Mi único vicio
3. Vamos a Las Vegas
Esa noche Peter fue a su casa y yo a la mía. Cuando me metí en la cama Heidi se acercó, me dio las buenas noches y se acurrucó en su lado de la cama. Echaba de menos a Peter. Esos días me había acostumbrado a dormir abrazado a él y se me hacía raro no tenerle allí. Me desperté con una sensación muy extraña. Heidi estaba a mi lado mirando fijamente las sábanas...Mierda...Acababa de darme cuenta de que tenía una erección...la culpa la tenía ese sueño...con Peter.
Ella se extrañaba, porque NUNCA me pasaba con ella. Di los buenos días y me metí al baño a aliviarme un poco y paso tomé una ducha. Recordé esa ducha rápida del día anterior...Mmmm...Peter, imaginaba que sus manos eran las mías, rodeando mi erección y bombeando rítmicamente...Me corrí mordiéndome el puño para no gritar su nombre. Al salir Heidi no me preguntó por lo de antes, nunca lo hacía. Sabía que el tema sexual no funcionaba entre nosotros y se conformaba con ser mi mujer en lo demás.
Desayuné tranquilo con los niños. Mi madre apareció a media mañana para hablar de Peter. Le dije que no volviera a mencionar que debería haber dejado que Peter explotase porque entonces no le volvería a dirigir la palabra. Se calló y fue a ver a los niños y a Heidi.
No lo soportaba más. Le llamé y me dijo que sí que podía venir a comer con nosotros. Quedamos en mi casa a las 13:30. Heidi me preguntó que con quien hablaba y le conté que Peter vendría a comer. Se alegró y me dijo que era bueno que estuviéramos unidos, que es lo que los hermanos deben hacer. Me sonreí mentalmente...unidos, eh? Ni que lo digas.
A la hora pactada Peter apareció por la puerta. Lo había hecho para provocarme estaba seguro. Se había puesto unos tejanos ajustados, camisa de manga corta blanca y chaqueta negra...Calma...Calma...Se pasó una mano por el flequillo y saludó a Heidi quien lo elogiaba por su conjunto, según ella si vestía así ninguna chica se le resistiría...Hummm...Ni yo tampoco...
Me acerqué y lo saludé dándole unas palmadas en la espalda para que pasara. Lo cogí de la cintura y lo llevé al sofá. Desprendía un olor delicioso, creo que fue en ese instante cuando me hice adicto a la colonia de Hugo Boss...No se que me pasa pero aún ahora me excita oler esa colonia...Es una especie de fetiche o algo.
Cuando nos sentamos decidí divertirme un poco a su costa y pensé en esa mañana y en mi situación al despertarme y...en lo de la ducha. Noté como se tensaba y miraba a su alrededor intentado disimular...Estuve así un buen rato pero me miró como intentando explicar algo sin hablar...Creo que si no hubiera parado en pocos segundos mi hermanito hubiera tenido una erección que no habria podido disimular. Pero preferí ser buena persona y paré, no quería que se excitara allí delante de todos. Sería demasiado cruel. Heidi y yo hablábamos mientras los niños acosaban a su tío Peter para que jugara con ellos. Él aceptó y comenzaron a luchar por el salón.
Me encantaba verlo así de alegre. Heidi se sentó conmigo y comentábamos lo bien que se llevaba Peter con los niños. Heidi dijo que esperaba que Peter encontrara una buena chica y tuvieran niños, así podrían jugar con los nuestros. El comentario me sentó realmente mal... y no respondí. Estaba muy celoso. Peter era mío, sabía que sonaba posesivo pero era así. No quería compartirlo con nadie.
Los niños hicieron un placaje a su tío y yo me reí, se le veía tan infantil revolcándose por el suelo con los niños. Era muy dulce. Se acercó y se me tiró encima con los niños. Estaban atacando al monstruo malvado, jugaban a súper-héroes. Heidi se separó, casi le sacan un ojo.
Peter, inocentemente y entre toda la confusión de piernas y brazos que me atacaban, rozó mi entrepierna. Di un respingo. Por suerte nadie se dio cuenta. "Pervertido provocador" pensé. Después de la comida tuve que ir a atender unos asuntos.
Durante una semana no pude tener tiempo ni para mí ni para nadie. Estaba muy ocupado con reuniones y actividades del congreso. Pero al fin llego el fin de semana. Heidi se empeñó en salir todos juntos...incluida mamá, al parque. Así los niños podrían jugar con Peter y estaríamos todos en familia. Tenía ganas de verle.
