra el suyo –Perdóname. Debí decírtelo pero tenia miedo, miedo de que si te lo decía te irías. Tu eres la única persona que me hace sentir esto, en mis siglos de vida jamás conocí a alguna hembra que me hiciera experimentar lo que siento solo con tigo con una mirada tuya— Skarlen lloraba pero sonreía con las palabras del Dragón.
Movió sus brazos para colocarlos alrededor del cuello de Kage –Jamás te dejaría, eres muy importante para mi, eres el único que no solo me veía como un cuerpo hermoso, viste mi alma y mi corazón, aceptaste mi forma de ser tan diferente a la tuya. Tú eres la parte que le faltaba a mi alma para estar completa. Te amo Kage— el Dragón no espero más y beso a la loba, ambos de rodillas en la cama abrazándose, en la oscuridad demostraban su amor mientras sus colas se enrollaban entre si.
Sakura miraba el cielo desde el tejado de la casa de Jack, Bankai estaba sentada a su lado –¿En que piensas?— pregunto la sombra –En todo y a la vez en nada— respondió Sakura –Pronto ocurrirá algo, lo puedo sentir— dijo Bankai –Igual yo, creo que debemos aprovechar el tiempo que nos queda. Estar con los seres que amamos— dijo con calma la hechicera cerrando sus ojos, aunque los abrió al instante al sentir los delgados brazos de su sombra rodeando su cintura, apoyando su cabeza en su pecho.
Sakura estaba sombrada, su mente no registraba lo que sucedía –Déjame estar así por lo menos esta noche, aunque le dijiste muchas cosas se que aun lo amas como el te ama a ti, por eso te pido mi ama, mi Sakura. Déjame estar así contigo esta noche— pidió la sombra. Decir que Sakura estaba asombrada era poco, pero ignoro eso y empezó a acariciar el oscuro pelo de Bankai, en su mente venían los momentos compartidos con el, con Shaoran.
En otra parte de la casa, Fenrir afinaba su violín, la cola de Antares se enrollaba en su cintura mientras este la abraza por el cuello –Creo que los dos se entendieron— dijo Antares con una sonrisa –Si, pero esta vez es diferente— dijo con una leve sonrisa –¿Diferente?— pregunto el escorpión –No me hagas caso, digo muchas locuras— dijo Fenrir –Por eso te amo y por mucho más mi psicópata loba— susurro Antares al oído de la mujer lobo, haciendo que esta dejara con cuidado su violín sobre una mesa de noche para luego abrazar al escorpión para besarlo.
Ambos respiraban con agitación, gritando de placer al mismo tiempo, la loba cayo sobre el cuerpo de su pareja, el sudor de sus cuerpos se mezclaban al igual que el aire que ambos respiraban al estar tan cerca de sus rostros. Skarlen cerro sus ojos, una leve sonrisa adorno su rostro –Fue diferente ¿Lo sentiste?— pregunto mientras abrazaba a Kage –Si, esta vez fue distinto a las demás, no puedo explicarlo— dijo mientras su cola se colocaba en la cintura de su loba –Me gusto, mas que todas las veces que lo hemos hecho— dijo mientras se acomodaba sobre el cuerpo del Dragón, dejando que el sueño se la llevara al igual que a Kage. Ambos abrazados, sin dejar que sus cuerpos se separaran.
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El rostro arrugado de Dumbledore mostraba cansancio y enfado, a la luz de una vela que solo marcaba más el pasar del tiempo en su rostro, leía un pergamino de gran calidad, de bordes dorados y con símbolos chinos.
Era la repuesta del Concilio de Oriente sobre la petición de que mandaran al Card Master para la guerra contra Voldemort, pero ellos se negaron a mandarlo por haber atacado a su embajadora. Apretó el pergamino, no solo negaban ayudarlos en tiempos de crisis sino que habían cortado todo lazo de unión entre las dos comunidades mágicas –Ahora estamos solos, por culpa de esa Kinomoto— dijo con gran ira en su voz. El decrepito Fénix miraba con tristeza a su dueño, dejando caer unas lagrimas por el, al verlo cegado por sus creencias y orgullo. Cuando la ultima gota salio de sus apagados ojos una gran fuego consumió a la mística ave, esperando que en su nueva vida el anciano director recapacitara.
En la torre de Gryffindor, dos jóvenes miraban el juego casi extinto de la chimenea –Lo conocemos bien Hermione, alguna razón debe haber para que Harry se haya ido— dijo Ron en un nuevo intento de hacer que recapacitara su mejor amiga –¿Es que no lo vez Ron? Los libros, el comportamiento de Harry, es claro que el se unió con esa Kinomoto y Voldemort— dijo Hermione –¡Escúchate por un minuto Hermione! Lo que dices no tiene el menor sentido. Quien Tu Sabes desea matar a Harry, Sakura estuvo meses con nosotros, durmiendo en esta misma torre. Tuvo cientos o miles de oportunidades de llevarse a Harry o matarlo junto con todos los estudiantes hijos de Muggles. Solo dejas que tus estúpidos celos nuble tu mente— al decir esto Hermione le dio una bofetada a su amigo.
El Pelirrojo se toco la mejilla sin creer lo que paso, pero al ver los castaños ojos de su amiga, en ellos solo vio un gran odio, sin decir nada se levanto y subió las escaleras hasta el cuarto de los alumnos de sexto año. Al escuchar la puerta cerrarse, la joven bruja puso sus ojos de nuevo en las pequeñas llamas –Te haré sufrir Kinomoto, por quitármelo te matare— susurro a la nada mientras las débiles llamas se apagaron.
En la oscuridad de una gran habitación, apenas iluminada por una pequeña vela, una huesuda mano sostenía varios pergaminos escritos con una fina letra en japonés, en su otra mano se encontraba un gran trozo de carne. De esta caían varias gotas y pequeños hilos de sangre, mientras leía daba grandes mordiscos al trozo de carne que aun tenía piel humana –Veo que has ido por algo de comer— dijo Voldemort entrando al lugar.
Una gran sonrisa macabra apareció entre la sombras gracias a la luz de la vela, llena de colmillos –Todo un año encerrado en un trozo de papel, en la absoluta oscuridad te da hambre. Que bueno que mi antigua flor de cerezo escribía sobre cada cosa que hacía. Así e podido saber cual era su plan y como realizarlo. No te preocupes Voldemort, la victoria la tienes asegurada— una pequeña brisa agito el fuego de la vela, haciendo que iluminara el rostro de Jack Skeleton, El Rey Calabaza.
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Kage abrió sus ojos al sentir los primeros rayos del amanecer, su cola se movía con pereza, tratando de aferrarse a algo. Abrió por completo sus ojos al notar el vacío de la cama, se levanto para ver que su loba no estaba a su lado.
Por un segundo el miedo se apodero de el, pero esos pensamientos abandonaron su mente al escuchar el sonido de agua caer dentro del baño, suspiro con una sonrisa en sus labios, aun estaba algo asustado por lo de ayer, se dejo caer de nuevo en la cama para tratar de dormir un poco más, pero su cola se movía dejando en claro que deseaba enredarse con la cola de su pareja, sus deseos superaban al cansancio, con una sonrisa se levanto y se dirigió al baño para compartir el baño con Skarlen y algunas otras cosas.
Sakura se levanto con pereza, había pasado toda la noche en el tejado y ahora su espalda reclamaba por haber dormido en un lugar tan incomodo, el sol salía por el horizonte mostrando su gran sonrisa tenebrosa, giro un momento su cabeza para ver a Bankai tratando de prender fuego a unas pequeñas ramas y troncos, sobre estos se encontraba el gallo esqueleto, atado y amordazado –Buenos Días Sakura, pronto tendremos el desayuno listo, solo debo prenderle fuego a esto— dijo con una desquiciada sonrisa.
Sakura solo ignoro eso y creando un portal con sus sombras se metió en el para caer directo a su cama y dormir un poco más. Poco a poco todos despertaban y bajaban al comedor para desayunar, Los primeros en llegar eran el sr. Kinomoto seguido de Eriol, después aparecieron Fenrir con Antares, la loba estaba subida a la espalda del escorpión, Los Jueces discutían entre ellos algunas cosas, Angeles bajo junto a Tomoyo y a Laura hablando de algunas cosas. Shaoran fue el ultimo en bajar, Jack y Sally estaban en la cocina preparando la comida. Aunque para el Rey Calabaza esto no le salía muy bien.
El desayuno paso con calma, aunque nadie se extraño de la ausencia de la pareja, pero si por la falta de la joven de ojos verdes –Esta durmiendo— dijo Bankai saliendo del suelo –¿No durmió anoche?— pregunto Fujitaka –Estuvimos hablando anoche y viendo las estrellas— explico la sombra para después eructar haciendo que el cráneo del gallo saliera de su estomago, este trato de cacarear pero la sombra se lo trago de nuevo. Algunos al ver eso perdieron el apetito
Al medio día los que no eran de Halloween Town decidieron regresar a casa, pero se asombraron de ver a Sakura salir con ropa normal, llevaba puesta una franela azul cielo con unos pantalones blancos, Shaoran se sonrojo al verla así y por un momento pensó que su vieja Sakura había regresado –Buenos días hija ¿Y ese cambió?— pregunto amablemente su padre –Toda mi ropa esta sucia, solo me quedaba esto limpio— dijo de mal humor haciendo que a los presentes menos a su padre le salieran una gota de sudor.
Sakura se volteo al sentir la mano de Jack en su hombro, el esqueleto le regalaba un gran sonrisa a la joven de ojos verdes –Cuídate Sakura y espero que todos ustedes vengan para nuestra fiesta de navidad— dijo con gran alegría –Claro que si, yo no me perdería de eso— respondió Sakura con una gran sonrisa –Cuídense mucho— pidió Jack –Lo haremos, tu también cuídate Jack, despídeme de Sally y Zero— pidió Sakura abrazándolo para luego irse con su padre y amigos.