Hacia más o menos una semana de esa noche que pasamos en su apartamento. Todo este tiempo había estado pensando en lo que había pasado, al principio me parecía mal, era extraño hacer esas cosas con mi hermano. Estaba mal, muy mal. Pero me gustaba. Cada vez que cerraba los ojos veía a Peter sonriéndome, enredando sus dedos en mi pelo y besándome. Se estaba convirtiendo en una obsesión.
Nos vimos en el parque y nos saludamos con un abrazo, Peter me susurró que me había echado de menos. Caminamos todos juntos por el parque y nos sentamos en un banco. Heidi se levantó y llevó a los niños a un tobogán que había allí cerca. Me sentía incómodo sentado entre mi madre y mi hermano, había tantas cosas que quería decirle y hacerle...Me disculpé y dije que me iba a buscar un bar para ir al baño. Miré a Peter y le indiqué, gestualmente, que me siguiera.
Peter se disculpó y me siguió. Caminábamos hacia el lago. Me metí por un bosquecito que había allí cerca con Peter pisándome los talones. Ya no andábamos, corríamos huyendo del bullicio. Por fin llegamos a un lugar en el que no había nadie.
Cogí a Peter de las caderas y lo apoyé en un árbol. Comencé a besarle el cuello. Enseguida comenzó a besarme y por fin noté su lengua en mi boca...gemí...una semana...tanto tiempo sin él...Devoraba sus labios con desesperación...Comencé a mover mis caderas contra las suyas. "Dios Nathan...".
- No podía más...en cuanto te he visto...quería tirarte al suelo y desnudarte allí mismo, se que está mal pero no puedo evitarlo -confesé. Peter se sonrojó y me llamó pervertido. Después me abrazó. No aguantaba más ese calor, Peter se rozaba contra mi muslo, haciéndome notar lo excitado que estaba. Me arrodillé y le baje un poco los pantalones y los bóxer, lo justo para poder tomar su miembro con mi mano y comenzar a masturbarlo, él me acariciaba la cara y me tocaba el pelo. En unos segundos tomé su erección entre mis labios. Ya estaba duro, di varios lametones y lo volví a meter en mi boca de nuevo, esta vez entero...succionando. Practicarle sexo oral a mi hermano en un bosque...hasta ese punto había llegado?? Esos días había deseado volver a hacerlo, al principio me resultó extraño pero ahora me gustaba...Notar cómo se endurecía en mi boca...ese calor que desprendía...y el sabor...
Rápido, muy rápido...muchos días sin sexo. Peter temblaba e intentaba imponer el ritmo con sus caderas...pero lo agarré fuerte aguantándolo contra el árbol..."Ahhh...nnnhhggg...". Terminó demasiado rápido...Su semen inundó mi boca, caliente...
Se subió los pantalones y yo me levanté. Me besó y me preguntó que si necesitaba ayuda mientras su mano se dirigía a mi entrepierna. Le cogí la mano y le dije que ya bajaría. No era momento, nos estaban esperando. Intenté pensar no pensar en lo que acababa de pasar, pensar en otras cosas...al fin bajó. Llegamos excusándonos por tardar. Peter fue con Heidi a jugar con los niños.
Muy a mi pesar mi madre seguía sentada en el banco. Hablamos de mis reuniones en el congreso. Le hablé de un viaje que tenía planeado para dentro de poco, teníamos una asamblea para tratar temas internacionales. Mi madre se disculpó por lo que había dicho de Peter. Acepté sus disculpas pero sabía que no lo decía en serio, simplemente quería que no le guardara rencor. Pero era difícil no hacerlo tal y como se había comportado.
Ahora que lo pienso siento que en esos momentos nuestra relación se basaba, más que nada, en el sexo. Nos comunicábamos así. Con las manos, con la boca, que más daba, nos entendíamos perfectamente. Pero aún había cosas que no se decían. Yo sabía que Peter quería llegar más lejos, pero yo aún no estaba preparado, no porque no quisiera sino porque aún no había aceptado muchas cosas y hacerlo con él significaría aceptarlas.