Jack se quedo allí mirando como sus nuevos amigos se iban a su mundo y su querida Sakura, aunque no lo quería admitir, le tenía una pequeña envidia al sr. Kinomoto –Tiene una gran hija y el es un excelente padre, espero yo poder ser igual que el algún día— dijo para luego entrar a su casa.
Pronto llegaron a Tomoeda, decidieron usar los túneles del cementerio, con cuidado salieron de la tumba para luego cerrarla, cada uno empezó a tomar su camino solo que Sakura detuvo al joven chino –Shaoran ¿Podemos hablar un momento?— pregunto Sakura, el joven estaba asombrado pero asintió, Fujitaka sabía que su presencia sobraba en ese lugar, abrazo a su hija y la dejo con el joven heredero de la familia Li.
Cuando los dos jóvenes estuvieron solos, ninguno hablo. Shaoran no sabía de que quería hablar Sakura y el no sabía como comenzar –¿Por qué no vamos a caminar?— pregunto tímidamente. Sakura asintió y ambos jóvenes empezaron a caminar a ningún sitió, en algún momento Sakura se agarro al brazo del joven y apoyo su cabeza en su hombro. Shaoran estaba asombrado y sonrojado, pero un leve sonrisa surco sus labios, extrañaba estar así con ella aunque ya no eran novios, ese momento lo hizo olvidarse de eso.
Estuvieron caminando por horas, disfrutando de la compañía del otro, sin hablar o mostrar alguna expresión, solo caminando juntos. Cuando llegaba el atardecer llegaron a un parque, se sentaron en unos de los bancos mirando como las pocas madres que quedaban se llevaban a sus hijos a casa. En pocos momentos solo quedaron ellos, mirando el atardecer.
Shaoran había olvidado que ella quería hablar con el, que ya no eran novios, solo en su mente estaba presente el hecho de que ellos dos estaban juntos, disfrutando ese momento –Esa noche en el cementerio, te dije muchas cosas— dijo de pronto Sakura haciendo que Shaoran regresara a la cruel verdad –Igual yo— respondió el joven chino. Por un momento el silencio reino, ninguno volteaba la cara para ver al otro.
Shaoran cerró sus ojos –Lamento todo lo que te dije, no pensé y tienes razón. Solo veo el pasado y a la niña que fuiste alguna vez sin aceptar la mujer que eres ahora. Perdóname— pidió el joven –Perdóname a mí también, me deje llevar tanto por mi nueva forma, me deje embriagar por las sensaciones que sentía que no pensé con claridad sobre lo que sentían cada uno de ustedes y en especial en ti. Quiero volver junto a ti Shaoran, quiero que estemos juntos— pidió Sakura.
Shaoran abrió sus ojos para ver los de Sakura, los ojos verdes de la joven brillaban por las lagrimas derramadas, el podía sentir que sus ojos se llenaban igual de esas gotas saladas, ambos sin pensarlo, solo guiados por sus corazones cerraron los ojos y se besaron, mientras que los últimos rayos del atardecer cubrían a la pareja antes de desaparecer.
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Voldemort estaba preocupado, el tal Rey Calabaza le producía sensaciones que solo experimento esa noche cuando asesino a la familia Potter pero fallo al tratar de matar al niño lo que lo condeno a vivir sin un cuerpo por muchos años.
Pero ahora era peor, esa sensación era mas fuerte y algo le gritaba que corriera, que se alejara lo mas pronto posible de ese monstruoso ser, pero el era la clave para ganar y mas ahora que los detalles finales se habían adelantado unas semanas gracias a el, atacarían pronto y el no solo erradicaría a los muggles y a sus hijos, sean magos o no, sino que el mundo sería suyo.
Una horrible mueca que trataba de imitar a lo que se podría llamar sonrisa cruzo por su cara, cuando el ganara acabaría con ese esqueleto y sus preocupaciones se irían. Pero algo ignoraba el Lord Oscuro y era la gigantesca y espeluznante sonrisa de Jack –Pronto pequeña cerezo, caerás con tus amigos y yo no solo seré el Rey Calabaza de este mundo— dijo moviendo unas piezas de un tablero de ajedrez en donde algunas piezas tenían los cuerpos y rostros de Sakura y sus amigos.
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Sakura despertó esa fría mañana de diciembre con las sabanas hasta la mitad de su cara, entreabriendo sus ojos pudo ver que estaba cayendo una pequeña nevada, apenas ayer en la noche cuando ella y Shaoran se reconciliaron y separarse de ese beso empezó a caer pequeños copos de nieve. Los dos jugaron un rato como pequeños niños para luego regresar, en el camino Sakura uso su fuego negro en sus ropas húmedas para secarlas y así ellos dos evitarse un buen resfriado.
Con pereza se quito las sabanas y camino hasta su armario, buscando algo de ropa abrigada, tenía algunos planes en mente además que debía comprar los regalos de navidad de muchas personas. En pocos minutos ya estaba vestida, usaba una franela roja con un pantalón grueso de color marrón oscuro y un suerte grueso verde oscuro, era lo único que tenía para abrigarse –Nota para mi misma. Lavar la ropa y de paso comprarme algo más— dijo para después dar un gran bosteza, era muy temprano, ni siquiera Bankai había aparecido.
Bajo las escaleras con cuidado de no hacer ruido y entrando a la cocina empezó a preparar el desayuno. Cuando termino coloco tres platos en la mesa y una nota y con el mismo cuidado salio de su casa sin hacer ningún ruido.
La nieve seguía cayendo, cubriendo todo con un manto blanco y frió, aun con toda esa ropa y guantes podía sentir el gélido viento de esa mañana, pero debía empezar temprano si quería salir de eso. Con paso decidido y de comprar una taza de chocolate caliente cuando llegase, se dirigió a Tokio.
Después de tomar un autobús y el tren por fin llego a su destino, los comercios abrían y la gente que aun no compraba los regalos o preparativos para la navidad se asomaban a las frías calles. Con grandes ánimos empezó su búsqueda de regalos. En pocos minutos encontró los regalos para sus amigos y familia, pero ahora se le enfrentaba el reto de encontrar los regalos para los seres que mas quería.
Con varias bolsas con regalos en las manos, camino por las calles llenas de tienda de la ciudad de Tokio, buscando algo para ellos, hasta que lo vio, era una pequeña tienda, casi escondida y vieja. Pero algo en ella la atraía, sin dudarlo se acerco al lugar que solo tenía un viejo cartel que decía antigüedades.
Una leve campanilla sonó al abrir la puerta, era un lugar lleno de objetos diversos y extraños, algunos espeluznantes, una gran sonrisa cruzo su rostro al ver el lugar y sin tardar empezó a revisar las cosas –¿Puedo ayudarla en algo?— pregunto una voz joven. Sakura se volteo para ver que en el mostrador estaba un joven un poco mayor que ella pero era extraño, llevaba una especie de kimono morado con flores blancas con el centro rojo, su cabello era largo y negro aunque parecía tener un brillo propio, su piel era extremadamente pálida, aunque poseía una sonrisa amable sus ojos de diferente color le daba un aire de miedo, el izquierdo rojo y el derecho ámbar.
Sakura pestañeo, sino fuera por la voz de hombre, pensaría que la persona detrás del mostrador era una mujer, pero no le presto atención a eso –Si, busco regalos para unos amigos míos y pues este lugar es perfecto ya que me recuerda a ellos— dijo con una sonrisa. La sonrisa del joven se agrando –Me alegro entonces, puede ver todo con calma y si necesita ayuda en algo me avisa por favor— dijo con calma. Sakura asintió y empezó a revisar cada objeto.
El joven seguía cada movimiento de Sakura pero esta no le molestaba en absoluto –Veo que tiene un buen gusto— dijo cuando Sakura agarro entre sus manos un violín de color plata y con una luna azul menguante en la parte de atrás –Ese violín es muy especial porque se dice que era de un ángel de la música pero fue desterrado del paraíso, desde entonces toco varias piezas con el cautivando a las personas y atrayéndolas a su perdición— dijo entrecerrando sus ojos.
Sakura sonrió, era perfecto para Fenrir –Si lo comprara puede colocarlo frente a mi— dijo el joven y Sakura lo hizo, otra vez empezó a buscar entre los diversos objetos hasta detenerse en uno –Oh ese es uno muy interesante— dijo con voz suave el joven. Sakura sostenía entre sus manos un pequeño gancho para el cabello con forma de ángel, de cabello corto y con las manos entrelazadas, rezando –Un joven ingles hizo mandar ese gancho para su novia, la joven estaba enferma pero eso no impedía que ellos se amasen con todo su corazón, ella lo uso todo el tiempo hasta el día de su muerte, se dice que el gancho era diferente pero cuando ella murió tomo la apariencia de la joven— explico, Sakura pensó que a Angeles le podría gustar y lo coloco en el mostrador.
Una vez más busco otro regalo, no tardo mucho al levantar otro objeto –Me fascina sus gustos señorita— comento el joven sonriendo con gran alegría, Sakura tenía entre sus manos un collar de una correa algo gruesa, era pequeña y se ajustaba al cuello pero parecía cómoda, sostenía una hermosa cruz de plata sumamente decorada –Ese collar lo uso una experta asesina, parece inofensivo pero si jala la cruz vera lo contrario— Sakura lo hizo y un fino hilo aparecía mientras mas jalaba –Ahorcaba a sus victimas con esa arma aunque se rumoraba que también atrapo a la persona que le robo su corazón con eso— Sakura sabía a quien dárselo aunque para cierto dragón no sabía si eso sería bueno o malo.
Siguió viendo, cada objeto que veía era único, llamándola para que la comprara. Pero buscaba algo especial, algo que encajara con sus amigos, se detuvo frente a tres estatuas pequeñas, parecían hechas de una piedra preciosa de color negro, por la forma de los rostros parecían griegas, aunque llevaban unas extrañas armaduras y un arma diferente –Ah, los grandes Kyotos del Inframundo, esas estatuillas están hechas de un material que solo se consigue en lo mas profundo del Mekai. Se dice que fue Hades-Sama el que las hizo— explico el joven.