Lo nuestro era sexo adolescente, era divertido y no nos comprometía a nada, no era sexo propiamente dicho, simplemente era un "alivio mutuo". Sabía que Peter quería más y él no hacia nada por esconderlo. A veces me sentía un poco presionado...me provocaba demasiado y no sabía si podría aguantar...podría controlarme? No estaba seguro.
No recuerdo muy bien cuantos días o semanas pasaron. Peter y yo nos veíamos de vez en cuando. Cada vez nuestros encuentros eran más fogosos, más pasionales, ardientes e imprevistos. Muchas veces lo encontraba merodeando cerca de las oficinas...los baños estaban bien para un rato, pero no estaban hechos para nosotros...mucho menos para Peter...es demasiado escandaloso. Teníamos nuestros ratos buenos y malos...No tenía mucho tiempo para él y le molestaba que nos viéramos tan poco. Estaba bastante irritable.
Un día llamó Mohinder para contarnos los progresos con las curas para el virus, parecía que había aislado el componente "curativo" de su sangre pero tenía dificultades para poder hacer una cura que sirviera. Me pasó a Moli al teléfono, me estuvo contando cosas de la escuela y también habló con Peter. La niña nos preocupaba, por Sylar, él querría su poder...pero nos quitaba un peso de encima que estuviera con Mohinder y Parkman. A raíz del incidente de Kirby Plaza, Mohinder decidió quedarse a la niña y cuidarla, y Parkman quiso colaborar...para su desgracia eso significó el final de su matrimonio.
Heidi estaba muy contenta, los niños traían muchos dibujos del colegio y había comprado un corcho para colgarlos. Faltaba poco para que lo llenaran. En casa se respiraba un buen ambiente. Intentaba estar algo de tiempo en casa para poder jugar con los niños, ver una película o leerles algún cuento. En cuanto crecieran no podría hacerlo y quería aprovechar esos momentos. Algún día venía Peter y leíamos cuentos a los niños con Heidi, cada uno interpretaba un personaje. A ellos les encantaba.
En unos días me confirmaron la fecha del viaje, me iba el viernes y volvía el domingo por la mañana, no estaba mal, lo único malo es que era en fin de semana...odio trabajar en fines de semana. Tenía una reunión en Las Vegas, buen sitio eh? Para hacer tratos con algunos magnates de la zona e ir a algunas conferencias.
No se muy bien cómo llegué a tomar aquella decisión pero el viernes al mediodía Peter y yo estábamos en un avión con algunos miembros de mi equipo viajando a Las Vegas. Peter se quedó dormido en el avión, pobre, no había podido pegar ojo en toda la noche. Ha sonado mal...que conste que no tuve nada que ver. Al llegar fuimos al hotel donde nos hospedaríamos durante el viaje y reservamos unas habitaciones. Porque el número de nuestra habitación tenia que ser tan porno? 696...Bueno. En fin.
Recomendé a Peter un par de casinos de la zona y algunos bares por si quería ir a tomar algo. Evidentemente dijo que no. Él prefería una borrachera en la habitación, nunca le han ido mucho los casinos...Me pasé la tarde de casino en casino hablando con los dueños de los casinos, los políticos de la zona y asistiendo a aburridísimas conferencias de Estado. Para estar en Las Vegas me aburrí muchísimo. Sólo quería llegar a mi habitación y descansar...pero...Siempre hay un pero...Teníamos cena, más que nada consistía en ir a un club y tomar unas copas...
Tomamos algo mientras mirábamos el espectáculo...esto sí que estuvo bien. La rubia que bailaba en la barra me gustó. Era guapa, de curvas provocativas y preciosos ojos verdes. Me miraba descarada des del escenario. Me guiñaba un ojo o se pasaba la lengua por los labios seductoramente mientras se movía contra la barra de metal...
Después de la cena un hombre me llamó, esa chica quería verme en los camerinos...por que no? No podía pasar nada malo, verdad? Me llevó allí y la chica se presentó. Michelle...Yo no dije mi nombre, ella lo sabía de sobra. Estuvimos hablando y practicamente intentó "violarme" en el camerino.
Pero por mucho que me apeteciera no podía hacerlo...
Tal vez fuera por que tuve una mala experiencia la última vez que me tiré a una rubia en un hotel de un casino...estos camerinos formaban parte del casino...aún peor, más cámaras. Esa vez me grabaron, sin consentimiento, con la rubia en mi habitación. Y luego me chantajearon con la filmación. La rubia con la que me filmaron...Niki...esa mujer estaba bajo las órdenes de Linderman. Aunque no tenía que preocuparme, él ya estaba muerto.