Sin dudarlo ni pensarlo las coloco con los demás objetos, y siguió con su búsqueda, al poco encontró un pequeño escorpión hecho de oro, lo mas singular era que todos sus miembros se movían como si fuera un escorpión de verdad –Ese Escorpión apareció hace tiempo aquí, nunca supe como llego, creo que camino hasta aquí y se quedo dormido— dijo con una sonrisa, Sakura sonrió y lo puso con los demás, aunque se extraño que el joven le colocara encima un frasco de vidrio –Es para que no escape si se empieza a mover— explico con su sonrisa.
Sakura empezó a mover objetos, cada vez era mas difícil escoger algo, cada cosa que miraba era algo singular, único, podía estar todo el día en ese lugar y jamás cansarse de ver los diversos objetos de la tienda. Apartando un jarrón decorado con figuras de demonios encontró extraños huesos deformados y grotescos –Esos huesos vienen de la Atlantida, los grandes Reyes hacían experimentos en sus súbditos con una gran maquina que funcionaba con el antiguo material Orichalcum, todos terminaban como deformadas criaturas, sino mal recuerdo hay un cráneo de minotauro aquí pero no se donde lo coloque— dijo colocando su mano en su barbilla tratando de recordar.
Asombrada agarro algunos huesos, eran un buen regalo para Zero, solo esperaba que tuvieran un buen sabor para el perro fantasma. Apenas se volteo pudo ver a su izquierda una caja de madera, se acerco para abrirla y cuando lo hizo encontró grandes cantidades de hilos, agujas y botones –Hilos de la mejor calidad, supuestamente hay algunos mágicos que pueden repeler ciertas cosas— no dudo en las palabras del joven, podía sentir que algunos hilos eran mágicos, cerro la caja y la coloco frente al joven. Ya casi encontraba todos los regalos que le faltaba por comprar, aunque viendo la cantidad y extraño que eran, seguro sería extremadamente costoso. Pero estaba segura que jamás encontraría regalos tan perfectos para sus amigos y ellos merecían la pena.
Encontró unos pequeños lentes redondos pero sin montura, solo tenía un pequeño puente que sostenía a los dos cristales –Esos lentes jamás se rayan o se ensucian y cuando uno se los coloca no se caen— Sakura pestañeo y se los coloco, no sintió nada pero cuando miro al suelo los lentes no se despegaron de su rostro. Se los quito y los examino una vez más, talvez podía servirle a Harry.
Otro objeto que encontró era una capa negra, no parecía nada extraña más bien era muy común –Le perteneció a un ladrón, supuestamente con ella lograba escapar de la policía pero no se como— Sakura pensó que a Sirius le gustaría y la agarro. A un lado de la capa había unos guantes negros –Eran del mismo ladrón, no se que hacen— respondió, Sakura pensó que podrían serviles a Remus y entre Sirius y el podían cambiar los objetos.
Puso los tres objetos con los demás, ahora solo faltaba Jack y Kage, en un perchero vio algo singular, era un sombrero de copa negro de tamaño normal, lo raro en el era que poseía pequeñas alas de murciélago, Sakura se lo coloco y se miro en un espejo pequeño colgado en la pared, le gusto mucho y seguro a Jack le quedaría muy bien. Ahora solo faltaba el de Kage pero por mas que veía no encontraba algo que darle –¿No hay nada que le interesa?— pregunto el joven –Es que…por mas que veo no encuentro algo que regalarle a un amigo, he encontrado los regalos para todos menos el suyo— dijo con tristeza Sakura –¿Y como es su amigo?— pregunto amablemente –El…es una gran persona, es serio pero cuando esta con su novia se sonroja mucho, es un gran amigo pero a sufrido mucho y sigue sufriendo— dijo con tristeza.
El Joven se alejo un poco de Sakura y empezó a mover algunas cosas, la joven de ojos verdes trato de ver que buscaba pero no pudo, después de unos minutos el joven se acerco a Sakura y extendiendo su brazo, le mostró un extraño medallón partida en dos. Era de oro aunque algunas partes estaban hechas de un metal negro, tenía las figuras de dos personas que se miraban fijamente aunque estaban borradas por el tiempo, sus manos estaban entrelazadas –¿Qué es eso?— pregunto –Es un medallón algo viejo, dale una mitad a tu amigo y quédate con la otra, así el sabrá que siempre estará allí para el para ayudarlo, como la amiga que eres— respondió con una gentil sonrisa.
Sakura sonrió y tomo el medallón –Gracias ¿Cuánto es por todo?— pregunto, el joven le dio una sonrisa mas grande –Por ti, es gratis— Sakura abrió sus ojos –Pero…muchas de esas cosas deben ser costosas ¿Cómo puedes dármelas gratis?— pregunto anonadada –No tengo mucha clientela como puedes ver y la que viene son gente que solo piensa para si misma y con gustos poco refinados como los tuyos. Pudiste agarrar todo para ti misma o cosas simples para tus amigos, pero todo lo que escogiste es de gran valor y solo pensaste en ellos. No puedo cobrar a alguien como tu, por eso te lo doy gratis— respondió con seriedad aunque a la final le dio una pequeña sonrisa.
Sakura estaba asombrada pero le respondió con la misma sonrisa, se acerco al joven y le dio un suave beso en la mejilla –Muchas gracias— el joven se toco la mejilla, aunque no se sonrojo su sonrisa era diferente a las demás, como si brillara. En unos minutos todos los objetos estaban envueltos en papel negro con diferentes figuras en ellos, antes de abrir la puerta se giro un poco para ver al joven, este de nuevo estaba detrás del mostrador sonriendo –Espero verte pronto pero no estoy segura de eso— dijo con una triste sonrisa –Si crees que nos veremos de nuevo, nos volveremos a ver— dijo el joven. Sakura asintió con una gran sonrisa y abrió la puerta haciendo sonar la pequeña campanilla.
Cuando la puerta se cerro el joven perdió su sonrisa y un velo de tristeza cubrió sus ojos –¿Realmente es lo correcto?— pregunto a la nada, un extraño ruido como un gruñido vino de todas partes de la tienda –Pero ellos…— no pudo continuar porque el ruido fue mas fuerte –Entiendo— dijo agachando la cabeza. En el exterior la gente caminaba sin prestarle atención al especio vacío y sucio donde estuvo una tienda de antigüedades que nadie nunca vio ni conocía.
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Un fuerte viento soplaba esa noche en una ciudad, las calles estaba cubiertas de periódicos que danzaban con el viento, las puertas de las casas estaban destruidas y los trozos que aun se sostenían en las bisagras se agitaban con el viento, las ventanas rotas y el gemir del viento se escucha entre ellas al pasar por los huecos. Parecía un pueblo fantasma sino fuera por la alta figura de un ser en medio de toda la calle, llevaba puesta una capa que llegaba al suelo, poseía un cuello alto que llegaba hasta la mitad de su cara, solo dejando ver una parte de esta, un cráneo. En su mano derecha jugaba con unas pequeñas pelotas, haciéndolas girar en su palma –Que aburrido es todo esto. Pero pronto tendré algo de diversión— dijo Jack apretando las pequeñas pelotas resultando ser ojos humanos que reventaron entre sus dedos.
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No faltaba mucho para Navidad, las decoraciones estaban listas y el ambiente de felicidad se sentía por todo el aire –Creo que vomitare— dijo Bankai mirando a Sakura la cual ponía unos pequeños adornos en el árbol de navidad –Se que es totalmente diferente a Halloween pero…— la joven no continuo y la sombra puso una cara triste, se acerco despacio a su ama y la abrazo por detrás, apoyando su cabeza en su hombro. Sakura levanto su maño y acaricio la cabeza de su sombra –Saldré a ver a Tomoyo ¿Deseas venir?— pregunto –No, diviértete con ella— dijo Bankai para luego desaparecer.
Sakura sonrió y subió a su cuarto para ponerse algo mas abrigador, en pocos minutos estaba lista y se acerco a la puerta de su casa –¿A donde vas monstruo?— pregunto su hermano –Iré a ver a Tomoyo— respondió –No llegues tarde— dijo Touya –No prometo nada— dijo Sakura abriendo la puerta y saliendo. Touya suspiro pero no hizo nada, aunque su hermana actuara el se daba cuenta, algo le preocupaba y le tenía atemorizada, tal vez por eso estaba muy cariñosa con el y sus amigos cercanos –Monstruo— susurro para regresar a la cocina y notar que Kero se estaba comiendo la masa para las galletas.
Sakura caminaba a paso lento, disfrutando de la nieve caer sobre su cabeza, tratando de alejar algunos pensamientos de su cabeza, pero por más que tratara más fuerte se hacían y el miedo se apoderaba de su mente. Pero esos pensamientos se alejaron al llegar a su destino, toco con calma el intercomunicador de la Residencia.
Tomoyo bajaba con rapidez las escaleras mientras se peinaba, le acaban de avisar que su mejor amiga estaba en el recibidor –Sakura ¿Por qué no me avisaste que vendrías?— pregunto Tomoyo llegando y poniendo el cepillo en algún lado –Quería darte una sorpresa— respondió con una gran sonrisa, Tomoyo sonrió –También quería invitarte a salir a caminar un rato— dijo Sakura –Claro, solo déjame buscar un abrigo y salimos— respondió la joven de ojos amatista subiendo las escaleras hacia su cuarto.
Las dos jóvenes caminaban por las calles llenas de nieve dejando que sus cabellos se mecieran con el frió viento del invierno, Tomoyo sonreía aunque el frió soplara, estaba feliz de que su amiga la haya visitado e invitado a pasear, estaba tan concentrada en eso que no noto el brazo de su amiga posarse en su hombro y traerla hacia ella, haciendo que su cabeza se apoyara en el hombro de la joven de ojos verdes. Levanto su mirada encontrando los verdes ojos de Sakura, ella le regalaba una gran sonrisa –Es para no pasar tanto frió— le dijo, Tomoyo solo pudo sonrojarse levemente.
Estuvieron caminando por horas, viendo tiendas, conversando y tomando chocolate caliente. Cuando el sol por fin estaba cayendo ya las calles estaban desierta menos por las dos jóvenes que seguían su caminata –¿Algo te preocupa verdad?— pregunto Tomoyo. Sakura se detuvo y miro directamente a los ojos de su amiga –Y yo pensando que ya no podías leerme como un libro abierto— dijo con una sonrisa –¿Quieres hablar de eso?— pregunto la amatista –Estamos cerca del parque del Rey Pingüino, vamos a sentarnos allí— dijo Sakura empezando a caminar.
En unos minutos llegaron al parque, aunque las bancas que había allí estaban cubiertas de nieve, algo que no duro mucho ya que la joven hechicera con su fuego negro derritió la nieve y seco el banco para luego sentarse. Tomoyo se sentó a su lado y ambas quedaron en silencio. Por unos minutos contemplaron los copos de nieve que caían del cielo –El ya es libre, puedo sentirlo y el miedo cada día es más grande, lo que lo conocimos lo podemos sentir a la perfección. Algo grande se aproxima y puede que no salgamos vivos de esta— dijo con seriedad borrando su sonrisa –Pero pudiste vencerlo antes, podrás ahora— dijo su amiga para animarla –Puede que si, puede que no. Esto no es como esa vez, ahora el es mas poderoso— dijo Sakura agachando la cabeza –Se que podrás hacerlo, al igual que todos y saldrán bien de esta—Tomoyo coloco su mano en el hombro de Sakura para darle su apoyo –Tomoyo ¿Qué es lo que mas deseas?— pregunto de repente Sakura.
La joven amatista se sonrojo levemente al pensar lo que quería –Una vez me dijiste que querías a alguien pero si esa persona era feliz con alguien mas tu lo serías también— dijo Sakura sin ver a su amiga –Si, aun sigo pensando eso aunque hay días en que quisiera solo recibir un beso de esa persona— dijo con una triste sonrisa.
Por unos minutos ambas jóvenes se quedaron calladas hasta que Sakura se levanto, Tomoyo extrañada también se levanto y la joven de ojos verdes se puso de frente a la de ojos amatista. Cada una miraba fijamente los ojos de la otra, por un momento el corazón de Tomoyo empezó a latir con rapidez y un leve sonrojo apareció de nuevo en su blanca piel, noto que su amiga era un poquito mas alta que ella pero olvido eso al sentir la mano de Sakura en su mejilla y en el siguiente instante su cerebro se apago al sentir los labios de ella sobre los suyos.
Sakura abrazaba por la cintura a su amiga, Tomoyo no podía razonar nada en ese momento, sus ojos estaban abierto al máximo y pudo ver que los de su querida amiga los tenía cerrado, ella hizo lo mismo para disfrutar más ese momento que solo en sueños podía disfrutar. Estuvieron así unos minutos, no era un beso apasionado, solo era el contacto de dos labios, los cuales uno disfrutaba el sabor del otro. Cuando por fin se separaron Tomoyo tenía la cabeza agachada –Quien sabe si nos volveremos a ver Tomoyo, aunque yo amo a Shaoran te quiero mucho a ti, lamento si no correspondo tus sentimientos, pero quería hacer por lo menos realidad una pequeña parte de tu deseo— dijo Sakura –¿No me odias o te doy asco?— pregunto la joven, se escuchaba pequeños sollozos provenir de ella –Amor es amor, no importa si eres mujer y amas a otra en vez de un hombre, porque el amor no reconoce eso, solo reconoce la felicidad que uno siente al estar al lado de esa persona que siente lo mismo por ti— dijo Sakura. Tomoyo levanto su cabeza, pequeñas lagrimas cruzaban su cara –Talvez yo no sea esa persona pero de seguro encontraras a alguien mejor que yo, solo debes buscarla y esperar— dijo Sakura.
Tomoyo asintió, Sakura abrazo a su amiga y ella correspondió el abrazo pero con mayor fuerza –Se hace tarde, mejor te llevo a tu casa— dijo Sakura, Tomoyo solo asintió y empezó a caminar –Eh ¿Quién dijo que no iríamos caminando?— la joven de ojos amatista se volteo confundida viendo a su amiga. Sakura sonrió mostrando la Card Fly.
En el firmamento, por encima de las nubes unas alas negras de demonio aparecían seguidas por unas alas blancas de ángel, Sakura sostenía por las manos a una asustadiza Tomoyo, tratándole de enseñar a volar –¡¡Eso es!! ¡¡Con confianza!! ¡¡Ahora te soltare!!— grito, una cara de terror se apodero del rostro de Tomoyo –¡¡Espera aun no estoy lista!!— grito para detener a su amiga –¡¡Allí vas!!— grito Sakura soltando las manos de Tomoyo. Esta cerró los ojos al ya no sentir las delgadas manos de su amiga y esperar sentir caer al vacío, pero al no sentir que caía en picada, abrió un ojo y luego el otro para ver que aun estaba sobre las nubes volando y a su lado una sonriente Sakura.
Tomoyo sonrió –¡¡Estoy volando!!— grito alegre –¡¡Te dije que no era complicado!!— exclamo Sakura poniéndose sobre Tomoyo de cabeza –¡¡No es justo, yo apenas soy una aprendiz y tu ya estas dando piruetas alrededor mió!!— dijo con un falso tono de enojo pero sin borrar su sonrisa –¡¡Entonces nos quedaremos toda la noche si es necesario para que aprendas todo!!— dijo con una gran sonrisa Sakura.
Si alguien hubiera tenido de ganas de ver la luna que en ese momento el cielo se despejaba, hubieran podido ver dos siluetas haladas dando piruetas mientras se podía escuchar apenas audible, las risas de dos jóvenes.
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Faltaba poco, ya mas del 80 del plan estaba listo, solo faltaba terminar algunos detalles y de terminar de crear las piedras, pronto todo estaría listo en su lugar, estaba emocionado. Jamás en su vida había experimentado algo como esto, la idea era tan suculenta que ya podía disfrutar de la carne y los gritos de dolor y agonía que vendrían con esto –Eras una sádica mi antigua flor, pero no negare que eras una genio para esto— dijo con maldad para luego retirarse.
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El día había llegado 24 de diciembre, Sakura tiraba ropa al aire buscando algo que ponerse –Sakurita, solo es una fiesta— dijo Kero –No es solo una fiesta, es una fiesta en Halloween Town, no voy a ir con lo primero que encuentre en este armario, debe ser especial— dijo Sakura sacando una franela rojo sangre que luego salio volando hasta la cama –¿Y cómo será?— pregunto Kero –No tengo ni idea, será mi primera navidad allá— dijo con una sonrisa sacando una falda larga negra con destellos plateados y la coloca sobre un silla con otras prendas.
Después de un rato combinando ropa y viéndose en un espejo por fin se decidió por algo, usaba una franela de manga larga de color rojo oscuro con, una bufanda de color verde oscuro, una falda larga roja con partes negras. Sonrió y se coloco un gorro de navidad –No me negaras que esto es muy navideño— dijo Sakura a Kero –No pero estaría mejor sin ese broche para el cabello— dijo mirando el susodicho broche, Sakura se había recogido el cabello es una cola de caballo y usaba un broche con forma de murciélago para sostenerlo –Nunca dije que dejaría atrás el Halloween solo por ser navidad y te recuerdo que iremos a Halloween Town para celebrar— dijo Sakura saliendo de la habitación con Kero entre sus manos.
Cuando llego a la sala de su casa allí ya estaban sus amigos y familia, Eriol esta usando sus ropas de hechicero, Li un pantalón marrón y un suéter verde. Tomoyo usaba un suéter blanco con una larga falda del mismo color, Yukito un suéter de color crema y unos pantalones grises claro, su hermano un pantalón azul con un suéter negro. Nakuru iba igual que Sakura pero todo de un rojo más claro, Snipel Sun usaba un moño en su cuello de color rojo y con un pequeño gorrito. Su padre estaba usando un suéter de color azul claro con unos pantalones del mismo color.
La joven sonrió al ver que su padre estaba sentado y en sus piernas estaban unos dormitados Mizu y Gogyou, estos abrieron sus ojos al sentir a su madre, con rapidez se bajaron al suelo y se acercaron a la joven hechicera –¿Tienen sueños mis pequeños?— pregunto con dulzura, Kero empezó a volar alrededor de Sakura y así la joven pudo acariciar las cabezas de sus zorros –Lo que pasa es que nos dormimos para poder estar mas tiempo despierto en la noche— explico Mizu –Somos criaturas mágicas, no necesitamos dormir— dijo una voz gruesa.
Sakura sonrió al ver a un joven del tamaño de Yukito, llevaba unas ropas similares al guardián de la luna solo que negras, su cabello negro, no tan largo le llegaba hasta la cintura y poseía unas alas negras –Tu eres un aguafiestas hermanito— dijo Mizu –Algunas veces me cuesta creer que seas la mayor de los tres— dijo el ángel negro haciendo que Gogyou se riera y la zorra de azul inflara sus cachetes por el enojo.
Todos salieron de la casa Kinomoto, apenas había oscurecido pero ya no había nadie en las calles, mejor para ellos ya que debían ir al cementerio para poder llegar a su destino. Cuando llegaron Sakura busco la lapida que ocultaba el túnel de entrada, al encontrarla la abrió y se metió de un salto en ella, poco a poco fueron entrando el resto con cuidado de no golpearse.