O tal vez fuera porque cierta persona debía estar en la habitación cansada de esperarme. Aún no se que fue. Pero rechacé, todo lo amablemente que pude, a esa mujer. Y subí a la habitación a buscar a Peter. Él no quería pero le hice bajar al casino. Quien, que haya estado en Las Vegas, no ha jugado? Es tradición. Él no entendía de nada, nunca había jugado así que tuve que enseñarle, al final le cogió el tranquillo al Black Jack, y la crupier le tiró los tejos. También jugamos un poco al póquer (me gusta ese juego, se me da bien) y a la ruleta. Era tarde y Peter me dijo que tenía hambre. El muy irresponsable no había cenado aún!
Yo había picado algo pero aún tenía hambre así que lo invité a un buen restaurante que conocía. Le fleur de noir. No sé porqué los franceses siempre tienen la manía de poner nombres tan refinados a sus restaurantes...pero allí se comía muy bien.
Pedimos el menú y, en cuanto lo trajeron, Peter empezó a engullir...
- Pete...por favor...esto es un restaurante caro- le dije poniéndome la mano en la cara y moviendo la cabeza- Haz el favor de no comer tan rápido...y mastica con la boca cerrada...-susurré.
- Ezta...bieng...wale...comedé co a boca zedada...- dijo Peter mientras masticaba un trozo de carne...Creo que fue una mala idea invitarlo a comer allí...
- Bueno y que tal te ha ido la tarde?- pregunté. Él tragó y me dijo que se había aburrido mucho pero que había salido a dar una vuelta por los alrededores y la verdad le había gustado la ciudad.- Te ha gustado SinCity?
- Qué? Qué es eso?- preguntó extrañado.
- Peter...es que no sabes nada? Las Vegas, Sin City, es todo lo mismo. Las Vegas es también conocida como Sin City (Ciudad del pecado) debido a la popularidad del juego y apuestas legales, la disponibilidad de bebidas alcohólicas a cualquier hora del día y la legalidad de la prostitución.
- Wow, cómo sabes todo eso?
- Estas hablando con un congresista...tengo que saber cosas sobre mi país sabes?- me reí, él también.- Bueno, dime que te ha parecido nuestro hotel? Sabes que es uno de los mejores de todo Las Vegas? Y uno de los más caros también...
- Ah...no, no lo sabía. Oye tu sabes si es mejor comprar alcohol fuera y llevarlo al hotel o cogerlo del mini-bar? Es que quería unas copas pero me daba miedo abrir el mini-bar. A lo mejor cobran por abrirlo y todo...- bromeó. A veces podía ser tan infantil...
- Después vamos a comprar unas bebidas y listo. De acuerdo?
Así lo hicimos, compramos algunas botellas y las entramos disimuladamente. Por suerte no nos vieron. Al entrar en la habitación Peter se desplomó en la cama. Yo hice lo mismo. Se movió, y sin levantarse, cogió una de las botellas y pegó un trago..."Alcohólico" le dije. Él se rió y me pasó la botella. Me levanté y me puse cómodo, acabé en pantalones y camisa...Entonces me volví a tirar en la cama y pegué un trago a la botella...Dios! Eso estaba muy fuerte! Peter rió por la cara que debí poner...
- Te tengo que enseñar a beber hermanito?- oh, oh...eso había sonado sexy o me lo estaba imaginando?
- Err...ya me apaño yo...
Peter se movió, quedando encima mío. Me quitó la botella de las manos, pegó un buen trago y me besó...mmm...Sabía a Bourbon...Estuvimos bebiendo y besándonos durante un rato. No se cuanto, pero acabamos la botella. Peter estaba estirado en la cama boca arriba con la camisa desabrochada y el cinturón a medio quitar... porqué tenía esa expresión? Estaba demasiado sexy...sonrojado y con los ojos cerrados...Mmmm.
Le recomendé que se diera una ducha, al final me hizo caso y se duchó. Al terminar me duché yo. Me sentó realmente bien. Me sequé y salí con la toalla.
Peter me miraba raro...en ese momento no entendí lo que significaba esa mirada pero los hechos hablaron por sí solos. Aún, ahora, recuerdo ese momento...todo cambió...
Mi vicio ya no tenia cura.