En poco tiempo salieron a la superficie, llenándose los pulmones con el aire embriagado con el olor de las calabazas de ese mundo, a lo lejos se podía ver los muros de Halloween Town decorado con luces de colores y moños rojos –Vamos, antes que se acabe la comida— dijo con gran alegría Sakura, Mizu y Kero al escuchar la palabra comida se pusieron al frente del grupo, apurándose en llegar.
La gran reja se elevo permitiéndoles el paso, dejando asombrados a los presentes y maravillada a sakura. Todo estaba decorado con cosas de navidad solamente al estilo de ese mundo, las coronas poseían ojos y colmillos, sus lazos rojos se extendían al suelo y se movían como tentáculos, varias cajas de sorpresas de calabazas y gatos negros saltaban por todas partes, en la plaza estaba un gran árbol de navidad todo torcido, con adornos de calabazas y murciélagos –¡¡Jojojojo!! ¡¡Feliz Navidad!! ¡¡JAJAJAJAJA!!— exclamo Jack saltando frente al grupo asustándolos un poco.
Sakura sonrió maravillada, el esqueleto no llevaba sus típicas ropas de gala negras, sino un traje rojo de Santa Claus con todo y gorro, con una larga barba blanca en su cara. Cuando todos se calmaron, cada quien se fue por su lado, ninguno de ellos pudo negar que se estaban divirtiendo mucho, disfrutando una extraña navidad a la que no estaban acostumbrados. Pero eso hacía que la disfrutaran aun más.
Sakura no podía dejar de sonreír y de admirar cada detalle de Halloween Town, las diversas y exóticas decoraciones navideñas, Jack la ayudo colocando los regalos que había traído la hechicera y su familia y amigos debajo del árbol, junto con los otros de los habitantes de Halloween Town ya habían puesto.
Un reloj que estaba al lado del árbol marcaba el tiempo que faltaba para la fecha del 25 de diciembre, no falta más que unas pocas horas. Nadie sabía que cuando esas horas terminaran, se desataría el infierno en la tierra de los humanos.
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Miraba con una gran sonrisa maligna todo, como los gigantescos objetos que su antiguo cerezo había construidos se cargaban de las letales armas creadas por el hombre. No podía estar más emocionado en esos momentos, no solo podría disfrutar una vez más de los gritos de agonía y dolor, sino que pronto su venganza contra la joven Hechicera que lo encerró estaría por realizarse.
Desde una plataforma, Jack Skeleton observaba como los últimos detalles del plan se finalizaban, y en cuestión de pocas horas daría el comienzo de un derramamiento de sangre.
Voldemort observaba lo mismo que el Rey Calabaza, desconfiando de esas maquinas pero por algún motivo la otra Sakura había construidos y preparado para ese día, en la fecha en que tanto magos como muggles estarían con la guardia en bajo. Sonrió con maldad desfigurando su rostro de serpiente. Su sueño pronto se realizaría, aunque no sabía que alguien más ya tenía sus propios planes.
La fiesta de Navidad de Hogwarts se llevaba como siempre, aunque esta vez eran pocos los que se quedaron debido a los sucesos pasados, solo unos pocos de la Casa de Gryffindor estaban allí, con algunos de Hufflepuff, dos de Ravenclaw pero ninguno de Slytherin.
Dumbledore estaba presente con los demás profesores de la escuela, aunque trataba de ocultarlo su rostro mostraba preocupación, desde esa mañana sentía que algo grave iba a ocurrir e ideo esta fiesta antes del 25 para tratar de levantar los ánimos de los jóvenes que se quedaron.
Saco de su bolsillo un reloj y lo abrió, faltaba no mas de dos horas para la media noche y la sensación a cada momento se hacía mas grande –Solo espero estar equivocado— susurro sin que nadie lo escuchara.
Grandes demonios entraban por compuertas, seguidos de los Mortífagos, Voldemort contemplaba todo hasta que el ultimo de sus fieles seguidores entraran en las maquinas creadas para ese día, el sonido de motores empezaron a escuchar por el gigantesco lugar para luego abrirse varias compuertas gigantescas sobre las maquinas. Voldemort no podía negar lo que sucedía frente a el era un gran trabajo y que ganaría aunque le asqueara la tecnología de los Muggles.
En Halloween Town el reloj marcaba que faltaba menos de 30 minutos para el 25 de diciembre, todos estaban reunidos cerca del árbol de navidad hablando entre ellos y los invitados, Mizu jugaba con los niños de Halloween Town en una pequeña persecución.
Sakura reía hasta que algo atravesó su pecho, una sensación horrible de miedo y dolor, levanto su cabeza al cielo, en un intento de saber que provoco eso.
En el cielo, con una luna en su fase menguante iluminaba varios objetos que surcaban el cielo en esos momentos, grandes colosos de metal que se movían lentamente como un depredador asechando a su presa, dentro de esas maquinas de ingeniería los Mortífagos controlaban todo, abajo los demonios vigilaban un gran cristal que daba la energía a todo y era la clave de victoria para los magos oscuros. La Luna pudo iluminarlos mejor, grandes zeppelines se desplazaban hacía un punto en concreto.
Los habitantes de Londres disfrutaban de las fiestas, las reuniones de amigos y familiares, tomando y riendo por las fechas mientras miraban a sus hijos pequeños caer por el sueño. Sin saber que sobre sus cabezas y hogares pronto se desataría el caos y la muerte.
Sakura respiraba agitadamente, se alejo del grupo para apoyarse en la pared de una de las casas de Halloween Town, con cada minuto que se acercaba la hora, su corazón parecía apretarse más, le costaba respirar –¿Lo sientes verdad?— pregunto Kage que se puso a su lado –Algo va a pasar, algo muy malo— susurro la joven de ojos verdes asustada.
Uno de los Mortífagos que manejaba las consolas de la nave para la cual había sido entrenado informo a su líder –Estamos encima del blanco, un minuto para la hora— el Mortífago a cargo de ese Zeppelín asintió –Prepárense para soltarlas— ordeno –Prepárense para soltarlas— informo otro Mortífago de las consolas por un transmisor. En la parte mas abajo de la maquina aérea varios demonios parecían colocar en rieles objetos muy pesados pero con cuidado. Varias puertas empezaron a abrirse mostrando el oscuro cielo.
Los demás Zeppelines imitaban al primero, compuertas en la parte de abajo se abrían en los costados mientras volaban sobre la ciudad de Londres.
Jack se giro para ver a sus amigos e invitados –¡15 segundos!— exclamo contento para luego empezar a contar seguido por todos –8 segundos— dijo Dumbledore mirando su reloj –3…2…1…0— dijo el Mortífago en la consola –¡¡Feliz Navidad!!— exclamaron todos los habitantes de Londres en las fiestas sin escuchar el sonido silbante de varios objetos cayendo del cielo hasta que fue muy tarde.
Varias explosiones ocurrían por toda la ciudad producto de las bombas que eran lanzadas de los Zeppelines, los Mortífagos sonreían al ver el fuego alzándose en el aire y consumiendo con sus llamas los hogares y personas dentro de estos.
Sakura se acerco a Jack preocupada –¡¡Jack!! ¡¡Jack!!— gritaba, el Rey Calabaza miro a la joven, en el rostro de Sakura una gran preocupación se reflejaban en las facciones de su rostro y ojos –¿Que pasa Sakura?— pregunto preocupado cuando la joven llego ante a el –Algo malo esta pasando en el mundo humano, puedo sentirlo. Debe ser el— dijo. Todos los que pertenecían al Otro Halloween Town se acercaron, cada uno con una cara similar a la de Sakura –Entonces vamos— dijo Jack con seriedad –No, debe quedarse y proteger a todos aquí de lo que pueda pasar, puede que nuestro Rey Calabaza ataque aquí— dijo con seriedad Radamanto –Es cierto señor Jack. Usted debe quedarse y proteger Halloween Town— apoyo Minos –Nosotros iremos al Mundo Humano y trataremos de detenerlo— dijo Éaco.
Jack no parecía estar de acuerdo con eso pero solo pudo suspirar –De acuerdo pero si veo que tardan mucho iré para ayudar— dijo con un tono de voz serio y dejando en claro que no aceptaría un no como respuesta –Gracias Jack, cuidad de mi familia por favor— pidió Sakura abrazando al esqueleto. Todos se prepararon para el viaje, Radamanto agarro a Fenrir, Minos a Antares y Éaco a Ángeles para llevarlos, Sakura cambio sus ropas navideñas por su atuendo negro, las marcas de su rostro aparecieron y sobre su cabeza con orgullo su corona, abrió sus grandes alas negras. Kage se acerco a Skarlen, esta se asombro de ver como las 6 alas negras aparecían en la espalda de su compañero pero este no se transformo en ninguna de las criaturas antes vistas en sus transformaciones –Es mas practico llevarte así que transformándome con mi forma verdadera de Dragón— dijo con una sonrisa –Lo que quieres es solo manosearme pervertido— dijo con una gran sonrisa la mujer lobo.
Sakura sonrió ante eso, no importaba la situación en la que se encontraran, esos dos siempre se hablaban así y eso relajaba un poco a los demás –No creas que nosotros nos quedaremos— dijo Remus acercándose con Sirius y Harry –Es peligroso y es mi batalla— dijo Sakura –Si ese monstruo esta con Voldemort seguro estarán atacando Inglaterra, talvez ahora somos buscados pero sigue siendo nuestra tierra y hogar— dijo con gran seriedad Sirius, algo muy poco frecuente en el desde que estaba en Halloween Town –Aunque deseo quedarme, yo también debo ayudar, no por demostrar que sigo siendo fiel a los magos sino porque es lo correcto— dijo Harry.
La joven de ojos verdes no pudo decirles que no, con un movimiento de su cabeza los dos zorros mágicos se acercaron y empezaron a crecer, a cada uno le empezaron a salir mas colas hasta que tuvieron 9 en total, sus patas quedaron envueltas en bolas de fuego aunque estas parecían no lastimarlas. Yami se acerco portando sus dos Katanas –Sakura— llamo Kerberos el cual se acercaba con Yue –No, ustedes se quedaran aquí, no podemos dejar tan desprotegida a Halloween Town. También para ti Bankai. Quedate con ellos— ordeno Sakura. La sombra que había salido del suelo iba a decir algo pero cerro su boca para luego asentir –No podemos dejarte ir sola Sakura— dijo Shaoran llegando con Eriol y sus Guardianes –Por favor, quédense. No solo porque deseo que me ayuden a proteger esta ciudad, sino también porque no podría soportar ver que algo les pase— suplico la hechicera. El joven Li iba a decir algo pero al sentir la mano de la reencarnación de Clow apoyarse en su hombro se contuvo –Nos quedaremos a proteger a todos Sakura— dijo Eriol con seriedad –Gracias— dijo Sakura inclinando la cabeza. Shaoran iba a decir algo más pero no pudo al tener sus labios pegados a los de Sakura, ella había agarrado el rostro del joven chino para besarlo. Cuando se separaron ella lo miro fijamente –Por si no vuelvo, te amo Shaoran— susurro –Volverás, yo lo se— dijo Shaoran para luego abrazar a la joven.
Sakura abrazo con fuerza a su novio, unas cuantas lagrimas escapaban de sus ojos para luego separarse de el, movió sus alas para luego empezar a volar seguida por los demás, Mizu y Gogyou que llevaban a los tres magos saltaron para luego correr en el aire siguiendo a su ama, Yami volaba sobre ellos.
Jack miraba como se alejaban, apretó sus manos –Sakura, ten cuidado— susurro, ya no se podía ver las siluetas de ellos. Sakura volaba lo más rápido que sus alas podían dar, con cada minuto la sensación de terror crecía. A su derecha algo se acercaba, saco su guadaña pero no ataco al ver a la mujer Ángel –¡Laura!— exclamo el Dragón al ver a la mujer ángel acercándose y volar junto a ellos –Hay muchas muertes y dolor, vine para ayudarlos— fue lo único que dijo, su rostro mostraba gran dolor.
El grupo se quedo callado, la desesperación y el miedo en sus almas no les permitían hablar, solo pensar si sobrevivirían como la última vez. Después de unos pocos minutos tuvieron que separarse al esquivar algo que paso frente a ellos a gran velocidad y en llamas. Era un F-16 envuelto en llamas que se precipitaba al suelo. Todos se miraron para avanzar con mayor rapidez, finalmente lograron ver lo que ocurría al desplazarse varías nubes negras.
La Ciudad de Londres ardían en llamas, la gente corría asustada a cualquier parte en busca de refugio, varias soldados llegaban para tratar de ayudar a las personas y heridos a desplazarse. En el cielo varios F-16 y Helicópteros de las fuerzas militares trataban de derribar unos gigantescos Zeppelines negros, cada disparo y misil chocaban contra una barrera invisible. De estos caían grandes bombas hacía la Ciudad.
Las bombas dejaron de caer, varios destellos aparecían en las calles de la ciudad, en segundos Sakura pudo sentir la magia de hechizos al ser lanzados. Sin decir nada se dejo caer en picada, los demás solo la siguieron pero al bajar pudieron saber lo que ocurría exactamente.
Una mujer corría todo lo que podía con su hija entre sus brazos, la pequeña se aferraba a su madre junto con su oso y su muñeco, la mujer viendo para atrás no noto el cuerpo de alguien en el suelo, tropezando con el y cayendo al suelo. Con un movimiento rápido se puso boca arriba para que su hija no se golpeara pero ella se lastimo el hombro al chocar contra una roca –¡Mamá!— exclamo la pequeña preocupada –Tranquila hija, estoy bien— respondió la madre tratando de calmarla. Pero sus ojos se abrieron del miedo al ver varios encapuchados con mascaras.
Los Mortígafos sonrieron con maldad al ver a la madre con su hija, la pequeña volteo su cabeza y los vio, se aferro con fuerza a su madre llorando, la mujer apretó a su hija en un intento de protegerla. Uno de ellos levanto su varita, preparado para pronunciar las palabras de aquel hechizo prohibido. Pero no pudo ya que su cabeza fue decapitada de un limpio golpe por una Guadaña.
Los Mortígafos se voltearon con rapidez, solo lo necesaria para ver un brillo verde y el reflejo del metal cortando el aire y sus cuerpos. En segundos los Mortífagos caían muertos al suelo, ya fueran decapitados, cortados por la mitad o incinerados por columnas de fuego negro. La mujer tenía un rostro de terror, frente a ella estaba una muchacha con una gran Guadaña, sus alas negras de demonios extendidas como si se tratara de un Ángel de la Muerte. Pero para la pequeña era su salvadora, al poder reconocer esos ojos verdes y vestimentas de un no tan lejano Halloween –¡¡Sakura!!—exclamo feliz soltándose de su madre y corriendo hacía la joven Hechicera –Elizabeth ¿Estás bien?— pregunto preocupada Sakura agachándose y revisando a la pequeña niña.
La madre estaba desconcertada, pero eso no duro mucho al escucharse una explosión cerca de ellas. Sakura levanto su rostro y se mordió el labio inferior, varías sombras con formas femeninas salieron del suelo –Elizabeth, escúchame atentamente— pidió Sakura, Elizabeth asintió observando a la hechicera directamente a los ojos –Estas sombras son como Bankai, ellas te protegerán a ti y a tu madre— explico la joven de ojos verdes –¿Y a mi oso y al señor Jack?— pregunto la niña abrazando a su oso y muñeco. Sakura sonrió –También los protegerán. Ahora váyanse a un lugar seguro— dijo Sakura con seriedad, se alejo corriendo de allí para luego volar a otro lado.
Las sombras ayudaron a la mujer a levantarse y una de ellas a cargar a Elizabeth –Tranquila mamá, ella es una gran amiga— dijo la niña con una gran sonrisa, la mujer se calmo un poco, pero desconfiaba de esas cosas, pero no tenía otra opción, ahora importaba salir de allí con su hija sana y salva.
En varías partes de la ciudad ocurrían hechos similares, tanto como la gente como los soldados eran ayudados por extrañas criaturas y por seres hechos de sombras. Una mujer que por el uniforme y el arma que llevaba se notaba que era de la fuerza militar, cargaba como podía a su compañero el cual estaba inconciente y con una horrible herida en el pecho y piernas –Resiste John, saldremos de esta— susurro con esfuerzo avanzando lentamente.
Pero se detuvo al ver algo espantoso, varías sombras con formas de dragón devoraban varios cuerpos, por sus ropas y mascaras pudo saber que eran esos extraños sujetos que atacaban Londres, pero esas cosas que los devoraban no tenía idea que eran. Solo una palabra cruzo su mente en esos momentos. Demonios.
Las sombras levantaron sus cabezas de los ya comidos cuerpos para fijarse sus ojos color ámbar en la mujer y su compañero inconsciente. Esta como pudo apunto su arma a las sombras, su mano temblaba por el miedo –Aléjense— susurro al ver como las sombras se movían hacía ellos. Disparo y las balas le dieron a una de las sombras, esta retrocedió pero siguió avanzando, ella solo pudo ver horrorizada como las balas salían del cuerpo y las heridas se cerraban con rapidez.
Ella trato de retroceder pero choco con algo que no estaba allí antes –No tenga miedo, ellos solo van a ayudarlos— dijo una voz gruesa, como pudo se volteo para ver al dueño de esa voz, detrás de ella se encontraba un Wyvern negro, sus manos y cola estaban cubiertos de sangre. La mujer se quedo petrificada al verlo, pero pudo notar como el peso de su compañero desaparecida, se volteo con rapidez para ver como las sombras lo acostaban en el suelo y cubrían sus heridas con sus manos, una capa como viscosa negra cubría las heridas impidiendo que siguieran sangrando –Ellas las llevaran a un lugar seguro— susurro Radamanto para luego volar hacía otra parte.
La mujer no se dio cuenta de eso, solo observaba a las sombras ayudar a su compañero y como lo cargaban entre dos para llevarlo, una de las sombras se acerco a ella y la noqueo al darle un golpe en el cuello, la mujer nunca toco al suelo al ser sujetada por las sombras, ahora los dos eran llevados por ellas hacía algún lugar.
Los Mortífagos caían con rapidez ante las sombras de Kage y de Sakura para luego ser devorados por las del Dragón. Fenrir junto con Remus atacaban a un grupo lo bastante grande, la loba usaba tanto sus garras como cadenas para atacar, ya fuera desgarrando o lanzándolos contra el suelo partiéndoles la cabeza por el golpe, en cambio Remus trataba en todo lo posible de dejar inconscientes a sus atacantes, pero en ocasiones tuvo que matarlos al ver como casi lastimaban a la mujer lobo. Antares ya no tenía su apariencia humana, ahora era un gigantesco escorpión dorado el cual con sus grandes tenazas despedazaba a sus atacantes, con su cola atravesaba los pechos de los Mortígafos para luego lanzarlos contra los edificios.
Ángeles y Laura eran las únicas que dejaban a los Mortífagos inconscientes, ambas no deseaban matarlos, Skarlen y Kage luchaban espalda con espalda. Ambos se cuidaban entre ellos y atacaban a sangre fría a todo Mortífago cerca de ellos, en algunas ocasiones las colas de ambos acariciaban el cuerpo de su compañero y cada uno tenía una leve sonrisa pervertida.
Los Jueces atacaban por separada, cada uno con un grupo de Mortígafos de entre 20 a 30 hombres. Radamanto hacía los mismo que Antares con su cola, Minos con su gran velocidad y con sus garras y pico destajaba a los magos oscuros, Éaco con su control del fuego los quemaba a velocidades sorprendentes, ni los Mortígafos tenían tiempo de gritar de dolor al ser devorado por las llamas, en segundos solo quedaban montañas de cenizas que eran llevadas por el viento.
Desde el Zeppelín principal, los infórmense de que los Mortífagos enviados para la cacería de muggles no se estaba realizando y de que los magos con mascaras morían por extrañas criaturas y por una joven bruja alerto al Mortífago a cargo de esto –Prepárenlos— ordeno, una gran sonrisa retorcida surcaba su rostro escondido por la mascara, sean quienes sean los que los interrumpían, estaba seguro que no podrían con lo que les mandaría.
Sakura con elegantes movimientos y con extrema facilidad mataba a los pocos Mortífagos que quedaban, pudo observar que Laura curaba a los heridos para luego ser llevados por las sombras de Kage hacía algún lugar, los militares aun asombrados y desconfiados mantenían sus armas listas para dispararles, aunque eso no serviría pero no quería mas problemas de los que ya tenían. Cuando ocurrió algo que ninguno espero, de la nada aparecían grandes contenedores de metal, una compuerta caía lentamente al suelo rebelando su contenido, Demonios de todo tipo salían de los contendedores con espadas y hachas llenas de sangre. Uno de ellos levanto su arma y dejo escapar un grito de guerra, los demás demonios exclamaron igual y se lanzaron al ataque.
Los Jueces se lanzaron para contraatacar junto con varias sombras de Kage y Sakura, la pelea era nivelada, ya que las sombras les costaba eliminar a los Demonios, Laura peleaba con más fuerza que nunca formando alrededor suyo un circulo de cadáveres demoníacos.
Kage decapito a uno con sus garras, pero sus ojos se desviaron de la pelea a los grandes contenedores que empezaban a cerrarse y desaparecer, en eso recordó los cristales. Sin dudarlo corrió hacía el ultimo que quedaba, saltando dentro de el justo cuando se cerraba y desaparecía de allí.
Varios contenedores aparecieron frente a algunos Mortífagos y cientos de demonios, esperando para bajar y matar, pero no esperaron que cuando uno de ellos se abrió, miles de sombras sedientas de sangres se lanzaron contra ellos.
Abajo en la tierra la situación no favorecía a ningún bando, los demonios eran resistentes a los ataques de las sombras tanto las de Kage como las de Sakura, pero en esos momentos las sombras con forma de dragón empezaron a gruñir hasta dar un grito de furia. Lentamente estas empezaron a transformarse en demonios como sucedió en Hogwarts, todos los presenciaron ese momento se asustaron al verlas así, pero sus temores se calmaron un poco al ver como ahora los demonios sombras se lanzaban con ferocidad contra los demonios ganando terreno.
En el Zeppelín una montaña de cadáveres eran devorados por diversas sombras mientras un Kage transformado en demonio se acercaba a un gigantesco cristal, varios tubos estaban conectados a el suministrándole toda la energía a la gigantesca nave. De un golpe agrieto el gigantesco cristal, pequeñas grietas empezaron a cubrir la superficie de este hasta que estallo en miles de pedazo, en segundos la inmensa nave quedo sin energía y se inclinaba hacía una colisión directa con la tierra.
Todos se fijaron que una de los Zeppelín se precipitaba a la tierra, mas especifico hacía ellos, con gran velocidad los demonios sombras agarraron a todo humano que encontraron, de sus espalda nacían gigantescas alas de demonio, volando al ras del suelo para alejarse de allí.
En segundos la gigantesca nave choco contra el suelo arrastrándose y llevándose con ella las vidas de varios demonios suyos. Cuando por fin se detuvo, un ser gigantesco salio de los restos del Zeppelín, muchos pensaron que era Kage en su forma verdadera de Dragón, pero este era diferente, sus marcas doradas ahora rojas brillaban mas que nunca, sus dientes sedientos de sangre eran sumamente filosos, de su espalda nacían 6 gigantescas alas junto con varios filosos huesos negros, su cola estaba también llena de esos extraños huesos negros.
Con un estremecedor rugido alzo el vuelo contra otro de los Zeppelín, seguido por sus sombras que soltaron a sus cargas humanas, las sombras chocaban contra los escudos de las inmensas naves flotantes pero se apartaron cuando el imponente Dragón se dirigía a uno, cuando este choco contra el escudo un gran grieta apareció y el escudo estallo. Las sombras sin esperar un segundo se lanzaron contra la nave y esta poco después estallo en una gran bola de fuego. Poco a poco las restantes naves iban cayendo igual y aunque trataban de escapar del feroz demonio Dragón no lo lograron, el cielo se lleno de humo y cenizas mientras las personas contemplaban desde lejos como lo que fue una gran flota de Zeppelíns ahora no era mas que bolas de fuego y hierro que chocaban contra la tierra.
El Zeppelín principal estaba girando en un último intento de escapar, un sudor frió surcaba el rostro del Mortífago al ver como las sombras chocaban contra el escudo que los protegían hasta que este también empezó a desquebrajarse, lentamente llevo su mano a su varita y se la puso debajo de la quijada, susurrando las palabras del único hechizo que cruzo por su mente. Las sombras destruyeron el escudo y entraron a en la nave justo cuando el cuerpo del Mortífago cayo al suelo muerto.
Solo fueron uno segundos antes de que el Zeppelín se volviera en otra bola de fuego, inclinándose lentamente hasta caer contra la tierra. Llevándose consigo la famosa Torre del Reloj de Londres. El grupo miro todo, esperando que su amigo regresara con bien. Rezando que no fuera el monstruo que ellos vieron hace días el que volviera. En unos minutos una sombra surcaba el oscuro cielo de humo y cenizas hasta aterrizar frente a ellos, sonrieron al ver al Dragón con su aspecto normal respirando agitadamente, su cara estaba cubierta por el sudor pero una sonrisa surcaba su rostro.
La loba de pelaje moreno corrió para abrazarlo, dándole un beso tras otro. Sakura dejo escapar el aire de sus pulmones y se permitió una pequeña sonrisa –¿Es todo? ¿Se acabo?— pregunto Angeles –Fue muy fácil, no es el estilo de Voldemort. Siento que algo pasara— dijo Harry con preocupación –Es verdad y más si ese monstruo esta con el— dijo Radamanto sin dejar de mirar a todos lados, como esperando que algo saliera de la nada. Algo que ninguno tuvo que esperar mucho tiempo.
Unos leves aplausos se escuchaban entre las ruinas de lo que fue la ciudad, junto con las pisadas de esa persona, cada vez mas fuerte al acercarse. Todos se prepararon para que fueran, aunque ya estaban listos, sus mentes y cuerpos los traicionaron al verlo. Para los del Otro Halloween Town y para Sakura era como ver una imagen del pasado, un ser que solo traía la muerte y la desesperanza. Jack Skeleton estaba caminando hacía ellos, justo como ellos lo recordaban con su capa y su leve armadura en su pecho.
El esqueleto se detuvo a unos cuantos metros del grupo, de sus cuencas vacías emanaba un aire de odio y de muerte, su sonrisa era espelúznate y mas al mostrar algunos de sus filosos dientes –Cuanto tiempo sin verlos mis queridos amigos— susurro con calma, logrando erizar los pelos de todos –En especial a ti mi querida Sakura, te debo tanto por dejarme quedarme a tu lado— dijo para luego inclinarse en una leve reverencia de agradecimiento –¿De qué estas hablando?— pregunto Sakura con el mejor tono de voz que pudo encontrar en su boca, su respiración era agitada y podía sentir como el miedo se estaba apoderando poco a poco de cuerpo –Aun sellado en esa prisión en la que me convertiste, podía escucharte, sentir el mundo y la magia que me rodeaba. Poco a poco aprendía de ti y de tus amigos. Debo agradecértelo ya que sin ti jamás me hubieras mostrado las posibilidades que se escapaban por mi ignorancia— explico con calma –Si tienes algo que decir, dilo saco de huesos— dijo Kage con enojo –Mi querido Kageryu, no es obvio lo de que hablo ¿Qué es lo que estuvo intentando hacer nuestra querida Cerezo por todo este año?— pregunto disfrutando del momento.
Nadie entendió la pregunta por unos segundos, pero muchos mostraron una cara de horror al comprender –Tu…Tu no pudiste crearlo— dijo Sakura retrocediendo un paso –Claro que pude, una vez estudiado tu portal fue fácil reproducirlo y más con los conocimientos de los libros de ese estúpido de Voldemort no solo hice eso sino más— dijo con una mueca de maldad –¿Y donde esta el cara de serpiente?— pregunto Sirius con nerviosismo esperando que el no apareciera también –Oh, el estaba indispuesto para venir, digamos que perdio la cabeza…literalmente— susurro lentamente sacando de algún lado la cabeza cercenada del mago oscuro mas peligroso del mundo.
Ante eso los tres magos retrocedieron varios pasos, era imposible todo lo que estaba sucediendo. Voldemort había muerto ante las manos de un monstruo como el. No, el era algo insignificante comparado con el que estaba frente a ellos –El jamás imagino lo que en realidad sucedía, alterando un poco los planes de mi cerezo, conseguí armar un plan que me daría la venganza contra ustedes y debo darles las gracias ya que ustedes hicieron el primer paso para realizarla— dijo cuando miles de almas aparecían por todas partes.
Miles y miles de almas aparecían rodeándolos, todos estaban nerviosos y mientras más pasaba lo minutos más era el temor que crecía en ellos. Sakura miro al frente, para ver como poco a poco las almas se acercaban al esqueleto maldito y este las absorbía. La joven hechicera no fue la única que se dio cuenta de eso y no espero un segundo para lanzarse contra el esqueleto. Todos gritaron su nombre para que se detuviera pero no hizo caso, algo iba a pasar y el no dejaría que el consiguiera lo que estaba intentado. Pero Jack fue más rápido que el logrando moverse a tiempo y darle una patada en la cara.
Kage llevo sus manos a su rostro, era mas fuerte que antes. No noto el golpe que iba a su espalda, cuando el huesudo golpe choco contra la espalda del Dragón este dejo escapar un grito de dolor el cual no pudo ni terminar al recibir otra patada en su estomago la cual lo mando a volar unos centímetros para luego rodar hasta los pies de los demás.
Skarlen se acerco a su pareja para revisarlo, el Dragón se sostenía el estomago en un intento de soportar el dolor mientras tosía sangre. Sakura al ver esto se lanzo en un intento más para detener el maligno rey. La sonrisa de Jack creció cuando vio que la joven de ojos verdes se lanzaba contra el para atacarlo. Con su Guadaña lista salto para dar un feroz golpe, el cual solo choco contra la tierra dejando un gran surco en el al no tener a su verdadero objetivo. De un rápido movimiento y algo de suerte la joven esquivo uno de los mortales golpes del esqueleto y trato una vez más de atacarlo.
Jack burlaba cada ataque de Sakura, esta se desesperaba y con el miedo mezclándose no podía pensar racionalmente, hasta que su mente se apago cuando el esqueleto agarro su Guadaña por el mango, deteniendo un golpe directo a su cabeza. El monstruoso ser sonrió mostrando sus dientes, entre ellos la joven pudo notar pequeños rastros de sangre y de lo que parecía ser carne humana. Pero no pensó más en eso cuando un sintió su estomago contraerse hacía atrás seguido de un punzante dolor.
La mano de Jack estaba sobre el estomago de Sakura, esta soltó su Guadaña y retrocedió unos pasos para luego caer de rodillas y el siguiente segundo vomitar algo de sangre. La sonrisa de Jack parecía crecer más y más con cada momento para luego arrojar lejos la Guadaña y acercarse a la joven hechicera. Un Gruñido previno al maligno Rey de apartarse antes de que un gigantesco zorro azul lo destrozara con sus dientes, seguido por otro marrón junto con un ángel de alas negras. Sakura trato de levantarse pero el dolor que sentía le impedía moverse bien, hasta que sintió que algo la levantaba.
Ladeando su cabeza pudo ver a Bankai –Te…dije…que te quedaras…cuidándolos— dijo con esfuerzo la joven hechicera –Y dejarte a tu suerte, no lo creo Sakura—dijo con una sonrisa la sombra acomodando a la joven de ojos verdes para que se apoyara mas en ella. Sakura pudo ver como sus guardianes y sus amigos se lanzaban para atacar a Jack pero las cosas iban de mal en peor cuando agarro a Yami por las alas y lo lanzo a una desprevenida Laura que tuvo que soltar su espada para atrapar al ángel de alas negras. Poco a poco el grupo era lanzado al suelo o al aire por el esqueleto hasta que ninguno quedo de pie. Incluso las sombras de Kage y de Sakura parecía no poder contener el poder del maligno esqueleto –Ilusos, mi poder es mas grande de lo que era antes de ser sellado, porque al volverme esa Card obtuve más poder del que pude soñar y con lo que haré ahora seré invencible— dijo para luego abrir la boca, las miles de almas se elevaron juntándose poco a poco y entrar por la boca abierta de Jack. Ninguno de ellos pudo hacer nada por el dolor que sentían en sus cuerpos, solo el poder ver como ese monstruo consumía las almas para luego su cuerpo empezar arder en llamas rojas y negras.
Las llamas cubrieron por completo al esqueleto volviéndose en una bola de fuego que parecía estallar en cualquier momento lo cual paso, solo fue un segundo pero lo necesario para el Dragón para defender a todos con sus sombras. Lentamente estas desaparecieron aunque algunos no desearon ver lo que paso. Era como un Deja Vu, pero a la vez era diferente, el gigantesco ser de fuego se alzaba frente a ellos, sus ojos y boca de calabaza era de flamas negras como la gigantesca corona flotando sobre el, el resto de su cuerpo era de llamas rojas como la sangre –Contemplen el principio de mi nuevo reinado— resonó con fuerza la voz del ser moviendo su brazo derecho.
Poco a poco varios agujeros empezaron a aparecer por todas partes, mostrando diversos lugares y personas. Sakura trato de levantarse con ayuda de su Guadaña, pero esta desapareció para volver a ser su báculo –Acéptalo mi querida Cerezo. Perdiste y ahora todo terminara— susurro Jack levantando de nuevo su mano derecha y apuntándola contra la joven. Sakura se paro lo mas erguida que su cuerpo le permitía –Podrás…matarme pero…se que caerás…ya paso una vez y volverá a pasar— dijo con la poca fuerza que le quedaba para luego cerrar los ojos. Jack sonrió con maldad y lanzo una gran llama contra ella, todos gritaron su nombre al ver como el fuego la alcanzaba pero sonrieron cuando desapareció el fuego.
Una inmensa pared de hielo se derretía con rapidez y mostraba a un esqueleto de ropa de gala negra –Jack— susurro asombrada Sakura, el verdadero Rey Calabaza volteo su cabeza para regalarle una sonrisa a la joven –Descansa, es mi turno ahora— susurro con voz tranquila –No podrás… el es muy fuerte…no vayas— susurro Sakura tratando de evitar que algo le pasara –Pase lo que pase. Todo estará bien—dijo antes de volver a mirar al monstruoso ser de fuego y avanzar.
Las miradas de los dos se cruzaron y una sonrisa surco en la del ser maligno –Vaya, vaya pero si es mi homólogo. Y que harás pequeño, soy mas poderos que tu y pronto este mundo, el tuyo y el miles más serán míos— dijo el maligno espantapájaros de fuego –Es verdad, puedes que tengas mas poder que cualquiera de nosotros. Pero mientras yo este de pie no permitiré que le hagas daño a mis amigos ni a nadie más— dijo con firmeza Jack.
Well, well, well!
What a pest, you are!
Still around, huh?
Oh, can't say I like that!
So why don't you just give up?
You know, surrender!
Empezó a decir el gigantesco monstruo escupiendo bolas de fuego las cuales Jack esquivaba con giros y volteretas.
It's over! It's over!
Your scheme was bound to fail!
It's over, you're finished here!
Your next stop will be jail!
De las mangas de Jack miles de fantasmas salían atacando al maligno Jack pero este los apartaba con sus manos.
He mocks me! He fights me!
I don't know which is worse!
I might just split a seam now
If I don't die laughin' first!
Ha, ha, ha!
Al terminar abrió su boca para absorber a los espíritus y crecer más preocupando más a todos menos a Jack.
What's this? A trick? I'm not impressed!
You're bad, and now you're tall!
It makes it all the more worthwhile
To see a giant fall!
Con un giro varios copos de nieve aparecieron rodeando al esqueleto y en un segundo sus ropas oscuras cambiaron a unas rojas y una larga barba blanca, usaba sus ropas de Sandy Claws.
Talk, talk, talk! But I tell you
This giant's goin' nowhere!
If I were you, I'd take a hike!
There's danger in the air!
Del suelo se alzaron varios pilares de tierra y en uno de ellos estaba Jack pero salto a otro cuando el otro Jack empezó a golpearlas derribándolas, de un gran salto con giro hacía atrás cayo al suelo de pie y enseguida empezó a moverse de un lado a otro.
Whoa oh!
Whoa oh!
Whoa oh!
Whoa oh!
Whoa oh!
I'm the only Pumpkin King!
Al decir esto una lluvia de gigantescas bolas de nieves empezaron a caer del cielo golpeando con ferocidad al monstruoso ser haciendo que las llamas de su cuerpo se apagaran un poco y con otro giro unas llamas cubrieron a Jack y en segundo ahora llevaba sus ropas y calabaza de espantapájaros.
Well, I'm feeling angry
And there's plenty left to do!
I've fought your most unwelcome help
And now I'm after you!
De sus manos lanzaba pequeños lanzallamas que no hacían nada contra al ser gigantesco, más bien parecía avivar las pocas apagadas llamas de su cuerpo.
Even if you catch me
You could never do me in!
I'm ten stories high, and just as strong!
Which means I'm gonna win!
Gigantescas columnas de fuego salían del suelo tratando de destruir a jack pero este de rápidos giros lograba evitarlos.
Whoa oh!
Whoa oh!
Whoa oh!
Whoa oh!
Whoa oh!
I'm the only Pumpkin King!
Debajo de Jack una columna de fuego azul se alzo envolviéndolo por varios segundos y cuando esta desapareció mostró al gigantesco ser sin fuego, mostrando su esquelético cuerpo.
It's over! You're finished!
You'll never get away!
You, Pumpkin King?
That will be the day!
How feeble! How childish!
Is that the best you've got?
You think that you're a hero, Jack!
But I think you are not!
Una gran cantidad de almas se juntaron y entraron al cuerpo de maligno Rey Calabaza para luego atacar con sus manos tratando de aplastar a Jack pero este lograba esquivarlos.
Whoooah!
Now it's time for you to see
What it really means to scare!
'Cause I'm a gamblin' Pumpkin King
Although I don't play fair!
It's much more fun, I must confess
With lives on the line!
Not mine, of course, but yours, little Jack!
Now that'd be just fine!
Whoa oh!
Whoa oh!
Whoa oh!
Whoa oh!
Whoa oh!
Whoa oh!
I'm the only Pumpkin King!
Y con estas ultimas palabras Jack abrió sus brazos estirándolos haciendo que una gran luz saliera de el. Jack se cubrió como el resto por la fuerte luz que no duro más de unos segundos, cuando desapareció por todo el cuerpo del gigantesco esqueleto se empezaron a formar grietas y de su boca salia un gigantesco grito de dolor mientras varios trozos de su cuerpo caían al suelo.
Lo se!! Lo se!! me quieren matar pero les pido perdon!! PERDON!! pero la tranca que tenía bloqueando mi mente fue muy fuerte y hasta el día de hoy estaba cuando por fin esta desaparecio y pude terminar este capitulo!! aunque este es el capitulo final aun falta un epilogo y prometo que no tardare, para el domingo a mas tardar el lunes estara publicado. Por favor dejenme vivir!!
